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Marx

El documento aborda la crítica de Marx a la ideología y la alienación en la sociedad capitalista, destacando que la conciencia humana es influenciada por las condiciones sociales y económicas. Marx propone el materialismo histórico como una herramienta para entender y transformar la realidad social, enfatizando la lucha de clases como motor del cambio. La religión y la propiedad privada son vistas como formas de alienación que perpetúan la desigualdad, y el comunismo se presenta como la solución para alcanzar la verdadera libertad y realización humana.

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El documento aborda la crítica de Marx a la ideología y la alienación en la sociedad capitalista, destacando que la conciencia humana es influenciada por las condiciones sociales y económicas. Marx propone el materialismo histórico como una herramienta para entender y transformar la realidad social, enfatizando la lucha de clases como motor del cambio. La religión y la propiedad privada son vistas como formas de alienación que perpetúan la desigualdad, y el comunismo se presenta como la solución para alcanzar la verdadera libertad y realización humana.

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Marx​

El problema de la realidad y/o del conocimiento

Ideología: ilusión y conocimiento científico

Todo ser humano tiene una ideología, que consiste en sus ideas o representaciones,
verdaderas o falsas, de la sociedad en la que vive. En el marxismo se considera que la
ideología se basa en percepciones y en vivencias parciales o deformadas de la
realidad y no en una acuciosa concepción, la realidad y las representaciones que la
conforman. Como consecuencia, la realidad y las condiciones de desarrollo de la vida
de los seres humanos resultarán, a su vez, falsificadas.

El marxismo tendió a considerar que la clase dominante de la sociedad contribuyó a


educar a las masas mediante la ideología, a través de la clase dirigente en los medios
para la producción material y con ello tiene también los medios para la producción
espiritual o intelectual. Así que las ideas de clase dominante se encuentran
distorsionadas, cubriendo las ideas de generación en los medios y de tiempo
necesarios para descomponer la realidad.

Según Marx, las ideas dominantes son la expresión de las clases dominantes que
materializan estas ideas de intereses que facilitan su dominación. Para conseguir este
control, esta clase presenta su visión del mundo y tiene términos comunes de las
relaciones y clases sociales, muestra lo que las normas sociales resultantes del
conocimiento los lleva a un conformismo al ser engañados por estas ideas.

La conciencia humana es, para el marxismo, un derivado del ser social que se
construye en gran parte mediante la ideología. Si esta ideología refleja los intereses
económicos y las preferencias de la clase dominante, como resultado genera una falsa
conciencia.

Teoría y praxis

Para resolver esta situación y descubrir la auténtica realidad a la mayoría de la


sociedad, es necesario recurrir a la ciencia. Para el marxismo, el materialismo
histórico sería la ciencia de la realidad social, destinada a desempeñar un doble
papel: teórico, que sirve para explicar en qué consiste la verdadera realidad social e
histórica, y práctico, que permite su transformación.

Cuando Marx habla de la función práctica del materialismo histórico, se está refiriendo
a la praxis. Este concepto implica una actividad práctica, es decir, una tarea vital que
va más allá de lo teórico. Se concibe la actividad humana como actividad objetiva.
Con ello se supera, de manera específica, al papel meramente contemplativo que
Marx encontraba que había tenido la filosofía hasta ese momento.
Marx pretendía superar, así, la situación de explotación y de engaño a la que se
encuentra sometida la clase proletaria, logrando la auténtica realización de todos los
seres humanos.

ANTROPOLOGÍA
El ser humano es para Marx un ser natural y corpóreo, cuya actividad tiene por
objeto la naturaleza, de la que obtiene lo necesario para vivir. Cuando las condiciones
económicas existentes en el modo de producción capitalista (la división del trabajo, la
propiedad privada y el intercambio desigual) provocan la opresión y la explotación del
ser humano hasta impedirle realizar libremente esta actividad, se produce la
alienación.
La alienación refleja una situación histórica, no dada por la naturaleza, que se
puede superar. Su fundamento son las relaciones económicas, lo que va a hacer de la
alienación económica el núcleo central del análisis marxista. Esta alienación adopta
tres formas:
-​ La desposesión: con su actividad, el ser humano crea un mundo en el que la
naturaleza aparece como su obra y, sin embargo, en el modo de producción
capitalista esa actividad no le permite ser dueño de sí ni de lo que produce, que
se presenta como algo ajeno.
-​ La despersonalización: el ser humano, desposeído de los objetos que crea,
deviene, él mismo, objeto, viéndose negado como persona.
-​ La deshumanización: como consecuencia de la despersonalización, los seres
humanos se deshumanizan al tener que someterse a unas relaciones sociales
injustas, a causa de las que son explotados como máquinas y reconocidos sólo
como tales.
La alienación convierte al ser humano en instrumento para otros fines. Sin embargo,
incluso estando alienado, el individuo puede adquirir conciencia de su situación y ser
capaz de superarla creando un sistema alternativo de organización económica y de
relaciones sociales. En este sentido, el comunismo y la abolición de la propiedad
privada aparecen como los modos de acabar con el trabajo alienado.
La alienación económica y la religiosa son las principales formas de alienación
analizadas por Marx, pero también señaló otras que se relacionan en todos los casos
con la tendencia humana a interpretar la realidad ideológicamente, esto es, de
manera falsa o ilusoria.
-​ La alienación social, que consiste en la división de la sociedad en dos clases
sociales: la burguesía, dueña de los medios de producción, y el proletariado,
que depende de la burguesía, pues sólo puede vender su fuerza física y su
habilidad intelectual.
-​ La alienación política, que se basa en la división entre la sociedad civil, en la
que participan las distintas clases sociales, y el Estado, dominado por la
burguesía. También se refirió a esta alienación política como la división que hay
en cada ciudadano entre sus intereses privados y los públicos.
-​ La alienación filosófica remite a la crítica de Marx a la capacidad de los filósofos
para conformarse con la interpretación del mundo, desentendiéndose del
intento de transformarlo.
La lucha del marxismo contra las distintas formas de alienación pretende devolver al
ser humano a su auténtico ser, objetivo, que permite entender el marxismo como un
humanismo.
DIOS
La religión como producto humano
Para Marx, solo existen el ser humano y la naturaleza, que se relacionan a
través del trabajo. Lo trascendente supone introducir un elemento de irrealidad en el
mundo en cuanto sobrepasa esa relación. La misma fe en Dios la considera Marx
opuesta a la idea de libertad: el ser humano no puede ser libre si debe su ser a otro.
Ya en su tesis doctoral, Marx asume como propio el rechazo en el epicureísmo a
que el ser humano se subordine a cualquier creencia popular en los dioses. Y
siguiendo al filósofo Ludwig Feuerbach, encuentra una elaborada argumentación de
esa convicción, pues, para Feuerbach, la religión es un derivado de la antropología, el
ser humano es quien crea la religión.
Marx acepta el análisis de Feuerbach según el cual la alienación religiosa hace
que el ser humano divida el mundo natural y sensible, por un lado, en un mundo
religioso y, por otro, en un mundo terrenal. Pero la solución no es trasladar de nuevo
el mundo religioso al mundo natural, pues lo único que se conseguiría sería volver al
punto de partida. Hace falta mostrar por qué la humanidad ha tenido que recurrir a
ese artificio. La conclusión a la que llegará Marx es que la alienación religiosa es fruto
de la contradicción del mundo natural consigo mismo, contradicción que tiene lugar
en la historia.
De la religión a la sociedad
La religión aparece, entonces, no solo como consecuencia de las relaciones
sociales humanas, sino, a la vez, como protesta contra esas relaciones. Por tanto, hay
que comprender la raíz del sentimiento religioso, como hizo Feuerbach, pero no es
suficiente con quedarse en su actitud contemplativa, sino que también es necesario
cambiar esa situación prácticamente. La praxis va a convertir la crítica de la religión
en una crítica que afecta tanto a la religión como a la sociedad, al derecho y a la
política, y que quiere abrir paso a su transformación.
En Marx, por tanto, coincide la concepción de la religión como alienación con la
idea de Dios como proyección fantástica del ser humano y con la explicación de la
religión como manifestación de las condiciones reales de existencia.
Desvelar lo religioso
Al prestar una justificación ideológica a las desigualdades sociales, la religión
oculta la verdadera relación entre los seres humanos y la naturaleza. La religión
prolonga la injusticia social y proporciona estabilidad a la sociedad opresiva al
promover la resignación del ser humano y al proponer su compensación en el más
allá.
Mediante su crítica de la religión, Marx pretende liberar al ser humano de falsas
ilusiones y de una felicidad irreal, para ponerlo en condiciones de alcanzar la
auténtica felicidad. La superación de la religión se producirá cuando las condiciones
de vida de las personas les ofrezcan unas relaciones adecuadas entre ellas y la
naturaleza. El ateísmo es el primer paso para lograr la realización humana, paso
abstracto o filosófico, que sólo el comunismo, un paso real, puede permitir alcanzar al
ser humano.

SOCIEDAD
El materialismo histórico es la teoría que explica cómo se ha llegado a esta
situación de miseria, explotación y alienación; no es una situación natural y se puede,
debe, cambiar.
El materialismo histórico es dialéctico y se basa en la dialéctica hegeliana: la
realidad es dinámica, hay lucha de elementos contrarios; estos elementos llegan a
anularse entre sí, y surge una nueva lucha, contra la que hay que plantear un
contrario que la anule. La lucha la determinan las condiciones sociales y no las ideas.
Según Marx, no es la conciencia la que determina la realidad social, sino la realidad
social la que determina la conciencia.
Marx distingue dos elementos en la sociedad: la estructura económica
(elemento determinante), que abarca las relaciones de producción (las relaciones de
propiedad); superestructura (elemento condicionado por la estructura económica),
abarca la ideología y la organización jurídica y política que está al servicio de la
ideología dominante. Por ideología Marx entiende un sistema de representaciones de
los hombres en una época y una sociedad y, en sentido restringido, es una
interpretación falsificadora de la realidad que favorece los intereses de la clase
dominante y sirve para justificar su dominio.
Cada sociedad está determinada por un modo de producción, y el paso de unos
medios de producción a otros determina el devenir histórico. Este paso de medios de
producción está motivado por la lucha de clases, por sus intereses (tesis), los cambios
producen una revolución (antítesis), surge una nueva forma social (síntesis). Esta es
la dialéctica de Hegel.
Cada modo de producción contiene dos elementos: las fuerzas productivas, o
materia prima, actividad del trabajador y medios de producción (maquinaria);
relaciones sociales de producción, que se dan al producir, distribuir y consumir los
bienes, se dan entre la clase dominante (poseedores de los medios) y la clase
dominada (fuerza del trabajo). Esa es la estructura de la sociedad.
El materialismo histórico propone la idea de que de la infraestructura brota la
superestructura, y esta abarca dos aspectos claves: la estructura política y jurídica
que sirve para regular el funcionamiento social (importancia capital tienen las
relaciones de propiedad, Marx considera que el Estado es un instrumento de poder de
la clase dominante) y la estructura ideológica o forma de conciencia (la falsa
conciencia viene justificada por las creencias, las costumbres, valores determinados
por disciplinas como la cultura, la religión, la filosofía, el arte...).
Según Marx, una sociedad no desaparece antes de que sean desarrolladas todas
las fuerzas productivas que puede contener y antes de que las nuevas relaciones de
producción que acabarán por sustituirla no se impongan y hasta que las condiciones
materiales de existencia de esas relaciones hayan sido incubadas en el seno de la
vieja sociedad. Entonces el avance histórico se genera cambiando los modos de
producción al desarrollarse las fuerzas productivas “nuevas” (impulsadas por los
avances tecnológicos), pero las relaciones de producción “viejas” las quieren frenar.
Se llega al enfrentamiento social, pues los dominantes quieren mantener el sistema y
los dominados quieren cambiarlo (revolución). Esta situación se ha producido en la
historia en varias ocasiones:
-​ Sociedad antigua o esclavista. Hombres libres y esclavos.
-​ Sociedad feudal. Señores y vasallos.
-​ Sociedad burguesa o capitalista. Burguesía y proletariado.
Esta sociedad burguesa, contemporánea a Marx, capitalista además, se basa en
la propiedad de los medios de producción por parte de una clase minoritaria
dominante, la burguesía, y la explotación del proletariado, que constituye la mayoría
de la sociedad.
POLÍTICA
Marx critica, en su obra El Capital (1867), al capitalismo centrándose en cómo
la mercancía y su tratamiento influye en la sociedad y cambia el sistema.
En principio, la mercancía tiene valores:
-​ De uso. Satisface necesidades, es útil.
-​ De cambio. Se mide en dinero.
-​ De mercado. Depende de la ley de oferta y demanda.
Al terminar el trabajo, el producto queda como propiedad del patrón; el
trabajador recibe su salario, pero el objeto vale más, y produce la plusvalía (beneficio
que genera un producto/mercancía al venderse en el mercado, descontando lo que
cuesta producirlo).
Cuando se acumulan las plusvalías, se origina el capital, pero también
desigualdades y se produce la conversión del trabajo en alienación y esclavitud.
¿Por qué?
En este sistema, el capitalista intenta abaratar los costes, invierte en
maquinaria (tecnológicamente superior) para producir más y vender más barato; pero
el trabajador labora más por el mismo salario. Estas máquinas, compradas con el
dinero producido por el trabajador, van sustituyéndolos, con lo cual, los trabajadores
de los sectores se enfrentan y el proletario va perdiendo, pues hay más parados, hay
menos consumo y sobran productos. Las grandes empresas sí pueden soportar esta
dinámica, pero las pequeñas van cayendo, y el capital crece llegando a las manos de
grandes propietarios muy poderosos, pero muy pocos.
Esta situación es cada vez más irracional, se producen muchas cosas, pero cada
vez menos personas las pueden disfrutar; el material sobrante se destruye (cuesta
menos destruir que almacenar). La superabundancia paradójicamente no resuelve las
necesidades de millones de personas que carecen de lo básico y se producen cada vez
más tensiones (mismo salario por más trabajo, más paro debido a la maquinaria,
incapacidad de disfrutar por ausencia de riqueza…).
Una posible solución es la eliminación de la propiedad privada convirtiéndola en
colectiva, pero eso no se puede hacer si no hay una evidente revolución y cambio de
sistema económico y político.
El capitalismo es contradictorio entonces, si la burguesía acabó con los señores,
ahora esta funciona igual que ellos; sigue habiendo desigualdad y miseria (ahora la
burguesía actúa como antaño lo hacían los señores feudales). Como el sistema
capitalista está en constante crisis, las empresas crecen, desaparecen o mutan, se
produce una concentración de capitales y de trabajadores asalariados en exceso. Los
proletarios desarrollan conciencia de clase, y son conscientes de su opresión por parte
de la burguesía, y aún más del progresivo aumento de su enemistad con ella.
La tensión es insoportable y deviene en revolución. Para que haya revolución y
se dé el cambio hacia el comunismo, se necesitan dos premisas a nivel mundial:
-​ Gran masa de humanidad desposeída.
-​ Un mundo de Cultura y riquezas que se opone a lo anterior.
Hay que tomar conciencia de superación del capitalismo, porque es injusto. El
paso del capitalismo al comunismo (socialización del sistema) se produce en 3
etapas:
-​ Dictadura del proletariado. Antítesis del modo de producción capitalista.
El proletariado asume el gobierno del Estado y el control de los medios de
producción burgueses. Se trata de destruir el aparato del Estado; se
reorganizan los trabajadores articulados en asambleas y se coordinan con
otros trabajadores: vida de empresa.
-​ Socialismo. Abolición de la propiedad privada, eliminación de clases
sociales, medios de producción colectivos.
-​ Comunismo. Última etapa. Desaparición de clases sociales, desaparición del
Estado, desarrollo de potencialidades del ser humano, igualdad, no hay lucha
de clases, no hay tensiones, final de la historia.
Se diría que es una vuelta a la existencia primigenia del ser humano, luego el
comunismo es un “pensamiento humanista”, pues busca la igualdad social, la
eliminación de la alienación, y busca la lucha contra un mundo que permite la
alienación personal. El comunismo permitirá, como forma social y régimen político,
recuperar la humanidad frente a la naturaleza y la recuperación de épocas pasadas.
ÉTICA
Marx inicia la filosofía con una crítica del materialismo y del idealismo, para la
cual se fundamenta en la concepción que tiene del hombre. Para Marx no existe una
esencia; en general el hombre se hace a sí mismo a través de la historia y es capaz
de transformar la naturaleza.
Para Marx la ética es ideología pura con la única visión de legitimar lo que hay.
Según Marx, los seres humanos no necesitan una moral para ver transformar su
mundo, necesitan que se transformen las condiciones en que vive la mayoría, víctima
de la desigualdad y la injusticia; por lo tanto, las ideas morales o filosóficas no
contribuyen a superar este mundo, más bien lo consagran y lo justifican al no darse
cuenta de su procedencia. Señaló que la ley y la moral, son prejuicios burgueses,
derivados de intereses burgueses, con la única y exclusiva intención de perpetuar y
poseer la riqueza. Los valores morales son los portavoces de los intereses de la clase
dominante.
Para Marx la transformación del mundo es pura mentira si no atiende
fundamentalmente a la corrección de una distribución de la riqueza radicalmente
injusta e inmoral, y la moral no será capaz de superar la alienación del hombre, sino
que será preciso la transformación de las estructuras materiales que son realmente
culpables de la enajenación de los seres humanos.
Una moral verdaderamente humana que esté por encima de las
contraposiciones de clase, y por encima del recuerdo de ellas, “no será posible en un
estadio social que no solo haya superado la contraposición de clases, sino que las
haya además olvidado para la práctica de la vida”, dice Engels.
En otro lugar, también con Engels, sostiene que los comunistas no predican
moral alguna. Es una moral revolucionaria que busca reivindicar el sentido pleno de lo
humano, desalienar, humanizar, constituir la plena libertad.
Se puede resumir que la ética marxista, es una ética que busca la realización de
la vida buena, no del hombre abstracto, como ser genérico; sino la buena vida, el
vivir bien del hombre concreto, en las situaciones históricas y sociales concretas, y en
condiciones económicas concretas, en donde el hombre se genera y se regenera
permanentemente.
Uno de los sueños de Marx, es el de una gran ciencia, la ciencia del hombre, la
cual en el fondo sería un conocimiento transformador ético; en ella el individuo, en
una nueva sociedad, supera la alienación como fenómeno social y vive de una forma
plenamente humana; como un individuo social, con dimensión ecuménica, que es el
desarrollo de su dimensión humana.
Así pues Marx y el marxismo son humanismo. Es una propuesta ética que busca
construir de forma activa una vida buena para el ser humano; de ahí que no se
conforma con anunciar la desaparición de la sociedad capitalista, sino que busca
implementar la forma adecuada para posibilitar la vida del hombre, del individuo
social en plenitud, junto a los demás, con su entorno, su ecosistema, buscando la
liberación plena del ser humano a nivel individual, social y pansocial (que abarca a
toda “pan” la sociedad).

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