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Terror Inc

El protagonista, un mercenario inmortal, reflexiona sobre su existencia y el sufrimiento que conlleva vivir eternamente. A pesar de su apariencia cadavérica y el peso de la historia que ha presenciado, se prepara para una nueva misión en Las Vegas. Su vida está marcada por la violencia y la caza constante, lo que lo aleja de su pasado como un caballero.

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Terror Inc

El protagonista, un mercenario inmortal, reflexiona sobre su existencia y el sufrimiento que conlleva vivir eternamente. A pesar de su apariencia cadavérica y el peso de la historia que ha presenciado, se prepara para una nueva misión en Las Vegas. Su vida está marcada por la violencia y la caza constante, lo que lo aleja de su pasado como un caballero.

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TERROR INC.

-1-

Siento el cuerpo pesado…

La garganta seca y los ojos cansados…

¿Cuándo fue la última vez que dormí algo?

Ah sí…

hace como un par de siglos…

El destino es una dama cruel

Es un dicho que no distingue cultura, país o creencias.

Soy el vivo ejemplo de eso, maldito e incapaz de morir. Viviendo eternamente pero sufriendo el paso del tiempo de la peor forma inimaginable.

Me levanto a duras penas y me veo al espejo de mi improvisado hogar.

Al hacer eso solamente veo un rostro cadavérico, con años de putrefacción que devoraron sus labios y los párpados. Siendo este, el resultado
de no mantener con vida a un cuerpo humano por más de un siglo.

Ah sí, lo peor…

Es que no es mi cabeza…

La inmortalidad es una mierda y vivir lo suficiente como para ver iniciar dos guerras mundiales, el asesinato de cientos de presidentes o lo que
diablos paso con esas torres gemelas.

Te deja pensando…

Con paso lento me dejo caer al suelo nuevamente, el frío mármol me abraza mientras suelto un ácido suspiro y decido que ya es tiempo de
irme de aquí.

Las Vegas podría ser muy entretenida pero la vida de un mercenario es bastante molesta, lo suficiente como para que no exista el término de
paz y relajación.
Aunque de todos los seres humanos, yo soy el menos que lo merece.

Con rapidez tomo mi gabardina y sombrero negros, decidiendo dejar mi cuarto provisional dado por la Mafia e irme hacia mi próxima misión.

Mientras paso mi brazo izquierdo por la manga del traje, veo el guantelete de metal que sella todo mi miembro desde el hombre hasta los
dedos.

Era la única parte de mi cuerpo original que conservo…

Por un momento mi mente retrocedió en el tiempo, hacia épocas más simples

Una noche estrellada

Un castillo de fantasía

Una fogata

Una promesa

No me olvides, mi Caballero

-Ya no soy ese caballero… Ginebra-

Su mera mención hace temblar mi brazo en el guantelete, solo me limito a suspirar mientras tomo mi sombrero y decidí salir por la puerta.
Solo para que una ametralladora me abriera el estómago con plomo.

Y volvemos a la realidad.

Dónde yo soy el Terror que todo el mundo caza.

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