BIOMAS
Introducción
Las grandes masas de tierra del mundo pueden ser divididas en grandes regiones conocidas como biomas
terrestres. Estas divisiones biogeográficas mayores, basadas en el clima, flora y fauna, dan un marco útil y muy
empleado para clasificar el ambiente terrestre. Similarmente los cuerpos de agua del mundo (el bioma acuático)
pueden ser subdivididos en bioma marino y bioma de agua salada, dentro de los cuales muchos tipos de diferentes
ecosistemas pueden ser reconocidos convenientemente. Se debe notar que no hay divisiones completamente claras
entre los biomas; usualmente ellos se confunden en los bordes. Estas zonas de transición comparten características
de cada uno de los biomas.
En este capítulo describiremos los ocho biomas terrestres mayores: tundra, taiga, bosques temperados deciduos,
chaparral, pastizales temperados, pastizales tropicales, desiertos y bosques húmedos tropicales. Concluiremos con
una revisión de los rasgos salientes de los biomas marino y de agua dulce.
Tundra
El bioma de la tundra cubre algo más de 5% de la superficie total de la tierra. Está confinado al hemisferio norte,
donde ocupa un amplio espacio circumpolar, que separa la capa de hielo polar en el norte de los bosques de
coníferas en el sur.
Llueve muy poco en la tundra (< 25 cm por año), la mayoría durante el verano. Los largos inviernos son muy fríos y
la estación de crecimiento es corta.
La tundra prácticamente no tiene árboles, con la excepción de algunos sauces enanos del género Salix. La
vegetación consiste de un conjunto de musgos, líquenes y plantas herbáceas como brezos y juncias.
El subsuelo de la tundra está congelado permanentemente, una condición conocida como permafrost. Aún en el
verano, sólo unos pocos centímetros del suelo se descongelan. Como el permafrost impide que esta agua se
percole, cada verano se crea un paisaje de lagos someros, charcos y pantanos.
En esta época del año pululan los insectos, suministrando alimento a millones de aves migratorias y caribús
visitantes que llegan a pastar.
El bioma de la tundra ha sido poco explotado por los humanos, a excepción de la extracción de petróleo. Es muy
vulnerable al daño físico, y le toma décadas recuperarse si es perturbado.
Taiga
Al sur de la tundra se encuentra una banda de bosques de coníferas siempreverde, conocido como taiga. Este
amplio cinturón de bosques boreales se extiende a lo largo de Norteamérica, Europa y Asia, cubriendo
aproximadamente 8% de la superficie total del mundo. El clima de la taiga no es tan duro como el de la tundra. La
temperatura media diaria es mayor y la época de crecimiento es más larga. La productividad anual neta es también
mayor que el de la tundra, en el rango de 400 a 2000 g m-2. En la taiga, el subsuelo se descongela completamente
en verano. La precipitación es mayor que el de la tundra y mucha de ella cae como nieve en los largos y fríos
inviernos.
La riqueza de especies de los bosques coníferas es muy baja, usualmente con una o dos especies dominantes, que
pueden ser abetos (Picea), Pseudotsuga o abetos (Abies) o pinos (Pinus). Las coníferas están adaptadas para
sobrevivir los largos inviernos con nieve. Por ejemplo, su forma cónica les ayuda a esparcir la nieve, evitando así el
daño.
Debajo del denso dosel (canopy) de la taiga crecen muy pocas cosas. Las agujas de los árboles caen
continuamente en pequeñas cantidades. Se descomponen lentamente y forman una capa de material ácido,
parcialmente descompuesto. Los suelos de la taiga son típicamente ácidos y pobres en nutrientes.
Considerando la hostilidad del ambiente, la fauna de la taiga es sorprendentemente rica. Por ejemplo, se ha
registrado más de 50 especies de insectos. Éstos incluyen a la mosca sierra de los Pinos (Diprion pipni) y al gusano
de las yemas de los abetos (Choristoneura fumiferana).
Las poblaciones de esos insectos pueden alcanzar densidades muy altas y causar un daño extensivo a los árboles.
El principal uso humano de la taiga es como una fuente de madera. Dichas plagas de insectos pueden plantear un
serio problema a la industria forestal.
Bosque deciduo temperado
El bosque deciduo temperado se encuentra principalmente en Europa, los Estados Unidos y la China, cubriendo
más de 4,5% de la superficie total del mundo. La precipitación anual es abundante, usualmente entre 75 y 200 cm
por año, y la larga estación de crecimiento es tibia y suave
Las temperaturas pueden caer debajo del punto de congelación en invierno, pero usualmente nunca a menos de los
-12ºC. La productividad anual neta de este bioma varía entre 600 y 2500g m-2.
La vegetación consiste principalmente de árboles de hoja caduca (deciduos), como roble (Quercus), maple (Arce),
nueces (Carya) y hayas (Fagus). La riqueza de especies de árboles es muy baja, con solo una o dos especies
dominantes en una localidad particular. Los árboles pueden alcanzar alturas de 40 a 50 m en su madurez. Sin
embargo, el dosel es menos denso que el de la taiga o de los bosques tropicales lluviosos. La luz se filtra hasta el
piso del bosque, aun cuando los árboles están llenos de hojas. Los arbustos y plantas herbáceas pueden por tanto
formar una extensa cobertura del suelo.
A diferencia de los suelos de la taiga, los suelos de los bosques deciduos temperados son ricos en nutrientes. Cada
otoño, la caída anual de hojas cubre el piso del bosque con una capa de materia orgánica muerta. La acción de los
descomponedores y coprófagos rápidamente descompone las hojas caídas, liberando así los nutrientes hacia el
suelo. El bosque deciduo temperado ha sido muy explotado. Gran parte de la vegetación original ha sido eliminada,
generalmente para convertir las tierras a usos agrícolas.
Chaparral
Es el nombre dado al matorral temperado siempreverde.
Este bioma está distribuido en manchas, especialmente alrededor del Mediterráneo, pero también ocurre en el sur
de Australia, Chile, sud África, y California.
El clima de chaparral es llamado usualmente “Mediterráneo” y se caracteriza por una sequía de verano e inviernos
húmedos, suaves. La vegetación consiste de matorrales siempreverdes, junto con pequeños robles o eucaliptos.
Esta vegetación de hojas duras está adaptada a sobrevivir las condiciones de la sequía de verano. Las formas
dominantes, por ejemplo, Adenostoma fasciculatum, se pueden regenerar desde sus raíces después de los
incendios. La ocurrencia frecuente de incendios en el bioma de chaparral ayuda a mantener la vegetación de
matorral típica.
Pastizales temperados
El bioma de pastizales temperados es bastante extenso, y cubre un 6% de la superficie total de la tierra. Se
encuentra en áreas con un clima seco continental, principalmente en los Estados Unidos (praderas), la antigua
Unión Soviética (estepas) y Argentina (pampas). La precipitación anual es mayor que el del chaparral, pero todavía
baja, entre 25 y 75 cm. El clima está caracterizado por la sequía de verano. La productividad anual neta está en el
rango de 200 a 1500 g m-2.
La vegetación está dominada por una variedad de pastos nativos. Éstos pueden sobrevivir la sequía mediante sus
profundas raíces que toman agua del subsuelo. El suelo de los pastizales tiene un alto contenido de humus en
comparación con los suelos de los bosques y por tanto es ideal para el cultivo de alimentos como trigo y otros. Los
pastizales son también usados como pastos naturales para el pastoreo de ganado, ovejas y cabras. Sin embargo, el
cultivo intensivo y el sobrepastoreo por el ganado doméstico han resultado en erosión severa de los suelos en varios
lugares de este bioma.
Los pastizales tropicales o sabanas cubren aproximadamente 10% de la superficie total de la tierra. Ocurren
principalmente en África, pero también en Sudamérica, sur de Asia y Australia. Su vegetación varía de pastizales
puros a pastizales arbolados o con matorrales.
Igual que los pastizales temperados, los pastizales tropicales experimentan una sequía estacional. Sin embargo, la
precipitación anual es más alta, de hasta 120 cm. El suelo es fértil y, en la estación seca, los pastizales tropicales
son muy productivos. La productividad primaria neta anual varía entre 200 y 2000 g m -2. La fauna de la sabana está
caracterizada por grandes mamíferos. En África, éstos incluyen los miembros, cebras, y gacelas. Éstos son cazados
por otros mamíferos grandes, como leones y chitas.
En los pastizales, tanto temperados como tropicales, la composición de la vegetación está determinada por el
pastoreo de los herbívoros más que por el clima en sí mismo. El fuego juega un rol principal en el mantenimiento de
ambos tipos de biomas, evitando el establecimiento de árboles en regiones que tienen el clima apropiado para el
crecimiento de árboles.
El bioma del desierto cubre cerca de un cuarto de la superficie de la tierra. Las regiones desérticas ocurren
principalmente entre las latitudes 30° N y 30° S como resultado de la circulación atmosférica global.
El clima del desierto es árido, con <25 cm de lluvia por año. Cuando la lluvia llega, generalmente es torrencial, y
produce inundaciones repentinas y severa erosión del suelo. Las temperaturas durante el día en el desierto son
muy altas. De noche el calor absorbido por la arena y las rocas del desierto es perdido rápidamente por enfriamiento
radiante, lo que hace que las temperaturas caigan rápidamente.
La productividad primaria neta anual de los desiertos es muy baja, variando de cero a un máximo de 250 g m -2 en el
matorral semidesértico. Sin embargo, con lluvias copiosas, los desiertos pueden ser convertidos en tierras agrícolas
productivas. (Ver 11.3.3.) Las periferias de los desiertos del mundo se están expandiendo continuamente,
convirtiendo millones de hectáreas en desiertos. Este proceso ha sido acelerado grandemente por el uso de
prácticas agrícolas inapropiadas.
Plantas anuales de rápido crecimiento cuyo breve ciclo de vida está sincronizado con las infrecuentes lluvias.
Arbustos enanos, resistentes, como Acacia y Prosopis glandulosa (mesquite).
Suculentas, incluyendo todos los cactus, capaces de sobrevivir períodos de sequía mediante el almacenamiento de
agua en sus tejidos.
Los animales del desierto usualmente evitan temperaturas extremas, al elegir vivir en madrigueras, de las cuales
salen para alimentarse al amanecer, en la oscuridad o durante la noche.
Por ejemplo, Jaculus jaculus, que se encuentra en el norte de África y Asia central, es nocturno. Este pequeño
roedor extrae el agua de su dieta de semillas raíces e insectos
Los bosques tropicales lluviosos cubren 11% de la superficie de la tierra. Ocurren en las regiones ecuatoriales de
África, América Central, Sudamérica, sudeste asiático y norte de Australia, entre los trópicos de cáncer (23° N) y
Capricornio (23° S). Muchas islas en los océanos Indico y Pacífico están también cubiertas con bosques tropicales
lluviosos.
El clima es húmedo, con una precipitación anual de 200 a 400 cm, y la temperatura promedio del mes más frío es de
18 °C o más. No hay estacionalidad marcada en los bosques tropicales lluviosos; las condiciones son calor y
humedad constantes. La productividad primaria neta anual es alta, variando de 1000 a 3500 g m-2.
La riqueza de especies de las plantas y animales en estos bosques tropicales lluviosos es enorme (8.3.). Se cree
que mitad de las especies de plantas y animales en el planeta ocurren en este bioma. Se ha registrado entre 50 y
100 diferentes especies de árboles en solamente una hectárea de bosques tropicales, y el récord se encuentra en
300.
Los árboles de los bosques tropicales lluviosos crecen hasta una altura de 50 a 60 m, formando un dosel denso a
través del cual penetra muy poca luz. (Figura 10.9) los sistemas de raíces de los árboles tienden a ser superficiales.
A veces tienen amplias bases llamadas aletones, para equilibrar los troncos. Otros rasgos de la vegetación tropical
incluyen la presencia de plantas alargadas (lianas), y plantas parasitarias o comensales llamadas epífitas. Estas
viven sobre las ramas de los árboles, donde obtienen humedad y nutrientes.
Muy poca vegetación autotrófica crece en el piso del bosque tropical debido a la ausencia de luz. Los suelos mismos
están empobrecidos. La descomposición de animales y plantas muertas es muy rápida bajo las condiciones de alta
temperatura y humedad. Como resultado, no hay acumulación de materia orgánica, como la que ocurre en los
pastizales y bosques temperados deciduos. Los nutrientes se encuentran sólo en las capas superficiales del suelo.
Son capturados rápidamente por los árboles y almacenados en la vegetación.
El ecosistema del bosque tropical lluvioso es muy frágil y vulnerable a cualquier perturbación. Está siendo explotado
extensivamente por sus ricos recursos, por ejemplo, maderas duras y minerales, y tierras que pueden ser aclaradas
para desarrollo agrícola. (5.1.11).
Los océanos cubren el 71% de la superficie de la tierra y pueden alcanzar profundidades de más de 10.000 m.
La salinidad de los océanos es relativamente constante, con una concentración de sal de aproximadamente 3.5 por
ciento w/v. y están amortiguados contra extremos de temperatura.
La disponibilidad de luz y nutrientes son los dos factores principales que influyen la productividad primaria neta.
La luz, necesaria para los procesos de fotosíntesis, está restringida a las capas superficiales, una región conocida
como la zona fótica. La claridad del agua influye en la profundidad de la zona fótica. En los océanos abiertos se
extiende a un promedio de 150 m, mientras que en las aguas costeras llega a sólo 30 m.
El primero, el mar abierto (conocido como la zona pelágica) ocupa 92% del área total del ambiente marino. Su
productividad primaria anual neta es baja, entre 2 y 400 g m -2. Este valor bajo se debe principalmente a la escasez
de nutrientes esenciales a las plantas. Sin embargo, hay dos regiones dentro del mar abierto donde corrientes
verticales transportan nutrientes desde los sedimentos de la base hacia la zona fótica y consecuentemente, la
productividad anual primaria neta es mayor, entre 400 y 1000 g m-2. Estas zonas de surgencia son sólo 0,1% del
área total del bioma marino. Sin embargo, son importantes zonas de pesca, por ejemplo, en las aguas árticas y
antárticas.
En general el lecho del océano profundo mantiene pocos organismos vivos - menos de 0,5 g (peso húmedo) m-2.
Sin embargo, en 1977 se descubrió un tipo distinto de ecosistema marino que ha evolucionado en aislamiento.
Se ha encontrado, en la vecindad de chimeneas hidrotermales de las crestas oceánicas, comunidades bénticas
compuestas principalmente de gusanos y moluscos bivalvos.
Estas comunidades se basan no en organismos foto sintéticos sino en bacterias químicas sintéticas, capaces de
obtener energía de la oxidación del sulfuro de hidrógeno emitido por las chimeneas.
Las aguas someras de las plataformas continentales constituyen otro tipo de ecosistema marítimo.
Esta zona, que ocupa más de 7% del área total del ambiente marino, es más productiva que el océano abierto, con
una productividad primaria anual neta de 200 a 600 g m-2. Estas aguas continentales suministran una fuente valiosa
de peces y mariscos para consumo humano. Adicionalmente la mayoría de los aceites marinos y depósitos
minerales están localizados en esta región.
Los estuarios, donde se encuentran las aguas saladas y las aguas dulces, son uno de los ecosistemas más
productivos en el mundo, con una productividad primaria anual neta de 200 a 3500 g m-2.
Dentro del ambiente marino, las comunidades de los arrecifes de coral merecen una mención especial. Los
arrecifes de coral están ampliamente distribuidos en aguas someras tropicales y subtropicales. Ocurren en tres
formaciones básicas: arrecifes en flecos, arrecifes en barrera (donde el arrecife está separado de la tierra por una
laguna) y atolones (arrecifes que se forman alrededor de antiguos volcanes sumergidos).
La estructura del arrecife mismo está formada por la deposición de carbonato de calcio por la colonia de coral. Los
corales son animales que contienen en sus tejidos unas algas llamadas zeoantelos. Esta asociación mutualista
permite al coral vivir en aguas pobres en nutrientes. La productividad anual neta de los arrecifes de coral puede ser
tan grande como 4000 g m-2. En términos de riqueza de especies, son comparables con los bosques tropicales
lluviosos.
En comparación con las masas de tierra y de los océanos, el área total ocupada por el idioma de aguas dulces es
diminuto. No obstante, las aguas dulces son extremadamente importante para los humanos y son usadas para una
variedad de propósitos, por ejemplo, para el suministro de agua fresca, riego, transporte, producción de peces y
disposición de basura. Los ecosistemas de aguas dulces pueden ser divididos en dos grandes grupos:
Ecosistemas lénticos: Sistemas con agua fija, como lagos y lagunas
Estos ecosistemas varían desde pequeñas lagunas temporales a grandes lagos permanentes. La mayoría de los
lagos naturales se formaron durante el Pleistoceno, cuando las capas de hielo retrocedieron, aproximadamente
hace 20.000 años, y por tanto son, en un sentido geológico, relativamente jóvenes. Muchos de esos lagos pueden
ser encontrados en Norteamérica y en el norte de Europa. Hay unos pocos lagos antiguos de antes del período
Cuaternario (-1.6 millones de años), por ejemplo, el lago Baikal en Siberia. Se ha creado también lagos
artificialmente, por ejemplo, para llenar represas para suministro de agua doméstica.
Los lagos temperados exhiben estratificación térmica durante el invierno y el verano. En primavera y otoño, ocurre
una mezcla de las capas estratificadas. Este proceso lleva nutrientes desde el fondo del lago a la superficie y a
veces resulta en una carpeta de algas. Los lagos tropicales y los lagos someros temperados no muestran
estratificación termal y son llamados isotermales.
La productividad primaria neta de los lagos está determinada por varios factores, incluyendo la disponibilidad de luz,
nutrientes y oxígeno disuelto. Los lagos pueden ser clasificados como oligotróficos (de baja productividad) o
eutróficos (de alta productividad). Muchos lagos muy cercanos a áreas densamente pobladas se han vuelto
progresivamente eutróficos como resultado de las actividades humanas (14.2). El pH de los lagos también influye la
composición de las comunidades lacustres. La producción de lluvia ácida desde las estaciones de producción de
energía (15.2.2) ha tenido un efecto devastador en la flora y fauna de muchos lagos (14.3).
La propiedad del agua importante en el estudio de los lagos es la densidad a diferentes temperaturas. En los ríos, el
rasgo importante del agua es su flujo cuesta abajo. Las plantas y animales que habitan los ecosistemas lóticos
deben estar adaptados a soportar la fuerte corriente, o ser arrastrados. Los ríos tienden a tener bajo contenido de
nutrientes debido al rápido flujo del agua. Sin embargo, son bien aireados.
La gente ha hecho uso extensivo de los ecosistemas de ríos, para recreación, transporte y disposición de basura. El
ingreso de contaminantes desde fuentes industriales, domésticas y agrícolas ha creado una carga de contaminación
inaceptablemente alta para muchos de estos cursos de aguas naturales (Ch 14).