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Redes

El proyecto analiza la influencia de las redes sociales en la formación de valores y creencias de los estudiantes del Liceo Nacional María Tomasa Peña en Urumaco, destacando preocupaciones sobre el impacto negativo en la salud mental y las habilidades sociales de los adolescentes. Se identifican problemas como la dependencia tecnológica y el uso indebido de las redes, que pueden llevar a consecuencias graves. El objetivo es desarrollar estrategias para promover un uso controlado de las redes sociales y concienciar sobre sus efectos.

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Redes

El proyecto analiza la influencia de las redes sociales en la formación de valores y creencias de los estudiantes del Liceo Nacional María Tomasa Peña en Urumaco, destacando preocupaciones sobre el impacto negativo en la salud mental y las habilidades sociales de los adolescentes. Se identifican problemas como la dependencia tecnológica y el uso indebido de las redes, que pueden llevar a consecuencias graves. El objetivo es desarrollar estrategias para promover un uso controlado de las redes sociales y concienciar sobre sus efectos.

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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD FRANCISCO DE MIRANDA


CABLO URUMACO
URUMACO-FALCON

PROYECTO
INFLUENCIA DE LAS REDES SOCIALES EN LA
FORMACION DE VALORES Y CREENCIAS EN LOS
ESTUDIANTES DEL
LICEO NACIONAL MARIA TOMASA PEÑA
URUMACO, ESTADO FALCON

PROF. ESTUDIANTE:
LIC. NELITZA REYES ANAIS K. LOPEZ

Urumaco, Febrero 2025


CAPITULO I
Introducción

En la actualidad, a muchos padres les preocupa cómo la


exposición a la tecnología podría afectar a los niños
pequeños desde el punto de vista del desarrollo. Sabemos
que nuestros niños en edad preescolar están adquiriendo
nuevas habilidades sociales y cognitivas a un ritmo
impresionante, y no queremos que horas pegados a un
dispositivo electrónico les impida esto. Pero la adolescencia
es un período igualmente importante y de rápido desarrollo, y
muy pocos de nosotros estamos prestando atención a cómo
el uso de la tecnología de nuestros adolescentes (que es
mucho más intenso e íntimo que el de un niño de 3 años que
juega con el teléfono de su papá) los está afectando. De
hecho, a los expertos les preocupa que las redes sociales y
los mensajes de texto, que se han vuelto tan esenciales para
la vida adolescente, estén promoviendo la ansiedad y
disminuyendo la autoestima.

Las personas jóvenes reportan que podría haber una


buena razón para preocuparse. En una encuesta llevada a
cabo por la Royal Society of Public Health (página en inglés),
se preguntó a jóvenes entre 14 y 24 años en Gran Bretaña,
de qué manera las plataformas de las redes sociales tenían
un impacto en su salud y bienestar. Los resultados de la
encuesta encontraron que Snapchat, Facebook, Twitter e
Instagram aumentaban los sentimientos de depresión,
ansiedad, mala imagen corporal y soledad.

“Como especie estamos muy en sintonía con la lectura de


señales sociales”, dice Catherine Steiner-Adair, EdD,
psicóloga clínica y autora de The Big Disconnect (página en
inglés). “No hay duda de que los niños están perdiendo
habilidades sociales muy importantes. De alguna manera,
enviar mensajes de texto y comunicarse en línea no es que
provoque una discapacidad del aprendizaje no verbal, pero sí
coloca a todos en un contexto de discapacidad no verbal,
donde el lenguaje corporal, la expresión facial e incluso los
tipos más pequeños de reacciones verbales se vuelven
invisibles”.

Los adolescentes del Liceo Nacional Maria Tomasa Peña,


del Municipio Urumaco, no escapan de esta problemática. A
simple vista podemos ver la dependencia de nuestros jóvenes
a esta innovación tecnológica, y los problemas que se han
presentado en la institución producto del uso indebido y
descontrolado de las redes sociales, teniendo que intervenir
los organismos garantes de los derechos de los Ninos y
adolescentes.

El Problema

Las Tecnologías de la Información y de la


Comunicación (TIC) forman parte, cada vez más, de nuestras
vidas y están presentes en nuestros hogares y en las aulas
escolares. Estamos ante un fenómeno de creciente evolución
que se ha visto incrementado en las últimas décadas a una
velocidad vertiginosa, constituyéndose como uno de los
fenómenos más característicos del escenario social actual.

Sabemos que los jóvenes utilizan los medios digitales


para el establecimiento de relaciones sociales y para ocupar
su tiempo de ocio (Buckingham, 2008; Bringué & Sádaba,
2009; Rubio, 2009, Sánchez & Fernández, 2010)
destacando sobre el acceso y uso de medios digitales
por parte de los jóvenes, subrayando la necesidad de
profundizar sobre la relación con el contexto familiar y
sociocultural, con la finalidad de favorecer una educación en y
para el uso y consumo de medios digitales.
Además, suelen hacer uso de las TIC de manera
individual y dentro del hogar (Buckingham, 2007, 2008).
Hoy en día vivimos en una “sociedad red” (Castells, 2001)
en la que todo está interconectado, nuestra realidad online y
offline se entremezclan hasta concebirse como un todo. En
esta realidad interconectada, las redes sociales forman
parte de la vida adolescente y su uso está totalmente
insertado en su día a día, siendo en algunas
sociedades casi indispensables para interactuar y
relacionarse con su grupo de pares. Internet favorece un
desarrollo espectacular de las redes interpersonales:
Facebook(2013) cuenta con más de 1.000 millones de
usuarios, en tan solo 24 horas se enviaron y recibieron a
través de WhatsApp 4.000 millones de mensajes (Terra,
2014) y cada minuto se suben 100 horas de vídeo a
YouTube (2014). Estos son algunos ejemplos que ponen en
relieve cómo el uso de Internet está cobrando importancia en
nuestras vidas.

El informe Sociedad de la Información (2013)


menciona que el acceso al mundo cibernético ha
evolucionado de tal forma que, aproximadamente, el 23%
de las personas se conectan a través de una televisión, 63%
a través de un ordenador, seguido de 74% que utilizan una
portátil, el 81% utiliza las tabletas y, por último, el 83% lo
hace a través de los teléfonos móviles. Para González-
Jiménez (2013) y Romero & Díez, (2013) este aumento en el
acceso a Internet a través de un teléfono móvil está
causando cambios en el comportamiento y en la mentalidad
de los ciudadanos, ya sea por las compras que hacen (de
acuerdo con este estudio, el 25% de los usuarios hacen
compras utilizando teléfonos móviles) o en el campo de las
relaciones sociales para hacer amigos o citas.
Principalmente este acceso a Internet se lleva a cabo en esas
tareas llamados microactividades, que se produce cuando
tenemos tiempo “muerto” en nuestras manos, que usamos
para acceder a Internet, por ejemplo, cuando estamos en
línea esperando para pagar en una tienda, esperando a un
amigo, etc.

Según Bernal & Angulo (2012) el uso y acceso


de las redes sociales ha llegado a ser un nuevo entorno
de socialización para los jóvenes, espacio para la
construcción de la identidad social con sus iguales, a veces
con ningún control o asesoramiento parental; aun
conociéndose que la inmersión en las mismas es cada vez
más prematura y por debajo de la edad mínima permitida, lo
que en muchas ocasiones, acarrea graves consecuencias.
La mayoría de los alumnos utilizan las redes sociales
principalmente para divertirse y ponerse en contacto con sus
amigos, también para conocer otros e intercambiar mensajes
e imágenes, una actividad que realizan desde hace tiempo y
que reconocen no quitar tiempo a otras actividades (Ballesta,
Lozano y Cerezo, 2014), pero en muchas ocasiones, el mal
uso de ellas trae graves consecuencias en el adolescente,
dejándose llevar por retos, juegos, desvalores que abundan
en estas redes y que, incluso, pueden llevarle a perder la
vida.

El fenómeno de las redes sociales ha ocasionado un


profundo impacto en la sociedad actual principalmente en las
nuevas generaciones, debido a que ha implantado un nuevo
estilo de relacionarse entre los propios jóvenes. Esto ha
llevado a que se adopte un modelo de comunicación virtual
en el cual no es necesaria la presencia física, tanto del
emisor como del receptor, sino que la comunicación se
genera de manera virtual, a través de chats,
videoconferencias, mensajes entre otros. Molina y Toledo
(2014)

Durante el proceso de la transición psicológica y física


que experimenta el adolescente, se expone a peligros que
podrían relacionarse con ciertas conductas que pueden
intervenir en el desarrollo de sus tareas diarias. Teniendo en
cuenta, los desórdenes emocionales que se manifiestan
durante esta etapa, en la que se podría ver comprometido
el proyecto de vida, la salud y la supervivencia propia ante la
adaptación social, bajo este contexto, se podría decir que
todo lo que rodea al adolescente, sea familia, los pares, las
redes sociales, ejercen directamente influencias
comportamentales, a raíz de los distintos cambios sociales,
ciertos estímulos y desafíos que desligan respuestas que son
necesarias para su buen desarrollo social y personal, Ruiz-
Corbella y De-Juanas Oliva (2013).

Esta situación, no solamente se presenta en los centros


educativos, sino también en el hogar. Así como los docentes
muchas veces no pueden controlar a los adolescentes en el
uso de las redes en horarios escolares, igual pasa en hogar.
A veces, la convivencia de los padres con los hijos se ve
afectada cuando estos intentan conversar con ellos, pero no
dejan de ver su celular. Como padres, se puede reaccionar
de muchas maneras ante la influencia de las redes sociales
en los jóvenes. Sin embargo, es importante aceptar que hoy
forman parte importante de la vida social de nuestros hijos;
hay que tener cuidado con nuestros pequeños para que las
redes sociales no se conviertan en una adicción, y así poder
actuar de manera concisa y puntual para que ellos sepan
encontrar el correcto

En entrevista realizada por Rachel (2021) a psicólogo


clínico “Son los mini momentos de desconexión, cuando los
padres están demasiado concentrados en sus propios
dispositivos y pantallas, que diluyen la relación entre padres e
hijos”, advierte la Dra. Steiner-Adair. Y cuando los niños
comiencen a recurrir a Internet en busca de ayuda o para
procesar lo que ocurra durante el día, es posible que no les
guste lo que sucede. “La tecnología puede brindarles a
sus hijos más información que usted y no tiene sus valores”,
señala la Saavedra (2004). “No será sensible a la
personalidad de su hijo y no responderá a sus
preguntas de una manera apropiada para su etapa de
desarrollo” (p.1).Además, el Ruiz et al. (2010) aconseja
retrasar la edad del primer uso tanto como sea posible,
“Utilizo aquí el mismo consejo que uso cuando hablo de niños
y alcohol: trate de llegar lo más lejos posible sin nada”. Si su
hijo está en Facebook, la Tabera y Rodríguez (2010) dice
que usted debe ser el amigo de su hijo y monitorear su
página. Pero ella aconseja no revisar mensajes de texto a
menos que haya motivos de preocupación. “Si tienes una
razón para estar preocupado, entonces está bien, pero
será una buena razón”.

Objetivo General

“Analizar la influencia de las Redes Sociales en la formación


de Valores y creencias en los estudiantes del Liceo Nacional
María Tomasa Peña del Municipio Urumaco”

Objetivos Específicos

 Identificar los principales valores y creencias que los


estudiantes adquieren a través de las redes sociales.
 Evaluar, a través de entrevistas con los representantes,
los hábitos de uso de las redes sociales del adolescente.
 Desarrollar estrategias, de la mano de los
representantes, para promover el uso controlado de las
redes sociales.
 Implementar charlas orientadoras sobre las
consecuencias del uso indebido de las redes sociales y
la penalización en las nuevas leyes y ordenanzas
legales.

Justificación

“Parte de la autoestima saludable es saber cómo decir lo


que pensamos y sentimos, incluso cuando no estamos de
acuerdo con otras personas, o si se siente como algo
emocionalmente arriesgado”, señala la Dra. Steiner-Adair.

Pero cuando la amistad se desarrolla en línea y a través


de textos, los adolescentes hacen esto en un contexto que
está despojado de muchos de los aspectos más personales y
a veces intimidantes de la comunicación.

El otro gran peligro que proviene de que los niños se


comuniquen más de forma indirecta es que se ha vuelto más
fácil ser cruel. “Los niños envían todo tipo de mensajes que ni
de broma pensarían en decirle a nadie en la cara”, dice
Donna Wick, EdD, psicóloga clínica y del desarrollo. Ella
señala que esto parece ser especialmente cierto en el caso
de las niñas, a quienes generalmente no les gusta estar en
desacuerdo con sus amigas en la “vida real”.

“Uno espera enseñarles que pueden estar en


desacuerdo sin poner en peligro la relación, pero lo que las
redes sociales les están enseñando a hacer es estar en
desacuerdo de maneras más extremas y que sí ponen en
peligro la relación. Es exactamente lo que uno no quiere que
suceda”, dice ella.

La Dra. Steiner-Adair concuerda con que las niñas


corren un riesgo particular. “Las niñas socializan más para
compararse con otras personas, en particular con otras niñas,
para desarrollar sus identidades, lo que las hace más
vulnerables a las desventajas de todo esto”. Ella advierte que
a menudo la falta de una autoestima sólida es la culpable.
“Olvidamos que la agresión relacional proviene de la
inseguridad y de sentirse mal consigo mismo, y de querer
menospreciar a otras personas para sentirse mejor”.

La aceptación entre sus iguales es importante para los


adolescentes, y muchos de ellos se preocupan por su imagen
tanto como un político que se postula para un cargo, y para
ellos puede sentirse así de serio. Agregue a eso el hecho de
que los adolescentes de hoy obtienen datos reales de
encuestas sobre cuánto les gustan a las personas o sobre su
apariencia, a través de cosas como los “me gusta”. Es
suficiente para hacer voltear la cabeza a cualquiera. ¿Quién
no querría verse “mejor” si puede? Entonces los adolescentes
pueden pasar horas recortando sus identidades en línea,
tratando de proyectar una imagen idealizada. Las
adolescentes clasifican centenares de fotos, con una
tremenda angustia sobre cuáles publicar en línea. Los
adolescentes varones compiten por la atención tratando de
superar a los demás, traspasando los límites tanto como
pueden en la ya desinhibida atmósfera en línea. Hacen
pandillas unos contra otros.

Los adolescentes siempre han estado haciendo esto,


pero con el advenimiento de las redes sociales se enfrentan a
más oportunidades y más trampas que nunca. Cuando los
adolescentes revisan las publicaciones en las redes sociales
y ven qué bien lucen todos, solo aumenta la presión. Estamos
acostumbrados a preocuparnos por los ideales poco prácticos
que los modelos de revistas retocados digitalmente le dan a
nuestros hijos, pero ¿qué sucede cuando el adolescente de la
casa de junto también está retocado? Aún más confuso, ¿qué
pasa cuando nuestro propio perfil no representa realmente a
la persona que sentimos que somos en nuestro interior?
Otro gran cambio que ha llegado con la nueva
tecnología, y especialmente con los teléfonos inteligentes, es
que nunca estamos realmente solos. Los niños actualizan sus
estados, comparten lo que están viendo, escuchando y
leyendo, y tienen aplicaciones que les permiten a sus amigos
conocer en todo momento su ubicación específica en un
mapa. Incluso si una persona no está tratando de mantener a
sus amigos actualizados, nunca estará fuera del alcance de
un mensaje de texto. El resultado es que los niños se sienten
hiperconectados entre sí. La conversación nunca debe
detenerse y parece que siempre sucede algo nuevo.

“Independientemente de lo que pensemos sobre las


‘relaciones’ que se tienen, y en algunos casos, que
comienzan en las redes sociales, los niños nunca obtienen un
descanso de ellas”, señala la Dra. Wick. “

Por toda esta problemática citada anteriormente, a la


cual añadimos las estadísticas de suicidio en adolescentes, la
cual, según el Estado Mundial de la Infancia 2021, publicado
por UNICEF en el mes de octubre, la ansiedad y la depresión
representan la mitad de los trastornos mentales entre
adolescentes de América Latina y el Caribe. Cada día, más
de 10 adolescentes de la región pierden la vida por suicidio,
lo que equivale a casi 4.200 suicidios de jóvenes por año. Las
causas son variadas, pero entre ellas califican el bullyin del
que son objeto a través de las redes sociales,

El estudio de la influencia de las redes nos llevaría a


aplicar los correctivos necesarios y promover el adecuado
uso de estas en los adolescentes del Liceo Nacional María
Tomasa Peña, de Urumaco, aminorando de esta manera, las
incidencias negativas de las redes en los adolescentes.

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