casa-estudio fue creada específicamente para los pintores mexicanos Diego
Rivera y Frida Kahlo
Biblioteca Central de la UNAM (1950–1956) (en colaboración)
Casa O’Gorman (1949–1956)
Luis Barragán (1902–1988)
nació en Guadalajara, México. Se formó como ingeniero, graduándose a los
veintitrés años. Su formación arquitectónica fue autodidacta. En la década de 1920,
viajó extensamente por Francia y España y, en 1931, residió un tiempo en París,
asistiendo a las conferencias de Le Corbusier. Su estancia en Europa, y
posteriormente en Marruecos, despertó su interés por la arquitectura autóctona del
norte de África y el Mediterráneo, que relacionó con la construcción en su propio
país.
A finales de la década de 1920, se vinculó con un movimiento conocido como la
Escuela Tapatía o Escuela de Guadalajara, que propugnaba una teoría
arquitectónica dedicada a la firme adhesión a las tradiciones regionales. Su estudio
de arquitectura se estableció en Guadalajara de 1927 a 1936, cuando se trasladó a
la Ciudad de México, donde permaneció hasta su muerte. Su obra, considerada
minimalista, es, sin embargo, suntuosa en color y textura. Planos puros, ya sean
muros de estuco, adobe, madera o incluso agua, son sus elementos compositivos,
todos en interacción con la naturaleza.
Barragán se autodenominó arquitecto paisajista, y escribió en su libro Arquitectos
Contemporáneos (Muriel Emanuel (ed.), publicado por St. Martins Press, 1980):
«Creo que los arquitectos deberían diseñar jardines para que, al igual que las casas
que construyen, se utilicen para desarrollar el sentido de la belleza, el gusto y la
inclinación por las bellas artes y otros valores espirituales». Y añadió: «Cualquier
obra de arquitectura que no exprese serenidad es un error
Barragán ha tenido una profunda influencia no solo en tres generaciones de
arquitectos mexicanos, sino en muchas más en todo el mundo. Al aceptar el Premio
Pritzker de Arquitectura, afirmó: «Es imposible comprender el arte y la gloria de su
historia sin reconocer la espiritualidad religiosa y las raíces míticas que nos llevan a
la razón misma de ser del fenómeno artístico. Sin una u otra, no existirían las
pirámides egipcias ni las del antiguo México
Obras principales
Casa Franco | Guadalajara | 1929
Construida en 1929, es considerada como una de las 10 primeras obras del
arquitecto jalisciense. Tras sus viajes por Europa de 1925 y 1926, se observa la
influencia del estilo morisco, presente sobre todo en la puerta de la entrada,
además de algunos rasgos de arquitectura vernácula. Se encuentra parcialmente
restaurada y hoy es sede de la Galería Travesía Cuatro
Casa Estudio Luis Barragán | Ciudad de México | 1948
Construida en 1948, es considerada una obra contemporánea sobresaliente
en el ámbito internacional, en 2004 fue incluida por la Unesco, como
Patrimonio Mundial. De singular experiencia cromática y dos generadores
espaciales: el vestíbulo principal y el salón de la biblioteca, a partir de los
cuales, se distribuye el resto de los espacios
Los Clubes | Atizapán | 1969
Conformado por las caballerizas Cuadra San Cristóbal y la Casa Egerstrom, en
Atizapán, Estado de México, terminado en 1969. Los Clubes, se convirtió en una de
sus obras más representativas por su característica línea geométrica, el color
vibrante y el peculiar uso del agua. Un juego entre tonalidades rosas, edificaciones
abstractas y líneas marcadas que se rompen con las sombras
Teodoro González de León (1926–2016)
Teodoro González de León nació el 28 de mayo de 1926 en la Ciudad de México.
Con una habilidad innata para la creación artística, el arquitecto graduado por la
Universidad Nacional Autónoma de México también se dedicó a la pintura y
escultura, de ahí que su capacidad de abstracción y la búsqueda de un estilo
definido entre el pasado y lo contemporáneo se convirtieran en rasgos
determinantes en su labor como arquitecto. Su estancia con Le Corbusier a los 21
años y tras recibir una beca del gobierno de Francia, González de León se unió al
taller de Le Corbusier, de quien habría de tomar los revolucionarios conceptos de la
arquitectura moderna en primera persona. Se trata del único mexicano que trabajó
con el arquitecto suizo y formó parte del equipo que participó en el Conjunto
habitacional de Marsella, un hito en la historia de las unidades habitacionales de
posguerra.
El estilo arquitectónico de Teodoro González de León
Esta experiencia marcó decisivamente su estilo arquitectónico, que partió del
funcionalismo y adoptó elementos del pasado prehispánico, como las obras de gran
tamaño que caracterizan sus diseños y el uso de hormigón cincelado por su
sencillez y maleabilidad; sin embargo, en ocasiones su obra también es identificada
como brutalista.
El patio revestía una importancia mayor para González de León. Más que un simple
espacio vacío, el arquitecto mexicano lo concebía como un espacio central de
distribución, circulación y encuentro.
Esta característica está presente en algunas de sus obras más conocidas y
manifiesta la influencia tanto pasado colonial como del legado prehispánico,
además de su sentido como urbanista por anteponer la ciudad, la forma en que se
recorre y la experiencia de habitar a cualquier otro interés arquitectónico
Obras principales
El Colegio de México
Construido en 1976 al sur de la capital, el nuevo edificio que alberga al COLMEX fue
diseñado con especial interés en los patios cubiertos y espacios encontrados,
pensados para estimular la convivencia multidisciplinaria como espacios comunes
por donde todas las personas debían pasar. Hoy es considerado un símbolo de la
arquitectura brutalista en México
Auditorio Nacional
Aunque el proyecto original del Auditorio Nacional se llevó a cabo en 1952 por los
arquitectos Hugo Enrique Díaz Moro y Fernando Peña, la icónica fachada actual de
concreto martelinado y su enorme explanada que funge como carta de
presentación y encuentro para los visitantes es obra de Teodoro González de León y
Abraham Zabludovsky Esta remodelación mayor que data de 1988 cambió por
completo la cara de este foro, mejorando la acústica al interior con un nuevo
escenario y butacas, dando forma a una estructura monolítica pero dinámica,
donde el vestíbulo reúne obras de contemporáneos de González de León y es un
espacio de circulación natural dentro del complejo
Museo Universitario Arte Contemporáneo
El primer museo dedicado al Arte Contemporáneo en México fue proyectado por
Teodoro González de León y construido en 2006 en el Centro Cultural Universitario
de la UNAM.
A través de una fachada de concreto y muros de cristal que juegan con las
transparencias al exterior y la luz que se filtra desde la entrada, este recinto con
enormes salas, pasillos y elevadores dispuestos para la exposición cualquier clase
de obra en su interior da forma a la plaza principal del CCU, que recibe con un
espejo de agua a sus visitantes
Shigeru Ban (1957)
nació en Tokio en 1957 y desde muy joven mostró interés
por el trabajo manual y la carpintería, influenciado por la
tradición constructiva en madera y el oficio de los
carpinteros que trabajaban en su casa familiar. Aunque
inicialmente quiso ser carpintero, su habilidad en artes y
modelado lo llevó a decidirse por la arquitectura. Su
formación académica se desarrolló entre Japón y Estados
Unidos, estudiando en el SCI-Arc y posteriormente en la
Cooper Unión de Nueva York, donde fue alumno de
reconocidos arquitectos y tuvo contacto con corrientes
experimentales de diseño.
Tras graduarse en 1984, Ban abrió su propio estudio en
Tokio y comenzó a desarrollar proyectos experimentales, especialmente casas
como casos de estudio, donde exploró nuevas formas constructivas y materiales no
convencionales. Destaca particularmente su investigación con tubos de papel,
material que se convirtió en un elemento distintivo de su obra por su bajo costo,
facilidad de montaje y carácter reciclable.
La carrera de Shigeru Ban tomó un giro decisivo al involucrarse en la arquitectura
humanitaria. A partir de la década de 1990, desarrolló refugios temporales y
edificaciones de emergencia para víctimas de desastres naturales y conflictos
armados, como en Ruanda, Kobe, Haití, Nueva Zelanda y Japón. Fundó la ONG Red
de Arquitectos Voluntarios (VAN), con la cual mejoró las condiciones de vida en
refugios mediante soluciones simples, dignas y eficientes, como viviendas
temporales, iglesias y espacios comunitarios.
Además de su labor social, Ban ha realizado importantes obras culturales y
arquitectónicas a nivel internacional, como el Pabellón de Japón en la Expo de
Hannover, el Centro Pompidou-Metz y diversas estructuras innovadoras realizadas
con bambú, contenedores marítimos, madera sin conectores metálicos y fibra de
carbono. Paralelamente, ha tenido una
destacada trayectoria académica como
profesor y conferenciante en universidades
de prestigio. La obra de Shigeru Ban se
caracteriza por la innovación en
materiales, la sostenibilidad y un fuerte
compromiso social, combinando
experimentación arquitectónica con
responsabilidad humanitaria, lo que lo
consolida como una figura clave de la
arquitectura contemporánea
Centre Pompidou de Metz
ARQUITECTURA EMERGENTE
Shigeru Ban y las Casas de troncos de papel
Shigeru Ban es un nombre que resuena en el mundo de la arquitectura como
sinónimo de innovación, sostenibilidad y humanitarismo. Nacido en Tokio en
1957, su huella en el ámbito
arquitectónico es indeleble gracias a
sus innovadoras contribuciones y su
fuerte compromiso social. Desde los
inicios de su carrera, Ban demostró su
inclinación por la experimentación con
materiales y técnicas arquitectónicas
poco convencionales. Entre ellas, su
uso del cartón le hizo destacar en el
panorama internacional, demostrando
que innovación y sostenibilidad
pueden ir de la mano al crear estructuras efímeras, pero sorprendentemente
resistentes
Las más conocidas son las Casas de troncos de papel estas casas, también
conocidas como “refugios de cartón”, surgieron como respuesta a la
necesidad de proporcionar cobijo rápido y asequible en situaciones de
emergencia, como desastres naturales y crisis humanitarias. Su concepto se
originó en 1995 tras un fuerte terremoto sucedido en Kobe (Japón)
La idea de la que parte toda su concepción es el uso de materiales
accesibles, baratos y sostenibles, como son los tubos de papel reciclado
y cartón. El diseño y la construcción del esqueleto de estas casas consiste en
la superposición de capas de estos tubos, lo que crea una estructura robusta
y resistente a la intemperie. Este
método permite que las casas se
erijan rápidamente y sin necesidad de
una amplia experiencia de
construcción, lo que es crucial en
situaciones de catástrofe en las que la
necesidad de refugio es inmediata.
A pesar de estar pensadas para ser
temporales, el arquitecto sostuvo
desde el principio la idea de que estas
viviendas tuviesen una buena
apariencia y el aislamiento necesario
para poder proporcionar unas condiciones de vida dignas y saludables.
Además, todos los recursos empleados deben poder reciclarse tras su uso
para fomentar la economía circular de los materiales.
ARQUITECTURA COMUNITARIA
PILARES VALENTÍN GÓMEZ FARÍAS
Es un recinto ubicado en la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México,
que forma parte de una iniciativa y política pública con el objetivo de
reconstruir desde la colonia a través de una arquitectura comprometida, un
centro comunitario que beneficie a la
ciudadanía
Dos muros celosías enmarcan el
edificio en los extremos oriente y
poniente del predio, desarrollando en
su interior un recinto reticular que se
distribuye en una serie de aulas y
espacios educativos iluminados y
ventilados naturalmente gracias a
una serie de tragaluces orientados al
norte con distintas alturas. Las aulas
se conectan entre sí por un andador longitudinal, haciendo de este un
pabellón más que un edificio
Dos jardines en los extremos Norte y Sur reciben a los usuarios del centro y
funcionan como extensión del parque que
alberga diversos programas como zonas
de estar, lectura y foro al aire libre,
creando un sistema educativo en donde al
exterior del centro también se aprende
El edificio se entreteje con el parque a
través de un gesto noble y equilibrado
entre la permeabilidad y presencia. Es
una arquitectura de bajo impacto,
conceptualizado sobre la huella de
lo que fueron los frontones del
parque
El edificio se entrelaza con la
historia del contexto y de su
tipología. Su materialidad de muros de tabique y columnas de concreto
armado busca hacer memoria de las infraestructuras sociales y educativas
de décadas anteriores con una nueva morfología
Su concepto central
es la creación de un
nuevo paisaje, un
horizonte con
dimensión cívica. La
horizontalidad de
los muros de celosía
se contrasta
mediante múltiples
gestos de
verticalidad: un
sistema de
tragaluces con una
fuerza expresiva en
el entorno
El edificio se
localiza al interior del Parque Rosendo Arnaiz, contiguo a la estación de
metro San Antonio, dentro de los límites de los antiguos frontones del parque
que se encontraban deteriorados y daban pie a la criminalidad