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Apunte RX

Los rayos X son radiaciones electromagnéticas ionizantes que producen imágenes radiológicas mediante la ionización de átomos en la materia. La interpretación de estas imágenes depende de la densidad y características de las estructuras del cuerpo, permitiendo identificar diferentes patologías. Un enfoque sistemático en la lectura de radiografías, considerando aspectos técnicos y anatómicos, es crucial para evitar errores de diagnóstico.

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Apunte RX

Los rayos X son radiaciones electromagnéticas ionizantes que producen imágenes radiológicas mediante la ionización de átomos en la materia. La interpretación de estas imágenes depende de la densidad y características de las estructuras del cuerpo, permitiendo identificar diferentes patologías. Un enfoque sistemático en la lectura de radiografías, considerando aspectos técnicos y anatómicos, es crucial para evitar errores de diagnóstico.

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Son una radiación electromagnética invisible ionizante ya que al interaccionar con la materia

produce la ionización de los átomos de la misma (origina partículas con carga o iones).
Estos rayos van a tener algunas propiedades, entre las cuales podemos ver:
• Poder de penetración
• Efecto fotográfico
• Efecto Luminiscente
• Efecto Biológico
• Efecto Ionizante.

Capacidad de producir cambios en las emulsiones que cubren las placas radiográficas de tal manera
que, después de revelada y fijada la placa, presenta un ennegrecimiento o densidad fotográfica, que es
la base de la imagen radiológica.

Depende de la absorción de los rayos X por las estructuras del cuerpo humano lo que está
condicionada por los siguientes atributos de la materia
• Densidad
• Número atómico de la estructura atravesada.
• Espesor.
• Menor voltaje del cátodo.
En general a mayor densidad,
número atómico y espesor mayor
absorción de los rayos X.

En una radiografía podremos


observar dos colores que
predominan, el blanco y el negro.
Estos tienen un significado de ser,
ya que, dependiendo la densidad
del objeto expuesto ante el Rayo X,
veremos la capacidad que tiene
este de absorber dicho rayo.
Cuanta más radiación golpee con
la película, más oscuro, y
viceversa.
Negro: radiolúcido, poca densidad
y máxima penetración
Blanco: radiopaco, máxima
absorción.
Es un examen diagnostico no invasivo, realizado por rayos X, muy comúnmente utilizado por los
médicos y a la vez uno de los que tiene una de las interpretaciones más difíciles. Este estudio por
imagen puede generar impresiones del corazón, pulmones, vías respiratorias, diafragma, huesos, entre
otras estructuras.
Lo que a nosotros nos permite una lectura del Rx es la existencia de distintas densidades, lo que
hace posible su identificación. Cuando dos estructuras tengan una diferencia entre ellas, tendrán una
interfase entre ellas, y, por ende, un limite que las separe y defina.
Cualquier cosa que se vea en una Rx simple de tórax, es porque esta rodeada de aire, a excepción
de los huesos, que por su alta densidad contrastan con cualquier otra estructura normal del organismo.

• Sistemático PA y Lateral
• Bipedestación
• Centrado correcto: rayo a D6
• Inspiración Máxima
• Apnea
• DFP: 1,50 metros o más
• 100 – 150 KV
• Tiempo mínimo de disparo

• La dureza o penetración de los rayos debe ser tal que alcance a verse tenuemente la coluna
vertebral segmentada por los discos intervertebrales detrás de la sobra cardiaca, debiendo
existir una gama diferenciable de grises, negro y blanco.
• La rx posteroanterior debe estar bien centrada, lo que se verificara comprobando que los
extremos esternales de ambas clavículas estén equidistantes de la sombra central de las
apófisis espinosas vertebrales (línea espinal).
• La placa debe incluir la totalidad del tórax, desde el vértice de los pulmones hasta el fondo de
los recesos costodiafragmaticos, tanto en proyección posteroanterior como lateral
• La escapula deben estar fuera de los campos pulmonares.
• La intensidad del rayo tiene que ajustarse a las características físicas del paciente, para
conseguir una adecuada penetración del mismo y poder visualizar las zonas menos visibles
como son el mediastino y el área pulmonar retrocardiaca.
• Salvo que se haya solicitado de otra manera, la placa debe corresponder a inspiración
profunda sostenida. La falta de esta puede hacer aparecer sombras inexistentes o modificar la
imagen de las lesiones presentes.
• Los contornos vasculares, las líneas mediastínicas, pleurales y cardiacas deben ser nítidas. Si
no se han detenido los movimientos respiratorios todas las estructuras se verán borrosas.
Establecer una secuencia de lectura es la forma más práctica de reducir los errores por omisión.
Una vez has creado un hábito de trabajo, también es la forma más rápida de evaluar las imágenes.

Aquí tomaremos el siguiente orden:


1. Identificación del paciente.
2. Aspecto general.
3. Anatomía Radiológica
4. Semiología Radiológica

Antes de evaluar las imágenes, es de buena práctica que revises los datos filiatorios del paciente.
Este es el primer paso obligado cuándo debes interpretar un estudio de imágenes de un paciente. Te
conviene incorporarlo cuanto antes al algoritmo de lectura, y convertirlo en un hábito.
Ubica el sector reservado para el registro de los datos del paciente. Por convención, se encuentran
en una radiografía en la esquina superior izquierda. En general, en las placas de TC y RM e incluso
en exámenes de ultrasonido, se disponen también en esta esquina.
En los servicios que se han digitalizado, las imágenes se evalúan desde la pantalla de una
computadora, provistas por un sistema de PACS. Habitualmente, se respeta esta disposición para el
registro de los datos del paciente.
Por lo tanto, es conveniente que comiences la lectura en la esquina superior izquierda de la imagen.
Las 5 preguntas: No sólo deberás constatar la identidad del paciente. También es muy importante
saber cuándo obtuvieron las imágenes. El motivo de su indicación y las condiciones en que se realizó
el examen, aportan datos que orientarán la interpretación de los hallazgos.
En el idioma original (inglés) comienzan con “W”, copio al lado la traducción al español:
1. Who? – ¿Quién?
2. What? – ¿Qué?
3. When? – ¿Cuándo?
4. Where? – ¿Dónde?
5. Why? – ¿Porqué?

¿Quién es el sujeto del examen?


Asegúrate de que las imágenes que estás evaluando pertenecen a tu paciente.
Debes constatar el nombre y apellido y, eventualmente (puede haber dos pacientes con el mismo
nombre) el número historia clínica, eventualmente el DNI.
La edad o fecha de nacimiento del paciente es otro dato que puede ser útil, tanto en la identificación
del paciente (puede haber dos pacientes con el mismo nombre) como al momento de proponer
diagnósticos diferenciales.

¿Qué tipo de estudio es?


Describe a qué método de diagnóstico corresponden las imágenes. ¿Es una radiografía
convencional o contrastada? ¿Es una TC o una RM?
¿Qué uso le vas a dar?
Piensa si tu objetivo es confirmar la ausencia de patología (por ejemplo, en chequeos de salud) o
confirmar su presencia.

¿Cuándo se hizo el estudio?


Es importante constatar cuánto tiempo pasó desde que se obtuvieron las imágenes. Uno de los
objetivos será establecer una relación entre la clínica y las imágenes. Otra utilidad es la de seguir la
evolución de la patología a través del tiempo.

¿Dónde se obtuvieron las imágenes?


Cuando se trata de radiografías o ecografía, las imágenes pueden obtenerse con equipos portátiles.
Es un dato de valor, el lugar donde se realizó el estudio. Conviene saber si el paciente fue evaluado en
forma ambulatoria, en la sala de internación o en la UCI, o incluso en el quirófano.

El motivo del pedido del examen no suele constar en las imágenes impresas ni en las digitales.
En exámenes de salud o pre ocupacionales, será evidente el propósito del estudio. En otros
pacientes, tendrás que indagar en la historia clínica del paciente o revisar la orden médica, para
orientarte en la interpretación de las imágenes.
Respondida la última pregunta, tendrás la certeza de que las imágenes pertenecen a tu paciente y
una idea aproximada de las condiciones clínicas del paciente.

Luego de verificar los datos del paciente, el siguiente paso es ver la radiografía en su conjunto.
En un vistazo general vas a definir si la calidad de la imagen es la adecuada para el diagnóstico.
Es una valoración subjetiva. Sin embargo, si la calidad no es óptima, debes tener conocimientos
básicos de técnica radiológica para poder detectar los errores e implementar la forma de
corregirlos. Comienza nombrando el método de diagnóstico que se usó para obtener la imagen. En
este artículo nos ocupamos específicamente de las radiografías pero puedes usar el mismo esquema
para presentar una TC o RM.
Sí las imágenes radiológicas se obtienen sin administrar contraste al paciente, se describe cómo
radiografía simple o radiografía convencional.
Los estudios radiológicos en los que se administra contraste al paciente tienen, en general su propio
nombre, que alude a los órganos evaluados. Por ejemplo, el examen del sistema digestivo superior, con
contraste oral, se denomina estudio seriado esófago – gastro – duodenal. El examen del sistema
excretor renal, con contraste endovenoso, es el urograma excretor. Puedes presentarlo como
radiografía contrastada, y a continuación mencionar el nombre específico del estudio.
No es tan relevante mencionar si se trata de una radiografía analógica o digital, sí la imagen es de
buena calidad técnica. Cuándo en una radiografía analógica no es de buena calidad, es recomendable
insistir en la realización de un nuevo examen, para evitar errores de interpretación.
El enunciado lo explica por sí mismo. Debes mencionar a continuación, la región del cuerpo que
ha sido evaluada. Aquí también, el esquema es válido para cualquier método de diagnóstico. Las
regiones que se pueden evaluar en radiología convencional son:
• Cráneo
• Columna Cervical, Dorsal, Lumbar, Sacro-coxis
• Tórax
• Abdomen y pelvis, etc.

En la radiografía de tórax los tres aspectos técnicos que debes revisar son:
• Posición / Proyección
• Inspiración
• Exposición

Para interpretar correctamente las imágenes es importante que establezcas la posición y


proyección de la radiografía. Las proyecciones más indicadas en la práctica clínica habitual son el
frente (antero-posterior o postero-anterior), y el perfil.
• La posición se refiere al decúbito adoptado por el paciente (bipedestación, decúbito dorsal,
etc.) durante la obtención de la imagen. Sí en la imagen puedes identificar un nivel hidroaéreo, puedes
asumir que el paciente se encontraba de pie, o con menos frecuencia, en decúbito lateral.
• La proyección indica la dirección que sigue el haz de rayos X, a través del paciente. Así en
la proyección anteroposterior (AP) ingresa por la superficie anterior o frontal y emerge por la posterior
dorsal. Exactamente lo contrario sucede en la proyección posteroanterior (PA).
La radiografía de tórax que se indica y vemos todos los días en el consultorio médico es, en
términos técnicos, una telerradiografía de tórax. Se obtiene con el paciente de pie, en proyección PA,
en inspiración máxima, con una distancia tubo – receptor de 1,80 mts. No tienes que recordar todos
estos datos. Cuando escribes en una orden “Radiografía de tórax de frente” el técnico radiólogo sabe
lo que estás pidiendo. La proyección lateral se obtiene con los mismos parámetros, pero con el
paciente de perfil, con el lado izquierdo del tórax más próximo al detector.
Una radiografía realizada con estas características permite que la silueta cardiovascular de la
imagen radiológica sea la reproducción casi exacta de las estructuras anatómicas que representa.
Lo que debes tener en cuenta es que las condiciones de algunos pacientes dificultan la obtención de
una telerradiografía. En los internados en UCI, por ejemplo, las radiografías se obtienen con el
paciente en decúbito dorsal o, si es posible, sentado. En la radiografía el corazón aparece
horizontalizado y el diámetro transverso es algo mayor que el real.
Otro aspecto a evaluar en el posicionamiento es la rotación. Identifica las apófisis espinosas de la
columna cervicodorsal que marcan la línea media. Las epífisis proximales de ambas clavículas
deben ser equidistantes a la línea media. En un paciente rotado pueden modificarse los contornos de
la silueta cardiovascular, ocultarse parcialmente los hilios pulmonares o dificultar la localización de un
hallazgo.

La radiografía de tórax se obtiene en máxima inspiración. Para comprobarlo, cuenta los arcos
costales. Deberían ser visibles 6 arcos anteriores o 10 posteriores.
En las radiografías poco inspiradas, las cúpulas diafragmáticas ascienden, y se superponen
parcialmente a los lóbulos inferiores. Además, se acentúa la trama vascular, el corazón aparece
horizontalizado y se ensancha el pedículo vascular.

Este es probablemente el término más técnico. Se refiere a la intensidad de la radiación que recibe
el paciente. En la práctica, lo que debes definir es si puedes visualizar correctamente todas las
estructuras del tórax que deben ser evaluadas.
Si la imagen es muy oscura, se dice que la radiografía está sobreexpuesta o está muy dura. Será
más difícil evaluar las áreas radiotransparentes.
Por el contrario, si las imágenes se ven muy claras, la radiografía es blanda o subexpuesta. Se
exagera el efecto de superposición de estructuras y se dificulta la evaluación de las estructuras del
mediastino y la columna dorsal.
Con la digitalización de los Servicios de Radiología este problema es mucho menos frecuente. Sin
embargo, aún se presentan ocasionalmente.

Para reconocer la anatomía radiológica es necesario que tengas conocimientos de la anatomía


normal.
En la radiografía de tórax se representan estructuras de los sistemas respiratorio, cardiovascular,
musculoesquelético. Establecer un orden para la evaluación de la anatomía radiológica normal te
ahorrará tiempo y evitará que cometas errores por omisión.
En la literatura médica se describen distintos métodos para la descripción de la radiografía de tórax.
Yo transcribo en este artículo la que me parece más fácil de recordar. La tomé de autores anglosajones
y por eso verás que incluye las iniciales de las estructuras a evaluar en inglés. Incluye sólo cinco
palabras y sus iniciales, así que no dejes que el idioma sea un problema.

La regla del ABCDE


A. Airways – Vías aéreas
B. Breathing (the lungs and pleural spaces) – Pulmones y pleura
C. Circulation (cardiomediastinal contour) – Silueta cardiovascular
D. Disability (bones – especially fractures) – Huesos
E. Everything else – Todo lo que no se mencionó antes.


La tráquea se visualiza como una columna radiotransparente recta en la línea media de la transición
cervicotorácica. Recorre su trayecto hasta la bifurcación en la carina. El ángulo normal es obtuso y no
debe ser mayor de 100°
Desde la carina se proyectan los bronquios principales a la derecha e izquierda. Evalúa su
permeabilidad, trayecto y calibre. Recuerda que el bronquio izquierdo es más alto y más horizontal
que el derecho.

Los pulmones derecho e izquierdo deben ser similares en volumen. Si están bien expandidos,
podrás contar 10 arcos costales posteriores (ver Inspiración).
Evalúa en forma comparativa los tercios superior, medio e inferior de los pulmones. Sí detectas
una asimetría deberás caracterizarla.
La pleura normal sólo se visualiza ocasionalmente en la radiografía de tórax, como finas líneas
radiopacas que representan las cisuras. La cisura menor se puede ver en la proyección PA. Las cisuras
mayores u oblicuas en el perfil.
Sigue los márgenes laterales del pulmón hasta los senos costofrénicos, que deben formar ángulos
agudos.
En las bases el contorno de ambos hemidiafragmas debe ser nítidos en toda su extensión.
Finalmente, traza los márgenes derecho e izquierdo de la silueta cardiovascular.

Los arcos costales anteriores están enumerados en rojo, los posteriores en azul.
Medición del índice cardio-torácico para evaluar el tamaño del corazón.


La silueta cardiovascular incluye al corazón y los grandes vasos del mediastino.
• Posición: Trazando la línea media, la silueta cardiovascular se posiciona un tercio a la derecha
y dos tercios a la izquierda.
• Tamaño: El tamaño del corazón se evalúa en la proyección PA mediante una relación, el
índice cardio – torácico, con la siguiente fórmula:
ICT = Diámetro transverso cardíaco / Diámetro transverso del tórax
El valor en un adulto normal es igual o menor a 0,5.
En la misma incidencia debes medir el diámetro del pedículo vascular, qué es un signo indirecto del
volumen vascular. Un valor mayor de 85 mm es patológico en el 80% de los casos.
• Comprueba que el botón aórtico se encuentra a la izquierda.
Evalúa ambos hilios pulmonares. Recuerda que la densidad de los hilios representa básicamente a
las arterias pulmonares derecha e izquierda. Evalúa su trayecto y su calibre.
Bordes de la silueta cardiovascular en la Rx de tórax PA

Bordes de la silueta cardiovascular en la Rx de tórax lateral


– –
Observa cada una de las estructuras óseas en la radiografía, para descartar fracturas o lesiones
focales.
• En las paredes del tórax, sigue el trayecto de cada costilla, primero en un hemitórax y luego
en el otro.
• Evalúa las clavículas y las articulaciones glenohumerales. Sigue la cortical ósea y revisa las
relaciones articulares.
Observa los cuerpos de las vértebras dorsales. Revisa su morfología (rectangular), su altura y el
espacio intervertebral. En la proyección PA debes reconocer la base de ambos pedículos vertebrales.


Todo lo demás, aquí se incluyen el abdomen superior y las partes blandas extratorácicas.
• Espacios subdiafragmáticos: La presencia de aire libre debajo del diafragma es signo de
neumoperitoneo.
• Área retrocardíaca: Una imagen retrocardíaca con nivel hidroaéreo es característico de una
hernia hiatal.
Las sombras mamarias: asimetría o ausencia de una mama.

El capítulo de la semiología radiológica del tórax es demasiado amplio para abarcarlo en un


artículo. Lo que se describe en este apartado son los signos de las patologías que es importante que
identifiques en una radiografía porque pueden definir la conducta con el paciente.
Los signos radiológicos de condensación, atelectasia, neumotórax, derrame pleural y edema de
pulmón.

El aire en el alvéolo es reemplazado por trasudado, exudado, sangre o células. En la radiografía se


manifiesta como un área radiopaca que reemplaza la radiolucidez normal del parénquima pulmonar.
Son características del patrón alveolar, la distribución lobar, los límites definidos por la pleura,
las imágenes de broncograma aéreo.

Es la pérdida de volumen de un lóbulo o segmento pulmonar. Con pérdida de la transparencia


asociada o sin ella. La situación y la morfología de la imagen indican la localización del colapso.
Atelectasia lobar en las radiografía de tórax PA y lateral

Es la presencia de aire en la cavidad pleural (normalmente un espacio virtual). Lo reconocerás por


la ausencia de trama pulmonar. Si todo el hemitórax es transparente fijate en la posición de la
tráquea. Si está desplazada hacia el lado contrario piensa en un neumotórax a tensión.

El espacio pleural es ocupado por trasudado, exudado o sangre. Radiológicamente, las primeras
manifestaciones son la elevación del hemidiafragma y la oclusión del seno costofrénico del lado
comprometido.

Comienza en el intersticio. Se manifiesta cómo líneas septales visibles y líneas B de Kerley. Sí


continúa evolucionando, ocupa alveolar. La distribución centrípeta dá la imagen característica “en alas
de mariposa”.
La causa más frecuente es la insuficiencia cardíaca congestiva. Revisa el corazón, el mediastino y
los hilios.
Derrame pleural derecho
Neumonía del lóbulo superior izquierdo
Neumotórax izquierdo

Es un estudio morfológico, radiológico y no invasivo. Es el primer paso en el diagnóstico


morfológico del área cardiovascular. Todo médico debe saber reconocer las estructuras posibles de
evaluar en este estudio. A la hora de describir una radiografía simple de tórax, siempre se deben
evaluar las condiciones técnicas de su obtención: distancia al foco adecuada (si es una telerradiografía
o no), si está en inspiración o no, el nivel de penetración de los rayos y si está centrada o rotada, dado
que todas estas condiciones, si son inadecuadas, pueden generar falsas apreciaciones.
Bordes de la silueta cardiaca en la radiografía del
tórax de frente y de perfil. A. Frente. 1. Borde
superior derecho: tronco venoso o arterial
braquiocefálico derecho y vena cava superior y/o
aorta ascendente. 2. Borde inferior derecho: aurícula
derecha y vena cava inferior. 3. Borde superior
izquierdo: arteria subclavia izquierda y cayado aórtico.
4. Borde medio izquierdo: tronco art. pulmonar y
orejuela de aurícula izq. 5. Borde inferior izquierdo:
ventrículo izquierdo y grasa paraapexiana. B. Perfil. 1.
Borde anterosuperior: vena cava superior y/o aorta
ascendente y arteria pulmonar. 2. Borde
anteroinferior: ventrículo derecho. 3. Borde
posterosuperior: aurícula izquierda y confluencia de
las venas pulmonares, 4. Borde posteroinferior:
ventrículo izquierdo y vena cava inferior.
La imagen cardiovascular de la radiografía de tórax de frente permite evaluar:
• Presencia de cardiomegalia (agrandamiento global del corazón) aplicando el índice
cardiotorácico: silueta cardíaca mayor del 50% del diámetro transtorácico trazado a la altura
de la cúpula diafragmática derecha. El diámetro cardíaco se mide desde las zonas más
extremas de la silueta cardíaca hasta la línea media y después se unen en una sola línea.

Radiografía detórax de frente. Se observa el borde derecho del corazón que corresponde a la vena cava superior (Al y
aurícula derecha (B). Las estructuras que corresponden al borde izquierdo del corazón son el cayado aórtico (Q, el arco
pulmonar (D) y la punta del ventriculo izquierdo (E). La ubicación de las cavidades en una radiografía de frente son la
aurícula derecha (AD), el ventriculo derecho (VD) y el ventrículo izquierdo (VI). AO corresponde a la aorta y AP,a la
arteria pulmonar. El diámetro cardiaco máximo (DCM) supera la longitud de un hernitórax, lo que sugiere una
cardiomegalia leve.

• El agrandamiento de alguna de las cavidades en particular:


o Agrandamiento auricular derecho: abombamiento hacia la derecha del borde inferior
derecho de la silueta cardíaca.
o Agrandamiento ventricular derecho: desplazamiento de la punta del corazón hacia la
izquierda y arriba (corazón en zueco) que separa la punta del diafragma.
o Agrandamiento auricular izquierdo: protrusión de un cuarto arco izquierdo que es
consecuencia del agrandamiento o desplazamiento de la orejuela izquierda. Refuerzo
del área central del corazón.
o Agrandamiento ventrículo izquierdo: desplazamiento de la punta del corazón hacia la
izquierda y abajo confundiéndose con el diafragma, o bien contacto de la punta del
corazón con la parrilla costal.
• La dilatación o deformación del nacimiento de los grandes vasos (aorta y pulmonar).
o Aorta: prominencia de la porción inicial del cayado hacia la derecha en el borde
derecho de la silueta cardíaca (raíz de la aorta).
o Prominencia del arco aórtico (primer arco de la silueta cardíaca izquierda) que
corresponde al cayado aórtico.
o Pulmonar: dilatación del segundo arco del borde izquierdo del corazón y que
corresponde a la arteria pulmonar antes de la división.
• El estado de las pleuras:
o Derrame pleura: senos cardiofrénicos ocupados, velamiento pulmonar, cisuritis y
niveles hídricos.
La proyección de perfil, no tan utilizada como hace algunos años, posibilita estudiar la anatomía
ósea, la silueta cardíaca, la aorta torácica, las transparencias pulmonares retroesternal y retrocardíaca,
la ventana aortopulmonar y los vasos pulmonares.

De frente De perfil
Es la primera línea del examen morfológico, por Su interpretación puede ser algo más compleja y
lo que siempre que se sospeche una patología la técnica no está tan estandarizada. Sin
cardiovascular debería solicitarse una embargo, es muy útil para el análisis de las
radiografía de tórax de frente cavidades derechas. Permite, además, ver
dispositivos (p. ej., cables del marcapasos)
localizados en las cavidades derechas.

A pesar de su baja especificidad y sensibilidad y el consiguiente alto porcentaje de falsos positivos


y negativos, en ocasiones aporta datos concretos que permiten realizar un diagnóstico de certeza y,
otras veces, cuando los datos no son concluyentes, puede brindar la información necesaria para
determinar qué otro método por imágenes debe seleccionarse para continuar el estudio del paciente.

Se efectúa a 1,80-2 metros de distancia foco-placa a fin de evitar la magnificación de las diferentes
estructuras. El estudio clásico se realiza de pie; en la placa de frente, el paciente apoya la pared
anterior del tórax sobre la pantalla, en apnea inspiratoria, con rayo en incidencia posteroanterioir. La
placa de perfil se realiza en perfil derecho para la patología pulmonar y en perfil izquierdo para la
patología cardíaca, aunque esto no es estricto.
Las placas oblicuas son muy útiles en el estudio de los agrandamientos de las diferentes cámaras
cardíacas, pero ya casi no se utilizan. La descentrada de vértices mejora la visualización de los
vértices pulmonares al despejarlos de las clavículas. La posición lordótica ofrece una visión
relativamente buena del lóbulo medio y la língula, pero su uso fue reemplazado por la tomografía
computarizada (TC). Otras variantes son la radiografía de tórax en espiración, en busca de
neumotórax, áreas de atrapamiento aéreo y estudio de la movilidad diafragmática; la radiografía de
tórax con relleno esofágico, útil en el diagnóstico inicial de masas mediastinicas o agradamiento
cardíaco; la radiografía de tórax de frente en decúbito lateral con rayo horizontal, que sirve para
diagnosticar derrames pleurales libres de pequeño volumen. En la actualidad, la ecografía ha
demostrado mayor utilidad.
En los últimos años se ha introducido la radíografía digital, que consiste en la conversión de la
imagen analógica en el formato digital o bien la adquisición digital directa. Estas técnicas están
reemplazando gradualmente a la radiografía clásica

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