República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria
Universidad Nacional Experimental de los Llanos Centrales Rómulo Gallegos
Área de Odontología
Unidad curricular: Clínica Integral del Adulto II – Patología
‘’SIFILIS’
Facilitador: Od. Virginia Romero
Participantes: CI:
Leon Oriana 27.868.569
Millan Daliedis 29.890.644
Garcia Nayleth 30.161.746
Moreno Camila 31.583.063
Carballo Iliana 31.604.716
Rodríguez Nailud 31.711.714
Perez Rosalia 31.771.019
Yoni Elizabeth 31.993.286
Guaramo Jose 32.457.020
3er Año - Sección 2
San Juan de los Morros, Guárico. Mayo, 2025
SÍFILIS
La sífilis se define como una infección de transmisión sexual (ITS) de carácter
sistémico causada por la bacteria espiroqueta Treponema pallidum subespecie
pallidum. Esta enfermedad infecciosa crónica se caracteriza por una evolución clínica
compleja que progresa a través de distintas etapas, separadas por periodos de latencia
asintomática, si no se recibe tratamiento. La sífilis puede afectar múltiples órganos y
sistemas del cuerpo si no se trata adecuadamente, llevando a complicaciones graves e
incluso la muerte.
La transmisión de Treponema pallidum ocurre principalmente a través del
contacto directo con las lesiones infecciosas (chancro, condilomas planos, parches
mucosos o erupciones cutáneas) durante la actividad sexual (vaginal, anal u oral).
También puede transmitirse de la madre infectada al feto a través de la placenta
durante el embarazo, lo que se conoce como sífilis congénita.
EPIDEMIOLOGÍA
La sífilis continúa siendo un problema de salud pública a nivel global, con una
incidencia que ha experimentado resurgimientos en las últimas décadas,
particularmente entre hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y en asociación
con la coinfección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). La
transmisión se produce principalmente por contacto directo con las lesiones
infecciosas durante la actividad sexual (vaginal, anal u oral). La transmisión vertical
de la madre al feto durante el embarazo también es una vía de infección significativa,
con graves consecuencias para el recién nacido (sífilis congénita). Factores de riesgo
importantes incluyen múltiples parejas sexuales, prácticas sexuales sin protección y la
presencia de otras ITS.
ETIOLOGÍA
El agente etiológico de la sífilis es Treponema pallidum, una bacteria
gramnegativa móvil con forma helicoidal perteneciente a la familia Spirochaetaceae.
Esta espiroqueta penetra en el organismo a través de las membranas mucosas o la piel
lesionada durante el contacto sexual. T. pallidum es un microorganismo lábil que no
sobrevive por mucho tiempo fuera del cuerpo humano, lo que explica su principal vía
de transmisión por contacto íntimo. Una vez dentro del organismo, la bacteria se
disemina rápidamente a través del sistema linfático y circulatorio, alcanzando
diversos órganos y tejidos.
CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS
La sífilis se manifiesta clínicamente en varias etapas:
Sífilis Primaria: Se caracteriza por la aparición de una lesión indolora
llamada chancro en el sitio de inoculación, generalmente en los
genitales, ano o boca. El chancro suele aparecer entre 10 y 90 días
después de la exposición y cicatriza espontáneamente en 3 a 6
semanas, aunque la infección persiste. Puede haber linfadenopatía
regional no dolorosa.
Sífilis Secundaria: Se desarrolla varias semanas después de la
aparición del chancro e indica la diseminación sistémica de la bacteria.
Las manifestaciones son variadas e incluyen erupción cutánea
maculopapular no pruriginosa que afecta incluso palmas y plantas,
condilomas planos (lesiones húmedas y verrugosas en áreas genitales y
pliegues cutáneos), parches mucosos (úlceras indoloras en mucosas),
linfadenopatía generalizada, fiebre, malestar general, cefalea, alopecia
en parches ("en mordida de ratón") y lesiones oculares.
Sífilis Latente: Es una fase asintomática que sigue a la sífilis
secundaria. Se divide en latente temprana (menos de 1 año de
infección) y latente tardía (más de 1 año de infección). Durante esta
fase, la infección solo se detecta mediante pruebas serológicas.
Sífilis Terciaria: Ocurre en aproximadamente un tercio de los pacientes
no tratados, años o décadas después de la infección inicial. Se
caracteriza por lesiones destructivas en diversos órganos y sistemas.
Sífilis Gummatosa: Formación de gomas, lesiones granulomatosas que
pueden afectar piel, huesos, hígado y otros órganos.
Sífilis Cardiovascular: Aortitis sifilítica, aneurismas aórticos,
insuficiencia aórtica.
Neurosífilis: Invasión del sistema nervioso central, que puede
manifestarse como meningitis, tabes dorsal, paresia generalizada,
demencia, alteraciones visuales y auditivas.
CARACTERÍSTICAS HISTOPATOLÓGICAS
Las características histopatológicas varían según la etapa de la sífilis:
Sífilis Primaria: Infiltrado inflamatorio denso rico en linfocitos y células
plasmáticas alrededor de los vasos sanguíneos (perivasculitis) en la base del chancro.
Se pueden observar espiroquetas mediante tinciones especiales (plata).
Sífilis Secundaria: Infiltrado inflamatorio linfohistiocítico en la dermis y
epidermis, con perivasculitis. La epidermis puede mostrar acantosis, espongiosis y
exocitosis. También se pueden identificar espiroquetas.
Sífilis Terciaria (Goma): Granulomas con necrosis central gomosa rodeada de
histiocitos, células gigantes multinucleadas y fibrosis. Las espiroquetas son escasas o
difíciles de detectar.
MÉTODOS DE DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la sífilis se basa en una combinación de hallazgos clínicos y
pruebas de laboratorio:
Detección Directa de T. pallidum.
Microscopía de campo oscuro: Permite visualizar las espiroquetas
móviles en exudados de lesiones primarias o secundarias.
Pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (NAATs): Pueden
detectar el ADN de T. pallidum en muestras de lesiones o fluidos.
Pruebas Serológicas: Detectan anticuerpos producidos en respuesta a
la infección. Se dividen en:
Pruebas no treponémicas (reagínicas): Miden anticuerpos (reaginas)
producidos contra antígenos liberados por células dañadas y lípidos
treponémicos. Ejemplos: VDRL (Venereal Disease Research
Laboratory) y RPR (Rapid Plasma Reagin). Son útiles para el cribado
y el seguimiento de la respuesta al tratamiento. Pueden dar resultados
falsos positivos.
Pruebas treponémicas: Miden anticuerpos específicos contra antígenos
de T. pallidum. Ejemplos: FTA-ABS (Fluorescent Treponemal
Antibody Absorption), TP-PA (Treponema pallidum Particle
Agglutination), EIA (Enzyme Immunoassay) y CLIA
(Chemiluminescence Immunoassay). Son más específicas y se utilizan
para confirmar resultados positivos de las pruebas no treponémicas.
Pueden permanecer positivas de por vida, incluso después del
tratamiento exitoso.
Diagnóstico de Neurosífilis: Requiere análisis del líquido
cefalorraquídeo (LCR), incluyendo pruebas de VDRL y FTA-ABS en
LCR, así como evaluación de proteínas y células.
DIAGNÓSTICOS DIFERENCIALES
El diagnóstico diferencial de la sífilis varía según la etapa clínica:
Sífilis Primaria: Herpes genital, chancroide, granuloma inguinal,
carcinoma de células escamosas.
Sífilis Secundaria: Sarampión, rubéola, pitiriasis rosada, eritema
multiforme, reacciones medicamentosas, mononucleosis infecciosa.
Las lesiones mucosas pueden simular aftas, leucoplasia u otras
infecciones.
Sífilis Terciaria: Tuberculosis, micosis profundas, sarcoidosis, otras
vasculitis. La neurosífilis tiene un amplio diagnóstico diferencial que
incluye meningitis de otras etiologías, tumores cerebrales y
enfermedades desmielinizantes.
ALTERNATIVAS TERAPÉUTICAS
La penicilina es el tratamiento de elección para todas las etapas de la sífilis.
La dosis y la duración del tratamiento varían según la etapa y las manifestaciones
clínicas.
Sífilis Primaria, Secundaria y Latente Temprana: Penicilina benzatina 2.4
millones de unidades por vía intramuscular en una sola dosis.
Sífilis Latente Tardía y de Duración Desconocida: Penicilina benzatina 2.4
millones de unidades por vía intramuscular semanalmente durante 3 semanas.
Neurosífilis: Penicilina cristalina acuosa 18-24 millones de unidades por día,
administrada como 3-4 millones de unidades intravenosas cada 4 horas o en infusión
continua durante 10-14 días. Se puede considerar penicilina procaína intramuscular
diaria más probenecid oral.
En pacientes alérgicos a la penicilina, se pueden considerar alternativas como
doxiciclina o tetraciclina, aunque su eficacia puede ser menor en neurosífilis y sífilis
congénita. En algunos casos, se puede utilizar ceftriaxona. Es crucial la
desensibilización a la penicilina en mujeres embarazadas alérgicas y en pacientes con
neurosífilis alérgicos.
Es importante el seguimiento serológico después del tratamiento para evaluar
la respuesta y detectar posibles fallas terapéuticas o reinfecciones.
MÉTODOS DE PREVENCIÓN
La prevención de la sífilis se basa en:
Prácticas sexuales seguras: Uso consistente y correcto de preservativos de
látex o poliuretano durante cualquier tipo de contacto sexual.
Reducción del número de parejas sexuales.
Detección y tratamiento oportuno de la sífilis en individuos infectados y sus
parejas sexuales. El tratamiento de las parejas sexuales previene la reinfección y la
propagación de la enfermedad.
Pruebas de detección de sífilis: Se recomiendan pruebas de detección
periódicas para personas con alto riesgo, incluyendo HSH, personas con múltiples
parejas sexuales, personas con VIH y mujeres embarazadas (idealmente en la primera
visita prenatal y nuevamente al final del embarazo en áreas de alta prevalencia).
Educación y concienciación sobre la sífilis y otras ITS.