Concepto
La circulación menor, o pulmonar, es el circuito corto que transporta sangre desoxigenada desde
el ventrículo derecho del corazón hacia los pulmones para oxigenarse (hematosis) y regresa como
sangre oxigenada a la aurícula izquierda. Este proceso crucial ocurre a través de las arterias
pulmonares y capilares alvéolares, eliminando dióxido de carbono y cargando oxigeno antes de la
circulación mayor.
Componentes y Recorrido de la Circulación Menor:
Inicio: Ventrículo derecho (sangre pobre en oxígeno).
Vía de transporte: Arteria pulmonar (tronco pulmonar) se ramifica hacia ambos pulmones.
Intercambio gaseoso (Hematosis): En los capilares pulmonares, los alvéolos liberan
oxígeno a la sangre y reciben dióxido de carbono (𝐶𝑂2)
Retorno: Venas pulmonares transportan la sangre oxigenada hacia la aurícula izquierda.
Final: Aurícula izquierda, donde la sangre oxigenada se prepara para la circulación
sistémica o mayor.
Función Principal:
La función esencial es oxigenar la sangre venosa procedente de todo el cuerpo y eliminar el
dióxido de carbono, un desecho metabólico.
Características Clave:
Baja Presión: A diferencia de la circulación mayor, la circulación pulmonar opera a
presiones mucho más bajas.
Circuito Cerrado Corto: Conecta exclusivamente el corazón y los pulmones.
Arterias/Venas: Es el único lugar del cuerpo donde las arterias llevan sangre desoxigenada
(arteria pulmonar) y las venas llevan sangre oxigenada (venas pulmonares).
Tronco pulmonar
El tronco pulmonar (o arteria pulmonar principal) es un vaso sanguíneo corto y grueso, de
aproximadamente 5 cm, que transporta sangre desoxigenada desde el ventrículo derecho del
corazón hacia los pulmones. Emerge de la base del corazón y se divide en las arterias pulmonares
derecha e izquierda, siendo crucial para la oxigenación.
Características y Función
Ubicación: Se localiza en la cavidad torácica, originándose en el ventrículo derecho,
pasando por detrás de la aorta ascendente y dividiéndose debajo del arco aórtico.
Función: Conduce sangre pobre en oxígeno (sangre venosa) hacia los pulmones para su
oxigenación, siendo la única arteria del cuerpo con esta función.
Estructura: Posee paredes más delgadas que la aorta, ya que maneja una presión menor
(circuito pulmonar).
Dimensiones: Tiene un diámetro de referencia aproximado de hasta 30 mm.
Importancia Clínica
Hipertensión pulmonar: El aumento de presión en este vaso puede indicar hipertensión
pulmonar, una condición seria.
El estudio del tronco pulmonar es fundamental en radiología y cardiología para evaluar la
presión y el flujo sanguíneo pulmonar.
Arterias y sus ramificaciones
se divide en arterias pulmonares derecha e izquierda, ramificándose en arterias lobares
(derecha: 3, izquierda: 2), arterias segmentarias y finalmente capilares alveolares,
acompañando al árbol bronquial para oxigenar la sangre.
Tronco Pulmonar: Surge del ventrículo derecho, transportando sangre desoxigenada
(venosa) hacia los pulmones.
Arterias Pulmonares Principales (Derecha e Izquierda):
o Arteria pulmonar derecha: Más larga, pasa por debajo del arco aórtico y detrás de
la vena cava superior, dirigiéndose al hilio pulmonar.
o Arteria pulmonar izquierda: Más corta, pasa sobre el bronquio principal izquierdo
antes de entrar al pulmón izquierdo.
Arterias Lobares: Se ramifican al entrar al pulmón para cada lóbulo:
o Derecha: Superior, media e inferior.
o Izquierda: Superior e inferior.
Arterias Segmentarias: Se dividen para abastecer a cada segmento broncopulmonar.
Arterias Subsegmentarias y Capilares: Las arterias segmentarias continúan ramificándose
en ramas menores hasta convertirse en arteriolas pulmonares y una densa red de
capilares que rodean los alvéolos para el intercambio gaseoso.
Arterias Supernumerarias: Ramas irregulares adicionales que se desprenden de las
arterias axiales para nutrir el parénquima pulmonar.
A diferencia de la circulación sistémica, las arterias pulmonares tienen paredes más
delgadas y distensibles debido a la menor presión necesaria para el flujo sanguíneo.
Venas pulmonares
Las venas pulmonares son los vasos sanguíneos encargados de transportar sangre
oxigenada desde los pulmones hasta la aurícula izquierda del corazón. Son únicas por
llevar sangre rica en oxígeno, a diferencia de otras venas. Generalmente, existen cuatro
venas pulmonares (dos para cada pulmón: superior e inferior) que son esenciales para la
circulación sanguínea.
Son más delgadas que las arterias pulmonares y se fijan al pericardio.
Están implicadas en intervenciones quirúrgicas como trasplantes de pulmón,
neumonectomías y en procedimientos de ablación por radiofrecuencia para tratar la
fibrilación auricular.
Inicio y desembocadura
Las venas pulmonares inician su recorrido en los capilares alveolares de los pulmones,
donde recogen sangre oxigenada, y convergen en cuatro venas principales (superior e
inferior derecha e izquierda) que atraviesan el hilio pulmonar. Desembocan directamente
en la pared posterior de la aurícula izquierda del corazón
Comienzan a partir de la red capilar alrededor de los alvéolos pulmonares, tras la
hematosis (oxigenación de la sangre). Se forman venas más grandes que emergen de cada
pulmón.
Son cuatro venas en total (dos de cada pulmón: superiores e inferiores) que salen por el
hilio pulmonar.
Finalizan su recorrido introduciéndose en la aurícula izquierda del corazón Son las únicas
venas del cuerpo que transportan sangre oxigenada.
Presiones y resistencia de la circulación pulmonar
La circulación pulmonar se caracteriza por ser un sistema de baja presión y baja
resistencia, esencial para el intercambio gaseoso sin dañar los alvéolos.
La circulación pulmonar es un sistema de baja presión y baja resistencia, diseñado para el
intercambio gaseoso eficiente con alta capacitancia. La presión arterial pulmonar media
en reposo es de unos (25/9 mmHg), significativamente menor que la sistémica, y la
resistencia vascular pulmonar (RVP) es aproximadamente una octava parte de la sistémica
Importancia La circulación menor o pulmonar es vital para la supervivencia al
oxigenar la sangre y eliminar el dióxido de carbono 𝐶𝑂2) mediante el intercambio
gaseoso en los pulmones. Conecta el corazón con los pulmones, permitiendo que la sangre
desoxigenada se recargue de oxígeno antes de regresar al corazón izquierdo para la
circulación sistémica.