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4 Radiografiaindustrial

La radiografía industrial es un método de ensayo no destructivo ampliamente utilizado para evaluar la calidad de soldaduras mediante rayos X y gamma, que permiten identificar discontinuidades en los materiales. Este proceso implica la exposición de una película a radiación, donde la variación en la absorción de energía revela defectos como porosidad y falta de fusión. La normativa europea establece directrices para la realización de radiografías y la cualificación del personal encargado de estas inspecciones.

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La radiografía industrial es un método de ensayo no destructivo ampliamente utilizado para evaluar la calidad de soldaduras mediante rayos X y gamma, que permiten identificar discontinuidades en los materiales. Este proceso implica la exposición de una película a radiación, donde la variación en la absorción de energía revela defectos como porosidad y falta de fusión. La normativa europea establece directrices para la realización de radiografías y la cualificación del personal encargado de estas inspecciones.

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RADIOGRAFÍA INDUSTRIAL

INSPECCIÓN RADIOGRÁFICA

1-. INTRODUCCIÓN

La radiografía es sin duda el Ensayo No Destructivo (END) más utilizado, fiable e intuitivo de los utilizados en la
actualidad, aunque conviene recordar que no hay ningún END definitivo a la hora de emitir una evaluación sobre el
estado de una soldadura, sino complementario, en este caso con la inspección por ultrasonidos.

Soldeo MAG

2-. CONSIDERACIONES GENERALES DE LA RADIOGRAFÍA.

La radiografía (rayos X) es uno de los métodos de inspección no destructivos más importante, versátil y con mayor
aceptación actual. A menudo se utiliza el término “calidad rayos X” para indicar soldaduras de alta calidad que han
sido analizadas por este método de inspección.

La radiografía se basa en la propiedad de los rayos X y gamma de atravesar metales y otros materiales opacos a
la luz, produciendo una impresión fotográfica de la energía radiante transmitida. El material que está expuesto,
absorberá una cantidad de energía radiante conocida, y por tanto los rayos X y gamma (Cobalto 60 e Iridium 192)
pueden ser utilizados para mostrar discontinuidades e inclusiones localizadas dentro del material. Cuando los
rayos X o gamma son dirigidos a una sección de soldadura no toda la radiación pasa a través del metal. Metales
diferentes absorben distintas longitudes de onda. Los materiales opacos absorben cierta cantidad de energía, pero
cuando hay una sección más delgada o un vacío (grietas o porosidad), esta cantidad disminuye. La fiabilidad y
valor de las imágenes radiográficas son función de la nitidez y contraste.

Diferencia de espesores
A mayor espesor atravesado, mayor absorción de energía y consecuentemente menor impresión de la película.

Diferencias de densidades

Zonas mas densas → mayor absorción → menor impresión de la película. (Zonas blancas).

Zonas menos densas → menor absorción → mayor impresión de la película. (Zonas oscuras).

En la figura siguiente se representa un ejemplo de los anteriores efectos.


Como puede apreciarse, las radiografías están formadas por una serie de zonas claras u oscuras en función de la
cantidad total de radiación que alcance la película.

Realización Del Ensayo.

Básicamente el ensayo consta de dos operaciones:

- Realización de la radiografía: Se sitúa la fuente a una cierta distancia de la pieza y se coloca la película por el
lado opuesto de la pieza. La radiación emitida incide sobre el objeto y lo atraviesa.
La cantidad de radiación que alcanza la película dependerá del espesor de la sección radiografiada así como de la
diferencia de densidades, tal y como se vio anteriormente.
La película está compuesta por una emulsión de haluros de plata que quedan sensibilizados por efecto de la
radiación.
En la figura siguiente se representan, a modo de ejemplo, algunas configuraciones usuales para la realización de
radiografías.
Un caso particularmente frecuente consiste en la radiografía de uniones soldadas en tuberías, estas se pueden
realizar mediante las siguientes técnicas.

Técnica de pared simple.


La radiación atravesará únicamente la soldadura a calificar, pudiéndose utilizar simple o doble radiografía dentro
del mismo chasis.

Técnica de pared doble. La técnica de doble pared, se puede realizar con interpretación de un o de doble pared,
la elección de una u otra técnica dependerá únicamente del diámetro exterior.
Técnica de pared doble. La técnica de doble pared, se puede realizar con interpretación de un o de doble pared,
la elección de una u otra técnica dependerá únicamente del diámetro exterior.
Para la realización de la radiografía, el radiólogo debe determinar el tipo de fuente e intensidad del ensayo, así
como la distancia apropiada de colocación entre la película, el objeto y la fuente. En primer lugar se selecciona una
fuente o intensidad en función del material y espesor que se desea radiografiar. A partir de la calidad necesaria
requerida y de la penumbra máxima admisible, se determina la distancia foco-película. Posteriormente se
determina el tiempo de exposición teniendo en cuenta la ley de los cuadrados decrecientes. Este principio, que
matemáticamente se puede expresar en la forma siguiente:

Revelado de la película: La película sensibilizada se somete a un proceso de revelado, que hace que precipite la
plata contenida en el haluro sensibilizado.
Las zonas de la emulsión que hayan recibido más radiación, tendrán mayor proporción de granos sensibilizados
por unidad de superficie y después de revelado, esta zona resultará más oscura por la mayor cantidad de plata
liberada.
Terminado el proceso de revelado de la película, se obtiene una imagen con áreas más o menos opacas que van
desde el negro denso, de las zonas fuertemente impresionadas, al casi perfectamente transparente, de las zonas
que no han recibido radiación. Esta imagen debe observarse por transparencia en un negatoscopio, distinguiendo:

- Contraste: Diferencia de color entre dos zonas adyacentes.

- Definición: El paso de una densidad a otra en dos regiones contiguas no tiene lugar de una forma brusca, sino
que existe una zona más o menos amplia en la que se puede observar una serie de densidades intermedias,
cuanto más estrecha sea esta zona mejor es la definición.

- Densidad de la película: La densidad de la película fotográfica está determinada por el nivel de ennegrecimiento
de la película. La densidad es en sí misma un número abstracto obtenido a partir de la ecuación:
D = log ( l0/lt )

En la que l0 es la intensidad de luz incidente en el film y lt es la cantidad de luz transmitida a través de la película.
Se utiliza el valor logarítmico con el fin de manejar números pequeños.
En radiología industrial se trabaja con densidades del orden de 2 ó 2.5. Radiografías que presenten densidades
menores deben darse por defectuosas.
Una cuestión importante que de momento no se ha mencionado y que afecta considerablemente a la calidad de la
imagen obtenida es el efecto de la radiación secundaria. Esta consiste en que la radiación que incide sobre el
material, hace que este emita una segunda radiación secundaria o difusa, que produce velo uniforme sobre la
película radiográfica, reduciendo el contraste y la definición. Para evitar este fenómeno se utilizan pantallas que
permitan atrapar esta radiación, como es el caso de las pantallas de plomo, de un espesor tal que no sea un
obstáculo para la radiación primaria.
Evaluación De La Radiografía.
El proceso de realización de la radiografía, tal y como se ha descrito, consiste, básicamente, en obtener la “sombra
“ que un haz de rayos X o gamma produce sobre una película al atravesar un objeto traslúcido a dicho haz.
Dependiendo de la posición relativa del foco emisor de la radiación, del objeto y la pantalla, se pueden producir
fenómenos de distorsión de la imagen, tal y como se aprecia en la figura.

Nótese que, en la figura, el foco se ha considerado puntual y que la imagen es superior al tamaño del objeto,
aparte de que éste pueda aparecer distorsionado por efecto de una incidencia oblicua del haz sobre la película.
Cuando el foco no es puntual, aparece el efecto de la aparición de una cierta penumbra geométrica, tal y como se
aprecia en la siguiente figura. Esta penumbra dificulta la interpretación de las indicaciones, ya que difumina los
bordes del objeto.

Fijado un valor máximo de la penumbra Ug como admisible, se determina el valor mínimo de la distancia foco-
película.
D.F.P.= (Ft/Ug) + t
Otro aspecto importante que debe considerarse es la sensibilidad del ensayo, que se define por la imperfección
de menor tamaño que el ensayo es capaz de detectar. Normalmente se expresa en forma de un tanto por ciento
del espesor real del objeto:
S (%) = (e/t) x 100
dónde:
e = espesor de la capa más delgada visible colocada sobre el objeto
t= espesor del objeto
S= sensibilidad radiográfica

Para medir la sensibilidad del ensayo se sitúan los “indicadores de la calidad de imagen” (IQI).
Existen una gran diversidad de indicadores de calidad de imagen entre los que destacan: indicadores de hilos,
indicadores de placas de espesor constante e indicadores de taladros, recogidos en diversas normativas, Europea,
ASTM,…..

En Europa se encuentran recogidos en las Normas:

- EN 462-1: Ensayos no destructivos. Calidad de imagen de las radiografías. Parte 1: Indicadores de calidad de
imagen (Tipo hilos). Determinación del valor de calidad de imagen.

Ejemplo de indicador de hilos

- EN 462-2: Ensayos no destructivos. Calidad de imagen de las radiografías. Parte 2: Indicadores de calidad de
imagen (Tipo taladros y escalones). Determinación del valor de calidad de imagen
.

Ejemplos de indicadores de calidad de escalones y taladros

El indicador de calidad se sitúa sobre la pieza durante la realización de la radiografía y posteriormente el diámetro
del hilo más fino que se observe, se utiliza para cuantificar el efecto mínimo que detectarse, esto es, la sensibilidad
del ensayo.
Normativa Europea de aplicación.

La norma UNE EN 1435: 1998 “Examen no destructivo de uniones soldadas. Examen radiográfico de uniones
soldadas”. Regula todos los aspectos relativos a la realización de las radiografías, incluyendo las distintas
técnicas aplicables.
Respecto a los niveles de aceptación, tenemos la norma UNE EN 12517: 1998 “Examen no destructivo de
soldaduras. Examen radiográfico de uniones soldadas. Niveles de aceptación”.

Imagen de un negatoscopio

Veamos una breve descripción de las indicaciones que se obtienen en función del defecto existente en la pieza
radiografiada, relacionándolos con los procesos de soldeo susceptibles de generar este defecto.

 Falta de penetración.
Imagen radiográfica: Línea oscura, continua o intermitente en el centro del cordón de soldadura.
Falta de fusión

Imagen radiográfica: Línea oscura delgada con bordes muy definidos. La línea puede tender a ser ondulada y
difusa, según sea la orientación del defecto respecto a la dirección de la radiación.
El defecto de falta de fusión no siempre es detectable por radiografía. En el caso de que el baño de fusión se
derrame sobre la superficie sólida del metal base, este solidificará quedando íntimamente unido, por lo que la
radiografía no detectará variaciones volumétricas. El defecto sólo se detecta cuando queda una cavidad como
consecuencia de esta falta de fusión. La figura 9 muestra este hecho
Este tipo de defecto es especialmente peligroso en soldaduras bajo protección gaseosa, y normalmente se suele
presentar entre la pasada de raíz y la segunda pasada.

Porosidad.

 Imagen radiográfica: aparecen representadas por manchas negras, muy definidas.


Dependiendo del tipo de porosidad pueden presentar distinta morfología, distinguiéndose las que presentan un
aspecto circular, poros ordinarios y las que presentan un aspecto de gusano, poros vermiculares.

Inclusiones.
Imagen radiográfica: Manchas de contorno irregular. Dependiendo del material causante de la inclusión presentan
las siguientes tonalidades:

 Manchas oscuras: Inclusiones de óxidos, escorias, restos de fundente,…..

 Manchas claras: Inclusiones de metales pesados, principalmente tungsteno. Este tipo de defecto aparece sólo
en el soldeo TIG, cuando por fusión del electrodo de tungsteno se introduce parte del mismo en el cordón de
soldadura. El Tungsteno absorbe en mayor medida la radiación por lo que la presencia de este hace que aparezca
en forma de manchas blancas sobre el cordón.

Exceso de penetración: Descolgadura.

 Imagen radiográfica: Aparece como una mancha blanca en el centro del cordón con un carácter más o menos
continuo.

Mordedura.

 Imagen radiográfica. Aparece como una mancha oscura situada sobre los bordes de la soldadura. Cuanto más
oscura, más profundidad presenta el defecto. Además si el cambio de tonalidad cambia bruscamente denota un
cambio brusco de la mordedura y por tanto una transición menos suaves, lo que resulta especialmente perjudicial
para las propiedades de la unión.
Las mordeduras pueden aparecer tanto en el cordón de raíz como en el acabado.
Falta de sobreespesor.

 Imagen radiográfica. Aparece con un color ligeramente más oscuro respecto al fondo de la pieza.

Grietas.
 Imagen radiográfica. Aparece como una línea oscura, más o menos perfilada.

Cualificación del Personal

La cualificación del personal de ensayos no destructivos viene recogida en la Norma UNE EN 473:
“Ensayos no destructivos. Calificación y certificación del personal que realiza ensayos no destructivos.
Principios generales”.

Esta norma establece tres niveles distintos de personal:

Nivel I, personal operario; está autorizado para realizar las radiografías.


Nivel II, supervisor de los Niveles I; está autorizado a calificar radiografías.
Nivel III, supervisor de los anteriores; es el responsable total de la interpretación de las radiografías.
En la norma se determinan los perfiles académicos y profesionales que los aspirantes a los distintos niveles tienen
que justificar, en función del tipo de END para el que soliciten cualificación.

Protección de la Radiación.

Debido a que las radiaciones ionizantes tienen consecuencias biológicas nocivas, es importante conocer las dosis
máximas admisibles de radiación y tenerlas en cuenta. La dificultad de determinar estas dosis se revela en el
prudente enunciado de la Comisión Internacional de Protección Radiológica que describe la dosis máxima
admisible como: “la dosis de radiación ionizante que no se espera, a la luz de los actuales conocimientos
científicos, que provoque una lesión cualquiera a una persona en cualquier momento de su vida”.
Al principio de la radiología, los esfuerzos para la seguridad fueron ante todo dirigidos hacia aquellos que se
hallaban implicados: el paciente, el equipo radiológico y los asistentes. Hoy día, la seguridad interesa a todo el
mundo.
La razón de ello reside en que, cuando se provocan consecuencias somáticas a largo plazo por la acumulación de
dosis recibidas, las consecuencias genéticas pueden ser provocadas a largo plazo por dosis extremadamente
reducidas de irradiación y manifestarse independientemente de la cantidad real de exposición.
Pueden incluso manifestarse consecuencias genéticas con un valor igual a la dosis de población total y es, por
ello, que importa tanto que el gran público esté protegido contra un exceso de radiación y que el nivel de radiación
admisible sea mantenido lo más reducido posible.
Dado que las dosis de irradiación admisible son muy complejas, muestro en el siguiente cuadro, a título de
ejemplo, los valores aplicables para una irradiación externa.
La “cantidad de radiación” se mide en “roentgens”. El roentgen es la unidad de dosis de exposición, definida
internacionalmente como la cantidad de radiación X o gamma que produce en 0,001293 g de aire, en condiciones
normales, iones con una 1 u.e.e. de cantidad de electricidad de cualquier signo.

Instrumentos de Medida
Cuando queremos medir una cierta cantidad de radiación, debemos determinar, a decir verdad, la ionización que
tiene lugar en un cierto volumen de aire. Cuando el aire está ionizado, se vuelve electroconductor y la cantidad de
electricidad producida puede medirse con exactitud.
Para una gran zona de longitudes de onda, la ionización es directamente proporcional a la energía absorbida de
los rayos X. Existe una cierta cantidad de aire entre las dos placas, el aire se ioniza y se vuelve
electro-conductor.
Un galvanómetro indica la intensidad de la corriente que deja pasar el aire ionizado. Si la potencia del haz de rayos
X aumenta, también aumenta el número de iones presentes en el aire y la intensidad de la corriente se hace más
fuerte.
El técnico radiológico tiene a su disposición principalmente cuatro clases de aparatos de medida:

a) Dosímetros.
b) Medidores de velocidad de dosificación.
c) Dosímetros de filamento de cuarzo.
d) Dosímetros de película.
e) Densímetros.

2.1.- Características de los rayos x y gamma. Fuentes.

2.1.1 Características de los rayos X y gamma.

Tanto los rayos X como los rayos gamma son radiaciones electromagnéticas con una longitud de onda mucho más
corta que la de la luz pero una energía irradiada mucho mayor. Para el análisis radiográfico se pueden utilizar
ambos tipos de fuentes, fuentes generadoras de rayos X y emisiones de rayos gamma.

1- Los generadores de rayos X son unos equipos que permiten la emisión de rayos X por transformación de la
energía eléctrica. Regulando la intensidad del equipo se regula la potencia de la emisión.

En la página siguiente se muestra un esquema muy general de las distintas partes que conforman un aparato
radiográfico común. En la parte superior podemos ver el sistema generador de partículas de Rayos X, constituido
por el cátodo de cobre, filamento de tungsteno, ampolla de vidrio, anticátodo de tungsteno y ánodo de cobre.

Entre la probeta del cordón de soldadura encontramos la pantalla de plomo, la cual va a delimitar la zona que se
plasmará tras el revelado de la placa radiográfica; ya que el plomo debido a su gran densidad no es atravesado
por las partículas de Rayos X, las cuales pasan a través de la probeta, sin que se produzca ninguna desviación
reflejando sobre la placa cualquier cambio de densidad; con lo que nos va a marcar la existencia de algún defecto,
en tamaño real sobre la placa.

En el siguiente cuadro reflejamos los espesores máximos que pueden penetrarse con rayos X.
2- Los rayos gamma se obtienen por le emisión natural de un átomo radioactivo o isótopo. La intensidad de
emisión es constante para un isótopo determinado. Las fuentes isotópicas emiten radiactividad continuamente,
motivo por el cual deben estar convenientemente encapsuladas.

En la figura siguiente aparece un ejemplo de un contenedor de laberinto.

En la tabla siguiente se representan los principales isótopos utilizados industrialmente.


Nota: nunca se debe estar cerca de una fuente isotópica abierta.

Las principales diferencias entre los generadores de rayos X y los isótopos son las siguientes:
1- Las fuentes de rayos X permiten regular la longitud de onda de la radiación y por tanto, la energía de la misma,
mientras que las fuentes isotópicas emiten una longitud de onda concreta dependiendo de la fuente seleccionada.
2- Los isótopos emiten radiación continuamente, mientras que las fuentes de rayos X sólo emiten cuando estén en
funcionamiento.
3- Las fuentes isotópicas son fácilmente transportables, por lo que son ideales para equipos portátiles.
4- Los isótopos se deterioran con el transcurso del tiempo, es decir, se gasta, por lo que el funcionamiento de la
fuente no es el mismo, variando la intensidad de la emisión. Esto hace que conforme pasa el tiempo se tenga que
corregir los tiempos de exposición, aumentándolos para contrarrestar el efecto.

2.1.2 Fuentes Rayos X.


La cantidad total de radiación emitida por un tubo de rayos X depende de la corriente que circula por él (mA), de la
tensión de excitación (KV) y del tiempo (t) de duración de estas dos acciones.
Cuando permaneciendo constantes los valores del tiempo y la tensión de excitación, se varía la intensidad de la
corriente, tiene lugar una variación en la intensidad de la radiación emitida. Esta intensidad es aproximadamente
proporcional a los miliamperios, siempre que no haya variación en la tensión de excitación, pudiéndose tomar en la
práctica como exacta esta proporcionalidad.
Para un valor de longitud de onda determinado se obtiene intensidades de radiación que son dobles unas de las
otras, sin que se produzca ninguna modificación en la calidad de la radiación emitida o en su poder de
penetración.
La cantidad total de radiación emitida por un tubo de rayos X, trabajando en unas determinadas condiciones de
intensidad y tensión de excitación, es directamente proporcional al tiempo. Puesto que la emisión de radiación X
es proporcional a la intensidad de corriente y al tiempo, también lo será a su producto. Esto se puede expresar por
la ecuación:

E=M·t

Donde E es la exposición, M la intensidad de la corriente de alimentación del tubo expresada en miliamperios y t el


tiempo que dura la exposición en minutos o segundos. Por tanto, la cantidad de radiación permanecerá constante
si la exposición es constante. Esto permite fijar las exposiciones de rayos X en miliamperios-minuto o
miliamperios-segundo, sin tener que indicar los valores de la intensidad de la corriente, ni el tiempo.
La tensión (KV) aplicada a un tubo afecta no solamente a la calidad, sino también a la intensidad de la radiación.
Al aumentar la tensión se produce una radiación de longitud de onda más corta con mayor poder de penetración.
Un aumento en la tensión de excitación implica un aumento simultáneo en el poder de penetración y en la
intensidad de la radiación.
El aumento de tensión afecta al contraste radiográfico, de tal forma que la radiografía de un mismo objeto estará
tanto más contrastada cuanto menor sea la tensión de excitación utilizada para producir la radiación.
La tabla siguiente, en la cual se encuentran clasificados una serie de equipos de rayos X de acuerdo con su
tensión máxima de excitación y poder de penetración, puede servir de orientación para la elección del más
indicado al trabajo que se precisa realizar.
2.1.3 Fuentes Gammagráficas.

En gammagrafía es imprescindible conocer de cuanta radiación se dispone para obtener una determinada imagen.
Es un dato esencial a considerar para calcular la exposición. La cantidad de radiación disponible depende de la
actividad de la fuente; esto es, de la velocidad con que se desintegran los átomos radiactivos en ese momento.
Cuando lo hacen a razón de uno por segundo se tiene la unidad natural (e internacional) de actividad que es el
Becquerelio, de Henri Becquerel, que fue quien descubrió la radioactividad.
Lo cierto es que para hacer gammagrafías, el Bequerelio es demasiado pequeño, resultando unos números
enormes de usar, por lo que en la práctica se sigue usando el viejo curie (o curio). Un curie equivale, por
definición, a treinta y siete mil millones de bequerelios, en Europa y a treinta y siete billones los norteamericanos.
Por tanto 1 Ci = 3,7 x 1010 Bq. Para hacer una gammagrafía rara vez se usan menos de dos o tres curies y
rarísima vez más de cien.
Al radiar, las fuentes radiactivas se gastan, esto no tiene remedio porque radian continuamente sin que haya
posibilidad de pararlas o apagarlas mientras no se usan. Así, la cantidad de radiación disponible en cada momento
dependerá de lo gastada que este la fuente. Es, pues, necesario conocer esto. Saber cuál es su actividad según el
tiempo transcurrido desde que se fabricó.
Cuanto más vieja es la fuente tanto menos radiará, por lo que de algún modo su actividad decae con el tiempo, y
también la radiación que proporciona.
Si pudiéramos aislar un solo átomo radiactivo para examinarlo a gusto, veríamos que no radia. Si esperamos el
tiempo que sea preciso, en algún momento emitirá uno, o varios, fotones de rayos gamma y se convertirá en un
átomo de otra clase que, en general, no será radiactivo. Así, el átomo “radiactivo” es sólo
“potencialmente” radiactivo hasta que se convierte en otro de otra clase y sólo en el momento de la transformación
es cuando radia.
Si se considera ahora la enorme cantidad de átomos “potencialmente” radiactivos que hay en una fuente, cada uno
radiará, cuando le toque, en un cierto momento, pero para un observador, la fuente globalmente, radiará de forma
continua hasta que se desintegre su último átomo “potencialmente” radiactivo. Lo que pasa es que, como hay
tantos, en la práctica eso no llega a ocurrir nunca y así las fuentes radian siempre, aunque sea muy poco, porque
siempre queda algún átomo “potencialmente” radiactivo.
La evolución de la actividad tiene que ver con el tiempo que tarda un átomo “potencialmente” radiactivo en
desintegrarse, pero ese tiempo es desconocido porque la desintegración radiactiva es un proceso totalmente
aleatorio. Si se tomasen átomos aislados en número suficiente, se vería cómo unos se desintegran
inmediatamente, otros, al cabo de segundos o minutos, muchos en horas o días, algunos en años, y unos pocos
en siglos o más.
Ahora bien el análisis de una población suficientemente grande de la actividad de átomos radiactivos de una
fuente, puede conocerse la vida media de la misma.
Como lo que se usa es una fuente, y no átomos radiactivos por separado, debe considerar lo que radia
globalmente la totalidad de los mismos. Para eso le basta verificar cuánto tiempo tarda en desintegrarse una
fracción concreta de esos átomos. Por ejemplo, la mitad, que es la fracción más sencilla, a ese tiempo se llama
media vida, o mejor: “periodo de semidesintegración”.

Cálculo de la actividad media.

Si At es la actividad media cuando ha transcurrido un tiempo t medido desde un momento en que tuvo la actividad
A0 se verifica que:

Donde λ es una constante: la constante de desintegración de la fuente, que habría que conocer. Pero como λ no
es un dato fácilmente accesible y sin embargo si lo es el valor de semidesintegración, t1/2, se expresa λ en función
de t1/2:

Por ejemplo: Si una fuente de Ir192 tuvo el 1 de enero de 2005 una actividad de 80 Ci, el 5 de junio habrá decaído
hasta:

Aquí 156 son los días transcurridos entre el 1 de enero y el 5 de junio, y 74 días, la media vida del Ir192 en días
(mirar tabla página 24. Según esto, At = 18,5 Ci

Rayos gamma:
La cantidad de radiación emitida por una fuente de radiación es proporcional al tiempo de exposición y a la fuerza
o potencia de la fuente expresada en curios o milicurios.
Al ser la cantidad de radiación proporcional a estos dos factores, actividad de la fuente y tiempo, también será
directamente proporcional a su producto. Análogamente a como ya se ha indicado para los rayos X, se tendrá que
la exposición E será igual al producto M · t, donde M es la actividad expresada en curios o milicurios y t el tiempo
de exposición, lo cual nos indica que la cantidad de radiación será constante cuando
el producto M · t lo sea, haciendo esto que sea posible establecer la exposición con radiación gamma en términos
de milicurios por hora, por ejemplo sin tener que fijar el valor de la actividad de la fuente o el tiempo.
En el caso de los rayos gamma hay que hacer notar que la calidad de la radiación (longitud de onda) emitida por
cualquier fuente emisora permanece fija, no existiendo posibilidad de variación como ocurre en el caso de la
radiación X al modificar la tensión de excitación.
Aunque existen varios cientos de isótopos radiactivos, el número de los que pueden ser utilizados en la práctica es
muy reducido. Las características deseables para que un elemento radiactivo pueda ser utilizado en la industria
como fuente de radiación gamma son:

1. Su período mediador no debe ser demasiado corto. La reactivación y frecuentes cambios resultan incómodos y
costosos.

2. La actividad específica (Ci/g) debe ser alta. Esto permite obtener fuentes de pequeño tamaño con gran potencia
de emisión de radiación.

3. El factor K que nos mide la potencia de emisión en roentgen por hora a 1 m de distancia (rhm) debe ser alto.

4. El coste del material básico debe ser bajo.

Los tres isótopos que se usan con más frecuencia son: cobalto-60, iridio-192 y cesio-137. Las radiaciones emitidas
por estos tres elementos, en cuanto a su sensibilidad radiográfica se refiere, pueden considerarse, como
equivalente a la radiación X emitida por tubos excitados por 3900, 900 y 1200 KV, respectivamente.
Por consiguiente, a los tres corresponde una radiación de gran energía, por lo cual no pueden considerarse
apropiados para su empleo sobre pequeños espesores de acero o para aleaciones ligeras
Contenedores de materia radioactivo
Equipo para gamagrafía

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