La mandarina es el fruto de las diferentes especies de cítricos llamados comúnmente mandarino,
entre ellas Citrus reticulata, Citrus unshiu, Citrus × reshni, así como sus híbridos, incluyendo Citrus ×
tangerina, cuya taxonomía está discutida.[1] Pertenece al grupo de frutos llamados hesperidios y su
interior está formado por un considerable número de gajos llenos de zumo o jugo, el cual contiene
mucha vitamina C, flavonoides y aceites esenciales.
Es un cítrico similar a la naranja, también de color anaranjado aunque de menor tamaño, sabor más
aromático y con mayor facilidad para quitar su piel en la mayoría de las variedades, así como una
acidez ligeramente inferior y una mayor proporción de azúcares simples. Estas propiedades hacen
que se considere una golosina natural de fácil consumo para jóvenes y ancianos.[2]
El mesocarpio o albedo de esta fruta no es sólido a diferencia del de la naranja, limón y pomelo, sino
que tiende a ser fibroso formando una especie de "hilos" que se observan al retirar la cáscara.
Origen
La mandarina proviene de las zonas tropicales de Asia. Además, se cree que su nombre se debe al
color de los trajes que utilizaban los mandarines, gobernantes de la antigua China. Por otra parte, se
puede afirmar que es una fruta originaria de China e Indochina. Finalmente, su cultivo se introdujo
en Europa en el siglo XIX.[3] En la actualidad, los principales países productores
son: China, España, México, Brasil, Argentina, Venezuela, Colombia, Marruecos, Israel, Japón, Urugua
y, Paraguay, Bolivia, Perú y Ecuador.
Variedades
Las mandarinas se clasifican en tres grandes grupos: Clementinas (Citrus reticulata var.
Clementina), Híbridos y Satsumas (Citrus unshiu). A veces se considera a
las Clemenvillas o Novas como otro grupo.[1][4]
Mandarinas cultivadas en Los Yungas de La Paz (Bolivia).
En Bolivia y en Venezuela se encuentra la mandarina reina, que actualmente se exporta a Argentina,
país que posee su propia variedad, la mandarina criolla.
Clementina fina, fruto pequeño o de mediano tamaño (50 a 70 g) y extraordinaria calidad.
Corteza fina de color naranja intenso. Recolección entre noviembre y enero. Frecuentemente
requiere tratamientos para mejorar el tamaño y el cuajado.
Clemenpons, muy similar a la clemenules, variedad de la que procede, pero su maduración
se adelanta 15 días.
Clemenules, fruto grande (80 a 100 g), de forma achatada, corteza de color naranja intenso y
pulpa jugosa de muy buena calidad. Fácil de pelar. Prácticamente sin semillas. Recolección de
noviembre a enero, después que la oroval. Se mantienen bien en el árbol. Su nombre
procede de Nules, ciudad de Castellón donde fue concebida.[5]
Esbal, fruto de tamaño medio (55 a 75 g), forma achatada, corteza naranja intenso, fácil de
pelar, pulpa de muy buena calidad y sin semillas. Madura en la misma época que la oroval o
un poco antes. Las lluvias prolongadas pueden dañar los frutos una vez maduros.
Hernandina, fruto mediano (55 a 75 g), de forma ligeramente achatada, corteza fina color
naranja intenso, fácil de pelar y pulpa jugosa de buena calidad. No posee semillas si no hay
polinización. Madura internamente igual que la clementina fina, toma color dos meses más
tarde. Se recoge entre enero y febrero. Aguanta bien las lluvias. Fue descubierta por Isidro
Espuig en los viveros Hernández del pueblo valenciano de Alcácer, y de ahí proviene su
nombre.
Loretina, fruto de color intenso, con corteza un poco rugosa, de buen sabor y sin semillas,
fácil de pelar. Se recoge unos días antes que la marisol, de la cual procede por mutación
espontánea.
Marisol, muy parecida a la oroval, pero se recoge unos 15 o 20 días antes.
Oronules, fruto de mediano tamaño con forma ligeramente achatada, pulpa de muy buena
calidad y sin semillas. Recolección a mediados de octubre.
Oroval, fruto de forma redondeada, más grande que el anterior (70 y 90 g), de corteza
granulosa de color naranja intenso. Fácil de pelar. Recolección de noviembre a diciembre. No
es conveniente para su conservación mantener el fruto en el árbol, ya que pierde zumo.
Daren, es un tipo de mandarina con un color naranja marcado, ese tipo de color solo se
encuentra en ese tipo de especies
Dentro de las mandarinas valencianas, algunas de las variedades más destacadas son la Marisol, que
es de las primeras en madurar, y la Clemenules, ampliamente conocida por su dulzura y jugosidad.
Otras variedades populares incluyen la Oronules, que se caracteriza por su color rojo-naranja y su
sabor extremadamente dulce, y la Clemenpons, que, similar a la Clemenules, madura un poco antes.
También existen mandarinas como la Arrufatina, que es grande y fácil de pelar, y la Esbal, que se
distingue por su forma achatada y su buena calidad de pulpa. La diversidad en la época
de maduración, que va desde octubre hasta enero, permite disfrutar de estas variedades durante
gran parte del otoño e invierno.[6]
Híbridos
Existen híbridos de Citrus x tangerina y Citrus reticulata con otras especies del género Citrus y sus
frutos también reciben el nombre de mandarinas. Estos híbridos suelen producir frutos de buen
tamaño y color naranja rojizo muy atractivo. La pulpa posee gran cantidad de zumo y es abundante
en azúcares y ácidos orgánicos. La corteza está muy adherida a la pulpa.
Satsumas
Es originaria de Japón y presenta un exquisito aroma. Sus árboles son los últimos en florecer y sin
embargo son los primeros que se recolectan. Las frutas son de color amarillo naranja o naranja
asalmonado, de buen tamaño, forma achatada y con propensión a hincharse cuando la corteza inicia
el cambio de color.
Clausellina, fruto de baja calidad y cuya recolección suele comenzar a mediados de
septiembre.
Okitsu, de buena calidad gustativa. Muy precoz, en algunas zonas comienza su recolección
en septiembre.
Owari, fruto de tamaño medio a pequeño, color naranja claro, forma aplanada y con mucho
zumo.
La mandarina y la naranja son los principales cítricos a nivel nacional, durante el año agrícola 2015-
2016 se produjeron 225.712 toneladas métricas de mandarina y 185.093 toneladas métricas de
naranja, informó el Instituto Nacional de Estadística, a propósito del Día Nacional de Protección de
los Cítricos que se celebra hoy.
En nuestro país se cultivan cinco tipos de cítricos, naranja, mandarina, limón, lima y toronja/pomelo.
Para el año agrícola 2015-2016 se produjeron 446.258 toneladas métricas de estos cítricos, en tanto
que en la últimas tres campañas agrícolas, la producción de mandarina tuvo un incremento de 5,91%
y la de pomelo/toronja, de 4,26%.
Infografía Nº 1
Producción de cítricos en macroregiones
La macroregión con mayor producción de cítricos es Yungas y Chapare, que representa 66,3% del
total nacional y equivale a 146.331 toneladas métricas, le sigue la macroregión Chiquitanía y
Pantanal con 25,7%, correspondiente a 56.682 toneladas métricas.
La naranja registra mayor producción en la macroregión Yungas y Chapare con 108.471 toneladas
métricas, mientras que en la macroregión Chiquitanía y Pantanal, la mandarina predomina con
34.549 toneladas métricas.
Infografía Nº 2
Comercio internacional de cítricos
Las exportaciones de productos cítricos alcanzaron a 13,2 millones de dólares estadounidenses en
2016. El producto más exportado fue el limón con 3.896 toneladas por un valor de 3,1 millones de
dólares, seguido de la exportación de 2.168 toneladas de jugo de limón por un monto de 6,1
millones, además de 127 toneladas de aceites esenciales de agrios de limón por un valor de 4,1
millones de dólares.
Los Países Bajos fueron el principal destino de las exportaciones nacionales por un monto de 7,3
millones de dólares estadounidenses, sigue Estados Unidos con 1,8 millones de dólares.
Las importaciones de cítricos en 2016, llegaron a 0,2 millones de dólares y un peso neto de 2.004
toneladas métricas. El limón peruano es el principal producto importado.
Infografía Nº 3
Infografía Nº 4
El Día Nacional de Protección de los Cítricos que se celebra cada año, es una iniciativa del Servicio
Nacional de Sanidad e Inocuidad Alimentaria (SENASAG), que busca informar y concientizar a los
productores y población en general, sobre la necesidad de proteger los cítricos de la enfermedad
HuanGlomerin (HLB) que destruye estos cultivos.