Cadera
Durante el paso de la cuadrupedia a la bipedestación, la cadera la cual formaba parte de la articulación
proximal del miembro posterior pasó a convertirse en la raíz del miembro inferior. En cambio la
articulación del miembro anterior, es decir, el hombro, pasó a ser la del miembro superior.
En la filogénesis el miembro superior perdió su función de apoyo y locomoción, para convertirse en un
miembro suspendido cuya función es la prehensión, es decir la capacidad de sujetar objetos a través
de la mano.
En cambio, el miembro inferior conservó su función de locomoción, es decir el movimiento del cuerpo a
través del espacio y se convirtió tras pasar de la cuadrupedia a
la bipedestación en un miembro portador del peso y locomotor
de forma exclusiva, cosa que antes también lo era el miembro
superior.
La cadera asumiría en solitario como el soporte del tronco,
tanto en posición estática como durante la locomoción. La
cadera entonces tiene la función de orientación en todos los
planos del espacio y de soporte del miembro inferior. Debido a
estas características la cadera es la articulación más estable
de todo el cuerpo y la más difícil de luxar.
Comparándola con el hombro, la coxofemoral tiene una menor
amplitud de movimiento (la cual es compensada por el raquis
lumbar) pero en cambio una mayor estabilidad, ya que el
hombro tiene poca coaptación articular pero una gran
movilidad.
Por lo cual las amplitudes de la cadera no son tan grandes,
especialmente en la abducción.
La cadera es la articulación proximal del miembro inferior,
situada en su raíz tiene como función principal orientarlo en
todas las direcciones de espacio, por lo que posee tres ejes y
tres planos de libertad.
Los movimientos de la cadera son realizados por un
articulación que es la coxofemoral, una articulación enartrosis,
o sea, del tipo esférica y muy coaptada. En comparación con el
hombro, este es un complejo articular formado por otras cinco
articulaciones, donde la articulación escapulohumeral es una enartrosis poco coaptada pero con gran
movilidad sacrificando la estabilidad.
La articulación coxofemoral trabaja en compresión debido a que está adaptada para ser el soporte del
peso del cuerpo, mientras que la escapulohumeral trabaja en elongación, orientando el miembro
superior en diferentes planos gracias al estiramiento provocado por los músculos que hace que los
huesos cambien de orientación en el espacio, si bien no hay una elongación literal de los huesos,
podemos utilizar el término al hablar de una elongación del brazo con respecto al tronco gracias a la
movilidad del hombro, una elongación del antebrazo con respecto al brazo o una elongación de la
mano.
En conjunto el miembro superior se elonga a través de sus diferentes movimientos con una finalidad
común que es el sostén, agarre y manipulación de objetos con la mano.
Flexión
Es el movimiento que produce el contacto de la cara anterior del muslo con el tronco, de modo que
sobrepasa el plano frontal de la articulación quedando por delante del mismo.
Su amplitud varía y depende de algunos factores como la posición de la rodilla.
● Flexión activa: con rodilla extendida es de 90°, con rodilla flexionada 120°, puede
sobrepasarlos.
● Flexión pasiva: siempre supera los 120°, con rodilla flexionada alcanza hasta 145°.
¿Por qué al flexionar la rodilla hay una mayor amplitud de movimiento en la
flexión de cadera?
Cuando flexionamos la cadera con la rodilla extendida, los músculos
isquiotibiales cuya función principal es flexionar la rodilla, están alargados y
tensos, por lo que dicha tensión impide que la cadera pueda flexionarse más,
pero al flexionar la rodilla acercamos los puntos de origen e inserción de estos
músculos, por lo que los isquiotibiales se relajan y permiten que la cadera puede
ampliar su rango de flexión.
Otro de los factores es debido a que cuando la rodilla está extendida el músculo
recto femoral, el cual es un músculo biarticular, está utilizando parte de su
fuerza para la extensión de la rodilla, por lo que esta pérdida de eficacia limita la
flexión. Si nosotros flexionamos la rodilla, el recto femoral puede aportar toda su
potencia para la flexión de la cadera, así consiguiendo una mayor amplitud.
Si se flexionan ambas caderas, pasiva y simultáneamente (también las rodillas),
los muslos contactarán ampliamente con el tronco.
Esto se da ya que a la flexión de las caderas se añade la basculación de la
pelvis hacia atrás (contranutación) por enderezamiento de la lordosis lumbar
(incurvación lumbar).
Extensión
Su amplitud es significativamente menor que la de la flexión y
su extensión activa es menor que la pasiva.
● Extensión activa: con rodilla extendida de 20°, con
rodilla flexionada de 10°.
¿Porque con la rodilla extendida, la extensión de cadera es un
poco más amplia que cuando flexionamos la rodilla?
Una de las funciones de los isquiotibiales es la extensión de
la cadera, pero cuando flexionamos la rodilla estos utilizan
gran parte de su fuerza para hacer dicho movimiento, por lo
que pierden eficacia como extensores de cadera, por lo tanto
tenemos una menor amplitud de movimiento con la rodilla
flexionada.
● Extensión pasiva: es de 20° cuando se hace un paso
para adelante. Alcanza los 30° cuando con la mano
homolateral desplazamos el miembro inferior hacia
arriba y atrás. Este aumento se da por la anteversión pélvica producida por una hiperlordosis
lumbar.
Las amplitudes de la extensión pueden aumentar considerablemente con entrenamiento, por ejemplo,
las bailarinas pueden realizar una apertura completa de piernas debido a la flexibilidad de su ligamento
iliofemoral y también porque compensa la falta de extensión de la cadera con la anteversión pélvica
demasiado pronunciada.
Abducción
Movimiento que dirige el miembro inferior hacia afuera y lo aleja del eje medio del cuerpo.
La abducción de una cadera únicamente es factible, pero a partir de los 30° se acompaña naturalmente
por una abducción idéntica de la cadera contraria. Esto se da porque a partir de los 30° se inicia una
basculación de la pelvis por una inclinación de ambas fosas sacrolumbares.
● La abducción de una cadera es de 45°, esto se deduce ya que entre ambas caderas se forma un
ángulo de 90°. El impacto óseo del cuello del fémur con la ceja cotiloidea (estructura que se
forma por la unión de las 3 porciones coxales) limita la abducción,
pero antes que dicho impacto ocurra interviene la tensión de los
ligamentos iliofemoral, pubofemoral y los músculos aductores.
En el movimiento de abducción máxima, el raquis se convexa aún más del
lado del miembro apoyado para compensar el movimiento de basculación
pélvica.
También es posible aumentar el rango de abducción mediante el
entrenamiento:
● Una abducción activa (sin apoyo) entrenada alcanza una abducción
entre ambas caderas de 120°-130°, o sea, de 60° y 65°
respectivamente.
● La abducción pasiva entrenada puede alcanzar los 90° formando
un ángulo de 180° entre ambas caderas. En este caso la abducción
no es pura ya que para distender los ligamentos iliofemorales, la
pelvis bascula hacia adelante mientras que el raquis lumbar se hiperlordosa de forma que la
cadera está en abducción-flexión.
Aducción
Lleva el miembro inferior hacia adentro y lo aproxima al plano
de simetría del cuerpo.
Existen movimiento de:
● Aducción relativa: es a partir de una posición de
abducción de un miembro.
● Aducción combinada con extensión de cadera.
● Aducción combinada con flexión de cadera.
● Aducción de una cadera acompañada de abducción de
la otra sumado a una inclinación de la pelvis y de una
incurvación del raquis.
Los movimientos de aducción combinados son de 30°.
Una posición frecuente de la aducción es la sedestación con
piernas cruzadas. Aquí la aducción se asocia a la flexión y
rotación externa, esta es la posición de inestabilidad de la cadera.
Rotación longitudinal de la cadera
Este movimiento se da en el eje longitudinal mecánico, el cual sigue el miembro inferior.
Definimos a la rotación externa como el movimiento que dirige la punta del pie hacia afuera y la rotación
interna la dirige hacia adentro. Cuando la rodilla está en extensión completa no hay movimiento de
rotación en la misma.
Para apreciar la amplitud de la rotación, el individuo debe estar en
decúbito prono o sedestación en el borde de una camilla con las rodillas
flexionada formando un ángulo recto y dirigiendo la pierna hacia afuera
o dentro.
● Rotación interna: cuando la pierna se dirige hacia afuera, se
mide la rotación interna de la cadera, la cual es de 30° a 40°.
● Rotación externa: cuando la pierna se dirige hacia adentro, se
mide la rotación externa, esta es de 60°.
En la rotación externa en sedestación al borde de la camilla la rotación
externa puede ser mayor que en posición decúbito prono, esto es
porque en la primera posición, se flexiona la cadera, lo que distiende a
los ligamentos iliofemoral y pubofemorales los cuales son los limitantes
de la rotación externa.
En sedestación con piernas cruzadas la rotación externa se combina con una flexión que sobrepasa los
90° y una abducción.
La amplitud de la rotación depende del ángulo de anteversión del cuello femoral el cual está muy
acentuado en niños.
Circunducción de la cadera
Este movimiento se presenta en todas las articulaciones que
tienen tres grados de libertad, dicho movimientos es definido
como “la combinación simultánea de movimientos elementales
efectuados alrededor de tres ejes”.
Cuando la circunducción alcanza su máxima amplitud, el eje del
miembro inferior describe en el espacio un cono cuyo vértice
resulta ser el centro de la articulación coxofemoral: es el cono de
la circunducción.
Este cono es de forma irregular, debido a que las amplitudes
máximas en los diferentes movimientos de la cadera no son las
mismas por lo cual la trayectoria del miembro inferior en este
movimiento no es un círculo sino una curva sinuosa que recorre
distintos sectores en el espacio determinados por la intersección
de los tres planos de referencia.
La posición del miembro inferior hacia abajo, adelante y afuera, en
el sector de la abducción representa el eje del cono de circunducción, que corresponde a la posición
funcional y a la posición de inmovilización de la cadera.
La trayectoria de la circunducción fue proyectada en una esfera
por Strasser, en el cual se pueden señalar las amplitudes
máximas mediante un sistema de meridianos y paralelos.
En la cadera no puede replicarse el fenómeno de la paradoja de
Codmann que se da en el hombro debido a la amplitud limitada
de la abducción.
La cabeza del fémur
Está constituida por los ⅔ de una esfera ,por su centro
geométrico de esta, pasan los 3 ejes de la articulación.
El cuello femoral sirve como soporte para la cabeza a la vez que
garantiza su estabilidad.
El eje del cuello femoral es un eje oblicuo hacia arriba, adentro y
adelante y junto con el eje diafisario forma un ángulo de inclinación
de 125° en el adulto.
En el plano frontal forma el ángulo de declinación o anteversión de
10° a 30°, abierto hacia adentro y hacia adelante.
De forma que en el plano frontal, los ejes que pasan por la cabeza y los
cóndilos quedan por delante de la diáfisis femoral.
La forma de la cabeza y cuello del fémur varían según individuos, dicha
variación es producto de adaptaciones funcionales del individuo:
● En un tipo “longilíneo” la cabeza representa más de 2/3 de
esfera, forma ángulos cérvico-diafisarios de 125° y 25°.
Diáfisis delgada, pelvis pequeña y alta. Esta morfología favorece grandes amplitudes y
corresponde a una adaptación a velocidad en carrera.
● Un tipo “brevilíneo” la cabeza apenas sobrepasa la hemiesfera, es decir 1 ⁄ 3 de esfera, forma
ángulos cérvico-diafisarios pequeños de 115° y 10°.
Amplitud articular no tan grande, pierde velocidad pero gana robustez, debido a una pelvis más
maciza y ancha y una diáfisis más ancha, esta es una morfología de fuerza.
Acetábulo
Recibe a la cabeza del fémur, está situado en la cara externa del ilíaco, en la
unión de las 3 partes del coxal que lo componen. De forma de hemiesfera,
limitada por su contorno, limbo acetabular, en el cual se inserta el rodete
acetabular.
Solo la periferia del acetábulo está recubierta de cartílago, es decir la cara
semilunar, la cual está interrumpida en su parte inferior por la escotadura
acetabular o isquiopubiana. La parte central de esta cavidad se encuentra
por detrás de la cara semilunar por lo que no contacta con la cabeza fémur,
dicha parte central es el trasfondo cotiloideo.
El centro del acetábulo está situado en la intersección de dos diagonales, una
diagonal formada por el pubis-tuberosidad ilíaca y la otra la espina ilíaca
anterosuperior-tuberosidad isquiática.
Está orientado hacia abajo, adelante (no directamente hacia afuera).
El eje del acetábulo forma un ángulo de 30° a 40° grados con la horizontal.
Estas medidas implican que la parte superior del acetábulo rebasa la cabeza
por fuera, este avance se mide por el ángulo de recubrimiento de 30° (ángulo
de Wiberg) y se usa para valorar la cobertura acetabular superolateral de la
cabeza femoral, este ángulo de Wiberg se forma entre el eje longitudinal del
radio y la cobertura acetabular.
Nexos de las superficies articulares
En posición bípeda, la cabeza del fémur no está totalmente cubierta por el
acetábulo, su parte anterosuperior de su cartílago está al descubierto. Esto se
debe a que el eje del cuello femoral, oblicuo hacia arriba, adentro y adelante,
no está en prolongación con el eje del acetábulo, que es oblicuo hacia abajo,
afuera y adelante.
Para que la cabeza del fémur coincida plenamente con el acetábulo son
necesarios tres movimientos elementales:
1. Flexión próxima a 90°.
2. Ligera abducción.
3. Ligera rotación externa.
El movimiento de flexión hasta los 90° haría que el eje se sitúe directamente
hacia atrás, la abducción hacia dentro y finalmente la rotación externa hacia
arriba.
Por lo tanto el eje del cuello femoral estaría orientado hacia arriba, adentro y
atrás.
En esta posición el eje del acetábulo se alinea con el eje del cuello femoral y
la cabeza se encaja completamente en el acetábulo.
Esta posición de la cadera coincide con la posición de la cuadrupedia, que
es, la auténtica posición fisiológica de la cadera.
La filogénesis es la responsable de la no coincidencia de las superficies articulares de la articulación
coxofemoral.
La posición constante en bipedestación de no coincidencia de las superficies se considera el origen de
la degradación artrósica de la cadera.
Arquitectura del fémur
La cabeza, cuello y diáfisis femoral forman un voladizo u horca, donde el
peso del cuerpo recae sobre la cabeza y dicho peso se transmite a la
diáfisis femoral a través de un brazo de palanca el cual sería el cuello
femoral.
Para evitar el cizallamiento de la base del cuello, es decir su rotura, el hueso
posee láminas esponjosas dispuestas en dos sistemas de trabéculas que
corresponden a líneas de fuerzas mecánicas, con:
● Un sistema principal de 2 haces de trabéculas que se expanden
sobre el cuello y la cabeza.
○ El primer haz denominado como haz arciforme de Gallois y
Bosquette se origina en la cortical externa de la diáfisis y
termina en la parte inferior de la cortical cefálica.
Este abanico es oblicuo y sale de la convexidad y
corresponde a las fuerzas de tracción.
○ El segundo haz llamado haz cefálico o abanico de
sustentación se expande desde la cortical interna
de la diáfisis y de la cortical inferior del cuello hacia
la parte superior de la cortical cefálica.
Este es el haz vertical, en la concavidad y
corresponde a las fuerzas de presión y cuenta con
un sistema complementario.
● Sistema accesorio del haz cefálico que se expande
hacia el trocánter mayor:
○ El haz trocantéreo que parte de la cortical interna
○ El haz subcortical que está formado por fibras
paralelas a la cortical externa del trocánter mayor.
Se deben tener en cuenta un par de detalles, dos sistemas
ojivales, zonas de convergencia de los haces trabeculares:
● Se forma un primer sistema ojival por la convergencia del
haz arciforme y el haz trocantéreo.
● Un segundo sistema ojival está constituido por el haz
arciforme y el haz cefálico. Esta intersección es una zona
más densa que forma el núcleo de la cabeza y es una zona
extremadamente sólida, la cortical inferior del cuello.
Entre ambos sistemas ojivales, existe una zona menos resistente y
es donde se suelen producir las fracturas cérvico-trocantéreas.
También se puede analizar la estructura de la cintura pélvica que
forma un anillo totalmente cerrado, transmite las fuerzas verticales del
raquis lumbar hacia las dos coxofemorales.
Existen dos sistemas trabeculares que transmiten las fuerzas a través
de la carilla auricular, en dirección hacia el acetábulo y al isquion,
estas se denominan como trabéculas sacrocotiloideas y se
organizan según dos sistemas:
1. El primero, procedente de la parte superior de la superficie
auricular del sacro, se condensa en el borde posterior de la
escotadura ciática formando la espina ciática, este sistema se
expande en la parte inferior del acetábulo y se continúa con las
trabéculas del sistema arciforme de tracción.
2. El segundo, procedente de la parte inferior de la superficie auricular, se condensa a la altura del
estrecho superior formada la espina innominada, se pliega para expandirse en la parte superior
del acetábulo donde se continúa con las trabéculas del sistema cefálico de compresión.
Las trabéculas sacroisquiáticas se originan de las trabéculas mencionadas que nacen de la carilla
auricular, para descender hasta el isquion. Este sistema soporta el peso del cuerpo en sedestación.
Por último las trabéculas que nacen de la espina innominada y de la espina ciática que se insertan en la
rama horizontal del pubis, completando el anillo pélvico, reforzado a su vez por las trabéculas
subcorticales del pubis.
Rodete acetabular y ligamento de la
cabeza del fémur
El rodete acetabular es un anillo fibrocartilaginoso que se inserta en
el limbo acetabular, es decir el contorno del acetábulo, logrando
aumentar la profundidad de la cavidad acetabular e igualando las
irregularidades del limbo.
Extirpando la parte superior del rodete nos encontramos con la
escotadura iliopúbica. Este rodete forma un puente en la
escotadura isquiopubiana para insertar en el ligamento
transverso del acetábulo, fijo a su vez en los dos bordes de la
escotadura.
El rodete tiene una forma triangular en la que se describen tres
caras:
1. Cara interna: se inserta en la ceja cotiloidea y el ligamento
transverso.
2. Cara central: que mira hacia el centro de la articulación, recubierta de cartílago, continuación de
la cara semilunar, y por lo tanto en contacto en la cabeza del fémur.
3. Cara periférica: en la que se inserta la cápsula articular.
El ligamento de la cabeza del fémur, es decir el ligamento redondo,
es una cintilla fibrosa aplanada de 30-35 mm de largo que se
extiende desde la escotadura isquiopubiana ubicada en la parte
inferior del rodete, a la cabeza del fémur y se aloja en el trasfondo del
acetábulo. Su inserción en la cabeza se sitúa en la parte superior de
una pequeña fosa apenas localizada por debajo y por detrás del
centro de la superficie cartilaginosa, este ligamento se limita a
deslizarse sobre la parte inferior de esta fosa.
Se divide en 3 haces:
● Haz posterior isquiático: es el más largo, sale de la
escotadura isquiopubiana y se inserta debajo y detrás del
cuerno posterior de la cara semilunar
● Haz anterior púbico: se fija en la misma escotadura por
detrás del cuerno anterior de la cara semilunar.
● Haz medio: el más delgado, se inserta en el borde superior del ligamento transverso como el
rodete acetabular.
Este ligamento no desempeña una función mecánica
importante a pesar de ser extremadamente resistente,
se encarga más que nada de la vascularización de la
cabeza del fémur.
La rama posterior de la arteria obturatriz desprende una
arteriola que la denominamos como la arteria del
ligamento de la cabeza del fémur.
La cabeza y cuello del fémur por otra parte, están
vascularizadas por las arterias capsulares, que son
ramas de las arterias circunflejas colaterales de la
arteria femoral profunda.
Cápsula Articular
Esta tiene forma de manguito cilíndrico retraído en diábolo, se
extiende desde el hueso ilíaco hasta la epífisis superior del fémur.
Se constituye de 4 tipos de fibras:
● Longitudinales: de unión, paralelas al eje cilíndrico.
● Oblicuas: de unión
● Arciformes: de inserción en el hueso ilíaco, expandidas
en forma de “guirnaldas”. Estas fibras envuelven a modo
de corbata la cabeza del fémur y contribuyen a
mantenerla en el acetábulo.
● Circulares: sin ninguna inserción ósea, son abundantes
en el centro del manguito, al que retraen ligeramente,
sobresalen en la cara profunda de la cápsula formando el
anillo de Weber o zona orbicular, que rodea y ciñe el
cuello.
Mediante su extremo interno, la cápsula, se fija en el limbo
acetabular, en el ligamento transverso y en la periferia del
rodete estableciendo nexos con el tendón del recto femoral:
el haz directo se fija en la EIAI, el haz reflejo en la parte
posterior de la corredera supracotiloidea tras haberse
deslizado por un desdoblamiento de la inserción capsular y del
ligamento iliotendinopretrocantéreo que refuerza la parte
superior de la cápsula, el haz recurrente refuerza la parte
anterior de la cápsula.
El extremo externo se inserta en la base del cuello y no en la
parte de cartílago de la cabeza. Este extremo sigue su
línea de inserción que pasa por:
● Delante, a lo largo de la línea intertrocantérea
anterior.
● Por detrás, no en la línea intertrocantérea posterior
sino en la cara posterior del cuello.
● La línea de inserción, cruza oblicuamente los
bordes superior e inferior del cuello. Por abajo, pasa
por arriba de la fosita pretocantiniana y del trocánter
mayor.
Las fibras más profundas de la cápsula del extremo externo ascienden por la parte inferior del cuello
para fijarse en el límite del cartílago de la cabeza. De esta forma se elevan los pliegues sinoviales o
frenula capsulae.
La utilidad de estos pliegues se hace patente en los movimientos de abducción, ya que si estos no
estuviesen la parte inferior de la cápsula debido a su longitud insuficiente, limitarían el movimiento, por
lo que los frenula capsulae, al desplegarse aportan una holgura adicional permitiendo que la abducción
tenga más recorrido.
En el movimiento de abducción, en la parte superior, se puede ver como la cápsula se distiende y
repliega hacia arriba mientras que el cuello se tropieza con el limbo acetabular a través del rodete
acetabular el cual se deforma y se aplasta: este mecanismo explica que el rodete acetabular aumenta la
profundidad del acetábulo sin limitar el movimiento.
Detalles de la cápsula y rodete acetabular:
El anillo de Weber formado por las fibras circulares de la
cara profunda de la cápsula forma una retracción evidente
que divide la cavidad articular en dos compartimentos: un
compartimento interno y un compartimento externo,
ambos constituyen en su porción superior pliegues
superiores y en su porción inferior pliegues inferiores.
En la porción superior del compartimento interno
encontramos el pliegue supralímbico cuyo vértice se
dirige al limbo y de su porción inferior se desprenden dos
pequeños “islotes” los pliegues acetabulares.
Ligamentos de la cadera
En la cara anterior de la cadera encontramos los ligamentos:
● Iliofemoral: es un abanico fibroso que tiene base en
el fémur, por toda la línea intertrocantérea anterior y
su vértice se inserta en el borde anterior del ilíaco,
por debajo de la espina ilíaca anteroinferior.
○ Haz superior o iliopretrocantéreo: es el
ligamento más fuerte de la articulación, se
inserta en el tubérculo pretocantéreo y en la
parte superior de la línea intertrocantérea. Se
encuentra reforzado por arriba por el
ligamento iliotendinotrocantéreo, y la
expansión aponeurótica del glúteo menor.
○ Haz inferior o iliopretrocanteriano: se
inserta más abajo en la parte inferior de la línea intertrocantérea anterior.
● Pubofemoral: se inserta en la parte anterior de la eminencia iliopectínea y el labio anterior de la
corredera infrapúbica, baja y se fija en la parte anterior de la fosa pretocantinia.
Estos dos ligamentos forman en la cara anterior una “Z”, debido a que el haz superior es horizontal, el
haz inferior casi vertical y el pubofemoral, horizontal.
Entre el ligamento pubofemoral e iliofemoral hallamos a la parte delgada de la cápsula, con una bolsa
serosa, que la separa del músculo iliopsoas.
Cara posterior:
● Isquiofemoral: su inserción nace de la parte posterior del
limbo y del rodete acetabular, sus fibras cruzan la cara
posterior del cuello hacia el trocánter mayor.
En el paso de la cuadrupedia a la bipedestación, en donde la
pelvis se extiende sobre el fémur, los ligamentos de la cadera se
enrollan en el mismo sentido, alrededor del cuello del fémur. Esto
significa que la extensión de la cadera los enrolla, tensándolos,
en tanto que la flexión los desenrolla, destensándolos.
Función de los ligamentos en los movimientos
Flexoextensión
En posición anatómica los ligamentos están moderadamente tensos.
● En la extensión todos los ligamentos se tensan, puesto que se
enrollan en el cuello femoral. El que más se tensa es el haz
superior del ligamento iliofemoral debido a su posición vertical,
este es el que limita la retroversión pélvica.
● En la flexión todos los ligamentos se distienden, ya que se
desenrollan, la relajación de los ligamentos habla de un factor de inestabilidad de la cadera.
Rotación externa e interna
● En una rotación externa los ligamentos anteriores quedan tensos
puesto que la línea intertrocantérea que es donde se insertan
estos ligamentos se alejan de su inserción superior en el limbo, por
lo que la tensión es máxima en los ligamentos horizontales, o sea,
en el haz superior y el pubofemoral.
● En la rotación interna los ligamentos anteriores se distienden y el
isquiofemoral en la parte posterior, se tensa.
Aducción y abducción
● En aducción el haz superior del iliofemoral se tensa, el haz inferior
se tensa ligeramente y el pubofemoral se distiende al igual que el
isquiofemoral.
● En la abducción sucede lo contrario el haz superior se relaja, el
haz inferior lo mismo pero en menor grado y el pubofemoral se
tensa al igual que el isquiofemoral.
Fisiología del ligamento de la cabeza del fémur
Este ligamento redondo es una reliquia anatómica ya que es una estructura que se ha mantenido en el
organismo a lo largo de la evolución pero que desempeña un papel
algo inadvertido en la limitación de los movimientos de la cadera, por
lo que su función ha quedado obsoleta en la evolución humana, pero
sigue formando parte de la anatomía de la articulación.
● En la posición de alineación normal está ligeramente tenso,
su inserción femoral está ubicada en el trasfondo acetabular su
posición media es un poco por debajo y por detrás del centro
del trasfondo (1).
● En la flexión, el ligamento redondo se dobla sobre sí mismo y
la fosa acaba situándose por arriba y por delante del centro del
trasfondo (2). El ligamento no interviene en la limitación de la
flexión.
● En la rotación interna, la fosa se desplaza hacia atrás (3), la inserción femoral del ligamento
contacta con la parte posterior de la cara semilunar. El ligamento permanece ligeramente tenso.
● En la rotación externa la fosa se desplaza hacia adelante (4) y el ligamento contacta con la
parte anterior de la cara semilunar. El ligamento se tensa ligeramente.
En el tope del movimiento se ve como la cara posterior del
cuello impacta contra el rodete el cual queda desplazado y
aplastado.
● En la abducción, la fosa desciende a la escotadura
isquiopúbica (5) y el ligamento se halla plegado sobre sí mismo.
El rodete se aplasta tras el impacto del borde superior del cuello
con el limbo.
● En la aducción se desplaza la fosa hacia arriba contactando
con el límite superior del trasfondo. Esta es la única posición en
la cual el ligamento redondo está tenso, esto debido a que el
ligamento redondo se fija en la parte inferior del acetábulo en la
escotadura isquiopubiana y el ligamento transverso, por lo que
cuando la fosa se ubica arriba, se estira y se tensa.
La parte inferior del cuello del fémur empuja tanto el rodete
acetabular como el ligamento transverso.
El trasfondo acetabular representa el emplazamiento en todas las
posiciones posibles de la fosa del ligamento de la cabeza del fémur, incluida la escotadura posterior
(7) y la escotadura anterior (8).
En los movimientos de aducción-extensión-rotación interna, la fosa se ubica en la escotadura posterior y
en la aducción-flexión-rotación externa se ubica en la escotadura anterior.
Entre ambas escotaduras, anterior y posterior, la parte prominente y redondeada del cartílago
corresponde a la posición en la que la aducción está más limitada.
Por lo tanto, el perfil interno de la cara semilunar no se debe al azar sino que representa la línea de las
posiciones extremas de la fosa del ligamento de la cabeza del fémur.
Factores de coaptación de la articulación coxofemoral
La gravedad:
La articulación de la cadera se beneficia de la misma, al menos en la posición normal, en la medida que
el techo del acetábulo recubre la cabeza del fémur, ésta se encaja en el acetábulo mediante la fuerza
de reacción que se opone al peso del cuerpo.
Básicamente el techo del acetábulo ejerce la fuerza del peso del cuerpo
sobre la cabeza, en respuesta a esta fuerza, la cabeza ejerce una, en la
misma dirección pero en un sentido contrario. Es este fenómeno que
ayuda a que la cabeza pueda meterse en la cavidad acetabular.
El rodete acetabular:
La cavidad acetabular ósea representa una hemiesfera, por lo que no
existe el par de acoplamiento de retención, debido a que el acetábulo
no es una esfera, no puede retener, debido a su forma, a la cabeza del
fémur. No obstante, el rodete acetabular prolonga la superficie del
acetábulo proporcionando más profundidad, de modo que la totalidad
del acetábulo sobrepase la hemiesfera, creando un par de
acoplamiento fibroso y de retención, por lo que el rodete acetabular
retiene la cabeza con ayuda de la zona orbicular de la cápsula que
ciñe, ajusta el cuello.
La presión atmosférica:
Debido a que la parte central de la cavidad acetabular, es decir, el
trasfondo cotiloideo, es un espacio que se encuentra completamente
aislado, sin entrada de aire, por lo que en él, se genera una presión
atmosférica negativa que mantiene en unión la cabeza en la cavidad
acetabular, por lo que este es un importante factor de coaptación.
Los ligamentos y músculos:
Desempeñan un papel esencial en la sujeción de las superficies
articulares. Existe un determinado equilibrio entre sus respectivas
funciones, por ejemplo, en la cara anterior no hay demasiados músculos
pero si ligamentos y ocurre lo contrario en la cara posterior. La acción
coordinada de estos componentes encajan la cabeza en el acetábulo.
La acción de los ligamentos depende de la posición de la cadera. En
la alineación normal o en extensión, los ligamentos están tensos y la
coaptación ligamentosa es eficaz, pero, en la flexión estos están
distendidos por lo que la cabeza no está coaptada en el acetábulo con
la misma fuerza.
Por lo tanto la flexión, debido a la relajación ligamentosa, es una
posición inestable de la cadera y aún más inestable cuando se añade
una aducción y rotación interna.
Factores musculares y óseos de la estabilidad de la
cadera
Los músculos tienen un papel esencial en la estabilidad de la cadera:
A condición de que su dirección sea transversal, como los músculos
pelvitrocantéreos y los glúteos, estos son músculos los cuales su dirección es
parecida a la del cuello por lo que sujetan la cabeza al acetábulo.
Los músculos glúteo medio y glúteo menor se los denominan como los
sujetadores de la cadera ya que son músculos muy potentes e importantes para
la coaptación de la cadera.
Los músculos que su dirección es longitudinal, tienden a luxar la cabeza por arriba
del acetábulo. Estas luxaciones se dan sobre todo en las malformaciones donde el
techo del acetábulo está aplanado. Dicha malformación se confirma cuando el
ángulo formado por la línea horizontal que pasa por los cartílago en “Y” y la línea
tangente al techo del acetábulo sobrepasa los 30°, cuando debería de ser de 15°.
Por lo cual esta parte superior del acetábulo es muy importante para conservar la
estabilidad de la cadera y evitar luxaciones
En las malformaciones del acetábulo la acción luxante de los músculos aductores está más acentuada
cuando la cadera está en aducción, sin embargo, el componente de luxación, disminuye en la
abducción, por lo cual los aductores acaban siendo coaptadores en abducción máxima.
La orientación del cuello femoral interviene en la estabilidad de la cadera, considerando su
orientación tanto en el plano frontal como horizontal:
Plano frontal:
Por ejemplo el ángulo de inclinación el cual normalmente es de 120°-125°, puede
alcanzar los 140° en la luxación congénita de cadera, en donde el cuello femoral
se inclina, orientado hacia arriba.
Durante la aducción el eje del cuello, pues está adelantado 20° en relación a su
posición normal, por lo que en una aducción de 30° en el caso de la cadera
patológica corresponderá, debido al adelantamiento del cuello, a una aducción de
50° en la cadera normal.
Una aducción de este tipo refuerza la luxación por parte de los aductores por lo
que en la abducción esta cadera mal formada estará estabilizada.
Plano horizontal:
En el plano horizontal el ángulo de declinación tiene un valor medio de 20°. Si
el cuello se coloca aún más hacia atrás, por lo que el cuello se inclina, orienta
hacia adelante, el ángulo forma unos 40°, por lo que se dice que se forma una
anteversión del cuello y la cabeza se encuentra más expuesta a la luxación
anterior, además de que por si la cabeza se encuentra expuesta en su parte
anterior debido a la posición divergente de la cabeza y acetábulo en la
bipedestación.
Entonces la anteversión del cuello favorece la luxación patológica, debido a
que, por ejemplo, en una rotación externa, el eje del cuello, en vez de caer en
el acetábulo, cae en el limbo, por lo que la cadera está más expuesta a
luxaciones. Por el contrario, la retroversión del cuello favorece la estabilidad, al igual que lo es la
rotación interna.
Músculos de la cadera
Flexores
Son aquellos situados por delante del plano frontal que pasa por el centro de la articulación y del eje
transversal.
Si bien hay gran cantidad de músculos flexores, los más importantes son:
● El psoas y el ilíaco, que se insertan en el trocánter menor. Este conjunto es el flexor más
potente y el que tiene un recorrido más largo. El iliopsoas también es rotador externo.
● El sartorio tiene como función principal la flexión y actúa accesoriamente en la abducción y
rotación externa de la cadera. Este músculo también participa en la rodilla en donde es flexor y
rotador interno.
● El recto femoral es un músculo biarticular, flexiona la cadera y extiende la rodilla y su eficacia
en la articulación depende de su grado de flexión en la rodilla, por lo que a mayor flexión de esta,
mayor es la eficacia. Este músculo interviene en los movimientos que asocia la flexión de cadera
con la extensión de la rodilla como en la fase de oscilación de
la marcha en donde el miembro inferior avanza.
● El músculo tensor de la fascia lata además de ser un
estabilizador de la pelvis y abductor, posee un gran
componente de flexión.
Los músculos que tienen como acción secundaria la flexión son: el
pectíneo, aductor largo, recto interno y los haces anteriores del
glúteo menor y el glúteo medio.
Todos los músculos flexores de caderas tienen funciones
secundarias por lo que se clasifican en dos grupos:
1. El primer grupo está conformado por los haces anteriores del
glúteo medio y el glúteo menor y el tensor de la fascia lata:
estos músculos son flexores-abductores-rotadores internos.
2. El segundo grupo está conformado por el psoas ilíaco,
pectíneo y aductor largo: son flexores-aductores-rotadores
externos.
Extensores
Están situados por detrás del plano frontal que pasa por el centro de la
articulación.
Se distinguen dos grupos de extensores:
1. El primer grupo, son aquellos que se insertan en la extremidad
superior del fémur y son los tres glúteos, siendo el glúteo
mayor el más potente, fuerte y de mayor tamaño del cuerpo
humano. Su acción es complementada por los haces
posteriores del glúteo medio y el glúteo menor. Los glúteos son
también rotadores externos.
2. El segundo grupo está conformado por los que se insertan
alrededor de la rodilla, los isquiotibiales donde tenemos al
bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso. Estos
son biarticulares y su eficacia es mayor cuando la rodilla está
extendida.
Los músculos aductores también se incluyen como extensores,
específicamente, el aductor mayor.
Los extensores de cadera poseen acciones de aducción-abducción
dependiendo de su posición con respecto al eje anteroposterior:
● Los que pasan por arriba de este eje son abductores y son los haces posteriores del glúteo
medio y menor y los haces superiores de glúteo mayor.
● Los que pasan por debajo del eje anteroposterior son tanto extensores como aductores y son los
isquiotibiales, los aductores y el glúteo mayor.
Cuando se quiere obtener una extensión sin movimiento de aducción ni de
abducción hay una contracción antagonista-sinérgica equilibrada.
Los músculos extensores tiene una función esencial en la estabilización de la
pelvis en sentido anteroposterior:
● Cuando la pelvis bascula hacia atrás, en el sentido de la extensión, la
estabilidad se consigue únicamente gracias al ligamento iliofemoral, que se
tensa, limitando la extensión.
● Cuando la pelvis bascula hacia adelante, el centro de gravedad se desplaza
hacia adelante, los isquiotibiales se contraen para enderezar la pelvis. En
los casos donde la pelvis se encuentra basculada muy hacia adelante, el
glúteo mayor se contrae enérgicamente, al igual que los isquiotibiales.
En la marcha normal, los isquiotibiales son los que realizan la extensión, el glúteo
mayor no interviene, pero al correr, saltar o caminar cuesta arriba, el glúteo mayor no solo es
indispensable sino que su función desempeña un papel principal.
Abductores
Generalmente son los músculos que están situados por fuera del
plano sagital que pasa por el centro de la articulación y cuyo
trayecto recorre por fuera y por arriba del eje anteroposterior.
● El principal músculo abductor de la cadera es el músculo
glúteo medio. Tiene una gran eficacia debido a que su
dirección es casi perpendicular al brazo de palanca. También
desempeña una función fundamental en la estabilidad
transversal de la pelvis.
● El glúteo menor es principalmente abductor y su potencia es tres veces menor que la del glúteo
medio.
● El tensor de la fascia lata con la mitad de la potencia del glúteo medio, su brazo de palanca es
mucho más largo. También estabiliza la pelvis.
● El glúteo mayor solo es abductor mediante sus haces superiores.
● El piriforme posee una acción abductora, este músculo es rotador externo.
Los músculos abductores se clasifican en dos grupos de acuerdo a sus funciones secundarias:
1. El primer grupo se incluyen los situados delante del plano frontal, que realizan la
abducción-flexión-rotación interna y son el tensor de la fascia lata y los haces anteriores del
glúteo medio y glúteo menor.
2. El segundo lo conforman los haces posteriores del glúteo medio y el glúteo menor, la fibras
abductoras del glúteo mayor y determinan un movimiento de abducción-extensión-rotación
externa.
Aductores
Se localizan generalmente por dentro del plano sagital que pasa por el centro de la articulación. Estos
forman un amplio abanico que se extiende por todo el fémur.
El más potente es el aductor mayor, este se divide en tres haces. Un haz superior y
medio con inserción isquiopúbica. y el haz inferior, denominado como tercer aductor,
forma un cuerpo fusiforme.
La disposición de las fibras musculares del aductor mayor produce una disminución
de la elongación relativa durante la abducción, por lo que permite una mayor
amplitud de abducción, conservando la eficacia del músculo.
Los otros músculos que tienen un componente de aducción son: el recto interno, el
aductor largo, los tres isquiotibiales, glúteo mayor, pectíneo, cuadrado femoral y
el obturador interno y obturador externo.
Junto a su acción principal, los aductores poseen componentes de flexoextensión y
de la rotación axial.
Su función secundaria depende de la localización de su inserción superior:
● Los que se encuentran detrás del plano frontal, donde su inserción es la rama
isquiopúbica, actúan como extensores, son los haces inferiores del aductor
mayor y los isquiotibiales.
● Los que su inserción superior está delante del plano frontal, son flexores y son
el pectíneo, el aductor corto y aductor largo, el haz superior del aductor mayor
y el recto interno.
Rotadores externos
Son músculos numerosos y potentes. Su trayecto cruza por
detrás del eje vertical de la cadera. Estos son:
● Los pelvitrocantéreos, que desempeñan un papel
principal en la rotación externa: piriforme, gémino
superior, gémino inferior, obturador interno,
obturador externo que es más que nada rotador
externo con la cadera flexionada y es ligeramente
flexor de cadera, cuadrado femoral que es extensor o flexor dependiendo de la posición de la
cadera.
También algunos aductores son rotadores externos:
● Pectíneo que es también aductor, flexor.
● Los haces más posteriores del aductor mayor.
● Los isquiotibiales
● Los tres glúteos en donde el glúteo mayor lo es en su totalidad y los haces posteriores del
glúteo medio y glúteo menor.
Rotadores internos
Estos son menos numerosos y su potencia es tres veces menor que la de los
rotadores externos. La trayectoria de estos músculos pasa por delante del
eje vertical de la cadera:
● Glúteo medio únicamente a través de sus haces anteriores.
● Glúteo menor que es rotador interno casi en su totalidad.
● El tensor de la fascia lata.
A lo largo de la rotación interna a los 30°-40° los rotadores externos
obturador externo y pectíneo dejan de ser rotadores externos debido a que
se proyectan exactamente debajo del centro de la articulación.
En la rotación interna total, estos dos músculos se convierten en rotadores
internos ya que su trayecto ahora pasa por delante del eje vertical, mientras que
el tensor de la fascia lata, el glúteo menor y medio pasan a ser rotadores
externos ya que en la máxima rotación interna se prolongan por detrás del eje
vertical.
Esto es un ejemplo de inversión de las acciones musculares debido al cambio
de orientación de las fibras musculares, en donde en una visión externa se
observa como el pectíneo y obturador externo se prolonga por delante del eje
vertical, mientras que el glúteo menor y glúteo medio por detrás del eje vertical,
tomando una dirección oblicua hacia atrás.
La abducción
El músculo deltoides glúteo es un amplio abanico muscular de forma triangular en la cara externa de la
cadera.
Este músculo no está formado por una capa muscular continua, sino por dos cuerpos musculares que
ocupan los bordes anterior y posterior del triángulo:
● Por delante se encuentra el tensor de la fascia lata que se origina en la EIAI y EIAS, se dirige
oblicuamente hacia abajo y atrás.
● Por detrás, la porción superficial del glúteo mayor, se origina en el tercio posterior de la cresta
ilíaca y cresta sacra, para dirigirse hacia abajo y adelante.
● Entre ambos músculos se encuentra la aponeurosis glútea que cubre el glúteo medio.
Ambos músculos finalizan con un desdoblamiento del borde anterior y del borde posterior de la cintilla
iliofemoral, engrosamiento longitudinal de la fascia lata. Esta cintilla se convierte en el tendón terminal
del glúteo mayor que se que se fijará en la cara externa de la tuberosidad tibial en el tubérculo
infracondíleo.
La eficacia de los músculos glúteo medio y menor está condicionada por la
longitud del cuello femoral, por lo que si este fuese más corto, el brazo de
palanca se reduciría y la eficacia de estos músculos se vería comprometida.
La acción del glúteo medio sobre el brazo de palanca varía dependiendo del
grado de abducción.
Debido a que la fuerza del músculo no es perpendicular al brazo de palanca
se puede describir dos vectores de fuerza:
● Un vector centrípeto que se dirige al centro de la articulación siendo
un componente coaptador.
● Un vector tangencial, perpendicular que representa la fuerza eficaz
al comienzo de la abducción.
A medida que la abducción aumenta, el vector centrípeto tiende a disminuir y
el vector tangencial a aumentar. Por lo que el glúteo medio es cada vez
menos coaptador y más abductor. Su máxima eficacia se da a los 35° de
abducción donde la fuerza del músculo es
perpendicular al brazo de palanca y el vector
tangencial, eficaz, coincide con la dirección de la
fuerza muscular.
La acción del tensor de la fascia lata es analizada
de forma similar a la del glúteo medio. Su fuerza
aplicada en la espina ilíaca se descompone en
dos vectores, un vector centrípeto y otro vector
tangencial que hace bascular la pelvis.
A medida que se consolida la abducción el
componente abductor aumenta pero nunca va a
poder igualar la fuerza global del músculo.
Equilibrio transversal de la
pelvis
En el apoyo bilateral, el equilibrio está garantizado por la acción simultánea y bilateral de los aductores y
abductores actuando de forma antagonista.
Cuando la pelvis está en apoyo unilateral:
El equilibrio transversal se asegura únicamente mediante la acción de los músculos
abductores del lado de la carga: solicitado por el peso del cuerpo la pelvis tiende a
bascular en torno a la cadera que carga.
En este caso se considera a la cintura pélvica
como un brazo de palanca de primer grado.
En donde el punto de apoyo, ubicado en el
centro es la cadera, la resistencia el peso del
cuerpo aplicado al centro de gravedad y la
fuerza de potencia aplicada por los
abductores,como el glúteo medio, cuya fuerza
es necesaria para mantener la línea de las
caderas horizontal en el apoyo unilateral.
No solo el glúteo medio y glúteo menor estabilizan la pelvis en la carga unilateral sino también el
tensor de la fascia lata.
Si uno de los abductores se debilita, la acción de la gravedad no está
contrarrestada y la pelvis se “inclina” del lado opuesto. Esta inclinación puede
aumentar dependiendo de la importancia de la parálisis múscular.
La estabilización de la pelvis a través de los músculos nombrados anteriormente
es indispensable para una marcha normal, en esta, la línea bi-ilíaca permanece
paralela al igual que la línea hombros.
Si se llegase a debilitar alguno de estos músculos del apoyo unilateral, la pelvis
bascula hacia el lado opuesto, en compensación a esta desestabilización de la
pelvis se presenta una inclinación de la parte superior del tronco al lado del apoyo
junto con una inclinación inversa de la línea de los hombros (signo de
Duchenne-Tredelemburg).
Inversión de las acciones musculares
Las acciones secundarias de un músculo pueden cambiar e incluso invertirse dependiendo de la
posición de la cadera.
Como es el caso de la inversión de la componente de flexión de los músculos aductores: si bien todos
los aductores son flexores en una alineación normal, excepto por las haces posteriores del aductor
mayor, que continua siendo extensor hasta la extensión de 20°.
El componente de flexión en estos músculos persiste
mientras que el músculo no sobrepase el origen o inserción
superior del mismo, en el caso de sobrepasar, el músculo
pasaría a invertir su acción:
● El aductor largo solo es flexor hasta los 50°, a partir
de los 70° se convierte en extensor.
● El aductor corto es flexor hasta los 50° tras los
cuales se transforma en extensor.
● El recto interno tiene límite de flexión hasta los 40°.
Por lo cual los aductores solos no pueden llevar el músculo
hasta los 120° de la flexión, sólo los flexores pueden.
Ya superando estos 120° el tensor de la fascia lata, flexor,
acorta su longitud, al igual que el psoas ilíaco que alcanza
un límite en su eficacia ya que su tendón tiende a
despegarse de la eminencia iliopectínea. Por lo cual
cercano al límite de la amplitud máxima de la flexión, los
flexores reducen su eficacia.
● El cuadrado femoral, aductor, que en extensión es flexor y en flexión es extensor. Debido a que
su inserción en la tuberosidades isquiática pasa por delante del plano frontal en la extensión, por
lo que se vuelve flexor y al revés pasa cuando la cadera está en flexión.
La propia eficacia de los músculos depende de la posición de la
cadera: la flexión previa pone en tensión los músculos
extensores de la cadera, por ejemplo en una flexión de 120° el
glúteo mayor alcanza un alargamiento pasivo el cual sus fibras
se estiran un 100%, en el caso de los isquiotibiales, se estiran
50% de su longitud normal.
Este alargamiento y aumento de eficacia debido a la tensión,
explica la posición de partida de los corredores:
La cadera se encuentra en una flexión máxima, lo que alarga y
tensa los músculos extensores, lo que favorece la potencia de
salida.
Los isquiotibiales alcanzan su eficacia óptima en la semiflexión
de cadera, debido a que aumentan y alcanza un alargamiento
pasivo que tensa a estos músculos. Por el contrario el alargamiento en
posición normal y en extensión es muy escasa, por tanto, no óptima.
En la posición de flexión acentuada de cadera, el piriforme modifica sus
acciones debido a que el músculo sobrepasa su inserción superior. Por lo
cual pasa de ser flexor-rotador externo-abductor a extensor-rotador
interno-abductor.
La transición de funciones se sitúa en una flexión de 60°, en la cual es solo
abductor.
En flexión acentuada el piriforme, el obturador interno al igual que la totalidad del glúteo mayor se
comportan como abductores. Permitiendo el movimiento de separación de las rodillas una de la otra y
una rotación externa en la flexión de 90°.
El glúteo menor y el tensor de la fascia lata, que son rotadores
internos, pasan a convertirse en aductores tras está flexión
acentuada.
Intervención sucesiva de los músculos abductores
Dependiendo del grado de flexión de la cadera, la pelvis en apoyo unilateral va a estar estabilizada por
distintos abductores.
● En la extensión completa de cadera, el centro de gravedad se desplaza
por detrás de la línea de las caderas. Los componentes que impiden
que la pelvis bascula hacia posterior por la modificación hacia atrás del
centro de gravedad es el ligamento iliofemoral el cual se enrolla y
tensa y limita dicho movimiento y la contracción del tensor de la fascia
lata, el cual es flexor. Gracias a este último se corrige la báscula
posterior y lateral de la pelvis. Actúa sinérgicamente con el glúteo
mayor a través de sus haces superficiales, debido a que ambos son
abductores.
● En la extensión media, donde la pelvis está menos basculada hacia
atrás, el centro de gravedad sigue cayendo por detrás y el glúteo
menor comienza a actuar contribuyendo en la estabilidad
anteroposterior y lateral de la pelvis.
● En una posición de alineación donde el centro de gravedad cae en la
línea de las caderas, el equilibrio es dado por el glúteo medio,
estabilizando la pelvis lateralmente.
● A partir del momento en el que la pelvis comienza a bascular hacia
adelante, el glúteo mayor, el piriforme, el obturador interno y el
obturador externo intervienen estabilizando la pelvis.
En la báscula hacia adelante el glúteo mayor actúa con antagonismo
sinergia con el TFL, como abductor, así como regulador de la flexión
de la cadera.