Periodontología 2025 - 2026
Nombre del estudiante: García Sosa Valeria
Nombre y firma del profesor:____________
Fecha de realización:____________
PROTOCOLO
Procedimiento Raspado y Alisado Radicular (RAR)
Eliminar los factores etiológicos (placa, biopelícula,
cálculo subgingival) y los productos tóxicos adheridos a
las raíces dentales, para reducir la inflamación
periodontal, permitir la reanudación de la salud gingival
y prevenir la progresión de la periodontitis.
Propósitos específicos:
● Reducir la profundidad de sondaje y el sangrado
al sondaje.
● Detener la colonización por patógenos
Objetivo / Propósito periodontales y favorecer un cambio en la
microbiota hacia especies compatibles con salud
periodontal.
● Promover la readhesión del tejido conectivo al
cemento/ superficie radicular lisa.
● Facilitar la higiene domiciliaria y mejorar el
pronóstico del diente.
● Servir como fase inicial de la terapia periodontal
no quirúrgica, antes de considerar terapias
quirúrgicas si es necesario.
Raspado (Scaling): procedimiento por el cual se
eliminan la biopelícula bacteriana y el cálculo
Definición (supragingival y subgingival) de las superficies
dentarias, sin intención deliberada de remover sustancia
dental.
Alisado radicular (Root Planing): procedimiento
mediante el cual se elimina el cemento contaminado,
residuos de cálculo incrustado y toxinas absorbidas,
para dejar una superficie radicular lisa, dura y
biocompatible.
La literatura periodontal no atribuye con claridad un
solo “descubridor” de la técnica moderna de raspado y
alisado radicular; más bien la técnica evolucionó
gradualmente con la práctica clínica y la
instrumentación periodontal. Sin embargo:
● En los textos clásicos de periodoncia como
¿Quién propuso la Carranza’s Clinical Periodontology se describe el
técnica y en qué año? desarrollo y formalización del concepto de “root
planing” en el siglo XX como parte de la terapia
periodontal básica.
● Algunos autores ubican que la idea de alisar la
raíz para facilitar una superficie biocompatible se
fue introduciendo en la literatura periodontal
entre mediados del siglo XX, conforme se
desarrollaban curetas especializadas y mejores
instrumentos para limpieza subgingival.
● Presencia de bolsas periodontales con
profundidad ≥ 4 mm (o ≥ 5 mm), con sangrado al
sondaje.
● Acumulación significativa de cálculo subgingival
no removible por higiene domiciliaria.
● Cambios radiográficos compatibles con pérdida
Indicaciones ósea y destrucción periodontal leve a moderada.
● Pacientes con gingivitis severa que evoluciona
hacia periodontitis incipiente.
● Como tratamiento inicial o fase no quirúrgica en
periodontitis crónica.
● Como mantenimiento periodontal
(re‑tratamiento) en disecciones con infección
local.
● Bolsas infrabifurcales de difícil acceso donde el
alisado completo no es posible (riesgo de dañar
furcaciones).
● Pacientes con enfermedades sistémicas
descompensadas o condiciones médicas que
contraindiquen procedimientos invasivos (por
ejemplo, ciertos trastornos hemorrágicos,
inmunocompromiso sin control, tratamiento con
anticoagulantes no compensados).
● Pacientes con sensibilidad dentinaria extrema no
controlada.
Contraindicaciones
● Dientes con movilidad severa o pronóstico
desfavorable (en esos casos puede considerarse
extracción o terapia quirúrgica).
● Pacientes con falta de cooperación / higiene oral
deficiente severa, donde el beneficio puede ser
limitado.
● En casos donde ya hay indicación de cirugía
periodontal inmediata en ese sitio (por ejemplo
acceso quirúrgico necesario para acceso de gran
depósito de cálculo o regeneración).
Instrumentos manuales:
● Curetas universales (por ejemplo, curetas de
diseño universal).
● Curetas tipo Gracey (adaptadas según la
superficie).
● Explorador periodontal o sonda tipo 11/12 para
detectar cálculo.
● Espejo dental.
● Microinstrumentos para zonas de difícil acceso
(mini‑curetas, curetas delgadas).
● Instrumentos de exploración y raspado fino (por
ejemplo curetas finas).
Instrumentos mecánicos / ultrasónicos:
Instrumentos y ● Escariadores ultrasónicos o sónicos con puntas
materiales diseñadas para uso subgingival (puntas finas de
ultrasonido).
● Irrigadores / jeringas para irrigación subgingival.
Materiales auxiliares:
● Anestesia local (por ejemplo lidocaína con o sin
epinefrina).
● Solución antiséptica (por ejemplo clorhexidina
0.12 % o 0.2 %) para enjuague o irrigación.
● Gel o solución antiséptica para irrigación
subgingival.
● Succión de saliva / aspirador de alto volumen.
● Gasas, algodón, cabestrillos.
● Protección del paciente (film dental, gafas, bata,
guantes, mascarilla).
● Tirillas de algodón o espaciadores para aislar el
sitio.
● Material para registro (fichas periodontales,
sonda periodontal).
● En casos de uso adjunto de antibiótico local (p. ej.
microsferas de minociclina) se deberá contar con
dicho material. (Ver estudios recientes de
adyuvancia)
Descripción del
procedimiento con Preparación previa
imágenes
1. Historia clínica, evaluación médica, control de
condiciones sistémicas.
2. Examen periodontal completo: registro de
sondaje, sangrado al sondaje, retracciones, grado
de movilidad, furcaciones, radiografías
periapicales y/o panorámicas.
3. Instrucción y motivación de higiene oral al
paciente (cepillado, uso de hilo o cepillos
interdentales).
4. Firma del consentimiento informado.
5. Anestesia local en la zona a tratar (bloqueo o
infiltrativa, según sea necesario).
6. Aislamiento relativo con algodón, succión, control
de humedad.
Raspado
● Utilizar el instrumento ultrasónico o sónico con
puntas finas para descontaminar primero las
zonas amplias de depósito supragingival y
subgingival visible, con movimientos ascendentes
/ descendentes (según diseño de la punta).
● Irrigar frecuentemente con solución antiséptica
(por ejemplo clorhexidina) para disminuir
bacterias sueltas y facilitar la visión.
● Controlar continuamente la visibilidad con
succión y espejo.
Alisado radicular
● Con curetas manuales (Gracey o universales),
aplicar movimientos cortos de raspado hacia la
corona (de adentro hacia afuera) para eliminar el
cemento contaminado y dejar la superficie lo más
lisa posible.
● Realizar pasadas cruzadas si es necesario para
detectar zonas ásperas.
● Comprobar con el explorador o sonda la suavidad
de la superficie radicular (no debe haber ásperas
o sensaciones de “grano de arena”).
● En zonas difíciles (furcaciones, concavidades,
raíces curvadas) usar curetas específicas delgadas
o instrumentos adaptados.
Verificación y ajuste
● Explorar toda la superficie tratada con sonda o
explorador para verificar que no queden residuos
de cálculo.
● Retocar según sea necesario.
● Irrigar de nuevo con solución antiséptica para
eliminar microorganismos residuales.
● En algunos protocolos, colocar antibiótico local o
gel antiséptico en la bolsa si está indicado (por
ejemplo minociclina).
● Evaluar la necesidad de fijar material hemostático
si hay sangrado prolongado leve.
Finalización
● Enjuague final con solución antiséptica o agua
estéril.
● Instrucciones postoperatorias al paciente: no
cepillar agresivamente esa zona durante las
primeras 24 h, uso de enjuagues suaves, dieta
blanda, evitar tabaco.
● Programar cita de evaluación en 1–2 semanas
para valorar la cicatrización y posible
re‑tratamiento parcial.
● Hipersensibilidad dental temporal (por exposición de
dentina).
● Hemorragia leve durante y tras el procedimiento.
● Trauma gingival o laceraciones de la encía si la
técnica no es adecuada.
● Incomodidad, dolor o molestia postoperatoria leve
(generalmente controlable con analgesia).
Complicaciones
● Infección si no hay adecuada higiene postoperatoria
(raro).
● Pérdida de tejido gingival (recesión) adicional en sitios
donde la encía era escasa.
● En casos muy severos, riesgo de comprometer la
pulpa si se remueve exceso de cemento / dentina
(rarísimo con técnica adecuada).
● Recolonización bacteriana rápida si la higiene oral no
se mantiene.
● No siempre es posible eliminar todo el cálculo en
zonas complicadas, lo que puede dejar residuos de
factores influyentes.
● En un estudio de 12 meses, Cugini et al.
observaron que la profundidad promedio de
sondaje disminuyó significativamente y el nivel
de inserción mejoró en los primeros 6 meses, con
mantenimiento hasta los 12 meses si se
mantienen controles periódicos.
● Las revisiones sistemáticas indican que SRP es
eficaz para reducir placa, sangrado gingival y
Efectividad a largo mejorar los índices periodontales, especialmente
plazo en periodontitis leve a moderada.
● Un estudio sobre adición de amoxicilina +
metronidazol con SRP sugiere efectos mejorados
en algunos casos, aunque la evidencia no es
definitiva para todos los pacientes.
● La efectividad a largo plazo depende fuertemente
de: control de placa por parte del paciente,
mantenimiento periodontal regular, el nivel de
daño inicial y factores anatómicos como
furcaciones, concavidades radiculares o
accesibilidad.
● Analgésicos / antiinflamatorios leves (ibuprofeno,
paracetamol) para manejo del dolor leve
postoperatorio, si el paciente lo tolera (según
normativa local).
● Enjuagues con clorhexidina (0.12–0.2 %) durante
1–2 semanas postoperatorias pueden usarse
como coadyuvantes.
● En algunos casos, antibióticos sistémicos (por
ejemplo amoxicilina más metronidazol) como
Medicación terapia adjunctiva en pacientes con ciertos
criterios (pacientes con periodontitis agresiva,
factores de riesgo, falla esperada con solo SRP).
● Colocación local de antibióticos (p. ej. microsferas
de minociclina) en bolsas residuales > 5 mm tras
la instrumentación, si se considera necesario.
● Antibióticos tópicos o geles antisépticos
subgingivales en casos seleccionados.
● Suplementos antisépticos locales (por ejemplo
clorhexidina gel) en casos específicos.
● Mantenimiento con terapia periodontal de
soporte (limpiezas profesionales periódicas cada
3–6 meses, según el riesgo).
Newman, M. G., Takei, H., Klokkevold, P. R., &
Carranza, F. A. Periodontología Clínica de Carranza
(edición en español). Editorial McGraw‑Hill
Interamericana.
Referencias
Sznajder, N. G., & Carranza, F. A. Compendio de
Periodoncia (versión en español). Editorial Médica
Panamericana