SIFILIS
¿Qué es?
Es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria: Treponema pallidum.
Se puede contraer a través del contacto sexual directo con úlceras infecciosas conocidas
como chancro. Los chancros pueden estar presente en los genitales, el ano, el recto, los
labios o la boca, y se transmiten mediante relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin
protección con una persona contagiada de sífilis. También se puede transmitir durante el
embarazo de la madre al hijo.
Se puede contraer de nuevo, aunque ya se la haya tenido en el pasado y se haya recibido
tratamiento.
La sífilis se desarrolla en tres etapas, con síntomas característicos en cada una, separadas
entre sí por periodos de aparente buena salud.
Síntomas:
Muchas personas con sífilis no notan ningún síntoma y, en ocasiones, tampoco los detectan
los profesionales de la salud. Si no se trata, la sífilis puede durar muchos años y cursa varias
etapas.
• Sífilis primaria (primera etapa):
- Dura aproximadamente 21 días.
- En primer lugar, aparece una llaga redonda, indolora y generalmente dura en
los genitales, el ano u otras zonas. Esta llaga se denomina chancro. Aparece
entre los 10 y 90 días después del contacto sexual con alguien infectado.
- El chancro puede pasar inadvertido y se cura en tres a 10 días.
- Si no se trata, la enfermedad avanza hasta la segunda etapa.
La sífilis puede contagiarse a través del chancro si este no se cubre correctamente con un
preservativo durante las relaciones sexuales.
• Sífilis secundaria:
- Se manifiesta con un sarpullido que no produce picor, generalmente en las
palmas y las plantas de los pies.
- También pueden presentarse unas lesiones blancas o grises en zonas
calientes y húmedas, como los labios vaginales y el ano, en el lugar donde
estuvo el chancro. La enfermedad se puede contagiar por el contacto directo
con estas lesiones, por lo que resulta imprescindible usar un preservativo
para reducir la transmisión.
- Los síntomas desaparecen sin tratamiento.
• Sífilis latente:
- A menudo no causa síntomas.
- Si no se trata, pasados unos años empieza la etapa terciaria, que es la última.
- La sífilis terciaria puede provocar enfermedades cerebrales y
cardiovasculares, entre otras afecciones.
• Los bebés que nacen con sífilis pueden presentar:
- Sarpullidos
- inflamación en órganos
- anemia
- problemas óseos y articulares
- afecciones neurológicas, como ceguera, sordera y meningitis
- retrasos del desarrollo
- convulsiones.
En ocasiones, algunos de estos síntomas solo se detectan más adelante en la vida.
Tratamiento:
En la mayoría de los casos, la sífilis puede curarse fácilmente con antibióticos (penicilina).
El feto también puede curarse fácilmente con el tratamiento, y el riesgo de resultados
adversos en el feto es mínimo si la madre recibe un tratamiento adecuado durante la fase
inicial del embarazo (de ser posible, antes del segundo trimestre).
Prevención:
El uso correcto y uniforme de preservativos reduce significativamente el riesgo de infección.
Si las úlceras se encuentran en una zona no cubierta por el preservativo puede producirse
la transmisión. La sífilis congénita es prevenible mediante la detección temprana y el
tratamiento inmediato para la sífilis en las embarazadas.
Las personas con mayor riesgo de infección deben hacerse una prueba al menos una vez al
año.
Las embarazadas deben someterse a pruebas en la primera visita de atención prenatal y
recibir tratamiento inmediato si dan positivo. La sífilis congénita solo puede prevenirse
diagnosticando a la madre y tratándola con penicilina.
Las personas a las que se les ha diagnosticado sífilis deben informar de ello a sus parejas
sexuales para evitar que se infecten.