EL SITIO DE ABRAHAM EN EL PLAN DE DIOS.
Abraham (conocido originalmente como "Abram") nos es presentado en Génesis 11:26, hijo de Taré
de Caldea, y aunque Génesis 25:7 registra que murió a los ciento setenta y cinco años, la Biblia nunca pierde
de vista a este gran hombre del mundo patriarcal. Se le confirió un gran sitio en el plan de Dios y a nadie se le
puede considerar propiamente como un estudiante preparado en las Escrituras que no entienda el sitio de
Abraham en el plan de Dios revelado1.
El tiempo de Abraham marcó el momento cuando Dios empezó a operar visiblemente con respecto a
la salvación de la raza humana que había prometido en Génesis 3:15, un versículo del "nuevo principio" de la
familia humana. El tiempo de Abraham fue también cuando el mundo antiguo se empapó de idolatría, pues
hasta el padre de Abraham fue idólatra (Josué 24:2). El llamado de Abraham fue también el inicio de los
tratos de Dios con un pueblo para la exclusión de todos los demás, en lo que a ellos respectaba la revelación
especial. Dios empezó a obrar con y por medio de una nación de gente (los hebreos), aparentemente haciendo
caso omiso de todas las demás naciones en cuanto a tratar e interesarse por ellos. A esto se refirió Pablo
cuando dijo:
"En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos; si
bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y
tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones. (Hechos 14:16-
17)"
Entonces, consideremos este hombre que desempeña uno de los principales papeles en el plan de
Dios.
I. Abraham Fue Hombre De Gran Fidelidad.
Como todos los humanos, no estaba exento de pecado, pero ciertamente debe ser estimado como un
gran personaje de la Biblia. Singular mención hacen los escritores de la Biblia de su fidelidad y fe en Dios.
A. Fue Obediente Al Llamado De Dios.
Hechos 7:2-3 y Génesis 12:1 muestran que Dios se apareció a Abraham primero en Mesopotamia y
más tarde en Harán, en ambas ocasiones pidiéndole que saliera de donde estaba y que se fuera al lugar que
Dios le mostraría. La fe y la fiel obediencia de Abraham se hacen notar por el escritor de Hebreos, como
sigue:
"Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como
herencia; y salió sin saber a dónde iba (Hebreos 11:8)."
B. Creyó La Promesa De Dios Acerca De Una Muchedumbre De Descendientes.
Dios había hablado con Abraham acerca de su "simiente", pero habían pasado años y él no había
tenido hijos. Cierto día se tomó la oportunidad de hablar con Dios acerca de este asunto. Una noche Dios lo
1
. Sinónimos de revelado: desplegado, abierto, expuesto, extendido, dado a conocer, etc.
llevó fuera, y le dijo:
"Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu
descendencia. (Génesis 15:5)"
En otras palabras, Abraham sería el progenitor de una gran muchedumbre. Más tarde Dios le cambió
el nombre de "Abram" a "Abraham" (Génesis 17:1-7). "Abraham" significa "padre de multitud de personas".
Pero la magnitud de la promesa no halló a Abraham tambaleante en su fe. El versículo que le sigue al de la
promesa, dice:
"Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia. (Génesis 15:6)"
Todo esto es más notable cuando consideramos la avanzada edad de Abraham y su esposa. La
verdadera fe en Dios no titubea a pesar de las dificultades. Debido a la gran fe con respecto a la numerosa
descendencia, el escritor de Hebreos no ha dejado de incluir esto en su relato:
"Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz
aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. Por lo
cual también, en uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud,
y como la arena innumerable que está a la orilla del mar. (Hebreos 11:11-12)"
C. Obedeció El Mandato De Dios De Sacrificar A Su Hijo Isaac.
Fue una gran prueba de su fe cuando Dios le dijo:
"...Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo
ahí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. (Génesis 22:2)"
El escritor de Hebreos tuvo presente que fue una gran prueba de fe, pero indicó que su fe fue igual al
mandamiento:
"Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las
promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia;
pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido
figurado, también le volvió a recibir. (Hebreos 11:17-19)"
II. Promesas A Abraham Sobre Sus Descendientes Naturales.
Dios hizo varias promesas importantes y de largo alcance a Abraham acerca de sus descendientes
naturales. Deseamos considerar abajo cuatro de tales importantes promesas.
A. La Promesa De Llegar A Ser Una Gran Nación.
Génesis 12:2 contiene la siguiente promesa:
"Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre."
De esta manera llegó a ser Abraham el padre de los hebreos. En realidad Abraham fue el padre de
varias naciones (Génesis 17:5-6): de los ismaelitas por su hijo Ismael, de los edomitas a través su nieto Esaú,
de los israelitas por conducto de su nieto Jacob y aun de otras naciones.
B. Promesa De Dotarles Tierra.
Cuando Abraham fue llamado, Dios le dijo que se fuera a la tierra que él le mostraría (Génesis 12:1).
Al cruzar la tierra de Canaán, Dios le dijo:
"...A tu descendencia daré esta tierra. (Génesis 12:7)"
Después que Abraham y Lot se separaron, al mostrar Abraham su generosidad en permitirle a Lot que
escogiera la tierra que prefiriese, Dios le aseguró que le daría más tierra. Dios le dijo:
"...Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente
y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.
(Génesis 13:14-15)"
Los verdaderos límites de la tierra que pertenecería a sus descendientes fueron desde el río de Egipto
hasta el río Éufrates (Génesis 15:18). Después de su éxodo, cientos de años después de Abraham, fue
cumplida a su descendencia esta promesa de darles tierra.
C. Promesa En Cuanto A Sus Amigos Y Sus Enemigos.
Dios le dijo a Abraham:
"Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré... (Génesis 12:3)"
D. Promesa Que Tiene Que Ver Con El Mesías.
Dos veces: en Harán (Génesis 12:3) y cuando fue probado que ofreciera a su hijo Isaac (Génesis
22:18), Dios prometió lo máximo a Abraham cuando le dijo:
"...y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. (Génesis 12:3)" "En tu simiente
serán benditas todas las naciones de la tierra... (Génesis 22:18)"
¿Qué se quiso decir con esa promesa? No se nos deja quedarnos con la curiosidad ya que Pablo habló
sobre ella en Gálatas capítulo 3. En el versículo 14 mencionó que la bendición de Abraham alcanzaría a los
gentiles por medio de Jesús. "Todas las naciones" de la promesa en Génesis 22:18 incluiría naturalmente a los
gentiles, y Jesús fue la simiente (descendencia) de Abraham a través de quien vino la bendición. Se nos
confirma esto al leer Gálatas 3:16:
"Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las
simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo."
Mateo, con toda seguridad el evangelio del "reino", de los cuatro, aptamente trazó la genealogía de
Jesús a Abraham a través de David. La trazó por David para probar que Jesús tenía derecho al trono de Israel
y siguió hasta Abraham porque era necesario que el Mesías fuese de la descendencia de Abraham para
cumplir con la promesa de Génesis 22:18. Obsérvese el versículo inicial de Mateo:
"Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham."
III. Abraham También Tiene Descendientes Espirituales.
A. Los Judíos Pensaban Que Estaban "Dentro" Por Ser Descendientes De Abraham.
Como pueblo, los judíos se jactaban de ser descendientes naturales de Abraham en cuanto a su
posición individual con Dios. Tanto Juan el Bautista como Jesús tuvieron que combatir esta errada forma de
pensar. Cuando Juan predicó sobre la necesidad de arrepentirse, sabía que algunos judíos hipócritas confiaban
enfáticamente en su descendencia física de Abraham. Debido a eso dijo:
"y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo
os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. (Mateo 3:9)"
En el siguiente versículo les dice que el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol
que no da buen fruto (a pesar de su descendencia natural) es cortado y echado en el fuego.
Cuando Jesús dijo a ciertos judíos que conocerían la verdad, y que ella los haría libres, de inmediato
respondieron ellos:
"...Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. (Juan 8:33)"
B. Abraham Tiene Dos Clases De Descendientes.
Por supuesto que Abraham tiene descendientes naturales. Pero también tiene descendientes
espirituales. Romanos 2:25-29 dice:
"Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley; pero si eres transgresor de la
ley, tu circuncisión viene a ser incircuncisión. Si, pues, el incircunciso guardare las
ordenanzas de la ley, ¿no será tenida su incircuncisión como circuncisión? Y el que
físicamente es incircunciso, pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti, que con la
letra de la ley y con la circuncisión eres transgresor de la ley. Pues no es judío el que lo es
exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es
judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la
alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios."
Ciertamente no es verdad que los descendientes físicos de Abraham sean el pueblo de Dios en la
actualidad. El pasaje arriba demuestra que no lo son. Dios tiene un nuevo pueblo y todo lo bueno por venir,
llega más bien por ser descendientes espirituales de Abraham y no por ser descendientes físicos.
C. Todos Los Que Están En Cristo Son Descendientes Espirituales De Abraham.
En Cristo han quedado atrás todas las distinciones en línea directa. Todos son hijos de Dios por la fe
en Cristo Jesús y no por descendencia física de Abraham (Gálatas 3:26). Todos los que han sido bautizados
en Cristo, de Cristo están revestidos sin considerar quiénes son (Gálatas 3:27). De los que están en Cristo,
Pablo muestra lo siguiente:
"Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos
vosotros sois uno en Cristo Jesús. (Gálatas 3:28)"
Ahora vea lo que Pablo prosiguió a decir sobre aquellos que son de Cristo:
"Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la
promesa. (Gálatas 3:29)"
En otras palabras, desde los tiempos de Abraham, el pueblo de Dios ha sido descendiente de
Abraham. Antes del nacimiento de Jesús el Cristo, ellos eran descendientes naturales de Abraham, pero
después que Jesús vino, son los descendientes espirituales de Abraham (los que "siguen las pisadas de la fe
que tuvo nuestro padre Abraham").
D. Un Argumento Basado En El "Tiempo" Cuando Abraham Fue Aprobado Por Dios.
Romanos capítulo 4 es una maravillosa sección para estudiar a propósito del presente estudio. Los
versículos 1 y 2 niegan que Abraham haya sido aprobado ante la vista de Dios por su perfección exenta de
pecado. Más bien, en contraposición, el versículo 3 afirma que fue su constante fe en Dios la que recibió la
aprobación de Dios. En defensa de esto, el versículo 3 cita Génesis 15:6, cuando Abraham creyó la poderosa
promesa de Dios acerca de la numerosa cantidad de su descendencia. Génesis 15:6 dice:
"Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia."
Este estado de justicia con Dios es el estado que todos deseamos. Pero ¿quién alcanza ese estado?
¿El hombre que la busca por la moralidad aparte de Dios, o el hombre que la busca por confiar en Dios? Este
capítulo muestra que tal justicia no viene por las obras de moralidad o por las obras de la ley, sino por la fe
que se traduce en una acción obediente, al igual que lo fue Abraham.
Pero, ¿sobre quién puede venir tal bendición? ¿Solamente sobre los judíos o también sobre los
gentiles? Pablo demuestra que puesto que Abraham recibió la aprobación de Dios antes de que fuese
circuncidado (la marca distintiva entre judíos y todos los demás), la circuncisión (o ser hebreo natural) no
necesariamente tiene algo que ver con la obtención del bendito estado de justicia. Siga la secuencia o hilo de
pensamiento y la lógica de su argumento en los siguientes versículos y observe la conclusión a la que llega:
"¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los
de la incircuncisión? Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia.
¿Cómo, pues, le fue contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la incircuncisión? No en la
circuncisión, sino en la incircuncisión. Y recibió la circuncisión como señal, como sello de
la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los
creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia; y
padre de la circuncisión, para los que no solamente son de la circuncisión, sino que también
siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado.
Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería
heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. Porque si los que son de la ley son los
herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa. Pues la ley produce ira; pero donde no
hay ley, tampoco hay transgresión. Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de
que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley,
sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros (como
está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el
cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. El creyó en
esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se
les había dicho: Así será tu descendencia. (Romanos 4:9-18)"
Habiendo pecado el hombre, no había esperanza de que Dios lo aceptara sobre ninguna base de
justicia personal. Creer en Dios y aceptar su misericordia brindada a través del Cristo crucificado demostrada
por nuestra obediencia era la forma de aceptación divinamente establecida por Dios. Aunque Abraham no fue
el primer personaje bíblico que sea ejemplo de aceptación para con Dios mediante una fe obediente, pues
Abel, Enoc y Noé le precedieron en esto (Hebreos 11:4-7), pero a su caso se le dio mayor elaboración que a
cualquier otro en lo que a esto respecta, antes o después de él.
De esta forma vemos que Abraham ocupa un importante sitio en el plan de Dios desde muchos
importantes puntos de vista, y también hay otras consideraciones que el espacio no nos permite incluir.
PREGUNTAS
1. ¿Qué significado especial tiene el llamamiento de Abraham?
2. Describa la característica prominente de Abraham.
3. ¿Cuáles fueron algunas pruebas de esta característica?
4. Enliste algunas de las promesas que Dios le hizo a Abraham.
5. Enliste algunos descendientes de Abraham que cumplieron la promesa de Dios de que haría de él una
gran nación.
6. ¿Quiénes son los descendientes espirituales de Abraham?
7. ¿Cuándo aprobó Dios a Abraham?
8. Aprender de memoria Romanos 2:28, 29.