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La Liberación Animal: Cronología

El movimiento por la liberación animal ha ganado prominencia en las últimas décadas, impulsado por filósofos como Peter Singer, quien cuestiona la moralidad del abuso y explotación animal en la investigación y la producción alimentaria. A pesar de la resistencia histórica a reconocer los derechos de los animales, se argumenta que su sufrimiento y bienestar deben ser considerados de manera equitativa a los intereses humanos. Este debate plantea cuestiones éticas sobre el estatus moral de los animales y la necesidad de reconocer su valor intrínseco más allá de ser meros objetos de propiedad.

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La Liberación Animal: Cronología

El movimiento por la liberación animal ha ganado prominencia en las últimas décadas, impulsado por filósofos como Peter Singer, quien cuestiona la moralidad del abuso y explotación animal en la investigación y la producción alimentaria. A pesar de la resistencia histórica a reconocer los derechos de los animales, se argumenta que su sufrimiento y bienestar deben ser considerados de manera equitativa a los intereses humanos. Este debate plantea cuestiones éticas sobre el estatus moral de los animales y la necesidad de reconocer su valor intrínseco más allá de ser meros objetos de propiedad.

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3 8 La liberación

animal
A lo largo del último medio siglo, el tema del bienestar
animal ha pasado de estar al margen de los debates públicos
a ocupar un lugar central en ellos. En unas cuantas décadas
hemos sido testigos de la aparición de un importante
movimiento político que ha atraído a millones de seguidores
de todo el mundo. Esta explosión de activismo fue
provocado inicialmente por el trabajo de un puñado de
filósofos académicos, que en la década de 1960 comenzaron
a expresar su preocupación por el abuso y explotación de
los animales, principalmente en la investigación y la
producción alimentaria.

U n suceso fundamental en la lucha por la liberación animal, o por los


derechos de los animales, se produjo en 1975 con la publicación del
libro Liberación animal del filósofo australiano Peter Singer. Tras analizar
las terribles condiciones en las que se encuentran normalmente las
granjas industriales y los laboratorios de investigación, Singer cuestiona
la baja condición moral otorgada a los animales y sostiene que sus inte­
reses deben tenerse en cuenta junto a los de los seres humanos.

Entonces, ¿es razonable que miles de monos y chimpancés, por no


hablar de los millones de ratas, ratones, gatos y perros, sean usados en
la investigación médica y en las pruebas de productos? ¿Es lícito que,
literalmente, cientos de millones de animales como vacas, ovejas,
cerdos y gallinas sean sacrificados para proporcionarnos alimentos?

«Cosas» bajo el dominio del hombre El nombre del movi­


miento moderno destacó el sentimiento de que los animales necesita­
ban ser liberados, y no (simplemente) un trato humano. Era un eco
del movimiento de liberación de la mujer, pero tal vez fue más signifi-

Cronología
Siglo IV ac. Siglos iv y va.e. Siglo x v iii 1785
Aristóteles sitúa los San Agustín afirma René Descartes cree Según Immanuel Kant,
derechos hum anos en que los animales solo que los animales son los animales no son
la parte superior de su existen para servir a igual que autómatas, seres racionales y por
Jerarquía de la vida. los hombres. que no poseen lo tanto no poseen un
conciencia. valor moral Intrínseco.
¿Son ju s to s los d erech o s?
El movimiento de liberación animal incluir algún tipo de reciprocidad:
se conoce frecuentemente como el de hecho, exactamente el tipo de
movimiento por los derechos de derechos y relación que nunca
los animales, y el principal punto podría existir real ni literalmente
de desacuerdo, la cuestión de entre seres hum anos y animales.
cuánto valor moral (si es que existe Muchas personas sienten de forma
alguno) deberíamos atribuir a los instintiva que los animales, o al
animales, con frecuencia se m enos algunos animales, merecen
presenta como una cuestión de un trato humano, un trato que casi
derechos. Pero ¿es de alguna nunca reciben. Es importante
utilidad introducir la noción de los conocer cómo se explica y se
derechos? La idea de los derech os teoriza este sentimiento común,
está cargada de bagaje conceptual. pero existe el peligro de que se
Se supone que deben imponer apague y caiga en el olvido si el
obligaciones a sus portadores, argumento se halla dividido en
acarrear reivindicaciones que se una falsa dicotomía entre tener
puedan llevar en contra de otros, o derechos y no tener derechos.

cativa la implicación de que los animales necesitan liberación de la


esclavitud o la servidumbre. Los animales han sido generalmente cla­
sificados como «cosas» ante la ley, lo que quiere decir que son meros
objetos que pueden ser poseídos, usados y desechados por «personas
legales» (es decir, humanos). Como tales, los animales tienen exacta­
mente el estatus de esclavos humanos, sin ningún derecho propio y
protegidos por la ley solo como la propiedad legal de sus dueños.

En su mayor parte, hasta hace poco tiempo, abogados, filósofos y teó­


logos han estado por lo general de acuerdo con el estatus moral de los
animales. El punto de vista bíblico que prevalece es que los animales,
al carecer de alma, fueron colocados por Dios bajo el dominio del
hombre. San Agustín apoya este punto de vista e insiste en que los
animales existen únicamente para el beneficio de los seres humanos,
mientras que Tomás de Aquino sugiere que la única razón para no
tratar a los animales con tanta crueldad es el peligro de que estos há­
bitos puedan perjudicar nuestro trato con otros seres humanos.

1789 1975 1983


loiemy Bentham sostiene La obra La Liberación Tom Regan afirma que los
i|iia el sufrimiento animal animal de Peter Slnger animales merecen tener
hb ln cuestión clave para Inspira el movimiento derechos com o «sujetos
ilnterminar el valor moral de liberación animal de una vida».
ile los animales. moderno.
Siempre ha habido voces filosóficas disidentes, pero Aristóteles en el
siglo iv antes de Cristo marcó la pauta predominante con su idea de la
existencia de una jerarquía de todos los seres vivos en la que la fun­
ción de las formas inferiores es servir las necesidades de los más altos
en la «cadena de la vida» — lo que para Aristóteles significaban hu­
manos, en virtud de su racionalidad— . Immanuel Kant, cuya toda
teoría ética está basada en la supremacía de la razón, está de acuerdo
con esta idea, ante la creencia de que los animales son seres irraciona­
les y por lo tanto no tienen valores morales. El más hostil de todos es
Descartes, que consideraba a los animales como poco más que autó­
matas, cuyos movimientos no demuestran ningún tipo de sentimiento
interior ni inteligencia.

De chimpancés y pollos La principal de las voces disidentes fue


la del filósofo utilitarista Jeremy Bentham, que se anticipó casi dos si­
glos al movimiento de liberación animal. C on gran clarividencia es­
cribió en el año 1789:

Llegará el día en que el resto de los animales de la Creación puedan ad­


quirir esos derechos que nunca se les debería haber robado a manos de la
tiranía... Un caballo adulto o un perro son sin ninguna duda un animal
mucho más racional, además de más comunicador, que un bebé de un día,
una semana, o incluso un mes de vida. Pero supongamos que fuera de otra
manera, ¿qué ocurriría? La pregunta no es ¿pueden pensar?, ni ¿pueden
hablar?, sino ¿pueden sufrir?

A l examinar el estatus moral de los animales, los filósofos modernos


que toman el relevo de Bentham han ido más allá del sufrimiento en su
concepción más limitada. Proponen que hay que tener en cuenta no
solo el dolor y el placer experimentados por los animales, sino también
atributos tales como su inteligencia y autonomía.

Para un utilitarista como Singer, el bienestar general, al que contribuyen


la experiencia del placer y el dolor, es la medida
[ La verdadera para determinar si algo está bien o mal; y propone
ba m oral de la que tanto los intereses humanos como los no hu­
romanidad, su manos deberían tener la misma consideración en
prueba tales valoraciones. Esto no quiere decir que un po­
fündam ental... llo y un ser humano necesariamente deban ser tra­
con siste en su tados igual, pero este asunto no debería decidirse
actitu d h acia de antemano únicamente sobre la base de que los
os que están a seres humanos son humanos. Para mostrar dicha
preferencia, ante la ausencia de alguna diferencia
su m erced: los moralmente relevante entre los casos, tenemos un
anim ales. » ejemplo de «especismo» — un punto de vista pare­
idera, La insoportable cido al racismo y el sexismo, que presentan prejui­
cios similares por motivos de raza y sexo (véase la
levedad del ser, 1984
/WwaJe-s cjDYAO sujetos de. uno. vida.
Una gran parte de la base básicos debido a que poseen
intelectual subyacente al habilidades cognitivas similares
movimiento moderno de liberación a las que justifican otorgar esos
animal ha sido establecida por el derechos a los seres humanos.
filósofo utilitarista Peter Singer. Esos animales son «sujetos de una
Sin embargo, el argumento no vida», en palabras de Regan, e
obedece a una perspectiva intrínsecamente valiosos. Como
utilitarista. Otra voz influyente tal, sus derechos son violados
en el movimiento es el filósofo cuando son tratados
estadounidenseTom Regan, quien ¡nstrumentalmente, como un
afirma que los animales, al menos medio para un fin, como una
animales por encima de un cierto fuente de alimento, por ejemplo, o
nivel de complejidad, deberían como sujetos de experimento o
gozar de tos derechos morales pruebas de productos.

página 163). Por tanto, si se demuestra que una gallina encerrada en unas
condiciones terribles en una jaula estrecha e incapaz de moverse sufre
más que nosotros al vemos privados de su carne, nuestro consumo de esa
carne, y los métodos agrícolas utilizados para producirla, son moralmente
incorrectos.

Un partidario del uso de los chimpancés en la investigación médica,


por ejemplo, podría argumentar, de nuevo sobre bases utilitaristas,
que está justificado porque el sufrimiento causado al animal se ve
compensado por los beneficios que aporta este tipo de investigaciones
en forma de nuevos medicamentos y tecnologías. Pero, si el argumen­
to de Singer es correcto, estos mismos beneficios justificarían el uso
de un ser humano con daño cerebral en lugar de un chimpancé sano,
siempre que el sufrimiento total causado al ser humano (y a cualquier
otro afectado) sea menor que el soportado por el chimpancé.

Este tipo de conclusión resulta sorprendente, tal vez incluso chocan­


te, pero continúa como una cuestión de coherencia lógica, a condi­
ción de que estemos de acuerdo en que la perspectiva «especiecista»
es algo que debemos evitar. Aun así, siguen existiendo enormes difi­
cultades, tanto prácticas como teóricas (véase el capítulo 39). ¿Cómo
demonios vamos a determinar el sufrimiento de un pollo de granja?

La idea en síntesis:
derechos animales,
injusticias animales

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