Instituto Popular de Cultura
Escuela de Artes Plásticas
Lectura y Escritura
Johan Alejandro Fernández
Trabajo 3
¿Por qué escogí el arte como camino?
Existía algún deseo en mi niñez, una atracción un tanto
diferente hacia lo extraño, lo que las
demás personas veían como común, mis ojos y mi alma les
colocaba un poco más de color,
la naturaleza se veía sospechosa, los sonidos me llamaban
fuertemente, y me susurraban
canciones, las personas pasaban lentamente, cada paso lo
analizaba cauteloso, cada
instante, el tiempo se desprendía, y caía desde las alturas, se
mese sobre mi piel, y mis
cabellos saltaban de alegres al compás de lo desconocido,
nada para mí era normal, un poco
soñador quizás, la fantasía se hacía fugaz sobre las noches, y
para mi imaginar era lo que
más llenaba mi ser, el arte sonreía a aquel niño solitario,
como un imán que gozaba de mi
espíritu, he de decir en otra ocasión que mi espíritu es el de
un aventurero caprichoso,
quisiera resaltarlo esta vez, quisiera que la gente sepa, que he
estado desnudo por veinte
años, quisiera que entendieran mi metáfora, quisiera que el
mundo comprendiera, sin hacer
preguntas, sin ninguna duda.
Recuerdo a mi madre, aquellas pinturas, aquel sentimiento
tan extraño, aquel beso, aquel
peldaño, el arte acaricia mi ser, y acobija aquellos
sentimientos reservados, el mal humor se
va corriendo agonizando cuando de la mano de un artista yo
me deleito, se marcha la
tristeza y mi sonrisa se hace pan, el arte para mi es más que
un verbo, más que una teoría,
he de buscar su definición, pero he de quedar inconcluso, el
camino sigo, no lo he escogido
yo, lo ha escogido la vida, y yo agacho la cabeza, como un
sumiso tonto, como a un
esclavo, como a un instrumento, no conocerán un esclavo
más feliz yo, no conocerán un
sumiso más masoquista, de la locura he de vivir porque solo
la locura me inspira, existen
tantas formas, tantos caminos, tanta gente, y solo son cuatro
palabras las que me resucitan,
he de escribir versos, y serán en honor al arte, quiero alzar la
voz y demostrar al mundo que
lo valioso no se llama oro, ni dinero, no puedo contar
realmente como me enamoré del arte,
es algo inefable, no tengo una fecha, ni un momento, quiero
decir que a mi corta edad,
aquí y ahora, colgando en mi mente, sacando mis
pensamientos absurdos, he de decir que
nunca he estado más seguro en mi vida de algo, he de decir
que no hay cosa que ahogue
más mis penas que expresarme de una manera diferente, no
hay lugar donde mi alma
encuentre más paz que en el arte, cuando suena una canción,
cuando veo una pintura, es
cuando mi alma empieza a danzar, y salta hasta Plutón y
vuelve convertido, como la
metamorfosis, como un lienzo, simplemente un abrazo
fulminante aliviara mi corazón, y es
como el arte, se convierte en un gran arma sin censura, y sin
piedad se aprovecha de lo que
soy.