Principio Der Lab Mod 3bis
Principio Der Lab Mod 3bis
personería gremial
La Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad del artículo 41 de la ley de
Asociaciones Sindicales, que establece que para ser delegado hay que estar afiliado a un
sindicato con personería gremial. El Máximo Tribunal aludió a la libertad sindical
establecida en la Constitución Nacional, en tratados internacionales y en el convenio 87
de la Organización Internacional del Trabajo. FALLO COMPLETO
Los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt, Enrique Petracchi,
Juan Carlos Maqueda y Raúl Zaffaroni, integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, en autos caratulados “Asociación Trabajadores del Estado c/ Ministe¬rio de
Trabajo s/ Ley de Asociaciones Sindicales”, declararon la inconstitucionalidad del inciso
a del artículo 41 de la ley 23.551 de asociaciones sindicales que avala la elección solo de
quienes integraban gremios con personería gremial.
El histórico fallo hablita a gremios que no tienen la personería gremial a poder
representar con delegados a sus trabajadores lo que termina con el monopolio de los
gremios “únicos”.
“En resumida cuenta, hay una `diferencia fundamental` entre el monopolio sindical
`instituido o mantenido por la ley` directa o indirectamente, y el que `voluntaria y
libremente` quieran establecer los trabajadores”, sostuvo la Corte Suprema en su
resolución de este martes.
El fallo se centra en una disputa que mantuvo la Asociación de Trabajadores del Estado
(ATE) y la Unión de Personal Civil de la Fuerzas Armadas (PECIFA). ATE había convocado
a elecciones de delegados en el Estado Mayor General del Ejército y el Estado Mayor
Conjunto de las Fuerzas Armadas. Pero PECIFA se opuso ya que, argumentó, contaba
con la personería gremial para hacerlo.
ATE llevó el caso al Ministerio de Trabajo de la Nación que avaló la postura de PECIFA.
Lo mismo ocurrió en la Justicia hasta que la causa llegó a la Corte que ahora revocó el
fallo de la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
La Corte Suprema se basó en convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT). Su artículo segundo establece que “los trabajadores y los empleadores, sin
ninguna distinción y sin autorización previa, tienen el derecho de constituir las
organizaciones que estimen convenientes, así como el de afiliarse a estas
organizaciones, con la sola condición de observar los estatutos de las mismas”.
El convenio agrega que “las organizaciones de trabajadores y de empleadores tienen el
derecho de redactar sus estatutos y reglamentos administrativos, el de elegir libremente
sus representantes, el de organizar su administración y sus actividades y el de formular
su programa de acción” y que “las autoridades públicas deberán abstenerse de toda
intervención que tienda a limitar este derecho o a entorpecer su ejercicio legal”.
Los ministros sostuvieron entre sus argumentos el artículo 14 bis de la Constitución
Nacional que fija la libertad sindical, por lo que “el precepto constitucional, en
consecuencia, manda que el régimen jurídico que se establezca en la materia, antes que
impedir o entorpecer, debe dejar en libertad las mentadas actividades y fuerzas
asociativas, en aras de que puedan desarrollarse en plenitud, vale decir, sin mengua de
la participación, y del eventual pluralismo de sindicatos, que el propio universo laboral
quiera darse”.
El Máximo Tribunal también señala que una serie de pactos internacionales con rango
constitucional ratifican la libertad sindical como la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y
la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Fuente
Diario Judicial, (viernes 16 de julio de 2010). La libertad sindical está por encima de la personería
gremial. Recuperado de [Link]
Breve informe sobre la negociación
colectiva en la República Argentina
Julio Simón*
Trataremos de realizar una sintética reseña cho sindical a la negociación colectiva llegan-
del marco normativo en que se desenvuelve la do, incluso, a calificar de “práctica desleal” la
negociación colectiva en la Argentina, no sin negativa empresarial a negociar. Es importan-
advertir que el propósito de no excedernos en te destacar que dicha norma sólo habilitaba a
la extensión del trabajo puede determinar –su- ejercer tal derecho (vale señalar que no existía
mándose a nuestras propias limitaciones– al- el art. 14 bis de la C.N.) a la organización más
guna imprecisión que solicitamos que, haciendo representativa con personería gremial. En 1956
gala de la generosidad que le reconocemos, el el Decreto/Ley 9.270/56 amplió ese derecho a
lector disculpe graciosamente. todas las asociaciones inscriptas. Las Leyes
Haremos una reseña histórica hasta la ac- 14.455 y 20.615 volvieron a restringir esa fa-
tualidad, para adentrarnos posteriormente en cultad confiriéndola sólo a las asociaciones con
el marco jurídico actualmente vigente y las re- personería gremial (igual criterio han seguido
formas que, en líneas generales, pueden darse las Leyes 22.105 y 23.551) tema este sobre el
en el futuro en la materia en nuestro país. que volveremos más adelante.
Respecto de los efectos de la negociación co-
lectiva, recién en 1953 con el dictado de la Ley
n Algunos antecedentes en la materia1 14.250 –hoy vigente con las modificaciones de
las Leyes 23.545 y 25.877, tras algunas refor-
Pese a que en el país, como en el resto del mun- mas hoy derogadas–, se estableció un estatu-
do, los convenios colectivos fueron vislumbrados to jurídico al respecto. Esta norma, que marca
desde el inicio como un importante instrumen- un giro fundamental en la materia, es termi-
to por parte de los sindicatos, el desarrollo de la nante al indicar que las cláusulas contenidas
negociación colectiva fue lento y sinuoso. Origi- en una convención celebrada con los recaudos
nariamente, sólo fueron admitidos como contra- legales regirán obligatoriamente las relaciones
tos de derecho civil (ej. Convenio de 1906 para contractuales de todos los trabajadores que se
la industria gráfica, luego se sumaron a este desempeñen en la actividad objeto del convenio,
grupo de pioneros los trabajadores ferroviarios afiliados o no, y serán obligatorias también pa-
y más tarde los marítimos). No obstante ello, a ra todos los empleadores de la actividad. 37
partir de 1943 la negociación tomó impulso y Vale aclarar que antes de este hito legal, la
más aún con el dictado del Decreto 23.852/45, doctrina y la jurisprudencia reconocían igual-
que al regular las asociaciones profesionales de mente algunos efectos obligatorios generales a
trabajadores, estableció expresamente el dere- los convenios colectivos celebrados por los gru-
pos profesionales más representativos y ante la Pese a ello, por Dec. 89/58 y su aclaratorio
Secretaría de Trabajo y Previsión2. Así en varios 3547/58, se estableció un aumento salarial (es-
casos se declaró por decreto la operatividad obli- ta misma norma derogó todas las disposiciones
gatoria de convenios para una actividad3. Recor- anteriores restrictivas de la negociación colec-
damos que, por ejemplo, por esa vía del decreto tiva). Por Decreto 2.589/58 se fijaron las bases
se confirió eficacia obligatoria al convenio de los que regirían las pautas en materia de conven-
empleados de peluquerías y al de los trabajado- ciones colectivas de las empresas del Estado
res de la industria de la construcción.4 (duración mínima, prohibición de aumentos
Como es fácil de advertir, la sanción de la masivos y de inserción de cláusulas de salario
Ley 14.250 impulsó fuertemente la negociación móvil, renegociación de las convenciones colec-
colectiva, y rápidamente casi todas las activi- tivas que se opusieran a las pautas indicadas,
dades recibieron formación por vía de acuerdos prohibición de concertar nuevos convenios sin
colectivos. Es dable puntualizar que, a la par, que las autoridades de las empresas obtuvieran
esto implicó la asignación de un importante rol aprobación del proyecto por parte del PEN).5
al Estado que, por medio de la homologación, Desde 1967, con la llamada Revolución Ar-
se reservó la última palabra en la materia, co- gentina, otra de las dictaduras que interrum-
mo si fuera un contratante más en el convenio. pieron la vida democrática y la libertad sindi-
Con el advenimiento de las crisis económicas cal, se dictaron normas que vulneraron la auto-
y sociales de los años 70, el Estado utilizó este nomía colectiva y pusieron en manos estatales
instrumento para incidir en las relaciones co- el manejo y regulación de las relaciones labo-
lectivas, amén del uso intensivo que efectuó de rales. Esto se inicia con el Decreto-Ley 17.224
la asignación de la personería gremial. (B.O. 5/4/67) que, con la intención de neutrali-
La revolución de setiembre de 1955 que in- zar los efectos de la inflación, tomó a su cargo
terrumpió el gobierno elegido democráticamen- la fijación de los aumentos salariales igualando
te intervino los sindicatos y las condiciones la- todos los salarios convencionales, proceso que
borales fueron determinadas por la autoridad se continuó con los Dec. Leyes 18.016, 18.887 y
administrativa en forma exclusiva. El Decreto- 18.888, se permitió la práctica de la negociación
Ley 2.739/56 prorrogó los convenios vigentes pero con limitaciones y condicionamientos.6
y estableció un aumento salarial a cuenta de En el marco de este nuevo régimen se pac-
lo que pactaran futuros convenios. El Decreto taron los convenios de 1971 y luego, ante la
6.121/56 indicó que los nuevos convenios ten- convocatoria de la Ley 19.872, los de 1973. Es
drían un período de vigencia de 18 meses, pero decir que recién el 1/2/71, por imperio del Dec.-
por Dec. 824/57 se resolvió prorrogar nueva- Ley 18.887/70, se debía volver al régimen libre
mente los convenios anteriores. de la Ley 14.250. Sin embargo, el Estado siguió
Al reasumir el gobierno democrático se dis- dirigiendo la política salarial (ver Decretos–Le-
puso por los Decretos 290/58 y 312/58 la restitu- yes 19.220/71, 19.403/71 y 19.598/72). Por fin,
ción de las personerías gremiales y de la liber- con la vuelta a la vida democrática en 1973, la
tad de negociación colectiva. Quizá desde 1958 a Ley 20.517 (del 6/7/73) revivió la Ley 14.250,
1967 se haya desarrollado, por única vez, la más aunque con limitaciones vinculadas al Acta de
plena libertad sindical y de negociación colec- Compromiso Nacional que, por su parte, es-
tiva en la Argentina, sin injerencias legales ni tableció lineamientos salariales y de precios
38 facultad de gobierno sobre los actores sociales. hasta 1975. Por Decreto 901/73 se prorrogaron
2
Deveali, Mario, “Contrato colectivo de derecho común y convenio colectivo inderogable”. Derecho del Trabajo. 1949, pág. 273
y ss., y Derecho del Trabajo, 1951, pág. 545 y ss. (ver asimismo Vázquez Vialard, A., “Breve análisis de las posibles seguidas
en materia de negociación colectiva en Argentina”, LT. XXVI, pág. 97 y especialmente pág. 99.
3
Pozzo, Juan D., Tratado de Derecho del Trabajo, t. II pág. 2699 y ss. Asimismo Krotoschin, Ernesto, Tratado Práctico de De-
recho del Trabajo, Ed. Desalma, cuarta edición, Buenos Aires, t. II, pág. 11.
4
Ver Rainolter, Milton, en Tratado de Derecho del Trabajo, dirigido por Vázquez Vialard, A., Buenos Aires, Ed. Astrea, t. III.
pág. 152 y ss., 1982.
5
Vázquez Vialard, A., op. cit. de L.T. pág. 91 y ss.
6
Fernández Madrid, J. C. y Rodríguez Mancini, J., “El nuevo régimen salarial”, L.T. XIX, pág. 97.
Breve informe sobre la negociación colectiva en la República Argentina
los plazos de vigencia de las convenciones co- asociaciones, inclusive de aquellas que se halla-
lectivas mientras se mantuviera operativa la ban intervenidas por el gobierno, negociaciones
mencionada Acta. El gobierno siguió regulando para modificar los salarios imaginando mil for-
la política de precios y salarios (ver Decretos mas distintas para eludir la prohibición antes
1.012/74, 1.448/74 y 3.567/75), impulsando la referida…”. Este hecho muestra la fuerza casi
negociación de nuevos acuerdos colectivos, al incontenible de la negociación colectiva.
amparo de la Ley 14.250, a partir del 1/6/75. El 26/8/82, por Decreto 438/82, fueron au-
El Decreto 3.032/75, sin embargo, suspendió torizadas “comisiones técnicas” consultivas in-
los efectos de las cláusulas convencionales que tegradas por representantes del Estado, de los
establecían reajustes salariales hasta que se trabajadores y de los empleados para estudiar
instaurara y dictaminara el proyectado Institu- los sistemas y regímenes existentes en mate-
to Nacional de Remuneraciones, de la Produc- ria de ocupación y salarios, y aconsejar sobre
tividad de la participación (órgano tripartito), la adaptación de los mismos, quedando facul-
pero el Decreto 2.720/75 que lo preveía fue sus- tado el Ministerio de Trabajo para convalidar
pendido por el Dec. 13/75 sin que la institución los acuerdos a que llegasen los representantes
iniciara su vida. sectoriales.10
Con el arribo de una nueva dictadura mili- El nuevo y actual proceso democrático evo-
tar que volvió a alterar el desarrollo de la vida lucionó en forma gradual hacia la reinstaura-
sindical, se dictó la Ley 21.476, que al decir de ción de la libertad de negociación colectiva, pero
Krotoschin7 ha sido tal vez la intervención más con las limitaciones ya repetidas del contexto
acentuada del Estado. Tal como apunta Etala, económico inflacionario. Así, el gobierno demo-
la política salarial en la Argentina, en esta eta- crático asumido el 10/12/83 dictó prontamente
pa, quedó signada por una estricta regulación el Decreto 367/83 fijando salarios a partir del
estatal.8 1/1/84, y esa línea de fijación estatal de las re-
A la par que el Dec. 9/76 de la Junta Militar muneraciones se continuó (ver, entre otros,
suspendió toda actividad sindical no adminis- Decretos 859/84, 1.161/84, 1.224/84, 3.458/84,
trativa, la Ley 21.476 prorrogó todos los conve- 103/86, etc.). La Ley 23.126 devolvió vigencia a
nios, pero con el dato adicional de que los modi- los convenios, aunque su art. 2º autorizó al Es-
ficó y hasta derogó parcialmente. A este “paque- tado a suspender la aplicación en sus empresas
te” de medidas se sumó la Ley 21.367 cuyo art. de las cláusulas que no pudiere cumplir. El De-
5º dispuso que las modificaciones salariales solo creto 2.224/85 (B.O. 25/11/85) instituyó un régi-
podría realizarlas el PEN, llegando a establecer men transitorio de acogimiento voluntario para
sanciones para los empresarios que concedieran la revisión de los convenios colectivos revividos
aumentos prohibidos. El art. 7º de esta norma por la Ley 23.126, pudiéndose acordar cláusulas
suspendió la vigencia, por añadidura, de toda que no incidieran negativamente en los costos.
norma o disposición convencional o legal, que El Dec. 665/86 instituyó un “sinceramiento
instituyera organismos o comisiones con parti- salarial” al 31/3/86 y los Decretos 666/86, 668/86
cipación o integración de las partes sociales con y 669/86 continuaron la política de fijación de
facultades para disponer o reajustar salarios. salarios por el Estado.
Como recuerda Jorge Rodríguez Mancini9 Por la Ley 23.544 se ratificó el Convenio
“a pesar de la prohibición de negociar conven- 154 OIT sobre fomento de la negociación colec-
ciones colectivas dentro del sistema de la Ley tiva. La Ley 23.545 (B.O. 15/1/88) modificó la 39
21.307, se empezaron a registrar, al principio Ley 14.250 (con t.o. por Dec. 108/88), asimis-
tímidamente y más tarde a la luz del día, con mo modificado por Dec. 470/93 (B.O. 23/3/93).
participación de representaciones sindicales de También se dictó la Ley 23.546 para estructu-
7
Krotoschin op. cit. pág. 119, nota 18.
8
Etala, J., J. “La política salarial desde mayo de 1976 en adelante”, D.T. XLIII, pág. 323 y ss.
9
Rodríguez Mancini, Jorge, La negociación colectiva, Ed. Astrea, Buenos Aires, 1990, pág. 68.
10
Etala, J.J., op. cit. pág. 324.
trámite), por lo que el nuevo gobierno surgido res se transnacionalizaron y las PyMEs fueron
de las elecciones del año 2003 la derogó por vía en buena medida dependientes de los sectores
de la Ley 25.877, actualmente vigente, sobre la modernos de la economía. También influyó en
que haremos un breve comentario. eso la privatización, y también segmentación,
A partir de aumentos generales dados por de las empresas que prestaban servicios públi-
el Poder Ejecutivo se observó un renacer de la cos y se hallaban en manos del Estado.
negociación colectiva a niveles de actividad, ello Aunque esa descripción –en menor o mayor
fue reforzado desde lo normativo por el sistema medida– es aplicable a nuestro país, lo cierto
de la Ley 25.877, antes citada, que reimplantó es que la negociación no ha dado muestras de
el sistema de la norma más favorable y la ul- reconocer los cambios. La mayoría de los conve-
traactividad. Sin embargo la negociación a la nios colectivos sostienen las mismas condicio-
que referimos –de actividad– denota una po- nes de trabajo de los convenios celebrados en
breza en sus contenidos, limitados en su mayor 1975, esto es hace más de treinta y un años, y
parte a las tarifas salariales. –en algunos casos– la descripción de tareas y
Esto es tanto más llamativo ya que, como las condiciones y medio ambiente al que refie-
enseña Valdovinos,11 se puede afirmar que los ren han cambiado tanto que puede decirse que
cambios operados en las últimas dos décadas han caído en desuso (así los convenios de traba-
del siglo pasado han incidido fuertemente so- jadores bancarios, metalúrgicos, entre otros).
bre la organización del trabajo y el sistema de Esto determina que impere el autoritaris-
relaciones laborales, alterando el perfil que ha- mo empresario, cuando no existen convenios de
bía adquirido progresivamente a lo largo del empresa que permitan cierta bilateralidad en
siglo pasado, tanto en su vertiente individual la regulación del trabajo. Se advierte en esta
como colectiva. En primer lugar, como elemento materia, además, que ambos actores sociales
esencial del escenario en el cual tuvieron lugar no tienen interés en modificar el estado de co-
los cambios producidos, es preciso mencionar sas. Los motivos se me escapan, pero advierto
el impacto sobre el empleo. La exigencia incon- que puede existir una pluralidad de ellos, entre
dicional de competitividad y productividad y otros posibles se encuentran: la gran desigual-
el requisito de adaptabilidad productiva a las dad en la distribución del ingreso que hace cen-
fluctuaciones del mercado y a la volatibilidad trar los esfuerzos sindicales en el incremento
de la demanda, impusieron transformaciones de salarios, la alta tasa de empleo no registrado
profundas en lo referido al trabajo y a su ar- (alrededor del 40% actualmente, después de ha-
ticulación con el modo de producir. La interac- berse quebrado la tendencia creciente y que la
ción entre las nuevas tecnologías y los también había llevado hasta casi el 50%) que flexibiliza
nuevos criterios de organización de la produc- de facto el trabajo y limita las mejoras deriva-
ción (reingeniería organizacional, CAD-CAM, das de los convenios indirectamente –obsérvese
fábrica difusa, etc.) afectaron profundamente en tal sentido que según recientes informes los
el mercado laboral. A esos factores se sumaron salarios del sector regular han crecido en los
nuevos métodos de gestión de los recursos hu- últimos tres años alrededor del 47%, mientras
manos (círculos de calidad, toyotismo, núcleo que los del empleo no registrado en igual perío-
central protegido y externalización de tareas do solo crecieron el 15%, esto es muy por debajo
y sectores). Esa conjunción de causas produjo de la inflación en idéntico período–, el autorita-
dos efectos igualmente perniciosos: supresión rismo antes aludido, la falta de estrategias ade- 41
de puestos de trabajo y la precarización del em- cuadas por el sector sindical, la falta de medios
pleo. Todo ello influyó, y mucho, en nuestra ma- técnicos suficientes por una o por ambas partes,
teria, produciéndose una segmentación clara la desconfianza recíproca derivada de décadas
del antes homogéneo, compacto y solidario sec- de limitaciones y cortapisas a la autonomía co-
tor sindical. Los empleadores sufrieron también lectiva, etc.
modificaciones de importancia. Grandes secto- Adviértase además que en la ronda de ne-
11
Valdovinos, O., en “Derecho Colectivo del Trabajo”, La Ley 1998, pág. 211 y ss.
gociación del año 2006 existió un tope salarial ferentes derechos consagrados en su texto y
–aparentemente sugerido informalmente– del muchos de los enunciados en el art. 14 deben
19% por la administración. Ese tope fue respe- interpretarse a la luz de los arts. 41 y 42. En
tado en forma prácticamente unánime por los consecuencia, afirma la autora, el convencional
grandes gremios, pero ha actuado a la vez como constituyente reglamentó, con la inclusión de
mínimo, ya que ningún sindicato importante ha nuevos derechos y garantías, los derechos libe-
aceptado negociar por debajo de él. En el actual rales de la Constitución Nacional. A ello debe
2007 ocurre otro tanto, ya que se está hablan- agregarse las cuestiones generadas por las dis-
do de un tope –informalmente “sugerido” por la tintas fuentes de las que emanan los derechos
administración– de dos puntos sobre la infla- y el rango que aquéllas ocupan en el ordena-
ción registrada en el Índice de Precios al Con- miento jurídico. La aplicación de la Constitu-
sumidor del Instituto Nacional de Estadísticas ción Nacional requiere la interpretación del
y Censos, esto es que el incremento salarial ron- alcance de sus normas y de los Tratados de
daría el 12%, no puedo dejar de advertir que en Derechos Humanos con jerarquía constitucio-
declaraciones efectuadas en el mes de enero del nal, en sus condiciones de vigencia internacio-
corriente año 2007 el Secretario General de la nal –art. 75 inc. 22 C.N.–. Tal interpretación,
Confederación General del Trabajo habría indi- que en primer lugar corresponde al Congreso
cado que “este año no hay topes”, desmintiendo de la Nación, concierne a los magistrados ju-
las versiones antedichas. diciales, no obstante, en aquellos casos de au-
En relación a este tópico es menester seña- sencia legal, de oscuridad o indeterminación de
lar que la actual administración, que se encon- las normas, de conflicto entre las pretensiones
tró con cifras de desempleo, miseria y pobreza e intereses de los contradictores ante la invo-
nunca conocidas en la Argentina, señaló que cación de disposiciones provenientes de dos o
se acababa la etapa de salarios controlados y más fuentes jurídicas o de derechos facultades
precios libres, circunstancia ésta que se viene emanados del mismo texto normativo, ya que
dando sistemáticamente a través de medios in- son quienes, en los casos concretos, “definen los
formales y formales, esto es sugerencias, aplica- bordes y consistencia del derecho alegado o de
ción de las disposiciones en materia de abaste- los derechos alegados”.
cimiento, sanciones y subsidios. El intervencio- Agrega Gelli –con cita de Serna y Tofler–
nismo, como vimos, alcanza a los salarios pero que respecto de los métodos de interpretación
en un contexto en el equilibrio macro y micro que parten de una jerarquía de derechos fun-
económico, evitando brotes inflacionarios, y el damentales o del balance y ponderación entre
alto crecimiento (lo que para algunos es incom- intereses públicos y privados, se ha sostenido
patible) es un objetivo claro de la política gu- que resulta preferible el balancing test o pon-
bernamental. deración, pues llega con mayor facilidad a so-
luciones acertadas, implica un mayor ejercicio
de la prudencia jurídica y tiene presentes las
n Algunas precisiones sobre el marco circunstancias del caso. Los mencionados auto-
jurídico actual de la negociación res proponen la opción interpretativa que par-
colectiva en la República Argentina tiendo del carácter normativo directo de toda
Constitución, haga compatible internamente
42 A. La reforma constitucional de 1994 todo su contenido, como un sistema que aque-
En lo que concierne a este trabajo nos intere- lla es, en la búsqueda del contenido esencial de
sa señalar, siguiendo a Gelli,12 que luego de la cada derecho.
reforma constitucional de 1994; convergen en Esta es, por otro lado, la jurisprudencia de la
la Constitución tres líneas ideológicas, lo cual Corte Suprema de Justicia de la Nación, que se
suscita problemas de armonización de los di- inclina por la coordinación de los derechos y ga-
12
Gelli, M. A., “Constitución de la Nación Argentina, Comentada y Concordada”, tercera edición, FEDYE, La Ley, Bs. As. 2006,
pág. 72 y ss.
Breve informe sobre la negociación colectiva en la República Argentina
13
Leuprecht, Peter, Affari Sociali Inernazionali, pág. 29, Nº 1, Año XX.
14
Así a partir de “Alonso, Gregorio c/ Haras los Cardos”, más tarde “Roa, Félix c/ Moschos, Constantino” y, en especial, “Alvarez,
Pedro c/ Papelera Argentina”.
En lo que hace a este trabajo la Repúbli- siciones contradictorias y –por otro– generaría
ca Argentina ha ratificado los convenios de la en los poderes del Estado, los tres y no sólo el
OIT sobre la negociación colectiva, así el de Li- Legislativo, la necesidad de tomar las medidas
bertad Sindical y Promoción de la Negociación a su alcance para hacer efectivos los derechos
Colectiva (N°98), Convenio sobre la Consulta que consagran. Debe recordarse, además, que la
Tripartita (N°144), Convenio sobre las Rela- actual jurisprudencia de la Corte Suprema de
ciones de Trabajo en la Administración Pú- Justicia de la Nación obliga a declarar de oficio
blica (N°151) y sobre la Negociación Colecti- la inconstitucionalidad de aquellas normas que
va (N°154). También los convenios de Libertad contraríen otra u otras de carácter superior.
Sindical (N°87), que algunos consideramos que El otro tema es que las condiciones de incor-
ha alcanzado nivel constitucional por vía del poración de un tratado, siguiendo la terminolo-
Tratado de Derechos Económicos y Sociales de gía utilizada en el art. 75, inc. 22 antes citado,
Nueva York, incorporado a la Constitución por es aquélla que surge de su texto y de la juris-
la Reforma de 1994, y el de Representantes de prudencia y doctrina de los órganos de aplica-
los Trabajadores (N°135). ción y control de ese tratado.
Quiero dejar aclarado que en función de lo Esto tiene importancia práctica como vere-
normado por el art. 5° del Tratado de Viena so- mos a continuación.
bre Derecho de los Convenios no existe duda al-
guna respecto del carácter de Tratados respecto
de los Convenios de la OIT. n Reflexiones escuetas y finales sobre la
legislación actualmente vigente
C. Sobre el orden jerárquico y las condiciones
en que se incorpora la norma internacional* La reforma introducida por la Ley 25.877, que en
Este tema que también tiene importancia para muchos aspectos significó un punto de inflexión
la cuestión en análisis resulta del nuevo art. 75, respecto de la avalancha flexibilizadora de los
inc. 22, producto de la reforma constitucional de años 90 y principios del siglo XXI,15 ha provoca-
1994 y la jurisprudencia de la Corte Suprema do –sin embargo– críticas y elogios a los que nos
de Justicia de la Nación, especialmente los ca- vamos a referir en una apretada síntesis.
sos “Simón, Julio Héctor” y “Arancibia Clavel”, Uno de los problemas irresueltos por la ley,
aunque también existen otros antecedentes de que reimplantó la ultraactividad de los conve-
importancia, especialmente lo dispuesto en el nios como adelantamos, es que no ha facilitado
art. 27 del Convenio de Viena sobre Derecho de la superación de aquéllos firmados en los años
los Tratados. 1974 y 1975 y que siguen actualmente vigen-
Sobre el primer punto, esto es el orden den- tes. Para algunos esto exigiría una acción po-
tro de la pirámide jurídica en que se incorporan sitiva del legislador que facilitara tal renova-
los tratados –incluso los de la OIT antes cita- ción. Otros, entre los que me encuentro, pensa-
dos está claro que, tratándose de tratados de mos que deberían promocionarse y facilitarse
Derechos Humanos– el Derecho del Trabajo es los medios técnicos necesarios para ello a fin
un capítulo de los Derechos Humanos, los Dere- de que las partes superen este incomprensible
chos Sociales. atraso.
Sobre este punto la respuesta es que aunque En lo que hace al sujeto sindical la ley man-
44 no se hubieren incorporado con jerarquía consti- tiene el sistema de unicidad fundado en la
tucional, igualmente tendrían jerarquía supra- personería gremial. Personalmente entiendo
legal, esto es que –por un lado– se impondrían que podría abrirse una puerta a los sindicatos
ante la legislación nacional que tuviera dispo- simplemente inscriptos para negociar, siempre
* Sobre la base del artículo “La incorporación del derecho internacional al derecho interno, la jerarquía de fuentes y el Derecho
del Trabajo”, publicado en La Ley, 2006-D, pág. 1005.
15
Cfr. Meguira, Horacio David y García, Héctor Omar. “La Ley de ordenamiento laboral o el discreto retorno del Derecho del
Trabajo”, en suplemento especial La Ley, Reforma Laboral, pág. 19 y ss.
Breve informe sobre la negociación colectiva en la República Argentina
que lo hagan al alza y que la negociación con mentado para determinar la unidad de compa-
un sindicato simplemente inscripto no impli- ración adoptado por la Ley 14.250, con la refor-
que obstáculo alguno para la que emprenda un ma de la Ley 25.877, para determinar cuál es la
sindicato con personería gremial. Entendemos “más favorable” que prevalecerá de acuerdo al
que esa podría ser una forma de dinamizar la criterio adoptado por la ley.
negociación, pudiéndose en algún caso vedar la Esta unidad de comparación ha demostra-
negociación al sindicato simplemente inscripto do ser inadecuada porque ignora la unidad
de alguna materia, como salarios, que fuera ca- conceptual del convenio colectivo de trabajo,
paz de generar una competencia irracional. resultado de una negociación con concesiones
De esta forma se lograría un doble propósito recíprocas de la que resulta una estructura
a) favorecer el desarrollo de la negociación co- compleja, por lo que en el aludido informe del
lectiva respetando el principio de la norma más Dr. Pablo Topet, que compartimos, se sugiere
favorable y b) otorgarle nuevo contenido exis- privilegiar la comparación en términos de ins-
tencial al sindicato simplemente inscripto. trumentos completos.
Además según el informe del Dr. Pablo Topet Pero por otro lado, no podemos ignorar que
para el Grupo de Expertos en Relaciones Labo- la Ley 25.877 ha permitido un renacer de la
rales creado en el seno del Ministerio de Tra- negociación en todos sus niveles, incluso en el
bajo, Empleo y Seguridad Social, para sugerir de las empresas que algunos pronosticaban en
reformas al sistema de relaciones laborales, en vías de extinción a partir de las reformas im-
cuanto al sujeto empleador pareciera que la ley puestas por la ley.17
considera vigentes los representantes empresa-
rios que actuaban en 1975, esta creencia no im-
pidió –dice Topet– la negociación, pero tampoco n Conclusión
el geométrico incremento de impugnaciones
administrativas y judiciales por parte de em- Al igual que el actual Ministro de Trabajo, Em-
presas que no se consideran partícipes de la ne- pleo y Seguridad Social, consideramos que “la
gociación por no ser miembros de la asociación negociación colectiva tiene un rol esencial tanto
empresarial que integró la unidad respectiva, para superar la crisis de la que con esfuerzos in-
o no ser representadas por el grupo o cámara auditos sale nuestro país como para consolidar
empresaria interviniente.16 el crecimiento económico, esto porque el diálogo
La sugerencia de Topet que hacemos nues- social es un instrumento de paz, participación y
tra es que debe reglamentarse la representa- desarrollo socio-económico”.18
ción patronal a partir de la nueva realidad que Los actuales instrumentos para su desarro-
se presenta, en forma tal que se posibilite la in- llo se han demostrado eficaces pero perfectibles,
tervención democrática de aquellos con interés y considerando el interés del Estado nacional
legítimo para hacerlo. en esta materia clave sugerimos algunas refor-
Otro problema, sobre el que existe genera- mas, a la par que reseñamos antecedentes en
lizada opinión, es el relativo al sistema imple- la materia.
45
16
Sobre el punto ver también el trabajo de Rial, Noemí y el suscripto, en DT, 2006, A.
17
Cfr. Funes de Rioja, Daniel, “Centralización de la negociación colectiva en la nueva ley laboral”, en trab. cit. en nota 14, pág. 17.
18
Discurso del Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Dr. Carlos Tomada sobre “La negociación colectiva” ante la OIT,
Ginebra, 2006.
Es esta discrecionalidad la que mantiene vivo el sistema, que reclama una urgente
intervención normativas, modificando lo vigente para el sector trabajador, creando de
inicio para el sector empleador, a fin de transparentar las representatividades de quienes
actúan en el ámbito de las relaciones laborales. Sólo la prudente intervención de la
Administración, concediendo y quitando, entendiendo los juegos de los poderes reales, ha
mantenido el sistema. La discrecionalidad de la autoridad no se aleja mucho del poder
real, por cuanto las manifestaciones de las resoluciones a contrapelo de esa realidad
suelen medirse en significativas demostraciones de fuerza, que incluso pueden poner en
tela de juicio la gobernabilidad.
1
REVISTA DE DERECHO PROCESAL. NRO EXTRAORDINARIO 2012 “Procesos colectivos”, Editorial Rubinzal
Culzoni, Santa Fe, págs.. 515 a 530.
2
Sindicato que representa a los trabajadores de un establecimiento
que realice la Administración. Las contiendas de representación convencional3, en
cambio, las dirime la justicia en base a criterios generalmente basados en la relevancia de
la “actividad principal del establecimiento”, admitiendo excepciones por la “relevancia o la
autonomía” del oficio dentro de la actividad.
2. La sobre-representación en la empresa
Dijo Umberto Romagnoli, que “el derecho sindical italiano ha salido de los años 70
muy distinto de cómo entró y mira con aprensión los años 80. Hijo de una concepción
incondicionalmente positiva del conflicto industrial no está, sin embargo, tan seguro de
tener una madre honesta. Frenar los ritmos de la acumulación capitalista era uno de sus
puntos fijos y ahora debe preocuparse por hacer cuadrar los balances de las empresas”.
A una época de crisis con punto cúlmine en los sucesos del año 2001, los
sindicatos respondieron acompañando el sostenimiento de los puestos de trabajo, pues la
única reivindicación gremial posible -en un escenario próximo al 25% de desocupación-
fue aminorar los efectos perniciosos de esa crisis en el ánimo de sus bases.
Con casi una década de crecimiento económico sostenido con eje en el trabajo y
con la tasa de desempleo menor a los dos dígitos, los trabajadores volvieron a dar poder
a los sindicatos. Por decisión gubernamental se reactivó a su máxima expresión la
negociación colectiva y con ello vino la reivindicación por la distribución del ingreso y la
recuperación de la injerencia del sindicato en la acción normativa.
Ese fortalecimiento del sindicato como institución fue vital para no responder a la
emergencia como en otras épocas y ello en buena medida obedece a que los sindicatos
están fortalecidos y a que el gobierno no impulsa medidas de precarización, sino que por
el contrario analizó los pedidos de las dos centrales representativas, CGT (doble
indemnización) y CTA (período determinado de estabilidad propia).
3
Convenio colectivo aplicable a un centro de trabajo.
También es cierto que fue decisivo que la ronda paritaria 2008 prácticamente
había finalizado, y por ello no fue costoso que los sindicatos cambiaran rápidamente su
reivindicación salarial por una enérgica defensa de los puestos laborales existentes.
Más allá del debate clásico en torno al tema del modelo sindical, dividido a trazos
gruesos entre sus defensores pregonando que “la unión hace la fuerza” y que
consecuente la multiplicidad de sindicatos representativos atomizarían el poder del
colectivo; y sus detractores, que ven en la multiplicidad la virtud de la libertad del
individuo4, se ha desatado con el fallo un sinnúmero de problemas hacia el interior de las
empresas, con no pocos efectos en los colectivos involucrados.
4
Con José Daniel MACHADO nos volcamos decididamente a favor del modelo, denonimándolo de
“pluralidad sindical con unidad de representación”, aunque hemos señalado la necesidad de atemperar las
brecha en las prerrogativas entre los dos tipos de sindicatos, entre ellas la que ha sido motivo del fallo, más
lo reclamamos en una transición ordenada y gradual hacia un modelo de pluralidad maduro y consistente.
(MACHADO, José Daniel y OJEDA, Raúl Horacio. Tutela Sindical. Estabilidad del representante gremial,
Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 2006, p.45
sindicato sin que haya un cemento alternativo para mantener la cohesión de un edificio
sindical más o menos consistente.5
Una visión difundida acerca de los conflictos suscitados entre los integrantes del
sistema tripartito, es que ese ejercicio permanente de puja demanda-concesiones,
conlleva el deseo que la voluntad del otro sector (o sectores) se reduzca a su mínima
expresión hasta, en lo posible, anularla. En esta visión, los empleadores especularán
felices por la debilitación de su interlocutor o temerán que esa atomización haga imposible
el diálogo inter-empresarial.
Según una visión opuesta, los actores, a través de este juego de poderes
contrapuestos, en realidad retroalimentan sus fuerzas. Enrolado en esta segunda
posición, Supiot basa su opinión en que un excesivo debilitamiento de la representación
sindical podía mostrarse perjudicial para las empresas y que el Estado necesita de la
contribución de los interlocutores sociales para asegurar la cohesión social.
Tienen fuente legal, por cuanto el Art. 9° de la Ley 14.250 (T.o. Dto. 1135/2004)
establece que “Las cláusulas de la convención por las que se establezcan contribuciones
5
José Daniel MACHADO, Delegados sindicaltes: ¿Modelo para desarmar?. RDL Actualidad 2009, Nro.
Extraordinario, P. 78.
6
Tal como pregona Héctor O. García, en La representación sindical en el lugar de trabajo a partir del fallo
“ATE”: muchas preguntas y algunas respuestas. RDL Actualidad 2009, Nro. Extraordinario, P. 152.
a favor de la asociación de trabajadores participante. Serán válidas no sólo para los
afiliados, sino también para los no afiliados comprendidos en el ámbito de la convención”.
Más allá de los argumentos reseñados, que traslucen una mirada ética, lo cierto es
que hay un obstáculo insalvable que fulmina la validez de estas cláusulas. Éste, radica en
señalar que nadie representa a los trabajadores en el nacimiento de esa obligación, por lo
que corresponde se aplique el artículo 499 del Codigo Civil y declarar la inexistencia de la
misma.
7
Carlos M. FENES, Quid de las cuotas de solidaridad sindical, RDL Actualidad 2007-1, pág. 55 y ssgtes.
8
Néstor T. CORTE. El modelo sindical argentino. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 1988, pág. 369 y sgte.
él, o sin tener por la ley su representación. El contrato celebrado a nombre de otro, de
quien no se tenga autorización o representación legal, es de ningún valor y no obligan al
que lo hizo. El contrato valdrá si el tercero lo ratificase expresamente o ejecutase el
contrato”.
No hay chance alguna de entender en este contrato que hay una ratificación tácita
por ejecución del contrato (que vendría a ser el pago de la cuota solidaria), porque la
voluntad del trabajador ha sido blindada en nuestro derecho positivo (Art. 12, 259 y cctes
LCT, Art. 22 Dto 467/88, etc.), amén de observar que el trabajador no paga
voluntariamente sino que dicho importe es deducido por el empleador, como agente de
retención de una obligación convencional que debe respetar hasta tanto sea declarada
inválida (arg. Artículo 8 Ley 14.250).
Ese es el sistema formal, que surge de una construcción ideal a favor de una
asociación civil llamada sindicato, de parte de su mandante, llamado gremio, compuesto
por una cantidad indeterminada de trabajadores nucleadas por un interés común.
9
MACHADO, José Daniel y OJEDA, Raúl Horacio. Tutela de la representación gremial. Tratado de Derecho del
Trabajo, Mario Ackerman (Director) y Diego Tosca (Coordinación), Tomo VII, p.689
par de una sustancia (sus afiliados) posee una forma que le habilita para “adquirir
derechos y contraer obligaciones”.
Para Eduardo Álvarez, en cambio, es erróneo tratar el tema del sujeto del derecho
a la huelga sin analizar, en los hechos, la tipología del conflicto, su configuración y su
finalidad. Sería vulnerable desde una perspectiva jurídica y científica sostener que el
sujeto del derecho a la huelga es la asociación sindical o no lo es, prescindiendo de las
aristas de la controversia y de su finalidad esencial. El sujeto depende del tipo de conflicto
y puede ser o no ser el sindicato, en relación a cómo se hubiese configurado la
contienda11.
10
LOPEZ, Guillermo A.F. Derecho de las Asociaciones Sindicales. La Ley, p. 41 y sgtes
11
Eduardo O. ALVAREZ. Conflicto colectivo y derecho de Huelga. Ed. La Ley, p. 577.
no coincide con la representación material del conflicto (comisiones internas con distinta
orientación política, distinta mirada gremial, escisionistas, etc.)
12
Planteado en estos términos simplistas pareciera una falta de respeto a los esfuerzos a que se ve sometida
la autoridad de aplicación en cada hipótesis de las previstas. La dinámica de las relaciones colectivas
presentan en el escenario contemporáneo estas movilidades horizontales, de rompimiento, escisiones y
personalismo, presentan al analista un desafío adicional, impensable en otras ramas del derecho.
las cláusulas de sumas no remunerativas, subsidios en los pasajes de autotransporte de
pasajeros y en las tarifas de los servicios públicos, entre otros. Con mejores indicadores
económicos generales, y en particular en el mundo del trabajo, se van desactivando uno a
uno estos sistemas de transferencia directa, con no poca resistencia por parte de los
negociadores de los convenios colectivos de trabajo (especialmente el sector empleador).
El trabajador también es víctima mediata del pacto colectivo, por cuanto si bien
percibe en bruto la suma acordada, la misma no se computa para el Sueldo Anual
Complementario, las vacaciones y las indemnizaciones que correspondan (despido,
accidente, etc.).
No modificó ni derogó el Artículo 1 del Dto. 328/88, que había establecido que los
empleadores, antes de disponer suspensiones, reducciones de la jornada laboral o
despidos por causas económicas o falta o disminución de trabajo a la totalidad o parte de
su personal, deberán comunicar tal decisión al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
con una anticipación no menor de DIEZ (10) días de hacerla efectiva.
Pues bien, la jurisprudencia estableció, con criterio casi unívoco, que “Incumbe a la
asociación sindical interviniente en un acuerdo celebrado en el marco de un
13
Previo a ello, el Artículo 1 del dto 264/2002 estableció que “En los supuestos de despido sin causa
justificada contemplados en el artículo 16 de la Ley N° 25.561 deberá sustanciarse con carácter previo a su
comunicación el procedimiento establecido en el Título III, Capítulo VI de la Ley N° 24.013 y sus normas
reglamentarias. Cuando no se alcancen los porcentajes de trabajadores determinados en el artículo 98 del
citado texto legal, deberá estarse a lo dispuesto por el Decreto N° 328/88”.
14
Vencido el plazo sin pronunciamiento administrativo, el acuerdo se tendrá por homologado
procedimiento preventivo de crisis, acreditar el consentimiento por escrito de los
interesados para el ejercicio de tal representación, conforme a lo establecido en el art 22
del decr. 467/88”15. Obviamente se refiere a acuerdo que disminuyan los niveles
protectorios gozados, porque es lo que habitualmente ocurre en un [Link].
Pese a ello, resulta grosero que un empleador que adoptó una medida
consensuada en el P.P. Crisis, consagrada en un convenio colectivo de crisis homologado
por la autoridad de aplicación, deba luego indemnizar o reparar el daño provocado a un
trabajador, basados en que la ficción de la representación colectiva no alcanza a los
intereses individuales de los trabajadores involucrados.
7. Colofón.
15
CNAT, SALA X, 7/2/2005. “Casco, Juan y otro c/La Favorita S.A.”. LL 14/07/2005:
16
La violación
de esta norma por parte del empleador determinará que los trabajadores afectados mantengan su relación
de trabajo y deba pagárseles los salarios caídos. Si los trabajadores ejercieren la huelga u otras medidas de
acción sindical, se aplicará lo previsto en la ley 14.786.
Los convenios colectivos de empresas
modernizan el sistema legal
En el marco de las nuevas actividades, se han fijado cláusulas propias de las nuevas
tecnologías, como son: 1. determinación de las nuevas categorías originadas en las
competencias propias del manejo de la cibernética y la robótica, además de los sistemas
automáticos y computarizados; 2. nueva escala de carrera profesional flexible y
polivalente; 3. sistema de capacitación simultáneo y gradual relacionado con el ascenso
en los niveles salariales; 4. el trabajo a distancia a través de guardias pasivas para que el
trabajador se encuentre “stand by” durante un determinado lapso, dentro del cual
puede ser convocado a la llamada “guardia activa” donde presta efectivamente su
tarea.
Pero tal vez el más avanzado sea el convenio colectivo sobre turismo hotelería y
gastronomía que incorpora novedades revolucionarias para las nuevas formas de
organizar el trabajo, a saber: a. Atención al cliente: se establecen normas sobre
conducta, deberes de asistencia y colaboración con los clientes, capacitación y
entrenamiento permanentes, y fomento de la cooperación integrada para satisfacer al
cliente como valor diferenciador; b. Paz social: prevé un susbsistema de conciliación,
mediación e intermediación, para evitar medidas que interrumpan la producción
continua incluyendo la huelga, la que es garantizada solo como último recurso; c.
sistema de jornada modular: se combinan el trabajo por equipos, los sistemas rotativos
parciales e integrales, la jornada promedio, la jornada flexible, y los sistemas de 4 x 2, 4
x 1, 3 x 2 y 3 x 1, las que se pueden alternar o intercambiar conforme al flujo de público
o a las temporadas baja, media y alta; d. se establecen normas especiales por temporada
combinados con un subsistema de contrato de tiempo indeterminado con prestación
discontinua, que permite alternar períodos de carencia con períodos de actividad
clasificados por temporadas o por la cobertura de feriados largos o de lapsos especiales
en la zona o región.
En síntesis, el derecho del trabajo no creció por iniciativas parlamentarias, sino por vía
de la negociación colectiva incentivada por el Ministerio de Trabajo como la fórmula
para contrarrestar la agonía de un modelo legal que ya no tiene perspectiva de
supervivencia. Cuando las condiciones básicas de un sistema legal están superadas por
los hechos, por la modernidad, y sobre todo, por las necesidades que impone el progreso
y la superación del los modelos en decadencia, es imprescindible auxiliar a la sociedad
con un nuevo sistema, que seguramente se sustentará sobre principios generales
inalterables, pero que sin dudas no podrá eludir la responsabilidad de enfrentar el futuro
con una nueva perspectiva. En base a estas condiciones, la actual decadencia del sistema
podrá ser superada por nuevos paradigmas que construyan nuevas bases para la
sociedad, basada una única condición esencial: salvaguardar la dignidad del hombre que
trabaja y brindar multiplicidad de oportunidades para que todos puedan efectivamente
trabajar.
Fuente
De Diego, J. (23 de octubre de 2013). Los convenios colectivos de empresas modernizan el
sistema legal. Recuperado de [Link]
[Link]
Negociación
colectiva
Principios del
Derecho Laboral
1
Negociación colectiva. Modelo
argentino
La negociación laboral es diferente a cualquier otra negociación. De hecho,
podría considerarse un género o un tipo de negociación, en donde podemos
encontrar un subtipo llamado negociación colectiva. Esta es una
negociación reglada y específicamente normada. La negociación colectiva
está reservada para los sujetos colectivos con exclusividad y mantiene
características que le son propias.
2
Características de la negociación colectiva
La negociación colectiva se caracteriza por estar integrada por sujetos
colectivos y por la representación empresarial y sindical. En esta negociación
se generarán acuerdos y, particularmente, convenios colectivos. Estos
convenios son un tipo especial de acuerdo que funciona como una fuente
normativa autónoma. Se trata de acuerdos que poseen eficacia normativa,
lo que implica que es de cumplimiento y extensión regulatoria de
trabajadores afiliados y no afiliados. Cabe recordar que los convenios
poseen cuerpos de contrato con fuerza de ley y que mantienen efectos erga
omnes sobre el resto de los trabajadores a los que se aplica. La
recomendación 91 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) nos
habla sobre contratos colectivos.
Sujetos de la negociación
Los sujetos de la negociación colectiva son las organizaciones
representativas de trabajadores con personería gremial y los empleadores
en forma individual o como grupo o asociación de empleadores.
Un poco de historia
La negociación colectiva transitó por diferentes etapas:
el esplendor de la negociación (década del 70);
la prohibición (dictadura militar);
la etapa de la tolerancia (regreso de la democracia);
la etapa de la no negociación (década de la flexibilización laboral los 90);
y finalmente la etapa de un reconocimiento e institucionalización, en el
año 2004 con la Ley 25.877.
3
Principios de la negociación colectiva
La negociación colectiva reconoce ciertos principios:
4
Principio de norma más favorable colectiva o principio de progresividad
colectiva: por el carácter acumulativo suplementario y progresivo de la
negociación colectiva, el objetivo último de la negociación colectiva es la
mejora o progresividad de las normas colectivas (Arese, 2012).
Nivel supranacional
Nivel Nacional:
5
Ley 24.467 de Pequeña y Mediana Empresa, el Comité Consultivo
Permanente de la Ley 24.557 de Riesgos del Trabajo.
6
organizaciones, representantes de los trabajadores
interesados, debidamente elegidos y autorizados por éstos
últimos, de acuerdo con la Legislación Nacional.
(Organización Internacional del Trabajo, 1951,
[Link]
Por otro lado, por decreto (2562/79) se ordena crear bajo el ámbito del
Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, la Dirección de
Asociaciones Sindicales y el Registro de Asociaciones Gremiales de
1Artículo
25, Ley 23.511. (1988) Asociaciones Sindicales. Congreso de la Nación Argentina.
Recuperada de [Link]
24999/20993/[Link]
7
Empleadores. Ambas se rigen, además, por las normas del Código Civil y
tienen total libertad para su desenvolvimiento.
2
Decreto N° 199/1988. Reglamentación de la Ley 14.250 de las Convenciones Colectivas
de Trabajo. (1988). Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Recuperado de
[Link]
8
Referencias
Decreto N° 199/1988. (1988). Reglamentación de la Ley 14.250 de las
Convenciones Colectivas de Trabajo. Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Recuperado de [Link]
[Link]
Grisolia, J. (2015). Manual de Derecho Laboral. Buenos Aires: Abeledo Perrot.
Ley 23.511. (1988). Asociaciones Sindicales. Congreso de la Nación Argentina.
Recuperada de [Link]
24999/20993/[Link]
Organización Internacional del Trabajo, (1951). Recomendación sobre los
contratos colectivos. Recuperado de
[Link]
STRUMENT_ID,P12100_LANG_CODE:312429,es
9
Principios del
derecho
colectivo
Principios de
Derecho Laboral
1
Principios del derecho colectivo
El derecho colectivo es el padre del derecho individual. Se ocupa
esencialmente de los sujetos colectivos y estudia los sindicatos. Contiene
entre sus temas principales el régimen de estos últimos. Se ocupa de las
negociaciones colectivas que se emprenden con las cámaras empresariales,
grupo de empleadores o dentro de una empresa particularmente, aborda el
análisis de lo que llamamos convenios colectivos, implica el abordaje y
gestión de los conflictos colectivos, sus formas de manifestarse y las medidas
de acción directa como la huelga, entre otros temas .
el principio de subsidiariedad;
el principio de libertad sindical;
el principio de principio de autonomía colectiva;
el principio de democracia sindical.
[Link]
2
Cabe mencionar que el principio de subsidiariedad implica el
reconocimiento de las comunidades inferiores a poder tomar sus propias
decisiones y que el Estado y las comunidades superiores solo deben
colaborar en esa función e intervenir en caso de que exceda la capacidad o
competencia de la comunidad inferior.
3Artículo
6. Ley 23.551. (1988) Asociaciones sindicales. Congreso de la Nación Argentina.
Recuperado de [Link]
24999/20993/[Link]
3
Modelo sindical argentino. Régimen de asociaciones
sindicales
En Argentina poseemos diferentes tipos de asociaciones sindicales. Se
clasifican conforme al grado:
Asociaciones de primer grado: simples sindicatos y uniones.
Asociaciones de segundo grado: agrupaciones que aúnan las
asociaciones de primer grado. Se denominan federaciones.
Asociaciones de tercer grado: confederaciones en donde se agrupan las
asociaciones de primero y segundo grado. Es decir, las centrales como
la Central General de Trabajadores (CGT), la Central de Trabajadores
Argentinos, (CTA), etcétera. Cabe mencionar que se encuentran
diferentes facciones en cada una de las centrales, cuyas cúpulas
reconocen diferencias o afinidades entre sí conforme los intereses de
cada sector y el contexto socioeconómico laboral imperante.
Esta disposición rige para toda clase de asociaciones, por lo que la autoridad
de aplicación ejerce lo que en derecho administrativo se conoce como
contralor de legitimidad. Tendrá la personería quien posea la mayor
representatividad, la mayor cantidad de afiliados cotizantes.
4
Tabla 1: Sindicatos con personería y sin personería
Negociación colectiva
La expresión máximo de la negociación colectiva se da cuando esta voluntad
colectiva negocia un convenio colectivo.
5
Referencias
Grisolia, J. (2015). Manual de Derecho Laboral. Buenos Aires: Abeledo Perrot.