Bienvenida:
Dra. Raquel de la Luz Sosa Elizaga, distinguida Directora General del Organismo Coordinador
de las Universidades para el Bienestar “Benito Juárez García”;
honorables integrantes de su gabinete y equipo de trabajo;
estimadas autoridades educativas, estatales y federales;
compañeras y compañeros del Honorable Ayuntamiento;
maestras, maestros, estudiantes y familias de este noble municipio de Tequila;
vecinas y vecinos todos:
Reciban ustedes la más cordial y respetuosa bienvenida.
Hoy es un día que quedará grabado en la historia de nuestro pueblo. La presencia de la doctora
Raquel Sosa y de su equipo no solo representa un acto protocolario, sino la llegada de una
esperanza largamente anhelada: la apertura de una nueva sede de las Universidades para el
Bienestar “Benito Juárez García” en nuestro municipio. Un acontecimiento que transforma,
que inspira y que reafirma el compromiso de nuestro país con la justicia social y la educación
pública de calidad.
Como presidente municipal, me honra profundamente recibirles en esta tierra enclavada entre
montañas, rica en historia, tradiciones y esfuerzo comunitario. Tequila, Veracruz, es un pueblo
de raíces náhuatl, de trabajo y de fe, que ha sabido resistir los embates del tiempo,
sosteniéndose con dignidad y esperanza. Y hoy, al recibir esta universidad, damos un paso más
hacia el futuro, sin olvidar lo que somos ni de dónde venimos.
Este día no es solo la inauguración de un edificio; es la inauguración de una nueva etapa para
nuestra juventud, para nuestras familias, para nuestros sueños colectivos. Cada ladrillo de esta
institución representa el esfuerzo de hombres y mujeres que creen en la educación como el
camino más seguro hacia el bienestar y la libertad. Porque no hay mejor herencia para nuestros
hijos que el conocimiento, y no hay mejor inversión pública que la que se hace en las mentes y
los corazones de las nuevas generaciones.}
Desde este espacio quiero expresar mi más sincero reconocimiento a la doctora Raquel de la
Luz Sosa Elizaga, una mujer de profunda vocación académica, de visión humanista y de
compromiso con las causas sociales. Su liderazgo al frente del Organismo Coordinador ha sido
clave para hacer realidad el sueño de llevar educación superior a las comunidades más
apartadas del país. Gracias a su trabajo y al respaldo del Gobierno de México, miles de jóvenes
de zonas rurales y marginadas hoy tienen acceso a estudios universitarios sin tener que
abandonar su lugar de origen ni endeudarse para aprender.
Doctora Sosa, su visita nos llena de orgullo, pero, sobre todo, nos compromete a cuidar,
fortalecer y aprovechar esta oportunidad con responsabilidad y con amor a nuestra gente. Su
presencia en Tequila es un mensaje claro: que el conocimiento no debe concentrarse en las
grandes ciudades, sino llegar a cada rincón del territorio nacional. Aquí, en medio de las
montañas, en un municipio que mantiene viva la lengua náhuatl y el espíritu comunitario, la
educación superior se convierte en una herramienta de transformación social.
El programa de las Universidades para el Bienestar “Benito Juárez García” representa una de
las políticas educativas más nobles de los últimos tiempos. No solo se enfoca en la enseñanza,
sino en la inclusión, la equidad y la justicia educativa. Su enfoque comunitario permite que la
universidad no sea una institución distante, sino un actor activo en el desarrollo local. En cada
sede, las y los estudiantes se forman en campos de estudio que responden a las necesidades
reales de su región: la agricultura sustentable, la salud, la ingeniería, la educación, la cultura, la
preservación ambiental y la tecnología.
Para Tequila, esta universidad será mucho más que un centro de formación académica. Será
un punto de encuentro entre el conocimiento y la tradición, entre la ciencia y la cultura, entre la
juventud y la experiencia. Nuestros jóvenes encontrarán aquí un espacio donde soñar,
aprender, crear y servir. Y nosotros, como comunidad, encontraremos en ellos la fuerza y la
energía para seguir avanzando.
A nombre del pueblo de Tequila, quiero expresar también mi gratitud a todas las instancias y
personas que hicieron posible la construcción y apertura de esta sede. A los ingenieros,
arquitectos, trabajadores de la obra, al personal administrativo y técnico, a los equipos de
gestión del Organismo Coordinador, y a todos los colaboradores que, desde su trinchera,
aportaron su esfuerzo para que hoy estemos celebrando este logro.
Agradezco también al gobierno federal por su visión de llevar la educación a donde antes no
llegaba. La presencia de esta universidad en Tequila es la mejor prueba de que la política social
puede transformar vidas cuando se orienta al bienestar colectivo.
Y no puedo dejar de reconocer el apoyo de la ciudadanía: los padres y madres de familia que
confiaron en este proyecto, los jóvenes que se inscribieron con entusiasmo, los docentes que
asumieron el reto de formar con compromiso y sensibilidad, y los servidores públicos
municipales que dedicaron largas jornadas para cumplir con los requerimientos de
infraestructura, servicios y coordinación institucional. Este logro, sin duda, es de todos.
Hoy, al inaugurar esta sede, reafirmamos que la educación es el cimiento más sólido de
cualquier sociedad libre y justa. Y lo decimos con convicción porque Tequila es un municipio
que ha enfrentado desafíos enormes: la migración, la falta de oportunidades laborales, la
marginación geográfica y económica. Pero también es un pueblo que nunca se ha rendido, que
ha aprendido a resistir con dignidad, a reinventarse y a mirar hacia adelante. Por eso, recibir
una universidad aquí no es solo un acto educativo; es un acto de justicia histórica.
Esta nueva sede simboliza la posibilidad de que los hijos de nuestros campesinos, artesanos,
comerciantes, obreros y servidores públicos puedan formarse profesionalmente sin abandonar
su tierra. Que no tengan que irse lejos para cumplir sus sueños. Que puedan aportar sus
conocimientos aquí mismo, donde nacieron, en beneficio de su gente y su entorno. Ese es el
verdadero sentido del bienestar: que el progreso no sea privilegio de unos pocos, sino derecho
de todos.
La educación que aquí se impartirá, inspirada en los principios del humanismo mexicano, debe
orientarse a formar profesionistas con conciencia social, con espíritu crítico y con amor por su
comunidad. No queremos que nuestros jóvenes se limiten a obtener un título, sino que se
conviertan en agentes de cambio, en promotores del desarrollo sustentable, en guardianes de
la naturaleza, de la lengua y de la cultura que nos identifica.
Desde el Ayuntamiento de Tequila, nos comprometemos a mantener una relación de
colaboración constante con esta casa de estudios. Pondremos a disposición de la universidad
los medios necesarios para facilitar sus actividades, promover sus programas, difundir su oferta
educativa y acompañar sus proyectos de extensión comunitaria. Queremos que esta sede se
convierta en un espacio vivo, abierto, participativo y estrechamente vinculado con la realidad
local.
Asimismo, impulsaremos acciones conjuntas que fortalezcan la vinculación entre la universidad
y los sectores productivos de nuestro municipio. Creemos firmemente que la educación superior
debe responder a las necesidades del territorio, generando soluciones innovadoras en temas
como la producción agrícola, el cuidado del medio ambiente, el turismo responsable, la
recuperación de saberes tradicionales y la mejora de las condiciones de vida de nuestra gente.
A las y los estudiantes que hoy nos acompañan, les hablo con el corazón: ustedes son la razón
de ser de esta universidad. Son ustedes quienes darán vida a estas aulas, quienes llenarán de
ideas, proyectos y sueños los pasillos de este plantel. Que cada clase sea un paso hacia su
realización personal y hacia el bienestar de su comunidad. Que recuerden siempre que estudiar
no es un privilegio individual, sino una responsabilidad social.
Aprovechen esta oportunidad con disciplina, con entrega, con pasión. Porque el conocimiento
es poder, pero también es servicio. Ser universitario no es solo aprender para sí mismo, sino
aprender para compartir, para enseñar, para transformar. Estoy seguro de que de esta
universidad saldrán las y los futuros líderes, científicos, maestros, ingenieros y profesionales
que seguirán construyendo el porvenir de Tequila y de México.
También quiero dirigirme a las maestras y maestros que formarán parte de este proyecto
educativo. Su labor es invaluable. No solo transmiten saberes, sino que acompañan procesos
humanos, inspiran confianza y despiertan vocaciones. En ustedes recae una de las más altas
responsabilidades de la sociedad: formar a quienes algún día estarán al frente de los destinos
de nuestra nación. Les pido que nunca pierdan de vista que detrás de cada estudiante hay una
historia, un esfuerzo familiar, una esperanza que ustedes ayudan a sostener.
Querida doctora Raquel Sosa, en nombre del pueblo de Tequila, reciba nuestra más sincera
gratitud. Este municipio la recibe con los brazos abiertos y con el corazón lleno de alegría.
Sabemos que su trabajo al frente del Organismo Coordinador es guiado por la convicción de
que la educación debe ser un derecho y no un privilegio, un instrumento de liberación y no de
exclusión. Y hoy, su presencia aquí reafirma ese compromiso.
Le aseguro que este pueblo sabrá corresponderle con responsabilidad, respeto y trabajo.
Nuestra comunidad será aliada permanente de las Universidades para el Bienestar “Benito
Juárez García”. Aquí encontrará usted y su equipo un terreno fértil para sembrar conocimiento,
para fortalecer la identidad, y para demostrar que el bienestar no es un discurso, sino una
realidad que se construye día a día con educación y con justicia.
Este acto de inauguración no solo marca la apertura de un edificio, sino el inicio de una nueva
era para Tequila. Una era en la que la educación será el eje que articule nuestro desarrollo, la
brújula que oriente nuestros esfuerzos y la llama que mantenga viva la esperanza de un futuro
mejor.
Que esta universidad sea símbolo de unidad, de esfuerzo colectivo y de esperanza renovada.
Que cada generación de estudiantes que pase por sus aulas lleve consigo el orgullo de
pertenecer a esta tierra, el amor por su cultura y la convicción de que el conocimiento solo tiene
sentido cuando se pone al servicio del pueblo.
Bienvenida, doctora Raquel Sosa Elizaga.
Bienvenidas y bienvenidos todos a esta nueva etapa de nuestra historia.
Que la educación siga siendo la fuerza que une, que dignifica y que transforma.
Muchas gracias.