MÉTODO DE SEPARACIÓN MAGNÉTICA
¿Qué es la separación magnética?
La separación magnética es una técnica física de separación de mezclas que
se basa o que utiliza las propiedades magnéticas de la materia, tales como su
sensibilidad frente a la atracción o repulsión por los imanes.
Se le conoce también como imantación, debido a que los objetos que pueden
ser separados por esta técnica resultan magnetizados por el campo magnético
de los imanes. A consecuencia de este proceso natural, estos objetos, como el
hierro, son atraídos fuertemente por el imán, lo que ocasiona que abandonen la
mezcla libre de ellos.
El ejemplo más clásico de una separación magnética es el de la mezcla de
limaduras de hierro y azufre (imagen superior). Las limaduras de hierro
responden al campo magnético del imán, y dependiendo de las orientaciones
magnéticas de las limaduras, se dirigen a cualquiera de los dos polos del imán
(norte o sur).
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PROCESO DE SEPARACIÓN MAGNÉTICA
Principios teóricos
Ferromagnetismo
¿Qué objetos pueden ser separados magnéticamente? La respuesta intuitiva
vendría a ser los metales. Pero, ¿acaso todos los metales sienten atracción por
los imanes? O mejor aún: ¿puede haber cuerpos además de los metales que
respondan al campo magnético de los imanes? Por ejemplo, fragmentos de
minerales de algunas rocas.
Todo depende de la naturaleza magnética de los sólidos sometidos a la
separación. Estos deben ser ferromagnéticos. El hierro es muy ferromagnético,
y por lo tanto, es bastante sensible a magnetizarse por los imanes. Esta es la
razón por la que podemos extraer objetos de hierro, como en el caso de una
mezcla de hierro y azufre.
Pero el hierro no es el único metal ferromagnético: tenemos también al níquel,
el cobalto, y otros metales no tan comunes como el gadolinio y el disprosio.
Estos metales, dependiendo de su ferromagnetismo, responden con más
facilidad al campo magnético de un imán en específico; mientras más fuerte
sea la respuesta, más rápida y efectiva será su separación.
EJEMPLOS DE SEPARACIÓN MAGNÉTICA
En los siguientes ejemplos se hará hincapié en la acción de los imanes en
distintas aplicaciones de la separación magnética.
Mezclas de hierro
Separación de hierro y oro
Como vimos al principio, un imán puede atraer las limaduras de hierro de una
porción de azufre sólido. Experimentos similares se reproducen utilizando
harina, azúcar, arena, sal, o inclusive líquidos como el agua o el aceite.
Con la separación magnética es posible, por ejemplo, recoger desperdicios de
hierro debajo de la arena de la playa o separar hierro del oro, un proceso
común en joyería.
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En cualquier mezcla donde haya hierro se le podrá separar mediante el uso de
un imán; inclusive cuando las partículas de hierro sean microscópicas. Esto
último es de mucha importancia en las industrias de alimentos y de las
farmacéuticas, las cuales deben descontaminar sus emanaciones.
MINERALES DE HIERRO
No solo el hierro es ferromagnético, sino también algunos de sus principales
minerales o menas. Por ejemplo, la magnetita, Fe3O4, y la pirrotita, Fe7S8,
también son ferromagnéticos, y por lo tanto son sensibles al campo magnético
de los imanes. En consecuencia, podemos obtener estos minerales de sus
rocas pulverizadas y procesadas.
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De igual modo, los minerales paramagnéticos se pueden obtener por
separación magnéticas; tales como la ilmenita, FeTiO3, la siderita, FeCO3, y la
cromita, FeCr2O4. La diferencia es que necesitan de imanes más poderosos
para magnetizarlos y extraerlos.
Por lo tanto, la separación magnética es importante en la explotación minera
del hierro.