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Civil II

El documento aborda aspectos fundamentales del derecho civil, incluyendo la personalidad, bienes, obligaciones y contratos, así como los derechos reales y su clasificación. Se detallan las características de los derechos reales, su marco legal, y se diferencian de los derechos de crédito, además de explicar la prescripción y la clasificación de los derechos reales en absolutos y limitados. También se analizan los derechos de goce y sus implicaciones legales, como el usufructo, servidumbres y el derecho de superficie.

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Civil II

El documento aborda aspectos fundamentales del derecho civil, incluyendo la personalidad, bienes, obligaciones y contratos, así como los derechos reales y su clasificación. Se detallan las características de los derechos reales, su marco legal, y se diferencian de los derechos de crédito, además de explicar la prescripción y la clasificación de los derechos reales en absolutos y limitados. También se analizan los derechos de goce y sus implicaciones legales, como el usufructo, servidumbres y el derecho de superficie.

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Con respecto a la PERSONA trabajamos primero tema de nacionalidad, lo siguiente que nos importa

es el nacimiento y extinción de la personalidad civil (en el ámbito jurídico tenemos la persona física y
la persona jurídica), después tenemos el domicilio, y el matrimonio (que lo damos en cuarto), luego
tenemos los alimentos entre parientes, otro aspecto que tenemos que tener en mente es el tema de
la ausencia/incapacitación de la persona (dentro de ella los sistemas de incapacitación. La tutela, la
curatela y la guarda). Por otro lado tenemos la mayoría de edad y la emancipación. Nos han tenido
que explicar los registros civiles con los estados civiles. Nosotros en este cuatrimestre tocaremos
aspectos que ya hemos dado.

En el bloque de BIENES tenemos que distinguir la propiedad y su modificación, y los modos de


adquirir la propiedad. En primer lugar, dentro de la propiedad y su modificación, tenemos que
clasificar los bienes (muebles, inmuebles y de consumo). Después tenemos la propiedad como tal.
También nos encontramos con la posesión (usufructo y derecho de uso de habitación, y
servidumbres). Dentro de cómo se adquiere la propiedad tenemos el modo de ocupación (en
segundo, en este curso), de sucesión (en cuarto) y de donaciones (en tercero).

En el bloque de OBLIGACIONES Y CONTRATOS (próximo año), nos interesa fijarnos en una cosa.
Tenemos una parte en el CC de las obligaciones en general. Aparecerá la hipoteca, la prenda y la
anticresis. Esto es importante porque cuando demos la clasificación de los derechos reales, vamos a
clasificar el de pleno dominio y los derecho reales limitados (hay uno que tiene la propiedad y sobre
esa propiedad se ha constituido un derecho real) y en momentos vamos a aludir a este bloque que se
da en tercer curso.

LECCIÓN 1: LOS DERECHOS REALES


1.1 Los derechos reales y su determinación

Significado del derecho de cosas: Estamos hablando del estatus jurídico de los bienes con carácter
patrimonial. Nosotros analizamos los bienes estáticos. En el derecho de obligaciones, se analiza la
transmisión de las cosas, mientras que en los derechos reales se analiza la cosa de forma estática.
Las características de la cosa son independientes de su titular. Se analizan dos grandes campos: Por
un lado, la extensión de la dominación, que comprende la extensión cuantitativa, esto es, cuántas
cosas se pueden tener legítimamente; la extensión cualitativa, es decir, los poderes que se pueden
ejercer sobre los bienes; y la extensión temporal, cuánto duran las distintas formas de dominación.
Por otro lado, la gestión, explotación y uso de los bienes.

Marco legal: El derecho de cosas aparece en el marco constitucional, y está en el CC en el Libro II, en
el Libro II en los modos de adquirir la propiedad y en el libro Libro IV en los derechos de garantía
(hipoteca, prenda y anticresis).

Cuando hablamos de derechos reales, estamos hablando de un poder directo e inmediato sobre una
cosa, entonces se trata de que hay una dominación sobre una cosa. Si tenemos una dominación total
tenemos la propiedad, y si tenemos una dominación limitada, tenemos un derecho real sobre cosa
ajena, también llamado derecho real limitado.
CARACTERES DE LOS DERECHOS REALES:
Facultad de realización directa del interés o inherencia: Esta característica significa que el titular del
derecho real puede obtener sobre la cosa el provecho que le da su propio derecho, sin mediación de
terceros. No precisa ningún acto ajeno para obtener el interés. Podemos poner como ejemplo el
hecho de adquirir los frutos de la cosa. En relación a esto cabe mencionar que tenemos tres tipos de
frutos: Civiles (por ejemplo la renta que se gana de un terreno alquilado), Naturales (aquellos que
provienen de la propia naturaleza sin que medie actividad humana alguna) e Industriales (aquellos
que derivan del propio trabajo).

Facultad de ser oponible erga omnes: Esto quiere decir que la titularidad real es oponible a terceros
(es oponible frente a todos), es decir, que los terceros deben tolerar el ejercicio de las facultades del
derecho real. Esta facultad tiene dos aspectos:
- Aspecto preventivo: El derecho real tiene todas las condiciones necesarias para evitar
cualquier intromisión, perturbación de terceros (ver artículos 388 y 384 CC). En cuanto a
esto, tenemos que distinguir dos situaciones: la protección como propietario, y la protección
como poseedor. Cuando existe una acción de protección sumaria (forma de proteger la
posesión de forma rápida), se sospecha de que se va a realizar una acción sobre la cosa, que
supondrá una intromisión sobre los derechos del poseedor. Así, la acción de protección
sumaria se basa en el poseedor.
- Aspecto regresivo: Aquí ha habido una lesión de parte de un tercero sobre los derechos del
titular. Existen distintas posibilidades de perturbación. Hay perturbaciones jurídicas (el
sujeto que estaba realizando ese tipo de actividades cree que tenía título para ello) y
perturbaciones de mero hecho (en las que un mero poseedor que no tiene ningún título,
lesiona un derecho real. Hay un tercero haciendo lesiones).

En cuanto a las medidas para hacer frente a estas perturbaciones, tenemos por un lado las acciones
posesorias o interdictos de retener y por otro lado las acciones reales. En cuanto a las acciones
reales, podemos mencionar la petitoria o reivindicatoria en la que se reivindica la posesión de la
cosa, y las declarativas en las que se declara ante el tribunal que soy yo (en el caso de las
confesorias) o que el otro no es (en el caso de las negatorias). En el caso de las confesorias lo que se
está haciendo es que el derecho sea declarado como existente.

La acción de protección sumaria (interdicto) debe ejercerse en el plazo de un año desde que ha
sucedido el acto perturbador, y la acción reivindicatoria si ha pasado más de un año. Además, si un
legítimo propietario fuera desposeído ilegítimamente de la cosa, e intentara recuperar la cosa por su
cuenta, entonces la persona que lo ha desposeído podría demandarle por despojo de la posesión
mediante una acción de protección sumaria. Además, en este caso, el legítimo propietario podría
oponer una posesión viciosa.

Facultad de persecución o facultad rei persecutoria: Implica que el titular puede perseguir la cosa
donde quiera que esté, con quien quiera que esté (nos es irrelevante en qué mano esté si nosotros
somos los propietarios). No obstante, esta función tiene una fisura, y es la protección de intereses de
terceros que han recibido la cosa de buena fe. El caso típico consiste en que una persona es
propietaria, una segunda persona transfiere a un tercero la cosa, y entonces los intereses de
terceros se defenderían siempre que tuviera buena fe. No obstante, la buena fe debe guardar una
serie de requisitos. En el caso de los bienes inmuebles, se debe analizar el artículo 34 de la Ley
Hipotecaria, que establece una serie de requisitos: Transmisión a título oneroso, título inscrito en el
Registro de la Propiedad, el transmisor del bien debe tener buena fe lo que implica que no tenga una
actitud negligente, la transmisión debe inscribirse en el Registro de la [Link] el caso de los
bienes muebles hay que atender a lo establecido en el artículo 464 CC.

Carácter de preferencia o prioridad: Se da cuando tengamos varios derechos reales concedidos de la


misma naturaleza, que proceden del mismo titular y sobre la misma cosa. En este caso nos
encontramos ante un problema. Tenemos que tener bien presente las inscripciones en el Registro de
la Propiedad y las escrituras públicas. Podríamos decir en un primer momento que el que lo haya
adquirido anteriormente prevalece, pero en realidad, el que prevalece será aquel que lo haya
inscrito primero en el Registro de la Propiedad (puede ser que el segundo haya inscrito antes). Si
ninguno de los dos lo ha inscrito, entonces sí, el que primero hizo es el que vale. Ver artículo 609 CC.

Facultad de disposición: Es la facultad de enajenar, autolimitar (constituyendo un derecho real


limitado) o renunciar a un derecho real. No obstante, en el contrato originario pueden establecerse
unas prohibiciones de disposición, que pueden ser de distintos tipos. Podremos encontrarnos con
prohibiciones de disponer legales (como en el artículo 525 CC), prohibiciones de disponer de una
autoridad judicial o administrativa, o prohibiciones de disponer que emanan de particulares en los
supuestos de transmisiones a título gratuito (o bien por la vía sucesoria testamentaria, o bien por la
vía de donación).

Si a pesar de existir una prohibición de disposición, se transmitiera la cosa, existen distintos


supuestos. Si no estuviera inscrita en el Registro de la Propiedad, el tercero que tiene la cosa debería
tener buena fe. No obstante, a pesar de que no está inscrita en el registro de la propiedad, el
adquiriente puede conocer dicha prohibición, y si ello quedara demostrado, automáticamente
dejaría de haber buena fe.

En el caso de las prohibiciones de disposición por contrato, es posible establecerlas, pero no se


hacen constar en el Registro de la Propiedad, por lo que es recomendable introducir una cláusula
resolutoria en el contrato, de forma que si la cláusula se incumpliera exista la posibilidad de recibir
una indemnización de daños y perjuicios, a pesar de que recuperar la cosa fuera muy complicado si
el tercer adquiriente tuviera buena fe.

En el caso de las enajenaciones forzosas, si la traba de embargo es previa a la constitución del


derecho real que está afectado por una prohibición de disposición, entonces la cosa será enajenada.
En cambio, si la constitución del derecho real afectado por la prohibición de disposición es previa a la
traba de embargo, no podrá enajenarse.

DIFERENCIAS ENTRE DERECHO REAL Y DERECHO DE CRÉDITO: Se diferencian en primer lugar por la
adquisición o transmisión ya que los Derechos reales se adquieren mediante la traditio/entrega, y sin
embargo los Derechos de crédito basta con una firma (Los derechos de crédito se adquieren a través
de los contratos y no son susceptibles de usucapión). Por otro lado, el derecho real debe constar en
un documento público, mientras que en los derechos de crédito no cabe esa posibilidad de
publicidad (por lo tanto, no es exigible frente a terceros o no perjudica a terceros. Artículo 9 del
Reglamento Hipotecario [Link] ). La inscripción
en el Registro de la propiedad está regulada en los artículos 605 y 606 CC, y resulta requisito
necesario en los derechos reales para constituirlos, modificarlos o transmitirlos en el caso de bienes
inmuebles. La inscripción es oponible erga omnes.

En cuanto a la prescripción, nos encontramos con dos tipos: la prescripción adquisitiva y la


prescripción extintiva (En el 1930 CC encontramos la definición de ambas). La adquisitiva es la
usucapión, es decir, la adquisición del derecho real por el transcurso del tiempo. La extintiva la
relacionamos con la caducidad, es el plazo de ejercicio para las acciones. Para el ejercicio de las
acciones reales (petitoria, confesoria, negatoria) se dispone de 6 años para los bienes muebles y 30
años para los bienes inmuebles (después prescribirá). Como bien hemos dicho antes, la prescripción
adquisitiva es la usucapión, que significa que por el paso del tiempo, si la posesión ha sido pública,
pacífica, ininterrumpida y con concepto de dueño, se ha adquirido el derecho real. Los bienes
muebles se adquieren por prescripción adquisitiva ordinaria en un plazo de 3 años en el caso
ordinario y por un plazo de 6 años en el caso extraordinario. Los bienes inmuebles se van a adquirir
en un plazo de 10 años en el caso ordinario entre presentes o 20 años en el caso ordinario entre
ausentes, y en 30 años en el caso extraordinario. Será ordinario cuando haya buena fe y justo título,
y extraordinario cuando no haya ninguno de los dos. La acción reivindicatoria o petitoria prescribe a
los 30 años, pero si ya se ha dado la usucapión no cabe interponerla. Por lo tanto, se exige una
interrelación entre la prescripción adquisitiva y la extintiva.

Todo esto era en cuanto al derecho real, pero en el derecho de crédito también existe la
prescripción extintiva en relación con las acciones personales, que prescriban a los 5 años, sin
embargo, en el Derecho de Crédito no cabe la prescripción adquisitiva (no se puede usucapir).

CLASIFICACIÓN DE DERECHOS REALES


CRITERIOS DE CLASIFICACIÓN: Los Derechos Reales se dividen en derechos reales absolutos (la
propiedad) y limitados (también denominados derecho en cosa ajena, derechos fraccionados…). En
el artículo 348 CC tenemos la definición de propiedad “La propiedad es el derecho de gozar y
disponer de una cosa, sin más limitaciones que las establecidas en las leyes”. Los derechos reales
limitados a su vez se dividen en derechos de goce y derechos de garantía o realización de valor.

Derechos de GOCE:
Indiscutibles:
- Usufructo & uso y habitación: El usufructo permite a un sujeto usar y disfrutar de bienes
ajenos con la obligación de mantener la forma y la sustancia de la cosa. Por otro lado,
tenemos el derecho de uso y habitación que son derechos ultra personalísimos no
transferibles. Al titular del derecho de uso se le permite usar el bien, la cosa ajena, y percibir
los frutos en la medida limitada a su necesidad de subsistencia. En el caso del derecho de
habitación, se permite ocupar un lugar en propiedad ajena, al titular y su entorno familiar,
solo para satisfacer sus necesidades. Como se dice en el artículo 524 CC “El uso da derecho a
percibir de los frutos de la cosa ajena los que basten a las necesidades del usuario y de su
familia, aunque ésta se aumente. La habitación da a quien tiene este derecho la facultad de
ocupar en una casa ajena las piezas necesarias para sí y para las personas de su familia”.
- Servidumbre & superficie: La servidumbre consiste en el gravamen sobre un bien inmueble
en beneficio de otro bien inmueble que pertenece a titular diferente. Por ejemplo, si hay dos
fincas A y B que están pegadas, y solo A tiene acceso a la carretera mientras que B tiene
acantilados o montaña por los restantes tres lados, el propietario de la finca A tendrá que
proporcionar al propietario de la finca B una salida a la carretera. El inmueble a cuyo favor
está constituida la servidumbre, se llama predio dominante; el que la sufre, predio sirviente.
Por otro lado, en cuanto al derecho de superficie, tenemos que partir de la idea de que la
regla general del derecho de accesión es que todo lo que está sobre la superficie
corresponde al dueño del terreno (superficies solo cedit). Pues bien, el derecho de superficie
faculta a una persona, al superficiario, para construir en suelo ajeno. Ese superficiario es
propietario de lo edificado, y tiene la obligación de realizar la construcción comprometida en
un plazo determinado. Debe también, si así se ha establecido, pagar al dueño del terreno un
cánon o un precio. Este derecho es transmisible “inter vivos” y “mortis causa”, salvo cuando
en el título constitutivo del derecho de superficie se hubiera establecido otra cosa. Un
ejemplo del derecho de superficie son los centros comerciales.
Discutibles:
- Derecho de vuelo (no lo vamos a aprender)
- Enfiteusis: Cesión perpetua o por largo tiempo del dominio útil de un inmueble mediante el
pago de una pensión anual al que hace la cesión. Una persona cede a otra el dominio útil de
una finca, reservándose el dominio directo y el derecho a percibir del enfiteuta una pensión
anual en reconocimiento de este dominio. El enfiteuta es aquel que paga esa pensión. El
enfiteuta explotará económicamente la propiedad, quedándose con las rentas generadas.
Resumiendo, el dominio directo lo tiene el propietario del activo, y el dominio útil el
enfiteuta.

Derechos de realización de valor o derechos de GARANTÍA: Los derechos reales de garantía otorgan
a su titular un poder real sobre una cosa ajena, como garantía del cumplimiento de una obligación. Si
esa obligación se incumple, puede el acreedor solicitar la venta en pública subasta de la cosa
gravada y cobrarse la deuda con el importe obtenido. Este derecho es oponible y preferente a
cualesquiera otros acreedores. La preferencia frente a cualesquiera otros acreedores sólo se obtiene
si el derecho está inscrito en el Registro de la Propiedad. Los derechos reales de garantía regulados
en nuestro derecho son la prenda (bienes muebles), la hipoteca y la anticresis (artículo 1881). De los
derechos mencionados únicamente la hipoteca y la anticresis pueden suponer una garantía
inmobiliaria.

TIPOS DUDOSOS DE DERECHOS REALES: Hay una serie de derechos que generan cierta duda porque
no está claro a primera vista si son derechos reales o de crédito.

El Derecho de arrendamiento: El derecho de arrendamiento es un derecho de carácter personal y de


crédito. El bien que se tenga arrendado no vincula a terceros. En principio, no entran en el Registro
de la Propiedad, pero si son arriendos de más de 6 años sí (salvo estipulación en contrario). Si en el
contrato de arrendamiento se han pagado 3 anualidades o más y se ha pactado por escrito también.
Los contratos de arrendamiento no son derechos reales. Si vamos al artículo 1571 CC se nos dice que
“El comprador de una finca arrendada tiene derecho a que termine el arriendo vigente al verificarse
la venta, salvo pacto en contrario y lo dispuesto en la Ley Hipotecaria. Si el comprador usare de este
derecho, el arrendatario podrá exigir que se le deje recoger los frutos de la cosecha que corresponda
al año agrícola corriente y que el vendedor le indemnice los daños y perjuicios que se le causen”.
El Derecho de retención: La regla general es que el derecho de retención no es un derecho real. El
derecho de retención es el derecho a denegar la restitución de cosa ajena. Por ejemplo, si un
usufructuario ha hecho mejoras útiles que han incrementado el valor de la finca, al usufructuario
habrá que pagarle aquellas mejoras. El usufructuario tiene el derecho a retener hasta que se le
pague. El que retiene no tiene el derecho a usar. Por lo tanto, si hubiera frutos, estos le
pertenecerían al propietario. En definitiva, El usufructuario, una vez extinguido el usufructo, tiene el
derecho de retención hasta que el propietario le abone los desembolsos realizados en la cosa
usufructuada que sean de cargo de éste (del usufructuario). Eso sí, si entregara la cosa al propietario,
el usufructuario perdería el derecho de retención.

El Derecho de opción de compra: La opción de compra no es un derecho real. Puede ser


independiente o ir unido a un contrato de arrendamiento. Un sujeto pacta con otro que tiene la
opción de compra prioritaria durante un periodo de tiempo. Si habiendo ese contrato se lo vende a
otra persona, se estará incumpliendo el contrato, pero aquel que tiene la opción de compra no le
podrá reclamar nada al tercero. Podemos inscribir el derecho de compra si se cumplen unos
requisitos: tiene que haber pacto por escrito del acceso al Registro, el precio de compra tiene que
estar fijado y el plazo no puede ser de más de 4 años. En el caso de que sí esté registrado el derecho
de opción de compra, y si el objeto a comprar ha sido vendido a otra persona, entonces sí que puedo
pedir la nulidad de la venta al tercero (porque mi derecho ya estaba inscrito y entonces sí perjudican
a terceros).

El Derecho de tanteo & retracto: Este derecho siempre va a estar en arrendatarios, colindantes,
enfiteutas y comuneros. El tanteo es la facultad preferente de adquisición. Imaginémonos que en
una finca A, B y C son comuneros pro indiviso, es decir, que la finca no está dividida sino que
sabemos la cuota que le pertenece a cada uno de los comuneros. Resulta que C quiere salir de la
comunidad de bienes, y en ese caso, primero tendrá que ofrecerles esa venta a A y a B (derecho de
tanteo, preferencia). Si A y B no están interesados, entonces se lo podré vender a K, pero se lo
tendré que vender al mismo precio que la oferta que les hice a A y a B. Si a K se lo vendo más barato,
A y B tienen el Derecho de retracto con K y entonces K se iría de la comunidad y se lo quedarían A
y/o B. En definitiva, el derecho de tanteo es la facultad para adquirir la vivienda (por ejemplo) de
forma preferente frente a un tercero pagando la misma cantidad de dinero. Y, sin embargo, el
derecho de retracto se ejerce después de realizar la venta del inmueble a K. Este derecho faculta a A
y B adquirir la vivienda/finca con las condiciones y precio que ha sido vendida a un tercero (K).

OBLIGACIONES PROPTER REM: Las obligaciones Propter Rem son un medio técnico para solucionar
conflictos. Normalmente es una forma de solución de conflictos entre titulares de derechos reales
concurrentes sobre la misma cosa, o entre propietarios vecinos. Leer el artículo 592 CC y 599 CC.

1.2. POSESIÓN
La posesión es una situación jurídica que legitima a la persona por su apariencia. Le permite ejercitar
los derechos que esa apariencia le supone que es el titular. Los terceros tienen una confianza en esa
apariencia. Esta es la función legitimadora de la posesión. La posesión como tal tiene una forma de
estar protegida: defensa interdictal o acciones de protección sumaria o acciones protectoras de la
posesión (es lo mismo). La posesión posibilita la conversión en el dominio o en el derecho real que
aparente, a través de la usucapión. La usucapión permite no solo el dominio, también cualquier
derecho real limitado. Digamos que la posesión tiene la acción inmediata sobre la cosa, dejando la
propiedad al margen. Es una situación jurídica en la que aparece una persona en una relación fáctica
con la cosa. La posesión aparece en el Código Civil en los artículos 430-466.

CLASIFICACIÓN: ([Link]
- Posesión natural y civil (430): La posesión natural es la tenencia de una cosa o el disfrute de un
derecho por una persona (tener y disfrutar). La posesión civil es esa misma tenencia o disfrute
unidos a la intención de haber la cosa o derecho como suyos (tener, disfrutar e intención de ser
dueño). Sin embargo, para cualificar la posesión como civil, no es suficiente la mera intención de
haber la cosa o el derecho como dueño (animus domini), sino que es la conducta del poseedor la que
refleja el carácter con el que posee. En la posesión natural tenemos y disfrutamos de una cosa pero
no hay concepto de dueño, y por lo tanto, tendré protección interdictal pero esa tenencia de la cosa
no me habilita para la usucapión. Sin embargo, en la posesión civil al haber esa intención, además de
la protección interdictal también se podrá usucapir.

- Posesión en concepto de dueño y en concepto distinto de dueño (432): “La posesión en los bienes
y derechos puede tenerse en uno de dos conceptos: o en el de dueño, o en el de tenedor de la cosa
o derecho para conservarlos o disfrutarlos, perteneciendo el dominio a otra persona”. De acuerdo
con la jurisprudencia, la posesión en concepto de dueño supone que el poseedor se comporte como
dueño de la cosa o titular del derecho real, actuando como tal frente a la colectividad, siendo
necesario que nadie cuestione dicha situación, ya que si el poseedor que pretende usucapir actúa
por mera tolerancia del dueño de la cosa, sus actos posesorios serán irrelevantes a los efectos de la
usucapión (se consideran actos que relevan la posesión en concepto de dueño por ejemplo el pago
de impuestos y contribuciones sobre la finca, la realización de obras y reparaciones en la vivienda, el
arrendamiento de la propiedad, el cuidado y explotación de las tierras y la percepción de sus frutos y
rendimientos…)

Si el sujeto que ejerce la posesión la ejerce en concepto de dueño: Hay coincidencia, por lo que
ejerce al unísono las dos circunstancias (poseedor y propietario titular del bien). El sujeto tiene, por
razones objetivas, convencimiento de que es propietario y se comporta como tal. El concepto de
dueño aparece tanto en el momento de adquisición como en el de disfrute. En el momento de la
adquisición basta la voluntad de tener la cosa como dueño. Si hemos sido llamados por testamento
como herederos universales y se nos ha concedido una finca, entramos en posesión y como
herederos de la finca. En ese momento yo tengo la voluntad de ser dueño. El concepto de dueño
tiene que durar siempre que mantenga la posesión. En el momento del disfrute, durante todo el
disfrute debo realizar actos inequívocos que objetivamente induzcan a pensar que yo soy el
propietario. Estos actos inequívocos predisponen uno de los requisitos de la posesión para la
usucapión.

Tenemos que tener bien claro lo que se establece en el artículo 1942 CC y es que “no aprovechan
para la posesión los actos de carácter posesorio, ejecutados en virtud de licencia o por mera
tolerancia del dueño”. Los actos en virtud de licencia son aquellos que vengan por razón de un
contrato como el contrato de depósito, arrendamiento, comodato o prenda. En estos casos, el
poseedor es la persona física en quien reposa la cosa, pero al tener la posesión en virtud de licencia,
no son poseedores en concepto de dueño. Dicho de otra manera, la posesión en estos casos la tiene
el que disfruta del bien, pero porque hay una licencia, no poseen en concepto de dueño porque hay
actos inequívocos de que poseen en virtud de licencia. Por otro lado, la posesión en precario
consiste en tolerar el uso de la cosa. Además, si se tolera, por ejemplo el uso de una finca, después
no se puede expulsar a quien está en precario, y deberá en todo caso realizarse un desahucio por
precario.

El poseedor en concepto de no dueño se produce cuando el sujeto admite, mediante su forma de


actuar, que la propiedad de la cosa o la titularidad del derecho le corresponden a otra persona, por
lo que su posesión finalizará en un determinado momento (por ejemplo, arrendatarios,
depositarios…). El sujeto tiene la posesión con el fin de disfrutar o conservar el bien. La posesión en
concepto de dueño y la posesión en concepto de no dueño se encuentran protegidos por el
ordenamiento jurídico a través de interdictos, pero sólo la posesión que se adquiere y se disfruta en
concepto de dueño puede servir de título para adquirir el dominio, es decir, para usucapir.

- Posesión en nombre propio y posesión en nombre ajeno (431): “La posesión se ejerce en las cosas
o en los derechos por la misma persona que lo tiene y los disfruta, o por otra en su nombre”. Será
posesión en nombre propio cuando el poseedor no reconoce a nadie por encima de él, y será en
nombre ajeno cuando el poseedor reconoce que hay otro poseedor superior en rango. En este
segundo caso habrá poseedores que lo son debido a una obligación o contrato.

- Posesión mediata e inmediata (deriva del artículo 431, pero tiene origen en la doctrina
extranjera, asumida por todos los tribunales españoles): El poseedor inmediato (sería el
arrendatario) es aquel que no reconoce a ningún otro poseedor inmediato por encima de él ni por
debajo, pero sí que tiene un poseedor mediato (sería el arrendador). El mediato no reconoce por
encima de él a ningún otro, pero ha reconocido o concedido a otro una posesión inmediata por
debajo bien sea por contrato o por servidor de la posesión. La posesión mediata aparece cuando
alguien es poseedor sin la tenencia de la cosa, que la tiene otro, que está ejerciendo la posesión
inmediata (la que se establece directa y físicamente entre el poseedor y la cosa o derecho que se
tiene o disfruta). Se trata, pues, de una situación posesoria superior: es posesión efectiva, pero no
hay contacto físico con el objeto del derecho. Por ejemplo, tenemos el caso del usufructo, donde el
nudo propietario tiene la posesión mediata, y el usufructuario, la inmediata. El poseedor mediato
tiene la facultad de reclamar la recuperación de la cosa en el momento oportuno. Además, la
posesión mediata puede desglosarse: Primero tenemos el nudo propietario A que seguirá siendo
poseedor mediato con respecto a B. Si el usufructuario B subarrienda, pasará de ser poseedor
inmediato a ser poseedor mediato, y el subarrendatario C será el poseedor inmediato. En este
momento, el que tiene la cosa, el poseedor inmediato, es C. C podrá interponer interdictos en el
caso de que se perturbe la cosa o derecho. A y B también podrán interponer interdictos pero solo en
tres casos: 1) Que C quiera que A y B participen en la interposición del interdicto. 2) Ante una
inactividad por parte de C con la cosa o derecho. 3) Podrá interponer interdictos ante
perturbaciones por parte de terceros, para defender el bien.

Del manual:
“La figura de la mediación posesoria surge cuando, por virtud de una relación jurídica, una persona
entrega un bien a otra, quedando ésta última facultada a poseer durante el tiempo que se
establezca, transcurrido el cual procederá la restitución. Esta relación jurídica genera un
escalonamiento de posesiones; una de ellas se cataloga de inmediata y la otra (o las restantes) de
mediata, llamada así porque se tiene por mediación de la posesión de otro. Posesión mediata es la
posesión (sin contacto físico) que conserva quien se desprende del bien —por virtud de la relación
jurídica— sin perder el derecho (real o personal) que tenía —o aparentaba tener— sobre él. Posesión
inmediata es la que ostenta quien mantiene el contacto físico con el bien; en cuanto derivada de la
posesión mediata, en la que se funda, es de contenido menor. Por ser equivalente a tenencia
material, sólo puede haber una posesión inmediata, mientras que la posesión mediata admite
grados que formarán, en su caso, una cadena de situaciones posesorias. Aunque la posesión
inmediata deriva de la mediata, ambas mantienen cierta autonomía, no sólo en cuanto al gobierno
de la respectiva posesión, sino también en orden a los efectos correspondientes; éstos dependerán
de las características que tengan cada una de las posesiones concurrentes (así, de que sean en
concepto de dueño o en concepto distinto; de la buena o mala fe de los poseedores...). La posesión
inmediata, como tenencia material, está protegida por la tutela sumaria frente a cualquier acto de
perturbación o despojo procedente de tercero o del propio poseedor mediato (v. art. 446 Cc y 250
LEC). El poseedor mediato, puesto que también es poseedor aunque lo sea sin contacto directo con el
bien, puede hacer uso de la misma tutela para defender su posesión de cualquier ataque, incluido el
que se deba a una actuación del poseedor inmediato que, excediéndose de lo que le permite su título
o concepto posesorio, desconozca o perjudique la posesión (mediata) que aquél conserva. Como
fundamento de la tutela sumaria del poseedor mediato se utiliza el art. 463 Cc, según el cual los
actos relativos a la posesión, ejecutados o consentidos por el que posee una cosa ajena como mero
tenedor (poseedor inmediato), «no obligan ni perjudican al dueño (más propiamente poseedor
mediato), a no ser que éste hubiese otorgado a aquél facultades expresas para ejecutarlos o los
ratifique con posterioridad».”

- Posesión de buena y mala fe (433): “Se reputa poseedor de buena fe al que ignora que en su título
o modo de adquirir exista vicio que lo invalide. Se reputa poseedor de mala fe al que se halla en el
caso contrario”. Para la usucapión ordinaria de un bien inmueble por ejemplo, hace falta posesión
pública, pacífica, ininterrumpida y en concepto de dueño, y además, ya sabemos que si es ordinaria
hay buena fe. Esto quiere decir que si tenemos buena fe y título, el período de tiempo será menor
para usucapir. En cuanto al título de dueño, si por ejemplo la persona A (hijo del que fallece) está
nombrada en el testamento, el título es evidente y será verdadero y eficaz. Pero de todas formas,
puede suceder que haya un defecto en el nombramiento. Puede suceder que además de A, hubiese
dos hijos más, B y C, a los que les correspondía ⅓ de la parte de la herencia llamada legítima estricta
(las herencias en España se dividen en tres partes, y la legítima estricta es una de ellas, que es de
obligatorio cumplimiento). Al no haber conocimiento de esos hijos, se lo lleva todo el hijo A. Si el
testamento se revoca por ejemplo a los 11 años, el sujeto que tenía el título tenía un título ineficaz, a
pesar de que tuviese buena fe. Pero claro, ya han pasado 11 años… veremos qué pasa. Resulta
trascendental saber si A es un poseedor de buena o mala fe, suponiendo que hay un fallo en el
testamento.

La posesión de buena fe es extraordinariamente importante en relación con los siguientes aspectos:


- Respecto de la posibilidad o eventual usucapión de la cosa poseída en favor del poseedor
que, a través de aquélla, en su forma de usucapión ordinaria, se convertiría en propietario.
- Atendiendo a la especial función legitimadora que otorga a la posesión de los bienes
muebles adquirida de buena fe. Leer 464 (1) CC “La posesión de los bienes muebles,
adquirida de buena fe, equivale al título. Sin embargo, el que hubiese perdido una cosa
mueble o hubiese sido privado de ella ilegalmente, podrá reivindicarla de quien la posea”.
- El peculiar régimen jurídico establecido respecto de la liquidación del Estado posesorio, en la
cual el criterio diversificador es precisamente la buena o mala fe del poseedor que deja o ha
de dejar de serlo.

La distinción entre posesión de buena y de mala fe exige una diferenciación previa entre posesión
justa e injusta. La posesión justa aparece cuando quien posee tiene derecho a poseer. Por el
contrario, la posesión es injusta cuando el poseedor no ostenta el correspondiente derecho a
poseer. Es en la posesión injusta, donde se plantea la necesidad de valorar la buena o mala fe del
poseedor. De acuerdo con el artículo 433, se reputa poseedor de buena fe al que ignora que en su
título o modo de adquirir exista vicio que lo invalide, y poseedor de mala fe al que se halla en el caso
contrario. Buena fe equivale a desconocimiento de la causa que provoca la ineficacia del acto de
adquisición del derecho a poseer. Gráficamente, el artículo 435 lo identifica con poseedor que ignora
que posee la cosa indebidamente. Esa ignorancia es la que lleva al sujeto a creer que ostenta un
derecho que le legitima para poseer como lo hace. El artículo 1950, es sede de usucapión, dispone
que “La buena fe del poseedor consiste en la creencia de que la persona de quien recibió la cosa, era
dueño de ella y podía transmitir su dominio”. El TS ha resaltado en numerosas ocasiones que los
artículos 433 y 1950 no contienen sino dos aspectos de la buena fe, el negativo y el positivo. Así
pues, el poseedor usucapiente ha de tener creencia de legalidad posesoria, y simultáneamente,
ignorancia de ilegitimidad posesoria. El poseedor usucapiente ha de considerarse a sí mismo dueño
de la cosa o titular del derecho real de que se trate. La buena fe no puede ser entendida como puro
estado psicológico del sujeto, ha de venir basada en un comportamiento diligente. La buena fe no
puede nunca fundarse en un error inexcusable. En todo caso, la apreciación de la buena fe es una
cuestión que queda reservada a los tribunales.

Poseedor de mala fe es aquel que conoce la irregularidad de su posesión. Es consciente de no ser


titular del derecho que aparenta. En definitiva, le consta que le falta título para poseer o el que tiene
es vicioso o insuficiente.

Nuestro CC consagra la presunción de buena fe, esto lo podemos ver en el artículo 434 CC “La buena
fe se presume siempre, y al que afirma la mala fe de un poseedor corresponde la prueba”. Por otro
lado, que la posesión se adquiera e inicie de buena fe no significa que se mantenga en lo sucesivo,
necesariamente, con el mismo carácter. El artículo 435 admite la posibilidad de cambio en la
caracterización de la posesión: “La posesión adquirida de buena fe no pierde este carácter sino en el
caso y desde el momento en que existan actos que acrediten que el poseedor no ignora que posee la
cosa indebidamente”. La buena fe debe existir siempre en el momento de adquisición, y a partir de
ahí puede sobrevenir la mala fe, pero la mala fe según el artículo 434 CC deberá ser probada
mediante actos objetivos y deberá ser declarada por un tribunal. Ello no obsta para que las partes
puedan llegar a un acuerdo entre sí sin pasar por los tribunales.

En los bienes muebles la buena fe equivale al título, tal y como establece el artículo 464 CC. No
obstante, hay supuestos en que el propietario puede reclamar la posesión. En el régimen de
liquidación también importa mucho la buena fe para el reembolso.
- Posesión viciosa y no viciosa (444 CC): “Los actos meramente tolerados, y los ejecutados
clandestinamente y sin conocimiento del poseedor de una cosa, o con violencia, no afectan a la
posesión”. Tales actos pueden consistir en la utilización o disfrute parcial de la cosa que otro posee,
caso en el cual, y puesto que quien los realiza no se apodera del bien, no hay duda de que no afectan
a la posesión que sigue correspondiendo a quien mantiene en su poder la cosa (Ej: entrar por la
noche en una finca para coger agua sin que el poseedor de aquélla se entere). También pueden
consistir los actos aludidos en el artículo 444, en el apoderamiento del bien de cuya tenencia
material se priva (oculta o violentamente) al poseedor (Ej: casos de hurto o robo). Es entonces
cuando se habla propiamente de posesión viciosa. Los actos clandestinos son actos ocultos que se
realizan sin conocimiento del poseedor, y por eso, no es posible que alguien diga que es un acto
oculto el hecho de estar construyendo encima de una superficie de otro. Los actos meramente
tolerados son aquellos actos consentidos por el poseedor, pero por simple tolerancia (coger una
pera de un árbol de un vecino que me deja). Son aquellos actos relativos al derecho de uso inocuo.
Los actos con violencia suponen un uso de la fuerza actual o inminente (a punto de suceder). Son
actos sin la voluntad del poseedor, o contra su voluntad. Aquí entran todos los actos perturbadores
(arrebatar, despojar).

Posesión viciosa es la que se adquiere sin o contra la voluntad del anterior poseedor. Es una
posesión a la que se accede clandestina o violentamente. Surge de un acto de despojo. La sanción
dispuesta en el artículo 444 (“no afectan a la posesión”), hay que interpretarla en el sentido de que
el poseedor despojado, aunque haya sido privado de la tenencia material, no deja de ser poseedor.
No en vano, el artículo 460-4º dispone que la posesión se pierde “por la posesión de otro, aun contra
la voluntad del antiguo poseedor, si la nueva posesión hubiese durado más de un año”, por lo que el
despojado no puede interponer acciones de protección sumaria. En estos casos el despojante
iniciaría los plazos de usucapión, pero no hay que olvidar que debe cumplir los requisitos de
cualquier posesión: pública, pacífica, ininterrumpida, y en concepto de dueño.

Hasta que transcurra dicho plazo (el mismo que fija el artículo 447 LEC para la tutela sumaria), el
despojado conserva, por obra de la ley, una posesión incorporal. Pero también es poseedor el
despojante. Es cierto que el artículo 441 CC reprueba (critica) el empleo de la violencia, lo que
pudiera llevar a entender que el despojo no es forma válida de adquirir la posesión. Sin embargo, el
alcance del precepto hay que fijarlo en consonancia con otros artículos del CC (444, 446, 460-4º).
Considerados en conjunto permiten concluir que el despojante, en tanto consigue un señorío de
hecho sobre el bien (348 CC), inicia una verdadera situación posesoria. El carácter vicioso de su
posesión lo que hace es que los efectos de ésta sean menores que en supuestos normales: el
despojante puede defender su posesión (viciosa), utilizando el pertinente juicio posesorio, frente a
cualquier acto de despojo, incluidos los causados por el poseedor que fue despojado por él, pero su
posesión no le sirve para oponerse a la reclamación que le formule mediante el correspondiente
juicio el despojado.

No existiendo despojo (clandestino o violento), la posesión adquirida por cualquier otra vía será una
posesión no viciosa. También establece el 444 CC que los actos meramente tolerados no afectan a la
posesión. La tolerancia consiste en el beneplácito del poseedor ante la realización de ciertos actos
sobre el objeto poseído. Entre el poseedor tolerante y la persona que ejecuta tales actos no existe
relación contractual alguna. Estos actos se fundan en relaciones de amistad, de buena vecindad, o de
familiaridad. Es una figura distinta de los actos de mera tolerancia, la posesión precaria (el precario
es auténtico poseedor pero en concepto distinto de dueño).

SUJETO DE LA POSESIÓN
Pueden gozar de la posesión las personas físicas y las personas jurídicas. Personas jurídicas son las
Sociedades Anónimas, las Sociedades Limitadas, las Sociedades Cooperativas, las Asociaciones y las
Fundaciones. Las Asociaciones y Fundaciones son entes sin ánimo de lucro, y esto quiere decir que
los beneficios no se van a repartir entre los asociados, sino que se integrará al fin por el que ese ente
se ha creado. Artículo 38 CC “Las personas jurídicas pueden adquirir y poseer bienes de todas clases,
así como contraer obligaciones y ejercitar acciones civiles o criminales, conforme a las leyes y reglas
de su constitución”. La comunidad de bienes jamás es una persona jurídica.

La pregunta que se plantea es→ ¿Si hay pluralidad de personas, hay coposesión? La coposesión es
cuando sobre un mismo objeto hay una pluralidad de personas que son poseedores. Solamente se
admite la coposesión en el caso de la copropiedad (también llamado comunidad de bienes,
indivisión o proindiviso), previsto en el artículo 392 CC “Hay comunidad cuando la propiedad de una
cosa o de un derecho pertenece pro indiviso a varias personas”. Este artículo se refiere a la
propiedad pro indiviso, es decir, todos los propietarios son poseedores de la cosa, en cuotas iguales
para todos.

No obstante, puede existir la coposesión contradictoria espacial, cuando hay varios poseedores para
un mismo objeto y en el mismo concepto. Por ejemplo, A y B dicen ser titulares de una finca con
carácter exclusivo. En este caso NO hay comunidad de bienes. En este caso, habrá que determinar
quién es el mejor poseedor según las reglas del artículo 445 CC: “La posesión, como hecho, no puede
reconocerse en dos personalidades distintas, fuera de los casos de indivisión. Si surgiere contienda
sobre el hecho de la posesión, será preferido el poseedor actual; si resultaren dos poseedores, el
más antiguo; si las fechas de las posesiones fueren las mismas, el que presente título; y, si todas
estas condiciones fuesen iguales, se constituirá en depósito o guarda judicial la cosa, mientras se
decide sobre su posesión o propiedad por los trámites correspondientes”. Este artículo es una acción
que permite actuar después de las acciones de protección sumaria (un año desde el acto
perturbador). Esta es la única vía de defensa de la posesión fuera de las acciones de protección
sumaria. Si esta acción se ejercita se pierden las acciones de protección sumaria (en el caso de que
todavía no haya transcurrido un año, porque sino, ya sabemos que no tenemos opción de protección
sumaria). Concluyendo, si B perturba a A, A puede en el plazo de 1 año iniciar una acción de
posesión sumaria, pero también se puede ejercitar el artículo 445 CC incluso tras haber transcurrido
1 año (y si la uso en ese primer año no puedo después ejercitar la acción de protección sumaria).

OBJETO DE LA POSESIÓN
Son objeto de la posesión las cosas y los derechos que sean susceptibles de apropiación. Esto lo
tenemos en el artículo 437 CC “Sólo pueden ser objeto de posesión las cosas y derechos que sean
susceptibles de apropiación”.

Las cosas se definen en el artículo 333 CC “Todas las cosas que son o pueden ser objeto de
apropiación se consideran como bienes muebles o inmuebles”. Se distinguen las cosas entre
muebles (461, 464.1 y 2, 1955 CC), inmuebles (449 CC. Pd: Mueble raíz es lo mismo que inmueble), y
semovientes (465 CC). Deben ser cosas apropiables, teniendo en cuenta que las cosas inapropiables
son las que están fuera del comercio. Esas cosas inapropiables lo pueden ser o bien por naturaleza
(su naturaleza impide que se comercie con ellas, como ejemplo podríamos poner el aire) o por
configuración jurídica (son bienes que han salido del comercio porque una norma así lo ha indicado,
por lo que tienen naturaleza jurídica, por ejemplo, los montes, ríos, espacio…).

El artículo 437 CC también se refiere a los derechos. Hay derechos que pueden ser poseibles, porque
tienen carácter patrimonial. Son los llamados derechos patrimoniales que se encuentran dentro del
comercio, por eso se dice que son susceptibles de apropiación. Entre los derechos, hay que saber los
que están incluidos y los que están excluidos de la apropiación (en el ámbito del Derecho Civil). Los
derechos que están EXCLUIDOS de la apropiación son los derechos de la personalidad, y dentro de
ellos, el derecho a la vida, al honor, a la intimidad, y el derecho a la familia pero solamente en el
contexto de las posesiones del Estado civil (los estados civiles no son apropiables, yo no puedo
negociar una posesión de Estado civil, yo no puedo comprar un estado de divorcio o un estado de
matrimonio o un estado de viudedad).

Los derechos INCLUIDOS (con los que podemos negociar, susceptibles de aprobación) son los
Derechos de Autor (copyright es un sinónimo de derechos de autor. “Propiedad intelectual” no es
un sinónimo porque en el 99% de los países, la “intellectual property” comprende los derechos de
autor mas todos los derechos que se encuentran en la propiedad industrial) y la propiedad
industrial. Dentro de la propiedad industrial tenemos las patentes, los modelos de utilidad, el diseño
industrial y las marcas. Los derechos de autor incluyen los derechos morales (reconocimiento del
nombre, derecho de la integridad de la obra, el derecho a que no se retire del público...) y los
derechos de explotación/económicos (reproducción, distribución, transformación, comunicación
pública). LOS DERECHOS MORALES SON INNEGOCIABLES (lo único que podemos negociar en este
aspecto es dónde ponemos el nombre en el reconocimiento del nombre).
Los derechos de imagen tienen una variante que es negociable (el sujeto del derecho personalísimo
sí puede negociar dónde puede aparecer su imagen). De esta forma, los derechos de imagen son
susceptibles de protección, pero también de negociación en el ámbito de las marcas. No debe
entenderse la imagen solamente como la imagen física, sino que también debe entenderse por la
voz. Nosotros ante una imagen sea de voz o sea de cara, tenemos que mirar si tenemos marcas, si
tenemos el derecho de imagen concedido, y mirar también los datos personales. LA IMAGEN NUNCA
ES SUSCEPTIBLE DE APROPIACIÓN, LO QUE SE NEGOCIA ES LA AUTORIZACIÓN PARA QUE TÚ USES MI
IMAGEN.

ADQUISICIÓN DE LA POSESIÓN
Regulada en el artículo 438 CC, “La posesión se adquiere por la ocupación material de la cosa o
derecho poseído, o por el hecho de quedar éstos sujetos a la acción de nuestra voluntad, o por los
actos propios y formalidades legales establecidas para adquirir tal derecho”. Tenemos que distinguir
los medios que permiten la adquisición a través de actuaciones directas sobre las cosas, de los que
permiten la adquisición a través de actuaciones indirectas (formalidades legales, todas las demás
son directas). Las actuaciones directas son la ocupación material, las actuaciones por el acto de la
voluntad (separación o alzamiento), y cuando concurre un hecho jurídico sin voluntad humana. Las
actuaciones indirectas son las formalidades legales.
ACTUACIÓN DIRECTA:
- Ocupación material→ La ocupación consiste en ocupar cosas de forma material, carentes de
poseedor. Aquí se distinguen los actos de aprehensión lícita (artículo 610 CC “se adquieren
por la ocupación los bienes apropiables por su naturaleza que carecen de dueño, como los
animales que son objeto de la caza y pesca, el tesoro oculto y las cosas muebles
abandonadas”) y los actos de aprehensión ilícita (artículo 460.4 CC “El poseedor puede
perder su posesión por la posesión de otro, aun contra la voluntad del antiguo poseedor, si
la nueva posesión hubiese durado más de un año”).

- Separación o alzamiento→ Cuando somos propietarios de una cosa, los frutos los
adquirimos por accesión. Sin embargo, cuando somos poseedores, los adquirimos por
separación o por alzamiento. Artículo 451 párrafo segundo CC “Se entienden percibidos los
frutos naturales e industriales desde que se alzan o separan”.

- Cuando concurre un hecho jurídico→ Aquí se distingue por un lado el status loci, del artículo
449 CC “La posesión de una cosa raíz supone la de los muebles y objetos que se hallen
dentro de ella, mientras no conste o se acredite que deben ser excluidos”. Por otro lado,
tenemos el autotraslado no inducido fraudulentamente, relativo al artículo 613 CC “Las
palomas, conejos y peces, que de su respectivo criadero pasaren a otro perteneciente a
distinto dueño, serán propiedad de éste, siempre que no hayan sido atraídos por medio de
algún artificio o fraude”. De todas formas, a esto le tenemos que añadir una excepción que
es la que aparece en el artículo 612 CC “El propietario de un enjambre de abejas tendrá
derecho a perseguirlo sobre el fundo ajeno, indemnizando al poseedor de éste el daño
causado. Si estuviere cercado, necesitará el consentimiento del dueño para penetrar en él.
Cuando el propietario no haya perseguido, o cese de perseguir el enjambre dos días
consecutivos, podrá el poseedor de la finca ocuparlo o retenerlo. El propietario de animales
amansados podrá también reclamarlos dentro de veinte días, a contar desde su ocupación
por otro. Pasado este término, pertenecerán al que los haya cogido y conservado”.

ACTUACIÓN INDIRECTA, FORMALIDADES LEGALES


- Adquisición por ministerio de ley, artículo 440 CC (se conoce como posesión civilísima). Dice
así: “La posesión de los bienes hereditarios se entiende transmitida al heredero sin
interrupción y desde el momento de la muerte del causante, en el caso de que llegue a
adirse la herencia. El que válidamente repudia una herencia se entiende que no la ha
poseído en ningún momento” (adir significa aceptar la herencia tácita o expresamente). La
posesión civilísima es la adquisición inmaterial del heredero por parte de los bienes del
causante. El heredero posee en mismo concepto y en el mismo tiempo que lo ha hecho el
causante. Ejemplo→ A fallece un 05-10-2021. A tenía tres propiedades (10 años, 30 años y
50 años) que se le pasan en herencia a B el mismo día del fallecimiento. Este B va a seguir
teniendo las propiedades por 10, 30 y 50 años, es decir, el recuento no comienza de 0. Esto
quiere decir que si de pronto J viene y dice que aquella propiedad de 30 años le pertenece,
para B ya estaría usucapido.

- Traditio/tradición 609 párrafo 2 CC→ “La propiedad y los demás derechos sobre los bienes
se adquieren y transmiten por la ley, por donación, por sucesión testada e intestada, y por
consecuencia de ciertos contratos mediante la tradición”. La traditio es la mera entrega de la
cosa (entrega de la tenencia material de la cosa), pero requiere un contrato previo. Podemos
distinguir tres tipos: Instrumental, simbólica, y entrega de título.
- Instrumental: Artículo 1462 CC “Se entenderá entregada la cosa vendida, cuando se
ponga en poder y posesión del comprador. Cuando se haga la venta mediante
escritura pública, el otorgamiento de ésta equivaldrá la entrega de la cosa objeto
del contrato, si de la misma escritura no resultare o se dedujere claramente lo
contrario”. Esto significa que con la escritura pública se puede considerar la traditio.
- Simbólica: Artículo 1463 CC “Fuera de los casos que expresa el artículo precedente,
la entrega de los bienes muebles se efectuará: por la entrega de las llaves del lugar o
el sitio donde se hallan almacenados o guardados; y por el solo acuerdo o
conformidad de los contratantes, si la cosa vendida no puede trasladarse a poder del
comprador en el instante de la venta, o si éste la tenía ya en su poder por algún otro
motivo”. Aquí podemos distinguir a su vez dos tipos: (1) Brevi manu, por la que el
adquiriente ya tenía la posesión inmediata (podría ser una arrendatario), y
desaparece el poseedor mediato, convirtiéndose así el arrendatario en propietario.
(2) Constitutum possessorium, por la que el comprador se convierte en poseedor
mediato y el vendedor (el transmitente), se va a constituir en poseedor inmediato,
porque se reserva la posesión de la cosa a través de un contrato de arrendamiento o
de depósito por ejemplo.
Cuando dice “fuera de los casos que expresa el artículo precedente”, se refiere a que
la escritura pública va unida generalmente a la transferencia de la propiedad de los
inmuebles. La traditio simbólica significa que la entrega de llaves supone la entrega
en posesión de los bienes muebles. ¿En qué figura jurídica existe la presunción de
que los bienes muebles que están en la casa pertenecen al poseedor inmediato? en
los arrendamientos. No hay escritura pública en este caso.
- Entrega de título: Se reconoce en el 1464 CC “Respecto de los bienes incorporales,
regirá lo dispuesto en el párrafo segundo del artículo 1462. En cualquier otro caso en
que éste no tenga aplicación se entenderá por entrega el hecho de poner en poder
del comprador los títulos de pertenencia, o el uso que haga de su derecho el mismo
comprador, consintiéndolo el vendedor”. En este artículo se está refiriendo a los
bienes incorporales, también conocidos como bienes inmateriales. Son bienes
incorporales los que derivan de la propiedad intelectual (los derechos de autor, y las
patentes, marcas, modelos de utilidad y diseño industrial). El artículo nos da
diferentes maneras de adquirir. La primera manera es mediante la escritura pública.
La segunda posibilidad es la que aparece en el 1464, es decir, se entenderá por
entrega el hecho de poner en poder del comprador los títulos de pertenencia. La
tercera posibilidad es el uso que haga de su derecho el mismo comprador,
consintiéndolo el vendedor. (Los títulos de pertenencia son las inscripciones
registrales)
Normalmente, las patentes, marcas, modelos de utilidad y diseño industrial, para
que existan requieren de una inscripción registral (Registro de Patentes y Marcas).
Con esto, tenemos un título. Los derechos de autor para que existan, no precisan
ninguna inscripción en ningún registro, aunque pueden ser inscritos, y por eso
también transmisibles mediante la segunda manera. Cuando nosotros vamos a
transmitir algo, por lógica, lo registramos ante notario o ante el Registro de
Propiedad Intelectual.

- Adquisición judicial de la posesión: Se hace a través de los interdictos (acciones de


protección sumaria), que se encuentran dentro de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

POSESIÓN CIVILÍSIMA
Se recoge en el artículo 440 CC “La posesión de los bienes hereditarios se entiende transmitida al
heredero sin interrupción y desde el momento de la muerte del causante, en el caso de que llegue a
adirse la herencia”. Es una adquisición que se hace por ministerio de ley, y esto significa que si se da
un hecho determinado que la ley otorga un efecto, en cuanto esté el hecho presente
automáticamente se da la consecuencia. Es una adquisición por ministerio de ley que tiene lugar en
el momento de la muerte del causante. La regla de la inmutabilidad significa que la transmisión es
ininterrumpida, en el caso de adirse. El término “adir” significa aceptar. En el párrafo segundo se nos
dice que “El que válidamente repudia una herencia se entiende que no la ha poseído en ningún
momento”.

Partimos de la base de que el causante es poseedor del bien que se está transmitiendo, y lo que
estamos diciendo es que esta posesión se transmite de forma ininterrumpida, sin cortes, al heredero
que ha aceptado la herencia.

Esto se aplica a los HEREDEROS, y no a los legatarios. El heredero es el heredero universal, y el


legatario es cuando le hemos dejado algunos bienes a una persona, y esos bienes son específicos y
concretos (hemos hecho un legado). Por ejemplo, A dice “mi heredero universal es B”, pero luego
tengo una finca que se la dejo a “Z”. La posesión civilísima se le aplica a B, B adquiere posesión
directamente por el hecho de ser heredero y aceptante. Supongamos que A tiene la posesión
durante 9 años, y muere el 01-01-2020. Imaginémonos que estamos ya en 31-12-2021, por lo que B
ya lleva poseyendo 11 años. Tendremos que ver qué incidencia tiene este cómputo, analizando la
buena fe del causante y la buena fe del heredero. Por otro lado, Z, no es un heredero universal
entonces no se entiende que ha poseído ininterrumpidamente esa finca. Esto significa, si vamos al
artículo 882 CC, que adquiere su propiedad desde que fallece, pero lo que tenemos que saber es si
tiene entrega/posesión desde la muerte. El artículo 885 CC nos dice que el legatario no puede
ocupar por su propia autoridad la cosa legada, sino que debe pedir su entrega y posesión al
heredero o al albacea, cuando éste se halle autorizado para darla. Sí es propietario desde que fallece
A, porque se le ha legado, pero entrega y posesión no ha tenido (cosa que el heredero sí, tiene
posesión inmediata desde la muerte y además ininterrumpida. B será titular en los mismos derechos
y obligaciones que tuviera A. Si A tiene un derecho real de usufructo, B tendrá un derecho real de
usufructo y no la propiedad obviamente). En el caso del legatario, le tendrá que decir al heredero
“entrégame en posesión la finca que me ha legado tu causante”.

Tenemos que tener clara una cuestión, y es que NO hay una nueva posesión por parte del heredero,
lo único que hay es una posesión continuada que sigue la ruta marcada por el causante. Dicho esto,
tenemos la excepción a la regla de inmutabilidad. Nos vamos al artículo 442 CC que dice “El que
suceda por título hereditario no sufrirá las consecuencias de una posesión viciosa de su causante, si
no se demuestra que tenía conocimiento de los vicios que la afectaban; pero los efectos de la
posesión de buena fe no le aprovecharán sino desde la fecha de la muerte del causante”. Si tenemos
una posesión viciosa significa que la posesión la ha poseído mediante actos clandestinos, con
violencia o actos meramente tolerados. En el caso del 442 CC, si B tiene buena fe, si no tiene
conocimiento de los vicios, no sufrirá las consecuencias de la posesión viciosa. Si había vicio de A, la
regla de inmutabilidad no se cumple para B, por lo que NO es ininterrumpida. Si seguimos el ejemplo
anterior, ya B no lo estaría poseyendo por 11 años, sino que los estaría poseyendo por 3 años.

También puede suceder que A tenga buena fe, y que B tenga mala fe. B sabe que el título por el cual
percibió su antepasado, estaba viciado, y eso el antepasado NO lo sabía. En este caso por lo tanto B
sería un poseedor de mala fe. B no podrá decir que su antepasado ya había logrado la prescripción
adquisitiva, porque B tiene mala fe y no le puede beneficiar. Solo se retrotrae todo cuando ambos
tienen buena fe.

La regla de inmutabilidad sólo se sigue cuando ambos tienen buena fe. Si A y B tienen buena fe, B
podría adquirir por prescripción adquisitiva, sumando la posesión de su causante y la suya propia.

La acción reivindicatoria siempre la ejercita el propietario, nunca el poseedor.

ADQUISICIÓN-SUJETO
Vamos a ver en función del sujeto como se puede adquirir la posesión y qué capacidades tiene que
tener ese sujeto. Vamos al artículo 439 CC que dice “Puede adquirirse la posesión por la misma
persona que va a disfrutarla, por su representante legal, por su mandatario y por un tercero sin
mandato alguno; pero en este último caso no se entenderá adquirida la posesión hasta que la
persona en cuyo nombre se haya verificado el acto posesorio.
1) Adquisición por quien va a poseer
2) Adquirir por representante legal. Los poseedores que necesitan representante legal son los
menores de edad (representantes legales son los progenitores) y la incapacitación.
3) Adquisición por mandatario o representante voluntario. Esto lo podemos tener todos los
que tenemos plena capacidad de obrar. La representación voluntaria es que alguien con
plena capacidad de obrar nombra a alguien para que le represente en un momento
determinado, y a ese representante se le llama mandatario. Por lo tanto, tenemos que
distinguir bien la representación voluntaria y la representación legal que es de la que hemos
hablado en 2).
4) Puede suceder que pueda ser adquirida por un tercero SIN mandato. Este tercero lo está
adquiriendo NO para sí mismo, sino que lo adquiere para el “mandante” (pero no hay
mandato). Lo que necesitamos es que haya una ratificación, que puede ser expresa o tácita,
en virtud al artículo 1727 CC “El mandante debe cumplir todas las obligaciones que el
mandatario haya contraído dentro de los límites del mandato. En lo que el mandatario se
haya excedido, no queda obligado el mandante sino cuando lo ratifica expresa o
tácitamente”. Si se adquiere de esta forma, la ratificación implica retrotraer los efectos al
momento de la adquisición, tal y como establece el artículo 1892 CC: «La ratificación de la
gestión por parte del dueño del negocio produce los efectos del mandato expreso». El
ejemplo que puso ella en clase era que yo le mandaba a alguien a comprar una mesa, y
además de comprarme la mesa me compra también unas sillas que no le he pedido, pues
bien, para adquirir esas sillas, tengo que ratificar, si es que quiero. En el momento que le
ratifico, yo ya entro en posesión. Antes yo no tenía ninguna responsabilidad, ni siquiera
económica, con respecto a las sillas, porque el mandatario fue quien se excedió.

CAPACIDAD DE ADQUISICIÓN:
La regulación la encontramos en el 443 CC “Los menores y los incapacitados pueden adquirir la
posesión de las cosas pero necesitan de la asistencia de sus representantes legítimos para usar de
los derechos que de la posesión nazcan a su favor. Las personas con discapacidad a cuyo favor se
hayan establecido medidas de apoyo pueden usar de los derechos derivados de la posesión
conforme a lo que resulte de estas”. En materia de capacidad tenemos que distinguir dos
momentos: el momento de adquirir la posesión, y el momento de usar los derechos que derivan de
la posesión. Con respecto al momento de la adquisición, el artículo nos dice que pueden adquirir la
posesión de las cosas (supuestamente, pueden adquirir posesión). Tenemos que distinguir dos
formas de adquirir, o bien por ocupación (es un modo originario), pero luego tenemos un modo
derivativo de adquirir la propiedad, que es cuando hacemos negocios jurídicos. Por ejemplo,
podemos adquirir a través de negocios jurídicos como donaciones. ¿Los menores e incapacitados
pueden aceptar donaciones? Si la donación le aumenta el patrimonio, si le favorece, sí lo puede
aceptar, pero si afecta negativamente a su patrimonio, no lo podrá aceptar por su cuenta. En
relación a esto tenemos que acudir al 626 CC que nos dice que las personas que no pueden contratar
no podrán aceptar donaciones condicionales u onerosas sin la intervención de un representante.
Cuando tengamos unas donaciones puras y simples, un menor o un incapacitado puede aceptarlas
sin ningún problema. Si tenemos donaciones onerosas o condicionales sí que requiere de una
representación. En este caso, nosotros estamos hablando de POSESIÓN. Puede entrar en posesión
sin necesidad de representante cuando ha entrado por el título de donación si son puras y simples,
pero también ha podido entrar en posesión aunque la donación haya sido onerosa o condicional,
pero en este caso SOLO entra en posesión, es el título el que no ha entrado para él todavía, porque
no ha sido aceptado todavía por su representante legal. NO debemos mezclar el mundo del título
con el mundo posesorio. Con la ocupación vendrá unido el título con la posesión.

Si nos fijamos en el artículo 443, lo que nos dice con respecto al USO es que necesitan de la
asistencia de sus representantes legítimos para usar de los derechos que de la posesión nazcan a su
favor (usar derechos derivados). Si nosotros tenemos un derecho real de usufructo y estamos
usufructuando, y tenemos un menor de edad al que está destinado el usufructo, este puede adquirir
la posesión pero para usar los derechos derivados necesita un complemento. Para determinados usos
(que no sean el estar dentro viviendo) necesitaremos asistencia, para ser exactos, para todos los
actos de disposición como por ejemplo arrendar, establecer depósitos, comodatos... Tenemos que
tener presente que en el caso de los incapacitados, los límites para usar vendrán determinados en la
sentencia judicial de declaración de incapacitación.

PRESUNCIONES POSESORIAS
Todas ellas son presunciones IURIS TANTUM, con lo cual sabemos que son presunciones que
admiten prueba en contrario. Las presunciones IURIS ET IURE serían las que no admiten prueba en
contrario.

Presunción de buena fe→ Viene regulado en el artículo 434 CC “La buena fe se presume siempre, y
al que afirma la mala fe de un poseedor corresponde la prueba”. Sabemos que existe mala fe cuando
el poseedor conoce el vicio que invalida el título o modo de adquirir el derecho que da posesión (el
“modo” es igual a traditio, por lo tanto, el vicio puede afectar a la traditio), esto lo vemos regulado
en el artículo 433 CC. Por otro lado, en el artículo 435 CC nos dice que también es posible que un
sujeto comience con buena fe y sin embargo, en el curso del tiempo (después de la adquisición),
derive en mala fe. El artículo 435 CC nos dice lo siguiente: “La posesión adquirida de buena fe no
pierde este carácter sino en el caso y desde el momento en que existan actos que acrediten que el
poseedor no ignora que posee la cosa indebidamente”. Este carácter no se perderá por la sospecha
de un juez (estaría haciendo un juicio de valor), porque en ese caso estaríamos violando el artículo
24 CE.

Presunción de continuidad en concepto posesorio→ Se dice en el artículo 436 CC “Se presume que
la posesión se sigue disfrutando en el mismo concepto que se adquirió, mientras no se pruebe lo
contrario”. Por el título que nosotros estamos poseyendo, se entiende que por ese concepto
seguimos poseyendo. Si nosotros poseemos en un concepto de contrato de arrendamiento, la
presunción es que seguimos siempre siendo arrendatarios. Si nosotros lo tenemos con el título que
nos ha concedido el derecho real de usufructo, se entiende que en virtud de este título nosotros lo
estamos poseyendo en concepto de usufructuario. Nosotros estamos adquiriendo siempre la
posesión de la cosa en función del título que nos ha concedido la cosa. Si hay alguna modificación de
ese título, nosotros tenemos que indicar qué hay, pero si no seguimos poseyendo en el mismo
concepto.

Hay una posibilidad, es decir, yo puedo probar en contrario (porque esta presunción admite prueba
en contrario). La prueba en contrario surge debido a la existencia de una figura denominada
inversión o interversión del concepto posesorio. Esta interversión puede ser o lícita o ilícita. La lícita
es que ha habido una mutación del concepto posesorio, que es paralela a la mutación del título por
el cual estoy poseyendo. La lícita puede ser bilateral (por acuerdo entre las dos partes) o por vía
judicial (cuando ejercitamos las acciones de protección sumaria, cualquier acción reivindicatoria, es
decir, la vía judicial ha hecho que cambie). La bilateral, es lo que nosotros ya conocemos de la
traditio brevi manu (A se lo arrienda a B. El arrendatario B ya tiene la posesión. Se produce una
compraventa entre A y B, y B pasa a ser el poseedor inmediato en concepto de dueño por propiedad,
pero ya tenía la posesión), y del constituto posesorio (A le vende a B un bien inmueble, pero A tiene
la posesión. Esto significa que el adquirente comprador B, ha constituido un arrendamiento con A, y
se ha convertido en arrendatario. Aquí no ha habido traslado posesorio, sin embargo el concepto de
poseer ha mutado, el título ha mutado. A antes era poseedor inmediato en concepto de dueño,
ahora sigue siendo poseedor inmediato pero en concepto de arrendatario. B sería poseedor mediato,
porque lo ha adquirido, y es a su vez arrendador). La interversión ilícita es cuando existe una acto
unilateral, que es realizado por el poseedor, pero que lesiona a otra situación sobre el mismo objeto
posesorio (acto de despojo).

Presunción de legitimidad posesoria (no tiene nada que ver con la presunción de legitimidad en la
ley hipotecaria)→ Aparece en el 448 CC “El poseedor en concepto de dueño tiene a su favor la
presunción legal de que posee con justo título, y no se le puede obligar a exhibirlo”. Cuando se dice
en concepto de dueño estamos hablando de que lo ha adquirido mediante un título que le acredita
como tal. Dueño, no significa que lo sea en concepto de propietario de la propiedad. Si yo tengo un
derecho real de usufructo, yo soy DUEÑO del derecho real de usufructo en ese momento, mi
concepto es que yo soy titular del derecho real de usufructo (el titular de la propiedad es otro sujeto,
en concepto de dueño propietario, que en este caso sería nudo propietario). En este caso me dicen
que si yo cumplo todos los requisitos, que de cara al exterior hacen que yo sea el titular del derecho
real de usufructo, en este caso no se me puede exigir a mi la prueba. SOLO aquel que diga que es el
propietario (en lugar del otro), y que por lo tanto está poseyendo en concepto de dueño, es el que
va a tener que probar su título y su posesión. Es como si nosotros estuviéramos en nuestra casa y
nos dicen “prueba que eres el propietario”, pues yo le diré “pruebe usted en todo caso que yo no
tengo derecho o que usted tiene mejor derecho que yo”. Debido a la presunción de legitimidad
posesoria, si yo me voy de mi casa y cuando vuelvo alguien está en mi casa, quien tiene que probar
que es el propietario soy yo (que soy la que se ha ido de casa), porque el que ahora está dentro tiene
la presunción de legitimidad posesoria. Esta es la perversión de nuestro sistema actual.

Presunción de continuidad en la posesión→ Aparece en el artículo 459 CC “El poseedor actual que
demuestre su posesión en época anterior, se presume que ha poseído también durante el tiempo
intermedio, mientras no se pruebe lo contrario”. A es el poseedor actual, y en el 2017 también lo
era, por lo tanto, se presume que en todo este tiempo ha poseído, en el período intermedio. Tengo
que demostrar que en el momento de antes yo tenía posesión, y si lo que tengo es un contrato de
compraventa, no estoy probando la posesión en el caso de los bienes inmuebles (no ha habido
traditio). Si había un contrato de compraventa realizado en escritura pública, ahí sí habría traditio, y
por lo tanto ya estoy demostrando que soy poseedor anterior. Ahora, si hubiera sido un bien mueble
y hay compraventa, entonces sí que hay posesión (la posesión de los bienes muebles, adquirida de
buena fe, equivale a título). Pero, es una presunción que admite prueba en contrario.

Esta presunción está en correlación con el artículo 1960.2 CC y con el 466 CC. El 1960.2 CC dice “En
la computación del tiempo necesario para la prescripción se observarán las reglas siguientes: 2º se
presume que el poseedor actual, que lo hubiera sido en época anterior, ha continuado siéndolo
durante el tiempo intermedio, salvo prueba en contrario”. En el 466 CC “El que recupera, conforme a
derecho, la posesión indebidamente perdida, se entiende para todos los efectos que puedan
redundar en su beneficio que la ha disfrutado sin interrupción”.

Sabemos que el plazo para la prescripción adquisitiva sigue corriendo, pero ¿qué otra importancia
tiene esta presunción de continuidad en la posesión? en los frutos. HA HABIDO TRES AÑOS EN LOS
QUE NO HA HABIDO FRUTOS (desde 2017 hasta 2021-01-01), por eso veremos más adelante en la
liquidación a ver si efectivamente tiene que exigirle los frutos, hay que mirar si B (quien ha estado en
el intermedio) lo ha estado poseyendo de buena o mala fe.

Todo lo que hemos dicho hasta ahora es que tenemos una posesión en 2017 y en 2021 por la misma
persona (el poseedor de antes y el actual es el mismo). Pero también se puede dar el caso de que el
poseedor actual “A” venga de la posesión de J (fallecido) en forma de heredero. En este caso, para
que se considere ininterrumpido, lo tenemos que analizar sobre la base del 440.

El que tiene que probar que el título no era válido para la posesión tendrá que ser B.

Presunción de que la posesión del bien inmueble es la posesión del bien mueble → Esta presunción
viene regulada en el artículo 449 CC “La posesión de una cosa raíz supone la de los muebles y
objetos que se hallen dentro de ella, mientras no conste o se acredite que deben ser excluidos”. En
referencia de este principio tenemos que analizar 3 aspectos: La relación entre la posesión de un
bien inmueble con la de un bien mueble, cuáles son esos bienes muebles que están dentro del
inmueble, y qué relación tiene el artículo 449 con las tercerías de dominio.

La relación entre la posesión de un bien inmueble con la de un bien mueble→ El factor determinante
de la presunción, es la posesión de los bienes inmuebles. Nosotros sabemos que con respecto de un
bien inmueble, pueden haber dos tipos de posesión, la posesión mediata (propietario) y la posesión
inmediata (arrendatario). Como el factor determinante para esta presunción es la posesión, el
Tribunal Supremo indica que esta presunción estará dirigida a la posesión inmediata (arrendatario).
En el contexto en el que estamos hablando, esto significa que el arrendatario es quien será el
poseedor de los bienes muebles, y no sin embargo el propietario o poseedor mediato. Es por eso
que la presunción favorecerá al arrendatario. Salvo que conste otra cosa diferente en el contrato de
arrendamiento, siempre se entenderá que el poseedor del bien inmueble es poseedor de los
muebles que se encuentren dentro de él.

Cuáles son los muebles que están dentro→ El 449 CC nos dice que lo que se encuentra dentro del
inmueble son muebles y objetos. Con esto nos está diciendo que NO hay sinonimia entre muebles y
objetos. Nosotros tenemos que saber qué significa en este contexto la palabra mueble. Para conocer
las clases de los bienes nos remitimos al artículo 333 CC que nos dice “todas las cosas que son o
pueden ser objeto de apropiación se consideran como bienes muebles o inmuebles”. En el artículo
334 CC aparece un listado de todas las cosas que se consideran bienes inmuebles. Sin embargo, el
335 CC nos dice “se reputan bienes muebles los susceptibles de apropiación no comprendidos en el
capítulo anterior, y en general, todos los que se pueden transportar de un punto a otro sin
menoscabo de la cosa inmueble a que estuvieren unidos”. Si leemos el 334 CC veremos que bienes
inmuebles NO son únicamente las tierras, edificios, caminos…

En relación con la presunción sobre la cual estamos hablando, y en cuanto a la distinción entre
mueble y objeto, nos importa el artículo 346.1 y 346.2 CC: “Cuando por disposición de la ley, o por
declaración individual, se use la expresión de “cosas o bienes inmuebles”, o de “cosas o bienes
muebles”, se entenderán comprendidas en ella respectivamente los enumerados en el capítulo I y en
el capítulo II” 346.1 CC. “Cuando se use tan sólo la palabra muebles no se entenderán comprendidos
el dinero, los créditos, efectos de comercio, valores, alhajas, colecciones científicas o artísticas, libros,
medallas, armas, ropas de vestir, caballerías o carruajes y sus arreos, granos, caldos y mercancías, ni
otras cosas que no tengan por principal destino amueblar o alhajar las habitaciones, salvo el caso en
que del contexto de la ley o de la disposición individual resulte claramente lo contrario” 346.2 CC.
Aquí lo que se nos quiere decir es que cuando en el artículo 448 se nos dice “muebles”, se refiere
solo a aquellos que estén destinados para amueblar y para alhajar. Con “objetos” se está refiriendo a
todos aquellos que han sido excluidos de los bienes muebles en el artículo 346.2 CC.

El asunto de las tercerías de dominio lo vamos a ver con un ejemplo→ Supongamos que hay una
pareja compuesta por A y B que están casados en gananciales. Estos tienen un bien en gananciales, y
por lo tanto, este bien pertenece a la sociedad de gananciales formado por A y B, pero NO pertenece
a A y B (el propietario es la sociedad de gananciales). Si dijéramos que el bien pertenece a ambos
cónyuges, estaríamos ante la figura jurídica de comunidad de bienes (=copropiedad, =proindiviso). B
es un autónomo que tiene una empresa “N”, y pide un préstamo a J de valor 320.000€. Resulta que
B no le paga lo que le debe a J, y por lo tanto J va a ir a embargar el bien inmueble (que está en
gananciales, recordemos). En este caso por lo tanto ha habido un error en la presunción de
propiedad, ya que era un bien de la sociedad de gananciales, y no de B. Si J hubiese embargado ese
bien inmueble A también saldría perjudicado. Este asunto se resuelve disolviendo la sociedad de
gananciales para que el embargo solamente afecte a B (se embargaría la parte correspondiente a B).
Lo importante de todo esto es saber que la tercería de dominio ocurre cuando se ha embargado un
bien diciendo que el propietario es X cuando el bien pertenece a Y, entonces, quien se opone a la
traba de embargo es el tercero en base a la tercería de dominio (no se ha identificado correctamente
el propietario de la finca embargada).

Retrocediendo a lo que se decía en el artículo 449… Es una presunción que es de posesión y no de


propiedad. Imaginémonos un bien inmueble que tiene como propietario y arrendador a A y como
arrendatario a B (es quien tiene la posesión inmediata). En virtud del artículo 449 CC, se entiende
que todos los muebles y objetos son de posesión de B. Además de esta presunción, tenemos que
añadir lo que se dice en el 464.1 CC que es que la posesión de los bienes muebles, adquirida de
buena fe, equivale a título. Entonces nos encontramos con que la posesión de buena fe del bien
mueble, es igual a título. Con lo cual, B también será propietario presunto de los muebles. Teniendo
esto en cuenta, imaginémonos que aparece un acreedor de A, y le dice “te embargo todos los bienes
muebles que se encuentren aquí, por las deudas que tienes”. En este caso, el que puede oponerse al
embargo es B (porque se presume que es propietario de los muebles). Por lo tanto, B se opondrá a la
traba en base a la tercería de dominio. Ante la traba de embargo de los bienes por las deudas de A,
si este propietario A no ha podido acreditar que es el propietario de los bienes, en este caso, B
opone la tercería de dominio, y evidentemente paraliza la traba de embargo de todos los bienes
que se encuentren dentro. La oposición de la tercería de dominio solamente la puede ejercitar
quien tiene título, y B tiene título, por lo tanto está legitimado para oponer (pero tenemos que tener
claro que si A acredita ser propietario, B no puede oponerse a la traba de embargo).

Ahora imaginémonos lo contrario. Llega un acreedor en contra del arrendatario B, y traba de


embargo los bienes muebles. En este caso, la oposición a la tercería de dominio la ejercita A, pero A
tiene que demostrar o acreditar que efectivamente es el propietario, y lo tiene que demostrar por
todos los medios posibles. A tiene que acreditar que es el titular porque no es el poseedor inmediato
(B es el titular PRESUNTO del bien mueble). Pongámonos en contexto de que yo tengo un finca que
se la estoy arrendando a una persona, esta persona tiene deudas y van y le embargan los bienes
muebles, pues yo no me voy a quedar quieta, pero tendré que acreditar que la propietaria soy yo.

Como funciona la presunción que es iuris tantum, quien quiera decir que NO, tiene que demostrarlo,
probarlo.

Presunción de la conservación de la posesión (es más bien una regla): Está regulado en el artículo
461 CC “La posesión de la cosa mueble no se entiende perdida mientras se halle bajo el poder del
poseedor, aunque éste ignore accidentalmente su paradero”. Con respecto a esta presunción no hay
mucho más que añadir, salvo en el caso de que estemos hablando de la conservación de la posesión
sobre los animales. En este caso, tenemos que acudir al artículo 465 CC y tenemos que distinguir
entre animales fieros, amansados y mansos “Los animales fieros sólo se poseen mientras se hallen
en nuestro poder; los domesticados o amansados se asimilan a los mansos o domésticos, si
conservan la costumbre de volver a la casa del poseedor”. Los animales fieros que pueden ser
poseídos son aquellos que han sido cazados, por ejemplo si se encuentran en un zoológico. En
cuanto a los amansados o mansos tenemos que leer el artículo 612.3 CC “El propietario de animales
amansados podrá también reclamarlos dentro de veinte días, a contar desde su ocupación por otro.
Pasado este término, pertenecerán al que los haya cogido y conservado”. Esto quiere decir que
aquel que tenga los animales, pasados 20 días de posesión, pertenecen a él. En los animales
domesticados, si tienen la costumbre de volver, la cuestión es que si vuelven otra vez, no se pierde la
posesión. Si en el plazo de 20 días que no ha vuelto es ocupado, en ese caso la posesión y la
propiedad pasan a otro.

PROTECCIÓN POSESORIA, ACCIONES DE PROTECCIÓN


Hay dos, las acciones de protección sumaria y la acción publiciana.

1. ACCIÓN DE PROTECCIÓN SUMARIA: En el artículo 446 del CC “todo poseedor tiene derecho a ser
respetado en su posesión; y, si fuere inquietado en ella, deberá ser amparado o restituido en dicha
posesión por los medios que las leyes de procedimiento establecen”. Para la protección de la
posesión, tenemos el artículo 441, nosotros no podemos recuperar la posesión utilizando medios
violentos, “en ningún caso puede adquirirse violentamente la posesión mientras exista un poseedor
que se oponga a ello. El que se crea con acción o derecho para privar a otro de la tenencia de una
cosa, siempre que el tenedor resista la entrega, deberá solicitar el auxilio de la Autoridad
competente ”.

Las acciones de protección sumaria de retener y recobrar: Las encontramos en la LEC en el artículo
250.1.4. “Se decidirán en juicio verbal, cualquiera que sea su cuantía, las demandas siguientes: (4)
Las que pretendan la tutela sumaria de la tenencia o de la posesión de una cosa o derecho por quien
haya sido despojado de ellas o perturbado en su disfrute”. El plazo de ejercicio es de 1 año, es decir,
tiene un plazo de caducidad. Esto no quiere decir que no podamos aplicar ninguna acción pasado el
año, lo que no podremos aplicar será la acción de protección sumaria. En ese caso tendremos que
acudir al 250.1.2-3-7 LEC. La acción de protección sumaria tiene su propio procedimiento, regulado
en el artículo 444 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

En la LEC por mucho que haya pasado el plazo, si no se alega por alguna de las partes a la cual le
interese, el juez NO lo aplica de oficio. Otra cosa que tenemos que tener en consideración es que la
sentencia no tiene efecto de cosa juzgada. Se aplica siempre a la tenencia o posesión de una cosa y
un derecho. Lo importante aquí es saber quién está legitimado activa y pasivamente para usar esta
acción.

La legitimación activa→ Tenemos el 446 CC y el 250.1.4. LEC, que son todos aquellos poseedores
que pretendan proteger su posesión. Hay una serie de situaciones que tenemos que ver:
- ¿Un poseedor clandestino está legitimado para ejercer las acciones de protección sumaria?
El art. 444 CE nos dice que “Los actos meramente tolerados, y los ejecutados
clandestinamente y sin conocimiento del poseedor de una cosa, o con violencia, no afectan a
la posesión”. Vamos a analizar si el despojado puede ejercitar las acciones, y también qué
ocurre con el despojante. El despojado puede ejercitar todas las acciones de protección
sumaria frente a su despojante, pero no está autorizado a utilizar la violencia. Por otro lado,
frente a terceros, tanto el despojante como el despojado (si han sido perturbados o
despojados por terceros), tienen la acción de protección sumaria. ¿Y el despojante puede
ejercitar estas acciones de retener o recobrar frente al despojado? Si el despojado utiliza un
medio violento, sí, porque el 446 CC nos dice “todo poseedor”. Esta recuperación de
posesión por vía violenta ha tenido que ser en un plazo menor que un año desde que
comienza la perturbación. Claro que si el despojado 1 ha recuperado su posesión mediante
medios violentos, pasa a ser a su vez despojante 2, y despojante 1 pasa a ser despojado 2. El
despojante 1 va a decir, APS contra el despojado 1. Despojado 1 entonces puede oponer la
EXCEPCIÓN DE POSESIÓN VICIOSA del otro (siempre que estemos en el año 1). El despojado
1 ejercita una excepción, porque dice que aunque en este caso el despojante 1 es legitimado
activo, yo puedo parar la acción de protección sumaria porque no ha pasado un año y yo
tengo la posesión, y él sin embargo tiene una posesión viciosa. Tenemos que tener en
cuenta que mientras no haya pasado un año, el despojado NO ha perdido la posesión (no ha
perdido la inmediatez), y por eso estamos ejercitando la acción de posesión sumaria. (Todo
esto es derecho procesal, es para que veamos un poco cómo funciona).

- ¿Los herederos mortis causa? El artículo 440 dice “La posesión de los bienes hereditarios se
entiende transmitida al heredero sin interrupción y desde el momento de la muerte del
causante, en el caso de que llegue a adirse la herencia”. El heredero tiene la posesión, aún
cuando no haya entrado aún físicamente en posesión, es decir, basta con que sea heredero
mortis causa. El hecho de serlo ya le da el hecho de estar legitimado activamente para
ejercer la acción de protección sumaria. Tendrá que demostrar que efectivamente es el
heredero.

- ¿La posesión mediata e inmediata? Es la que se coge en el 432 CC. Lo que tenemos que
saber es que ambos, tanto el mediato como el inmediato, están legitimados activamente
para ejercitar las acciones de protección sumaria cuando la perturbación o el despojo las
está cometiendo un tercero. En cuanto a la posesión mediata e inmediata se plantea el tema
del arrendamiento. Lo que tenemos que saber es cuándo está legitimado el arrendatario y
cuándo está legitimado el arrendador. Cuando hay una perturbación o un despojo por parte
de un tercero y hay un contrato de arrendamiento, tenemos que saber si el poseedor
mediato tiene legitimación activa para él por su cuenta ejercitar la acción de posesión
sumaria. En este caso, tenemos el 1959 CC “El arrendatario está obligado a poner en
conocimiento del propietario, en el más breve plazo posible, toda usurpación o novedad
dañosa que otro haya realizado o abiertamente prepare en la cosa arrendada”. En principio,
hay una notificación, pero si el arrendatario no hiciera nada, puede perfectamente iniciarlos.
En este caso, hay que aclarar qué pasa con el arrendatario cuando la perturbación viene de
un tercero, es decir, si es legitimado activo y si tiene obligación de actuar (obligación en
principio no tiene). Vamos al artículo 1560 “El arrendador no está obligado a responder de la
perturbación de mero hecho que un tercero causare en el uso de la finca arrendada; pero el
arrendatario tendrá acción directa contra el perturbador”. El arrendador no sale responsable
frente a estas perturbaciones (en el contrato de arrendamiento), otra cosa es que el
arrendatario, que es quien puede actuar, no intervenga. Entonces, es evidente que el
arrendador no va a permitir que nadie le desposea, porque tiene una posesión mediata
(hasta aquí hemos hablado frente a terceros). Por otro lado, entre ellos, es evidente que si la
perturbación procede del arrendador, el arrendatario tiene o acción de protección sumaria o
el ejercicio de la acción correspondiente al contrato de arrendamiento por infracción. El
arrendador NO puede entrar, salvo que en el contrato diga que puede entrar por ejemplo
para ver cómo se encuentra su inmueble en un momento dado.

La legitimación pasiva→ En una acción siempre hay la legitimación activa (quién puede ejercer la
acción), y una legitimación pasiva (contra quién va). Normalmente, como regla general, los
legitimados pasivos serán el autor de la perturbación o el despojo, o aquel sujeto que haya dado
instrucciones u órdenes para llevarla a cabo. Normalmente, si hay varios perturbadores, hay una
legitimación pasiva para todos ellos, pero en este caso concreto no se va a dar el litisconsorcio
pasivo necesario. El litisconsorcio pasivo necesario significa que si A, B, C y D nos están perturbando,
y nosotros decimos que son A, B y C olvidándonos de D, se paraliza todo, porque según el
litisconsorcio pasivo necesario, es obligado que todos los perturbadores sean identificados y la
acción vaya contra todos ellos. En este caso estamos diciendo todo lo contrario, NO ES NECESARIO.

Cuestiones que se nos plantean, esto ya sí que es derecho civil puro:


- Qué ocurre si nos encontramos con que hay un sujeto que ha adquirido la posesión por
medio de un contrato, seguido de traditio: A es el despojado, B es un despojante, y C es un
tercero que ha adquirido la posesión de un bien por compraventa (con B) y ha habido
traditio. Lo que queremos saber es si C también es legitimado pasivo. A ejercita la acción de
protección sumaria, y se con encuentra que el bien está con C. C es poseedor inmediato. Lo
que podemos plantearnos teóricamente con respecto a C es si tiene buena o mala fe. PERO
CUIDADO, porque la buena o mala fe afecta a la adquisición (al título de propiedad). Estas
acciones de protección sumaria, afectan al ámbito de la posesión, lo que estamos pidiendo
es recobrar posesión. Por lo tanto, frente a la posesión, nos es irrelevante si lo tiene de
buena o mala fe, porque nosotros no estamos diciendo que somos los propietarios (en ese
caso ejercitaremos la acción reivindicatoria). Por ende, C también puede ser legitimado
pasivo.

- Qué ocurre si tenemos un tercero que tiene la posesión inmediata, pero reconoce otra
posesión superior en concepto de dueño (se la reconoce a B): El tercero puede tener la
posesión inmediata porque puede tener un derecho real de usufructo, puede haber tenido
la posesión a través de comodato, o a través de arrendamiento (todo mediante B). Lo que
estamos queriendo decir es si este tercero puede ser sujeto legitimado pasivo de una acción
de protección sumaria (en menos de un año) por parte de A. No es el caso anterior, porque
antes el tercero tenía la propiedad. En este caso también el despojado A puede ir
perfectamente contra cualquier tercero independientemente de si tiene buena o mala fe,
porque estamos en el ámbito de la posesión.

- Qué ocurre con el sucesor a título universal de despojante : 661 CC “Los herederos suceden
al difunto por el hecho solo de su muerte en todos sus derechos y obligaciones”. Cuando
hablamos de sucesor a título universal estamos hablando del heredero. El heredero claro
que puede ser legitimado pasivo. NO PODEMOS CONFUNDIR CON EL LEGATARIO.

2. ACCIÓN PUBLICIANA: Es el mejor derecho a poseer. Tenemos el artículo 445 CC. Se puede
ejercitar en todo momento, lo que pasa es que si ha pasado menos de un año no tiene sentido
meternos en una acción publiciana cuando la acción de protección sumaria es más rápida.

SUSPENSIÓN DE OBRA NUEVA: Antes se llamaba interdicto. Son acciones de protección sumaria,
pero no de retener y recobrar. Dentro de las acciones de protección sumaria tenemos esta otra, la
suspensión de obra nueva. Es la paralización o suspensión de cualquier obra que pueda perturbar o
alterar el estado posesorio del que ejercita la acción de protección sumaria. Imaginémonos que
tenemos unas vistas y nos levantan un muro. La regulación la encontramos en los artículos 250.2.5
LEC (“Se decidirán en juicio verbal, cualquiera que sea su cuantía, las demandas siguientes: (5) Las
que pretendan que el tribunal resuelva, con carácter sumario, la suspensión de una obra nueva”),
441.2 LEC y 447.2 LEC.

Lo importante aquí es suspender una obra que está en construcción, NO que se haya construído ya.
Tiene una serie de requisitos, unos objetivos y otros subjetivos.
- Los requisitos objetivos: Que estemos ante una ejecución material de una obra no
terminada. Si todavía no hay nada, pero sabemos que va a haber, podemos iniciar OTRAS
acciones de protección sumaria. En el momento de iniciar la acción, tiene que estar ya
iniciada la ejecución material de la obra. Por otro lado, es necesario que esa construcción
perjudique, moleste u origine un inconveniente a la propiedad del otro, a su posesión, o a
algún derecho real.
- Los requisitos subjetivos: Que el legitimado activo es el que tiene que tener o propiedad, o
posesión o un derecho real que esté afectado por la construcción.

En todo caso, la legitimación activa la tiene aquel sujeto que tenga la propiedad, la posesión o sea
titular de un derecho sobre aquel bien que se ve afectado por la construcción. El legitimado pasivo
será el dueño de la obra que se trata de impedir o aquel sujeto en nombre del cual se está haciendo
la obra (aunque no sea el constructor).

EXTINCIÓN/PÉRDIDA DE LA POSESIÓN
La regulación la encontramos en el 460 CC “El poseedor puede perder su posesión: 1.º Por abandono
de la cosa. 2.º Por cesión hecha a otro por título oneroso o gratuito. 3.º Por destrucción o pérdida
total de la cosa, o por quedar ésta fuera del comercio. 4.º Por la posesión de otro, aun contra la
voluntad del antiguo poseedor, si la nueva posesión hubiese durado más de un año”.

ABANDONO: Cuando hay abandono significa que hay desapoderamiento voluntario de la cosa, con
lo cual, significa que hay que tener dos elementos en consideración
- La ausencia del poder sobre la cosa→ Yo soy el poseedor, y la he perdido porque ya no está
bajo mi posesión, está en una posición ajena a mí. En el supuesto de que estemos hablando
de cosas muebles, el hecho de que yo no sepa dónde se encuentra la cosa, no significa que
haya abandono de la cosa (461 CC). En el caso del poseedor inmediato, imaginémonos que
el desapoderamiento voluntario lo hace el poseedor inmediato de la cosa. Éste es el que
tiene una ausencia del poder y además es voluntaria. Como es poseedor inmediato,
automáticamente se centra la posesión en el poseedor mediato (se subsumen todas las
posesiones en el mediato).
- Que esta ausencia de poder sea de origen voluntario→ Se está desposeyendo, y al estar
desposeyendo, se está disminuyendo patrimonio, luego tiene que tener capacidad de obrar
suficiente para ello, y que no esté afectada su voluntad por vicios del consentimiento (error,
violencia, dolo, intimidación).

CESIÓN: La cesión es a título oneroso (p.e. compraventa) o a título gratuito (p.e. donación). Cuando
estamos hablando de pérdida de la posesión, significa que en la transmisión posesoria va a haber los
mismos defectos que haya en la transmisión del título (si en la transmisión de la propiedad tenemos
defectos, estos defectos son los que afectan también a la transmisión de la posesión). Por otro lado,
las causas de la transmisión de la posesión en concepto de dueño, son las mismas que las
transmisiones de la propiedad (LAS CAUSAS). Los elementos esenciales de todo contrato son el
consentimiento, el objeto y la causa (la causa que motiva el negocio). La causa falsa da lugar a la
nulidad. Artículo 1276 CC “La expresión de una causa falsa en los contratos dará lugar a la nulidad, si
no se probase que estaban fundados en otra verdadera y lícita”.

DESTRUCCIÓN (...)

POSESIÓN DE OTRO

LIQUIDACIÓN DEL ESTADO POSESORIO


Está regulada en los artículos 451-458 CC. Para liquidar el estado posesorio es fundamental que
tengamos presente el principio de buena y mala fe del poseedor. ¿Cuándo se va a dar la liquidación?
Normalmente es cuando el reivindicante, el que ha ejercitado una acción de reivindicación, obtiene
su propiedad, y por lo tanto se le transfiere la posesión. También puede ser que el poseedor haya
ejercitado una acción publiciana (el poseedor demuestra mejor derecho a poseer). La acción de
reivindicación sería una acción real (las hacemos en virtud al título), y la acción publiciana sería una
acción posesoria. En segundo lugar, habrá liquidación también cuando haya un cese de la posesión,
una vez que haya habido controversia acerca del título por el cual se estaba poseyendo. En ese caso
también podríamos acabar con la posesión. En tercer lugar, puede darse la liquidación porque se
haya extinguido el título por el cual esté poseyendo y el poseedor continúa la posesión.

Estas que acabamos de mencionar, son las circunstancias que pueden ocasionar que se cese la
posesión. Una vez que tengamos cese de la posesión, nos toca liquidar la posesión del sujeto hasta el
momento en el que debía devolverla. Para ello tenemos que distinguir el poseedor de buena y mala
fe. Con respecto a la liquidación tendremos que hablar sobre los FRUTOS, GASTOS y
DAÑOS/DETERIOROS.

FRUTOS: Tenemos que distinguir, como hemos dicho, el poseedor de buena fe y el poseedor de mala
fe. Con respecto a los frutos, hay que distinguir dos situaciones a su vez, es decir, qué pasa con los
frutos percibidos y qué pasa con los frutos pendientes. Cuando liquidamos, cuando paramos la
posesión, tenemos los frutos percibidos y los frutos pendientes.
Con respecto a los frutos percibidos, el poseedor de buena fe en principio se hace cargo de ellos. En
relación a esto tenemos el artículo 451 CC: “El poseedor de buena fe hace suyos los frutos percibidos
mientras no sea interrumpida legalmente la posesión”. En este caso evidentemente sabemos que se
ha interrumpido, porque se ha cesado. Lo que tenemos que saber es que el cese puede ser por
pérdida de posesión (460 CC), porque cese la buena fe (435 CC), o por interrupción civil de la
posesión (1945 y 1947 CC). El 1945 nos dice que la interrupción civil se produce por la citación
judicial hecha al poseedor, aunque sea por mandato de Juez incompetente. Cuando tenemos
citación judicial es porque hemos iniciado un pleito entre yo que considero que soy el poseedor, y el
que está poseyendo. A partir de ese momento se entiende que hay interrupción de la posesión,
siempre y cuando haya sentencia judicial que a mí me otorgue la razón (sino nunca se va a entender
que ha habido cese de la posesión por citación judicial). El artículo 1947 CC dice “ También se
produce interrupción civil por el acto de conciliación, siempre que dos meses de celebrado se
presente ante el Juez la demanda sobre posesión o dominio de la cosa cuestionada”. Esto es lo
mismo, si vamos por el acto de conciliación, tenemos que saber que para que tenga efecto tenemos
un plazo de dos meses para presentar demanda, y después hay que esperar a la sentencia. El cese
surtirá efecto desde el momento que inicia el acto de conciliación.

Los frutos percibidos pueden ser frutos civiles (por ejemplo rentas. OJO, si cesa el día dos, y la renta
se percibe el día 30, se va a tener derecho a un derecho de crédito cuando se cobre al día 30, de los
2 días que sí nos corresponden), industriales (el industrial aparece con el trabajo humano) o
naturales (por ejemplo una manzana que está en el bosque y no pertenece a nadie).

- Poseedor de buena fe, FRUTOS→ Tenemos que distinguir los percibidos (artículo 451 CC) y
los pendientes (452 CC)
- PERCIBIDOS: Aquí están incluidos los ya nacidos. Los frutos naturales e
industriales se entienden percibidos desde que se alzan o separan. Por otro
lado, los frutos civiles se consideran producidos por días, y pertenecen al
poseedor de buena fe en esa proporción.

- PENDIENTES: Pueden ser manifiestos no nacidos/una huella (hemos hecho


la inseminación a las vacas, no ha nacido nadie, pero sabemos que vendrá
un ternero), o sino puede no haber nada manifiesto (yo puedo haber
comprado cantidades de algo para hacer una cosecha, pero todavía no sé si
va a salir). Cuando hay una huella exterior (manifiesto), se va a aplicar un
artículo con respecto al poseedor de buena fe, para él son frutos pendientes
y le van a corresponder. El artículo 452.3 “El propietario de la cosa puede, si
quiere, conceder al poseedor de buena fe la facultad de concluir el cultivo y
la recolección de los frutos pendientes, como indemnización de la parte de
gastos de cultivo y del producto líquido que le pertenece; el poseedor de
buena fe que por cualquier motivo no quiera aceptar esta concesión,
perderá el derecho a ser indemnizado de otro modo”. Hay que mirar cuál es
el precio bruto que hay en medio. A partir de ahí, se va a hacer un reparto
proporcional entre los gastos que hubiera ocasionado a uno y a otro.
Por ejemplo: Supongamos que haya una cosecha. Tendremos que esperar a
que la cosecha surja y se venda. Nosotros en este momento tendríamos un
precio por la cosecha. Si esa cosecha tiene valor de 100.000€, habrá que ver
cómo repartirlos entre los dos sujetos. El poseedor 1 aporta en su momento
para la cosecha 50.000€ y el poseedor 2 pone 40.000€. En principio, se les
tendrá que devolver los gastos que hayan tenido cada uno, porque los
gastos son inferiores al precio que se ha obtenido, luego es posible
devolverlos. Como hay otro valor, el residual/remanente de 10.000€, éste se
va a dividir por el tiempo en que cada uno haya tenido la posesión. Pero
claro, si poseedor 1 deja 70.000 y poseedor 2 deja 60.000, hay más gasto
que lo que se ha conseguido. En este caso, se va a repartir de forma
proporcional al gasto de cada uno.

No obstante, el vencedor de la posesión (poseedor 2) puede decirle al


poseedor 1 que no quiere aplicarse a esa regla, y que siga con la cosecha, y
que al final se quede con el resultado total. Por otro lado, si el poseedor 1
dice que no quiere, porque estaría asumiendo un riesgo (no sabe lo que va a
sacar), en ese caso se queda con toda la cosecha y con todo el precio el
vencedor de la posesión.

- Poseedor de mala fe, FRUTOS→ Cuando estamos ante un poseedor de mala fe, tiene que
restituir todos los frutos al vencedor de la posesión, no se queda con ningún fruto. El 455 CC
dice “El poseedor de mala fe abonará los frutos percibidos y los que el poseedor legítimo
hubiera podido percibir, y sólo tendrá derecho a ser reintegrado de los gastos necesarios
hechos para la conservación de la cosa”. De los frutos pendientes es evidente que no va a
recibir nada. Los percibidos los tiene que devolver, porque se entiende que se debe a un
enriquecimiento injusto, y la devolución se hace en concepto de indemnización (derecho de
indemnización para el propietario o p2).

GASTOS: En este sentido tenemos que distinguir los gastos necesarios, los gastos útiles, y los gastos
lujosos/suntuosos/de recreo. Los gastos de producción están separados de estos. Nosotros lo que
tenemos que saber es cómo se liquidan los gastos que ha tenido el poseedor 1 (ya sabemos cómo se
le liquidan los frutos que haya obtenido de la cosa). Vamos a ver qué ocurre con los gastos que
hubiera realizado sobre la cosa poseída.

Los gastos necesarios→ Son los gastos indispensables para la conservación de la cosa. Nosotros los
encontramos en el artículo 453 CC “Los gastos necesarios se abonan a todo poseedor; pero sólo el
de buena fe podrá retener la cosa hasta que se le satisfagan”. Son gastos de conservación de
carácter extraordinario, es decir, si no se hacen, la cosa poseída puede destruirse o deteriorarse. Los
gastos necesarios son entregados a todo poseedor, es decir, aquí no se distingue entre poseedor de
buena y mala fe. Este tipo de gastos se detraen de los frutos (restar una parte de algo). Supongamos
que somos poseedores de mala fe (P1), y hemos hecho un gasto necesario de 3000€. De frutos
percibidos ha habido 150.000€. Entonces claro, el poseedor de mala fe al P2 tendrá que pagarle
150.000, pero claro, como P1 ha tenido gastos necesarios, y estos se detraen de los frutos,
finalmente P2 recibiría 147.000. Si somos poseedores de buena fe (P1) que ya hemos percibido unos
frutos por valor de 150.000, y hemos tenido unos gastos necesarios de 3000€, P2 nos va a tener que
pagar a nosotros esos 3.000€. Nosotros no le vamos a tener que dar nada, porque somos
poseedores de buena fe, y los frutos ya están percibidos. Si no estuvieran percibidos y fueran
pendientes, entonces sí que tendríamos que proceder a eso de la repartición proporcional
dependiendo del tiempo que ha estado cada poseedor (P1 y P2).

En cuanto a los gastos necesarios nos faltaría añadir que si al poseedor de buena fe (P1) no se le
pagan esos 3000€, tiene derecho de retención hasta que se le paguen estos gastos, si no hubiera
entregado la posesión aún. Pero cuidado, porque a partir del momento de la retención, todos los
frutos que salgan van a pertenecer al P2, pero de esos frutos P1 puede ir cogiendo lo que P2 le debe.
Este derecho de retención jamás lo tiene el poseedor de mala fe.

Los gastos útiles→ Sirven para aumentar la rentabilidad y la productividad de la cosa, en atención a
la función económica que tiene. En este caso tenemos que ver dos artículos: 453 y 458 CC. El artículo
453 CC “Los gastos útiles se abonan al poseedor de buena fe con el mismo derecho de retención,
pudiendo optar el que le hubiese vencido en su posesión por satisfacer el importe de los gastos, o por
abonar el aumento de valor que por ellos haya adquirido la cosa”. El que tiene derecho al valor de las
mejoras es el poseedor de buena fe, ya que un poseedor de mala fe que hubiese hecho mejoras no
tiene ningún derecho a los gastos que haya acometido sobre la cosa. Un gasto útil por ejemplo en el
ámbito de la explotación agrícola sería un tractor, un sistema de regadío, un nuevo cultivo… Todos
estos son gastos que sirven para mejorar la actividad para la cual están destinados. Si esa granja no
está destinada a la explotación agrícola, sino al mero placer de la persona, no serían gastos útiles.

Si nosotros tenemos una casa, y ponemos una piscina, ¿sería un gasto útil o un gasto de recreo?
SIEMPRE nos tendremos que preguntar a qué estaba destinada esa casa (casa es en este ejemplo). Si
la casa estaba destinada a aumentarla de valor en un momento determinado, tenemos que saber si
el poner una piscina supone un aumento o una disminución de valor. En clase hemos respondido
todos demasiado rápido que sería un gasto de recreo, y no tiene porqué. Si la finalidad perseguida es
aumentar el valor, será un gasto útil.

En ese párrafo segundo del artículo 453 CC también dice que el poseedor vencedor (P2) puede elegir
entre reembolsar el importe de los gastos (lo que le costó a P1), o reembolsar el aumento del valor
que por esas mejoras haya adquirido la cosa en ese momento.
- Explicación de la segunda opción: En el momento de la liquidación tenemos que hacer un
análisis económico, para determinar cuánto valdría hoy la finca sin la mejora, y cuánto vale
hoy la finca con la mejora. Esa diferencia sería la que se abona, en el caso de que P2 elija la
segunda opción.

El poseedor de buena fe sigue teniendo el derecho de retención. Otra cosa importante es que la
mejora tiene que estar en el momento de la liquidación, porque si no existe, obviamente no se le va
a reembolsar nada a P1.

Gastos de puro lujo o recreo→ En este caso nos encontramos con los artículos 454 y 455 CC. El 454
cc dice “los gastos de puro lujo o mero recreo no son abonables al poseedor de buena fe; pero podrá
llevarse los adornos con que hubiese embellecido la cosa principal si no sufriere deterioro, y si el
sucesor en la posesión no prefiere abonar el importe de lo gastado”.

El 455 CC dice “El poseedor de mala fe abonará los frutos percibidos y los que el poseedor legítimo
hubiera podido percibir, y sólo tendrá derecho a ser reintegrado de los gastos necesarios hechos para
la conservación de la cosa. Los gastos hechos en mejoras de lujo y recreo no se abonarán al poseedor
de mala fe; pero podrá éste llevarse los objetos en que esos gastos se hayan invertido, siempre que la
cosa no sufra deterioro, y el poseedor legítimo no prefiera quedarse con ellos abonando el valor que
tengan en el momento de entrar en la posesión”.

Los gastos de puro lujo son una cuestión de ornato y embellecimiento, no tienen nada que ver con la
función económica de la cosa a la que va dirigido el gasto. Tenemos que distinguir si estos gastos de
puro lujo se han traducido en cosas que son separables o inseparables de la cosa poseída. Si son
inseparables, NADIE tiene ningún derecho a ser reembolsado por ningún gasto. Si son separables,
distinguiremos entre el poseedor de buena fe y el poseedor de mala fe.
- Si es de buena fe, P1 puede llevarse el gasto de puro lujo, siempre y cuando haya ius tollendi
(que sea separable). Si P2 opta por quedarse con eso, tendrá que abonar a P1 el importe de
lo que pagó él en su momento.
- Si es de mala fe, también podrá llevarse ese gasto de puro lujo. Lo que pasa es que si P2 opta
por quedarse con eso, tendrá que abonar el valor que tenga HOY (en el momento de la
liquidación) la cosa. Esto está pensado bajo el prisma de que las cosas se deprecian, no que
aumentan de valor.

DETERIOROS O PÉRDIDAS: Los deterioros y la pérdida de la cosa poseída se regulan en el 457 CC “El
poseedor de buena fe no responde del deterioro o pérdida de la cosa poseída, fuera de los casos en
que se justifique haber procedido con dolo. El poseedor de mala fe responde del deterioro o pérdida
en todo caso, y aun de los ocasionados por fuerza mayor cuando maliciosamente haya retrasado la
entrega de la cosa a su poseedor legítimo”. Salvo en caso de dolo, el poseedor de buena fe no
responde de la destrucción o daños sobre la cosa. Habrá dolo por ejemplo cuando le dicen “oye
tienes que devolverlo porque ya ha acabado el plazo”, y le responde “pues no quiero” y lo destroza
todo. En ese caso, responde de todos los daños. Además tenemos que tener en cuenta que si yo
tengo que devolver algo y lo estoy reteniendo, si no tengo un derecho de retención y por lo tanto la
retención no está justificada, me convertiré en poseedor de mala fe.

Por otro lado, el poseedor de mala fe responderá por todo, es decir, por caso fortuito, por fuerza
mayor, y toda la gama que llega hasta el dolo (negligencia, culpa…). Esto quiere decir que la
responsabilidad va desde el dolo, hasta el otro extremo (caso fortuito o fuerza mayor), que son
circunstancias imprevisibles.

AQUÍ TERMINAMOS NOSOTROS CON LA POSESIÓN (desde la página 7 hasta la 32)

1.3.3. USUCAPIÓN
Es otra de las formas que hay de adquirir la propiedad y los demás derechos reales, por medio de la
prescripción. Como bien sabemos, en el artículo 609 CC se nos dice que la propiedad y los demás
derechos reales también pueden adquirirse por medio de la prescripción. Ahora vamos al artículo
1930 CC que nos dice “Por la prescripción se adquieren, de la manera y con las condiciones
determinadas en la ley, el dominio y demás derechos reales”. A la usucapión también la
denominamos “prescripción adquisitiva”, para diferenciarla de la extintiva (se extingue la capacidad
de ejercitar acciones). Tenemos que tener en cuenta también que pueden haber interferencias entre
los artículos 1962 y 1955 CC. Las interferencias aluden a los plazos de ejercicio de las acciones y a los
plazos de usucapión, dicho de otra manera, a los plazos de la prescripción extintiva y adquisitiva.

Nosotros tenemos que conocer quiénes pueden usucapir y frente a quiénes, y también cuál es el
objeto de usucapión. Después veremos qué clases de usucapión hay y qué condiciones se exigen.

Presupuestos subjetivos:
- Sujeto activo→ La regla general se encuentra regulada en el artículo 1931 CC “Pueden
adquirir bienes o derechos por medio de la prescripción las personas capaces para
adquirirlos por los demás modos legítimos”. En principio se va a exigir capacidad de obrar
para adquirir por usucapión. Esto no quiere decir que una persona no pueda adquirirlo
mediante su representante legal.
- Sujeto pasivo→ En este caso tenemos el artículo 1932 CC “Los derechos y acciones se
extinguen por la prescripción en perjuicio de toda clase de personas, inclusas las jurídicas, en
los términos prevenidos por la ley”. Nos es irrelevante si ese otro sujeto es mayor o menor
de edad, nos da igual si es capaz o incapaz. La cuestión es otra. Si nosotros somos los
usucapientes, y el sujeto que tenía el bien que hemos usucapido era menor de edad, cuando
llegue a la mayoría edad no puede hacer nada contra nosotros (que hemos adquirido por
usucapión la propiedad o el DR limitado). La única acción que le cabe es ir contra su
representante legal por negligencia. Lo mismo pasaría con los incapacitados.
- Casos→
- Aquí vamos a ver si la prescripción adquisitiva puede funcionar a favor o en contra
de una herencia:
La usucapión a favor de la herencia: Nosotros automáticamente sabemos
que tenemos que aplicar el principio de la posesión civilísima. Ya sabemos
que si un sujeto está pasando el plazo de la usucapión (y fallece), el
heredero adquiere la posesión sin corte. Entre la muerte y la aceptación de
los herederos hay un periodo de vacancia, denominado “herencia yacente”.
La cuestión que se plantea es si en la herencia yacente se puede usucapir
(en todo ese periodo no tenemos titular). Pues bien el momento en que se
produce la aceptación, hay un derecho que se retrotrae hasta el momento
de la muerte, y luego seguimos todo el tiempo del fallecido (por el 440 CC).
Incluso habiendo ese período de herencia yacente se entiende sin
interrupción transmitir a los herederos, con lo cual, siempre se pasará el
plazo necesario a favor de la herencia.
La usucapión en contra de la herencia: NO LO HA EXPLICADO
- Qué ocurre cuando se da la usucapión en un entorno de comunidad de bienes: NO
LO HA EXPLICADO

Objeto de la usucapión: Lo que se adquiere mediante usucapión es el dominio y los derechos reales.
Cuando hacemos la distinción entre dominio y derechos reales es porque estamos hablando de
derechos reales limitados. La usucapión tanto del dominio como de los DDRR limitados puede recaer
sobre bienes muebles e inmuebles. Los derechos reales usucapibles son el derecho real de
usufructo, uso, habitación (cada uno de ellos puede estar identificado por separado, no tienen que
ir siempre juntos el derecho de uso y habitación), servidumbres (hay una serie de excepciones, por
ejemplo, las servidumbres que sean aparentes y las servidumbres discontinuas, sean o no
aparentes), también el derecho de superficie se puede usucapir (el vuelo y el sobrevuelo están
dentro) y el censo enfitéutico (no entra en el examen). ¿La hipoteca?

En el artículo 1936 se nos dice que son susceptibles de prescripción todas las cosas que están en el
comercio de los individuos. Esto mismo nos lleva a una serie de circunstancias como: En general no
pueden ser objetos de usucapión los bienes de dominio público, y los títulos nobiliarios.

Clases de usucapión:

Hay un elemento común a las cuatro, un requisito general para toda usucapión, que es la posesión.
La posesión tiene que ser pública, pacífica, ininterrumpida y en concepto de dueño. Sin esto, no se
puede jamás alegar usucapión. Por otro lado, nos encontramos con el concepto “ordinaria” y
“extraordinaria”. La diferencia entre ambas es que, para ser ordinaria, necesitamos siempre tener
justo título y buena fe. En el caso de la posesión de los bienes muebles, si es adquirida de buena fe,
equivaldrá a título (464 CC). Esto quiere decir que, si la posesión del mueble es de buena fe, el
requisito del título ya lo tenemos cubierto.

Todos tienen tiempo, todos los tipos de usucapión tienen un período de tiempo.

- Usucapión inmobiliaria ordinaria: El artículo 1940 CC nos dice que para la prescripción
ordinaria del dominio y demás derechos reales se necesita poseer las cosas con buena fe y
justo título por el tiempo determinado. La buena fe ya la estudiamos en su momento,
cuando clasificamos los tipos de posesión. Con respecto al justo título, nos iremos al artículo
1952 y 1953 CC: “Entiéndase por justo título el que legalmente baste para transferir el
dominio o derecho real de cuya prescripción se trate” (1952) y “El título para la prescripción
ha de ser verdadero y válido” (1953). El título tiene que ser legalmente suficiente para
adquirir el derecho que se está usucapiendo. Lo que se requiere es que el título sea
verdadero, válido y probado. El título será verdadero cuando exista realmente. Hay tres
circunstancias que hacen que el título no sea verdadero: el título putativo, el título
absolutamente simulado, o el título falso. Por otro lado, el título tiene que ser válido, es
decir, el título tiene que bastar para transmitir el derecho. De esta manera, no serviría un
título nulo. Sí servirían sin embargo los títulos anulables, rescindibles, revocables y
resolubles. Por último, el título ha de ser probado. Esto lo exige el 1954 CC “El título debe
probarse; no se presume nunca”. Aquí hay una diferencia con respecto al principio del
artículo 448 CC, en el que decíamos que el que está poseyendo en CD no tiene que exhibir su
título. Cuando estamos hablando de usucapión, tiene que ser probado, tiene que presentar
el título por el cual está usucapiendo en usucapión ordinaria.

El plazo de la usucapión inmobiliaria ordinaria, viene señalado en los artículos 1957 y 1958
CC. “El dominio y demás DDRR sobre bienes inmuebles se prescriben por la posesión
durante diez años entre presentes, y veinte entre ausentes, con buena fe y justo título”
(1957) y “Para los efectos de la prescripción se considera ausente al que reside en el
extranjero o en Ultramar. Si parte del tiempo estuvo presente y parte ausente, cada dos
años de ausencia se reputarán como uno para completar los diez de presente. La ausencia
que no fuere de un año entero y continuo, no se tomará en cuenta para el cómputo”. Nos
tenemos que quedar con la idea de que entre presentes serán 10 años y entre ausentes 20.
Asimismo, tendremos que hacer pequeñas correcciones cuando es un sistema mixto.

- Usucapión inmobiliaria extraordinaria: Tenemos el 1959 que nos dice “Se prescriben
también el dominio y demás derechos reales sobre los bienes inmuebles por su posesión no
interrumpida durante treinta años, sin necesidad de título ni de buena fe, y sin distinción
entre presentes y ausentes, salvo la excepción determinada en el artículo 539”. Como
siempre, necesitamos que la posesión sea en concepto de dueño, pública, pacífica e
ininterrumpida, y en el caso de la extraordinaria el plazo será de 30 años.

Antes hemos dicho que había una excepción con las servidumbres no aparentes y con las
discontinuas, fuesen o no aparentes. A este respecto, el artículo 539 nos dice que “las
servidumbres continuas no aparentes, y las discontinuas, sean o no aparentes, sólo podrán
adquirirse en virtud de título”.
- Usucapión mobiliaria ordinaria: Necesitamos en primer lugar una posesión [Link],
después también la buena fe, que implica directamente el título según el 464 CC. En este
caso, el plazo sería de 3 años.

- Usucapión mobiliaria extraordinaria: En este caso el plazo sería de 6 años, y el único


requisito sería la posesión [Link].
Efectos de la usucapión: Se adquiere el derecho real correspondiente, y tiene efecto automático. Lo
que pasa es que este efecto automático no va a ser apreciado de oficio por los tribunales (cualquier
persona que haya usucapido, y si tenemos un problema ante el tribunal, tiene que alegar
específicamente). La operativa es que se puede alegar por la vía de acción (quiero que se me
reconozca el derecho correspondiente, entonces yo alego que lo he adquirido mediante la
usucapión) o por la vía de excepción (cuando alguien dice “yo soy el titular”, yo le digo no mira yo ya
he usucapido el título que sea). Por último, tendrá efecto retroactivo hasta el momento en el que se
inicia toda la posesión que da lugar a la usucapión. Si en algún momento ha renunciado, se paralizan
los efectos, desaparecen todos ellos.

Otras figuras a tener en cuenta:

- La usucapión liberatoria: Si nosotros estamos poseyendo durante un periodo de tiempo una


cosa, como si estuviera libre de cargas y gravámenes, en ese caso, si ha pasado el plazo, el
gravamen o la carga desaparece. Es requisito básico de esta usucapión que el usucapiente
posea la cosa en concepto de libre del gravamen del que resultará liberada, usucapiendo
simultáneamente la propiedad y el derecho real.

- La usucapión secundum tabulas (según el registro): En la usucapión secundum y contra


tabulas estamos hablando de la relación entre la usucapión y el Registro de la Propiedad. La
usucapión secundum tabulas está en el artículo 35 de la LH, que es el hecho de la usucapión
en favor del titular inscrito en el Registro. Dice así: “A los efectos de la prescripción
adquisitiva en favor del titular inscrito, será justo título la inscripción, y se presumirá que
aquél ha poseído pública, pacífica, ininterrumpidamente y de buena fe durante el tiempo de
vigencia del asiento y de los de sus antecesores de quienes traiga causa”. Lo que está
diciendo es que la inscripción es considerada como justo título, es decir, justo título se
considera que se tiene a través de la inscripción. Además, se estima (se presume) que el que
aparece como propietario o como titular del DR inscrito, está poseyendo [Link]. El artículo
35 nos está diciendo que ese sujeto tiene todos los requisitos necesarios para la usucapión.

“De dicho precepto se infiere que la inscripción tiene la consideración de justo título, y que se
presume que, mientras estuvo en vigor el asiento, la posesión fue pública, pacífica,
ininterrumpida y de buena fe, tanto para el usucapiente como para sus causantes.”

- La usucapión contra tabulas (contra registro): Aparece en el artículo 36 de la LH. Dice asÍ:
“Frente a titulares inscritos que tengan la condición de terceros con arreglo al artículo 34,
sólo prevalecerá la prescripción adquisitiva consumada o la que pueda consumarse dentro
del año siguiente a su adquisición, en los dos supuestos siguientes:
a) Cuando se demuestre que el adquirente conoció o tuvo medios racionales y motivos
suficientes para conocer, antes de perfeccionar su adquisición, que la finca o
derecho estaba poseída de hecho y a título de dueño por persona distinta de su
transmitente.
b) Siempre que, no habiendo conocido ni podido conocer, según las normas anteriores,
tal posesión de hecho al tiempo de la adquisición, el adquirente inscrito la consienta,
expresa o tácitamente, durante todo el año siguiente a la adquisición.”

Aquí estamos hablando de un conflicto entre el usucapiente y el titular inscrito según el


artículo 34 (tercero, adquirente). La regla general sería que el protegido fuese el tercero
adquirente, por la buena fe de la pública registral. Pero tenemos que tener en cuenta el
artículo 36 LH, que nos dice que la prescripción adquisitiva consumada o la que pueda
consumarse dentro del año siguiente a su adquisición, prevalecerá en dos supuestos.

Cuando tengamos un titular registral del artículo 34 LH, y el pleito es contra un usucapiente,
no podemos decir automáticamente que está protegido el adquirente, porque si el
usucapiente ya la tenía consolidada en ese momento, va a delante la usucapión. Por otro
lado, aunque no la tenga consolidada en ese momento, si le falta un año y en ese año hay
una ausencia de acción por parte del titular registral (adquirente), el usucapiente pasado un
año la adquiere.

El apartado a) iría con la prescripción adquisitiva consumada, y el apartado b) con la que


puede consumarse en un año.

I.10.1 USUFRUCTO

CONCEPTO: La regulación va desde el 467 al 522 CC. El 467 CC nos dice qué es exactamente el
usufructo “El usufructo da derecho a disfrutar los bienes ajenos con la obligación de conservar su
forma y sustancia, a no ser que el título de su constitución o la ley autoricen otra cosa”. Vamos a
constituir un usufructuario que tiene la obligación de conservar, mantener, y reparar lo recibido, y
que tendrá que restituir la cosa conservando la forma y la sustancia en la que lo recibió. Sin
embargo, en la parte final del 467 hay una coletilla que nos dice “a no ser que el título de su
constitución o la ley autoricen otra cosa”. Esto significa que nos está dando un valor a la autonomía
de la voluntad. Así, es posible que haya derechos de usufructo con derechos de disposición. Hay dos
derechos de disposición: El derecho de disposición sobre el propio derecho de usufructo, y el
derecho de disposición sobre la cosa usufructuada. Hay que ver la diferencia.
- El derecho de disposición sobre el usufructo: Si alguien me vende el derecho de usufructo,
yo ese derecho de usufructo se lo puedo vender a un amigo máximo por el período para el
cual está usufructuada la cosa.
- El derecho de disposición sobre la cosa usufructuada: Me conceden el derecho de usufructo
sobre la finca, pero además me dicen que si yo estuviera en necesidad, podría disponer de la
finca en venta (en este caso no se restituirá).
En conclusión, también se puede estipular por autonomía de la voluntad, que el usufructuario pueda
disponer, pueda vender, la cosa usufructuada (si así se ha estipulado en el título por el cual está
adquiriendo el derecho real de usufructo).

CONSTITUCIÓN: La regulación viene en el artículo 468 CC “El usufructo se constituye por la ley, por
la voluntad de los particulares manifestada en actos entre vivos o en última voluntad, y por
prescripción”.
- Usufructo legal: El usufructo legal que se reconoce es el del cónyuge viudo (=supérstite)
sobre el patrimonio del consorte difunto (834-840 CC). Si hay hijos, un tercio. Si no hay
descendientes pero sí ascendientes, la mitad. Si no hay ni ascendientes ni descendientes,
dos tercios.
- Usufructo voluntario o negocial: Es el que se establece bien intervivos (título gratuito como
por ejemplo una donación/título oneroso que es lo que se hace por enajenación o por
retención) bien mortis causa (el usufructo viene por testamento).
- Usufructo por prescripción adquisitiva: Usucapión de usufructo.

SUJETOS DEL DERECHO DE USUFRUCTO: Se llama usufructuario al titular del derecho, que es quien
disfruta de la cosa ajena, sin que exista ninguna regla legal de capacidad para serlo, bastando para
ello con tener personalidad (el niño de corta edad, o el mayor incapacitado, podrán ser titulares de
un usufructo, aunque, claro está, necesitarán el concurso desus representantes para ejercitar los
derechos que del mismo puedan derivarse). Usufructuario puede ser, tanto una persona física como
una persona jurídica. En caso de ser una persona jurídica, el Código no permite que se constituya por
un plazo superior a treinta años (art. 515), garantizando así esa nota de temporalidad que
caracteriza al usufructo.

El artículo 469 dice “Podrá constituirse el usufructo en todo o parte de los frutos de la cosa, a favor
de una o varias personas, simultánea o sucesivamente, y en todo o caso, desde o hasta cierto día,
puramente o bajo condición. También puede constituirse sobre un derecho siempre que no sea
personalísimo o intransmisible”.

Seguramente, lo habitual en la práctica será que la condición de usufructuario recaiga en una sola
persona individualmente considerada; pero nada impide que en el usufructo pueda darse una
situación de cotitularidad, de manera que la condición de usufructuario recaiga sobre varias
personas (varios cousufructuarios de una misma cosa), en cuyo caso caben a su vez dos posibilidades
distintas según la manera en la que el usufructo se haya constituido: o simultánea o sucesivamente
(Vid. art. 469 Cc). Cuando se nombra de forma simultánea, nos vamos a encontrar con que se ha
formado una cotitularidad (hay una comunidad de bienes, son comuneros).

Se habla de usufructo simultáneo cuando los varios cousufructuarios ostentan esa cualidad conjunta
y simultáneamente, como sucede en cualquier otro caso de cotitularidad de un derecho
(supongamos que una persona dispone en su testamento de la propiedad de una finca en favor de
cierta institución benéfica, al tiempo que constituye un usufructo sobre ella en favor de sus tres
únicos sobrinos). Para este supuesto, de usufructo constituido en favor de varias personas vivas al
tiempo de su constitución, dispone el art. 521 del Código, que «El usufructo constituido en provecho
de varias personas vivas al tiempo de su constitución, no se extinguirá hasta la muerte de la última
que sobreviviere».

En esta situación, y salvo que del título constitutivo del usufructo pueda deducirse otra cosa,
conforme vayan falleciendo los cotitulares el usufructo va concentrándose en los sobrevivientes, de
modo que el último en morir llegará a ser usufructuario único de la cosa. Se dice entonces que se ha
ido produciendo un acrecimiento del usufructo en favor de los cousufructuarios sobrevivientes.

Cuando es un usufructo testamentario, y alguien muere, pasa a los demás por el derecho de acrecer
(la parte proporcional). Otra situación es cuando el usufructo sea mediante donación, y en ese caso,
el artículo 637 CC dice “cuando la donación hubiere sido hecha a varias personas conjuntamente, se
entenderá por partes iguales; y no se dará entre ellas el derecho de acrecer, si el donante no hubiese
dispuesto otra cosa. Se exceptúan de esta disposición las donaciones hechas conjuntamente a
ambos cónyuges, entre los cuales tendrá lugar aquel derecho, si el donante no hubiese dispuesto lo
contrario”. Aquí lo que nos interesa es que se entiende siempre por partes iguales si no se ha
establecido cuota. Tenemos que entender también la diferencia entre las donaciones por razón de
matrimonio y las donaciones a cónyuges. La donación por razón de matrimonio es que antes de la
celebración del matrimonio alguien nos dona un usufructo. La diferencia es que las donaciones por
razón de matrimonio van por cuotas, 50%. Sin embargo, si nosotros hacemos una donación a unos
cónyuges que están casados en gananciales, la donación automáticamente pasa a la sociedad de
gananciales.

Esto son aspectos formales, porque aunque uno sea por derecho de acrecer y el otro sea por la regla
general del 521 CC, al final el resultado es el mismo: si alguien muere, se concentra entre los que
siguen vivos. La cosa es que aunque no hubiera acrecimiento, hay una comunidad, y como hay una
comunidad, se mantiene.

Y estaremos en presencia de usufructos sucesivos cuando se constituye el usufructo en favor de


varias personas, pero para que sean usufructuarias unas después de otras (Se constituye el usufructo
en favor de A, para que a su muerte —o llegado cierto día, u ocurrido cierto evento— sea
usufructuario B, y la muerte de éste, lo sea C, y así sucesivamente). Esta situación, a su vez, admite
dos posibilidades diferentes: que todas esas personas ya vivan al constituir el usufructo, o que
algunas de ellas aún no haya nacido en ese momento.
Si todos los que sucesivamente han de ser usufructuarios de la misma cosa viven ya al constituir el
usufructo (en el caso anterior, A, B y C son tres hermanos de distintas edades), no hay límite en
cuanto al número de posibles usufructuarios, extinguiéndose el usufructo al fallecimiento del último
de ellos por aplicación de lo prevenido en el art. 521 Cc ya visto. La característica de la temporalidad
del usufructo queda así salvaguardada, toda vez que necesariamente llegará el día en que muera el
último de los usufructuarios.

Pero en este orden de cosas, mayores problemas plantea el caso de que entre los sucesivos
usufructuarios haya algunos que todavía no han llegado a nacer, pues por ese camino podría
burlarse ese carácter de temporalidad esencial al usufructo (imaginemos que se constituye un
usufructo a favor de A, para que después pase a su primogénito aún no nacido, y después al propio
primogénito de éste,nieto de A, y así sucesivamente). La cuestión se salva aplicando a este supuesto,
por la remisión contenida en los arts. 640 y 787 Cc, el límite prevenido en el art. 781 del propio
Código para las sustituciones fideicomisarias —que serán motivo de estudio en Derecho de
sucesiones mortis causa— en cuya virtud sólo serán posibles dos usufructuarios sucesivos en caso de
que no vivan todavía al tiempo de constituirse el usufructo.

OBJETO DE USUFRUCTO: Con respecto al objeto tenemos que tener presente los artículos 469 y 490
CC. El artículo 469 dice: “Podrá constituirse el usufructo en todo o parte de los frutos de la cosa, a
favor de una o varias personas, simultánea o sucesivamente, y en todo caso, desde o hasta cierto
día, puramente o bajo condición. También puede constituirse sobre un derecho siempre que no sea
personalísimo o intransmisible”. Aquí lo que nos interesa es la parte que corresponde al objeto, es
decir, “en todo o parte de los frutos de la cosa” y “también puede constituirse sobre un derecho
siempre que no sea personalísimo o intransmisible”. Nos están diciendo que recae sobre cosas o
derechos. Hay que distinguir las circunstancias sobre las que va a poder recaer el derecho de
usufructo. Entonces, tenemos por un lado las cosas materiales y por otro lado los derechos.

Las cosas materiales pueden ser muebles o inmuebles. Además, otra característica para que puedan
estar considerados como cosas dentro de lo que estamos tratando en el ámbito del derecho civil, es
que tienen que ser cosas apropiables, dentro del comercio y que puedan ser objeto de uso,
utilización o disfrute. El CC nos está diciendo que puede recaer sobre la totalidad de la cosa, o sobre
una parte del mismo. Es decir, nosotros podemos cuantificar exactamente sobre qué está
recayendo. Podemos tener un usufructo de cuota, que es cuando tenemos un proindiviso
(comunidad de bienes). En relación a esto está el artículo 490 CC “El usufructuario de parte de una
cosa poseída en común ejercerá todos los derechos que correspondan al propietario de ella
referentes a la administración y a la percepción de frutos o intereses. Si cesare la comunidad por
dividirse la cosa poseída en común, corresponderá al usufructuario el usufructo de la parte que se
adjudicare al propietario o condueño”.

Cuando tenemos una finca en proindiviso, si nosotros somos uno de los comuneros y hemos
concedido el derecho real de usufructo, el usufructo recae sobre la cuota del comunero. De tal
forma que si en un momento determinado el proindiviso desaparece y se otorga a cada uno lo
correspondiente a su cuota, la cuota del comunero estará gravada con un derecho real de usufructo.
Es decir, no desaparece el usufructo a causa de desaparecer la comunidad de propietarios, sino que
reaparece en la porción que le hubiera correspondido al propietario.

Junto con las cosas materiales, también podemos estipular el derecho real de usufructo sobre
derechos. Pero en este caso, los derechos que pueden verse afectados por el usufructo, nunca
pueden ser personalísimos ni intransmisibles. Los derechos que están siendo objeto de derecho de
usufructo tienen que ser NO PERSONALES y TRANSMISIBLES. Por ejemplo, el derecho de uso y
habitación es un derecho real, pero sabemos que es un derecho real personalísimo e intransmisible
(esta persona no va a poder nunca retransmitirlo). Los derechos morales (que están en el art.14 de la
Ley de Propiedad Intelectual), que son de carácter personal (como el derecho al nombre, el derecho
a la integridad…), son intransmisibles. Por lo tanto, nunca el autor podrá dar un derecho real de
usufructo sobre esos derechos. Por otro lado, los derechos económicos SÍ pueden ser dados en
usufructo. Se puede dar también un derecho real de usufructo de un derecho de crédito (si a mí me
corresponde una renta vitalicia, yo le puedo entregar el derecho de usufructo a otra persona sobre
ese derecho de renta vitalicia).

CONTENIDO DEL DERECHO DE USUFRUCTO: Nos vamos al artículo 470, que nos está diciendo cómo
se rige el Derecho real de usufructo. Dice así: “Los derechos y las obligaciones del usufructuario
serán los que determine el título constitutivo del usufructo; en su defecto, o por insuficiencia de
éste, se observarán las disposiciones contenidas en las dos Secciones siguientes”. Una de las
secciones es sobre los derechos del usufructuario, y la segunda sobre cuáles son las obligaciones del
usufructuario. El artículo 470 está pensado para los usufructos voluntarios, y se excluyen los
usufructos legales (porque en esos será lo que establezca el CC directamente). Esto lo estamos
diciendo porque en un principio, hay una prevalencia de la autonomía de la voluntad, que va a estar
fijada en el título. El contenido del derecho real de usufructo primero va a estar regido en el título
por el que se ha constituido. Nos tiene que quedar muy claro que salvo que sea un usufructo legal,
en todos los demás hay un título constitutivo. Hoy por hoy el usufructo legal que puede haber es el
usufructo del cónyuge supérstite.

Por eso, ante una duda o un problema que nos surja en el curso ya del derecho real de usufructo,
nosotros para solucionar esa duda entre el nudo propietario y el usufructuario iremos al título
constitutivo. Después, en defecto de que no se hubiera previsto nada en el título constitutivo,
iremos a lo que establece el CC en materia de derechos reales de usufructo (es complementario el
CC cuando el usufructo es voluntario).

OBLIGACIONES INICIALES: Antes de entrar en el goce, hay unas obligaciones previas. Esas
obligaciones las tenemos en el artículo 491 CC: “El usufructuario, antes de entrar en el goce de los
bienes, está obligado: 1.º A formar, con citación del propietario o de su legítimo representante,
inventario de todos ellos, haciendo tasar los muebles y describiendo el estado de los inmuebles. 2.º A
prestar fianza, comprometiéndose a cumplir las obligaciones que le correspondan con arreglo a esta
sección”. Hay dos obligaciones previas. El usufructuario el derecho que tiene de forma inmediata
cuando se le otorga el derecho real de usufructo es entrar en posesión. Por lo tanto, aquí lo que nos
está diciendo es que antes de la entrega y antes de la entrada en posesión, el usufructuario tiene
dos obligaciones: la de hacer inventario y la de prestar fianza.
- Hacer inventario: Se requiere que intervengan ambas partes en el momento de hacer
inventario. Por lo tanto, es el usufructuario quien hará el inventario, pero citará al
propietario o a su representante. Si este no viniera, nosotros podemos pedir un notario si
nos interesara, porque es como una prueba (que venga un tercero). A ser posible tiene que
estar suscrito por ambas partes, y si no estuviera suscrito por ambas partes es cuando se
establecen los medios adecuados para que quede constancia (mediante un tercero
imparcial) de que el inventario se hizo. El gasto del inventario corre a cuenta del
usufructuario.
- Prestar fianza: La fianza puede ser personal (un aval) o real (inmueble). Esta fianza tiene que
ser suficiente para cubrir cualquier circunstancia o imprevisto que pueda suceder, y que
pueda causar un perjuicio. Con lo cual, tenemos que mirar y valorar y por eso se ha hecho el
inventario.
DISPENSA DEL INVENTARIO/FIANZA: La dispensa puede ser de carácter voluntaria o una dispensa
legal (afecta a la fianza).

Con respecto a la voluntaria, significa que en el propio título, voluntariamente, las partes han
excluido que se haga inventario o se preste fianza. Quien dispensa, normalmente es el propietario.
En el supuesto de que lo solicitara el usufructuario, porque considera que el usufructo no es de la
envergadura necesaria para hacer inventario o fianza, la dispensa la puede establecer la autoridad
judicial SIEMPRE A INSTANCIA DEL USUFRUCTUARIO. Es evidente que si la dispensa la hace la
autoridad judicial, no será una dispensa voluntaria sino que será una dispensa judicial. Para ambas,
la dispensa se puede hacer en el momento de constituirse el usufructo, o en cualquier momento
posterior. LA DISPENSA ES IRREVOCABLE Y SE PUEDE HACER EN UN MOMENTO POSTERIOR AL
TÍTULO CONSTITUTIVO. La dispensa tiene que ser realizada expresamente, el silencio no será una
presunción de dispensa.

El artículo 493 nos dice que el usufructuario, cualquiera que sea el título de usufructo, podrá ser
dispensado de la obligación de hacer inventario o de prestar fianza, cuando de ello no resultare
perjuicio a nadie.

Por otro lado, hay una dispensa de carácter legal, que es la que aparece en el artículo 492 CC y
afecta solo a la fianza.
Artículo 492 CC
La disposición contenida en el número segundo del precedente artículo no es aplicable al vendedor
o donante que se hubiere reservado el usufructo de los bienes vendidos o donados ni a los padres
usufructuarios de los bienes de los hijos, ni al cónyuge sobreviviente respecto de la cuota legal
usufructuaria, si no contrajeren los padres o el cónyuge ulterior matrimonio.

Por lo tanto, en el caso de la fianza, tenemos una dispensa de carácter legal. Esta dispensa afecta a:
- Usufructo por retención→ No tendrá que prestar fianza el vendedor o donante que se
hubiere reservado el usufructo de los bienes vendidos o donados. Por lo tanto, la dispensa
legal afecta al vendedor o al donante. A esto se le llama usufructo por retención.
- Padres usufructuarios de bienes de hijos → Aquí los usufructuarios son los padres. Se
considera que no tienen que prestar fianza SALVO que contrajeran nuevo matrimonio.
- Cónyuge supérstite→ Aquí si estamos ante el usufructo legal. El cónyuge supérstite no tiene
que prestar fianza, pero si contrae matrimonio sí.

INCUMPLIMIENTO DE OBLIGACIONES INICIALES: El nudo propietario tiene una serie de facultades.


En la primera línea del 491 nos dice que el usufructuario, antes de entrar en el goce de los bienes,
está obligado a (...). Esto quiere decir que el usufructuario nunca podría exigirle al nudo propietario
la entrega del bien usufructuado. Nos encontramos con que el propietario, ante esta circunstancia
de incumplimiento, tiene una serie de opciones o posibilidades. Las opciones vienen en el artículo
494 CC:
Artículo 494
No prestando el usufructuario la FIANZA en los casos en que deba darla, podrá el propietario
exigir que los inmuebles se pongan en administración, que los muebles se vendan, que los efectos
públicos, títulos de crédito nominativos o al portador se conviertan en inscripciones o se depositen
en un banco o establecimiento público, y que los capitales o sumas en metálico y el precio de la
enajenación de los bienes muebles se inviertan en valores seguros.

El interés del precio de las cosas muebles y de los efectos públicos y valores, y los productos de los
bienes puestos en administración, pertenecen al usufructuario.

También podrá el propietario, si lo prefiere, mientras el usufructuario no preste fianza o quede


dispensado de ella, retener en su poder los bienes del usufructo, en calidad de administrador, y
con la obligación de entregar al usufructuario su producto líquido, deducida la suma que por dicha
administración se convenga o judicialmente se le señale.

Qué posibilidades tiene:


- Si es un inmueble, este se puede poner en administración
- Si son muebles, se pueden vender. Aquí hay una excepción (495.3: Si no quisiere el
propietario que se vendan algunos muebles por su mérito artístico o porque tengan un precio
de afección, podrá exigir que se le entreguen, afianzando el abono del interés legal del valor
en tasación).
- Los efectos públicos, títulos de crédito nominativos o al portador se pueden convertir en
inscripciones o se pueden depositar en un banco o establecimiento público.
- Los capitales o sumas en metálico y el precio de la enajenación de los bienes muebles se
podrán invertir en valores seguros.

Todo esto significa que todos los intereses que se produzcan de todos bienes que se han puesto en
administración, pertenecen al usufructuario. Aunque el nudo propietario sea el administrador,
pertenece al usufructuario. La administración está valorada económicamente, luego por lo tanto,
con los frutos van a tener que compensarse los gastos de administración.

También puede el propietario retener en su poder los bienes del usufructo, en calidad de
administrador.

Por otro lado, el artículo 495 1 y 2 nos está diciendo que hay unas excepciones a favor del
usufructuario en este caso. Dice así:
- Si el usufructuario que no haya prestado fianza reclamare, bajo caución juratoria, la entrega
de los muebles necesarios para su uso, y que se le asigne habitación para él y su familia en
una casa comprendida en el usufructo, podrá el Juez acceder a esta petición, consultadas las
circunstancias del caso.
- Lo mismo se entenderá respecto de los instrumentos, herramientas y demás bienes muebles
necesarios para la industria a que se dedique.
La caución juratoria es que, si estar prestando fianza, se dice “yo me comprometo a que si sucediera
cualquier cosa, entregaré X”. SOLO PIDE OBJETOS PARA ATENDER NECESIDADES PERENTORIAS, no
tiene todos los derechos que le va a dar el usufructo, está muy limitado. Es como si fuera un derecho
de uso y habitación mínimo.

CUMPLIMIENTO, CONSECUENCIAS: El usufructuario SÍ entra en el goce directo. El artículo 496 CC


nos dice “Prestada la fianza por el usufructuario, tendrá derecho a todos los productos desde el día
en que, conforme al título constitutivo del usufructo, debió comenzar a percibirlos”. La fianza no es
una condición legal para el nacimiento del derecho de los frutos, la fianza no es el origen del derecho
a los frutos. Es más bien una condición del ejercicio a percibirlos. El derecho a percibir los frutos
surge en el momento que se constituye. La fianza no da lugar al nacimiento de los frutos, lo que es
es una condición para el ejercicio a percibirlos directamente (antes los estaba percibiendo el nudo
propietario). Por eso se dice que tiene efectos retroactivos hasta el momento de constitución. El
usufructuario a partir del momento de la prestación de la fianza, tiene derecho a exigir la entrega de
todos los frutos anteriores. De todo esto significa que el nudo propietario tiene una obligación
implícita, porque tiene que conservar las cosas, y tiene que conservar los frutos. Si la conservación
no fuera posible, bien porque el coste de conservación sea muy elevado, bien porque los frutos
pudiesen perecer, habría que enajenar todos los frutos, y el precio obtenido es lo que se le entrega
al usufructuario. La conservación jamás tiene que suponerle una carga económica al propietario,
porque desde ese momento, se desprenderá de ellos y entregará el precio.

RÉGIMEN JURÍDICO: El usufructuario va a tener una serie de derechos y una serie de obligaciones, y
el nudo propietario lo mismo pero a la inversa (el derecho de uno va a ser obligación del otro y
viceversa).
- El derecho básico del usufructuario es la entrega en posesión. El disfrute, obtención de
frutos, poder de disposición, etc, serán las facultades que nos otorga esa puesta en
disposición por el derecho de usufructo, pero el derecho básico es la entrega en posesión.
También tendremos que estudiar qué ocurre con las mejoras y con los deterioros.
- El usufructuario tiene otras obligaciones: conservación/custodia,
mantenimiento/reparación, gastos, restitución.

POSESIÓN→ Es el derecho fundamental que tiene el usufructuario. Significa que a partir de este
momento, el usufructuario tiene todo tipo de acciones para reclamar al poseedor actual de la cosa,
que se le entregue. En este caso, él va a ser el poseedor inmediato, frente al propietario que será el
mediato. Como poseedor inmediato, va a tener todas las acciones de protección sumaria contra el
poseedor mediato. Puede tener las acciones de retener y recuperar la cosa. Y, esta posesión, si tiene
la buena fe en el momento de constituirse, es apta para la usucapión. La puesta en posesión de la
cosa para disfrutar, tiene una excepción: Hay un usufructuario al cual puede ser que no se le
entregue la posesión, y es el cónyuge viudo supérstite (839: “Los herederos podrán satisfacer al
cónyuge su parte de usufructo, asignándole una renta vitalicia, los productos de determinados
bienes, o un capital en efectivo, procediendo de mutuo acuerdo y, en su defecto, por virtud de
mandato judicial”). En este caso, al cónyuge supérstite, efectivamente, se le puede dejar sin el
usufructo.

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