Lanzamientos
Tras su capacidad de aprensión de objetos, el niño desarrolla su capacidad de
lanzamiento, primero dejando caer, luego lanzan sin presión y después lanzando con
dirección, etc.
Los lanzamientos, como actividad jugada, contribuyen al desarrollo motor del
niño, así como al desarrollo de su tren superior (brazos, tronco).
Considerando que la fuerza es el elemento motriz del lanzamiento al niño no
podrá dársele ningún objetivo pesado pues todavía no tiene desarrollada la fuerza
general específica para los lanzamientos.
A través de los lanzamientos, se educa también la coordinación, así como el
control de artefactos distintos a los que el niño utiliza normalmente. Pueden ser
orientados, con vista a la mejora de las cualidades fundamentales que requieren las
distintas actividades deportivas con balón. Los juegos de lanzamiento pueden tener
una aplicación general a partir de los 7 años, considerando siempre que el elemento
a lanzar no sea pesado.