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Soya

La soya es una leguminosa de gran importancia económica, especialmente en Bolivia, donde el 97% de su producción se concentra en Santa Cruz. Desde la década de 1970, el cultivo ha crecido significativamente, convirtiéndose en el principal rubro de exportación no tradicional del país. A pesar de su éxito en el mercado andino, Bolivia enfrenta desafíos de competitividad en comparación con Brasil y Argentina debido a altos costos de transporte.

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La soya es una leguminosa de gran importancia económica, especialmente en Bolivia, donde el 97% de su producción se concentra en Santa Cruz. Desde la década de 1970, el cultivo ha crecido significativamente, convirtiéndose en el principal rubro de exportación no tradicional del país. A pesar de su éxito en el mercado andino, Bolivia enfrenta desafíos de competitividad en comparación con Brasil y Argentina debido a altos costos de transporte.

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Cadena de la Soya

Introducción

La soya (Glicine max L.) es una leguminosa rica en proteína y aceite, producto del que
constituye la principal fuente a escala mundial. Según registros de la FAO, en el año
2001 su cultivo a nivel mundial, abarcó una superficie de alrededor de 76 millones de
hectáreas, las cuales produjeron 176,5 millones de toneladas.

La soya se originó en Asia hace aproximadamente 5,000 años y ha jugado desde entonces
un papel crucial en la alimentación de los pueblos orientales, principalmente del chino y
del japonés. Los primeros escritos sobre la soya relatan del 2838 a.c., en China con el
emperador Shennung.

Es un cultivo anual cuya planta alcanza generalmente una altura de 80 cm y tiene


un ciclo vegetativo de tres a siete meses. El sistema radicular de la soya es potente, la raíz
principal puede alcanzar hasta un metro de profundidad, aunque lo normal es que no
sobrepase los 40cm a 50 cm. La semilla de soya se produce en vainas de 4 a 6 cm. de
longitud, estas vainas contienen entre 3 y 4 granos de soya. La morfología de estos
varía desde una forma esférica hasta ligeramente ovalada.

Su cultivo empezó a adquirir relevancia mundial en la década del 50 del siglo XX,
cuando se verificó un aumento de la demanda de aceites vegetales. Pasó a ocup ar un
lugar destacado en el proceso de producción agrícola de los países meridionales de
Sudamérica, debido a la estabilidad del comercio internacional y a la posibilidad de
ofertar el producto a los países consumidores. La cadena de oleaginosas (soya, gir asol y
sus derivados) dentro de la Comunidad Andina de Naciones, se constituye como una de
las más importantes de la región, tanto por el volumen económico que representa la
producción, el comercio al interior y al exterior de esta región, como

El cultivo de soya en Bolivia se concentra principalmente en el departamento de Santa


Cruz, donde se reúne el 97% de la producción y que por las condiciones que posee esta
región, fue considerada como una de las mejores del mundo. El crecimiento de este sector
durante los últimos cinco años ha sido impresionante, convirtiéndose en uno de los
productos más importantes de Bolivia.

Hasta antes de la década del 70 del siglo XXI la superficie del cultivo de soya en Bolivia
no superaba las 1.000 hectáreas. Fue en los co mienzos de esa década, el inicio de un
incremento acelerado que llegó a las 60 mil hectáreas en 1987. De ahí en adelante el
incremento aún más vertiginoso que tuvo este cultivo, lo llevaron a convertirse en el más
importante dentro de la economía agrícola boliviana.

Entre las causas que motivaron este crecimiento rápido, pueden mencionarse: la dotación
de tierras vírgenes baratas, la existencia de un mercado amplio y protegido en los países
andinos, el apoyo crediticio del sector público y privado, la exp ansión de infraestructura
industrial de procesamiento, el empuje e iniciativa de empresarios bolivianos y
extranjeros [10].

1
Cadena de la Soya

Las exportaciones de soya, han crecido a un ritmo acelerado durante los últimos 20 años
en Bolivia, llegando a convertirse en el principal rubro de exportación dentro de las
exportaciones no tradicionales y el segundo en importancia dentro de las exportaciones
globales. Sin embargo, la participación de Bolivia en el mercado mundial de la soya es
todavía bastante incipiente, no tanto así en el de la comunidad andina donde ha lograda
desplazar a competidores tales como Brasil y Argentina,

En general, el sector oleaginoso y en particular el sector soyero, tienen una importancia


considerable dentro de la macroeconomía de la región y del país. Santa Cruz, la región
que más aporta a la producción nacional, participa con un 29% en el PIB nacional. La
actividad agrícola e industrial ha llegado a constituir el 30% del PIB departamental. Aún
más, el 31% del valor de los productos agrícolas no industriales y el 94% de los
productos agrícolas industriales, del total nacional, se generan en Santa Cruz. El sector de
las oleaginosas participa con el 3% del total del PIB nacional y el 16% del PIB agrícola
de Bolivia.

“El Cluster 1 consiste de un grupo de compañías e instituciones interconectadas asociadas


en un campo particular y próximo unidas por actividades complementarias. Incluye
proveedores de productos finales o servicios, proveedores de materiales, componentes,
maquinarias, servicios, información, instituciones financieras, compañías en industrias
relacionadas o secundarias (canales o clientes), productores de productos
complementarios, proveedores de infraestructura especializada, Gobierno y otras
instituciones que proveen capacitación especializada, educación, información,
investigación, y apoyo técnico (por ejemplo: universidades, centros de investigación,
proveedores de capacitación técnica), fijación de normas y agencias gubernamentales con
influencia y asociaciones comerciales y otras entid ades del sector primario.” [1]

El 97% de la producción de la soya se localiza en el departamento de Santa Cruz, lo que


facilita a una concentración de las instituciones, servicios y procesos asociados al sector,
el cual cuenta con un marco institucional consolidado tanto para los productores como
para los industriales exportadores.

Existen 14.000 productores de los cuales un 77% siembra en superficies menores a 50


hectáreas, un 21% lo hace hasta en 1.000 hectáreas y un 2% en superficies mayores a
1.000 hectáreas. La Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo
(ANAPO), es el ente gremial que agrupa a un 70% de los productores.

El cultivo en Bolivia se desarrolla en dos campañas anuales: una de invierno y otra de


verano. La campaña de invierno se desarrolla durante los meses de mayo a septiembre y
la de verano entre noviembre a abril. La productividad de este cultivo gira alrededor de
las 1,65 TM/HA, este valor se encuentra por debajo del promedio mundial que son 1,8
TM/HA. La capacidad de procesamiento en Brasil y Argentina es por demás superior a la

1
Conjunto de agentes y actividades económicas, involucrados en un proceso productivo, desde la provisión
de insumos; producción de bienes intermedios y finales, y su comercialización, incluyendo proveedores de
servicios, sector público, gremios relacionados, instituciones de asistencia técnica y organismos de
financiamiento

2
Cadena de la Soya

boliviana. Del proceso de la soya se obtienen tres productos iniciales: torta, aceite crudo y
cascarilla. El aceite crudo es refinado y además pueden obtenerse a través de procesos
posteriores productos con mayor valor agregado como los hidrogenados, las leticinas y
otros.

Bolivia encuentra en la CAN su principal mercado para la exportación de soya y sus


derivados. En él goza de preferencias arancelarias por ser miembro de la comunidad
andina y debe competir con Brasil y Argentina principalmente. Desde Santa Cruz, se
siguen dos vías para la exportación de soya: la principal, realizada por la hidrovía
Praguay – Paraná hasta llegar al océano Atlántico y la secundaria, realizada por occidente
a través de los puertos del Pacífico. Los altos costos de transporte, inciden en la
competitividad de esta cadena puesto que a Bolivia le cuesta llegar a la CAN entre $us 48
y $us 50 más que a Brasil y Argentina. Esta situación sería insostenible de no ser por las
preferencias que en la actualidad goza.

Los 14.000 productores de soya en el departamento de Santa Cruz, se encuentran


dispersos en 8 provincias y 12 municipios de estas. En el siguiente cuadro se muestran las
características de los municipios productores de oleaginosas.

3
Ing. Ramiro Monjes Intergrain 3576979Procesamiento
Lic. Guillermo Moscoso AGRIPAC 3341013Proveedor de Insumos
Asociación de
Ing. Rolando Zabala ANAPO 3423030 Productores
Cadena de la Soya
Asociación de
Ruddy Galleguillos ANAPO 3423030 Productores
Ing. César Samur CIAT 3342996Investigación Agrícola
Roger Taboada CIAT PROVINCIAS PRODUCTORAS DE LA CADENA
3342996Investigación AgrícolaDE OLEAGINOSAS
Proveedor de
Ing. Jaime Palenque APIA 3420735 Maquinarias Número
Jorge Rosales ORS % de 3523272/3Semilla
Pobres Número de Promedio de Población Población No
Guillermo Rocco CIAGRO Población de Insumos
– Censo3427711Proveedor
2001 Familias Personas por Pobre Pobre
Asociación de Familia
Miguel Guzmán ANAPO 3423030 Productores
Andrés Ibáñez 44,8% 36.425 7.125 5,1 16.318 20.107
Roy Landívar Bolsa de Productos 3350780Comercialización
Primera SecciónCámara
– Cotoca
de Transporte del 44,8% 36.425 7.125 4,9 16.318 20.107
Warnes
Lic. Nicolás Ciancaglini Oriente 57,9% 53.231
3467172Transporte 10.289 5,2 30.811 22.420
Primera
Lic. Gary RodríguezSección – Warnes
IBCE 53,5% 41.570
3362230Logística 8.052 4,9 22.240 19.330
Segunda
Lic. Juan Manuel SecciónCADEX
Arias – kinawa Uno 73,5% 11.661
3362030Exportación. 2.237 5,0
Proveedor de
Roberto Eterovic SACI Maquinarias
Jorge Castedo BIOCRUSH Soya Orgánica
Marcelo Carrión SINSAAT 2314513Investigación
Jorge Albarracín CIDES - UMSA Investigación

4
Cadena de la Soya

La Cadena Productiva de la Soya


Régimen de la utilización de la tierra y superficie cultivada

Debido a que la soya es un cultivo estacional cuyo ciclo vegetativo oscila entre los 3 a 7
meses, su producción en Bolivia se divide en dos campañas agrícolas anuales, una de
verano que comprende los meses de noviembre a abril y otra de invierno que comprende
los meses de mayo a septiembre.

Como se muestra en la figura 1, en 1972 la superficie cultivada con soya en el


departamento de Santa Cruz, no sobrepasaban las 1.000 hectáreas y se tenían
rendimientos de 1.50 TM/HA. El ritmo de crecimiento del cultivo fue lento hasta el final
de la década del 80 en el siglo pasado cuando se superaron las 100.000 hectáreas. A partir
de entonces el crecimiento de la superficie cultivada de soya aumentó a un promedio de
40.000 hectáreas por año, llegando a las 510.000 hectáreas en 1998. Este incremento
acelerado se debió principalmente al “boom” exportador que tiene como base las
preferencias arancelarias que goza el país en el mercado de la Comunidad Andina.

Figura 1.- Evolución de la Superficie del Cultivo de Soya en Bolivia

700000

600000

500000

400000
HA

300000

200000

100000

0
1969 1973 1977 1981 1985 1989 1993 1997 2001
Año

FUENTE: FAOSTAT. Elaboración Propia

La Soya en el departamento de Santa Cruz es producida en dos zonas (figura 2): la “Zona
Integrada” que rodea al municipio de Santa Cruz de la Sierra con 150.000 Has cultivadas,
(superficie que ha id o incrementándose en dirección al Norte de Santa Cruz de la Sierra)
y la “Zona de Expansión” que comprende 350.000 Has adicionales. En términos
generales, la Zona Integrada recibe una cantidad de lluvia suficiente, pero, a la vez sufre
de suelos desgastados y de baja calidad, contrariamente, la Zona de Expansión, tiene
suelos lo suficientemente fértiles pero el régimen de precipitación (distribución temporal
de lluvia) es demasiado variable.

6
Cadena de la Soya

Figura 2.- Zonas de Producción de Soya en Verano e Invierno.

FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

Como se observa en la figura 3, en la campaña de verano 1999/2000, los productores de


soya sembraron 492,000 Has de cultivo, llegando a producir 996,000 TM (un promedio
de rendimiento de 2.03 TM/HA).

Figura 3.- Evolución de Superficie, Rendimiento y Producción del Cultivo de Soya de Verano
1.000,00 3,00

900,00
2,50
800,00

700,00
2,00
600,00

500,00 1,50

400,00
1,00
300,00

200,00
0,50
100,00

0,00 0,00
83/84 84/85 85/86 86/87 87/88 88/89 89/90 90/91 91/92 92/93 93/94 94/95 95/96 96/97 97/98 98/99 99/00 00/01

PRODUCCION (000 TM.) 76,26 86,70 127,00 92,13 120,00 242,00 180,60 319,50 250,68 416,32 592,90 709,50 749,03 870,26 968,09 773,68 996,00 850,00
SUPERFICIE (000 Has.) 36,32 51,00 50,80 53,88 60,00 110,00 140,00 150,00 164,92 174,92 242,00 330,00 390,12 428,70 490,00 509,00 491,50 490,50

RENDIMIENTO (TM/ha) 2,10 1,70 2,50 1,71 2,00 2,20 1,29 2,13 1,52 2,38 2,45 2,15 1,92 2,03 1,98 1,52 2,03 1,83

FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

7
Cadena de la Soya

De igual manera, en la figura 4 se puede observar que en la campaña de invierno del año
2000, los productores de soya sembraron 116,000 Has de cultivo produciendo un total de
232,000 TM (rendimiento promedio de 2 TM/HA) [1].

Figura 4.- Evolución de Superficie, Rendimiento y Producción del Cultivo de Soya de Invierno
360,00 2,50

320,00

2,00
280,00

240,00

1,50
200,00

160,00
1,00

120,00

80,00
0,50

40,00

0,00 0,00
84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 2000 2001

PRODUCCION (000 TM) 14,00 12,12 14,58 12,63 14,00 45,00 54,64 72,00 58,24 97,85 142,40 99,85 151,24 180,00 176,00 197,22 271,65 333,50

SUPERFICIE (000 has) 14,00 12,00 12,36 12,50 20,00 30,00 32,33 45,00 27,60 65,23 89,00 63,60 84,49 90,00 110,00 116,70 116,40 145,00

RENDIMIENTO (TM/ha) 1,00 1,01 1,18 1,01 0,70 1,50 1,69 1,60 2,11 1,50 1,60 1,57 1,79 2,00 1,60 1,69 2,33 2,30

FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

De las 4 millones de hectáreas de suelos con potencial de uso agrícola que existen en
Santa Cruz, 850.000 hectáreas que son utilizadas para el cultivo de soya. De éstas,
500.000 son utilizadas en la campaña de verano y 120,000 para la campaña de invierno.
La superficie remanente (350.000 Has en verano y 730.000 en invierno) es dejada en
barbecho 2 o bien sembrada con otros cultivos.

Existen alrededor de 14.000 productores de soya de los cuales el 77% son pequeños
(siembran entre 1 y 50 hectáreas), el 21% son grandes (siembran entre 51 y 1000
hectáreas) y el 2% son grandes productores (siembran más de 1000 hectáreas).

La clasificación por tipos de productores divide a los agricultores en nacionales,


brasileños, menonitas, japoneses, rusos y otros. Esa clasificación la realiza ANAPO con
el objetivo de segmentar el universo de beneficiarios para fines de transferencia de
tecnología, dado que existen diferentes metodologías de extensión agrícola para cada uno
de los grupos. Los mayores productores de soya durante la campaña de verano son los
brasileños, los menonitas, y los nacionales. En el cuadro 1 se puede notar que la

2
Técnica de recuperación y enriquecimiento de la tierra de labranza por la cual una parte de la explotación
deja de sembrarse durante una temporada para que el suelo recupere los nutrientes necesarios y recobre la
productividad.

8
Cadena de la Soya

participación de los brasileños en la superficie sembrada durante el verano ha venido


aumentando en los últimos años, y ha pasado de un segundo lugar a mediados de los
noventas al primer lugar en el 2000. Durante la campaña de invierno, los mayores
productores son brasileños, nacionales y japoneses.

Cuadro 1.- Participación por origen de productor.


Período
Orígen 1994 - 1995 1999 – 2000
Brasileños 19,60% 31,90%
Menonitas 36,80% 28,20%
Nacionales 32,80% 26,90%
Japoneses 9,90% 6,60%
Otros 0,80% 6,40%
FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

“El acceso fácil y barato a la tierra, los bajos impuestos a la tierra, la inseguridad en su
derecho propietario y su uso no sostenible, fueron el débil cimiento sobre el que se
edificó la consigna del millón de hectáreas de soya.” [4].

La falta de un registro y catastro apropiado de las tierras rurales, repercuten en la poca


transparencia del derecho de propiedad de la tierra. En ese sentido, muchos “propietarios”
de tierra en la zona de expansión, vendieron tierras con títulos falsos. La región del
oriente boliviano es una de las áreas más complejas, conflictivas e inequitativas en cuanto
a la tenencia, acceso y uso de los recursos naturales.

Las condiciones de acceso a la tierra en el departamento se han ido modificando de


acuerdo al grado de desarrollo alcanzado por las regiones. Durante el primer momento de
la Ley de Reforma Agraria, Santa Cruz contaba con grandes superficies de tierras
“baldías” a las cuales accedieron por la vía de la dotación gratuita de tierras no sólo los
productores empresariales sino también campesinos e indígenas, así como especuladores
de tierras. La Reforma Agraria no sólo les permitió la venta posterior de la tierra que
habían obtenido gratuitamente, sino que además ésta se convirtió en el principal
mecanismo de acceso al crédito formal para el desarrollo de otras actividades no
agropecuarias. Posteriormente con el desarrollo agroindustrial, demandante de materias
primas, y la construcció n de la infraestructura caminera articuladora de las unidades
productivas a los mercados, las tierras comenzaron a valorizarse dando lugar al
surgimiento del mercado de tierras.

El acceso a la tierra para los diferentes tipos de productores, se produce con mayor
intensidad a partir de la década de los setenta; sin embargo, considerando las áreas de
estudio, los periodos de acceso resultan un tanto diferentes, tomando en cuenta que las
dinámicas –como ya se ha mencionado– son diferentes en cada una de estas regiones.

Las tierras otorgadas de forma gratuita por el gobierno boliviano en la década del 70
(superficies de 10, 20 o 30 mil hectáreas por persona), diez o quince años después, fueron

9
Cadena de la Soya

subdivididas o cambiaron de dueños, o se vendieron en efectivo y llegaron así a manos de


muchos de los actuales propietarios

Cuadro 2.- Precios referenciales de tierra en el departamento de Santa Cruz


($us/HA diciembre de 1999)
Precio
Provincia Sección de provincia Desmontada Con monte
Andrés Ibáñez Santa Cruz de la sierra 1000 - 20000 500 - 10000
Cotoca 1000 - 5000 500 - 5000
Porongo 1000 - 10000 500 - 5000
La Guardia
El Torno
Warnes Warnes 1000 - 5000 500 - 3000
Zona Integrada Norte
Ichilo Buena Vista 200 - 2000 100 - 1000
San Carlos 200 - 1000 100 - 500
Yapacaní 200 - 1500 100 - 500
Sara Portachuelo 500 - 1000 250 - 500
Santa Rosa del Sara 300 - 500 100 - 300
Obispo Santiestévan Montero 1000 - 2000 500 - 1000
Gral. Saavedra
Minero
Area de Expansión
Chiqui0tos Pailón 500 - 1000 100 - 500
Ñuflo de Chávez San Julián 300 - 600 100 - 300
Zona Ganadera
Velasco San Ignacio 100 - 300 20 - 100
San Miguel 100 - 200 20 - 80
San Rafael
Chiquitos San José 100 - 300 20 - 80
Roboré 100 - 200 20 - 60
Ñuflo de Chávez Concepción 100 - 300 30 - 100
San Javier 100 - 400 30 - 200
Cordillera Lagunillas 100 - 150
Fuente: “Las tierras bajas de Bolivia a fines del siglo XX”, Urioste Miguel [14]

Según datos estadísticos de ANAPO, por cada 200 hectáreas, el pago de impuestos
asciende a $us 3,56 (costos administrativos). Este pago corresponde a casi el 1,49% de la
estructura de costos de un agricultor.

10
Cadena de la Soya

Comportamiento global de la producción

La sensibilidad de la soya a la duración del día condiciona la elección de la fecha, el


espaciamiento y la densidad de la siembra.

En las siembras tempranas son menos pronunciados que en las tardías los efectos de
fotoperíodo sobre cultivares con distinta duración de ciclo. Ello se explica por el
alargamiento del periodo vegetativo, ya que cada cultivar florece según su sensibilidad al
fotoperíodo.

El espaciamiento entre las hileras constituye otro elemento importante en el manejo del
cultivo; resulta muy valioso para el productor conocer bien sus efectos. La soya se adapta
a distintos espaciamientos y a diversas densidades de siembra sin experimentar grandes
modificaciones en su capacidad productiva. En siembras con distancias cortas entre
líneas, la planta se ramifica menos y crece más en altura. Si se aumenta la distancia, la
ramificación será más abundante, y la altura de las plantas, menor. El espaciamiento
básico del cultivo entre líneas es de 60cm.

Figura 5.- Evolución del Rendimiento de Bolivia, Brasil, Argentinal, y EEUU

2,5

2
TM/HA

1,5

0,5

0
1969 1973 1977 1981 1985 1989 1993 1997 2001
Año

Argentina Bolivia Brasil EEUU Promedio Mundial

FUENTE: FAOSTAT. Elaboración Propia

Históricamente, los rendimientos durante la campaña de verano oscilaron entre 1.52


TM/HA (campañas 1991/1992 y 1998/1999) como mínimo y 2.59 TM/HA (campaña
1985/1986) como máximo. Los rendimientos en la campaña de invierno, oscilaron entre
las 0.70 TM/HA (campaña 1988) y las 2.11 TM/HA (campaña 1992). Aproximadamente
el 20% de la producción de la campaña de invierno es destinada como semilla para la
campaña de verano que continua[1].

11
Cadena de la Soya

Cabe mencionar que el factor principal que afectan en la variabilidad de los rendimientos
son las condiciones climatológicas, en especial la lluvia. En ese sentido, se puede citara
por ejemplo, que del total de la superficie sembrada en la campaña de verano 98/99 que
alcanzó 509.000 hectáreas, se cosecharon el 93,78% de las mismas es decir, 477.350
hectáreas. En ese período la pérdida fue del 6,22% de la superficie cultivada. En la
campaña de invierno, se cosecharon 116.000 de las 117.000 hectáreas que se sembraron.
En ese sentido, la pérdida fue del 0,85%. Se pueden considerar que las buenas
condiciones climatológicas de la zona integrada son causantes de una menor pérdida
respecto a la zona de expansión. Sin embargo, muy aparte de las condiciones
climatológicas, los rendimientos no han estado a la par del incremento de la superficie
cultivada. No está claro si esta disminución en los rendimientos por hectárea se debe
solamente a las condiciones climáticas adversas o si es que además se trata del inicio de
un proceso de disminución de la productividad de los suelos [14].

Como se muestra en la figura 5, el rendimiento promedio de este cultivo gira alrededor de


las 1,65 TM/HA, este valor se encuentra por debajo del promedio mundial que son 1,8
TM/HA. En el año 1986, por primera vez,los rendimie ntos de Bolivia lograron sobrepasar
el promedio mundial.

La agroindustria de la soya es una de las más importantes en el comercio mundial. La


expansión de las siembras en diferentes zonas agrícolas del mundo refleja esa
importancia. El aumento de la producción ha sido impulsado por la disponibilidad de
nuevos paquetes tecnológicos que aprovechan los avances en biotecnología y que buscan
bajar los costos de producción e incrementar los rendimientos agrícolas, y también por
los programas de apoyo directo, lo s subsidios a la producción agrícola, y la creciente
demanda de soya originada en los países asiáticos y europeos.

Es sorprendente que la soya, a pesar de tener sus orígenes en Asia, los cinco de los ocho
mayores productores de esta leguminosa se encuentran en América, por ende su
aceptación en el nuevo continente ha sido muy buena.

A la par de la creciente producción de soya se despliega la de otros productos que son sustitutos
como materia prima para la fabricación de aceites comestibles, como el girasol, la colza y la
palma africana.

Los principales países productores y exportadores de soya en el ámbito mundial son Estados
Unidos, Brasil y Argentina que constituyen aproximadamente el 80% de la oferta mundial. Los
siguen países como China, India, Paraguay, Canadá, Indonesia y Bolivia, este último con menos
del 1% de la producción mundial.

En el año 2001, la participación de EEUU, Brasil y Argentina dentro de la producción


mundial fue 44,55%, 21,35% y 15,15% respectivamente. Ese mismo año, Bolivia
participó con el 0,47% de la producción mundial.

12
Cadena de la Soya

Cuadro 2.- Producción y Porcentaje de Participación dentro de la Producción Mundial


1999 2000 2001
País Producción Producción Producción
Participación Participación Participación
(TM) (TM) (TM)
Argentina 20.000.000 12,67% 20.206.600 12,52% 26.737.000 15,15%
Bolivia 974.250 0,62% 1.231.560 0,76% 834.486 0,47%
Brazil 30.987.476 19,64% 32.734.958 20,28% 37.683.100 21,35%
Paraguay 3.053.005 1,93% 2.980.060 1,85% 3.511.050 1,99%
EEUU 72.223.000 45,77% 75.055.288 46,51% 78.671.472 44,57%
FUENTE: FAOSTAT. Elaboración Propia

El rendimiento promedio mundial en el cultivo de soya es de aproximadamente 239


TM/ha. El país con el mayor rendimiento registrado es Suiza, con 400 TM/ha. Los
principales productores mundiales – Estados Unidos, Brasil y Argentina – registran
rendimientos promedio que oscilan entre 256 TM/ha y 266 TM/ha. Bolivia presente un
rendimiento 25% menor que el promedio mundial, de 191 TM/ha.

Calidad del suelo y conservación

Cuadro 4.- Clasificación de Suelos en el departamento de Santa Cruz


Clase Aptitud de los suelos % Dptal. Superficie
(Has)
Clase II Suelos aptos para uso agrícola 0.91% 330.907
con pocas restricciones
Clase III Suelos aptos para uso agrícola 6.83% 2.550.230
con restricciones
Clase IV Marginalmente aptas para 14.03% 5.078.792
agricultura, aptas para agricultura
o cultivos permanentes

Clase V Aptas para ganadería o cultivos 15.09% 5.462.056


permanentes. Problemas de
drenaje
Clase VI Aptas para ganadería o cultivos 42.89% 15.532.166
perennes. Problemas de erosión
y/o fertilidad
Clase VII Marginalmente aptas para 15.14% 5.483.685
ganadería o cultivos
permanentes. Restricciones muy
severas
Clase VIII No aptas para uso agropecuario. 4.33% 1.568.744
Protección
TOTAL 100% 35.928.467
FUENTE: “Las tierras bajas de Bolivia a fines del siglo XX: Tenencia,
uso y acceso a la tierra y bosques”, Urioste [14].

El departamento de Santa Cruz tiene una superficie total de 370.621 Km2 y se constituye
en uno de los departamentos más dinámicos del país por el potencial de sus recursos

13
Cadena de la Soya

naturales (renovables y no renovables), lo que le ha permitido incrementar


significativamente su contribución al producto interno bruto nacional y a la balanza
comercial. Fisiográficamente se divide en cuatro regiones: Subandino, Escudo
chiquitano, Llanura Chaco Beniana y Pantanal

En este departamento, han sido clasificados siete clases de suelo (Cuadro 4), tres de ellas
consideradas aptas para las actividades agrícolas con incremento en prácticas de manejo,
conservación y tipos de cultivos; se encuentran en la llanura aluvial del río Grande, en la
zonas de Okinawa, Pailón, Los Troncos, y un poco más al Este. Otras zonas con buenos
suelos, pero que presentan algunas limitaciones, son: al noroeste, en los espacios
comprendidos entre Chore y Yapacaní, con algunas restricciones provocadas por el
exceso de precipitaciones y condiciones inundadizas; y, por el sur, en la zona Abapó–
Izozog, por la falta de humedad.

La soya es especialmente sensible a los encharcamientos del terreno, por lo que en suelos
de textura arcillosa con tendencia a encharcarse no es recomendable su implantación. Sin
embargo es una planta que requiere mucha cantidad de agua.

En los suelos arcillosos, bajos en calcio, magnesio y potasio los niveles de aluminio y
manganeso pueden ser tóxicos debido a la baja capacidad de retención de estos suelos.
Por otro lado en los suelos arenosos, es probable encontrar deficiencias de zinc y
manganeso.

Tanto la Zona de Expansión como la Zona Integrada, poseen diferentes tipos de suelo.
Justamente, la zonificación dentro de cada una de ellas se realizó sobre la base de datos
históricos de ciertos factores climáticos: precipitación, humedad y temperatura. Por
ejemp lo, la Subzona 4 de la Zona Integrada (áreas sembradas al este de Santa Cruz) posee
suelos franco arenoso a franco arcillosos, bien drenados, por otra parte la Subzona 2 de la
Zona de Expansión (área comprendida entre la localidad de Cuatro Cañadas y la carretera
transcontinental) posee suelos franco-arcilloso imperfectamente drenados (Cuadro 5).

En términos de suelos fértiles o no fértiles debemos referirnos a la cantidad presente de


cada uno de los elementos considerados nutrientes: nitrógeno, fósforo y potasio.

Comparando la calidad de los suelos de Bolivia con los de Brasil, específicamente en lo


que a producción de soya se refiere, se puede mencionar que mientras Bolivia, tiene
suelos bastante fértiles, la precipitación es bastante variable. Por otro lado, Brasil tiene
suelos poco fértiles pero, la aplicación de fertilizantes más una distribución casi perfecta
de lluvia durante el ciclo fenológico del cultivo hacen que se puedan obtener
rendimientos de aproximadamente 2,70 TM/HA, en comparación a las 2,60 TM/HA en
Argentina y a 1,50 TM/HA en Bolivia.

Las prácticas de monocultivo en la mayoría de los suelos de la Zona Integrada han


ocasionado una degradación gradual en el tiempo, este hecho ha repercutido en una
expansión de la Zona Integrada hacia el Norte, justamente con el propósito de búsqueda
de tierras fértiles.

14
Cadena de la Soya

Merece destacarse la técnica de siembra directa que se está empleando en la actualidad en


varios países, quizá se trate de la mayor revolución agrícola llevada a cabo en el mundo
en las últimas décadas.

Cuadro 5.- Características de las Zonas y Subzonas de Producción de Soya y Girasol


Zona I: Integrada Zona II: Expansión
Se extiende de Sur a Norte, desde Mora Esta zona se extiende desde la localidad de
hasta Colonia Piraí y de Este a Oeste desde San Ramón por el Norte hasta Parabonó por
El Río Grande hasta Yapacaní. Dentro de el Sur y desde El Tunás por el Este hasta el
esta zona se presentan las siguientes Río Grande por el Oeste. Se divide en las
subzonas: siguientes subzonas:
Subzona 1: Norte muy húmedo Subzona 1: Norte húmedo
Comprende las áreas de producción Esta zona se extiende desde la localidad de
asentadas desde San Pedro hacia el norte, San Ramón y la Colonia Menonita Valle
hasta la Colonia Piraí. Esta subzona tiene Esperanza, con predominio de suelos franco-
predominio de suelos franco arenoso a franco arcillo-arenoso a arcillo imperfectamente
arcilloso, a arcilloso imperfectamente drenados.
drenado, con algunas áreas de inundación.
Subzona 2: Noroeste muy húmedo Subzona 2: Norte Intermedio
Comprende las localidades ubicadas al oeste Comprendida a partir de la localidad de
de Montero hasta Yapacaní, en cuya área Cuatro Cañadas por el Norte hasta la
predominan suelos franco arenosos a franco carretera Transcontinental por el Sur,
arcillo arenoso, con drenajes imperfectos. presentando suelos franco-arcilloso
imperfectamente drenados.
Subzona 3: Noreste intermedio Subzona 3: Pailón-El Tunás
Comprende las localidades asentadas desde Ubicada al Este de Pailón hasta El Tunás,
el este de Montero hasta El Río Grande, con con suelos en su mayoría franco-limoso a
suelos franco arenosos, bien drenados, franco-arcillolimoso bien drenados, con
existiendo pequeñas áreas con drenajes pequeñas áreas de drenaje imperfecto.
imperfectos.

Subzona 4: Central Intermedio Subzona 4: Pailón Sur


Está comprendida por las áreas sembradas Comprende al Sur de Pailón hasta Parabonó
al este de la ciudad de Santa Cruz, con y Cam po León, con suelos en su mayoría
predominio de suelos franco arenoso a franco francolimoso bien drenados.
arcilloso arenoso, bien drenados
Subzona 5: Sur Seco
Area ubicada al sur de la ciudad de Santa
Cruz hasta Mora, con suelos franco arenoso
a franco arcilloso arenoso bien drenados, con
presencia de complejos de dunas y bajuras.

FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

El sistema comienza con la siembra de un cultivo de invierno que produzca mucha


biomasa y tenga capacidad para cubrir toda la superficie, con objeto de que actúe como
protector contra la erosión hídrica. La capa de biomasa segada se deja sobre la superficie
para que se vaya descomponiendo de forma natural, controle el desarrollo de las malas

15
Cadena de la Soya

hiervas y proteja el suelo de la erosión. Las operaciones mecánicas se reducen


drásticamente, ya que desaparecen los métodos convencionales de preparación del
terreno. Ello supone, además de una disminución de los problemas de compactación del
suelo, un descenso significativo de los costes de producción.

La rotación de cultivos es decisiva para aumentar la flora microbiana del suelo; con ella,
se establece un sistema más saludable para la soya. Sin ella, se pueden encontrar en la
mayoría de los casos problemas fitosanitarios.

La rotación de cultivos, tiene como objetivo romper regímenes de plagas y de


enfermedades. Realizando una rotación de cultivos apropiada, es decir, sembrando un
cultivo que reincorpora los nutrientes que fueron quitados por un cultivo anterior, se
puede obtener un equilibrio en la fertilidad del suelo e inclusive llegar a incrementarla. El
esquema rotacional proporciona una cubierta vegetal casi constante que ayuda en el
control de malezas anuales.

Los principales cultivos de rotación son: sorgo, trigo y maíz. La rotación de cultivos
gramíneos (sorgo, maíz) con leguminosas (soya, girasol) proporciona un aporte fuerte de
nitrógeno lográndose de esta manera, cosechas de más alto rendimiento al año siguiente
que la que se obtiene con un monocultivo.

La producción de trigo, si bien no solamente se concentra en Santa Cruz, es en este


departamento donde el año 2001 se registraron 52,570 hectáreas en producción de las
cuales se obtuvo un rendimiento alrededor de 1,19 TM/HA. De manera similar, se
cultivan 30,000 hectáreas de sorgo (ANAPO - UPAE). El sorgo es utilizado mayormente
como cultivo de cobertura 3 , su rendimiento promedio oscila el orden de las 2.44 TM/HA
(UDAPE). Finalmente, del tercer cultivo que entra en el ciclo de rotación, se puede
mencionar que se siembran 104.000 Has de maíz, y que el rendimiento se ha estabilizado
a partir de 1992 alrededor de las 3 TM/HA [3].

El comportamiento de los precios de los cultivos de rotación, ha sido diferente para todos
ellos. En el caso del maíz, su precio en el mercado local ha tenido una evolución cíclica.
Su estabilidad depende de la importación de maíz proveniente del MERCOSUR (Brasil y
Argentina principalmente). En el año 2001, el precio del maíz en el mercado local llegó a
su punto más bajo: 78 $us/TM.

Por otro lado, el precio del trigo se ha mantenido en $us 160 durante los últimos cuatro
años después que el año 1996 alcanzará su punto más alto con $us 220 [3].

Como ya se explicó anteriormente, la disminución de los rendimientos si bien en parte se


explica, por los fenómenos climatológicos también influyen la sobre utilización del suelo
y las prácticas inadecuadas de manejo, principalmente de pequeños y medianos
productores, que han llevado a un agotamiento de la fertilidad en la zona integrada y
están haciendo lo propio con la zona de expansión.

3
Un cultivo de cobertura es definido como una capa vegetal viva que cubre el suelo y que es temporal o
permanente, el cual está cultivado en asociación con otras plantas (intercalado, en relevo o en rotación).

16
Cadena de la Soya

Uso de fertilizantes

Para una producción abundante de soya se requieren grandes cantidades de N. Para un


rendimiento de 3 ton/ha se requieren 231 kg de N el cual las plantas pueden utilizar del N
liberado por mineralización, del N residual del suelo, fertilizantes nitrogenados, o N2 de
la atmósfera el cual es convertido en una forma asimilable en los nódulos de las raíces
mediante la fijación simbiótica de la bacteria Bradyrhizobium japonicum.. Por este medio
la planta obtiene del 65 al 85 % del N.

El fósforo es un elemento determinante para la producción de la soya, principalmente en


los suelos ácidos en donde la fijación del P es elevado. La deficiencia del fósforo es grave
porque impide que otros nutrientes sean absorbidos por la planta. Durante la etapa final
del desarrollo de las semillas, el fósforo se trasloca desde las partes vegetativas de la
planta hacia la semilla. En la madurez, entre un 60 a 90% del fósforo absorbido por la
planta es alamacenado en la semilla.

Dentro de los insumos, la utilización de fertilizantes tiene el objetivo de cubrir las


deficiencias de fertilidad del suelo, medida principalmente en las cantidades de fósforo,
potasio y nitrógeno presentes en el suelo. El cultivo toma en su mayoría los nutrientes
existentes del suelo. La fertilización con Nitrógeno es aplicada si es que no existe una
buena inoculación de la semilla a través de la úrea. Como se mencionó anteriormente, la
zona integrada cuenta con poca fertilidad de suelos a diferencia de los de la zona de
expansión los cuales son mucho más fértiles. Por esta razón, es que se debe analizar de
diferente manera la utilización de fertilizantes en cada una de estas zonas. Debido a la
poca fertilidad de la zona integrada, mayor es o debiera ser la aplicación de fertilizantes
en la zona integrada. La aplicación de los 40 kg por hectárea de úrea, se traducen para el
agricultor en un costo de $us 46.

Las cantidades de fertilizantes a emplear en un cultivo de soya dependen del tipo de


suelo. Como orientación puede emplearse como abonado de fondo la siguiente fórmula:

• Fósforo (P2 O 5 ): 100 a 125 UF por hectárea, equivalentes a 500-700 kg/ha de


superfosfato.
• Potasio (K2 O): 125-150 UF por hectárea, equivalentes a 300 kg/ha de cloruro o
sulfato potásico.
• Nitrógeno (N): 50 UF por hectárea, equivalentes a 250 kg/ha de sulfato amónico.

Normalmente no se abonan con nitrógeno los cultivos de soya, siempre que se inocule la
semilla con las bacterias nitrofijadoras (úrea). Sin embargo, las bacterias no pueden
aportar el nitrógeno suficiente para lograr altas producciones por lo que suele añadirse
algo de nitrógeno de fondo o en cobertera si el cultivo lo necesita.

Aunque la soya es más tolerante a la acidez que otras leguminosas, es conveniente


realizar un encalado en los suelos pobres en cal, ya que se aumentará el rendimiento en
grano y las bacterias se desarrollarán mejor. La extracción de elementos fertilizantes de

17
Cadena de la Soya

una cosecha de soya de unos 3000 kg/ha de grano, pueden cifrarse en unos 300 kg/ha de
N., 60-80 kg/ha de P2 O5 y 100-120 kg/ha de K 2 O

Uso de pesticidas

Como parte de los insumos requeridos, los pesticidas tienen el objetivo de exterminar a
los insectos parásitos (insecticidas), las malezas (herbicidas) y los hongos (funguicidas)
que afectan el desarrollo del cultivo y a su vez decrece la productividad del mismo. En
ese sentido y a fin que la productividad no sea afectada por estas causas, la aplicación de
pesticidas tiene el objetivo de impedir la merma en la productividad del cultivo por estas
razones.

Como ya se mencionó, el sistema de rotación de cultivos, tiene el objetivo de romper el


régimen de plagas y enfermedades. En ese sentido, este sistema de labranza, influye para
una reducción directa en la aplicación de pesticidas. Así mismo, el esfuerzo tecnológico
empleado para una mejoramiento de semilla, también tiene un impacto en el
requerimiento de pesticidas por parte del cultivo. Estas investigaciones están enfocadas
para que la tendencia en el uso de pesticidas sea decreciente.

La étapa crítica de daño de las chinches es en el llenado de grano mientras que para el
trips es en la floración. Causando el mayor daño el trips.

Riego

La lluvia es la principal fuente de agua para la mayor parte de la producción de soya en el


ámbito mundial; son muy pocos los agricultores que disponen de sistemas de irrigación
para complementar los requerimientos de agua del cultivo [4].

De los sistemas de riego: cisterna, goteo, aspersión, etc. El sistema de riego por aspersión
con pivote central es el que según los expertos es el más práctico para el cultivo de soya
(no necesariamente el más económico) este cultivo. Este sistema debe contar con un
pozo cuya instalación oscila entre los $us 6.000 a $us 8.000, una bomba de extracción
entre los $us 15.000 a $us 20.000.

De modo general, se puede mencionar que entre 700 mm y 800 mm de agua bien
distribuidos entre la siembra y el completo llenado de grano, es un volumen suficiente
para alcanzar alta productividad (3 TM/HA) con las diferentes variedades de soya. La
soya tiene dos periodos bien definidos en cuanto a los requerimientos de agua: desde la
siembra a la emergencia y durante el llenado de las vainas. Durante la geminación el
contenido del agua disponible del suelo no debe exceder del 85% ni ser menor del 50%.
La soya aumenta su consumo de agua a medida que crece llegando a su máximo durante
la floración y llenado de vainas. Las tasas máximas de consumo diario desde la floración
hasta la formación de vainas son de 7.4mm en promedio, y de 7.0mm durante el llenado
de las vainas. De esta manera, el conocimiento de la cantidad de agua consumida en las
diferentes etapas del cultivo permite el ajuste de las fechas de siembra de tal manera que

18
Cadena de la Soya

las etapas críticas coincidan con los periodos en los que la probabilidad de lluvia sea
mayor.

Santa Cruz es una región promisoria para el desarrollo agropecuario, ya que posee un
excelente ecosistema. Las temperaturas máximas promedio son de 32ºC y las mínimas
alcanzan a 14ºC; las precipitaciones medias anuales oscilan entre 1,100 – 1,300 mm.

Según datos otorgados por el SINSAAT – Sistema de Seguimiento de la Seguridad


Alimentaria y Alerta Temprana, la probabilidad de ocurrencia de fenómenos
meteorológicos es la que se aprecia en el cuadro 6.

Cuadro 6.- Ocurrencia de Fenómenos Meteorológicos


ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC TOTAL
Días con granizo - - - - - - - - - - 1 - 1
Días con lluvia 14 13 13 9 6 5 1 4 6 7 10 12 100
Precipitación
estimada (mm) 182 157 132 75 63 43 27 31 49 88 129 158 1.134
Días con vientos
1 1 1 1 1 2 2 6 4 3 1 1 24
fuertes
FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

Los meses más secos del año son junio, julio y agosto que al mismo tiempo son los meses
con mayores días de vientos con velocidades mayores a los 50 km/h.

La soya es un cultivo para verano e invierno, en términos generales, la campaña de


verano comprende los meses de noviembre a abril, y la de invierno de mayo a septiembre.
En el caso del girasol que es un cultivo de invierno, también se inicia en el mes de mayo
para cosechar en septiembre.

El exceso de humedad, puede provocar problemas leves de estancamiento, los cuales


pueden ser subsanados con pequeños canales de drenaje [5]. Es bueno mencionar, que
este no siempre resulta ser el método más aplicable dada la uniformidad de los suelos,
donde son muy pocas o inexistentes las pendientes propias. En muchas ocasiones, se
produjeron inundaciones las cuales ocasionaron bajos rendimientos tomando en cuenta la
superficie sembrada y la superficie efectivamente cosechada.

Por otra parte, la aplicación de un sistema de labranza y siembra, influye en la


compactación del suelo la cual deriva posteriormente en la capacidad de absorción de
agua por parte del mismo. El sistema de siembra convencional que comprende un
revolcado del suelo, causa la destrucción de los canales de oxigenación y precolación del
mismo originando así una masa de suelo compacto que impide una absorción total,
puesto que el agua que queda en la superficie y no se introduce en el interior del suelo se
pierde por efecto de las escorrentías.

Así también, la tasa de evaporación del agua que se encuentra en el interior del suelo
depende en un mismo sentido del tipo de sistema de siembra que se aplique. Los suelos
compactos, irán perdiendo de manera gradual la humedad acumulada.

19
Cadena de la Soya

El sistema de siembra directa, que incluye prácticas como dejar en el suelo el “material
verde” del cultivo que ha sido retirado, influye también de una manera en la conservación
de la humedad del suelo puesto que esta capa vegetal retiene la humedad y evita que
exista una evaporación mayor. Dejar rastrojos o aplicar cubierta orgánica sobre la
superficie del suelo son algunas de las mejores técnicas para reducir la evaporación [7].

Calidad de la semilla

La semilla es el insumo básico de la producción agrícola, de los esfuerzos de


investigación y desarrollo de tecnologías, se desprende el potencial posible en cuanto a
volumen y calidad, factores que repercuten en la productividad de un determinado
cultivo.

Durante los últimos años, la producción de semilla boliviana se ha visto incrementada en


gran manera. Se debe tomar una atención especial en la campaña de invierno del año
2001, en la cual se produjeron 38.000,40 toneladas de semilla certificada, cifra que
sobrepasó el promedio de los últimos 10 años que oscilaba alrededor de las 20.000
toneladas [6]. Los principales objetivos que se buscan con las investigaciones en
tecnología de semillas, es el mejoramiento de la calidad, germinación, sanidad, pureza
física y de variedad, patrones genéticos, para aumentar la eficiencia del agricultor y la
productividad del cultivo.

La tendencia de los productores es cada vez más hacia el uso de la semilla certificada. Se
estima que alrededor del 40% de los productores repartidos equitativamente entre
pequeños, med ianos y grandes están utilizando semilla propia. En el año 2001, se estimó
que la superficie a sembrar con semilla certificada alcanzaría el 76,91% de la superficie
total sembrada. Comparando los costos de semilla propia versus los costos de semilla
certificada, se puede mencionar que la diferencia está solamente en 2,24 $us/HA. La
aplicación de semilla propia tiene un costo de 20,16 $us/HA, y la de semilla certificada
asciende a un costo de 22,40 $us/TM. Este análisis se deduce del precio por tonelada
métrica y su aplicación por hectárea. Mientras que la tonelada métrica de semilla propia
vale $us. 288, la de semilla certificada alcanza un precio de $us 320, y si se considera la
aplicación de 70 kg de semilla por hectárea, se obtienen los costos de aplicación de
semilla por hectárea anteriormente presentados.

Según datos del “Informe Anual 2001” de la Oficina Regional de Semillas del
departamento de Santa Cruz (institución dependiente del Ministerio de Agricultura y
Desarrollo Rural que tiene a su cargo la certificación de las semillas), fueron
inspeccionadas 10.663,67 Has. y 30.612,13 Has. en las campañas de verano 2000/2001 e
invierno 2001 respectivamente. Del total de hectáreas inspeccionadas, fueron rechazadas
el 14,72% de las hectáreas durante la campa ña de verano y el 5% de las hectáreas durante
la campaña de invierno. Las hectáreas rechazadas son producto de la no utilización de
semilla certificada (entendiéndose como semilla certificada a todas las categorías
establecidas).

20
Cadena de la Soya

Durante la campaña de ve rano e invierno de 2001 solamente se utilizaron 0,15 toneladas


de semilla certificada importada proveniente del Brasil. Esta cifra corresponde a mucho
menos del 1 % (exactamente 0,00037 %) del total de la semilla certificada durante ese
período por lo que se puede mencionar que la semilla utilizada para la producción de soya
en su totalidad es boliviana.

Las variedades de semillas certificadas mayormente utilizadas durante el período fueron:


12.822,61 toneladas de “Uirapurú” (32,12 % del total de semilla certificada utilizada),
6.493,05 toneladas de “Cristalina” (16,26 % del total de semilla certificada utilizada),
entre las principales. Les siguieron las variedades “Conquista”, “FT – Cristalina – RCH”,
“CACHETE – 02” entre las más utilizadas de las 29 variedades registradas [8].

El mejoramiento en la calidad de la semilla tiene el objetivo de obtener una variedad con


buena adaptación, rendimiento, tolerante a plagas y enfermedades. Entre los centros de
validación agronómica, se pueden citar al Centro de Investigación Agrícola Tropical
(CIAT), al IIA “El Vallecito”, SEMEXA, CAICO Ltda., ANAPO, AGRIPAC Boliviana,
CIGARRO y AGROSEM. Entre los laboratorios acreditados están SEMEXA, CAISY,
CAICO, GRANOS, AGROSEM y ANAPO. Entre los logros que se pueden mencionar,
por ejemplo el registro de 4 nuevas variedades en el año 2001, las cuales forman parte de
las 45 variedades anteriormente mencionadas.

Por otra parte, la Fundación de Desarrollo Agrícola de Santa Cruz (FUNDACRUZ), en el


objetivo del desarrollo técnico científico, orientado a incrementar la producción agrícola
y pecuaria de esta región y de otras en Bolivia, ha efectuado trabajos de investigación y
desarrollo de nuevas variedades. A ello se debe que en el año 2001 se lanzara la variedad
FMT Tucunaré, la primera en Bolivia con resistencia al nematodo de quiste [13].

La calidad de la semilla para efectos del presente modelo, ha sido analizada desde tres
puntos de vista: requerimiento de agua, requerimiento de pesticidas e incremento en la
productividad asociada a un mejoramiento de las características propias de la semilla.

En cuanto a requerimientos hídricos por parte del cultivo, durante los últimos años se han
realizado estudios con el objetivo de adicionar capacidades a la semilla para una mayor
resistencia a los períodos de sequía, reduciendo así, el requerimiento de agua durante el
crecimiento del cultivo.

Un tema que ha sido puesto sobre el tapete de la mesa de discusión es el relacionado a los
organismos genéticamente modificados (OGM’s). Pueden mencionarse dos nociones,
respecto a este tema: la primera, que considera a las tecnologías transgénicas dentro del
objetivo de disminuir los costos en la agricultura e incrementar la productividad y la otra,
que considera que los organismos transgénicos son totalmente diferentes a los organismos
de nuestro ecosistema por lo cual deberían ser retirados del mercado [1].

Comparando la calidad y uso de la semilla en Bolivia frente a otros países, se puede


mencionar que la Argentina, Brasil y los Estados Unidos, están sembrando semillas

21
Cadena de la Soya

transgénicas RoundUp Ready 4 . A partir del año 1997, en EEUU y Argentina, se permitió
la siembra de semillas RoundUp Ready, lo que ha ocasionado un incremento acelerado de
la adopción de esta tecnología por ambos países. En ese mismo año, el Ministerio de
Agricultura de Brasil, declaró a ese país como libre de tecnología transgénica, sin
embargo, se estima que en la actualidad en el Brasil existen alrededor de 2,8 millones de
hectáreas sembradas (casi 6 veces la superficie de soya sembrada en Bolivia) con semilla
transgénica.

Maquinaria

El tipo de maquinaria a utilizar en la producción agrícola de soya depende del sistema de


labranza. En el sistema de siembra convencional, la maquinaria es más económica que la
utilizada para la siembra directa. La maquinaria se utiliza en la preparación del suelo, la
siembra y la cosecha. Se requiere un tractor al cual se le añaden una rastra para la
preparación del suelo y una sembradora para realizar la siembra.

Se puede afirmar que de la importación de 500 tractores, 300 - es decir el 60% - están
destinados para el uso dentro de la producción de soya. En cuanto a distribución por
tamaño de productores, se puede mencionar que en cuanto a cosechadoras, el 40 % de los
productores están alquilando. La maquinaria tiene una vida útil entre los 7 y 10 años.

Almacenamiento

Para el almacenamiento de granos y su correcta conservación, hay que reducir la


humedad de los mismos hasta el trece por ciento. Por encima de ese valor se producirían
dificultades por la proliferación de hongos e insectos capaces de deteriorar el producto
final. En caso de que fuera necesario, por haberse cosechado los granos con un grado de
humedad excesivo, puede recurrirse al secado artificial de los mismos.

Existen dos tipos de silos, los que sólo sirven para almacenar el grano y los que además
de eso lo pueden secar. Para que un silo además de ser almacenador sea secador, debe
contener ciertas características. La primera de estas características se refiere al piso, el
cual debe ser construido totalmente de metal, con un 10%, por lo menos, de su superficie
perforada, para promover la distribución uniforme del aire, factor importante en la
seguridad del proceso. El ventilador debe proporcionar una cantidad de aire suficiente
para efectuar el secado de toda la masa de granos sin que haya deterioro. Las dimensiones
del silo (diámetro y altura) condicionan la potencia del ventilador que se necesita para
realizar el secado.

Los granos pueden permanecer hasta 6 meses almacenados en buenas condiciones.

4
Tecnología desarrollada por la firma Monsanto Co., produciendo semillas transgénicas que desarrollan
plantas de soya resistentes a su herbicida Roundup y cultivos integrados con el factor B.t. B ( acillus
thuringiensis) para su auto defensa contra lepidópteros.

22
Cadena de la Soya

Procesamiento o industrialización

El sector industrial está concentrado en cuatro empresas grandes (por la capacidad


instalada): Industrias Aceiteras S.A. (IASA) con presencia de capitales peruanos,
Gravetal Bolivia S.A. con capitales colombianos, Industrias Oleaginosas S.A. (IOL) y
ADM – SAO que resultó de la compra del 50% de las acciones de la Sociedad Aceitera
del Oriente (SAO) por parte de la multinacional Archer Daniels Midland. Entre otras
empresas también se puede mencionar la presencia de la internacional Gargill, la cual
está dedicada completamente a la exportación.

Una vez cosechado, el grano es acopiado mediante 92 silos de recepción y almacenaje


instalados, con una capacidad total de almacenamiento para 1.697.000 TM de gra no[1].
El grano que es acopiado en la temporada de cosecha, es procesado durante todos los días
del año (a excepción de aquellos en los que se hace mantenimiento y reparación de la
maquinaria, aproximadamente 30 días).

Cada vez es menor la proporción de grano que es exportado sin ser procesado, las
exportaciones en el año 2000, fueron 182.000 TM de Torta y Harina y 94.800 TM de
Aceites, frente a 46.500 TM de grano. Para el año 2001, las exportaciones de grano
llegaron a su punto más bajo: 2.000 TM frente a 211.000 TM de Torta y Harina y
aproximadamente 109.000 TM de aceites [2].

Las crecientes tendencias para la exportación de torta y harina de soya y aceites crudos y
refinado, conllevan a afirmar que las exportaciones de grano tienden próximamente a ser
nulas. El poco grano que no es procesado es utilizado en el mercado doméstico destinado
como alimento de consumo final.

El proceso de producción, comienza con la limpieza y secado del grano o frijol de soya,
le sigue el proceso de extracción que contiene los subprocesos de calentamiento,
descascarillado, trituración, cocimiento y laminación para obtener finalmente mediante
el proceso de extracción por solvente, el aceite crudo.

Al aceite crudo le sigue un paso más: el refinamiento. El refinamiento se in icia con el


desgomado, le siguen dos tratamientos con álcali: la neutralización (primer tratamiento),
y la reneutralización (segundo tratamiento), le siguen los procesos de lavado, secado,
blanqueado y desodorización para concluir finalmente con el abrillantado.

Del subproceso de trituración o molienda en el proceso de extracción de aceite, se separa


la materia que seguirá el proceso para convertirse en torta o harina, a la cual le queda
pasar por las etapas de desolvenizado y tostado.

El aceite crudo es refinado en función de la capacidad instalada para refinamiento,


existen mejores posibilidades para comercializar un producto con mayor valor agregado
(aceite refinado) por lo que la venta del aceite crudo no depende de la demanda que
pueda tener el mismo.

23
Cadena de la Soya

Por cada tonelada métrica de grano procesado, se obtienen 0,197 TM de aceite crudo y
0,78 TM de Torta. Las 0,023 TM restantes o bien son consideradas como desperdicio o
son comercializadas como “cascarilla de soya” para la preparación de alimento
balanceado para ganado bovino o aviar.

Tanto la maquinaria instalada de molienda, con una capacidad de molienda de 1.962.250


TM/Año, como la maquinaria instalada para el refinamiento de aceite crudo, tiene un
período de vida útil de aproximadamente 20 años

Requerimientos de energía (producción agrícola e industrialización)

El procesamiento no para a no ser por el mantenimiento (es decir que está cerca de 360
días al año en funcionamiento) y su fuente de alimentación es a través de energía
eléctrica. Como se muestra en el cuadro 7 la tarifa promedio por kilowatt hora (Kwh) es
de $us 0,0447.

Cuadro 7 .- Tarifa promedio a consumidor final por categoría


(c$us/Kwh)
Empresa: CRE-Area Integrada Departamento: Santa Cruz

AÑO Residencial Genera l Industrial Minería A.Público

1990 4,15 8,50 4,91 6,88


1991 4,37 9,13 5,03 7,05
1992 4,45 9,31 5,12 - 7,02
1993 4,47 9,42 5,17 - 6,80
1994 4,56 9,71 5,23 - 6,32
1995 4,86 9,68 5,78 - 6,55
1996 5,45 10,06 5,81 - 6,94
1997 5,71 10,57 5,79 - 7,31
1998 5,71 10,55 5,71 - 7,32
1999 5,52 10,31 5,68 - 7,14
2000 6,02 11,01 6,08 - 7,57
2001 5,96 9,19 4,76 - 7,21
2002 6,08 8,93 4,47 7,37
FUENTE: Superintendencia de Electricidad

En la producción agrícola, la energía requerida es el diesel. En riego por ejemplo, por


milímetro regado se requieren $us 0,65 en diesel.

Impacto Ambiental

Miguel Urioste menciona, que a principios del año 2000, no existían estudios acabados y
accesibles sobre el impacto ambiental de la expansión de la frontera agrícola en las tierras
bajas del Este (zona de expansión). Las casi 500.000 hectáreas desmontadas en menos de
7 años, añadidas a un mal uso del suelo, han provocado cambios climáticos drásticos.

24
Cadena de la Soya

Según afirman productores de esa zona, el clima es ahora más seco y llueve más que
antes en época de lluvias [14].

El sistema de siembra directo afecta positivamente en el medio ambiente, puesto que se


desarrollan especias que ayudan a mantener en equilibrio el ecosistema creado por el
cultivo y que habían desaparecido con el método tradicional.

Por otra parte, volviendo al tema de los transgénicos, todavía es temprano predecir los
riesgos y los impactos en el organismo humano y en el medio ambiente que deriven de la
liberación de los mismos. A partir de 1997, Bolivia cuenta con una legislación para
fiscalizar y regular la introducción y liberación de los organismos genéticamente
modificados.

El enfoque tradicional de las evaluaciones y programas ambientales consiste en la


búsqueda del cumplimiento de las normas ambientales vigentes ya sea por medio de
mecanismos de control o de sistemas de tratamiento de efluentes industriales.

Mercado de los productos

Productos

La soya es comercializada como producto agrícola en forma de grano y semilla (grano de


alta calidad). Ya procesada, es comercializada como torta, aceite crudo. La refinación del
aceite crudo constituye la elaboración de un producto con mayor valor agregado: el aceite
refinado. En menor escala y generalmente para la venta en el mercado interno, se
producen hidrogenados y lecitinas como la margarina y la mayonesa.

Europa se ha constituido en un atractivo nicho de mercado para los productos orgánicos.


En Santa Cruz, ha sido sembrada cerca de 2000 hectáreas con soya libre de cualquier
aplicación de tipo agroquímica. Para poder certificar una hectárea como superficie de
producción orgánica, deben transcurrir dos años en los cuales no se haya aplicado ningún
agroquímico en el cultivo.

Según datos del CIAT, los costos de producción orgánica oscilan alrededor de los 600
$us/HA mientras que para la producción convencional se estiman $us 252. La
certificación de 100 hectáreas como orgánicas requiere una inversión de $us 50. Los
rendimientos son similares a los obtenidos por los cultivos convencionales. El
procesamiento o “crushing” para soya orgánica difiere del procesamiento convencional.
La harina producida con soya orgánica tiene un mayor contenido de grasa puesto que en
la producción convencional, se deben aplicar solventes químicos lo que no se permite en
un procesamiento.

Los precios difieren entre la tonelada métrica de soya orgá nica y de convencional. Dados
los costos de producción, la tonelada orgánica está en $us 230 y la convencional en $us
163. Biocrush SRL, la única empresa extractora de aceite y torta de soya orgánica, está
conformada por capitales suizos y se encuentra exportando a Europa con muy buenas
perspectivas y mercados ya asegurados. Aún es prematuro pronosticar el crecimiento que

25
Cadena de la Soya

tendrá la producción orgánica puesto que en el momento la superficie cultivada asciende


al 0,4% de la superficie cultivada convencional.

La certificación comprende a la inspección y propiamente a la certificación. Se realiza


con el fin de verificar, de comprobar, que la producción en campo y el procesamiento en
la industria se ha realizado conforme a lo establecido por las normas de la agricultura
orgánica y del procesamiento de productos orgánicos.

La certificación da cuenta del origen orgánico del producto para que pueda ser vendido y
comprado como producto orgánico por los consumidores que pagan un sobre precio por
estos productos. La certificación es una garantía, ya que a los consumidores les es difícil,
si no imposible, verificar por sí mismos la calidad orgánica del producto que están
comprando.

Existen dos empresas certificadoras de producción orgánica, una alemana y otra brasilera.
Si bien BOLICERT es una de las empresas bolivianas certificadoras considerada como
una de las más grandes del mundo, en Bolivia está realizando procesos de certificación
para quinua y otros cultivos sin considerar al cultivo de soya.

Ajuste de Precios

La industria absorbe en su totalidad la producción de grano de soya, de ella reciben el


pago los productores ya sea en su totalidad o con descuentos debidos a la provisión de
insumos durante la campaña.

Como un commodity, el precio del grano, la torta y el aceite crudo de soya se rige a
través de bolsas tales como las de Chicago y Rosario. El precio es oscilante y varía en
cuanto a los volúmenes de oferta y demanda estén disponibles. Los precios que se
registran en esas bolsas son precios con la mercadería puesta generalmente en los mismos
lugares (precios FOB). En ese sentido, el precio de la soya en Bolivia tiene una cierta
relación con los precios registrados en esas bolsas (figura 7).

El precio en la CAN se determina en base al precio promedio de lo s últimos 60 meses


más el costo de transferencia desde el Golfo de México a los puertos andinos.
Adicionando y restando un margen, se obtienen respectivamente el precio techo y el
precio piso. Estos precios techo y piso son los que establecen la Franja And ina de Precios
que será presentada con mayor detalle más adelante.

En ese sentido, los mercados determinan los precios que recibirán los industriales y a su
vez son ellos los que determinan el precio a pagar a los productores sobre la base del
comportamiento de los precios en bolsas internacionales.

26
Cadena de la Soya

Figura 7.- Evolución de Precios Internacionales


(En US$/TM)
300

280

260

240

220

200

180

160

140

120

100 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 OO O1
Prom. Chicago 271, 2 7 2 , 2 3 3 , 2 6 9 , 2 6 9 , 2 1 4 , 197, 2 0 4 , 2 8 6 , 2 5 8 , 2 2 9 , 2 2 0 , 2 2 0 , 2 3 9 , 2 3 9 , 2 3 8 , 2 9 0 , 2 9 6 , 224, 176, 1 8 3 , 169,
Prom. Rofex 230, 2 2 9 , 1 9 3 , 1 9 5 , 1 7 6 , 1 3 8 , 1 3 4 , 174, 2 4 6 , 2 0 8 , 1 4 3 , 175, 1 9 5 , 219, 2 2 5 , 216, 272, 289, 2 1 2 , 1 6 9 , 1 8 0 , 1 6 8 ,
Prom. Local 2 2 0 , 2 2 0 , 174, 1 5 9 , 109, 1 4 0 , 1 3 0 , 123, 172, 190, 1 5 0 , 1 6 0 , 137, 155, 1 6 0 , 155, 1 8 5 , 2 1 0 , 1 5 4 , 147, 1 4 0 , 1 4 0 ,

FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

Requerimientos y perspectivas para los productos con valor agregado

A continuación encontrará una descripción de los más populares alimentos de soya


producidos en su mayor parte en el exterior.

Carne de soya

Estas están preparadas con los granos de soya y contienen también otros ingredientes para
simular carnes de diferentes texturas y gustos.

Miso

Miso es una pasta con los porotos, judías y granos (de arroz), sal y levadura. Esta pasta se
colocará luego en una cuba de cedro durante uno a tres años. Una vez lista, deberá ser
refrigerada.

Queso de Soya

El queso de soya es elaborado con la leche de soya.

27
Cadena de la Soya

Salsa de soya

Esta salsa está hecha mediante un proceso de fermentación de los porotos de soya.

Leche de soya

Este líquido es extraído de los porotos de soya que han sido remo jados, prensados y
colados: el líquido que fluye es la leche de soya.

El tofu y sus productos

También es conocido como yogurt de soya. Está hecho con cuajada fresca, leche caliente
de soya y un coagulante.

Una incipiente demanda en el mercado interno, ha ocasionado que la industria no


produzca productos con mayor valor agregado.

Mercado interno

La demanda del mercado interno de productos de la soya, es pequeña, por lo que


solamente entre el 20 y el 25 por ciento de la producción soya y derivados es
comercializado en este mercado. La tendencia es hacia la exportación. Se puede
mencionar que la demanda de la soya y derivados está en directa relación al crecimiento
de la población.

Como ya se mencionó, existe una tendencia decreciente en la exportación de grano, sin


embargo, no todo el grano es procesado puesto que existe una demanda del mercado
interno. El grano exportado será igual a todo el grano vendido sin procesar restada la
demanda de grano para el mercado interno.

El consumo directo es bastante reducido y está destinado en la cocina como sustituto de


la carne roja, y para la elaboración artesanal de la leche y diversos refrescos. Existen
también, pequeñas industrias dedicadas a la producción de helados, salsas, aceites y
alimento balanceado para la industria porcina y avícola.

La cascarilla resultante del proceso de molienda, es vendida en su totalidad en el mercado


interno. Cabe recalcar que gran parte de la cascarilla es desechada, por lo que la creciente
demanda del sector avícola en cuanto a limentos balanceados, podrá ser satisfecha.

Tomando en cuenta esa demanda creciente, y analizando desde el punto de vista de la


demanda por Harina de Soya, se puede mencionar que la misma ha seguido un constante
crecimiento desde las 24.430 TM en 1995 hasta llegar a las 44.550 TM en el año 2001,
sólo se puede notar una caída en el año 2000 respecto a 1999 (de 42.560 TM a 40.150
TM respectivamente) [1].

28
Cadena de la Soya

Bolivia se constituye en el principal proveedor de Torta de Soya de Colombia. Perú y


Venezuela, se abastecen principalmente de otros países.

La totalidad del aceite crudo es exportado, puesto que no es comercializado como


producto intermedio en el mercado interno. Dentro de la Comunidad Andina de Naciones
(CAN), es evidente la importación de aceites crudos a excepción de Bolivia. Sin
embargo, Bolivia no es el único proveedor de aceite crudo para los países andinos
también ellos se abastecen de aceites crudos de otros países como Brasil y Argentina por
ejemplo, inclusive, Perú y Venezuela tienen como principal proveedor a Argentina [1].

En la comercialización del aceite refinado en el mercado interno, la industria boliviana


debe competir con las importaciones de aceite refinado, principalmente de la Argentina.
Y debido al contrabando de aceites de diferentes países, se pueden encontrar aceites de
menor precio a los que se producen en el propio país.

Esta situación ha originado que la demanda doméstica por aceite refinado se subdivida en
la demanda por aceite de contrabando y la demanda de aceite de industria boliviana, del
total de la oferta en el mercado interno se considera que alrededor del 25% es del
contrabando que proviene de Brasil y Argentina..

Bolivia exporta aceite refinado a Chile y a la mayoría de los países andinos. Dentro de
estos últimos, los principales importadores hasta el año 1999 fueron Colombia y Perú, en
el año 2000 el principal importador fue Colombia, importando el 50% de aceite refinado
de parte de Bolivia y el otro 50% del Ecuador.

Mercado internacional

La demanda mundial de la soya en el período 1999/2000 fue de 40.940.000 TM. Si bien


los Estados Unidos el principal productor en el ámbito mundial, a su vez se convierte
también en un gran consumidor de su propia producción.

Cuadro 8 .- Importaciones Mundiales


(En Millones de TM)
PAÍSES 97/98 98/99 99/00
Mundial 38,98 39,61 40,94
Unión Europea 16,29 16,34 16,09
Japón 4,87 4,65 4,6
China 2,94 3,85 4,3
FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

Bolivia contribuye con menos del 1% de la producción mundial de la soya


(específicamente 0,68%) [2], y por consiguiente es un tomador de precio en el mercado
mundial. La soya es un commodity que es comercializada en Bolsas de Productos como
la de Chicago, USA y Rosario, Argentina en forma de grano, torta y aceite crudo.

29
Cadena de la Soya

Figura 8.- Participación de los Principales Países Productores en el Mundo


(Año 2001)

UE Italia India Indonesia


Canadá 0,70% 0,64% China3,27% 0,67% Otros
1,79% 1,19%
8,76% E.U.A.
43,81%
Bolivia
0,68%

Paraguay
1,72%

Brasil
20,48% Argentina
12,19%

FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

La demanda mundial de la soya tiene una tendencia creciente de acuerdo al pronóstico


del departamento de agricultura de los Estados Unidos. Este pronóstico predice que la
demanda de soya en el mundo se incrementará a razón de las 400.000 y 500.000 TM por
año partiendo de la demanda pronosticada de 80.500.000 TM para el año 2003. Este
incremento será en igual magnitud hasta el año 2007, luego de un incremento menor en
ese año, continuará a la misma velocidad hasta el año 2009.

La figura 9 muestra la proyección de la demanda de soya desarrollada por departamento


de agricultura de los Estados Unidos. Según otro estudio sobre la cadena de las
oleaginosas en la Comunidad Andina, la demanda de productos oleaginosos está en
estrecha relación con el crecimiento de la población y de los ingresos económicos. Es en
ese sentido, se puede mencionar que la demanda para soya es creciente como se muestra
en la figura 5.

30
Cadena de la Soya

Figura 9.- Proyección de la Demanda Mundial de la Soya

86
85,1
85
83,7
84
83 84,1
83
83,5
82,6
82
81,9
81
80 80,5

79
78
2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010

FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

Aranceles, Barreras Arancelarias y Acuerdos de libre de comercio

Bolivia goza de un esquema de preferencias arancelarias dentro de la Comunidad Andina,


instrumentado por el Sistema Andino de Franja de Precios (SAFP), que se constituye en
un mecanismo sustentador de precios cuando se da el caso de precios internacionales
bajos.

Ya que en el mercado de la CAN además de los países miembros, también participan


terceros países, Brasil y Argentina especialmente, se debe tomar como referencia los
precios y costos de logística para estos países. En ese sentido, se puede mencionar que el
Arancel Externo Común (AEC) que Colombia aplica a las importaciones de grano, torta,
aceite crudo y aceite refinado de soya son: 15%, 15%, 20% y 20% respectivamente. Se
debe tomar en cuenta que Bolivia por ser miembro de la CAN, recibe 100 % de
preferencia en el pago de este arancel lo que se traduce en una exención del pago del
mismo.

Tanto Brasil como Argentina, tienen 20% de preferencia arancelaria para el grano, la
torta y el aceite crudo, esto quiere decir que Brasil y Argentina deben pagar el 80% del
arancel de 20% para estos productos. De esta manera, Brasil y Argentina pagan un
arancel efectivo del 16% (el 80% del 20%). Para el caso de aceite refinado, Colombia
aplica un arancel de 15%, Brasil y Argentina tienen un 0% de preferencia arancelaria
sobre este producto, que se traduce en un 15% efectivo para el pago del arancel en este
caso.

Otros mecanismos que deben tomarse en cuenta en el SAFP, son: el Derecho Variable
Adicional y la Rebaja Arancelaria. El derecho variable adicional se aplica en el caso de
precios internacionales muy bajos, es inversamente proporcional a los precios
internacionales, es decir mientras los precios int ernacionales sean más bajos, el derecho

31
Cadena de la Soya

variable adicional será más alto y se suma al arancel externo común. En el caso de
precios internacionales altos, se aplica la rebaja arancelaria, la cual se resta del arancel
externo común. La rebaja arancelaria puede inclusive llegar a ser de igual magnitud que
el arancel externo común lo que significaría que no se cobre el arancel externo común,
esto repercutiría en un ingreso de soya y sus derivados de terceros países a la CAN sin
pagar ningún tipo de arancel.

Principales competidores en el mercado interno e internacional

Argentina y Brasil se constituyen en los principales competidores de Bolivia, tanto en el


mercado interno como en el internacional. En el mercado interno Bolivia compite con los
aceites de Argentina y Brasil (gran mayoría de ellos ingresan como contrabando). Si bien
la soya argentina y brasilera tienen como principales mercados de destino el continente
asiático, también ingresan a nuestro principal mercado de destino la CAN.

En términos de producción agrícola, Bolivia tiene en promedio un costo de 250 $us/HA,


mientras que Brasil y Argentina tienen costos de 240 $us/HA y 380 $us/HA. En el caso
de la Argentina se pueden explicar los costos más bajos que Bolivia dada la gran
producción de soya transgénica. En el Brasil en cambio, los altos costos de producción
por hectárea se deben a la utilización de fertilizantes a gran escala.

En cuanto a procesamiento, la capacidad instalada en Bolivia, también es menor que la


instalada por Brasil y Argentina. En términos de capacidad de molienda medida en
toneladas métricas al día, Bolivia alcanza a menos del 5% de la capacidad de Brasil y
Argentina. Mientras que Bolivia puede procesar 6.060 TM/día, Brasil y Argentina
procesan 105.885 TM/día y 103.532 TM/día respectivamente. Refiriéndonos a los costos
de procesamiento, Argentina lleva la ventaja, con costos entre los 7 $us/TM y 9 $us/TM
mientras que Bolivia y Brasil tienen costos entre 14 $us/TM y 16 $us/TM y entre 12
$us/TM y 14 $us/TM respectivamente.

Inversión

Se estima que la inversión en el sector primario en el último decenio se sitúa en torno a


los 430 millones de dólares, únicamente en habilitación de tierras para la siembra.

Créditos

Existen aproximadamente, 18 entidades financieras que otorgan crédito a los productores


y a los industriales de la soya. Estas entidades, se encuentran reguladas por las normas del
gobierno boliviano. Estas normas corresponden al acuerdo de Basilea y operan en un
entorno netamente privado. La ausencia de una banca de fome nto a la agricultura desde
1985, ha conllevado a que solamente las garantías reales muebles, sean condiciones para
el acceso a crédito para los agricultores.

El capital operativo es financiado en más del 60% por las casas comerciales que lo
venden o por las industrias que lo cobran al momento de la cosecha (en calidad de

32
Cadena de la Soya

producción). En resumen, el capital operativo para encarar cada campaña es canalizado


por las industrias aceiteras, las exportadoras y las proveedoras de insumos. En promedio,
las casas comerciales están ofreciendo una tasa de interés entre 10 % y 16 % a un plazo
de 2 o 3 años.

En lo que a maquinaria se refiere, las empresas importadoras de maquinaria también


ofrecen crédito para la compra de esta (tractores, sembradoras y cosechadoras). La
maquinaria que proviene en un 90% del Brasil, es vendida a crédito a una tasa de interés
promedio de 18% y también entre 2 y 3 años como plazo.

Los medianos y grandes productores tienen una preferencia en lo que a tasa de interés
anual por préstamo se refiere, esta oscila entre el 14% y 18% anual casi siempre en
dólares americanos. Los pequeños productores en cambio, acceden en condiciones de
tasas de interés del 18% y puede tranquilamente extenderse hasta el 32% (también en
dólares americanos).

Transporte

La logística de exportación de soya y sus derivados es realizada a través de dos vías de


comunicación para llegar a los mercados de la CAN o de Chile. La vía más utilizada es la
que se inicia en Santa Cruz y llega a Puerto Suárez, a través de camión o ferrocarril,
seguidamente continua por medio de la hidrovía Paraguay – Paraná, hasta llegar a
Rosario, en Rosario se inicia una travesía que dura alrededor de cuarenta días hasta llegar
a San Buenaventura en Colombia.

La segunda alternativa es a través de los puertos del Pacífico. Esta vía es utilizada
principalmente para la exportación de aceites refinados hacia Chile.

Según datos de la Cámara de Transporte del Oriente (CTO), se puede mencionar que
solamente el 10 % de la soya es transportada en camión desde Santa Cruz hasta Puerto
Suárez. Las condiciones actuales de esta vía de comunicación es deficitaria, gran parte
del camino es de tierra, y considerando que es un suelo arenoso – arcilloso, el mismo es
intransitable en época de lluvias (sobre todo en los meses de diciembre y enero). Se prevé
que la conclusión de la carretera Pailón – Puerto Suárez iniciada en diciembre de 2002,
influya en una disminución de los tiempos y costos de transporte carretero por esta vía,
puesto que la misma sería asfaltada y por ende transitable todo el año.

Justamente, por la razón anteriormente mencionada, el tiempo actual de transitar el tramo


Pailón – Puerto Suárez es de aproximadamente dos días y el mismo tiempo para el
regreso en temporada seca. En época de lluvia los dos días pueden tranquilamente
convertirse en tres. En Puerto Suárez, existe un tiempo de ocio entre la descarga y la
espera de conseguir una carga de retorno. Este tiempo puede alcanzar los siete días
aproximadamente

33
Cadena de la Soya

Figura 10.- Vía de acceso a la Co munidad Andina

FUENTE: "Caracterización del Cluster de la Soya en Bolivia”, Montenegro Diego [1]

En resumen, tomando en cuenta el tiempo empleado para el transporte de ida y de


retorno, más el tiempo de ocio entre viajes (tomando en cuenta los dos meses en los
cuales este tramo es intransitable), se puede obtener que la cantidad de viajes que hace
cada transportista está entre 27 y 28.

La capacidad máxima permitida a ser transportada por un camión son 25 TM, esto
representa que la capacidad de un camió n de transportar grano, torta y aceite crudo y
refinado es la misma 25 TM ya que el aceite para exportación se mide en TM y no en
litros como debiera ser para un líquido, esto debido a los volúmenes que se
comercializan.

Sabiendo la exportación de grano, torta, aceite crudo y aceite refinado, en TM según el


producto, y la capacidad en las mismas unidades de un camión, se puede obtener el
número de viajes que se requieren para transportar el grano, la torta, el aceite crudo y el
aceite refinado. Finalmente, con el número de viajes requeridos para el transporte de soya
y derivados, y el número de viajes promedio que hace cada transportista, se obtiene el
número de transportistas que son empleados cada año en esta cadena. El número de viajes
en camión que se realizan al año para transportar soya es de aproximadamente 56.000, si
cada transportista hace entre 27 y 28 viajes al año, se puede mencionar que por lo menos
2.000 transportistas están involucrados en este eslabón.

El transporte de la soya para la exportación y los precios por acceder a los mercados de
destino, principalmente a Colombia dentro de la Comunidad Andina, oscilan alrededor de

34
Cadena de la Soya

los $us 89,9. La estructura actual de los costos de transporte tanto para grano, aceite y
torta está dada de la siguiente manera. El costo actual de transporte desde Santa Cruz
hasta Puerto Suárez es de $us 29,5 por tonelada métrica, este flete corresponde al que es
realizado por el ferrocarril puesto que actualmente el precio que se paga por TM en él es
menor al que se paga por TM por camión.

En Puerto Suárez, se deben cancelar 5 $us/TM, que son cobrados por concepto de
derecho de puerto y embarque en las barcazas5 . Estas trasladarán, primero por el canal
Tamengo hasta alcanzar la Hidrovía Paraguay – Paraná, y luego por esta hasta llegar a
Rosario, Argentina la carga a un precio de 19 $us/TM.

En el puerto de Rosario cobran 5 $us/TM por el mismo concepto de derecho de puerto,


desembarque de las barcazas y embarque a Barcos con mayor capacidad que concluirán
el tramo de la hidrovía, llegarán al Atlántico, rodearán la Argentina, Chile Perú y llegarán
a Colombia por el precio de 29 $us/TM. Finalmente, al llegar al puerto de San
Buenaventura en Colombia, son cobrados 5 $us/TM por el derecho de puerto.

5
Embarcación grande, por lo general sin velas, que sirve para la carga y descarga.

35
Cadena de la Soya

Bibliografía

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Andino de Competitividad, Montenegro Ernst Diego, Santa Cruz de la Sierra,
2001.

[2] “Análisis de Competitividad del Sector de la Soya en Bolivia. Documento II”,


Proyecto Andino de Competitividad, Montenegro Ernst Diego, Santa Cruz de la
Sierra, 2001.

[3] “Lineamientos para un Modelo de Desarrollo Sostenible en las Tierras Bajas de


Santa Cruz”, Ministerio de Comercio Exterior e Inversión, Montenegro Ernst
Diego, 2002.

[4] “El cultivo de la Soja en los trópicos: Mejoramiento y Producción”, Organización


de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

[5] “Efecto de distancias entre y sobre surcos en los componentes del rendimiento y
otras características agronómicas, en soya”, Vaca Roque Gilberto, 1994.

[6] “Notisemillas. Boletín Informativo N° 37”, Programa Nacional de Semillas, julio


2002.

[7] “Manual de Prácticas Integradas de Manejo y Conservación de Suelos”, Boletín


de Tierras y Aguas de la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO).

[8] “Informe Anual 2001”, Oficina Regional de Semillas, Santa Cruz, 2002.

[9] “Seed News. La revista internacional de semillas”, Año V N° 4, Brasil, 2001

[10] ”Competitividad y Complementación Productiva de Productos Agropecuarios y


Agroindustriales en la Comunidad Andina: La Cadena de Oleaginosas en la
Comunidad Andina”, Secretaría General de la Comunidad Andina, Justiniano José
Guillermo, 1999.

[11] “Cultivos Transgénicos: Revolución, Tecnología y Perspectivas”, Duthurburu


Hugo

[12] “Preferencias Arancelarias Otorgadas por los Países Andinos a Bolivia Y Los
Países del Mercosur (Excepto Uruguay)”, IBCE & CADEX, Santa Cruz, Bolivia,
2001

[13] “Boletín de Difusión Técnica de Soya”, FUNDACRUZ, Santa Cruz, Bolivia,


2002.

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Cadena de la Soya

[14] “Las tierras bajas de Bolivia a fines del siglo XX: Tenencia. uso y acceso a la
tierra y bosques”, Urioste Miguel, 2000.

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