UNIDAD lll: desarrollo socioemocional: emociones y vínculo temprano
El desarrollo socioemocional constituye un eje central del desarrollo humano, ya que permite al niño construir su
mundo emocional, establecer vínculos significativos y desarrollar una identidad personal.
Desde el nacimiento, el ser humano es un sujeto relacional, cuya vida psíquica se organiza en interacción con otros
significativos. En este sentido, las emociones y el vínculo temprano no pueden comprenderse de manera aislada, sino
como procesos profundamente interrelacionados.
1- Desarrollo emocional
Aunque los bebés comparten patrones de desarrollo comunes, desde el inicio cada uno muestra una personalidad
distinta. Esta es la mezcla relativamente constante de emociones, temperamento, pensamiento y conducta que hace
única a cada persona.
Algunos bebés son inherentemente alegres, mientras que otros pueden irritarse con facilidad. Estas formas
características de sentir, pensar y actuar, influenciadas por factores congénitos y ambientales, modelan cómo los
niños responden a los demás y se adaptan a su entorno.
Desde la infancia, el desarrollo de la personalidad se entrelaza íntimamente con las relaciones sociales, formando lo
que conocemos como desarrollo psicosocial.
Las emociones cumplen funciones fundamentales:
• Adaptativas, porque orientan la conducta frente al entorno.
• Comunicativas, porque permiten transmitir estados internos.
• Reguladoras, porque organizan la experiencia psíquica y la conducta social.
Desde una perspectiva del desarrollo, las emociones no aparecen todas al mismo tiempo, sino que se complejizan
progresivamente en relación con el desarrollo cognitivo, social y vincular.
1.1 Desarrollo de las emociones: Básicas, Autoconscientes y Autoevaluativas.
El desarrollo emocional es un proceso ordenado que despliega una serie de emociones complejas a partir de otras
más simples. Según Lewis (1997), poco después del nacimiento, los bebés muestran satisfacción, interés y aflicción.
Durante los primeros seis meses, estas respuestas difusas se diferencian en emociones básicas como alegría, sorpresa,
tristeza, repugnancia, y posteriormente, enojo y temor, relacionadas con la maduración neurológica.
Edad / Etapa Características emocionales
1 Nacimiento Satisfacción, interés y aflicción. Respuestas principalmente reflejas.
Primeros 6
2 Aparición de emociones básicas: alegría, sorpresa, tristeza, repugnancia, enojo y temor.
meses
Surgimiento de la autoconciencia y de emociones autoconcientes: bochorno, empatía y
3 15–24 meses
envidia.
4 3 años Desarrollo de emociones autoevaluativas: orgullo, culpa y vergüenza.
Las emociones autoconscientes, como el bochorno o la envidia, emergen solo después de que los niños desarrollan la
conciencia de sí mismos (15-24 meses). Hacia los tres años, con la comprensión de estándares sociales, los niños
adquieren la habilidad de evaluar su conducta, dando lugar a emociones autoevaluativas como el orgullo, la culpa y la
vergüenza.
Emociones básicas
Las emociones básicas son consideradas universales e innatas. Se manifiestan tempranamente y pueden observarse
desde los primeros meses de vida. Entre ellas se incluyen la alegría, la tristeza, el miedo, el enojo y la sorpresa.
Estas emociones se expresan mediante:
• Gestos faciales
• Vocalizaciones
• Cambios posturales y corporales
En los primeros momentos de la vida, las emociones cumplen un rol central en la comunicación pre-verbal,
permitiendo al bebé expresar necesidades, malestar o bienestar. La respuesta del adulto a estas expresiones
emocionales es clave, ya que funciona como un primer organizador de la regulación emocional.
Emociones autoconscientes
Las emociones autoconscientes surgen cuando el niño logra reconocerse como un sujeto diferenciado, con una
identidad propia. Este tipo de emociones requiere:
• Autorreconocimiento
• Conciencia de sí
• Capacidad de compararse con los otros
Incluyen emociones como:
• Vergüenza
• Orgullo
• Culpa
• Envidia
Estas emociones están profundamente ligadas a la mirada del otro, ya que implican la evaluación del propio
comportamiento desde un marco social. La aparición de las emociones autoconscientes marca un hito en el desarrollo
emocional, ya que el niño comienza a internalizar criterios externos.
Emociones autoevaluativas
Las emociones autoevaluativas representan un nivel aún más complejo del desarrollo emocional. Implican la
internalización de normas, valores y expectativas sociales, y permiten al niño evaluar su conducta de acuerdo con
estándares aprendidos.
Estas emociones son fundamentales para:
• La autorregulación emocional
• El desarrollo moral
• La construcción de la autoestima
En este nivel, el niño ya no depende exclusivamente de la regulación externa, sino que comienza a desarrollar
mecanismos internos de control y evaluación.
1.2 Temperamento y Bondad de ajuste
El temperamento se refiere a las diferencias individuales innatas en la forma de reaccionar emocionalmente, el nivel
de actividad, la atención y la capacidad de autorregulación. Tiene una base biológica y se manifiesta desde etapas muy
tempranas del desarrollo.
Sin embargo, el temperamento no determina el desarrollo emocional, sino que interactúa de manera constante con el
entorno. En este marco se introduce el concepto de bondad de ajuste, que hace referencia al grado de compatibilidad
entre:
• Las características temperamentales del niño
• Las expectativas, demandas y respuestas del ambiente
La clave para una adaptación saludable es la "bondad de ajuste": la correspondencia entre el temperamento del niño
y las exigencias del entorno. Problemas surgen si un niño activo debe permanecer inmóvil, o si uno lento para
animarse es forzado constantemente a nuevas situaciones.
Los cuidadores que comprenden el temperamento innato del niño, en lugar de atribuir conductas a terquedad, son
menos propensos a sentir frustración. Pueden anticipar reacciones y ayudar al niño a adaptarse, proporcionando el
apoyo necesario para prevenir el malestar y fomentar un desarrollo emocional saludable.
Una respuesta parental rápida y sensible, especialmente ante el llanto, está vinculada a una mayor competencia social
y ajuste positivo en el futuro, independientemente de la frecuencia del llanto del bebé.
Un buen ajuste facilita el desarrollo socioemocional saludable, mientras que un mal ajuste sostenido puede aumentar
la probabilidad de dificultades emocionales o conductuales. La clave no está en modificar el temperamento del niño,
sino en adaptar el entorno a sus características.
1.3 El surgimiento del sentido del yo.
El sentido del yo no es innato, sino que se construye progresivamente a partir de la experiencia emocional y vincular.
Incluye:
• El reconocimiento del propio cuerpo
• La diferenciación entre el yo y los otros
• La continuidad de la experiencia subjetiva
• La construcción de una identidad incipiente
Este proceso se da en el marco de la interacción con las figuras significativas, que reflejan, validan y regulan la
experiencia emocional del niño. A través de estas interacciones, el niño comienza a percibirse como un sujeto con
existencia propia, capaz de influir en el entorno.
Primera infancia (0-2 años)
• El bebé empieza a reconocerse como ser separado del entorno.
• Surge la autoconciencia básica (por ejemplo, se reconoce en el espejo).
• Se forma la confianza básica con el cuidador.
Niñez temprana (2-6 años)
• Aparece el uso del “yo” y “mío”.
• Se desarrolla la autonomía y el autoconcepto simple (cómo se describe a sí mismo).
• Comienza la autoestima.
Niñez media (6-11 años)
• El auto concepto se vuelve más realista y complejo.
• Surgen las comparaciones sociales y una autoestima más estable.
Adolescencia
• Se consolida la identidad personal.
• El joven reflexiona sobre quién es y qué quiere ser (búsqueda de identidad).
2- El vínculo temprano: APEGO
A diferencia de las perspectivas psicoanalíticas tradicionales que vinculaban el apego a la satisfacción de necesidades
básicas como la alimentación, Bowlby, influenciado por la etología, propuso un enfoque distinto. Conceptualizó el
apego como una conducta instintiva con un claro valor adaptativo, esencial para la supervivencia y el desarrollo.
El apego es un vínculo afectivo duradero que el niño establece con figuras significativas, orientado a la búsqueda de
protección, seguridad y regulación emocional. Desde la teoría del apego, este vínculo constituye un sistema
conductual innato, con una clara función biológica de supervivencia.
2.1 Bases de la teoría del apego. El papel del apego en el desarrollo de la personalidad. Modelo operatorio interno.
Bases biológicas del APEGO: los trabajos de Konrad Lorenz. En 1937, Lorenz observó el fenómeno de la "impronta" en
gansos recién nacidos: seguían instintivamente cualquier objeto en movimiento que vieran poco después de nacer,
incluso si era un humano. Este comportamiento, una forma innata de aprendizaje, es una respuesta adaptativa crucial
para la supervivencia.
Aunque en humanos el apego no es una impronta rígida, esta idea subraya que la tendencia a apegarse tiene bases
biológicas ligadas a la supervivencia, asegurando protección y satisfacción de necesidades.
Para Bowlby, la tendencia a establecer lazos emocionales íntimos es un rasgo fundamental de la naturaleza humana,
presente desde el nacimiento y vigente a lo largo de todo el ciclo vital. El apego no deriva de la satisfacción de
necesidades fisiológicas, sino que tiene una función propia y específica.
La figura de apego cumple la función de base segura, permitiendo al niño explorar el entorno con confianza y regresar
a ella en situaciones de malestar.
Desarrollo de la personalidad: el apego temprano es el cimiento de la personalidad: influye en cómo la persona se
percibe a sí misma, cómo confía en los demás y cómo se relaciona emocionalmente a lo largo de la vida.
Bowlby (1969) propuso que el apego se fundamenta en conductas innatas del bebé y del cuidador, diseñadas para
iniciar y mantener el vínculo. Los seres humanos nacemos con un repertorio de disposiciones conductuales y señales
específicas de la especie (como la configuración facial o las expresiones sociales) que promueven la conexión afectiva.
Los adultos responden a estas señales, favoreciendo el establecimiento de un vínculo mutuo.
Bowlby identificó tres componentes básicos:
Lazos emocionales íntimos Base de seguridad Exploración del entorno
Una necesidad apremiante de El niño desarrolla la capacidad
Cuando el individuo se siente
consuelo y apoyo en situaciones cognitiva de conservar a la figura
seguro, explora lejos de la figura
adversas, esencial para la salud de apego en la mente, sintiéndose
de apego; cuando está ansioso,
mental y el funcionamiento seguro para explorar si sabe que
busca proximidad
efectivo de la personalidad. será accesible y responderá
El papel del apego en el desarrollo de la personalidad
Las experiencias tempranas de apego influyen profundamente en:
• La regulación emocional
• La confianza básica
• La forma de establecer relaciones
• La organización de la personalidad
Las pautas de apego tienden a mostrar cierta estabilidad, aunque no son inmutables y pueden modificarse ante
cambios significativos en las experiencias vinculares.
Sistemas de Conducta del Apego (Bowlby):
• Sistema de Conductas de Apego: Mantiene la proximidad y el contacto (sonrisas, llantos, contacto táctil).
• Sistema de Exploración: Incompatible con las conductas de apego; disminuye al activarse estas.
• Sistema de Miedo a los Extraños: Aumenta las conductas de apego y disminuye la exploración.
• Sistema Afiliativo: Interés por mantener proximidad e interactuar con otros, incluso sin vínculos afectivos.
Estilos de Apego: Patrones de Vínculo
Apego Ansioso- Apego Ansioso-
Apego Evitativo
Ambivalente Desorganizado
Apego Seguro (Funcional) (Disfuncional)
(Disfuncional) (Disfuncional)
Exploración activa del Mínima o nula Combinación de patrones
entorno en presencia de exploración, permanecen evitativos y ambivalentes.
Pasividad, escasa ansiedad
la figura de apego. cerca de la madre. En el reencuentro, pueden
por separación y evitación
Ansiedad por separación Ansiedad extrema al buscar proximidad y huir o
del contacto al regresar la
al ausentarse, pero fácil separarse. Al reencuentro, evitar la interacción
figura de apego. No
consuelo al reunirse, buscan proximidad pero repentinamente,
muestran inquietud ante
mostrando alegría y muestran oposición, mostrando
la presencia de extraños.
reactivando conductas de siendo difíciles de comportamientos
apego. consolar contradictorios.
El Modelo Operatorio Interno (MOI): Internalización del Apego
El MOI es una representación mental de uno mismo y de las relaciones con los demás, construidas a partir de las
experiencias con las figuras de apego.
Según Bowlby, una vez desarrollada una pauta de apego, esta tiende a persistir y a trasladarse a nuevas relaciones.
Los Modelos Operatorios Internos (MOI) son estructuras cognitivas influyentes que se construyen a lo largo del
desarrollo y guían la interpretación de la realidad y la conducta.
Estos modelos tienden a generalizarse y operar inconscientemente. La sensibilidad del cuidador (su respuesta a las
llamadas del niño) determina el tipo de MOI: un cuidador sensible lleva a un apego seguro; uno insensible a un apego
evitativo; y uno impredecible a un apego ambivalente. Un apego seguro en la infancia fomenta una actitud de
confianza en futuras relaciones, mientras que experiencias negativas pueden generar expectativas de rechazo.
El modelo operatorio interno refiere a las representaciones mentales que el niño construye acerca de:
• Sí mismo (valía personal)
• Los otros (disponibilidad y confiabilidad)
Estos modelos guían las expectativas, emociones y conductas en las relaciones interpersonales futuras y operan en
gran medida de forma inconsciente.
2.2 Estudio de los patrones de apego: La situación extraña. Regulación mutua.
La Situación Extraña (Ainsworth)
Para evaluar la calidad del vínculo de apego, Mary Ainsworth diseñó la
"Situación Extraña" (Ainsworth y Bell, 1970). Este experimento de
laboratorio, de unos 20 minutos y ocho episodios, observa cómo los
niños utilizan a su madre como base segura para la exploración y
cómo reaccionan ante la separación y el reencuentro.
Ainsworth observó que los niños exploraban más en presencia de su madre y esta conducta disminuía al entrar un
desconocido o, especialmente, al salir la madre. La situación reveló que la percepción de cualquier amenaza activa las
conductas de apego y desactiva las exploratorias.
Evaluación del Vínculo:
• Ansiedad por separación.
• Reacción al reencuentro.
• Uso de la figura de apego como base de exploración.
• Reacción e interacción con el desconocido.
La Situación Extraña es un procedimiento estandarizado que evalúa la organización del apego a partir de episodios de
separación y reencuentro.
Permite identificar:
• Apego seguro
• Apego inseguro evitativo
• Apego inseguro ambivalente
• Apego desorganizado
Cada patrón refleja una forma particular de regulación emocional y de relación con la figura de apego.
Regulación mutua
La regulación mutua es el proceso mediante el cual el niño y el cuidador ajustan recíprocamente sus estados
emocionales. Inicialmente, el niño depende casi exclusivamente del adulto para regular sus emociones. A través de
interacciones repetidas, va internalizando estas funciones, desarrollando progresivamente la autorregulación.
2.3 Aportes de Winnicott y Spitz en el desarrollo del vínculo temprano, históricamente contextualizado.
Winnicott
Donald Winnicott (1896-1971), pediatra y psicoanalista inglés, se enfocó en la
relación entre el infante y su cuidador principal. Para él, el neonato no está
diferenciado psíquicamente al nacer; las ansiedades severas requieren una
función de amparo y sostén familiar.
Winnicott describió que los primeros meses implican una intensa reciprocidad
afectiva que contiene al bebé frente a ansiedades. La disponibilidad emocional
del cuidador permite la formación de la psique y las bases de futuras relaciones
objetales.
Winnicott destaca el rol del ambiente facilitador y de la madre suficientemente buena, que se adapta de manera
sensible a las necesidades del bebé. Introduce conceptos fundamentales como:
• Función de sostén (holding)
• Verdadero self y falso self
• Importancia del cuidado temprano en la constitución subjetiva
La "Madre Suficientemente Buena"
Winnicott introdujo este concepto para describir al cuidador capaz de responder sensible y oportunamente a las
necesidades del bebé, sin ser perfecto.
Esta figura transmite confianza y seguridad, introduciendo gradualmente pequeñas frustraciones necesarias para la
adaptación a la realidad. Así, el infante pasa de una ilusión de omnipotencia a la diferenciación del mundo externo,
desarrollando autonomía.
Cuando la unidad cuidador-bebé se rompe gradualmente, el infante recurre a objetos y fenómenos transicionales
(como un juguete preferido). Estos objetos funcionan como intermediarios entre su mundo interno y externo,
fomentando la independencia y la autosuficiencia.
Funciones de Cuidado y Desarrollo
Winnicott conceptualizó la función materna como un conjunto de acciones que facilitan el desarrollo del infante,
independientemente de quién las realice.
• Sostenimiento (Holding): Proporciona contención emocional y física, asegurando continuidad, seguridad y la
integración del yo.
• Manipulación (Handling): Asistencia corporal y ajuste a las necesidades del bebé, favoreciendo la coordinación
motora y la personalización.
• Presentación Objetal: Introducción gradual de objetos y experiencias externas, desarrollando la capacidad de
relacionarse con el mundo y sus impulsos creativos.
Spitz
René Árpád Spitz (1887-1974) fue un influyente psicoanalista austro-estadounidense que
revolucionó el estudio del desarrollo infantil. A diferencia de Freud, quien basó sus
investigaciones en adultos, Spitz se dedicó a la observación directa de bebés sanos y no
saludables.
Su trabajo se centró en los efectos de la privación materna y emocional en los infantes, siendo
uno de los primeros en establecer vínculos entre el marasmo (un síndrome de consunción
severa) y la muerte en bebés hospitalizados. Spitz nos enseñó la vital importancia del entorno
afectivo en la supervivencia y el bienestar psíquico del niño.
René Spitz evidenció las consecuencias de la privación afectiva temprana, describiendo fenómenos como:
• Hospitalismo
• Depresión anaclítica
Sus investigaciones demostraron que la ausencia de vínculos afectivos estables tiene efectos devastadores sobre el
desarrollo emocional, cognitivo y físico.
Conceptos Clave en la Teoría de Spitz
Concepto Definición
Organizador Estado de integración de funciones psíquicas que permite un nuevo nivel de organización de la
personalidad, marcando hitos cruciales en el desarrollo.
Objeto Persona o cosa, real o fantaseada, con la que el infante obtiene satisfacción pulsional. Es central en
la formación de las relaciones objetales.
Estadio Etapa del desarrollo caracterizada por formas específicas de pensamiento, juego y el predominio de
ciertas pulsiones, reflejando la progresión evolutiva.
Los Tres Organizadores de la Personalidad: Spitz identificó tres hitos clave en el desarrollo afectivo, que reorganizan la
psique del niño.
1. Sonrisa Social (3 meses)
El bebé responde con una sonrisa al rostro humano, reconociéndolo como una forma significativa y estable en
su entorno. Es la primera manifestación de reconocimiento de un otro.
2. Angustia del 8º Mes (6-8 meses)
El niño rechaza y llora ante un extraño en ausencia de la madre, indicando la formación de memoria de
evocación y el reconocimiento de su cuidador principal.
3. Dominio del "No" (2 años)
El niño usa la palabra "No" para afirmar su autonomía y rechazar normas, marcando la formación del primer
concepto abstracto y el desarrollo de la counicación intencional.
Impacto de la Calidad de las Relaciones Objetales
Spitz profundizó en las desviaciones y deformaciones de las relaciones objetales, clasificándolas en dos categorías
principales que ilustran cómo las interacciones tempranas moldean el desarrollo del infante.
• Relaciones Impropias
Afectan el aspecto cualitativo de la relación, resultando en "Enfermedades Psicotóxicas". Surgen de conductas
ambivalentes u hostiles del cuidador, que actúan como "tóxicos psíquicos", generando trastornos en el niño.
• Relaciones Insuficientes
Afectan el aspecto cuantitativo, llevando a "Enfermedades Defectivas Psicogénicas o Emocionales". Se caracterizan
por la privación de interacciones afectivas necesarias, como se observa en el hospitalismo y la depresión anaclítica.
El desarrollo socioemocional temprano se construye a partir de la interacción entre las capacidades emocionales del
niño, su temperamento y la calidad del vínculo temprano. El apego constituye un organizador central de la
personalidad y de la salud mental, ya que influye en la regulación emocional, el sentido del yo y las relaciones
interpersonales a lo largo del ciclo vital.