Desarrollo del pensamiento grupal
El líder debe planificar, presupuestar, organizar, gestionar, controlar y solucionar problemas. Además, también debe
establecer directrices y objetivos en un lenguaje claro y tras escuchar otras opiniones, lograr el consenso y comunicarlo
eficazmente a todos. También le corresponde implicar al equipo para que se sienta partícipe de los problemas, planes y
logros de la organización.
Decálogo del lider eficaz
1. Muestra interés positivo por las personas que coordina
2. Se comunica con claridad, no fomenta la ambigüedad o los malentendidos
3. Mantiene la moral elevada. Plantea un proyecto; «Ningún viento es favorable para el hombre que no sabe dónde va»
4. Es un ejemplo a imitar. Despierta entusiasmo
5. Ejerce influencia sin autoridad. Pide no manda. Rara vez da órdenes
6. Muestra respeto a sus colegas y subordinados
7. Demuestra que tiene fe y que confía en sus colaboradores
8. Estimula a los subordinados a dar su punto de vista
9. Actúa con justicia
10. Manifiesta su aprobación; sabe reforzar y apoyar
Las tareas del buen líder se pueden sintetizar en estas cuatro funciones:
a. Motivar a los subordinados, es una de las tareas más complejas, dado que las motivaciones son cambiantes en función
de las personas y el momento. Para ello, además de las recompensas materiales, existen otra serie de recompensas
personales que pueden resultar de igual o mayor importancia, como la realización personal, la responsabilidad, el
reconocimiento social.
b. Delegar tareas, es un recurso para incentivar a los miembros del grupo. También supone un gran beneficio tanto para
el líder como para el equipo, ya que permite al líder disponer de más tiempo para la realización de otras tareas y por
otra, hace que los miembros del equipo tengan la oportunidad de desarrollarse realizando tareas de mayor importancia.
c. Evaluar la actividad, supone identificar tanto los aspectos de la tarea que se están desarrollando de forma adecuada,
como aquellos en los que no se está haciendo así. Esta función está relacionada con la motivación, pues sólo así los
subordinados están en condiciones de saber si una tarea se ha realizado correctamente o no.
d. Facilitar el proceso de toma de decisiones dentro del grupo de trabajo, lo que supone la realización de reuniones y la
dirección de las mismas por parte del líder, que debe aportar información sobre el problema. Para desarrollar esta
función es conveniente que el líder tenga conocimientos sobre dinámicas de grupos, habilidades de comunicación y
dirección de reuniones, con el fin de dinamizar lo más posible las mismas y hacerlas operativas y fructíferas.
Las reuniones de trabajo constituyen el foro idóneo dónde debatir posturas, planificar acciones, buscar soluciones o
analizar resultados. Para ello, los participantes están guiados por un moderador que busca potenciar las habilidades
individuales para el beneficio del grupo. Para que una reunión sea útil para el equipo de trabajo es necesario:
– Que haya objetivos y claros
– Las reuniones deben realizarse (salvo excepción) de forma regular el mismo día y hora. Además, deben empezar y
finalizar a una hora prefijada de antemano, y no durar más de dos horas.
– Debe procurarse al máximo que no existan interrupciones durante la reunión y que el moderador procure seguir el
orden del día y realice un claro reparto de tareas entre los participantes.
La tarea del líder no es fácil, sin embargo las dos reglas fundamentales que no debe olvidar son; fijar una meta clara y
compartir los logros con los miembros del equipo.