Acto 2
Don Juan: Tengo esperanza de reinar, con una traición o fiel acción, más
bien no juzgo por la traición si es que la corona alcanzo, por ti reinare,
Ismael y venga lo que venga.
Ismael: Si el niño Fernando muere, la culpa caerá sobre mí.
Don Juan: Él está enfermo de viruela, mi deseo será fácil de cumplir, si
tu ciencia juntas haciendo lo que te pido, mayor será tu provecho.
Ismael: Quiero ser agradecido a tu nobleza, porque tengo esperanza de
que contigo como rey, protegerás nuestra ley.
Los de nuestra religión son desterrados, menospreciados, siendo la burla
e irrisión de el mundo.
Viéndote como rey, podrás lograr que hoy tengamos cargos mas
generosos, y contar con los mismos derechos que los habitantes de este
pueblo.
*Saca un vaso de plata*
Ismael: Si con esto te satisfago, diré que el rey en un trago muerto
quedará y su reino caerá.
Don Juan: Ismael, no pongas en duda, que si por ti, rey me vuelvo, voy a
satisfacer tus deseos y necesidades con mi ayuda, los de tu nación
ilustres serán.
Te volveré rico, hombre y los que te despreciaban envidia tendrán,
debido al rey actual, Castilla enferma esta, y como el medico eres tú,
con tu brebaje, la enfermedad acabara, al infante que gobierna, este
reino le queda pequeño siendo el mayor de toda España, y que tontería
que una mujer tan imprudente quiera el valor de regir España.
Ismael: Haciéndote rey pondré a Castilla defensivos.
Don Juan: Una traición coronada se enfrenta, pues por reinar ninguna
traición es ilegal.
Ismael: Pues yo honro y provecho gano al matar a el niño rey.
Y usted estima tanto mi ley que daré muerte a un cristiano. ¿Qué hay
que juzgar de mí?
No hay delito cuando un pedido a de matar.
*Quiere entrar y este sobre la puerta el retrato de la reina*
Ismael: Me acobarda la traición que juzgo, pues puso al rey a su puerta
su madre por guardia, ¿no parece que enojada nada me esta
amenazando?
No me mires, reina. Su Don Juan es vuestro primo, y quien estriba al
deshacerse del rey, pretende vuestra amada, ¿para que doy lugar a
cobardes?
Mi oficio es matar, muera el rey que se haga cierta la felicidad que me
animo.
*Quiere entrar por la puerta y el retrato cae, quiere entrar por la otra
puerta, pero sale la reina y lo detiene, él se asusta*
Reina: ¿Qué es esto?
¿Volved acá, a donde vais? ¿De qué te asustas?
Ismael: ¿Yo asustado?
Reina: No es por bueno, ¿qué lleváis en ese caso?
Ismael: ¿Quién yo?
Reina: Detened el paso.
Ismael: Quien dijera que esto es veneno y que al rey vuestro señor no le
soy leal.
Reina: ¿Qué?
¿Cómo es eso?
Ismael: Confieso que estoy asustado, pero no que soy un traidor:
Reina: Entonces, ¿qué te ocurre?
Ismael: Mi misma traición lo hará.
Reina: Culpable Ismael, quedas sin excusa en esta ocasión.
Ismael: El niño es el ingrato, ya que yo no lo satisfago.Y si el retrato lo
dice engañare al retrato ¿Qué culpa tengo yo si el retrato callo?
¿Qué culpa tengo yo si el retrato callo?
Don Juan, el infante, si, que con este veneno me manda a quitar la vida
al tierno rey que ofendí…
Reina: en fin, tu problema, tu traición.
No avances más. ¿Es la muerte de mi hijo eso?
Ismael: Mi reina, sí, he decidido decir aquí la verdad ¿Qué estoy
dudando?
El deseo de reinar con Don Juan, fui ciego, el me a persuadido para que
yo la muerte haga llegar al niño rey, y temor de que me castigara, me
obliga a jurarle serle un traidor a usted, mi alteza.
*muestra el vaso*
Ismael: Este vaso, estaba lleno de un instantáneo veneno, pero no haga
caso alteza, que es mentira, aunque pretendí engañarle, y pues de el
titulo infame de traidor me he liberado, derramare este veneno, y otra
medicina creare para curar al rey.
*intenta derramarlo, pero la reina lo detiene*
Reina: Mantén tu mano en el vaso.
Pues mi hijo está dispuesto a probar tu muerte. Con la mala fama que te
has puesto, conozco tu virtud siempre fuiste un médico fiel, sabio y
agradecido, si aseguras la salud del rey su inocencia estará a salvo.
Ismael: No, alteza, no estoy dispuesto a causar mi muerte. No tengo ni
la enfermedad ni la edad de el niño rey.
Reina: ¿Qué me vas a enfermar?
Ismael: No, no.
Reina: No importa, que tu virtud desmienta este inconveniente en la
salud, y logre el sabio, pues no se medirá en la salud el portento a
dudar, escucha a la traidora. A mi no puedes deshonrar.
Ismael: viviré en muy cerca, y no osederé a terror. El veneno en mí.
Reina: entonces, sentémonos.
Ismael: Caigo a tus pies. No permitiré tal maldad.
Reina: ¡Bien!, que llore el doctor sintiendo esto. El infante don Juan, es
noble leal y virtuoso, da muestras de ser un tirano. Un sospechoso de
interés, infame Judas…
Reina: ¿Quién médico de los dos? ¿o cómo yo creo que este uno no pare
y no más yo, que quise deshonrar a un dios? El pueblo ahora que diga…
Ismael: le dijo en el confesorio que mi traición no bastaba para ser
perdonado…
Reina: Bebé ahora o escoje morir mañana. Dándole a otros a tu lado, o
vivo al colgarás, y de todos lo matará. Ven andemos por las calles o las
plazas, disfrutando mi venganza.
Ismael: Si he de morir por el castigo. Gracias al rey se atrevió a sentar es
digno de que cargue este castigo y yo cargue de tantas vidas enfermas.
Pagaré la carga. Así que hoy he muerto.
*Bebe la copa*
Ismael: Yo soy el primer médico que castigan por matar, el veneno vital
va circula por mis venas ya. Mis ojos se acabarán. ¡Oh, Don Juan, divino
México, espero tu llegada!
*Cae muerto*
*Cae muerto Ismael*
Reina: ¡Aún mantenidas en ti la esperanza! Tu Barbara muere es justicia.
Quero cerrar esta puerta ya que ocultar mi venganza ha de importar
ahora. ¡Ay hijo de mi alma! Aún que aún que algunos te deseen la
muerte yo nunca dejaré de adorarte, el cielo nos está amparando. Ya
que tú eres un ángel de dios, mi Fernando.
*Sale don Enrique, don Juan, Benavides, don Pedro Carvajal*
Don enquire: aquí está su alteza.
Reina: ¡Oh primos, ricos hombres, caballeros!
Don Enrique: vinimos a saber cómo está el rey.
Reina: cosas graves le han pasado.
Don Juan: cuando supimos sobre su enfermedad, con el temor de alguna
desgracia extraña, vinimos a verlo por el amar que le tenemos.
Reina: ustedes son la lealtad y el valor de España. Mi hijo ahora está
descansando, pero si quieren que lo despierte…
Don Enrique: no, señora.
Reina: don Enrique de Castilla, murió en terrible ovación, España a
quedado desamparado y he determinado que mi hijo supla la falta del
rey.
Don Enrique: aún que usted me honra su alteza, los soldados aún
pierden paga a los soldados de la frontera.
Reina: aún conservan a su rey y a sus caballeros, por que no hay rey con
vesallos de los pobres que tenemos y, aún que son costumbres viejas
tenemos que esquilmar y vender la lana de las ovejas-
-Estamos sin dinero su alteza, los soldados no pelean.
Reina: tampoco hay huertos ahora, por más feltil que lo vean no da
frutas a cada hora, y una vez cada año da frutos, pero no les pidas frutas
a cada instante y entre más descansado este más se aprovecha. Y los
vasallos, infante, también tienen sus eosechas, mi dinero todo he
gastado defendiendo la corona y la salud de mi hijo. Vendo mi Cuéllar y
a Escalona solo ecija me ha quedado pero la venderé también para
pagarte a los fronteras.
Don Enrique: si venderla está bien su alteza, luego haré que me den el
dinero prestado, de Andalucía para sustentar la frontera un año.
Reina: bien podría llamandome, infante, a engaño culpar vuestra
cortesía y poca seguridad.
Don enquire: su alteza…
Reina: ya basta, estoy segura de vuestra lealtad, ecija es tuya desde
hoy, la frontera sustentado y haz que tu partida sea pronto.
Don enrrique: si ha de comprarlo otro
Reina: a nadie puedo confiarla como contigo.
Don enrrique: beso tus pies.
*Don Enrique se va*
Reina: el rey de Aragón piensa que no ha de haber castigo para su
ofensa. Partiel, Benavides, tu que si serías y yo los seguiré, y la victoria
vendra hacia nosotros, dinero me pedirán para pagarle a la gente.
Benavides: …..
Reina: un rey prudente valor me demuestras. Rico y honrado te quiero
ver, de vuestra lealtad me fio, no está bien que te empeñes tanto, aún
que vendí mis pertenencias, don Juan, joyas aún me quedan, llevenlo a
la platería.
Benavides: muy mal, trata la fe mia su alteza.
Reina: con solo un vaso de plata me quedaré hoy día, las vajillas de
televera son limpias, y cuestan poco. Mientras la codicia vuelva loco a
un vesallo-
*Mira a don Juan*
-Pasare de esta manera. Hay que transformar todo en eliroro— ( o
alinoro ya k no se entiende, porfa buscar el significado que le quede más
a la situación.) —y dárselo a Benavides.
Benavides: primero que eso sí alteza
Reina: la prudencia nunca yeren, déjame hacer esto, que mientras dure
la guerra, que si en platos de tierra como, mi tierra no será destruida.
Procura partir luego el ir con dios.
Benavides: me iré dolido, pues tan poco llegó a valer, que aún al ser
agradecido me niegan.
Reina: yo no te lo niego, aumentad vuestro vaudad que eres vesallo de
lley, y no me irá mal a mi, si es depósito del rey.
*Se va Benavides*
Reina: Quero que seas el encargado principal del templo que dedico a
dios, por Pedro, yo estaré satisfecha si esa obra prospera gracias a ti.
*Se van sin Pedro.*
Reina: falta más?
Don Juan: si, su alteza, la gente de Extremadura y la frontera de Portugal
me informan que llevan un año sin recibir pagas, la falta de dinero hará
que el soldado nos abandone.
Reina: es totalmente cierto, piden lo justo. He vendido todas mis
pertenencias, solo me queda un vaso de plata para beber. Pero busque a
alguien que me dé dinero por una sola joya que me queda-
*Mira a don Juan*
-temen vuestras joyas más importantes, darlas a mi tesoro…
Reina: primo.
Don Juan: si alteza.
Reina: se que sacrificaste tus riquezas y tu vida por tu lealtad, y se que
cualquier noble que aspire a la corona moriría por el nombre de traidor.
Reina: estamos solos nosotros dos, yo confio en ti.-
*Don Juan siente una angustia que lo mata*
-¿Por qué estás pan perturbado?
Don Juan: temo que un traidor me desacredito ante usted.
Reina: nadie puede hablar mal de ti, pues tú lealtad me asegura. Un
noble intenta ( y callo su nombre al trono) subir al trono. Quiero hacerla
entrar en razón con una carta. Y, por que tendrías mi secreto, quiero que
escribas conmigo.
Don Juan: yo quererlo?
Reina: lo querrás tanto como a ti mismo.
Don Juan: si mi corazón supiera que haya traición, yo mismo me lo
arrancaría.
Reina: aquí tienes la orden, escribe.
*Don Juan toma la pluma*
Reina: infante…
Don Juan: su alteza…
Reina: digo, así, que escribas; infante.
*La reina dicta y don Juan escribe*
Reina: infante, un rey tiene dos ángeles guardianes, y tarde se entera de
quién viene a traicionarlo, vuestra ambición se detenga, mi paciencia les
cortará la vida. Ahora leame ese papel.
Don Juan: ¿A quien? Que intento?
Reina: el que está en este cuarto te dirá quien es.
*Se va don juán y descubre a Ismael muerto con un vaso en las mano*
Don juego: ¡Ay cielos! Mi castigo es seguro! El doctor está aquí muero y
el veneno lo castigo a el. La reina lo sabe. Pagarle así mi delito por que
este papel es mi sentencia.
*Quiere beber del vaso pero la reina lo retiene*
Reina: primo, infante, ¡Estás en tu juicio! ¿Eres noble? ¿Eres cristiano?,
¿Le temes a Dios? Escarmienta con el. Guardaré ese papel, por que sirve
contra la ambición.
*Deja a don diego de rodillas y se van la reina y don Juan*
Don Diego: ¡Entonces se van sin escúchame! ¿Tan poco valgo para ella?
Don Juan: don Diego, calma. Este dolor te hace creer que una mujer te
humilla.
Don Diego: aún que la reina me haya ofendido, se discreto…
Don Juan: si la reina fuera tal y como dicen, diría que es capaz de
deshonrar. ¡Debajo de esa nieve se esconde el fuego que quema!
Don Diego: no digas eso, infante, ella es una reina santa.
Don Juan: el rey está enfermo, y ella le mando dar veneno! Ella se atreve
a matar a su propio hijo sirviendo a la cabeza ven falsedad. Yo saqué la
terrible traición por sospecha, pues la reían es muy ambiciosam yo
oblige al judío a beber el veneno…murió, y encerre todo el vas. ¡Dad
crédito a la que mato a su hijo!
Don Diego: ¿Qué dices…? ¡Eso es imposible de creer!
Don Álvaro: ¿Y que no habrá de una mujer arrogante y ambiciosa?
Don Juan: investigarlo es el uso más seguro, del rey yo soy su tutor y
veo peligros. Esta noche cenaremos en mi casa, les pido guardar el
secreto.
Don Diego: se resolverá la verdad…
Reina: *Se asoma tras el tapiz”
D.j: ¡La Reina! Por vuestra ayuda, Don Fernando está bien.
D. D. (Don Diego): Pobre Don Juan, estoy en deuda contigo.
D. D.: Van dando sus quejas, su lealtad se ofende por lo que oigo.
Reina: ¡Vuelve acá, Don Juan!
D. D.: Deja los letreros ahora, que traen mala suerte.
D. D.: Me preocupa que no me aclares la opinión de la Reina sobre ti.
D. J: Yo he salvado al reino de una traición.
D. D.: Eso me resulta cada vez más difícil de creer. ¿Quieres que yo crea
que la Reina tiene correspondencia de amor con Don Juan Carvajal?
D. D.: Si la traición que veo no me convence, me obligará a que yo
acuse.
D. D.: Dejemos esto para después.
D. J: (¡Este es un traidor. Aunque me cueste la vida, lo tengo que
vengar!)
D. D.: Caballeros, a cenar. Suenan tambores y sale un criado.
Benavides: ¿Qué alboroto es este?
D.j: La Reina y toda su guardia han rodeado la casa.
D. D.: ¡Padre prisión, caballeros! ¡Quitadle las espadas!
*Se las quitan.*
Reina: ¡Arrímate! No permitiré que nadie deshonre mi honor. ¡El testigo
que te acusa es un juicio muerto! Cuando se reúnan para conspirar, es
bueno que se callen. Dime, Infante inofensivo, ¿quién fue el que quiso
envenenar al Rey?
D. D.: Señora…
Reina: No morirás si dices la verdad.
D. J.: Yo convencí al médico de que matara al Rey, mi señor… Y luego
hice creer que usted lo había forzado.
Reina: En la Hoya de Medina serás encerrado, Infante.
D. J: Pierdo mi libertad y mi honor por mi ambición. Callar y sufrir es lo
que me toca.
Se lo llevan.
Reina: Díganme, ¿cuántos nobles cuya ambición ocupa el trono reinan
hoy en Castilla y León? Un Rey sin dinero ni poder será solo un adorno.
¡Saquen de aquí a esos supuestos reyes!
D. D. : Yo cumpliré con el cargo que debas al Rey.
Reina: Te perdonaré la vida a condición de que me entregues tus
posesiones como garantía. Don Diego de Haro, veo que por mi fama
confiaste en mí.
D. D.: Solo confío en vuestra virtud.
Reina: Te nombro Conde de Bermeo.
D. D.: No quiero ofender tal valor.
Acto 2
Don Juan: Tengo esperanza de reinar, con una traición o fiel acción, más
bien no juzgo por la traición si es que la corona alcanzo, por ti reinare,
Ismael y venga lo que venga.
Ismael: Si el niño Fernando muere, la culpa caerá sobre mí.
Don Juan: Él está enfermo de viruela, mi deseo será fácil de cumplir, si
tu ciencia juntas haciendo lo que te pido, mayor será tu provecho.
Ismael: Quiero ser agradecido a tu nobleza, porque tengo esperanza de
que contigo como rey, protegerás nuestra ley.
Los de nuestra religión son desterrados, menospreciados, siendo la burla
e irrisión de el mundo.
Viéndote como rey, podrás lograr que hoy tengamos cargos mas
generosos, y contar con los mismos derechos que los habitantes de este
pueblo.
*Saca un vaso de plata*
Ismael: Si con esto te satisfago, diré que el rey en un trago muerto
quedará y su reino caerá.
Don Juan: Ismael, no pongas en duda, que si por ti, rey me vuelvo, voy a
satisfacer tus deseos y necesidades con mi ayuda, los de tu nación
ilustres serán.
Te volveré rico, hombre y los que te despreciaban envidia tendrán,
debido al rey actual, Castilla enferma esta, y como el medico eres tú,
con tu brebaje, la enfermedad acabara, al infante que gobierna, este
reino le queda pequeño siendo el mayor de toda España, y que tontería
que una mujer tan imprudente quiera el valor de regir España.
Ismael: Haciéndote rey pondré a Castilla defensivos.
Don Juan: Una traición coronada se enfrenta, pues por reinar ninguna
traición es ilegal.
Ismael: Pues yo honro y provecho gano al matar a el niño rey.
Y usted estima tanto mi ley que daré muerte a un cristiano. ¿Qué hay
que juzgar de mí?
No hay delito cuando un pedido a de matar.
*Quiere entrar y este sobre la puerta el retrato de la reina*
Ismael: Me acobarda la traición que juzgo, pues puso al rey a su puerta
su madre por guardia, ¿no parece que enojada nada me esta
amenazando?
No me mires, reina. Su Don Juan es vuestro primo, y quien estriba al
deshacerse del rey, pretende vuestra amada, ¿para que doy lugar a
cobardes?
Mi oficio es matar, muera el rey que se haga cierta la felicidad que me
animo.
*Quiere entrar por la puerta y el retrato cae, quiere entrar por la otra
puerta, pero sale la reina y lo detiene, él se asusta*
Reina: ¿Qué es esto?
¿Volved acá, a donde vais? ¿De qué te asustas?
Ismael: ¿Yo asustado?
Reina: No es por bueno, ¿qué lleváis en ese caso?
Ismael: ¿Quién yo?
Reina: Detened el paso.
Ismael: Quien dijera que esto es veneno y que al rey vuestro señor no le
soy leal.
Reina: ¿Qué?
¿Cómo es eso?
Ismael: Confieso que estoy asustado, pero no que soy un traidor:
Reina: Entonces, ¿qué te ocurre?
Ismael: Mi misma traición lo hará.
Reina: Culpable Ismael, quedas sin excusa en esta ocasión.
Ismael: El niño es el ingrato, ya que yo no lo satisfago.Y si el retrato lo
dice engañare al retrato ¿Qué culpa tengo yo si el retrato callo?
¿Qué culpa tengo yo si el retrato callo?
Don Juan, el infante, si, que con este veneno me manda a quitar la vida
al tierno rey que ofendí…
Reina: en fin, tu problema, tu traición.
No avances más. ¿Es la muerte de mi hijo eso?
Ismael: Mi reina, sí, he decidido decir aquí la verdad ¿Qué estoy
dudando?
El deseo de reinar con Don Juan, fui ciego, el me a persuadido para que
yo la muerte haga llegar al niño rey, y temor de que me castigara, me
obliga a jurarle serle un traidor a usted, mi alteza.
*muestra el vaso*
Ismael: Este vaso, estaba lleno de un instantáneo veneno, pero no haga
caso alteza, que es mentira, aunque pretendí engañarle, y pues de el
titulo infame de traidor me he liberado, derramare este veneno, y otra
medicina creare para curar al rey.
*intenta derramarlo, pero la reina lo detiene*
Reina: Mantén tu mano en el vaso.
Pues mi hijo está dispuesto a probar tu muerte. Con la mala fama que te
has puesto, conozco tu virtud siempre fuiste un médico fiel, sabio y
agradecido, si aseguras la salud del rey su inocencia estará a salvo.
Ismael: No, alteza, no estoy dispuesto a causar mi muerte. No tengo ni
la enfermedad ni la edad de el niño rey.
Reina: ¿que me vas a enfermar?
Ismael: No, no.
Reina: No importa, que tu virtud desmienta este inconveniente en la
salud, y logre el sabio, pues no se medirá en la salud el portento a
dudar, escucha a la traidora. A mi no puedes deshonrar.
Ismael: viviré en muy cerca, y no osederé a terror. El veneno en mí.
Reina: entonces, sentémonos.
Ismael: Caigo a tus pies. No permitiré tal maldad.
Reina: ¡Bien!, que llore el doctor sintiendo esto. El infante don Juan, es
noble leal y virtuoso, da muestras de ser un tirano. Un sospechoso de
interés, infame Judas...
Reina: ¿quien médico de los dos? ¿o cómo yo creo que este uno no pare
y no más yo, que quise deshonrar a un dios? El pueblo ahora que diga...
Ismael: le dijo en el confesorio que mi traición no bastaba para ser
perdonado...
Reina: Bebé ahora o escoje morir mañana. Dándole a otros a tu lado, o
vivo al colgarás, y de todos lo matará. Ven andemos por las calles o las
plazas, disfrutando mi venganza.
Ismael: Si he de morir por el castigo. Gracias al rey se atrevió a sentar es
digno de que cargue este castigo y yo cargue de tantas vidas enfermas.
Pagaré la carga. Así que hoy he muerto.
*Bebe la copa*
Ismael: Yo soy el primer médico que castigan por matar, el veneno vital
va circula por mis venas ya. Mis ojos se acabarán. ¡Oh, Don Juan, divino
México, espero tu llegada!
*Cae muerto*
*Cae muerto Ismael*
Reina: ¡Aún mantenidas en ti la esperanza! Tu Barbara muere es justicia.
Quero cerrar esta puerta ya que ocultar mi venganza ha de importar
ahora. ¡Ay hijo de mi alma! Aún que aún que algunos te deseen la
muerte yo nunca dejaré de adorarte, el cielo nos está amparando. Ya
que tú eres un ángel de dios, mi Fernando.
*Sale don Enrique, don Juan, Benavides, don Pedro Carvajal*
Don enquire: aquí está su alteza.
Reina: ¡Oh primos, ricos hombres, caballeros!
Don Enrique: vinimos a saber cómo está el rey.
Reina: cosas graves le han pasado.
Don Juan: cuando supimos sobre su enfermedad, con el temor de alguna
desgracia extraña, vinimos a verlo por el amar que le tenemos.
Reina: ustedes son la lealtad y el valor de España. Mi hijo ahora está
descansando, pero si quieren que lo despierte...
Don Enrique: no, señora.
Reina: don Enrique de Castilla, murió en terrible ovación, España a
quedado desamparado y he determinado que mi hijo supla la falta del
rey.
Don Enrique: aún que usted me honra su alteza, los soldados aún
pierden paga a los soldados de la frontera.
Reina: aún conservan a su rey y a sus caballeros, por que no hay rey con
vesallos de los pobres que tenemos y, aún que son costumbres viejas
tenemos que esquilmar y vender la lana de las ovejas-
-Estamos sin dinero su alteza, los soldados no pelean.
Reina: tampoco hay huertos ahora, por más feltil que lo vean no da
frutas a cada hora, y una vez cada año da frutos, pero no les pidas frutas
a cada instante y entre más descansado este más se aprovecha. Y los
vasallos, infante, también tienen sus eosechas, mi dinero todo he
gastado defendiendo la corona y la salud de mi hijo. Vendo mi Cuéllar y
a Escalona solo ecija me ha quedado pero la venderé también para
pagarte a los fronteras.
Don Enrique: si venderla está bien su alteza, luego haré que me den el
dinero prestado, de Andalucía para sustentar la frontera un año.
Reina: bien podría llamandome, infante, a engaño culpar vuestra
cortesía y poca seguridad.
Don enquire: su alteza...
Reina: ya basta, estoy segura de vuestra lealtad, ecija es tuya desde
hoy, la frontera sustentado y haz que tu partida sea pronto.
Don enrrique: si ha de comprarlo otro
Reina: a nadie puedo confiarla como contigo.
Don enrrique: beso tus pies.
*Don Enrique se va*
Reina: el rey de Aragón piensa que no ha de haber castigo para su
ofensa. Partiel, Benavides, tu que si serías y yo los seguiré, y la victoria
vendra hacia nosotros, dinero me pedirán para pagarle a la gente.
Benavides: .....
Reina: un rey prudente valor me demuestras. Rico y honrado te quiero
ver, de vuestra lealtad me fio, no está bien que te empeñes tanto, aún
que vendí mis pertenencias, don Juan, joyas aún me quedan, llevenlo a
la platería.
Benavides: muy mal, trata la fe mia su alteza.
Reina: con solo un vaso de plata me quedaré hoy día, las vajillas de
televera son limpias, y cuestan poco. Mientras la codicia vuelva loco a
un vesallo-
*Mira a don Juan*
-Pasare de esta manera. Hay que transformar todo en eliroro— ( o
alinoro ya k no se entiende, porfa buscar el significado que le quede más
a la situación.) —y dárselo a Benavides.
Benavides: primero que eso sí alteza
Reina: la prudencia nunca yeren, déjame hacer esto, que mientras dure
la guerra, que si en platos de tierra como, mi tierra no será destruida.
Procura partir luego el ir con dios.
Benavides: me iré dolido, pues tan poco llegó a valer, que aún al ser
agradecido me niegan.
Reina: yo no te lo niego, aumentad vuestro vaudad que eres vesallo de
lley, y no me irá mal a mi, si es depósito del rey.
*Se va Benavides*
Reina: Quero que seas el encargado principal del templo que dedico a
dios, por Pedro, yo estaré satisfecha si esa obra prospera gracias a ti.
*Se van sin Pedro.*
Reina: falta más?
Don Juan: si, su alteza, la gente de Extremadura y la frontera de Portugal
me informan que llevan un año sin recibir pagas, la falta de dinero hará
que el soldado nos abandone.
Reina: es totalmente cierto, piden lo justo. He vendido todas mis
pertenencias, solo me queda un vaso de plata para beber. Pero busque a
alguien que me dé dinero por una sola joya que me queda-
*Mira a don Juan*
-temen vuestras joyas más importantes, darlas a mi tesoro...
Reina: primo.
Don Juan: si alteza.
Reina: se que sacrificaste tus riquezas y tu vida por tu lealtad, y se que
cualquier noble que aspire a la corona moriría por el nombre de traidor.
Reina: estamos solos nosotros dos, yo confio en ti.-
*Don Juan siente una angustia que lo mata*
-¿Por que estás pan perturbado?
Don Juan: temo que un traidor me desacredito ante usted.
Reina: nadie puede hablar mal de ti, pues tú lealtad me asegura. Un
noble intenta ( y callo su nombre al trono) subir al trono. Quiero hacerla
entrar en razón con una carta. Y, por que tendrías mi secreto, quiero que
escribas conmigo.
Don Juan: yo quererlo?
Reina: lo querrás tanto como a ti mismo.
Don Juan: si mi corazón supiera que haya traición, yo mismo me lo
arrancaría.
Reina: aquí tienes la orden, escribe.
*Don Juan toma la pluma*
Reina: infante...
Don Juan: su alteza...
Reina: digo, así, que escribas; infante.
*La reina dicta y don Juan escribe*
Reina: infante, un rey tiene dos ángeles guardianes, y tarde se entera de
quién viene a traicionarlo, vuestra ambición se detenga, mi paciencia les
cortará la vida. Ahora leame ese papel.
Don Juan: ¿A quien? Que intento?
Reina: el que está en este cuarto te dirá quien es.
*Se va don juán y descubre a Ismael muerto con un vaso en las mano*
Don juego: ¡Ay cielos! Mi castigo es seguro! El doctor está aquí muero y
el veneno lo castigo a el. La reina lo sabe. Pagarle así mi delito por que
este papel es mi sentencia.
*Quiere beber del vaso pero la reina lo retiene*
Reina: primo, infante, ¡Estás en tu juicio! ¿Eres noble? ¿Eres cristiano?,
¿Le temes a Dios? Escarmienta con el. Guardaré ese papel, por que sirve
contra la ambición.
*Deja a don diego de rodillas y se van la reina y don Juan*
Don Diego: ¡Entonces se van sin escúchame! ¿Tan poco valgo para ella?
Don Juan: don Diego, calma. Este dolor te hace creer que una mujer te
humilla.
Don Diego: aún que la reina me haya ofendido, se discreto...
Don Juan: si la reina fuera tal y como dicen, diría que es capaz de
deshonrar. ¡Debajo de esa nieve se esconde el fuego que quema!
Don Diego: no digas eso, infante, ella es una reina santa.
Don Juan: el rey está enfermo, y ella le mando dar veneno! Ella se atreve
a matar a su propio hijo sirviendo a la cabeza ven falsedad. Yo saqué la
terrible traición por sospecha, pues la reían es muy ambiciosam yo
oblige al judío a beber el veneno...murió, y encerre todo el vas. ¡Dad
crédito a la que mato a su hijo!
Don Diego: ¿que dices...? ¡Eso es imposible de creer!
Don Álvaro: ¿Y que no habrá de una mujer arrogante y ambiciosa?
Don Juan: investigarlo es el uso más seguro, del rey yo soy su tutor y
veo peligros. Esta noche cenaremos en mi casa, les pido guardar el
secreto.
Don Diego: se resolverá la verdad...
Reina: *Se asoma tras el tapiz"
D.j: ¡La Reina! Por vuestra ayuda, Don Fernando está bien.
D. D. (Don Diego): Pobre Don Juan, estoy en deuda contigo.
D. D.: Van dando sus quejas, su lealtad se ofende por lo que oigo.
Reina: ¡Vuelve acá, Don Juan!
D. D.: Deja los letreros ahora, que traen mala suerte.
D. D.: Me preocupa que no me aclares la opinión de la Reina sobre ti.
D. J: Yo he salvado al reino de una traición.
D. D.: Eso me resulta cada vez más difícil de creer. ¿Quieres que yo crea
que la Reina tiene correspondencia de amor con Don Juan Carvajal?
D. D.: Si la traición que veo no me convence, me obligará a que yo
acuse.
D. D.: Dejemos esto para después.
D. J: (¡Este es un traidor. Aunque me cueste la vida, lo tengo que
vengar!)
D. D.: Caballeros, a cenar. Suenan tambores y sale un criado.
Benavides: ¿Qué alboroto es este?
D.j: La Reina y toda su guardia han rodeado la casa.
D. D.: ¡Padre prisión, caballeros! ¡Quitadle las espadas!
*Se las quitan.*
Reina: ¡Arrímate! No permitiré que nadie deshonre mi honor. ¡El testigo
que te acusa es un juicio muerto! Cuando se reúnan para conspirar, es
bueno que se callen. Dime, Infante inofensivo, ¿quién fue el que quiso
envenenar al Rey?
D. D.: Señora...
Reina: No morirás si dices la verdad.
D. J.: Yo convencí al médico de que matara al Rey, mi señor... Y luego
hice creer que usted lo había forzado.
Reina: En la Hoya de Medina serás encerrado, Infante.
D. J: Pierdo mi libertad y mi honor por mi ambición. Callar y sufrir es lo
que me toca.
Se lo llevan.
Reina: Díganme, ¿cuántos nobles cuya ambición ocupa el trono reinan
hoy en Castilla y León? Un Rey sin dinero ni poder será solo un adorno.
¡Saquen de aquí a esos supuestos reyes!
D. D. : Yo cumpliré con el cargo que debas al Rey.
Reina: Te perdonaré la vida a condición de que me entregues tus
posesiones como garantía. Don Diego de Haro, veo que por mi fama
confiaste en mí.
D. D.: Solo confío en vuestra virtud.
Reina: Te nombro Conde de Bermeo.
D. D.: No quiero ofender tal [Link] 2
Don Juan: Tengo esperanza de reinar, con una traición o fiel acción, más
bien no juzgo por la traición si es que la corona alcanzo, por ti reinare,
Ismael y venga lo que venga.
Ismael: Si el niño Fernando muere, la culpa caerá sobre mí.
Don Juan: Él está enfermo de viruela, mi deseo será fácil de cumplir, si
tu ciencia juntas haciendo lo que te pido, mayor será tu provecho.
Ismael: Quiero ser agradecido a tu nobleza, porque tengo esperanza de
que contigo como rey, protegerás nuestra ley.
Los de nuestra religión son desterrados, menospreciados, siendo la burla
e irrisión de el mundo.
Viéndote como rey, podrás lograr que hoy tengamos cargos mas
generosos, y contar con los mismos derechos que los habitantes de este
pueblo.
*Saca un vaso de plata*
Ismael: Si con esto te satisfago, diré que el rey en un trago muerto
quedará y su reino caerá.
Don Juan: Ismael, no pongas en duda, que si por ti, rey me vuelvo, voy a
satisfacer tus deseos y necesidades con mi ayuda, los de tu nación
ilustres serán.
Te volveré rico, hombre y los que te despreciaban envidia tendrán,
debido al rey actual, Castilla enferma esta, y como el medico eres tú,
con tu brebaje, la enfermedad acabara, al infante que gobierna, este
reino le queda pequeño siendo el mayor de toda España, y que tontería
que una mujer tan imprudente quiera el valor de regir España.
Ismael: Haciéndote rey pondré a Castilla defensivos.
Don Juan: Una traición coronada se enfrenta, pues por reinar ninguna
traición es ilegal.
Ismael: Pues yo honro y provecho gano al matar a el niño rey.
Y usted estima tanto mi ley que daré muerte a un cristiano. ¿Qué hay
que juzgar de mí?
No hay delito cuando un pedido a de matar.
*Quiere entrar y este sobre la puerta el retrato de la reina*
Ismael: Me acobarda la traición que juzgo, pues puso al rey a su puerta
su madre por guardia, ¿no parece que enojada nada me esta
amenazando?
No me mires, reina. Su Don Juan es vuestro primo, y quien estriba al
deshacerse del rey, pretende vuestra amada, ¿para que doy lugar a
cobardes?
Mi oficio es matar, muera el rey que se haga cierta la felicidad que me
animo.
*Quiere entrar por la puerta y el retrato cae, quiere entrar por la otra
puerta, pero sale la reina y lo detiene, él se asusta*
Reina: ¿Qué es esto?
¿Volved acá, a donde vais? ¿De qué te asustas?
Ismael: ¿Yo asustado?
Reina: No es por bueno, ¿qué lleváis en ese caso?
Ismael: ¿Quién yo?
Reina: Detened el paso.
Ismael: Quien dijera que esto es veneno y que al rey vuestro señor no le
soy leal.
Reina: ¿Qué?
¿Cómo es eso?
Ismael: Confieso que estoy asustado, pero no que soy un traidor:
Reina: Entonces, ¿qué te ocurre?
Ismael: Mi misma traición lo hará.
Reina: Culpable Ismael, quedas sin excusa en esta ocasión.
Ismael: El niño es el ingrato, ya que yo no lo satisfago.Y si el retrato lo
dice engañare al retrato ¿Qué culpa tengo yo si el retrato callo?
¿Qué culpa tengo yo si el retrato callo?
Don Juan, el infante, si, que con este veneno me manda a quitar la vida
al tierno rey que ofendí…
Reina: en fin, tu problema, tu traición.
No avances más. ¿Es la muerte de mi hijo eso?
Ismael: Mi reina, sí, he decidido decir aquí la verdad ¿Qué estoy
dudando?
El deseo de reinar con Don Juan, fui ciego, el me a persuadido para que
yo la muerte haga llegar al niño rey, y temor de que me castigara, me
obliga a jurarle serle un traidor a usted, mi alteza.
*muestra el vaso*
Ismael: Este vaso, estaba lleno de un instantáneo veneno, pero no haga
caso alteza, que es mentira, aunque pretendí engañarle, y pues de el
titulo infame de traidor me he liberado, derramare este veneno, y otra
medicina creare para curar al rey.
*intenta derramarlo, pero la reina lo detiene*
Reina: Mantén tu mano en el vaso.
Pues mi hijo está dispuesto a probar tu muerte. Con la mala fama que te
has puesto, conozco tu virtud siempre fuiste un médico fiel, sabio y
agradecido, si aseguras la salud del rey su inocencia estará a salvo.
Ismael: No, alteza, no estoy dispuesto a causar mi muerte. No tengo ni
la enfermedad ni la edad de el niño rey.
Reina: ¿Qué me vas a enfermar?
Ismael: No, no.
Reina: No importa, que tu virtud desmienta este inconveniente en la
salud, y logre el sabio, pues no se medirá en la salud el portento a
dudar, escucha a la traidora. A mi no puedes deshonrar.
Ismael: viviré en muy cerca, y no osederé a terror. El veneno en mí.
Reina: entonces, sentémonos.
Ismael: Caigo a tus pies. No permitiré tal maldad.
Reina: ¡Bien!, que llore el doctor sintiendo esto. El infante don Juan, es
noble leal y virtuoso, da muestras de ser un tirano. Un sospechoso de
interés, infame Judas…
Reina: ¿Quién médico de los dos? ¿o cómo yo creo que este uno no pare
y no más yo, que quise deshonrar a un dios? El pueblo ahora que diga…
Ismael: le dijo en el confesorio que mi traición no bastaba para ser
perdonado…
Reina: Bebé ahora o escoje morir mañana. Dándole a otros a tu lado, o
vivo al colgarás, y de todos lo matará. Ven andemos por las calles o las
plazas, disfrutando mi venganza.
Ismael: Si he de morir por el castigo. Gracias al rey se atrevió a sentar es
digno de que cargue este castigo y yo cargue de tantas vidas enfermas.
Pagaré la carga. Así que hoy he muerto.
*Bebe la copa*
Ismael: Yo soy el primer médico que castigan por matar, el veneno vital
va circula por mis venas ya. Mis ojos se acabarán. ¡Oh, Don Juan, divino
México, espero tu llegada!
*Cae muerto*
*Cae muerto Ismael*
Reina: ¡Aún mantenidas en ti la esperanza! Tu Barbara muere es justicia.
Quero cerrar esta puerta ya que ocultar mi venganza ha de importar
ahora. ¡Ay hijo de mi alma! Aún que aún que algunos te deseen la
muerte yo nunca dejaré de adorarte, el cielo nos está amparando. Ya
que tú eres un ángel de dios, mi Fernando.
*Sale don Enrique, don Juan, Benavides, don Pedro Carvajal*
Don enquire: aquí está su alteza.
Reina: ¡Oh primos, ricos hombres, caballeros!
Don Enrique: vinimos a saber cómo está el rey.
Reina: cosas graves le han pasado.
Don Juan: cuando supimos sobre su enfermedad, con el temor de alguna
desgracia extraña, vinimos a verlo por el amar que le tenemos.
Reina: ustedes son la lealtad y el valor de España. Mi hijo ahora está
descansando, pero si quieren que lo despierte…
Don Enrique: no, señora.
Reina: don Enrique de Castilla, murió en terrible ovación, España a
quedado desamparado y he determinado que mi hijo supla la falta del
rey.
Don Enrique: aún que usted me honra su alteza, los soldados aún
pierden paga a los soldados de la frontera.
Reina: aún conservan a su rey y a sus caballeros, por que no hay rey con
vesallos de los pobres que tenemos y, aún que son costumbres viejas
tenemos que esquilmar y vender la lana de las ovejas-
-Estamos sin dinero su alteza, los soldados no pelean.
Reina: tampoco hay huertos ahora, por más feltil que lo vean no da
frutas a cada hora, y una vez cada año da frutos, pero no les pidas frutas
a cada instante y entre más descansado este más se aprovecha. Y los
vasallos, infante, también tienen sus eosechas, mi dinero todo he
gastado defendiendo la corona y la salud de mi hijo. Vendo mi Cuéllar y
a Escalona solo ecija me ha quedado pero la venderé también para
pagarte a los fronteras.
Don Enrique: si venderla está bien su alteza, luego haré que me den el
dinero prestado, de Andalucía para sustentar la frontera un año.
Reina: bien podría llamandome, infante, a engaño culpar vuestra
cortesía y poca seguridad.
Don enquire: su alteza…
Reina: ya basta, estoy segura de vuestra lealtad, ecija es tuya desde
hoy, la frontera sustentado y haz que tu partida sea pronto.
Don enrrique: si ha de comprarlo otro
Reina: a nadie puedo confiarla como contigo.
Don enrrique: beso tus pies.
*Don Enrique se va*
Reina: el rey de Aragón piensa que no ha de haber castigo para su
ofensa. Partiel, Benavides, tu que si serías y yo los seguiré, y la victoria
vendra hacia nosotros, dinero me pedirán para pagarle a la gente.
Benavides: …..
Reina: un rey prudente valor me demuestras. Rico y honrado te quiero
ver, de vuestra lealtad me fio, no está bien que te empeñes tanto, aún
que vendí mis pertenencias, don Juan, joyas aún me quedan, llevenlo a
la platería.
Benavides: muy mal, trata la fe mia su alteza.
Reina: con solo un vaso de plata me quedaré hoy día, las vajillas de
televera son limpias, y cuestan poco. Mientras la codicia vuelva loco a
un vesallo-
*Mira a don Juan*
-Pasare de esta manera. Hay que transformar todo en eliroro— ( o
alinoro ya k no se entiende, porfa buscar el significado que le quede más
a la situación.) —y dárselo a Benavides.
Benavides: primero que eso sí alteza
Reina: la prudencia nunca yeren, déjame hacer esto, que mientras dure
la guerra, que si en platos de tierra como, mi tierra no será destruida.
Procura partir luego el ir con dios.
Benavides: me iré dolido, pues tan poco llegó a valer, que aún al ser
agradecido me niegan.
Reina: yo no te lo niego, aumentad vuestro vaudad que eres vesallo de
lley, y no me irá mal a mi, si es depósito del rey.
*Se va Benavides*
Reina: Quero que seas el encargado principal del templo que dedico a
dios, por Pedro, yo estaré satisfecha si esa obra prospera gracias a ti.
*Se van sin Pedro.*
Reina: falta más?
Don Juan: si, su alteza, la gente de Extremadura y la frontera de Portugal
me informan que llevan un año sin recibir pagas, la falta de dinero hará
que el soldado nos abandone.
Reina: es totalmente cierto, piden lo justo. He vendido todas mis
pertenencias, solo me queda un vaso de plata para beber. Pero busque a
alguien que me dé dinero por una sola joya que me queda-
*Mira a don Juan*
-temen vuestras joyas más importantes, darlas a mi tesoro…
Reina: primo.
Don Juan: si alteza.
Reina: se que sacrificaste tus riquezas y tu vida por tu lealtad, y se que
cualquier noble que aspire a la corona moriría por el nombre de traidor.
Reina: estamos solos nosotros dos, yo confio en ti.-
*Don Juan siente una angustia que lo mata*
-¿Por qué estás pan perturbado?
Don Juan: temo que un traidor me desacredito ante usted.
Reina: nadie puede hablar mal de ti, pues tú lealtad me asegura. Un
noble intenta ( y callo su nombre al trono) subir al trono. Quiero hacerla
entrar en razón con una carta. Y, por que tendrías mi secreto, quiero que
escribas conmigo.
Don Juan: yo quererlo?
Reina: lo querrás tanto como a ti mismo.
Don Juan: si mi corazón supiera que haya traición, yo mismo me lo
arrancaría.
Reina: aquí tienes la orden, escribe.
*Don Juan toma la pluma*
Reina: infante…
Don Juan: su alteza…
Reina: digo, así, que escribas; infante.
*La reina dicta y don Juan escribe*
Reina: infante, un rey tiene dos ángeles guardianes, y tarde se entera de
quién viene a traicionarlo, vuestra ambición se detenga, mi paciencia les
cortará la vida. Ahora leame ese papel.
Don Juan: ¿A quien? Que intento?
Reina: el que está en este cuarto te dirá quien es.
*Se va don juán y descubre a Ismael muerto con un vaso en las mano*
Don juego: ¡Ay cielos! Mi castigo es seguro! El doctor está aquí muero y
el veneno lo castigo a el. La reina lo sabe. Pagarle así mi delito por que
este papel es mi sentencia.
*Quiere beber del vaso pero la reina lo retiene*
Reina: primo, infante, ¡Estás en tu juicio! ¿Eres noble? ¿Eres cristiano?,
¿Le temes a Dios? Escarmienta con el. Guardaré ese papel, por que sirve
contra la ambición.
*Deja a don diego de rodillas y se van la reina y don Juan*
Don Diego: ¡Entonces se van sin escúchame! ¿Tan poco valgo para ella?
Don Juan: don Diego, calma. Este dolor te hace creer que una mujer te
humilla.
Don Diego: aún que la reina me haya ofendido, se discreto…
Don Juan: si la reina fuera tal y como dicen, diría que es capaz de
deshonrar. ¡Debajo de esa nieve se esconde el fuego que quema!
Don Diego: no digas eso, infante, ella es una reina santa.
Don Juan: el rey está enfermo, y ella le mando dar veneno! Ella se atreve
a matar a su propio hijo sirviendo a la cabeza ven falsedad. Yo saqué la
terrible traición por sospecha, pues la reían es muy ambiciosam yo
oblige al judío a beber el veneno…murió, y encerre todo el vas. ¡Dad
crédito a la que mato a su hijo!
Don Diego: ¿Qué dices…? ¡Eso es imposible de creer!
Don Álvaro: ¿Y que no habrá de una mujer arrogante y ambiciosa?
Don Juan: investigarlo es el uso más seguro, del rey yo soy su tutor y
veo peligros. Esta noche cenaremos en mi casa, les pido guardar el
secreto.
Don Diego: se resolverá la verdad…
Reina: *Se asoma tras el tapiz”
D.j: ¡La Reina! Por vuestra ayuda, Don Fernando está bien.
D. D. (Don Diego): Pobre Don Juan, estoy en deuda contigo.
D. D.: Van dando sus quejas, su lealtad se ofende por lo que oigo.
Reina: ¡Vuelve acá, Don Juan!
D. D.: Deja los letreros ahora, que traen mala suerte.
D. D.: Me preocupa que no me aclares la opinión de la Reina sobre ti.
D. J: Yo he salvado al reino de una traición.
D. D.: Eso me resulta cada vez más difícil de creer. ¿Quieres que yo crea
que la Reina tiene correspondencia de amor con Don Juan Carvajal?
D. D.: Si la traición que veo no me convence, me obligará a que yo
acuse.
D. D.: Dejemos esto para después.
D. J: (¡Este es un traidor. Aunque me cueste la vida, lo tengo que
vengar!)
D. D.: Caballeros, a cenar. Suenan tambores y sale un criado.
Benavides: ¿Qué alboroto es este?
D.j: La Reina y toda su guardia han rodeado la casa.
D. D.: ¡Padre prisión, caballeros! ¡Quitadle las espadas!
*Se las quitan.*
Reina: ¡Arrímate! No permitiré que nadie deshonre mi honor. ¡El testigo
que te acusa es un juicio muerto! Cuando se reúnan para conspirar, es
bueno que se callen. Dime, Infante inofensivo, ¿quién fue el que quiso
envenenar al Rey?
D. D.: Señora…
Reina: No morirás si dices la verdad.
D. J.: Yo convencí al médico de que matara al Rey, mi señor… Y luego
hice creer que usted lo había forzado.
Reina: En la Hoya de Medina serás encerrado, Infante.
D. J: Pierdo mi libertad y mi honor por mi ambición. Callar y sufrir es lo
que me toca.
Se lo llevan.
Reina: Díganme, ¿cuántos nobles cuya ambición ocupa el trono reinan
hoy en Castilla y León? Un Rey sin dinero ni poder será solo un adorno.
¡Saquen de aquí a esos supuestos reyes!
D. D. : Yo cumpliré con el cargo que debas al Rey.
Reina: Te perdonaré la vida a condición de que me entregues tus
posesiones como garantía. Don Diego de Haro, veo que por mi fama
confiaste en mí.
D. D.: Solo confío en vuestra virtud.
Reina: Te nombro Conde de Bermeo.
D. D.: No quiero ofender tal valor.