I
UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR.
FACULTAD DE INGENIERÌA Y CIENCIAS APLICADAS
CARRERA DE INGENIERÍA CIVIL
PRÁCTICA DE LABORATORIO DE MECÁNICA DE ROCAS
GRUPO N°: 2
TEMA: ENSAYO DE RQD
INTEGRANTES: ARIAS POZO ORLEY SHOSUET
CERVANTES ONCE TAMARA CAROLINA
GUAYRACAJA ARMAS ROGGER DAVID
NARANJO QUISHPE JOHN JAVIER
PASQUEL SOLIS MATEO DAVID
YANEZ TACO YELTSIN SEBASTIAN
DOCENTE: ING. DIEGO CÁRDENAS
PRÁCTICA N° 4
FECHA DE REALIZACIÒN: 16/01/20256
FECHA DE ENTREGA: 24/01/2026
2025-2026
II
ÍNDICE
1. OBJETIVOS .......................................................................................................................... 1
1.1 Objetivo General .............................................................................................................. 1
1.2 Objetivos Específico ................................................................................................... 1
2. FUNDAMENTO TEÓRICO ................................................................................................. 1
2.1. Fundamentos del RQD como Índice Geotécnico................................................................ 1
2.2 Definición, Cálculo e Interpretación .................................................................................... 2
2.3. Metodología Normalizada y Procedimiento de Medición .................................................. 2
2.4. Aplicaciones en Ingeniería Geotécnica y de Rocas ............................................................ 3
3. EQUIPO, HERRAMIENTA Y MATERIALES.................................................................... 3
3.1 Herramientas .................................................................................................................... 3
3.3 Materiales......................................................................................................................... 4
4. PARTE EXPERIMENTAL ................................................................................................... 5
5. CUADRO DE RESULTADOS Y CÁLCULO...................................................................... 7
5.1 Codificación de datos..................................................................................................... 7
5.2 Cálculos típicos ................................................................................................................ 9
6. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES ....................................................................................... 9
6.1 Discusión.......................................................................................................................... 9
7.2 Análisis de resultados ...................................................................................................... 9
7.3 Conclusiones .................................................................................................................. 11
7.4 Conclusiones para la ingeniería civil ............................................................................. 13
III
7.5 Recomendaciones .......................................................................................................... 15
8. BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................................. 16
9. ANEXOS ............................................................................................................................. 17
9.1 Anexo 1 .......................................................................................................................... 17
1
TEMA: ENSAYO DE RQD
1. OBJETIVOS
1.1 Objetivo General
Determinar el Índice de Calidad de Diseño (RQD) de un macizo rocoso a partir del análisis
de testigos de perforación, para cuantificar de forma estandarizada la calidad de la roca y su
grado de fracturamiento, y clasificar el macizo según su aptitud para la ingeniería.
1.2 Objetivos Específico
• Preparar y acondicionar los testigos de perforación recuperados, verificando que
cumplan con los requisitos de longitud, diámetro y orientación establecidos en la
norma de referencia (ej. ASTM D6032 o las sugeridas por la ISRM) para garantizar la
validez del cálculo.
• Medir y registrar la longitud total de los tramos de testigo intactos cuyos fragmentos
individuales tengan una longitud igual o mayor a 10 cm (0.1 m), excluyendo las
fracturas naturales, a lo largo de una longitud de registro predefinida (generalmente
por cada metro o por vuelta de perforación).
• Calcular el valor del RQD para cada intervalo de registro y para el total de la
perforación analizada, aplicando la fórmula estandarizada, e interpretar los resultados
según las escalas de clasificación aceptadas (ej. Deere & Deere, 1989) para evaluar la
calidad del macizo rocoso.
2. FUNDAMENTO TEÓRICO
2.1. Fundamentos del RQD como Índice Geotécnico
El Índice de Calidad de Diseño de Roca (RQD) es un parámetro geotécnico
cuantitativo y ampliamente utilizado que proporciona una estimación rápida y sencilla de la
2
calidad de un macizo rocoso basándose en su grado de fracturación. Fue desarrollado por
Don Deere en la década de 1960 como una medida de la "recuperación de testigos
modificada". A diferencia de la simple recuperación total de testigo, el RQD considera solo
los fragmentos de roca sana de mayor longitud, lo que lo hace un indicador más sensible y
representativo de la integridad del macizo. Como señala Deere (1989), "el RQD se
correlaciona mejor con la calidad de la roca para fines de ingeniería que la recuperación total,
ya que discrimina la roca muy fracturada" (p. 45). Es el parámetro fundamental para el
Sistema de Clasificación Geomecánica RMR (Rock Mass Rating).
2.2 Definición, Cálculo e Interpretación
El RQD se define como el porcentaje, en una línea de sondaje o en un tramo
específico, de testigo de roca compuesto por piezas intactas de longitud igual o superior a 10
cm (0.1 m), medidas a lo largo del eje del testigo. Se calcula mediante la fórmula:
RQD (%) = (Σ Longitud de trozos ≥ 10 cm / Longitud total del tramo considerado) × 100.
Los resultados se interpretan según escalas de clasificación estandarizadas. Una escala
clásica (Deere y Deere, 1988) es: RQD < 25% (Muy Pobre), 25% - 50% (Pobre), 50% - 75%
(Regular), 75% - 90% (Bueno), 90% - 100% (Excelente). Wyllie & Mah (2004) destacan que
"el RQD es un índice invaluable para la zonificación geotécnica preliminar, la selección de
ubicaciones para obras y la estimación de parámetros de deformación del macizo rocoso" (p.
112).
2.3. Metodología Normalizada y Procedimiento de Medición
La confiabilidad del RQD depende críticamente de una metodología de medición
consistente y normalizada. La norma ASTM D6032 – Standard Test Methods for
Determining Rock Quality Designation (RQD) of Rock Core establece el procedimiento
obligatorio. Especifica que las mediciones deben realizarse sobre testigos de diámetro
3
estándar (generalmente NX, ≈54 mm o mayor), que la longitud de registro típica es por metro
de perforación, y que solo se deben contar las fracturas naturales y frescas (no las inducidas
por la manipulación o perforación). La norma indica que "las roturas causadas por el manejo
deben ser cementadas antes de la medición, y las fracturas con apertura mayor a un umbral
deben ser consideradas, incluso si el espacio está relleno" (ASTM International, 2023,
sección 7.4). La precisión en la medición y el criterio uniforme son esenciales para la
repetitividad.
2.4. Aplicaciones en Ingeniería Geotécnica y de Rocas
El RQD es un insumo primario y fundamental en casi todas las etapas de un proyecto
de ingeniería geotécnica. Sus aplicaciones principales incluyen: 1) Clasificación de macizos
rocosos: Es un parámetro clave en los sistemas RMR y Q de Barton. 2) Diseño de
excavaciones subterráneas: Permite estimar el espaciamiento de soportes, la longitud de
pernos y el tipo de sostenimiento requerido. 3) Estabilidad de taludes y cimentaciones: Ayuda
a zonificar áreas de diferente calidad y a definir parámetros de diseño. 4) Estudios de
factibilidad y planificación: Proporciona un primer criterio cuantitativo para comparar
diferentes sitios o rutas. Hudson & Harrison (1997) enfatizan que "a pesar de su simplicidad,
el RQD sigue siendo el índice de calidad de roca más utilizado en el mundo debido a su bajo
costo, facilidad de determinación y su extensa base de datos empírica para correlaciones" (p.
178). Por lo tanto, es una herramienta de evaluación y predicción insustituible en la práctica
geotécnica.
3. EQUIPO, HERRAMIENTA Y MATERIALES
3.1 Herramientas
Tabla 1
Herramientas
4
Nombre Cantidad Características Figuras
Herramienta de
medida para las
1
Flexómetro muestras de
roca
Fig.1. Flexómetro
Nota. La tabla presentada muestra las herramientas usadas por el Grupo 2, (2025).
3.3 Materiales
Tabla 2
Materiales
Nombre Cantidad Características Figuras
Material
Testigos de
1 extraído de
perforación
campo
Fig.2. Testigos
Nota. La tabla presentada muestra los materiales usados por el Grupo 2, (2026).
5
4. PARTE EXPERIMENTAL
Tabla 3
Procedimiento Seguido Durante la Practica
Procedimiento Figura
1. Atender las indicaciones impartidas
por el ingeniero o técnico docente a
cargo del laboratorio, con especial
énfasis en las normas de seguridad y
los criterios de validación geométrica
de las muestras. Fig.3. Indicaciones
2. Agarrar los testigos de perforación
para ver las muestras de roca
Fig.4. Muestra de roca
3. Medir la longitud de las rocas para
el cálculo del RQD
Fig.5. Longitud de la roca
6
4. Calcular el RQD con las rocas
mayores a 10cm.
Fig.7. Calcular
8. Elaborar el informe final de la
práctica, incluyendo los datos
obtenidos, los cálculos realizados, los
resultados y las observaciones del
ensayo, para presentarlo al docente
responsable.
Fig.7. Elaboración del informe
Nota: Esta tabla indica el procedimiento que se siguió en la práctica realizada (Grupo 2,
2026).
7
5. CUADRO DE RESULTADOS Y CÁLCULO
5.1 Codificación de datos
Tabla 4
Codificación de datos
Numero de fragmentos mayores o iguales a 10cm
De 46 a 46,35 cm
Fragmento1 14.5 cm
Fragmento2 13 cm
De 46,35 a 47 cm
Fragmento3 10 cm
De 47 a 47,60 cm
Fragmento4 13.6 cm
Fragmento5 10.3 cm
De 47,60 a 48
Fragmento6 13.7 cm
8
De 48 a 48,65
Fragmento7 18 cm
De 48,65 a 49
Fragmento8 29 cm
De 49,50 a 50
Fragmento9 11 cm
Fragmento10 12 cm
De 50 a 50,37
Fragmento11 19 cm
Nota. Resultados obtenidos de la práctica. Grupo 2, 2026
Tabla 5
Codificación de resultados
Resultados
RQD= 32.82 %
Nota. Resultados obtenidos. Grupo 2, 2026
9
5.2 Cálculos típicos
Tabla 6
Datos de la práctica
RQD
Fórmula: Donde: Cálculo:
𝐿 𝑇 = Longitud total de la 164,1
𝑅𝑄𝐷 = ∗ 100
500
∑ 𝐹𝑟𝑎𝑔𝑚𝑒𝑛𝑡𝑜𝑠 ≥ 10𝑐𝑚 perforación (cm)
𝑹𝑸𝑫 = 𝑅𝑄𝐷 = 32,82 %
𝐿𝑇
𝑅𝑄𝐷 = Índice de calidad
de la roca (%)
6. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
6.1 Discusión
El desarrollo de la práctica permitió cumplir con el objetivo general de determinar el
Índice de Calidad de Diseño (RQD) mediante el análisis de testigos de perforación. La
medición sistemática de fragmentos ≥10 cm en 500 cm de registro arrojó un RQD de 32.82%,
clasificando al macizo rocoso como de "CALIDAD POBRE" según Deere & Deere (1989).
Este resultado indica un material altamente fracturado con baja integridad estructural,
consistente con la predominancia de fragmentos cercanos al umbral mínimo (10-13 cm). La
metodología ASTM D6032 demostró ser efectiva para cuantificar objetivamente el grado de
fracturación, validando el RQD como herramienta confiable para caracterización geotécnica
preliminar.
7.2 Análisis de resultados
1. El RQD de 32.82% refleja un macizo rocoso con capacidad de soporte estructural
limitada, donde la resistencia del conjunto estará controlada principalmente por la
10
fricción entre bloques más que por la resistencia de la roca intacta. Este valor implica
que en obras subterráneas se requerirán sistemas de sostenimiento intensivos y
métodos de excavación que minimicen el disturbo del macizo remanente, cumpliendo
así con el objetivo de evaluación de calidad geotécnica preliminar (Arias, O., 2026).
2. La aplicación estricta del criterio de medición (exclusivamente fragmentos ≥10 cm)
evitó la sobreestimación de la calidad al excluir fragmentos menores que, aunque
aparentemente sólidos, indican alta densidad de fracturación. Este rigor metodológico
garantiza que el índice represente fielmente la fracturación real del macizo,
proporcionando una base confiable para decisiones de diseño en etapas tempranas de
proyectos de ingeniería, optimizando así la confiabilidad del diagnóstico geotécnico
(Cervantes, T., 2026).
3. El cálculo mediante sumatoria de longitudes válidas sobre la longitud total del tramo
analizado proporcionó un indicador cuantitativo estandarizado y reproducible,
esencial para su integración en sistemas de clasificación geomecánica avanzados
como RMR (Rock Mass Rating) y Q de Barton. Esta cuantificación objetiva permite
establecer correlaciones con parámetros de diseño como módulos de deformación,
ángulos de fricción equivalente del macizo y coeficientes de empuje lateral,
fundamentales para modelamientos numéricos (Guayracaja, R., 2026).
4. La distribución heterogénea de fragmentos, con valores locales que varían desde 0%
(tramos sin fragmentos ≥10 cm) hasta 82.9% (tramo con fragmento de 29 cm), valida
al RQD como herramienta de zonificación geotécnica rápida. Esta variabilidad
permite identificar sectores de diferente calidad dentro del mismo sondeo, facilitando
la segmentación del macizo en dominios homogéneos para diseño diferenciado de
tratamientos y soportes, optimizando recursos en proyectos de gran escala (Pasquel,
M., 2026).
11
5. El uso de una longitud de registro de 500 cm (5 metros) permitió obtener un valor
representativo que minimiza la influencia de variaciones locales en la fracturación,
cumpliendo con las recomendaciones de la ISRM que sugieren longitudes mínimas de
3-5 metros para caracterización estadísticamente significativa. Esta extensión
adecuada del tramo de análisis reduce la incertidumbre asociada a heterogeneidades
puntuales, proporcionando una visión más realista del comportamiento global del
macizo (Yanez, S., 2026).
6. La correlación del resultado obtenido con escalas de clasificación internacionalmente
aceptadas confirma la utilidad del RQD como diagnóstico preliminar rápido y
económico para materiales rocosos fracturados. Sin embargo, este análisis destaca la
necesidad de complementar el índice con evaluaciones bidimensionales y
tridimensionales de la familia de discontinuidades, especialmente en proyectos donde
la orientación de fracturas respecto a la orientación de la obra puede afectar
significativamente la estabilidad (Naranjo, J., 2026).
7.3 Conclusiones
1. El RQD de 32.82% refleja un macizo rocoso con capacidad de soporte estructural
limitada, donde la resistencia del conjunto estará controlada principalmente por la
fricción entre bloques más que por la resistencia de la roca intacta. Este valor implica
que en obras subterráneas se requerirán sistemas de sostenimiento intensivos y
métodos de excavación que minimicen el disturbo del macizo remanente, cumpliendo
así con el objetivo de evaluación de calidad geotécnica preliminar (Arias, O., 2026).
2. La aplicación estricta del criterio de medición (exclusivamente fragmentos ≥10 cm)
evitó la sobreestimación de la calidad al excluir fragmentos menores que, aunque
aparentemente sólidos, indican alta densidad de fracturación. Este rigor metodológico
garantiza que el índice represente fielmente la fracturación real del macizo,
12
proporcionando una base confiable para decisiones de diseño en etapas tempranas de
proyectos de ingeniería, optimizando así la confiabilidad del diagnóstico geotécnico
(Cervantes, T., 2026).
3. El cálculo mediante sumatoria de longitudes válidas sobre la longitud total del tramo
analizado proporcionó un indicador cuantitativo estandarizado y reproducible,
esencial para su integración en sistemas de clasificación geomecánica avanzados
como RMR (Rock Mass Rating) y Q de Barton. Esta cuantificación objetiva permite
establecer correlaciones con parámetros de diseño como módulos de deformación,
ángulos de fricción equivalente del macizo y coeficientes de empuje lateral,
fundamentales para modelamientos numéricos (Guayracaja, R., 2026).
4. La distribución heterogénea de fragmentos, con valores locales que varían desde 0%
(tramos sin fragmentos ≥10 cm) hasta 82.9% (tramo con fragmento de 29 cm), valida
al RQD como herramienta de zonificación geotécnica rápida. Esta variabilidad
permite identificar sectores de diferente calidad dentro del mismo sondeo, facilitando
la segmentación del macizo en dominios homogéneos para diseño diferenciado de
tratamientos y soportes, optimizando recursos en proyectos de gran escala (Pasquel,
M., 2026).
5. El uso de una longitud de registro de 500 cm (5 metros) permitió obtener un valor
representativo que minimiza la influencia de variaciones locales en la fracturación,
cumpliendo con las recomendaciones de la ISRM que sugieren longitudes mínimas de
3-5 metros para caracterización estadísticamente significativa. Esta extensión
adecuada del tramo de análisis reduce la incertidumbre asociada a heterogeneidades
puntuales, proporcionando una visión más realista del comportamiento global del
macizo (Yanez, S., 2026).
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6. La correlación del resultado obtenido con escalas de clasificación internacionalmente
aceptadas confirma la utilidad del RQD como diagnóstico preliminar rápido y
económico para materiales rocosos fracturados. Sin embargo, este análisis destaca la
necesidad de complementar el índice con evaluaciones bidimensionales y
tridimensionales de la familia de discontinuidades, especialmente en proyectos donde
la orientación de fracturas respecto a la orientación de la obra puede afectar
significativamente la estabilidad (Naranjo, J., 2026).
7.4 Conclusiones para la ingeniería civil
1. El RQD de 32.82% refleja un macizo rocoso con capacidad de soporte estructural
limitada, donde la resistencia del conjunto estará controlada principalmente por la
fricción entre bloques más que por la resistencia de la roca intacta. Este valor implica
que en obras subterráneas se requerirán sistemas de sostenimiento intensivos y
métodos de excavación que minimicen el disturbo del macizo remanente, cumpliendo
así con el objetivo de evaluación de calidad geotécnica preliminar (Arias, O., 2026).
2. La aplicación estricta del criterio de medición (exclusivamente fragmentos ≥10 cm)
evitó la sobreestimación de la calidad al excluir fragmentos menores que, aunque
aparentemente sólidos, indican alta densidad de fracturación. Este rigor metodológico
garantiza que el índice represente fielmente la fracturación real del macizo,
proporcionando una base confiable para decisiones de diseño en etapas tempranas de
proyectos de ingeniería, optimizando así la confiabilidad del diagnóstico geotécnico
(Cervantes, T., 2026).
3. El cálculo mediante sumatoria de longitudes válidas sobre la longitud total del tramo
analizado proporcionó un indicador cuantitativo estandarizado y reproducible,
esencial para su integración en sistemas de clasificación geomecánica avanzados
como RMR (Rock Mass Rating) y Q de Barton. Esta cuantificación objetiva permite
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establecer correlaciones con parámetros de diseño como módulos de deformación,
ángulos de fricción equivalente del macizo y coeficientes de empuje lateral,
fundamentales para modelamientos numéricos (Guayracaja, R., 2026).
4. La distribución heterogénea de fragmentos, con valores locales que varían desde 0%
(tramos sin fragmentos ≥10 cm) hasta 82.9% (tramo con fragmento de 29 cm), valida
al RQD como herramienta de zonificación geotécnica rápida. Esta variabilidad
permite identificar sectores de diferente calidad dentro del mismo sondeo, facilitando
la segmentación del macizo en dominios homogéneos para diseño diferenciado de
tratamientos y soportes, optimizando recursos en proyectos de gran escala (Pasquel,
M., 2026).
5. El uso de una longitud de registro de 500 cm (5 metros) permitió obtener un valor
representativo que minimiza la influencia de variaciones locales en la fracturación,
cumpliendo con las recomendaciones de la ISRM que sugieren longitudes mínimas de
3-5 metros para caracterización estadísticamente significativa. Esta extensión
adecuada del tramo de análisis reduce la incertidumbre asociada a heterogeneidades
puntuales, proporcionando una visión más realista del comportamiento global del
macizo (Yanez, S., 2026).
6. La correlación del resultado obtenido con escalas de clasificación internacionalmente
aceptadas confirma la utilidad del RQD como diagnóstico preliminar rápido y
económico para materiales rocosos fracturados. Sin embargo, este análisis destaca la
necesidad de complementar el índice con evaluaciones bidimensionales y
tridimensionales de la familia de discontinuidades, especialmente en proyectos donde
la orientación de fracturas respecto a la orientación de la obra puede afectar
significativamente la estabilidad (Naranjo, J., 2026).
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7.5 Recomendaciones
1. Se recomienda complementar el análisis de RQD con una descripción litológica
detallada que incluya mineralogía, grado de meteorización según escala ISRM, y un
levantamiento sistemático de discontinuidades mediante técnicas de escaneo digital
para obtener una caracterización completa del macizo rocoso que considere tanto la
cantidad como la calidad de las fracturas presentes (Arias, O., 2026).
2. Para futuros estudios y proyectos de mayor envergadura, se sugiere realizar el cálculo
del RQD por intervalos regulares métricos (exactamente cada metro de perforación)
para identificar con mayor precisión las variaciones verticales en la calidad del
macizo, permitiendo la elaboración de perfiles geotécnicos detallados que optimicen
el diseño de tratamientos diferenciados por profundidad (Cervantes, T., 2026).
3. Es fundamental implementar programas de capacitación especializada para el
personal técnico en la correcta identificación y diferenciación entre fracturas naturales
(de origen tectónico o diagenético) versus roturas inducidas por procesos de
perforación, extracción o manipulación, utilizando criterios unificados de observación
para evitar sesgos sistemáticos en las mediciones que comprometan la confiabilidad
de los resultados (Guayracaja, R., 2026).
4. Se recomienda digitalizar integralmente el proceso de medición y registro mediante
software especializado de análisis de testigos que permita captura automática de
dimensiones, generación de bases de datos relacionales y producción de informes
estandarizados, mejorando significativamente la eficiencia operativa y reduciendo
errores de transcripción manual en la cadena de procesamiento de información
geotécnica (Pasquel, M., 2026).
5. Para proyectos de infraestructura crítica (presas, túneles profundos, centrales
nucleares), se sugiere establecer correlaciones empíricas locales entre valores de RQD
16
y resultados de ensayos de laboratorio (resistencia a compresión simple, triaxial) o
pruebas in situ (dilatometros, presiónímetros, sísmica de refracción) para calibrar y
validar parámetros de diseño específicos al contexto geológico del proyecto,
reduciendo incertidumbre en modelamientos (Yanez, S., 2026).
6. Se recomienda estandarizar el formato de presentación de resultados de RQD en todos
los informes técnicos del laboratorio o consultora, incluyendo obligatoriamente:
longitud total analizada por tramo, método de cálculo aplicado, escala de clasificación
utilizada, recuperación total de testigo, condiciones de perforación, y observaciones
cualitativas sobre características especiales de las discontinuidades, asegurando así
consistencia documental y facilitando revisiones técnicas externas (Naranjo, J., 2026).
8. BIBLIOGRAFÍA
American Society for Testing and Materials. (2023). *ASTM D6032-22: Standard test
methods for determining rock quality designation (RQD) of rock core*. ASTM
International.
Deere, D. U. (1989). Rock quality designation (RQD) after 20 years (Report GL-89-1). U.S.
Army Corps of Engineers Waterways Experiment Station.
Deere, D. U., & Deere, D. W. (1988). The rock quality designation (RQD) index in practice.
En L. Kirkaldie (Ed.), Rock classification systems for engineering purposes (pp. 91-
101). ASTM International.
Goodman, R. E. (1989). Introduction to rock mechanics (2nd ed.). Wiley.
Hoek, E. (2007). Practical rock engineering. RocScience.
International Society for Rock Mechanics. (2015). *The ISRM suggested methods for rock
characterization, testing and monitoring: 2007-2014*. Springer.
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9. ANEXOS
9.1 Anexo 1
El valor de RQD obtenido, 32.82%, clasifica al macizo rocoso analizado dentro de la
categoría "POBRE" según la escala clásica de Deere y Deere (1988). Desde una perspectiva
práctica de ingeniería, este resultado no es solo un número aislado, sino un indicador integral
que permite derivar, mediante correlaciones empíricas ampliamente validadas, parámetros
clave para el diseño preliminar. Aplicando la relación fundamental establecida por Priest y
Hudson (1976), este RQD corresponde a una densidad de fracturas de aproximadamente 9
discontinuidades por metro lineal, lo que se traduce en un espaciamiento promedio entre
fracturas de apenas 11 centímetros. Esta condición de fracturación intensa implica que el
comportamiento mecánico del macizo estará dominado por la interacción entre bloques
individuales, más que por la resistencia de la roca intacta. En términos de deformabilidad,
correlaciones como las propuestas por Bieniawski (1978) indican que el módulo de
deformación del macizo (Em) será sólo entre el 10% y el 30% del módulo de la roca intacta
(Ei), anticipando una respuesta significativamente más flexible frente a las cargas aplicadas.
Para el diseño de excavaciones subterráneas, este nivel de RQD exige la consideración de
soportes sistemáticos e inmediatos, como hormigón proyectado reforzado con fibras y pernos
de anclaje, siguiendo las directrices de sistemas de clasificación como el RMR o el Índice Q
de Barton. Para cimentaciones, el valor obtenido sugiere de manera contundente la necesidad
de optar por cimentaciones profundas que trasciendan esta zona de roca alterada, o en su
defecto, realizar un tratamiento extensivo del terreno de fundación. Es crucial enfatizar que
estas son guías preliminares derivadas de un índice unidimensional; el diseño final debe
basarse en una investigación geotécnica integral que incluya el análisis de la orientación,
persistencia y condición de las discontinuidades, así como ensayos in situ y de laboratorio
específicos para el proyecto (ASTM D6032; ISRM, 2015).