La discapacidad se ve representada por limitaciones que impiden realizar
actividades cotidianas como cualquier persona lo haría. Pueden afectar
cualquier aspecto de su vida, lo cual incide negativamente sobre su calidad de
vida. Existen diferentes tipos de discapacidad según las deficiencias que se
presente.
Muchos consideran como discapacitados únicamente a las personas que
tienen problemas de movilidad o de desarrollo cognitivo. Sin embargo,
engloba más afectaciones, pudiendo incluir alteraciones de la visión o la
audición.
El término discapacidad hace referencia a un conjunto de deficiencias físicas,
cognitivas, intelectuales o sensoriales que provocan impedimentos o
limitaciones para realizar actividades cotidianas dentro de lo que se considera
normal. Son tareas que se consideran rutinarias, pero quien sufre de alguna
discapacidad presenta dificultad para llevarla a cabo de forma correcta, o no
pueden realizarla.
En consecuencia, supone una barrera que impide el desenvolvimiento pleno
dentro de la sociedad. Incluso se observa que en muchos casos no cuenta con
una igualdad social influenciada por diversos factores. Aquí destaca el hecho
de que en algunos casos no se ofrecen facilidades o accesibilidad para poder
satisfacer las necesidades del individuo.
Las discapacidades pueden ser transitorias, por lo que las limitaciones solo
afectan de forma temporal a la persona. Su origen está relacionado con
enfermedades, lesiones o ciertos eventos. Basta con aplicar un tratamiento
que le permita participar nuevamente de forma efectiva de sus actividades
regulares.
Si bien se reconoce que las discapacidades afectan el desenvolvimiento
normal de un individuo, también puede incidir negativamente en distintos
aspectos de su vida. En este sentido, se ha demostrado que puede verse
afectado de la siguiente forma:
Salud
Quienes sufren de una o varios tipos de discapacidad tienen una
mayor probabilidad de padecer ciertas afecciones
de salud como obesidad, diabetes, problemas dentales, asma,
entre otros. De la misma forma, se ha comprobado que existe un
mayor riesgo de desarrollar trastornos de salud mental como
depresión o ansiedad.
Presentan mayor dificultad para acceder a centros hospitalarios o
de salud.
Social
Dependiendo del tipo de discapacidad, existe mayor dificultad
para socializar o poder compartir con otras personas.
Muchos establecimientos no cuentan con la infraestructura
necesaria para darle acceso a personas con discapacidad.
Se han registrado muchos casos de violencia, exclusión e incluso
abuso sexual hacia esta población.
Pueden sufrir de autoestima baja, lo que les hace creer que no son
dignos de tener pareja o recibir amor.
Educación
Pueden sufrir de discapacidades cognitivas o mentales, lo que les
dificulta aprender y comunicarse. Al mismo tiempo, pueden
tener problemas de memoria, lo que limita su capacidad de
recordar.
Las instituciones educativas no cuentan con espacios adecuados
para quienes sufren alguna discapacidad, limitando su acceso a la
educación.
Economía
Existe cierta exclusión reduciendo las probabilidades de conseguir
trabajo.
Los espacios laborales no crean condiciones adecuadas para que
una persona con discapacidad pueda desenvolverse con plenitud.
Tienen mayor tendencia a terminar desahuciados y en la pobreza.
Pluridiscapacidad
Es un término que se utiliza para definir condiciones donde se sufre más de
dos discapacidades. Resulta un cuadro grave ya que supone limitaciones más
grandes, requiriendo mayor dependencia para cubrir sus necesidades. Son
personas necesitan apoyo médico constante, sobre todo terapia para mejorar
su desarrollo.
Discapacidad Física: Paraplejia, amputación, artrosis
Discapacidad Sensorial: Discapacidad visual (ceguera, baja visión), discapacida
d auditiva (sordera, hipoacusia)
Discapacidad Intelectual: Síndrome de Down, trastorno del espectro autista
Discapacidad Psicosocial: Depresión, ansiedad, trastorno bipolar
Estos ejemplos ilustran cómo la discapacidad puede manifestarse de maneras
variadas y cómo cada tipo requiere un enfoque y apoyo específicos para su ma
nejo y bienestar.
¿Qué es la discapacidad?
En 1980 la Organización Mundial de la Salud definió la discapacidad
como una restricción o ausencia de la capacidad de un ser humano para
realizar una actividad dentro de los márgenes considerados normales.
Actualmente el concepto de discapacidad se refiere a la situación que
vive una persona, que se ve influida por dos factores principales: el
primero es su condición física, y el segundo las barreras o apoyos que
existen en su entorno.
Esta definición ha representado un cambio de paradigma en los modelos
de atención y en la detección de las necesidades de apoyo de las
personas con discapacidad, e incluso ha permitido que el concepto se
transforme hacia el de diversidad funcional, que ha sido recogido de
forma oficial por la Organización Mundial de la Salud desde el año 2005.
Aunque el cambio ha generado polémica, la intención de entender la
discapacidad como diversidad funcional es utilizar un lenguaje que sea
respetuoso hacia las necesidades de todas las personas. Asimismo
busca reconocer que los seres humanos tenemos capacidades
diferentes, por lo que hay muchas formas distintas de funcionar en
sociedad.
1. Intelectual
“Discapacidad intelectual” es el concepto que sustituyó al de retraso
mental; hoy en día se está popularizando otro nuevo, el de diversidad
funcional intelectual.
La discapacidad intelectual una limitación tanto en el funcionamiento
intelectual como en el adaptativo que se expresa en la dificultad para
desarrollar habilidades conceptuales, sociales y de adaptación al
entorno. Estas limitaciones coexisten con muchas otras capacidades, las
cuales pueden desarrollarse a través de una buena intervención.
Los factores que causan la discapacidad intelectual son múltiples -desde
cuestiones relativas al desarrollo cromosómico, como en el caso del
Síndrome de Down, hasta infecciones, desnutrición severa,
traumatismos o dificultades en el metabolismo, entre otros.
Tradicionalmente la discapacidad intelectual se había clasificado según
“niveles” o “grados” como ligero, moderado, severo o profundo, según
los resultados de pruebas psicométricas.
Actualmente se recomienda utilizar enfoques multidimensionales y más
centrados en el entorno, es decir, que el foco de la intervención sea la
evaluación y el desarrollo de habilidades no solo cognitivas sino también
sociales (por ejemplo, la conducta adaptativa), de autocuidado (como la
higiene y los hábitos) y para la vida práctica (independencia en la
movilidad, etc.).
Esto debe considerarse según la edad, la cultura, las características lingüísticas y las
condiciones del contexto donde la persona se desenvuelve. Esto es así porque la
misma persona con discapacidad intelectual puede requerir menos apoyos en unas
sociedades que en otras.
2. Visual
La discapacidad visual engloba tanto la ceguera como la discapacidad
visual parcial. Si hablamos de ceguera significa que una persona no ve
nada en absoluto o que, como máximo, puede percibir la luz solo
ligeramente. En cambio, cuando la persona es capaz de distinguir la
forma de los objetos, aunque con dificultad, nos referimos a una
debilidad o discapacidad visual que puede ser moderada o severa.
Así, una persona con discapacidad visual puede no ver nada en
absoluto, captar la luz ligeramente, y distinguir o no la forma de los
objetos. En el caso de la ceguera, las causas más comunes son
cataratas, errores de refracción no corregidos y glaucoma, por lo que las
personas en mayor riesgo son las que tienen más de 50 años.
En el caso de la discapacidad visual moderada y severa las causas
principales son errores de refracción no corregidos, cataratas,
degeneración macular y retinopatía diabética.
No obstante, con apoyos especiales como el uso de gafas, cirugía ocular,
un bastón adecuado o el aprendizaje del sistema Braille, las personas
con discapacidad visual pueden realizar las tareas de la vida diaria y, en
algunos casos, mejorar la visión o frenar el deterioro.
3. Auditiva
En estos casos la persona tiene dificultades para recibir estímulos
auditivos. Esta discapacidad puede manifestarse como una pérdida
profunda de la audición (a lo que llamaríamos sordera), pero
también puede ser una pérdida parcial lo (que se conoce como
hipoacusia) o completa (sordera total o cofosis).
Así mismo puede presentarse de manera unilateral (en un solo oído) o
de bilateral (en ambos). Se diagnostica a través de una audiometría, una
prueba que mide la agudeza auditiva según distintas frecuencias
sonoras.
Las causas de la discapacidad auditiva son múltiples. Puede originarse
antes de la adquisición del lenguaje, o después, a causa de
enfermedades, edad avanzada, infecciones o traumas acústicos, entre
otras.
Tanto las personas con hipoacusia como las que tienen sordera pueden
ser funcionales en la vida diaria si se satisfacen sus necesidades de
apoyos individuales. Por ejemplo, se utilizan desde prótesis auditivas e
implantes cocleares, hasta lenguaje de señas y apoyos visuales que
faciliten la comunicación.
4. Motriz (o motora)
También conocida como movilidad limitada, el concepto “discapacidad
motriz” se refiere a una dificultad para realizar movimientos que afectan
el desplazamiento, al equilibrio, a la manipulación de objetos e incluso al
habla y la respiración.
Puede estar relacionada con daños en huesos, articulaciones y
músculos, que por lo general son causados por enfermedades en la
infancia o por accidentes que perjudican la médula espinal y que
impiden la comunicación de las extremidades con el cerebro.
La discapacidad motriz también puede estar relacionada con el
funcionamiento de la corteza motora cerebral, encargada de procesar
sensaciones y de controlar los movimientos de algunas partes del
cuerpo. En este último caso se encuentran la parálisis cerebral, los
traumatismos craneoencefálicos o los tumores en el cerebro.
La necesidad de apoyos empieza por identificar las barreras del entorno,
es decir, detectar las condiciones de accesibilidad de los espacios (por
ejemplo, rampas, ascensores y otros servicios que faciliten la movilidad),
así como adaptar productos de apoyo (silla de ruedas, carro o moto,
bastón) y, en caso necesario, utilizar herramientas para la comunicación
alternativa, como pictogramas.
La investigación científica en salud ha demostrado que tratar la
discapacidad como una situación multidimensional, y no sólo como la
condición física (o intelectual) de una persona, permite una mayor
acceso a los servicios sociales así como una mejora significativa en la
calidad de vida.
Los 4 tipos de discapacidad: intelectual, visual, auditiva y motriz
La discapacidad se define como cualquier restricción o impedimento en la capa
cidad de realizar actividades consideradas normales, y puede clasificarse en va
rios tipos, incluyendo física, sensorial, intelectual y psicosocial.
Definición de Discapacidad
La discapacidad es un término amplio que abarca limitaciones físicas, sensorial
es, intelectuales o emocionales que afectan la participación plena en la vida co
tidiana. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la discapacidad surg
e de la interacción entre una condición de salud y las barreras del entorno, y pu
ede ser temporal o permanente, visible o invisible.
Tipos de Discapacidad
Discapacidad Física: Dificultades para moverse, coordinar o controlar el cuerpo.
Esto puede incluir condiciones como parálisis, amputaciones o enfermedades q
ue afectan el sistema musculoesquelético.
Discapacidad Sensorial: Afectaciones en los sentidos, como la visión (discapaci
dad visual) o la audición (discapacidad auditiva). Estas limitaciones pueden difi
cultar la comunicación y la interacción con el entorno.
Discapacidad Intelectual: Se caracteriza por limitaciones significativas en el fun
cionamiento intelectual y en la conducta adaptativa, lo que puede afectar habil
idades como el autocuidado, el aprendizaje y la socialización.
Discapacidad Psicosocial o Mental: Incluye trastornos emocionales o mentales
que limitan la participación social y afectan la forma de pensar, sentir y relacio
narse con los demás. Puede ser temporal o permanente y se convierte en una c
ondición de vida.
Causas de la Discapacidad
Las causas de la discapacidad pueden clasificarse en cuatro grupos principales:
Al nacimiento (congénitas)
Por enfermedad
Por accidente
Por edad avanzada.
Conclusión
La discapacidad no solo se refiere a una condición médica, sino también a cóm
o las barreras sociales y ambientales pueden afectar la inclusión y el bienestar
de las personas. Es fundamental promover la accesibilidad y el apoyo social par
a garantizar la participación plena de las personas con discapacidad en la socie
dad.
¿Sabes cuáles son las causas de la discapacidad? Conocer lo que origina la
discapacidad o cuáles son los factores que intervienen para que se presente,
ayuda a entender que es una condición de vida y que en muchas ocasiones se
presenta desde la concepción. Las causas pueden ser prenatales, perinatales y
postnatales. Las causas prenatales, se presentan antes del nacimiento, por lo
que se desarrollan en la vida intrauterina, es decir, en el momento que la niña
o el niño se encuentra dentro del útero y se conforman por diversos factores:
Factores genéticos: relacionados con los errores en la transmisión de los genes
desde el momento de la fecundación. Dan como consecuencia aquellas
deficiencias o alteraciones de origen genético que pueden ser hereditarias o
no. Factores relacionados con la madre: como hábitos de alcoholismo,
tabaquismo, consumo de otras drogas, ingesta de medicamentos
contraindicados durante el embarazo, presencia de enfermedades crónicas,
algunas infecciones virales, bacterianas o parasitarias, desnutrición, falta de
control prenatal, o escasos cuidados en el embarazo, entre otras. Factores
ambientales: tienen que ver con lesiones, infecciones dentro del útero,
intoxicaciones, exposición a radiaciones, o situaciones que afectan
directamente al producto en gestación, es decir, que se encuentra en el
¿Sabes cuáles son las causas de la discapacidad? Conocer lo que origina la
discapacidad o cuáles son los factores que intervienen para que se presente,
ayuda a entender que es una condición de vida y que en muchas ocasiones se
presenta desde la concepción. La causas pueden ser prenatales, perinatales y
postnatales. Las causas prenatales, se presentan antes del nacimiento, por lo
que se desarrollan en la vida intrauterina, es decir, en el momento que la niña
o el niño se encuentra dentro del útero y se conforman por diversos factores:
Factores genéticos: relacionados con los errores en la transmisión de los genes
desde el momento de la fecundación. Dan como consecuencia aquellas
deficiencias o alteraciones de origen genético que pueden ser hereditarias o
no. Factores relacionados con la madre: como hábitos de alcoholismo,
tabaquismo, consumo de otras drogas, ingesta de medicamentos
contraindicados durante el embarazo, presencia de enfermedades crónicas,
algunas infecciones virales, bacterianas o parasitarias, desnutrición, falta de
control prenatal, o escasos cuidados en el embarazo, entre otras. Factores
ambientales: tienen que ver con lesiones, infecciones dentro del útero,
intoxicaciones, exposición a radiaciones, o situaciones que afectan
directamente al producto en gestación, es decir, que se encuentra en el
afectan su desarrollo cognitivo, motor o socioemocional, entre otros. Factores
biológicos: agentes infecciosos, traumatismos craneales, consecuencias de
epilepsia o accidentes, mala alimentación (ya que impacta en el sano
desarrollo y crecimiento de las niñas y los niños), consecuencias de
enfermedades, presencia de trastornos que impliquen alteración en las
funciones motoras, sensitivas o cognitivas, alteraciones específicas del
desarrollo, etc. Las causas de la discapacidad se originan en diferentes
momentos y por diferentes aspectos, también son el resultado de la interacción
entre las limitaciones humanas y el medio en el que nos desenvolvemos. Por lo
que el contexto social es un factor determinante en la discapacidad
Una condición en el sentido de limitación de la salud se refiere a una situación física,
mental, emocional o neurológica que afecta el funcionamiento cotidiano de una persona,
ya sea de forma temporal o permanente. Esta condición puede dificultar ciertas
actividades, como aprender, comunicarse, concentrarse, moverse o relacionarse con otras
personas, sin que necesariamente sea una enfermedad.
Estas condiciones no definen a la persona, pero sí pueden requerir apoyos, ajustes o
acompañamiento para garantizar su bienestar y participación plena en la escuela, el
trabajo y la vida social.
Ejemplo: TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad)
El TDAH es una condición del neurodesarrollo que puede limitar la salud en el ámbito del
aprendizaje y la conducta.
Se caracteriza por:
Dificultad para mantener la atención
Impulsividad
Hiperactividad (en algunos casos)
Esta condición puede afectar el rendimiento escolar y la organización diaria, pero con
estrategias adecuadas y apoyo, la persona puede desarrollarse plenamente.
Otros ejemplos de condiciones que pueden limitar la salud:
Trastorno del Espectro Autista (TEA): afecta la comunicación, la interacción social y la
flexibilidad del pensamiento.
Dislexia: dificulta la lectura y escritura, aunque la inteligencia sea normal o superior.
Ansiedad o depresión: pueden limitar la energía, la concentración y la convivencia social.
Discapacidad visual o auditiva: limita el acceso a la información si no existen ajustes
adecuados.
Diabetes o asma: condiciones crónicas que requieren cuidados constantes y pueden
afectar la vida diaria.
Los trastornos del espectro autista (TEA) son un conjunto de trastornos del
desarrollo, con síntomas que suelen ser crónicos y que pueden ser de leves a
graves. 1 de cada 100 niños puede parecer algún tipo de trastorno del espectro autista,
aunque investigaciones recientes realizadas en Estados Unidos afirman que el TEA tiene
una prevalencia de un 68%.
De manera general, el TEA se caracteriza por la alteración de la capacidad del
individuo de comunicarse y entablar relaciones sociales. Es un trastorno complejo
que afecta al desarrollo del individuo que lo padece y, generalmente, suele ser
diagnosticado alrededor de los los 3 años.
Existen distintos tipos de trastorno del espectro autista. Ahora bien, esta clasificación
ha sufrido alguna modificación con la publicación del Manual Diagnóstico Estadístico de
los Trastornos Mentales (DSM-V).
. Autismo o Síndrome de Kanner
Éste es el trastorno que la mayoría de individuos asocia con el trastorno del
espectro autista, y recibe en nombre de Síndrome de Kanner en relación con el Dr.
Kranner, un médico que estudió y describió esta condición en los años 30.
Los sujetos con autismo poseen una una limitada conexión emocional con los demás,
y parece que estén inmersos en su propio mundo. Son más propensos a mostrar
comportamientos repetitivos, por ejemplo, pueden organizar y reorganizar el mismo grupo
de objetos, hacia adelante y atrás durante períodos prolongados de tiempo. Y son
individuos altamente sensibles ante estímulos externos como sonidos.
Es decir, pueden estresarse o agitarse cuando se expone a ruidos específicos, luces
brillantes o sonidos o, por otro lado, van a insistir en el uso de determinadas prendas de
vestir o colores o van a querer ubicarse en determinadas zonas de la habitación sin
ningún motivo aparente.
Para saber más sobre la sintomatología del autismo y algunos aspectos menos
conocidos, puedes leer nuestro artículo: "Autismo: 8 cosas que no conocías
sobre este trastorno"
2. Síndrome de Asperger
El Síndrome de Asperger es un trastorno del espectro autista más complicado de
diagnosticar y, en ocasiones, este diagnóstico se suele realizar más tarde que el caso
anterior. Esto ocurre porque estos sujetos con Asperger presentan una inteligencia media
(alta) que puede ocasionar que se infravaloren las dificultades y limitaciones que
presentan estos sujetos.
3. Trastorno desintegrador infantil o Síndrome de Heller
Este trastorno, normalmente referido como Síndrome de Heller, suele aparecer
sobre los 2 años, aunque puede no diagnosticarse hasta pasados los 10 años.
Es similar a los TEA anteriores porque afecta a las mismas áreas (lenguaje, función social
y motricidad), aunque se diferencia de éstos en su carácter regresivo y repentino, lo
que puede provocar que incluso el propio sujeto se de cuenta del problema. Los
individuos con Síndrome de Heller pueden tener un desarrollo normal hasta los 2 años, y
pasado este tiempo sufrir la sintomatología característica de este trastorno. Distintos
estudios concluyen que este trastorno es entre 10 y 60 veces menos frecuente que el
autismo. Sin embargo, su pronóstico es peor.
4. Trastorno generalizado del desarrollo no especificado
Cuando los síntomas clínicos que presenta el sujeto con trastorno del espectro
autista son demasiado heterogéneos y no encajan en su totalidad con los tres tipos
anteriores, se emplea la etiqueta diagnóstica de “trastorno generalizado del desarrollo no
especificado”.
El sujeto con este trastorno se caracteriza por tener un déficit de reciprocidad social,
problemas severos de comunicación y la existencia de intereses y actividades peculiares,
restringidas y estereotipadas.