PEIP
PEIP
REINO
FF E EALM OI RC PI ADS TA D
ORAL
H O M B R E PLAN DE IGLESIA CRUZ
ACCIÓN EVANGELIZACIÓN
PEIP DE LA DIÓCESIS
DE CÚCUTA 2023
(MATERIAL DE
MISIONES
COMUNIDAD
MUNDO DIOS
PALABRA
ENTREGA
FORMACIÓN)
EVANGELIO
PAZ IDA
CREER
CRISTO
PROCESO EVANGELIZADOR DE IGLESIA PARTICULAR
(PEIP) LINEAMIENTOS FUNDAMENTALES
Contenido Págs.
PRESENTACIÓN
INTRODUCCIÓN 8
CAPÍTULO 1. PEIP: LA IGLESIA EXISTE PARA EVANGELIZAR 9-11
1.1. Proceso. El principio de la “procesualidad” 9
1.2. De evangelización 10
1.3. De la Iglesia Particular 11
CAPÍTULO 2. PRESUPUESTOS, CRITERIOS Y LÍNEAS DE ACCIÓN 11-22
2.1. Lo propio de este proceso es la evangelización 11
2.2. Primer anuncio y kerigma: El encuentro con Cristo y con el Reino de Dios 14
2.3. Formación básica y permanente del discípulo misionero 15
2.4. La Iglesia: casa y escuela de comunión. 17
2.5. La misión del cristiano en el mundo y, en especial, la dimensión caritativa y 21
social de la evangelización
2.6. Metodología prospectiva 22
CAPÍTULO 3. ELEMENTOS CONSTITUTIVOS 23-28
3.1. Centralidad de Cristo y el Evangelio 23
3.2. La animación misionera y comunitaria 24
3.3. El Proceso Evangelizador de la Iglesia 25
3.4. Las personas en la Iglesia 25
3.5. La acción pastoral y su enfoque ministerial 26
3.6. La Iglesia en salida: Horizonte misionero del proceso 27
3.7. Las estructuras al servicio de la acción pastoral 28
CAPÍTULO 4. PROCESO METODOLÓGICO DE LA ACCIÓN 29-47
EVANGELIZADORA
4.1. La realidad socio-pastoral 30
4.2. Los horizontes del Reino de Dios son los ideales de la Iglesia. 31
4.3. El discernimiento evangélico. 32
4.4. Itinerario global para el logro del objetivo. 34
CAPÍTULO 5. PONGÁMONOS EN CAMINO 48-53
5.1. Misiones en el PEIP 48
5.2. Retiro kerigmático: Encuentro con Cristo Puerta, Camino y Pastor 50
5.3. Encuentros con Cristo, Puerta de las ovejas 52
5.4. El proceso comunitario 52
5.5. Ejercicios espirituales y ejercitaciones 53
CONCLUSIÓN 53
ENCUENTRO PRE-KERIGMÁTICO 54-55
CONSIDERACIONES PREVIAS AL ENCUENTRO
Testimonios de vida del evangelizador 54
Al preparar los encuentros o reuniones 54
Estructura del encuentro 55
EL HOMBRE 55-58
Las decisiones que tomamos 55
Las preguntas que hacemos 56
Una sed que no se calma 57
No lo compra todo 57
En busca de la felicidad 57
Los muros ante la felicidad 58
EL MUNDO 58-59
El mundo en el que vivimos 58
Los caminos del mundo hacia la paz 59
DIOS 59-61
Dios nos habla 59
Los caminos de Dios hacia la paz 59
Dios y la presencia del mal 60
Dios y la felicidad de la persona humana 61
CATEQUESIS KERIGMÁTICAS 62-63
CONSIDERACIONES PREVIAS A LOS ENCUENTROS
Dinámica y desarrollo de los encuentros 62
Estructura del encuentro 63
PRIMER ENCUENTRO: POR SOBRE TODAS LAS COSAS, ¡DIOS ES AMOR! 63-71
EN BUSCA DEL AMOR 63
DIOS NOS AMA 64
ESTE AMOR ES PARA TI 65
POR AMOR LO CREÓ TODO 66
Y VIO QUE ESTABA BIEN 67
NOS CREÓ A SU IMAGEN Y SEMEJANZA 67
EL AMOR TRAICIONADO 68
EL ORIGEN DE TODO PECADO 69
CONSECUENCIAS DE TODO PECADO 70
HEMOS PECADO 71
TALLER DEL PRIMER ENCUENTRO 71
SEGUNDO ENCUENTRO: PARA REMEDIO DE NUESTROS MALES, ¡DIOS NOS 72-82
ENTREGA A SU ÚNICO HIJO! 72
EL REMEDIO DE NUESTROS MALES 72
EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN 72
EL REGALO MÁS GRANDE DEL MUNDO 73
ENTREGÓ SU VIDA 74
“LO HIZO POR MÍ”: EL INICIO DEL CAMINO DE LA CONVERSIÓN 75
Y, CON TODO, LA MUERTE NO FUE LA ÚLTIMA PALABRA: RESUCITÓ 75
¡ÉL VIVE! ¡EL QUE MURIÓ POR MÍ ESTÁ VIVO! 75
VIVE ETERNAMENTE 77
LA FE EN CRISTO MUERTO Y RESUCITADO 77
¿QUÉ TENEMOS QUE HACER? 78
LA CONVERSIÓN, RESPUESTA A DIOS 79
LA PALABRA DE FE QUE PREDICAMOS 80
TALLER DEL SEGUNDO ENCUENTRO 82
TERCER ENCUENTRO: EL ESPÍRITU QUE SE NOS HA DADO ES PAZ Y 83-94
RECONCILIACIÓN
EL ESPÍRITU QUE DA VIDA 83
LA PROMESA ES PARA TODOS 84
VIVE EN NOSOTROS COMO ESPÍRITU DE LA RECONCILIACIÓN PERFECTA 85
LA LUZ DE LA FE 86
TESTIGOS DE CRISTO PARA TODAS LAS NACIONES 87
CREER HOY 89
LA MAGNÍFICA NOTICIA DEL BAUTISMO QUE NOS INJERTA EN CRISTO 90
UNA NUEVA VIDA EN CRISTO Y COMO CRISTO 91
EL “EVANGELIO” DE LOS POBRES 92
EN CONCLUSIÓN… 93
TALLER DEL TERCER ENCUENTRO 94
CUARTO ENCUENTRO: EL SEÑOR NOS REGALA UNA CASA Y UNA 94-100
FAMILIA
LO DESCUBIERTO EN LOS ANUNCIOS PRECEDENTES 94
LA COMUNIDAD CRISTIANA 94
EN EL MISTERIO DE LA ALIANZA 96
EN LA IGLESIA DIOS NOS REGALA UNA FAMILIA Y UNA CASA 97
VIVIR NUESTRA FE EN PEQUEÑAS COMUNIDADES 98
LA NOTICIA QUE NOS PONE EN CAMINO 98
JESÚS ES EL SEÑOR 98
EL REINO DE LA GRACIA 99
SEGUIRLO A ÉL HASTA LA CASA PATERNA 100
TALLER DEL CUARTO ENCUENTRO 100
MOMENTOS CELEBRATIVOS 101-108
ENTREGA DEL PADRE NUESTRO 104
ENTREGA DE LA CRUZ 105
ENTREGA DEL SÍMBOLO 108
ENTRONIZACIÓN DE LOS LEMAS PASTORALES EN CADA MES 115-116
1. Insistencias pastorales 115
2. Lema del año 116
ENERO: CAMINEMOS JUNTOS,COMO HIJOS DE DIOS 117
FEBRERO: CAMINEMOS JUNTOS, RENOVANDO NUESTRA FE 118
MARZO: CAMINEMOS JUNTOS, VIVIENDO NUESTRA VOCACIÓN 119
ABRIL: CAMINEMOS JUNTOS, CON NUESTROS SACERDOTES 125
MAYO: CAMINEMOS JUNTOS, REZANDO EL ROSARIO 126
JUNIO: CAMINEMOS JUNTOS, CON LAS FAMILIAS 127
JULIO: CAMINEMOS JUNTOS, CON NUESTROS NIÑOS, JÓVENES Y MAYORES 127
AGOSTO: CAMINEMOS JUNTOS, COMO IGLESIA DIOCESANA 128
SEPTIEMBRE: CAMINEMOS JUNTOS, EN PAZ, GUIADOS POR LA PALABRA 129
DE DIOS
OCTUBRE: CAMINEMOS JUNTOS, EN SALIDA MISIONERA 130
NOVIEMBRE: CAMINEMOS JUNTOS, ANIMANDO LA EVANGELIZACIÓN 130
PRESENTACIÓN
Presentamos y ponemos en las manos de los sacerdotes, religiosos, diáconos, religiosas, seminaristas,
catequistas y animadores de la evangelización, este material catequético que ayudará a fortalecer la fe,
la esperanza, la caridad y el fervor pastoral de nuestros misioneros y de las personas que nos colaboran
en el trabajo pastoral, en nuestra Diócesis de Cúcuta en la que estamos todos en salida misionera.
Estamos en este momento en el desarrollo de nuestro Plan de Evangelización, que, con la gracia del Es-
píritu Santo, vamos poniendo por obra y que nos ayudará a fortalecer el anuncio de Nuestro Señor Je-
sucristo en esta Iglesia Particular. En este sentido, el lema que se está desarrollando durante este año:
“Caminemos juntos”, nos convoca en este tiempo de gracia a sembrar las semillas del Reino de Dios
en el corazón de muchas personas que no conocen a Jesucristo, que se han alejado de Él o por alguna
razón lo rechazan. Para cumplir con este propósito se hace necesario conocer nuestra fe cristiana, de
tal manera que cada uno pueda dar su propio paso en el seguimiento de Jesús a ejemplo del discípulo
amado, implicándose con el Señor en la construcción del Reino de perdón, reconciliación y paz en todas
las familias y en las comunidades parroquiales.
Estas catequesis que son un subsidio para la preparación de los misioneros, buscan completar la ini-
ciación cristiana, para que puedan madurar en su condición de testigos de Jesucristo, que adhieran su
vida al Maestro y lo sigan mediante un proceso serio y profundo de conversión, como transformación de
la vida en Jesucristo Nuestro Señor y que dé como resultado familias y comunidades parroquiales for-
talecidas en la fe, la esperanza y la caridad, evangelizadas y evangelizadoras, respondiendo al llamado
que hace el Papa Francisco a salir de sí mismos y atreverse a llegar a todos los que necesitan la luz del
Evangelio, como tiene que ser el compromiso de un misionero que va fortaleciendo su fe y la transmite
a otros con la fuerza del Espíritu Santo que lo ilumina para estar en salida misionera (cfr. Evangelii
Gaudium #20).
Los invito a asumir como actitud fundamental para continuar este proceso, la acogida de la Santísima
Virgen María a la Palabra de Dios, junto con la obediencia a la Iglesia evidenciada en la adhesión ale-
gre y solidaria a nuestro Santo Padre el Papa Francisco y entendida como comunión eclesial, que nos
introduce en la comunión con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y que la hacemos visible en nuestra
Iglesia Particular, con nuestro compromiso de evangelizar en salida misionera (cfr. EG 20), que con-
siste “en salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del
Evangelio” (EG 20).
Que el Señor Jesús nos asista con la luz de su Santo Espíritu para que el esfuerzo por la renovación de
nuestros procesos catequéticos y de nuestra pastoral, produzca los frutos anhelados de una vida cris-
tiana más plena en los misioneros, animadores de la evangelización y sus familias. Que la intercesión
de la Santísima Virgen María, Estrella de la Evangelización y del glorioso Patriarca san José, custodio
de nuestra vida interior, nos alcancen gracia y bendición de Nuestro Señor Jesucristo, para seguir
avanzando por los senderos del perdón, la reconciliación y la paz, caminando juntos en la alegría de ser
testigos del Evangelio. Reciban mi bendición.
8
1. LA IGLESIA EXISTE
PEIP PARA EVANGELIZAR
Evangelizar es comunicar el mensaje que Cristo eclesiales sean comunidades de discípulos misio-
anunció desde el inicio: “el Reino de Dios está neros en torno a Jesucristo, Maestro y Pastor. Hay
cerca conviértanse y crean en el Evangelio” (Mc que considerar que la conversión es la única forma
1, 15), bajo el criterio del sermón de la montaña de renovación del espíritu misionero y comunita-
(Mt 5-7). rio que necesitamos en este momento histórico.
Cada época trae sus propios desafíos y hoy tene- El testimonio de comunión eclesial y la santidad
mos que llevar a cabo la tarea evangelizadora en son una urgencia pastoral. La programación pas-
los nuevos contextos, que se sitúan en un cambio toral ha de inspirarse en el mandamiento nuevo
de época, estos exigen preparación y formación, del amor.
con humildad, audacia y confianza total en Dios,
sabiendo que no ha cambiado la naturaleza misio- Es necesario un verdadero cambio de enfoque, un
nera de la Iglesia, sino que solo cambia la forma en enfoque que sea misionero y comunitario,
que se realiza la misión. un enfoque netamente evangelizador, que
ahora se pone en el centro con fortaleza y decisión.
La base del propósito renovador es la llamada a
la conversión (personal, pastoral y de las estruc- El contexto actual es un contexto definitivamente
turas), y las dimensiones de esa conversión son misionero, alejado del típico planear y programar
el retorno a Dios y el cambio de mentalidad. La de la acción pastoral.
conversión pastoral requiere que las comunidades
1.2. De evangelización
PRESUPUESTOS,
2. CRITERIOS
Y LÍNEAS DE ACCIÓN
2.1. Lo propio de este proceso es la evangelización
La gran noticia es que en la Pascua de Cristo ocu- La Iglesia, conducida por el Espíritu Santo (el ver-
rrió algo único, inaudito e inédito, que Dios pre- dadero protagonista de su misión) ha sabido leer
paró y ejecutó para bien de toda la humanidad con fe los signos de Dios en la historia y ha procu-
creada, todo lo que se refiere a esa gran noticia son rado reformarse y adaptarse manteniéndose fiel a
hechos de actualidad permanente y de eficacia in- Cristo, su Maestro y Señor, con docilidad perma-
mediata. nente a los llamados que Dios no cesa de hacerle.
La Iglesia vive, para ser comunidad que vive, pro-
2.1.1. La Buena Noticia del Reino de Dios clama y da testimonio del Reino de Dios a todas
las gentes y a todas las culturas, en todo tiempo y
Con la Noticia (Evangelio) viene la fe, con la fe la en todo lugar.
experiencia de Dios, y con este encuentro se des-
atan caminos que transforman y renuevan la vida
de las personas y las sociedades.
11
2.1.2. Evangelizar en un contexto misione- El proceso puede ser entendido por los efectos que
ro la predicación y la formación provoca en las per-
sonas: el encuentro con Cristo, que es el hilo con-
El contexto actual exige preparación y diseño de ductor del proceso y el que sostiene los demás ele-
acciones eclesiales del primer anuncio y caminos mentos; la conversión, como respuesta de quien
(itinerarios) de iniciación cristiana, también exige ha escuchado al Señor; el discipulado, por el cual
una profunda conversión pastoral y una concien- la persona madura constantemente en el conoci-
zuda renovación misionera. miento, amor y seguimiento de Jesús; y la misión,
que se realiza de diversas maneras, de acuerdo a
La única Iglesia que Cristo fundó es una Iglesia la propia vocación y al proceso de maduración hu-
misionera, esto constituye su identidad más pro- mana y cristiana que se tenga.
funda, la Iglesia no tiene una misión, la Igle-
sia esmisión. PEIP se entiende como proceso permanente, que
expresa la acción continua de evangelizar. El PEIP
En el centro de los intereses del plan está la incul- se propone, ante todo, promover y facilitar el en-
turación del Evangelio, en las realidades humanas, cuentro vivo con el Señor y llamar insistentemente
sociales y culturales, que las purifica y las ordena a la conversión profunda, personal y permanente.
en función del pueblo de Dios.
2.1.4. La Iglesia evangelizadora
El primer areópago del tiempo moderno es el
mundo de la comunicación. Otros areópagos son La Iglesia es el sujeto de la evangelización, por eso
el compromiso por la paz, el desarrollo y la libe- es más que una institución orgánica y jerárquica,
ración de los pueblos, los derechos del hombre y es un pueblo que peregrina hacia Dios. En su tarea
los pueblos, la promoción de la mujer y del niño, evangelizadora, la Iglesia recibe toda su fuerza y
el cuidado de la creación. No olvidar la cultura, la su eficacia del Espíritu.
investigación científica y las relaciones internacio-
nales, quienes trabajan allí recuerden dar testimo- 2.1.5. Evangelización en y desde la realidad
nio del Evangelio.
La Iglesia misionera comienza por insertarse en el
2.1.3. El proceso de la evangelización mundo al que va a evangelizar, esa es la razón de
que el discernimiento evangélico de la realidad so-
Con el magisterio conciliar y posconciliar, hay cio-pastoral sea uno de los pilares del PEIP.
abundante material doctrinal para comprender lo
que la Iglesia entiende por “evangelizar”. A la Iglesia le corresponde destacar, animar y
aprender lo que ayuda a la difusión del Evange-
El PEIP toma como punto de partida el concepto lio, así como descubrir, denunciar y corregir lo que
de evangelización que presenta el Directorio Gene- interrumpe su camino, también debe saber captar
ral para la Catequesis y lo que enseña acerca de las los signos que manifiestan la llegada del Reino,
tres etapas o momentos esenciales, que le dan ese claramente, con la iluminación del Espíritu Santo.
carácter de proceso, que son: la acción misionera, La Iglesia Universal invita a las Iglesias Particu-
que se dirige a los no creyentes y los que viven en lares a realizar una constante lectura creyente de
la indiferencia religiosa; la acción catequético-ini- los signos de la voluntad de Dios, investigando, co-
ciatoria, para los que optan por el Evangelio y ne- nociendo y examinando constantemente el mundo
cesitan completar o reestructurar su iniciación; y para captar y comprender lo que es y no es favora-
la acción pastoral, para los fieles cristianos ya ma- ble a la implantación del Reino.
duros, en el seno de la comunidad cristiana.
La evangelización es la principal tarea de la Igle- El PEIP propone distinguir entre:
sia, es su manera de instaurar el Reino de Dios en
la tierra. El PEIP insistirá que el sentido, la fina- • Los signos de los tiempos, que son las señales
lidad y la esencia de todo proyecto pastoral es la o signos de carácter global que interpelan la Igle-
evangelización. sia Universal en un determinado tiempo, ellos se
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estudian cuidadosamente a la luz de la Palabra La espiritualidad del PEIP, es ante todo una es-
de Dios, la Tradición y el Magisterio. piritualidad cristiana, integral unitaria y multidi-
mensional, que es el conjunto de principios, tanto
• Los hechos significativos, que son fenómenos intelectuales, como éticos, actitudes y prácticas
regionales o locales, que aparecen en los estudios que configuran activamente nuestra vida de acuer-
y los análisis de la realidad socio-pastoral que se do con la Palabra de Dios, la Tradición y el Magis-
hacen en las parroquias y en las diócesis, la pri- terio de la Iglesia.
mera forma de responder a los hechos significa-
tivos es el Plan de Pastoral, en y desde la oración, Para poder entender todo lo que implica la espiri-
la Palabra de Dios, la gracia de la vida nueva, el tualidad cristiana, hay que recordar rápidamente
celo misionero y la esperanza de la eternidad. El que:
Plan Global exige un análisis continuado, plani-
ficación periódica, programación anual y meca- 1. Las metas y efectos del primer anuncio y la cate-
nismos de evaluación a cada nivel. A los hechos quesis son don de Dios.
significativos se responden con el magisterio
propio del Ordinario y con acciones significati- 2. El Espíritu Santo es el referente único y el maes-
vas tanto diocesanas como parroquiales. tro por excelencia de la vida interior o de la vida
espiritual.
En su tarea evangelizadora, la Iglesia debe analizar
las causas de inequidad y de reinantes y cooperar La espiritualidad misionera es uno de los rasgos
con su iluminación y su compromiso, a través del característicos de quienes han sido conveniente-
Evangelio, la construcción de un mundo mejor; mente evangelizados y, seguramente, es que más
tiene también el deber de mostrar los caminos que revela la adhesión de alguien a Cristo y a la Iglesia.
de verdad conducen a la paz, ella no puede actuar Es un estilo de vivir la fe caracterizado por el de-
contra su identidad profunda, en ningún caso, ni seo de comunicar a Cristo a los demás, es la asimi-
apartarse de su misión fundamental. lación más profunda del doble mandamiento del
amor.
2.1.6. Evangelización y planeación pastoral
El ardor misionero es un rasgo propio de la per-
Por su enfoque fundamentalmente misionero y sonalidad misionera, fruto de la gracia que viene
comunitario, el PEIP estimula a las jurisdicciones de la fe como adhesión sincera al misterio que se
a elaborar sus propios criterios pastorales, tanto predica en la Iglesia desde el primer anuncio en
a nivel racional con las políticas, así como corres- adelante. Si uno no tiene ni manifiesta ese ardor
ponde a enfrentar los retos a través de las estrate- misionero no solo demuestra que no ama, sino
gias. que quizá, nunca ha tenido un verdadero encuen-
tro con Cristo, en la fe. En cambio, quien ha hecho
La estrategia de una “Iglesia en salida” solo se lo- una experiencia sólida de fe es fogoso, entusiasta e
gra cuando uno de sus miembros prefiere estar en insistente en la misión.
vela que quedarse dormido; caminar con Cristo,
que va al encuentro de las personas, que esperar La espiritualidad misionera se nutre de la libertad
que la gente se acerque solo cuando lo necesite. La que proviene de una vida austera y mortificada en
vigilancia astuta y serena es la actitud que dispone la alegría del Evangelio, ajena a toda vanagloria y
al discípulo misionero para que mire la realidad a todo exceso. La práctica de la castidad y de la
con la debida profundidad, capte los signos del obediencia, como virtudes características de aquel
paso de Dios y reconozca lo esencial. que sigue y predica el Evangelio de Cristo.
El PEIP reconoce y establece como criterio pri- las metas propias de la primera etapa del proceso
mordial que la evangelización autentica de las per- evangelizador de la Iglesia, que es la acción misio-
sonas comienza con un encuentro personal, vivo y nera.
auténtico, “de ojos abiertos y corazón palpitante”,
cuya objetividad viene de la Palabra contenida en Muchos procesos se malogran o pierden su efica-
la Sagrada Escritura y del testimonio de la fe de la cia, por suponer que la acción misionera ha que-
Iglesia, normalmente la predicación de la Palabra dado satisfecha por una misión o por una visita
de Dios. domiciliaria, quedan faltando los diálogos de dis-
cernimiento pastoral y el examen de las motiva-
El primer anuncio o Kerigma es un elemento fun- ciones de los que se van acercando.
damental, central, transversal y permanente, ya
que suscita, incrementa, anima, y reconduce a una En muchos casos, queda sin ninguna validación el
vivencia más fuerte del encuentro con Cristo, que inicio del camino de fe y conversión, y con esto, es
se repite con provecho siempre y cuantas veces sea frecuente el error de tratar de involucrar en la vida
necesario en cualquier circunstancia de la vida. y la actividad de la Iglesia a personas que no han
tenido verdaderos encuentros con Cristo.
Quienes llevan a cabo este anuncio en la Iglesia
son verdaderos “evangelizadores”, personas que El contenido del anuncio kerigmático es tan uni-
anuncian la magnífica Noticia del Hijo encarnado, versal y tan concreto como lo es el Evangelio, es
crucificado y muerto por amor, resucitado y glo- decir, la magnífica noticia de Nuestro Señor Jesu-
rioso, los evangelizadores auténticos no giran al- cristo; el único kerigma tiene dos pilares: el amor
rededor de su propio yo, ni de ninguna ideología, infinito e incondicional del Padre, que es el con-
interpretación parcial u opinión, sino solo alrede- tenido profundo de la predicación de Cristo, y el
dor de Cristo y de sus misterios. misterio amable y adorable de Cristo mismo, en-
viado por el Padre a dar su vida por la humanidad
El medio por el cual se lleva a cabo este primer entera, amando a los suyos hasta el extremo.
anuncio es el diálogo, cuyos fundamentos son la
caridad y la apertura al otro, a sus necesidades y a El kerigma no es un anuncio simple y llano, la ex-
sus interrogantes. periencia kerigmática se da en cuatro momentos
entrelazados, que se pueden reiterar y que no ne-
El primer anuncio y el kerigma son acciones pro- cesariamente son sucesivos: el anuncio, la invita-
pias del ministerio de la Palabra, en la Iglesia, que ción del evangelizador para que el otro acoja sin-
deben prolongarse mientras sea necesario, hasta ceramente y de corazón el contenido del mensaje,
que se logren y se verifiquen la primera respues- un momento personal de asimilación y de encuen-
ta de fe y el deseo inicial de conversión, que son tro profundo con el Señor, y la expresión externa
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del fruto de ese encuentro. var la parroquia y lo acompañen en la reflexión y
la acogida del proceso evangelizador, en la aplica-
Desde los primeros años del proceso se debe de ción del PEIP y en la capacitación de los misione-
contar con algunas estructuras: red de mensajeros ros y de los catequistas que pondrán en marcha los
y la carta al pueblo de Dios; un equipo de anima- procesos.
ción misionera y comunitaria que ayude al párroco
a poner en marcha todo el proyecto pastoral, sin Se prevé la necesidad de elaborar algunos subsi-
embargo, esta es una responsabilidad de toda la dios para la preparación de las misiones kerigmá-
comunidad cristiana. Para que esta responsabili- ticas y para la capacitación de los misioneros; otro
dad no se desarrolle de manera indiscriminada es que contenga elementos necesarios y suficientes
importante tener en cuenta la triple ley intrínseca para la preparación, la predicación y la evaluación
a la naturaleza de la Iglesia: del retiro kerigmático o de impacto, actualizados y
contextualizados a la realidad, con sujeción clara
• El conjunto de bautizados es responsable de todo a la índole histórica de las personas y de la socie-
el Evangelio para todas las personas. dad en que vivimos, para evitar anacronismos es-
tériles y pietismos que no conducen al verdadero
• Cada uno lo es en forma diferenciada, según los propósito de la construcción de un mundo mejor,
propios dones, carismas y ministerios. superando las consecuencias del pecado, incluido
todo tipo de ignorancia, deshumanización, divi-
• En la unidad orgánica de todo el pueblo de Dios. sión, injusticia, violencia, segregación, impureza o
Se necesitará por lo menos un grupo de personas superstición.
que compartan con su párroco el deseo de reno-
Quienes acogen el primer anuncio y dan el primer tar con el proyecto, los medios y el personal para
paso de fe y conversión entran de lleno, en el cami- atender las urgentes necesidades de la formación
no de la vida cristiana, son verdaderamente con- inicial y permanente.
vertidos, son acogidos en la comunidad cristiana,
a la que corresponde su formación básica en la fe 2.3.1. La catequesis al servicio de la inicia-
y la vida cristiana y, más adelante, su formación ción cristiana
permanente en la fe.
La catequesis kerigmática tiene algunos aspectos
La formación básica es la acción pedagógica dise- en común con la catequesis de iniciación, pero
ñada para ayudar a madurar la conversión inicial, mantiene las búsquedas y las dinámicas propias
es la que pone los cimientos, su meta es la inicia- del kerigma, en consecuencia, requiere de dos ser-
ción cristiana de los que se convierten a Jesucristo vicios: el que anuncia con su testimonio y con su
o de los que reemprenden el camino de su segui- palabra el infinito amor del Padre y la gracia inau-
miento, y se lleva a cabo por medio de la cateque- dita de la salvación y renovación total en Cristo; y
sis. Tanto la catequesis, como la formación perma- el que pastorea almas verificando el logro, o no, de
nente en la fe, son funciones del ministerio de la las metas en la acción misionera.
Palabra, o sea, de la pastoral profética.
La catequesis es uno de los momentos o etapas
Las jurisdicciones que asuman este proyecto pas- esenciales del proceso evangelizador, continua-
toral se comprometen a dar prioridad máxima a ción de la acción misionera y preparación para la
estos procesos educativos y a invertir generosa- inserción en la vida plena de la comunidad cristia-
mente sus mejores recursos de tipo personal y lo na, propia de la acción pastoral.
económico en el estudio de los mismos, para con-
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La catequesis no debe ser solo ocasional, reduci- para estar continuamente disponible en el camino
da a los momentos previos a los sacramentos o a del seguimiento de Cristo que emprenden los que
la iniciación cristiana, debe ser un itinerario cate- a Él se convierten; es uno que tiene una espiritua-
quético permanente. lidad centrada en Cristo y en la Santísima Trini-
dad, profundamente eclesial y de comunión, mi-
Cada jurisdicción eclesiástica en comunión y par- sionera, eucarística, de oración confiada, mariana,
ticipación, diseñe y aplique, su propio proyecto bíblica, humilde, alegre, recursiva, solidaria, con
diocesano de catequesis. En él se contiene y pre- sensibilidad por los pobres, los pequeños y los pe-
senta la oferta catequética global de una Iglesia cadores, con gusto por el orden y los procesos; es
Particular que integra, de manera articulada, co- uno que sabe que tiene que estar siempre en cami-
herente y coordinada los diferentes procesos cate- no de conversión y de aprendizaje; en fin, es uno
quéticos ofrecidos a los destinatarios de diversas que sabe que las órdenes son “salir”, “ir a todos y a
edades de la vida, sin olvidar la preparación remo- todo el mundo”, “proclamar la magnífica Noticia a
ta y próxima para la recepción de algunos sacra- toda la Creación”, “hacer discípulos”, “enseñarles
mentos, estableciendo lo que más convenga a su todo” y “bautizarlos”.
situación, teniendo en cuenta que hay unos grupos
que requieren atención específica: adultos, niños, El Directorio General para la Catequesis, en el
jóvenes y personas en circunstancias especiales. numeral 238, señal que, la formación de los cate-
quistas comprende varias dimensiones: la primera
La catequesis logra su meta inspirándose en la pe- hace referencia al ser del catequista, a su dimen-
dagogía de Jesús, imitando su praxis, siguiendo sión humana y cristiana, la formación le ayudará
sus enseñanzas e invitando a quienes se ponen en a madurar como persona, como creyente como
camino a realizar una experiencia múltiple en las apóstol. Después está lo que el catequista debe
seis dimensiones: el conocimiento de los misterios saber para desempeñar bien su tarea, esta dimen-
de la fe, su celebración, una vida en conformidad sión permeada de la doble fidelidad al mensaje y
con ella, la oración específicamente cristiana, la a la persona humana, requiere que el catequista
comunión y la misión. conozca bien el mensaje que transmite, al destina-
tario y el contexto social en que vive. Finalmente,
La profesión de fe es la principal expresión de ma- la dimensión del saber hacer, ya que la catequesis
durez del creyente que concluye el camino de la es un acto de comunicación, la formación tiende
iniciación cristiana, recorrido para estructurar la hacer del catequista un educador del hombre y de
fe y la conversión iniciales (fruto del primer anun- la vida del hombre.
cio), en este sentido, la profesión de fe es la asimi-
lación profunda y la confesión externa de aquello Para un buen ministerio de la catequesis en la Igle-
que se ha recibido de y en la comunidad eclesial y sia Particular se necesitan tres tipos de servicios
que constituye el ser y la vida de los cristianos. pastorales, cada uno exige un nivel de formación
propio:
La primera responsable de la catequesis es la co-
munidad cristiana, en cuyo seno se realiza concre- Para la animación y acompañamiento de
tamente la iniciación a la fe y a la vida cristiana, los grupos parroquiales o sectoriales de
pero la comunidad delega a unos más directamen- adultos, niños y jóvenes: se requieren cate-
te dedicados a acompañar los procesos de madu- quistas y formadores que hayan vivido el proceso
ración en la fe de las personas. de la iniciación cristiana, sientan un llamado a ini-
ciar a otros en la fe, tengan disponibilidad para ca-
Un catequista es uno que ya fue formado en su fe pacitarse, según lo determine pertinente la Iglesia
y conoce las dinámicas internas de la fe que pide Particular, que viva en comunión con su párroco
ser conocida, celebrada, vivida, hecha oración y su obispo, de quienes recibirán la misión de ser
amada en comunión y comunicada por la misión; catequista.
también es, uno que conoce la pedagogía de la fe,
que respeta los procesos interiores de las perso- Para la coordinación del ministerio de la
nas, tiene la paciencia y perseverancia necesarias catequesis parroquial, tanto la de adultos
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en sus grupos o comunidades, como la de ños está ligada a su situación y condición de vida,
los niños o jóvenes, los servidores tengan, ade- la catequesis de jóvenes desea llevar la salvación
más, conocimientos importantes sobre catequéti- de Cristo al mundo juvenil, respetando la edad y
ca y sobre el proyecto catequístico y formativo de adaptando el Mensaje para que reciban la acción
la Iglesia Particular. misionera del primer anuncio, se le facilite el en-
cuentro con Cristo, se ofrezcan elementos necesa-
Para el servicio de la animación o coordi- rios de la iniciación cristiana, se les acompañe en
nación diocesana, además de todo lo anterior, sus procesos de maduración personal, se les ayude
sean verdaderos “catequetas”, hayan obtenido tí- en el camino del discernimiento vocacional y de su
tulos de institutos eclesiásticos de formación su- profesión, una de las búsquedas más intensas de la
perior reconocidos, idóneos para colaborar en los adolescencia y la juventud.
análisis de la situación religiosa de los fieles, la
construcción de programas de acción con metas, 2.3.2. La formación permanente en la fe
medios y orientaciones determinados, la elabora-
ción de instrumentos y medios didácticos para el El PEIP anima a cada jurisdicción eclesiástica
acto catequético y el diseño y la elaboración de ca- para que de acuerdo con las directivas del DGC,
tecismos locales, cuando sean necesarios. se establezcan, se doten de recursos y se fomen-
ten lugares e instituciones para prestar el servicio
Conocer al joven y conocer al niño deben volver- pastoral de la formación permanente en la fe, te-
se prioridad en los catequistas que reconocen en niendo claro que los lugares más propios para esto
sus vidas el llamado a servirlos, es por ello que la son la familia, la parroquia, las asociaciones y mo-
formación de los catequistas debe de estudiar lo vimientos cristianos, las comunidades eclesiales
característico de estas edades, teniendo en cuen- de base, teniendo en cuenta que también son ne-
ta los rasgos psicopedagógicos específicos de cada cesarios espacios físicos o institutos de formación
grupo. Lo que se puede esperar de un niño no es para laicos, religiosos y sacerdotes, por una parte
siempre lo que se puede lograr con un joven o con y programas académicos diversificados en cuanto
un adulto, esto es uno de los errores más frecuen- a créditos, contenidos y modalidades.
tes.
El PEIP reconoce que la formación inicial y per-
El Directorio General para la Catequesis, ofrece manente es una de sus máximas prioridades, pilar
criterios importantes para el diseño de itinerarios irrenunciable y propósito primero en el orden de
adaptados a las diversas edades y condiciones, el la ejecución. La Iglesia Particular se compromete
PEIP inscribe la catequesis de niños y jóvenes en el a desarrollar un plan de educación en la fe para los
marco de la pastoral infantil y la pastoral juvenil, que reciben el primer anuncio, acogen al Señor,
pretendiendo ofrecer una atención y una evange- adhieren a Cristo y quieren comenzar un proceso
lización integral, la catequesis de los niños peque- de maduración de la fe.
La Familia: Es el primer lugar y cuna de todo • Son coordinadas por un animador, que ejerce
aprendizaje de vida cristiana. En el plan de Dios, con los animadores de las demás comunidades,
la familia está al inicio de sus obras. Ella, en su que no es un superior, sino un hermano entre
unidad diversa o en su diversidad unitaria, refleja hermanos, que es nombrado por un máximo de
de la mejor manera el misterio de Dios Uno y Tri- dos años.
no. En la familia resplandece la vocación origina-
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• Se reúnen periódica y regularmente, cada sema- El ideal de una Iglesia Particular como experiencia
na. real de comunión eclesial se concretiza por medio
de tres componentes:
• Se distinguen de los otros grupos, de movimien-
tos y asociaciones, porque no se reúnen en el a) La participación en la común dignidad de hijos
nombre de dones o carismas particulares, sino de Dios, según la diversidad de dones y caris-
en el nombre de la fe común que profesan. mas del Espíritu.
Las parroquias: Ellas son células vivas de la b) Distinción jerárquica entre ministros y laicos.
Iglesia y el lugar privilegiado en el que la mayo-
ría de los fieles tienen una experiencia concreta de c) La participación en la misión de extender el Rei-
Cristo y la comunión eclesial, en la Palabra y los no de Dios en el mundo.
demás sacramentos, con criterios de comunión y
participación, ellas están llamadas a ser casas y es- 2.4.2. Espacios en los que se anima y
cuelas de comunión. promueve la comunión
Corresponde a los párrocos, dar prioridad absolu- Los centros de comunión anteriormente señala-
ta a la implementación del proceso evangelizador, dos requieren una verdadera animación comuni-
con el objetivo preciso de fomentar la comunión y taria, para ello se ofrecerán espacios concretos que
misión católicas. hagan dicha animación, esos espacios son:
El primer instrumento pastoral para fomentar la El sector: Es un espacio geográfico, dentro de las
comunión en las parroquias, es la oración per- parroquias, en la cual las comunidades se consti-
severante, en el espíritu de la Tradición católica. tuyen en red visible y actuante, uniendo fuerzas
Asimismo, el párroco y sus colaboradores deben para mejoral al mundo con la fuerza del Evangelio,
promover espacios de fraternidad y diálogo, mo- llenándolo de la presencia y la luz de Cristo. Con
mentos de formación específica para la vida en co- el tiempo y con el desarrollo del PEIP, se consti-
munidad y diversas experiencias de comunión. tuyen: un equipo pastoral para la animación del
sector y un animador de la vida comunitaria que
La Diócesis o Iglesia Particular: La Diócesis lo coordine.
es una porción del pueblo de Dios que se confía a
un Obispo para que la apaciente con la coopera- El arciprestazgo o vicaría foránea: Es una
ción del presbítero, de forma que unida a su pas- estructura que anima y promueve la comunión
tor y reunida por él, en el Espíritu Santo, por el entre parroquias de índole semejante y facilita la
Evangelio y la Eucaristía, constituye una Iglesia aplicación del proyecto diocesano.
Particular, en la que verdaderamente está y obra
la Iglesia de Cristo, que es Una, Santa, Católica y La zona pastoral: Agrupa a varías vicarías forá-
Apostólica. neas bajo el criterio de unidad en cuanto a deter-
minadas circunstancias geográficas, culturales,
El Obispo debe fomentar la comunión misionera. sociológicas o pastorales. Se le encomienda a un
Para eso, a veces estará adelante para indicar el vicario pastoral y tiene estructuras ejecutivas de
camino y cuidar las esperanzas del pueblo, otras gobierno que facilitan el pastoreo más cercano de
veces estará simplemente en medio de todos con los fieles y la organización más eficaz del trabajo
su cercanía sencilla y misericordiosa, y en ocasio- pastoral del Obispo.
nes deberá caminar detrás del pueblo para ayudar
a los rezagados. Todo esto se hace con la intención 2.4.3. Medios para promover el ideal
de cumplir el sueño “de llegar a todos”. Cada Obis- comunitario
po representa a su Iglesia Particular y todos juntos
con el Papa, representan a la Iglesia Universal en a) La evangelización. Proceso en el cual los
el vínculo de paz, amor y de unidad. creyentes son convenientemente iniciados en
todos los aspectos de la vida cristiana, especial-
19
mente en la comunión y la misión. este nuevo estilo de vida. Y, finalmente, nos esti-
mula nos estimulan la esperanza de participar en
b) La capacitación. Será recibida por todos los la vida divina, ya desde ahora, y el deseo de es-
que, con los párrocos, tienen el deber de fo- tablecer relaciones de verdadera comunión, en el
mentar vínculos de comunión fraterna entre amor, con Dios y con los hermanos.
los fieles cristianos. Por eso, antes de promo-
ver modelos de espiritualidad prefabricados, Nuestra espiritualidad tiene que anunciar a todos
nos vamos a asegurar de educar para la vida en los miembros de la Iglesia que el camino del se-
la comunidad concreta, con normas precisas, guimiento de Cristo, en la comunidad que estamos
siempre vigentes, que reclaman una introduc- llamados a construir, es un camino de Cruz. Solo
ción adecuada durante los procesos personales por amor a la Cruz se pueden asimilar y vivir las
de iniciación cristiana. virtudes humanas que se requieren para la vida en
comunidad.
Con la ayuda de los vicarios foráneos o los vicarios
episcopales de la zona, el Obispo revisará perió- El Espíritu Santo es quien anima y sostiene toda
dicamente cada uno de los espacios de comunión forma de espiritualidad. Se le reconoce donde hay
y participación ya mencionados, la aplicación del vida cristiana en los individuos y en las comunida-
proyecto pastoral, y en particular, la calidad de las des. Solo en el Espíritu Santo podemos asegurar
relaciones que se establecen entre los miembros que la nuestra es una verdadera espiritualidad de
de cada organismo. Dicha evaluación será de tipo comunión, porque solo Él nos introduce eficaz-
cualitativo, cuyos resultados deben ser visibles en mente, tanto en el misterio de la Trinidad, como
la caridad. en la comunidad de los creyentes. La presencia y
la acción del Espíritu Divino son el motor interno
2.4.4 El alma del PEIP es la espiritualidad y la fuerza que nos anima en el camino.
de comunión
La comunión es esencialmente sobrenatural, y por
El fundamento más claro de la espiritualidad de lo mismo, fruto y expresión de la gracia. La comu-
comunión, es la inaplazable opción por la vida co- nión es, además: eclesial, mariana, litúrgico-sa-
munitaria real y concreta. Esto quiere decir que cramental, antropológica, etc.
la espiritualidad de comunión es mucho más que
lemas o teorías sobre comunión. La comunión es Como al Hijo encarnado, nos interesa todo lo que
respuesta de fe, en la esperanza y la caridad, a Dios, es humano y sabemos que el mundo mejor se cons-
quien se revela progresivamente a los que reciben truye en y desde lo humano, sabemos que el Señor
la gracia de una conveniente iniciación cristiana. quiere que nuestra espiritualidad sea tan fuerte
La comunión cristiana debe ser reflejo o imagen que se exprese como fuerza real y plenamente li-
de la misma comunión intratrinitaria. beradora. Se trata de una espiritualidad que asi-
mila y analiza la realidad histórica descubriendo
La comunión es una participación en el amor mis- en ella, maneras siempre nuevas de responder a
mo de Dios, pero para que nosotros, que nos ve- Dios que nos llama.
mos y nos acompañamos en esta peregrinación,
nos amemos unos a otros. Es gracias a Dios que La espiritualidad de comunión es estímulo de con-
este amor se nos comunica con el anuncio explí- versión continua, pide a cada uno de los miembros
cito de Cristo. Se nos anuncia que “la caridad no de la comunidad cristiana un esfuerzo diario de fi-
acaba nunca”, que “el vínculo de la perfección” y delidad y de novedad de vida, de acuerdo con los
que “la caridad es ley en su plenitud” porque no ideales y criterios del Evangelio, comenzando por
hace mal a nadie. los Obispos, presbíteros y diáconos, en ellos deben
destacar la sencillez, la alegría y la cercanía al pue-
El proceso de la evangelización es el camino por el blo de Dios.
cual, al madurar progresivamente en la fe con la
ayuda de Dios y por una conversión permanente, Los laicos son llamados a una acogida cada vez
se nos comunica y se hace vida de nuestras vidas más plena y perfecta de la Palabra que salva y de
20
sus dinámicas, a la comunión y a la misión en to- La reconciliación-conversión-renovación
das sus expresiones, a conformar comunidades de comunitaria: Toda renovación en la Iglesia con-
vida y de amor que hagan que cada una de sus pa- siste esencialmente en el crecimiento de la fideli-
rroquias sea una verdadera comunidad de comu- dad a su vocación e implica, al mismo tiempo, la
nidades y a incidir con mentalidades de fe en todas renovación interior o conversión y la renovación
las estructuras de la sociedad. exterior o reforma.
La vida comunitaria no se hace solo de reuniones. El diálogo: Entendido como la relación auténtica
En la vida comunitaria se vive de fe, esperanza y de las diversas partes (personas, grupos e institu-
caridad, de afecto fraterno y solidaridad efectiva, ciones) y, por tanto, entre los diversos dones, ca-
del conocimiento y la confianza mutua, de perse- rismas y ministerios, se establecen la intercomu-
verancia, entrega, fortaleza, justicia, prudencia, nicación de la fe, de la experiencia de Dios propia
templanza, etc. Y, sobre todo, del espíritu de las y original de cada uno.
bienaventuranzas y del sermón de la montaña.
El discernimiento comunitario: Consiste en
Son seis los valores que ayudan a describir la espi- buscar conjuntamente la voluntad de Dios.
ritualidad de comunión:
La comunicación de bienes: Por medio de la
La esperanza: Nos induce a amar el futuro como comunicación de bienes se profesa la fe en Dios
plenitud de un presente todavía parcial y limitado. Padre dador de todo bien, y se comunica, entre to-
Un futuro querido por Dios y, por lo mismo, posi- dos, el don supremo del amor, que es Dios mismo.
ble. Un futuro presente en el anhelo de plenitud,
pero nunca alcanzado plenamente por las realiza- La liturgia y oración: La liturgia es la fuente y
ciones humanas la cumbre de la espiritualidad comunitaria, la li-
turgia llevada a la vida es espiritualidad de las re-
Participación: Se refiere a “formar parte” y de laciones. Es el sacrificio espiritual exigido por el
“tomar parte”, allí donde se es llamado o allí don- hecho mismo de establecer relaciones de conoci-
de se tiene el derecho y/o el deber de hacerse pre- miento y comprensión, de perdón y de reconcilia-
sente. ción, de benevolencia y misericordia, de paciencia,
de concordia y de paz.
El Señor los ha sacado del mundo y ya no pertene- giado la comunidad eclesial misionera.
cen a él, pero viven en el mundo y son enviados al
mundo por el mismo Señor, el mundo es el lugar La ministerialidad es una de las dimensiones fun-
en el que los creyentes son elegidos y llamados, y damentales del proyecto, el Documento de Apa-
el mundo también es el lugar de la misión, luego recida señala como uno de los frutos más impor-
de ser evangelizados retornan para dar testimonio tantes de los esfuerzos pastorales con los que se
de comunión. promueve el encuentro con Jesucristo en Améri-
ca Latina, después de señalar la importancia de
Todos los colaboradores en la obra evangelizado- la animación bíblica de la pastoral, del fortaleci-
ra, como quienes sean convocados a estructuras de miento de la catequesis, la dimensión celebrativa
apoyo, deben haber sido convenientemente evan- de la fe y la renovación litúrgica.
gelizados, de acuerdo con el querer de la Iglesia,
por medio de un proceso de iniciación cristiana Al inicio, para la implementación del PEIP se pro-
suficientemente prolongado, en un lugar privile- pone que descubran y ordenen los principales ser-
21
vicios o ministerios pastorales con relación a los pleados, trabajadores del agro), etc.
momentos o etapas esenciales del proceso evan-
gelizador de la Iglesia. En cada parroquia se ofre- La necesaria dimensión caritativa y social de la
cería todo el proceso a un equipo de servidores de evangelización, recordando que la misión comien-
la animación misionera y comunitaria de la parro- za cuando se hacen presentes entre los hombres
quia, quienes acompañan al párroco en la misión la misericordia y la caridad de los creyentes, afir-
de implementar todo el proceso, dando prioridad mando que la dimensión caritativa y social de la
a la llamada y formación de los discípulos misio- evangelización pertenece a lo irrenunciable, bus-
neros, estos no son todavía el Equipo Parroquial cando promover la persona humana y crear con-
de Animación Pastoral (EPAP). diciones válidas para que todos tengan un mundo
mejor, teniendo en cuenta las tres dimensiones
El EPAP cuya función es asistir al párroco, como que ocupan el quehacer:
verdadero consejo consultivo, en las decisiones
que él debe tomar con relación a la conformación a) La respuesta inmediata a la necesidad senti-
de un tejido de comunidades y movimientos que da de los pobres y de los que sufren: Reacción
hagan de su parroquia una verdadera comuni- pronta y eficaz frente a las tragedias, presencia
dad de comunidades, en la que resplandezca el fraternal afectiva y efectiva en momentos de do-
celo misionero; su función primera es determinar lor individual o colectivo.
quiénes de acuerdo a sus carismas pueden dedi-
carse a la misión evangelizadora, a la catequesis b) La promoción humana: Corresponde al creci-
en las comunidades eclesiales misioneras (CEM), miento integral de las personas, las capacita
a la iniciación cristiana de niños y jóvenes, a la para resolver sus dificultades, para desempe-
animación de las CEM, a los principales servicios ñarse en la vida, para crecer como individuos
de animación de la liturgia (lectores, acólitos, di- y como familias, para acceder al mundo de la
rección del canto, etc.), y al servicio caritativo y ciencia, de la información y de los servicios que
social, que siempre es el mejor signo que puede son derecho de todo el mundo.
dar una parroquia si quiere ser verdaderamente
misionera. En un segundo momento, pueden es- c) La evangelización de las estructuras sociales: La
tablecer servicios o ministerios para la animación presencia evangelizadora, discreta y no proseli-
de la pastoral infantil, juvenil, familiar, educativa, tista, en las estructuras que conforman las so-
vocacional, de la tercera edad, de la salud, de las ciedades: la cultura, la educación, la economía,
comunicaciones, de la cultura, de la rehabilitación la política, la salud, con una coherencia de fe y
de personas en situaciones marginales, de los cen- vida, celo apostólico, capacidad de llevar a otros
tros penitenciarios, de la vida política, económica la palabra de Dios y deseo de hacer presencia
(profesionales, comerciantes, empresarios, em- misionera entre los hermanos.
ELEMENTOS
3. CONSTITUTIVOS
Los contenidos que siguen se entregan de las acciones como de la oración y de la
solo a quienes ya han sido iniciados en vida en la fe alimentada y sostenida por
su fe, viven activa y dinámicamente la gracia sacramental.
en la comunidad cristiana y quie-
ren tomar parte en la misión de la Con el siguiente gráfico se quie-
Iglesia. El PEIP sabe que la Igle- re presentar de manera sinóp-
sia Particular vive del Espíritu tica los elementos constitutivos
Santo, con la fuerza del amor y en del PEIP, pueden leerse sobre el
la comunión católica o universal modelo de una maquinaria com-
de la Iglesia de Cristo, y que debe puesta de rodamientos concén-
preocuparse tanto de la salida a las tricos que giran produciendo sus
periferias como del retorno de todos efectos porque siempre dependen
a Cristo y a su Evangelio, de las multi- del movimiento y del dinamismo que
tudes como de las personas individuales, reciben del eje.
24
3.3. El Proceso Evangelizador de la Iglesia
En este círculo se separan las dos di- de Dios.
mensiones de la acción pastoral,
la comunión y la misión, para En el segmento que se refiere a
una mejor comprensión; es- comunión se insinúan algunos
tos cuatro segmentos corres- espacios importantes para la
ponden a los tres momen- formación y la convivencia
tos o etapas esenciales del fraterna: las familias evan-
proceso evangelizador: la gelizadas y evangelizado-
acción misionera, la acción ras, los grupos, las comu-
catequético-iniciatoria y la nidades estables dentro de
acción pastoral. De acuerdo la parroquia, la parroquia
con el gráfico, una vez reco- misma, la Iglesia Particu-
nocido el centro y sabiendo lar. En el gráfico se colocan
de dónde viene toda la capaci- cuatro elementos de manera
dad para poner en movimiento continua y la llegada a la misión
el PEIP, garantizada la animación como el inicio del anuncio.
misionera y comunitaria de los co-
laboradores en el servicio de la evange- En el segmento que habla de la misión se
lización del mundo, la primera tarea es la imple- ponen algunos elementos característicos de la mi-
mentación del proceso evangelizador, tal y como sión de la Iglesia, que se lleva ordenadamente por
lo entiende la Iglesia. También nos señala que el el don de los carismas y los ministerios que el Es-
trabajo de la evangelización es necesariamente píritu Santo concede a la Iglesia; las estructuras de
comunitario y que, si no hay verdaderas comuni- tipo pastoral y administrativo que la Iglesia crea
dades evangelizadas, no tendremos las comunida- para llevar a cabo su tarea de manera más respon-
des misioneras y evangelizadoras que necesitamos sable y eficaz, la salida misionera para la evangeli-
para promover los criterios y los ideales del Reino zación del mundo y para la renovación del mismo.
El último círculo del gráfico repre- La misión ad intra se dirige con fuego
senta y destaca la dinámica de evangelizador a las personas más
Iglesia en salida, propia de la cercanas, sea en el sector, en
Iglesia y de su proceso evan- la parroquia o en la Diócesis.
gelizador. Este es el nivel Los evangelizados van im-
de la vivencia plena del pulsados por la fuerza cen-
doble misterio de comu- trífuga del amor de Cristo
nión y misión en el que se desde su comunidad a los
insertan y en el que des- más cercanos, incluso pa-
empeñan sus ministerios rientes y amigos, que qui-
los discípulos misioneros. zá no conocen a Dios o se
Esta última dimensión es han alejado de Él; al barrio
la primera en el orden de los o la vereda, al territorio en el
propósitos que se fija la Igle- que viven; y a las periferias,
sia. Es el horizonte del mundo tanto geográficas como existen-
real, el horizonte del Reino de ciales, que no faltan en ninguna
Dios, predicado y anunciado por Je- parroquia, en las que se encuentran
sús. Por eso se dirige a las multitudes, en alejados que no conocen a Cristo porque
especial a las periferias existenciales, tratando de nadie se los ha anunciado, o que han descuidado
llegarles por medio de una pastoral misionera bien su fe que prácticamente la han perdido, o que han
diseñada y sólida que trata de llegar todos los gru- decidido alejarse por distintos tipos de conflictos.
pos y a todas las personas. La salida misionera hacia las multitudes emplea
todos los medios disponibles, trata de acercarse a
El objetivo del PEIP es llegar a todos para llamar- los que están lejos, busca creativamente signos y
los a todos a la fe que los integra en el único Cuerpo mensajes que llamen a la fe, privilegiando aque-
de Cristo. La Iglesia no puede darse tregua mien- llos en los que resplandezca el testimonio vivo de
tras no se hayan cumplido las metas del mandato la misericordia y piensa en cómo establecer y me-
que recibió de su Fundador. El ideal de la misión jorar cada vez más las comunicaciones con las per-
es que llegue el día en el que todos hagan parte del sonas.
Reino de Dios y que se constituya un solo rebaño
con un solo pastor (Jn 10, 16). Para alcanzar estos La misión ad extra es respuesta al explícito man-
fines la Esposa de Cristo lleva a cabo su tarea evan- dato del Señor que ha pedido a la Iglesia que vaya
gelizadora de manera ordenada y de acuerdo con a todas las gentes para anunciarles el Evangelio
pasos o etapas. y bautizar a los que crean. En este sentido, cada
Iglesia Particular que conforman el PEIP, procura
La misión de la Iglesia en salida tiene dos dimen- encontrar formas de cumplir con ese mandato y
siones, una que se puede llamar ad intra o al in- de enviar evangelizadores más allá de las fronte-
terior, porque tiene por objeto llegar a todo el te- ras del territorio diocesano. En la actualidad hay
rritorio de la Iglesia Particular; y la otra ad extra diversas formas de cumplir con este deber misio-
o hacia fuera, porque tiene por objeto el mundo nero por medio de convenios entre Obispos o con
entero. institutos religiosos misioneros, para el envío de
laicos o de familias misioneras, para la experien-
27
cia formativa de seminaristas o para el envío de La meta es la implantación del Reino de Dios, de
sacerdotes. sus principios, de sus ideales, de su estilo, etc., y la
construcción de un mundo mejor. Es en este tiem-
El PEIP invertirá el tiempo que sea necesario de po cuando tenemos que amar en concreto al pró-
manera ordenada y racional para educar, a los lai- jimo, a quien vemos, si queremos que sea autenti-
cos en lo que es propio en su estado de vida en el ca la proclamación que hacemos de nuestro amor
mundo. Así después de iniciarlos en la fe y en la por Dios, a quien no vemos. Este es el tiempo que
vida cristiana, y de incorporarlos en la comunión corresponde a quienes el Señor compara con la le-
y la misión católicas, ofrecerá adecuada capacita- vadura en la masa, para que el mundo crezca. Es-
ción ministerial, tanto a los que ya viven inmer- tamos en el momento justo para comenzar o para
sos en estas estructuras como a los que sientan la dar nuevos rumbos a nuestro Proceso Evangeliza-
vocación de llevar el Evangelio al centro de ellas. dor de la Iglesia Particular.
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La gráfica circular que ha servido para presentar Cuando se asume el PEIP por primera vez convie-
los elementos constitutivos del PEIP y sus diná- ne reflexionar sobre las estructuras, hay algunas
micas, reposa sobre un esquema-base que esboza que se deben de tener por el Derecho Canónico o
cinco tipos de estructuras. Las estructuras existen por determinación de la Conferencia Episcopal,
en función del proceso evangelizador y no al re- hay otras que deben de nacer con el proceso, cuan-
vés, lo primordial es la evangelización de la Iglesia do los primeros grupos que siguen sus itinerarios
Particular y el centro de la planeación y de los pro- formativos alcanzan la madurez necesaria y cuan-
pósitos pastorales está la persona humana en su do se ve que se necesitan para mejorar el servicio
ser concreto individual, moral y espiritual, social pastoral. En cambio, cuando se actualiza o se re-
y cultural, histórico y trascendente. Por eso se da forma el proceso conviene proponer a la Iglesia
preponderancia a los procesos personales y comu- una evaluación sobre esto, realizar una suspensión
nitarios. El PEIP quiere ser un proceso organizado de alguna estructura desgastada durante un tiem-
y sistemático, que facilite los procesos pastorales y po que forzar su acción.
administrativos en la jurisdicción eclesial.
PROCESO METODOLÓGICO
4. DE LA ACCIÓN
EVANGELIZADORA
El PEIP subraya nuestra opción por los conceptos lo podemos llamar Plan Global, porque contie-
del Magisterio reciente a propósito de lo que es ne:
la “evangelización” y el “proceso evangelizador”,
pero nos queda llevarlo a la acción, para esto, se 1. Las opciones generales, son la identidad, lo
dedica este capítulo a la propuesta de una meto- que define al proyecto, el objetivo general, las
dología de una planeación prospectiva pastoral. grandes metas que se quieren alcanzar y los re-
Emprendemos este camino, atentos al mandato cursos de los que tenemos que tenemos que dis-
del Señor, para tratar de lograr, siempre contando poner.
la ayuda de Dios, dar frutos más abundantes.
2. Los criterios de orden metodológico, son,
El punto de partida concreto es, entonces, doble: en nuestro caso, la planeación prospectiva ilumi-
por una parte, el reconocimiento analítico de la nada por el discernimiento evangélico, la peda-
realidad en la que se mueve cada Iglesia Particu- gogía de Dios y el espíritu de comunión y parti-
lar y, por la otra, la contemplación de los ideales cipación.
a los que nos llama el Maestro y Señor. De la con-
frontación de estos dos surgen ideas y proyectos 3. Los criterios de orden práctico, que son las
que se convierten en propósitos y planes, después políticas y las estrategias, que han sido determi-
de un adecuado diagnóstico y discernimiento, nadas por la misma comunidad.
mismo que debe ser comunitario a la luz del Evan-
gelio y del Magisterio, en ambiente de comunión Conviene que el Plan Global se mantenga en el
con la Iglesia Particular. Una vez definidos, el pun- tiempo, aunque, evidentemente, puede ser ajusta-
to de partida y el de llegada, se diseñan los pasos do de acuerdo con la realidad cambiante y las ne-
que debemos dar y la comunidad creyente elabora, cesidades de cada Iglesia Particular.
así, su plan de acción.
29
4.1. La realidad socio-pastoral
Elementos para el marco de realidad nocimiento racional de los fenómenos que carac-
terizan y mueven la realidad concreta e histórica
4.1.1. Sentido teológico-espiritual de la del mundo en el que vivimos nos ayuda además a
realidad histórica determinar con mayor asertividad los retos inte-
lectuales y culturales que enfrentamos y la clase de
El C.V. II asume un nuevo paradigma teológi- predicación que debemos desarrollar, así como las
co-pastoral al superar el dualismo Iglesia-mundo, insistencias más convenientes. Precisamente por
ya no es paralela al mundo, sino que se encuentra su condición de “Iglesia encarnada en un espacio
en el mundo, paradigma fundamentado en la en- determinado” y por su “rostro local”, cada una de
carnación del Hijo de Dios. El conocimiento de la nuestras jurisdicciones necesita conocer profun-
realidad y el diálogo con el mundo se convierten damente las dimensiones sociales de la realidad
entonces en ámbitos importantes para la evangeli- compleja en la que vive, labor que debe estar lide-
zación y la teología católica. rada por el Obispo.
El PEIP tiene por criterio y presupuesto que la La labor de conocer la realidad concreta que expe-
acción evangelizadora de la Iglesia se lleva a cabo rimenta cada Diócesis se hace con un fin común,
en y desde la realidad, ya que la no asunción de respetar y promover la dignidad de la persona hu-
la realidad como lugar teológico puede conducir a mana, su entera vocación y el bien de toda la socie-
una evangelización que se queda en el dominio de la dad. Porque el hombre es el autor, el centro y fin
sola Palabra. La evangelización no sería completa de toda la vida económico-social.
si no tuviera en cuanta la interpelación recíproca
que en el curso de los tiempos se establece entre el El Papa Francisco pone su mirada en realidades
Evangelio y la vida personal y social del hombre. concretas:
En función de la planeación pastoral se pueden En primer lugar, el interés por los pobres, una op-
distinguir dos ámbitos de la realidad: la reali- ción hacia ellos como una categoría más que so-
dad social, en la que vive la Iglesia Particular y cial teológica. El Papa Benedicto XVI, apunta que,
la realidad pastoral, que presenta a la misma estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a
Iglesia Particular en el momento del análisis, los prestarles nuestra voz en sus causas, pero también
dos nos ponen en caminos antropológicamente a ser sus amigos, a escucharlos, a recoger la mis-
válidos, los dos pertenecen a lo que podríamos lla- teriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a
mar “coordenadas” del quehacer teológico y de la través de ellos.
praxis pastoral de la Iglesia.
También pone su mirada en la cultura dominante
Nuestro estudio de la realidad subraya la centra- como una tendencia al deterioro de las sólidas tra-
lidad de la persona humana y de la historia, tal y diciones culturales por “la invasión de tendencias
como lo hace Dios a lo largo de la historia de la pertenecientes a otras culturas, económicamente
salvación. El análisis evangélico de la realidad en desarrolladas, pero éticamente debilitadas”. El
la que vivimos, es decir, aquel que se hace con la análisis que el Papa Francisco hace sobre la cul-
Palabra de Dios, la tradición y el Magisterio en las tura moderna es de vital importancia para la com-
manos, es el único camino concreto para que no prensión de la realidad hoy.
confundamos encarnación y mundanidad.
Y, por último, en cuanto al aspecto político, el Papa
4.1.2. La realidad social exhorta a recuperar el sentido de la vocación a la
política, como una de las formas más preciosas de
Al vivir en el mundo, aunque no seamos del mun- la caridad, porque busca el bien común, asimismo,
do, sí nos interesa todo lo que el del mundo. El co- hace un llamado a retornar la vista a Dios y de esa
30
manera Él ilumine los pasos de los gobernantes y marse para gloria de Dios
de esa manera formar una nueva mentalidad po-
lítica. 4.1.4. Observatorio socio-pastoral
Para los efectos concretos del PEIP, de acuerdo El Concilio Vaticano II reconoce como signos de
con lo que ya hemos establecido, tendremos pre- importancia máxima: el ecumenismo, la evange-
sentes diversos niveles de discernimiento de los lización y la necesidad de la inculturación, el diá-
signos de la presencia de Dios: los grandes signos logo interreligioso, la búsqueda de paz, además de
de los tiempos en mundo globalizado, los signos los pobres y los marginados, junto con el estado
de la presencia de Dios en un contexto diocesano general de los ecosistemas, todos ellos son signos
y los signos de la presencia de Dios en el diario de los tiempos que tienen una envergadura global.
acontecer.
La preocupación pastoral de los Obispos de Amé-
4.3.1. Los grandes signos de los tiempos rica latina ha señalado como “nuevos signos de los
tiempos en el campo de la promoción humana”,
Al hablar de los “signos de los tiempos”, a partir del los siguientes: los derechos humanos, la ecología,
Concilio Vaticano II, hay que tener en cuenta que la tierra como don de Dios para toda la humani-
esta expresión tiene un aspecto sociológico-pas- dad, el empobrecimiento y la solidaridad, el traba-
toral, que busca establecer una sintonía entre la jo, el orden político, el nuevo orden económico, la
Iglesia y el mundo, y otro más histórico-teológico integración entre países, la familia y la vida.
en el que la Iglesia está llamada a discernir en la
historia la presencia de Dios que actúa por medio
33
4.3.2. La lectura creyente de la realidad so- Las acciones significativas se llevan a cabo, en pri-
cio-pastoral de la Diócesis mer lugar, fuera de los templos y de los salones pa-
rroquiales. Son acciones que corresponden, desde
Los signos de los tiempos, por su carácter univer- la fe, a los retos que la realidad diocesana plan-
sal, influyen en la Iglesia Particular, de tal manera tea. Se preparan y ejecutan de tal manera que, sin
que no conviene trazar límites cerrados entre la perder la discreción propia de lo que es verdade-
realidad universal y la realidad local. Por eso, el ramente católico, sean vistos por muchos entre las
análisis de la realidad de una jurisdicción concre- multitudes. Y se procura que esa multitud reciba
ta, se encuentran también muchos signos globales su efecto.
que reclaman soluciones de comunión con todas
las Iglesias Particulares. Aprender a hacer lectura creyente de la realidad
y facilitarla a través de procesos permanentes es
A cada Iglesia Particular le corresponde la tarea germen de la construcción de una sociedad más
de hacer un discernimiento interpretativo y valo- justa, reconciliada, solidaria, misericordiosa y que
rativo, por la vía de la contemplación de Dios, en cuida de la Creación, que son precisamente los
Él mismo, en sus misterios y en su acción podero- factores que encarnan la evangelización decidida-
sa en medio del pueblo, para salvarlo, para darle mente misionera y la garantía de que la vida y la fe
libertad y para establecer con Cristo una alianza no caminan de manera paralela. Para evitar cual-
perfecta. El marco interpretativo tiene que ser una quier dicotomía entre fe y vida es necesario leer
expresión de la fe, de la esperanza y de la caridad. la realidad a la luz del Evangelio, con el espíritu
de la Iglesia, en clave de misericordia. Esto hará
Para lograrlo, la Diócesis implementará una meto- que como creyentes y servidores de la pastoral, “la
dología simple que le permita identificar los signos justicia y una vida digna de nuestros pueblos no
del Reinado de Dios que hay en ella, los rechazos a sean solo palabras bonitas, sino que constituyan el
los mismos, las conversiones necesarias y los retos compromiso concreto de todo el que quiere testi-
y desafíos que se descubren en el momento histó- moniar la presencia del Reino de Dios”.
rico diocesano. Este análisis pondrá en evidencia
hechos, fenómenos y acontecimientos que con- 4.3.3. La lectura creyente del diario acon-
mueven, interpelan y provocan a nivel de la juris- tecer
dicción: el PEIP los llama hechos significativos, el
discernimiento de ellos permite reconocer urgen- Este nivel corresponde a las personas individual-
cias que se llevan a al discernimiento comunitario mente consideradas o a grupos, pequeñas comu-
y que en ocasiones se descubrirán como verdade- nidades o sectores parroquiales. Con la misma pe-
ros llamados de Dios. dagogía de Dios, que es la pedagogía de la fe, los
creyentes deben ser iniciados en los métodos y en
A las tareas que resultan como fruto del discer- el arte del discernimiento espiritual. A ellos les es
nimiento evangélico, el PEIP las llama acciones necesario aprender a distinguir las distintas mo-
significativas, que pueden ser periódicas y pro- ciones interiores para determinar si provienen de
gramadas o esporádicas y coyunturales, en todo Dios y constituyen llamados de tipo personal o no.
caso se convierten en compromiso por la construc- Los signos que se viven en la cotidianidad de la vida
ción de un mundo mejor más conforme con el plan cristiana son, por lo general, sumamente discretos
divino y de una Iglesia más parecida al deseo de su y tienen la función de recordarnos el cumplimien-
Fundador. to de los deberes cristianos fundamentales, tal y
como se derivan del propio estado de vida, de la
práctica de los preceptos evangélicos.
35
con el proceso subjetivo de la progresiva inclusión 4. Animar en la fe a todos los miembros de la Igle-
de personas que llegan por el camino de la triple sia Particular con ejercicios espirituales previs-
acción evangelizadora: la acción misionera, la tos, y, sobre todo, por la formación permanente y
acción catequético-iniciatoria y la acción pastoral. profunda en las variadas dimensiones de la espi-
ritualidad misionera y comunitaria.
Cada Iglesia Particular vive estos pasos de acuer-
do con su Plan Global y desde su propia situación, La planificación quinquenal se convierte en una de
dedicando el último año de cada quinquenio para: las publicaciones periódicas importantes de la ju-
risdicción.
1. Actualizar su análisis de la realidad socio-pas-
toral, teniendo en cuenta posibles nuevas varia- Y, dentro del quinquenio, también son importantes
bles y su incidencia en el camino hacia los ideales los años. El primer año de cada quinquenio debe-
que la Iglesia Particular se ha trazado. ría dedicarse al afianzamiento del espíritu general
del quinquenio y a realizar los ajustes estructurales
2. Evaluar los programas seguidos o implementa- necesarios a nivel de jurisdicción. Y cada año, de
dos durante el quinquenio, haciendo especial én- manera comunitaria, con dinámicas que involucren
fasis en los logros a nivel de constitución y vita- y den real participación a toda la Iglesia, en toda ju-
lidad de las comunidades eclesiales misioneras. risdicción, pero también en cada parroquia, se debe
llevar a cabo la programación anual.
3. Planificar, el quinquenio siguiente tomando
como punto de partida el diseño comunitario de Dicho lo anterior, pasamos a la descripción detalla-
una meta diocesana con sus políticas y estrate- da de los pasos del PEIP:
gias.
36
0. LLAMADOS Y
ETAPA
PREVIA ENVIADOS
POR CRISTO
Acento: contemplar a Cristo/ conocer sus
proyectos sobre el Reino
La etapa previa va desde el momento en el cual Las tareas de esta etapa son: la convocación, el
se propone a la Iglesia Particular la asunción del análisis de la realidad socio-pastoral y el discerni-
PEIP, comenzando por el colegio de consultores y miento evangélico comunitario, la sensibilización
el colegio de presbíteros, es decir, por la toma de de las parroquias, la formación de los primeros
decisiones, hasta cuando el presbítero diocesano animadores y la presentación general del itinera-
lo ha asimilado y ha manifestado el compromiso rio.
de ponerlo en práctica.
Una vez tomada la decisión de optar por el proce-
Este tiempo se caracteriza, de manera especial so, su inicio se vuelve tarea de todas y cada una de
porque es aquél en el cual la Iglesia Particular las personas de la jurisdicción.
construye comunitariamente su propio análisis
socio-pastoral. Por lo tanto, es tiempo de muchas Convocación: Es la acción pastoral que se reali-
reuniones y ejercicios comunitarios de análisis y za en cada parroquia, para buscar y para llamar a
discernimiento de la realidad. Estos incluyen un los primeros colaboradores. Se comienza por los
elemento pedagógico y metodológico propio: las más cercanos, los que llevan una visa sacramental
“ejercitaciones”, que se realizan en tres tiempos, de más fuerte, por quienes ya están en grupos apostó-
dos o tres jornadas cada uno, para la asimilación licos y por aquellos que siempre han querido que
progresiva del proceso evangelizador en el espíritu su parroquia crezca y progrese; de igual manera
y la metodología de la planeación prospectiva. se informa a la parroquia en general sobre la im-
plementación de un Plan Pastoral que beneficiará
Esta etapa dedica sus mejores esfuerzos a la con- a todos los miembros de la Iglesia, y de las moti-
gregación de laicos en grupos que pueden llegar a vaciones de la Iglesia Particular al hacer esta elec-
ser comunidades de intensa vida cristiana en los ción.
que ellos reciban o completen su iniciación cristia-
na, de tal manera que puedan difundir el proyec- Análisis de la realidad y discernimiento
to evangelizador en sus parroquias. Ayudados por comunitario: El ejercicio comunitario para el
este primer grupo que ya hizo esta experiencia, estudio comunitario de la realidad socio-pastoral
seguirá todo el proceso evangelizador hasta cons- reviste particular importancia, ya que es uno de los
truir, en un tiempo relativamente corto de unos pilares de la planeación estratégica y debe hacerse
dos años, más o menos, comunidades eclesiales de la manera más inteligente posible. Los grupos
misioneras vivas. que se encarguen de este estudio, al inicio de la
implementación del PEIP, deben ser muy bien
La etapa previa puede durar dos o tres años, de preparados y acompañados.
acuerdo con la realidad pastoral que se confron-
te. Si en la Iglesia Particular ya hay pequeñas co- El discernimiento permitirá, en cada caso, descu-
munidades eclesiales vivas, basta con dedicar el brir con mayor claridad la voluntad de Dios y los
tiempo necesario para la implementación de los medios para cumplirla con la dignidad que mere-
elementos fundamentales. ce.
37
Cada jurisdicción tendrá, entonces, la responsa- próximo quinquenio. Es importante que las juris-
bilidad de diseñar su propio Plan Global con los dicciones sepan, desde el principio, que el análisis
aportes de todos y con las decisiones que se pue- y el discernimiento de la realidad socio-pastoral se
den tomar desde el principio. renuevan y actualizan al final de cada quinquenio.
Durante el primer paso nacen en cada parroquia Una vez constituidos los EDAP, tienen la función
los ministerios especiales, o algunos de ellos. de asimilar la programación diocesana y colabo-
Como por lo regular, se trata de servicios pasto- rar con el párroco en el diseño de la propia, todos
rales que ya se ofrecen en las parroquias (obras de dedican el quinto año del primer paso a varias ac-
misericordia, pastoral de la salud, pastoral juvenil ciones
y vocacional, etc.).
1. Evaluación general del proceso.
Con la participación de quienes avanzan en su
camino de formación discipular, se establecen 2. Revisión y ajuste del análisis socio-pastoral de
o se renuevan las delegaciones y las comisiones la realidad.
diocesanas para animar las distintas dimensiones
y acciones pastorales. 3. Un ejercicio comunitario de discernimiento
evangélico en el ámbito del EDAP.
Antes del cuarto año de este quinquenio, con la
colaboración de los laicos que manifiesten capaci- 4. La planificación del quinquenio que sigue.
dades especiales para la estadística y para la inter-
pretación de fenómenos, de hechos y datos cuan- Celebración del paso
tificables, se constituye en cada jurisdicción un
observatorio de la realidad socio-pastoral, con Semana de la fraternidad
actividad permanente.
Es una gran celebración de la fe y de la vida dioce-
Entre las tareas del observatorio están: manejo sana, se lleva a cabo a nivel sectorial, parroquial y
ordenado de los datos geográficos, históricos, de- diocesano. Su primer objetivo es ser un gran tes-
mográficos y descriptivos que faciliten el conoci- timonio de la alegría que la vida comunitaria sus-
miento de la jurisdicción, de sus parroquias y de cita en la Iglesia. Durante esta semana se hacen
sus instituciones; el seguimiento de las noticias asambleas familiares en todos los sectores de la
más relevantes sobre la situación actual del mun- parroquia y se emplea la ‘lectio divina’ como méto-
do, del país, y de la región; poner a disposición de do para la proximidad a la Palabra de Dios y para
la Iglesia un banco de datos; presentar un análi- la oración profunda.
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2. SEGUIMIENTO
SEGUNDO
PASO DE JESÚS
Acento: Iniciación cristiana
El segundo quinquenio tiene un acento catequísti- ción de comunidades y grupos apostólicos. Su
co con insistencias anuales que motiven a toda la principal labor es acompañar la marcha de las co-
Iglesia Particular a que se realice una conveniente munidades y grupos, velando por la catequesis ini-
revisión sobre el cumplimiento de las tareas pro- ciatoria y formación permanente de sus integran-
pias de la iniciación cristiana: el conocimiento teó- tes. Es importante que el apostolado concreto de
rico y experiencial de la fe y de su adecuada cele- quien coordine este ministerio a nivel parroquial
bración, el aprendizaje integral de la vida en Cristo sea visitar comunidades, a nombre del párroco, y
en coherencia con los criterios del Evangelio, y ayudarle a animar la vida comunitaria de todo el
formación del creyente, para que ore como Cristo pueblo de Dios.
nos enseñó y para que se inserte en la comunión
de la Iglesia. Este paso se distingue, además, por- • Ministerios parroquiales de evangelización y
que promueve la centralidad de la Palabra de Dios misión: Ayudan al párroco a preparar y capacitar
escrita y porque ofrece a todos los fieles un cono- misioneros para las misiones de sector; emiten la
cimiento más ordenado y profundo de la Sagrada carta a la comunidad, entre otras estrategias de di-
Escritura. función de información.
3. COMUNIDAD
TERCER
PASO CON EL MAESTRO
Acento: Experiencia comunitaria
Los cinco años de este paso ponen de relieve e in-
de la gracia, al que se llega por vía de entrega to-
sisten sobre las distintas dimensiones de la vidatal y de evangelización progresiva. A estas alturas
comunitaria que brota de la fe y el bautismo y que,
los sacerdotes ya habrán dado los pasos necesa-
para este momento, muchos fieles deben estar vi- rios para vivir en la unidad. Para este paso, habrá
viendo con provecho. se promoverán experiencias de comunión entre
sacerdotes, para que se entusiasmen por vivir en
El mejor de los signos de este quinquenio es el comunidades presbiterales que reflejen la unidad
presbiterio diocesano unido por fuertes vínculos en la diversidad, la caridad en la alegría y la solida-
de caridad y solidaridad. También este es un don ridad en la acción pastoral y en las pruebas, procu-
43
rando una comunión de bienes al igual que la co- El congreso eucarístico diocesano
munidad de los apóstoles, también con el Obispo
diocesano, tal y como se contempla en el libro de La celebración de la comunión de las personas tie-
Los Hechos. ne su culmen en la Eucaristía como sacrificio pas-
cual, banquete fraterno y presencia real de Cristo.
Estos años deben ayudar a todos los fieles a cre-
cer en el sentido comunitario y a experimentar la El congreso eucarístico diocesano se realiza para
urgencia por la unidad que Cristo quiere para to- promover la conciencia de la grandeza de la Eu-
dos los bautizados. Este testimonio será uno de los caristía y la eficacia de su banquete sacrificial. De
medios privilegiados para convocar a los alejados esta manera, el congreso eucarístico se sitúa entre
y para abrir las puertas del proceso evangelizador. los últimos pasos del proceso, explicando y cele-
Este testimonio ha de servir también para que se brando el que concluye, y preparando y animando
incrementen los lazos de caridad con los cristianos el que comienza. Entre los objetivos del congreso
que se han separado de la Iglesia y con las perso- también está el fomentar la participación de un
nas que viven en otras experiencias religiosas. mayor número de fieles en la celebración domini-
cal, en todo el territorio diocesano y, la participa-
Las estructuras que nacen en este quinque- ción plena, consciente y activa de todos los bauti-
nio zados en ella. En este sentido, también el congreso
eucarístico puede entenderse como una misión
Cada jurisdicción evalúa las estructuras existentes que llama a la madurez en la fe a quienes han reci-
y establece algunas propias que pueden servir a bido el anuncio salvador de Cristo.
los propósitos del proceso diocesano. Este sería el
momento para crear organismos diocesanos que El congreso eucarístico se prepara y se celebra
promuevan el diálogo con los demás cristianos, durante un año, de acuerdo con las normas vigen-
con otras religiones y con otras culturas, dotándo- tes para este tipo de eventos. Es convocado por el
los de recursos convenientes. Obispo diocesano, tiene tres momentos importan-
tes, que son: la preparación o precongreso; la cele-
Este paso sirve para revitalizar el comité o minis- bración y el poscongreso. El congreso mismo tie-
terio de pastoral familiar y, eventualmente, para ne varios tipos de actividades: unas de formación
encargarle nuevas funciones. En muchos lugares, académica, tanto al nivel pastoral como litúrgico e
por el número de familias que realizan los ideales incluso bíblico y teológico; otras que favorezcan la
de familia cristiana, se pueden constituir comuni- comunión fraterna y el encuentro de muchos fie-
dades eclesiales misioneras de familias les, incluso artísticas y culturales; y otras propia-
mente celebrativas.
Celebración del paso
4. ENVIADOS POR
CUARTO
PASO EL SEÑOR
Acento: Misión
El cuarto paso es un tiempo de consolidación de sia y de la existencia cristiana. Para este momento
todo el PEIP en cuanto a su objetivo primero de se espera que haya muchas comunidades eclesia-
expresar la naturaleza evangelizadora de la Igle- les misioneras en todas las parroquias y que sus
44
miembros se estén renovando en Cristo continua- de los temas que tratará el Sínodo, en la redacción
mente por la caridad fraterna y la Eucaristía. Esta de los instrumentos de trabajo, la realización de
etapa anima más el compromiso cristiano de los las consultas previas al interior y al exterior de
evangelizados para los apostolados de anuncio y la jurisdicción, el establecimiento de las normas
convocatoria a la fe y los procesos de formación sinodales, la ejecución de las asambleas sinodales
cristiana, como para la realización de acciones de y su correcta conservación, archivo y ejecución de
clara incidencia en los múltiples tejidos de la so- sus mandatos, etc.
ciedad, incluyendo estructuras de la vida política y
de gobierno, los cuerpos legislativos, las cortes, el Celebración del paso
sistema judicial, la cultura y la educación, etc.
Sínodo Diocesano
Para este tiempo deben de haber surgido laicos su-
ficientemente formados en la fe y en los criterios El Sínodo Diocesano, al vértice de las estructu-
de vida del Evangelio y de la Doctrina Social de ras de participación de la Diócesis, ocupa el lugar
la Iglesia, hábiles para ocupar puestos directivos primario. Se rige según las normas del Derecho
en instituciones de servicio social y de gobierno, Canónico y es una celebración de la unanimidad
en las ramas legislativa y judicial, así como en en la fe y en la misión católicas, de la fraternidad,
empresas y en el comercio. Estos laicos vivirán su de la comunión y de la búsqueda comunitaria de
compromiso en la sociedad como misión, con la la voluntad de Dios con respecto a su Iglesia. Es
consciencia de ser enviados por Cristo a evange- convocado por el Obispo diocesano, después de
lizar las estructuras que conforman y determinan escuchar el consejo presbiteral. Entre los motivos,
la sociedad, desde adentro. Por su parte, la Iglesiael Obispo también tendrá en cuenta la necesidad
diocesana habrá invertido sus mejores esfuerzos y de promover una pastoral de conjunto, de aplicar
recursos, en la formación y capacitación de estos normas u orientaciones superiores en el ámbito
laicos de alta incidencia social. diocesano, los problemas particulares de la Dió-
cesis que necesiten de una solución compartida
Las insistencias de cada año recuerdan dimensio- y la necesidad de una mayor comunión eclesial.
nes del carisma misionero de la Iglesia y de todos Llegan a él quienes han sido formados durante un
los bautizados y esperan servir para que toda la tiempo considerable y llegan con un conocimiento
Iglesia Particular se renueve en este compromiso, reciente de la realidad socio-pastoral de la juris-
cuya forma es la salida misionera, cuyo espíritu es dicción. Todos se ubican en el gran contexto de la
el del celo apostólico y cuyo motor intrínseco es Iglesia Universal y en el marco de la aplicación del
la Eucaristía y la vida concreta en una comunidad Concilio Vaticano II y del Magisterio posterior a él.
eclesial misionera.
Buscan desde un camino común sinodal las vías
Las estructuras que nacen en este quinque- que Dios Nuestro Señor le señala a la Iglesia Par-
nio ticular en sus circunstancias concretas. Su fun-
ción no es la de repetir textos ya escritos, ni la de
Durante este quinquenio se refuerzan las la simple elaboración de unos nuevos. Su tarea es
actividades del Observatorio Diocesano de la ver con mirada de fe lo que es la voluntad de Dios
Realidad Socio-Pastoral, cuya tarea será importante y proponer a la Iglesia horizontes de comprensión
en la preparación del Sínodo Diocesano. Desde y criterios claros de acción, señalando objetivos
el segundo año del quinquenio se comenzará la comunes. Sus resultados esperados tienen que ver
preparación del Sínodo Diocesano, de tal manera directamente con el Plan Global de Pastoral para
que la llegada del mismo no sorprenda a nadie. Se el periodo que sigue; y con el esclarecimiento y la
necesitarán de algunas estructuras provisionales, aplicación a la jurisdicción de distintos elementos
como la Secretaría del Sínodo Diocesano, relativos a la doctrina y a la moral católicas, así
con el objetivo de acompañar al Obispo en la como a la disciplina eclesiástica.
metodología de selección y en la selección misma
45
4.5. Centros y dimensiones de la pastoral a ejercer ministerios en la Iglesia, incluso los más
sencillos, provengan de comunidad eclesial mi-
La Iglesia ha reconocido tradicionalmente tres di- sionera (CEM) que los acompañe en su formación
mensiones de la acción pastoral: la pastoral pro- permanente y que les ayude a interpretar conti-
fética y ministerio de la Palabra; la pastoral litúr- nuamente sus experiencias pastorales y a evaluar
gica o ministerio del cultivo divino; y la pastoral su compromiso.
caritativa, comunitaria y social, o ministerio de la
caridad. Muchos de estos ministerios se interrela- Con estas indicaciones queda claro que ya no
cionan y complementan. Algunos solo pueden na- hablaremos más de “niveles” de la acción pasto-
cer cuando se han cumplido las metas de otros y ral sino de “centros y dimensiones” de la misma,
unos ponen condiciones que faciliten el ejercicio hay que subrayar que los ministerios que tienen
de otros. que ver con la salida misionera ocupan el primer
frente de trabajo pastoral. A estos los siguen los
El PEIP prefiere llamarlas dimensiones de la pas- ministerios que reciben el fruto de la acción misio-
toral, porque quiere dar a entender que entre ellas nera, la fe y la conversión iniciales y que tienen la
hay una unidad múltiple y sólida. Y, quiere des- tarea de llevarlas a su madurez. El primer centro
tacar que en ellas existen dinámicas y relaciones pastoral (centro pastoral para la fe y la evan-
que conviene tener en cuenta para una mejor com- gelización) está conformado por la catequesis,
prensión de todo lo que les concierne. la formación permanente en la fe y la formación
especializada en diversos campos; un segundo
En cuanto el PEIP hace opción radical por la co- centro (centro pastoral para los estados de
munidad en concreto y por una espiritualidad de vida de los fieles) agrupa las dimensiones y/o
comunión, por la salida misionera y por una espi- los ministerios que se refieren a las personas en la
ritualidad misionera, propone a las Iglesias Par- Iglesia, de acuerdo con su edad o con su estado de
ticulares que, como criterio habitual, quienes van vida; en el tercer centro pastoral (centro pasto-
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ral para la comunión y participación) se re- serían: el ministerio para la acción misionera, el
únen las instancias y las estructuras que permiten ministerio de catequesis, el ministerio de anima-
a las personas vivir los ideales de la vida cristiana ción comunitaria, el ministerio de liturgia y el mi-
en comunión y recibir todas las ayudas necesarias nisterio de pastoral caritativa y social; asimismo,
para la misión; y el cuarto centro pastoral (cen- podríamos considerar como especializados a los
tro pastoral para la evangelización de lo so- siguientes: el ministerio de pastoral de las comu-
cial) se dedica a todos los ministerios que tienen nicaciones y de las TIC, el ministerio de pastoral
que ver con la irradiación de la luz de las gentes de la salud, el ministerio de la pastoral educativa.
sobre el mundo en el que vivimos y al que la Iglesia Pero también hay unos ministerios que siempre se
quiere iluminar con la claridad de Cristo: encon- ejercen en dependencia de uno de los principales
tramos los ministerios que tienen que ver con las o necesarios, como, por ejemplo: los ministerios
comunicaciones, la educación, la salud, el ejercicio de la música y el canto litúrgico, los lectores, los
de la misericordia en las obras de caridad, la pro- servidores del altar y los ministros extraordinarios
moción humana, la evangelización de las estructu- de la comunión, que pertenecen al ministerio de
ras sociales, etc. liturgia.
Cada centro pastoral es un núcleo a partir del cual Hay unas dimensiones pastorales en las que con-
se despliegan determinadas acciones, desde el fluyen la acción de diversos ministerios pero que,
cual se indica algunos caminos importantes para en sí mismas, pueden abordarse de distintas ma-
la Iglesia y al cual se retorna para recibir soporte neras, incluso sin recurrir a un ministerio espe-
teórico-práctico y fraternal-comunitario. cializado. De esta manera, surgen a las que cono-
cemos como pastoral, infantil, pastoral juvenil y
Las dimensiones de la acción pastoral pueden dar pastoral familiar.
origen a ministerios o no. Conviene proponer una
distinción practica entre ministerios principales La pastoral de la vida consagrada y la pastoral sa-
y ministerios especializados, que cada jurisdic- cerdotal son servicios eclesiales especializados, e
ción podrá acomodar y ajustar a sus necesidades. incluyen la pastoral vocacional para estos dos es-
A los que se les podrían considerar principales, tados de vida.
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Las dinámicas de la acción pastoral en una Iglesia ro de Cristo, todo el conjunto se pone en marcha.
Particular son el resultado de una fuerte, firme y Este es el camino por el que se edifica la personali-
sólida espiritualidad misionera. Si los creyentes, dad cristiana, se constituyen las comunidades que
llenos del Espíritu Santo, están verdaderamente el Señor quiere y se pone en marcha la misión de
contagiados y convencidos del mandato misione- hacer un mundo nuevo y mejor.
5. PONGÁMONOS
CAPÍTULO
EN CAMINO
El proceso evangelizador se desarrolla por y con dos, es decir, los que aman. El motivo de la salida
personas concretas y libres, que tienen historias misionera es el amor.
individuales propias, búsquedas y aspiraciones
que la Iglesia quiere acompañar, respetando sus Al hablar de misión, la Iglesia Particular que sigue
ritmos ofreciéndoles, simultáneamente, su testi- el PEIP entiende en primer lugar la salida hacia
monio y la luz de la Palabra de Dios que ilumina y las periferias, tanto geográficas como existenciales
da sentido a las situaciones más diversas. El PEIP y se propone como objetivo no remoto, la coope-
ha sido diseñado para integrar los procesos, ob- ración misionera con las Iglesias Particulares más
jetivos diocesanos y parroquiales, que se orientan necesitadas de evangelizadores. Se inicia inme-
según su planeación, planificación y programa- diatamente la experiencia de la misión ad gentes,
ción propias, con el proceso de la evangelización invitando a las Iglesias Particulares que ya tienen
de las personas. La salida misionera entendida acciones pastorales en este sentido, a compartir
como opción y como permanente disposición de con las demás su experiencia misionera. Se darán
los discípulos misioneros entusiastas, evangeliza- a conocer los tipos de convenios que se pueden
dos y evangelizadores, puede resolver la situación establecer entre Ordinarios en casos de envío de
de empalme e interacción entre lo objetivo y sub- presbíteros o laicos y los alcances de la colabora-
jetivo. La acción misionera prevé, dispone y tiene ción pastoral que se ha de prestar.
múltiples formas de echar las redes y sembrar la
Palabra, porque trata de llegar a muchas perso- 5.1.2. Misión evangelizadora
nas distintas. La Iglesia Particular es evangelizada
cuando se evangelizan las personas. Este capítulo Con el fin de implementar la opción fundamental
aborda algunos asuntos pastorales útiles para el por el proceso evangelizador, se ha previsto que la
camino, sin pretender agotarlos. primera gran celebración diocesana de paso sea
una MISIÓN EVANGELIZADORA. Este es uno de
5.1. Misiones en el PEIP los instrumentos más eficaces para conducir a las
personas al necesario proceso de iniciación cristia-
5.1.1. La misión universal o misión “ad gen- na y para convocarlas a conformar comunidades
tes” vivas, fraternas y misioneras. Al finalizar la eta-
pa previa se realizará una misión kerigmática en
El Señor le pide a su Iglesia y en ella a sus discípu- toda la Diócesis, en todas las parroquias, en todos
los que vayan a todos, a todo el mundo, a todas las los sectores de las mismas escogidos para tal fin.
culturas, a todas las gentes, a los que no tiene fe, Esta misión evangelizadora con la que se convoca
para predicar la Magnífica Noticia y para enseñar a las personas para que se abran más y mejor a
todo lo que Él ha revelado. Esta es la misión y en la Palabra de Dios, tengan un encuentro con Cris-
esto consisten sus órdenes. Solo entienden la en- to que cambie su vida, se congreguen en torno de
vergadura de la misión quienes están evangeliza- los ideales de la iniciación cristiana y se pongan en
48
el camino de los discípulos misioneros, se llama de la misión, la distribución de los equipos evan-
también misión kerigmática porque está diseña- gelizadores que normalmente son de dos perso-
da para que el único mensaje que se transmita sea nas cada uno, la distribución de las casas que co-
el anuncio ungido y testimonial del amor infinito rresponden a cada equipo, los horarios de visita,
del Padre y de la entrega sin par de Nuestro Señor los materiales impresos, lugares de encuentro y
Jesucristo por nosotros, por su amor, para estar la celebración de la clausura.
siempre con nosotros como nuestro mejor amigo
y compañero; y se llama también misión de sector • La misión se desarrolla solo en el sector o en los
porque se prepara de tal manera que en las parro- sectores elegidos y consta de visitas familiares,
quias muy grandes o donde no haya misioneros reuniones durante la misma misión para profun-
suficientes, abarque solo uno o unos pocos secto- dizar y ejercicios especiales de oración para po-
res. Para diferenciar esta misión de la misión ad ner la misión y encomendar sus frutos a la gracia
gentes, podría llamarse misión ad intra o hacia el de Dios
interior de la Iglesia Particular.
1. Las visitas a las familias tienen por objetivo faci-
La misión kerigmática se dirige a todos los fieles litar el encuentro con Cristo de las personas que
del sector o de los sectores elegidos para su reali- acogen a los misioneros, como el único camino
zación, en los cuales se encontrarán toda la gama para que se suscite la fe y la conversión. La visita
de posturas con relación a la fe. A unos los llamará inicia y concluye de modo muy humano y frater-
a la fe y a otros a revitalizarla y a renovarse en ella nal. El inicio del diálogo es sencillo, respetuoso y
o a crecer de acuerdo con la voluntad del Señor. La fraterno. Finalmente, se hace una oración pausa-
misión evangelizadora ordinariamente se lleva a da y profunda que invite al Señor estar siempre
cabo en ocho o nueve días, teniendo en cuenta que presente. En la despedida y como resultado de
su diseño y ejecución sigue el esquema tradicional la visita se deja en cada casa un plegable digno
en tres momentos: premisión, misión y posmisión. y bien editado, elaborado por la parroquia con
base en algún modelo diocesano, que contenga
• La premisión corresponde al párroco y a los sa- algo del mensaje kerigmático y alguna informa-
cerdotes y diáconos permanentes que lo acom- ción de la Diócesis y la parroquia; este plegable
pañen. En segundo lugar, corresponde al EPAP servirá para que algunos de los miembros de la
o en el caso de la primera misión, al equipo que familia puedan repasar el anuncio y se prolongue
prepara el nacimiento del EPAP, la elección del el efecto kerigmático en esa casa. La visita debe
sector y la previsión de todo lo necesario. Y en durar entre veinte y treinta minutos; es prudente
tercer lugar, en comunión con los anteriores a programar las visitas domiciliarias cada cuaren-
los misioneros. La premisión dura entre uno y ta y cinco minutos.
dos meses y se propone las siguientes metas:
2. Las reuniones que se preparan durante la misión
1. La sensibilización de los habitantes del sector son espacios para los que se han sentido tocados
o de los sectores que se van a misionar. Los ve- por la gracia de un primer encuentro con Cristo lo
cinos del sector se encuentran sensibilizados profundicen. Se preparan tantas reuniones cuan-
cuando esperan con serena alegría o con alguna tas se crean necesarias para reforzar la experiencia
inquietud la visita de los misioneros. kerigmática y para mejorar logros con relación a
las metas del kerigma. La reunión se desarrolla de
2. La capacitación de los misioneros en el minis- manera sencilla y el signo más importante se da al
terio y el arte de la transmisión de la fe por la inicio, luego se puede proceder a un compartir de
predicación del kerigma, instruidos cuidadosa- las experiencias de la visita por parte de algunos
mente en tres dimensiones: teórica, práctica y de los asistentes, seguidamente se pasa a uno de
espiritual; las capacitaciones no son ni solo teó- los temas del kerigma privilegiando la invitación
ricas, ni solo prácticas o de taller, son experien- a recibir el amor de Dios y a acoger a Cristo como
cia real del kerigma para poder llevar a otros su Señor en el corazón, dando a la gente espacios
vitalidad y su frescura. respetuosos de silencio. Finalmente se comparten
3. La preparación de todo lo relativo a la logística experiencias y se hacen oraciones comunitarias
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entre las que no debe faltar la manifestación ex- lo y se vuelve un misionero de tiempo completo.
terna del propósito de acoger al Señor, adherir a Se pueden promover campañas que estimulen la
Él y ponerse en su seguimiento. misión persona a persona, logrando que los que
resultan tocados por Dios en el diálogo amistoso
3. La oración para encomendar la misión y sus fru- frecuente con un evangelizado, se inserten en los
tos a la gracia de Dios es esencial y nunca puede procesos parroquiales. En consecuencia, se debe-
faltar, se puede insistir en las peticiones durante ría de disponer de un ministerio capacitado para
la celebración de la Eucaristía, pero sobre todo se dar atenciones especializadas y seguimiento per-
trata de la oración intensa de todos los involucra- sonalizado a quienes llegan al proceso por este
dos en la misión, llena de fe y de la conciencia de medio. Los mensajeros son misioneros; su minis-
que es el Señor quien pone palabras de vida en la terio se realiza en la visita domiciliaria permanen-
boca de los predicadores, quien mueve los corazo- te, ellos son los que, cuando sean suficientes harán
nes y quien lleva todas las cosas a buen fin. En los que la misión permanente sea una realidad con-
ambientes que convenga se podría rezar el Rosario creta y no solo un deseo.
todos los días por las calles del sector que se evan-
geliza. 5.2. Retiro kerigmático: Encuentro con
Cristo Puerta, Camino y Pastor
• La posmisión se realiza semanalmente con la
ayuda de doce catequesis kerigmáticas, a las que Al final de la misión o al final de las catequesis ke-
se le pueden llamar encuentros con Cristo, Puerta rigmáticas, se puede ofrecer un retiro kerigmático
de las ovejas, que refuerzan y tratan de garantizar o de impactos, bien preparado y conducido, para
el logro de las metas de la acción misionera: la fe ayudar a los fieles a realizar o restablecer su en-
y la conversión iniciales. Además de las reuniones cuentro personal, real, amplio, cierto, profundo y
hay que procurar que se multipliquen los diálogos bien cimentado con el Señor. Este retiro se diseña
pastorales con las personas que están haciendo la de tal manera que interpele y motive a los partici-
experiencia, de tal manera que, tengan espacios pantes, para que ayude eficazmente a suscitar o a
amistosos en los que puedan conversar y tratar de reforzar una respuesta vital, sincera y transforma-
resolver sus inquietudes, recibir consejo, renun- dora, de cada uno, a la Palabra de Dios. Quienes
ciar a sus pequeñas o grandes idolatrías, obtener acogen la Magnífica Noticia del Reino de Dios de
respuestas a sus objeciones fundamentales, etc. La corazón, reciben y experimentan el amor incondi-
posmisión es un tiempo que sirve como antesala cional y misericordioso del Padre, reconocen que
del camino o itinerario para la iniciación cristiana su vida y su historia personal necesitan la inter-
de los adultos, para el cual debe preparar y dispo- vención salvadora de Jesús, y advierten en su in-
ner a quienes reencuentran la fe y comienzan su terior un deseo vivo y activo de seguir conociendo
vida de discípulos, hasta cuando se integren ple- a Jesús, de hacerse sus discípulos y de ponerse en
namente en la comunión y la misión católicas. camino con Él.
La misión se prolonga hacia la educación de la Se sugiere que este retiro kerigmático se denomi-
fe y la conversión iniciales, por medio de las ca- ne “Encuentro con Cristo Puerta, Camino y Pas-
tequesis en la iniciación cristiana y por medio de tor”, el cual se preparará de forma que permita y
la formación permanente en la fe, que es también suscite, con la ayuda de la gracia la experiencia de
conversión permanente, que quiere llegar hasta la Nuestro Señor Jesucristo, como la Puerta (Jn 10,
plena madurez en Cristo. La misión evangelizado- 9), por la cual tenemos acceso al Padre y al miste-
ra no termina. rio íntegro de la fe y del amor; el Camino (Jn 14, 6)
por el que vamos a recorrer la senda que nos lleva-
5.1.3. Misión cotidiana persona a persona rá a la madurez en la fe y nos conducirá a la Ver-
dad y a la Vida; y el Pastor (Jn 10, 11.14) bajo cuyo
El que es sensible al amor de Dios y es sincero en cayado y cuyos cuidados queremos vivir nuestra
su fe, experimenta una urgencia impostergable de vida entera, que nos acogen en su redil y nos invita
comunicarlo a otros. Cuando uno sabe lo que es a compartirlo todo con Él, incluso su misión.
kerigma, está siempre disponible para compartir-
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Para preparar las actividades y los horarios del respuesta personal al Señor, hablándole since-
“Encuentro con Cristo Puerta, Camino y Pastor”, ramente y de corazón. Esto se logra cuando se
tener en cuenta que se trata de un acontecimiento maneja con maestría el silencio sagrado, aquel
único en la vida de los asistentes; emplear todos espacio que sirve para facilitar la comunicación
los medios disponibles para generar un impacto con Dios, en la fe. En algunos de los anuncios,
positivo sobre los participantes, la predicación y es recomendable que el predicador incluya con
la actividad deben tocar todas las dimensiones de sabiduría y sin exageración, breves espacios de
la persona, su mente y su corazón, sus pensamien- silencio orante que ayuden a sus participantes
tos y sentimientos, sus relaciones con Dios, con los a tener, desde la misma escucha de la Palabra,
hermanos, consigo mismo y hasta con el mundo; momentos de intimidad con el Señor; y por lo
recuérdense e inclúyanse siempre las siguientes mismo, el retiro debe ofrecer espacios más am-
dimensiones: plios de desierto y de silencio total, en los que se
pueda efectuar más ampliamente este ejercicio.
• Llamada de Dios: la fe viene de la predica-
ción de la Palabra de Cristo 4. La insistencia final sobre la necesidad de poner
esta experiencia en palabras que expresen lo que
El retiro dedica sus mejores espacios a la predi- cada uno ha captado y cree. El anuncio explíci-
cación de la Palabra, el ministerio de predicar los to de Cristo debe incluir elementos explicativos
ejercicios espirituales habrá de integrar armonio- acerca de la manera cómo cree en la Palabra, se
samente los siguientes elementos: acoge en el corazón y cómo se confiesa con los
labios. Se trata de algo muy sencillo, el recién co-
1. Un estilo profético que no olvida que quienes nocido y nuevo buen amigo es Jesús, y sus nue-
hablan en nombre de Dios y por mandato suyo lo vos amigos deben poder expresar con palabras
hacen porque son testigos de lo que están anun- propias lo que Él les manifiesta; para esto sirve
ciando y se sienten enviados. Es una predicación el trabajo en grupos.
centrada en la Palabra de Dios, recibida y acogida
antes en la vida de quien la proclama, exponien- • Respuesta personal de cada uno: La fe vie-
do la lógica de los textos que lee y explicando sus ne del oído
palabras, no las ideas del predicador. Se trata de
un anuncio de algo que quien predica ya ha ex- EL retiro kerigmático se caracteriza porque ofre-
perimentado, de tal manera que se acompaña de ce algunos espacios de silencio o de desierto a los
algunos elementos de tipo testimonial siempre y participantes para que escuchen con profundidad
cuando no llamen la atención sobre el propio yo la Palabra del Señor, lo encuentren a Él y conver-
y no tengan finalidad emotiva o autorreferencial. sen con Él en la fe. Para hacer más fecundos estos
momentos de oración hay que ayudar un poco a los
2. La exhortación fraternal explícita, dirigida a ejercitantes para que entren en diálogo con Dios,
quienes reciben el mensaje, para invitarlos a ex- conviene preparar fichas con indicaciones senci-
perimentar en ese mismo momento el amor que llas sobre lo que se debe de hacer durante esos ra-
se predica, y a recibir en el corazón el misterio tos de desierto y con unas cuantas preguntas que
que se está anunciando. Cuando se predica que favorezcan los procesos personales de adhesión a
Dios es un Padre que nos ama entrañablemen- Cristo; garanticen una experiencia autentica del
te se pide tratar de experimentar y que sientan ministerio que se percibe gracias a las mediacio-
ese amor; o si se anuncia la Pasión de Cristo por nes de la Palabra (objetiva) y de la fe (subjetiva); y
amor y para remediar nuestra situación, se pro- que lleven a la elaboración de propósitos concretos
cura que todos den a Cristo la ocasión de tocarlos de conversión y seguimiento de Jesús. La Palabra
profundamente con su presencia que conmueve de Dios es más que el texto escrito, es Cristo mis-
y que rompe cadenas, da sentidos nuevos a la mo; y el Espíritu Santo es simultáneamente Autor,
existencia, resuelve los temores, sana las heridas Alma e Intérprete de la Palabra escrita para que la
profundas, aclara ciertas dudas, etc. Iglesia reciba la sabiduría que lleva a la salvación
mediante la fe en Cristo Jesús.
3. La invitación a los presentes para que den una
51
• Trabajo en grupos: discernimiento y con- podrían ser tres sesiones nocturnas semanales
fesión de fe durante cuatro semanas, o una sesión nocturna
diaria durante doce días.
Para mejor asimilación de los contenidos de la
predicación, para que las personas se abran unas 5.3. Encuentros con Cristo, Puerta
a otras progresivamente y para que encuentren es- de las ovejas
pacios en lo que puedan hacer sus primeras con-
fesiones de fe, se programan algunos encuentros A los tocados por la gracia del primer anuncio, o
de grupo, acompañados por un servidor que los kerigma, predicado con ocasión de la misión evan-
oriente a la reflexión y los estimule en el logro de gelizadora, o experimentado en el retiro kerig-
las metas del retiro. El ideal al que hay que ten- mático, se le reúne durante doce semanas. Estos
der es que todos los participantes alcancen a com- encuentros se prepararán de tal manera que sean
partir con sus compañeros algo de lo que captan y verdaderos encuentros con Cristo y tiene por ob-
creen, o lo que han vuelto a creer, por el encuentro jeto afianzar las metas de la acción misionera, es
personal que han tenido con el Señor, en la fe. decir, la fe y la conversión iniciales. Con estos en-
cuentros se espera que los asistentes comprendan
• Respuesta comunitaria: nuestra fe se ce- el valor de reservar semanalmente un espacio de
lebra tiempo, donde se aprende que el encuentro sema-
nal es un encuentro con Jesús y que necesita de un
El retiro kerigmático prevé unos espacios para la proceso convenientemente prolongado en el tiem-
celebración de la fe. Conviene que el primer mo- po, para asimilar todo lo que ha sido revelado por
mento celebrativo después de los anuncios fun- Dios en Cristo. Se aprende además que el camino
damentales, sea una celebración de la reconcilia- que se ha emprendido al pasar libremente por la
ción o celebración penitencial; en esta celebración puerta, es un regalo de Dios, el tesoro escondido
profesamos con fe sincera que la misericordia del en el campo o la perla de gran valor, por las cua-
Señor es mayor que nuestros pecados y le damos les vale la pena dejarlo todo y cambiar la forma de
gracias porque nos da la posibilidad de reconcilia- vivir que se ha tenido hasta el momento. La meta
ción y salvación en Cristo, por su Misterio Pascual. de los encuentros con Cristo es dejar a las per-
sonas suficientemente pastoreadas como para que
Para la conclusión del retiro conviene preparar asuman con entusiasmo el camino de la catequesis
una gran celebración de fe, integrada con Eucaris- de iniciación cristiana.
tía; su objetivo es exaltar y proclamar la fe que se
despierta, o se recupera, expresándola como una 5.4. El proceso comunitario
decidida opción por Cristo, Puerta, Camino y Pas-
tor. Una de las características del PEIP es su opción
por la constitución de pequeñas comunidades de
El PEIP tiene en cuenta que por la índole de las fieles en las que los fieles experimentan de manera
personas y por sus circunstancias, conviene ofre- cercana y concretamente los ideales comunitarios
cer distintas modalidades de retiro: de la Iglesia. Se trata de comunidades en las que
los discípulos misioneros reciben su formación
1. Retiro clásico, realizado durante un fin de permanente y fomentan su encuentro con Jesu-
semana entre viernes por la noche y domingo a cristo. Así los discípulos se hacen en la comuni-
media tarde. dad, en ella se fortalecen y se capacitan, por la ora-
ción común, por la formación continua y gracias
2. En dos jornadas distintas, ya sea en un par al acompañamiento de los hermanos, para salir
de días sucesivos o con ocho días de separación. en misión; retornan a ella de la misión y desde las
En este caso, la segunda jornada comienza con la periferias a las que ella los lleva, para compartir
celebración penitencial. su experiencia, volverla oración, evaluarla y recar-
garse de nuevo.
3. Se podrían ofrecer distintas modalidades
para quienes no disponen de jornadas enteras, Se llega a ser comunidad solo después de culmi-
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nada la iniciación cristiana de las personas que la estacionemos en un concepto sino que nos remite;
integran, esta es una de las dimensiones del pro- es el espacio al que se ingresa por la práctica del
ceso de iniciación a la vida cristiana, reconocemos silencio de la fe y con las ayudas de la serenidad y
que en el corazón mismo del Evangelio está la vida la sencillez.
comunitaria y sabemos que la catequesis capacita
al cristiano para vivir en comunidad y para parti- En la oración se conoce cada vez más y mejor este
cipar activamente en la vida y misión de la Iglesia. misterio, que siempre será mayor que nosotros y
El aprendizaje de la vida comunitaria o de la co- que nuestras búsquedas, por lo cual será siempre la
munión es uno de los frutos más exquisitos de la fuente de las máximas alegrías; pero en la oración
iniciación cristiana. La vida comunitaria es reflejo también se llama y se toca a la puerta de la infini-
y efecto de la vida divina del Padre, del Hijo, y del ta misericordia, siempre dispuesta a perdonar y a
Espíritu Santo en las personas humanas, creadas a reconciliar, a restaurar y a dar crecimiento. La ora-
imagen de Dios. La familia humana fue creada al ción que se hace íntima y sinceramente, en la que se
inicio de todas las obras de Dios para reflejar ese vive del intercambio dialogal entre personas, susci-
misterio de unidad en la diversidad. ta en primer lugar, el deseo ardiente de que todos
los que nos rodean conozcan y amen al Señor, y en
El surgimiento de las comunidades eclesiales misio- segundo lugar la certeza de haber recibido una mi-
neras CEM), su formación y su compromiso apos- sión personal para construcción de un mundo me-
tólico son parte esencial del proceso evangelizador jor, según los criterios del Reino de Dios.
y dimensiones transversales al diseño general del
itinerario diocesano. El surgimiento de estas comu- Hay que tener en cuenta que uno de los fines espe-
nidades depende de dos condiciones, que se hayan cíficos de los ejercicios espirituales es la elección o
cumplido las metas de la acción misionera y que la la enmienda de la propia vida y estado. Estos ejerci-
catequesis haya iniciado convenientemente a los cios son uno de los servicios más importantes en la
creyentes en la fe y la vida cristiana, en la comunión pastoral juvenil y vocacional porque son el espacio
y en la misión católicas. Las comunidades son uno concreto y objetivo en el cual los jóvenes, exponién-
de los tesoros más preciosos de cada parroquia; los dose a la Palabra de Dios, en ambiente de oración y
hermanos en las comunidades, deben estimularse de discernimiento, encuentran la voluntad de Dios
continuamente en el amor sincero por el Papa, por y la fuerza para seguirla.
el Obispo y por el párroco; deben lograr que sus
miembros se sientan vivos en la caridad y poyados La diversidad del mundo presente es un reto inte-
en sus obras de misericordia, los domingos todos resante y debe ser afrontado con entereza y plena
participan de la misma celebración eucarística y es conciencia por miembros de las comunidades ecle-
deseable que algunos cumplan ciertos ministerios siales, bien educados en la fe y en la Doctrina So-
en ella. cial de la Iglesia, mediante procesos diseñados en
el tiempo y con las dinámicas del itinerario evan-
5.5. Ejercicios espirituales y ejercitaciones gelizador.
Estos encuentros pre-kerigmáticos son profun- 3. Respuesta personal y ecos del anuncio
damente antropológicos y existenciales, porque • Se hace entrega del material preparado (los
preparan al hombre al encuentro con el hombre, a asistentes, en un momento de recogimiento,
volver sobre sí mismo, a profundizar en su propio realizan la interiorización, que es un dialo-
misterio, y este es el secreto de la preparación pre- go personal con el Señor acerca de lo que Él
kerigmática o del primer anuncio. le ha comunicado por medio de la temática
expuesta. Quienes asisten a la catequesis,
A la luz de estas reflexiones, y como preparación a reflexionan sobre lo que dicho mensaje re-
escuchar desde la profundidad de la vida el anun- presenta para su crecimiento personal y su
cio del kerigma, sugerimos que para los diálogos camino de seguimiento a Dios).
propios del primer anuncio o prekerigmáticos, los • Luego de un tiempo prudente de reflexión,
catequistas y evangelizadores se ejerciten de la cada uno de los asistentes responderá las
mejor manera para hacer a sus oyentes estos cues- preguntas planteadas.
tionamientos sobre su propia vida y sobre el modo
que la han vivido hasta ahora. Muchos de los asis- 4. Compromisos
tentes han venido buscando entre penumbras la • Se mencionan los compromisos, sabiendo
respuesta a sus profundos interrogantes que, casi que estos mismos servirán para socializar en
siempre son de tipo existencial, más que de tipo la siguiente catequesis acerca de la experien-
intelectual o cultural. cia realizada.
EL HOMBRE
dos: ya sea entre los que nunca hablan y soportan,
Las decisiones que tomamos o entre los culpables de los errores e injusticias
que se difunden.
Los grandes desequilibrios que afectan y fatigan
nuestro mundo moderno, encuentran sus raíces Es una verdad innegable que nuestra existencia
verdaderas en los grandes desequilibrios que afec- individual se debate constantemente entre de-
tan lo profundo de nuestro corazón humano. Lo cisiones que comprometen todo lo que somos y
que cada uno de nosotros hace u omite, afecta en creemos. Cada uno de nosotros necesita descubrir
profundidad nuestro equilibrio moral y social. Y en dónde radica el sentido profundo de nuestra
aunque en la teoría es posible que uno pretenda propia existencia en este mundo, y cuál es el norte
ser indiferente, en la práctica, la indiferencia es ya adecuado en el cual también anclar nuestras pro-
una decisión que nos pone en uno de los dos ban- pias decisiones.
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Las preguntas que hacemos ojos como posibilidad de elección para determinar
el rumbo definitivo de nuestra vida. Nos negamos
Hacer un alto en el camino, pensar, reflexionar, a creer que existan preguntas sin respuesta, y la
confrontar profundamente nuestra existencia con obstinación que vive en nuestro interior nos em-
lo que sucede en el mundo... Mirar hacia el interior puja a buscar azarosamente aquello que nos puede
de nosotros mismos y cuestionar lo que fuimos, dar el sentido último que determina todo lo que
somos y seremos... Descubrir nuestras limitacio- somos y hacemos. Somos, en el fondo, incesantes
nes y percatarnos de nuestros alcances... Son op- buscadores de la verdad; ese grupo que siempre
ciones entre las que podemos escoger para no ser quiere más y que no se conforma con poco.
indiferentes ante lo que sucede alrededor nuestro
y para descubrir nuestro papel en el mundo. El ser humano y los recursos materiales
Existimos nosotros y solo nosotros. Sin embargo, Desde los albores mismos de la historia humana
pudieron ser otros. ¿Somos acaso fruto del azar o el hombre ha visto la necesidad de buscar entre
de una decisión? Si somos parte de una historia los recursos que el mundo le ofrece la satisfacción
por la cual muchos otros ya han pasado antes que de las necesidades básicas del comer, el vestir y el
nosotros, ¿tenemos realmente algo de especiales? protegerse de la intemperie. Los recursos materia-
¿Cuál es nuestro papel en el devenir de la historia les presentes en el mundo, y de los que el hombre
de nuestro tiempo? dispone, son buenos, están destinados a todos y
son ordenados principalmente a la conservación
Las múltiples respuestas a estos interrogantes de- de la vida y de la salud de todos.
terminan, de una manera u otra, el sentido que le
damos a nuestra existencia en este mundo. Como La raza humana ha luchado desde siempre por
lo afirma el Concilio Vaticano II, nuestro mun- su supervivencia. En general, estos esfuerzos han
do, lleno de interrogantes, también se presenta a contribuido a que se perfeccionen técnicas para
nuestros ojos como una gran vitrina en la que po- favorecer la producción y la adquisición de los re-
demos escoger entre los distintos sentidos que le cursos necesarios para poder vivir dignamente. El
podemos dar a nuestra existencia: trabajo humano, y los frutos del mismo, son he-
rramientas que le han permitido al ser humano
“Son muchísimos los que, tarados en su vida por evolucionar como especie y construir su propia ci-
el materialismo práctico, no quieren saber nada vilización y cultura.
de la clara percepción de este dramático estado, o
bien, oprimidos por la miseria, no tienen tiempo Constatamos tristemente que los recursos que so-
para ponerse a considerarlo. Otros esperan del breabundan en el mundo moderno están injusta-
solo esfuerzo humano la verdadera y plena libe- mente repartidos: mientras en algunos lugares del
ración de la humanidad y abrigan el convenci- orbe hay tantos automóviles en las ciudades que
miento de que el futuro del hombre sobre la tierra no hay espacio para conducirlos, en otras partes
saciará plenamente todos sus deseos. Y no faltan, hay pueblos enteros que no cuentan con la capa-
por otra parte, quienes, desesperando de poder cidad de procesar materias primas para confeccio-
dar a la vida un sentido exacto, alaban la insolen- nar zapatos; mientras en algunos países la nueva
cia de quienes piensan que la existencia carece de epidemia es la obesidad y hasta arrojan la comida
toda significación propia y se esfuerzan por darle que sobra, en regiones marginales del mundo hay
un sentido puramente subjetivo” GS 10 hombres, mujeres y niños que mueren de hambre
por falta de alimento; mientras en las ciudades
¿Nosotros en qué grupo nos ubicamos? Parecería, modernas se construyen lujosos edificios que to-
a primera vista, que la oferta es muy limitada, y, can las nubes, en otros lugares los refugios huma-
sin embargo, muy en el fondo tenemos la certeza nos son arrasados por los ríos y los fenómenos na-
de que no es así. Deseamos siempre algo más. En turales, por la precariedad de las construcciones.
la búsqueda de la felicidad nos damos cuenta que Hay suficiente para todos, pero muy pocos tienen
nuestro corazón aspira siempre, y no con total cla- el privilegio de disfrutar de las riquezas de nuestro
ridad, a ir más allá de lo que aparece ante nuestros mundo.
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Una sed que no se calma encuentra en el dinero y en las riquezas materia-
les solamente taladros que abren más el hueco de
En su búsqueda de la felicidad, el ser humano ha su corazón y que crean un vacío más grande, que
seguido el camino de la satisfacción desenfrenada ni siquiera la abundancia material puede colmar.
de sus necesidades. Además de la comida, el vesti- La insensatez de buscar la felicidad en el dinero
do y el techo, el hombre contemporáneo ha creado conduce a muchas personas a encerrarse en sus
nuevas necesidades que son fruto de la evolución y deseos egoístas y a perder el amor y el respeto de
del desarrollo de las tecnologías modernas que ha- quienes las rodean. A quien tiene al dinero como
cen más cómoda la existencia. El esmero por con- su único amigo, le es difícil encontrar el amor ver-
seguir las últimas tecnologías conduce a algunos dadero y la tranquilidad en la vida.
a cambiar totalmente su estilo de vida y a entrar
en la dinámica del uso y del descarte con el fin de El dinero, que aparentemente “todo lo compra”, no
estar constantemente a la moda. puede evitar la muerte ni la enfermedad; no puede
adquirir el amor ni la sinceridad de los abrazos;
Para muchas personas la felicidad consiste en acu- no puede evitar el odio que carcome el interior de
mular riquezas y en tener todo lo necesario, y hasta quien no abre su corazón al perdón, ni rescatar a
más de lo necesario, para vivir con mayor confort. los otros de las humillaciones y los desprecios. El
El dinero se ha vuelto un fin, en sí mismo, porque dinero puede comprar cirugías estéticas, pero no
es lo apetecido para comprar la abundancia, la co- puede comprar la belleza, porque esta resplandece
modidad, la salud, la libertad de movimiento, la más en la sonrisa dulce del que da, que en las apa-
diversión y para asegurar un futuro en donde todo riencias exteriores.
abunde y nunca falte nada. Para muchos, el ham-
bre del tener es la única necesidad que el hombre La afición al dinero aplasta nuestra conciencia
debe satisfacer. haciéndonos creer ilusoriamente que lo material
nos pertenece solo a nosotros, cometiendo las
Esta situación nos ha conducido a vivir una filo- más grandes injusticias con los menos favoreci-
sofía en la que se valora más a las personas por lo dos. Cuando se está del otro lado de la balanza, se
que tienen que por lo que son, por lo que pueden sabe por experiencia que los bienes materiales no
comprar que por el valor mismo que ellas repre- se poseen legítimamente más allá de los límites de
sentan. En pos del dinero, en muchas ocasiones se la cordura y del bien común, y que lo excesivo y lo
venden hasta las conciencias y se truecan los va- suntuoso no nos pertenecen. En el afán por el di-
lores más importantes de la convivencia humana, nero, de muchos, se lesionan multitudes de seres
como el respeto hacia los demás, la solidaridad y humanos.
la honestidad. El afán de competencia y la bús-
queda desenfrenada de dinero a costa de la propia En busca de la felicidad
dignidad o en detrimento de la de los demás, son
síntomas de una sociedad que ha banalizado todo Cada día que pasa nos vamos haciendo más cons-
y que ha puesto “la ganancia” como la medida de cientes de que nuestra vida no es simplemente bio-
todas las cosas. La avidez por las riquezas es ca- logía ni instinto. Tomamos decisiones y seguimos
mino hacia la vanidad y el orgullo, que desemboca un rumbo que determina diariamente el estilo de
en el individualismo egoísta, en la indiferencia y vida que queremos tener y las mejores condicio-
en la crueldad frente a los que más sufren en la nes que nos pueden conducir a la plenitud y a la
sociedad. felicidad.
EL MUNDO
El mundo en el que vivimos donde pareciera que ya no existe “la verdad”, sino
que se trata de un mundo en el cual esta ha perdi-
La inconsistencia de un mundo en donde la ver- do la guerra contra la “diversidad” y se ha diluido
dad se oculta y la mentira se establece incontro- en “verdades” individuales que grupos apasiona-
lablemente para determinar la vida y el futuro de dos defienden con empeño, tomando prestadas, y
muchos hombres y mujeres, en donde querer ser a veces robando, las banderas de la libertad, la to-
buenos no es un incentivo, ya que vemos premia- lerancia y la inclusión, o vistiendo uniformes con
dos con el poder y el prestigio a quienes recurren colores de religión, política, laicismo e individua-
a la violencia, al engaño y a la deshonestidad para lismo.
alcanzar sus propios fines; en donde no se siente
ya dolor por el hermano, y la indiferencia se con- Los caminos del mundo hacia la paz
vierte en criterio “moral”, de acción, propio de la
“gente de bien”; en donde la competencia entre los La búsqueda de la paz es un deseo que se encuen-
seres humanos es el único instinto que mueve a tra escrito en el corazón de todos. Un mundo en
una supervivencia que se basa en el aplastamiento guerra exige que todos busquemos las vías más
de los fuertes a los débiles, y estos últimos parecie- apropiadas para evitar que el odio siga corrom-
ra que se conformaran con su propia situación de piendo nuestra sociedad y siga sacrificando la vida
inferioridad, de exclusión y de sometimiento; y en y la integridad de los inocentes. Sin embargo, la
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paz en un don cuya naturaleza más profunda a ve- nanciera, vista como el resultado de los bolsillos
ces se nos escapa, y para la cual el hombre, que la llenos; y otros postulan el camino de la paz men-
considera una conquista, emprende caminos que tal, donde la vía que conduce a la paz es fruto de
a veces resultan confusos y parciales, como lo son: una espiritualidad individualista, es el premio del
el camino de la paz política, que es el camino que hombre. Sin embargo, estos caminos que el mun-
más se propone, especialmente entre los líderes do propone no terminan de satisfacer al hombre
del mundo; otros proponen el camino de la paz fi- moderno.
DIOS
Dios nos habla • Les dijo: «Miren, guárdense de toda clase de co-
dicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no
En nuestra búsqueda sincera de “algo más”, por depende de los bienes» (Lc 12, 15).
medio de su Santa Palabra, Dios nos advierte acer-
ca del uso de las riquezas: • Más vale adquirir sabiduría que oro; más vale ad-
quirir inteligencia que plata (Pr 16, 16).
• Manténganse libres del amor al dinero, y contén-
tense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: • Porque la raíz de todos los males es el amor al
«Nunca te dejaré; jamás te abandonaré» (Heb dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se ex-
13, 5). traviaron de la fe y se han acarreado muchos su-
frimientos (1 Tim 6, 10).
• Los que quieren enriquecerse sucumben a la ten-
tación, se enredan en un lazo y son presa de mu- El Señor, por medio de su ejemplo y sus enseñan-
chos deseos absurdos y nocivos, que hunden a zas, nos advierte acerca de la idolatría hacia al di-
los hombres en la ruina y en la perdición (1 Tim nero y del camino de perdición, que conduce hacia
6, 9) el amor desordenado por las riquezas materiales.
En el Señor encontramos “algo más”, en Dios las
• No te afanes acumulando riquezas; no te obse- cosas del mundo vuelven a su lugar, adquieren
siones con ellas (Pr 23, 4). para nosotros un valor distinto y encontramos la
verdadera plenitud de vida que la abundancia ma-
• Quien ama el dinero, nunca se sacia; quien ama terial no nos puede nunca otorgar.
la abundancia no le saca provecho. ¡También
esto es vanidad! Al rico la hartura no le deja dor- Los caminos de Dios hacia la paz
mir (Ecl 5, 9.10).
“La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy Yo
• Más vale tener poco, con temor del Señor, que como la da el mundo” (Jn 14, 27).
muchas riquezas con grandes angustias (Pr 15,
16). En la Sagrada Escritura, la paz aparece como uno
de los dones que el Mesías trae al mundo. Así lo
• A los ricos de este mundo, mándales que no sean anunciaba, por ejemplo, el profeta Isaías: “Habi-
arrogantes ni pongan su esperanza en las rique- tará el lobo con el cordero, el leopardo se tumbará
zas, que son tan inseguras, sino en Dios, que nos con el cabrito, el ternero y el león pacerán juntos:
provee de todo en abundancia para que lo disfru- un niño será su pastor” (Is 11, 6).
temos (1 Tim 6, 17).
Esta descripción es la de un mundo en el que exis-
• Pero, ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para te una plena armonía, en la que hasta los seres que
que podamos darte estas ofrendas voluntarias? parecen antagónicos pacerán juntos. La misión
En verdad, Tú eres el dueño de todo, y lo que te del Mesías ofrece y garantiza la plena reconcilia-
hemos dado, de Ti lo hemos recibido (1 Cro 29, ción entre las creaturas y la eliminación de todas
14). las enemistades. El camino de Dios que conduce
59
a la paz y nos libra de la enemistad se hace vivo y Dios y la presencia del mal
real con la presencia del Hijo que Él ha enviado al
mundo: En medio de todas las lagunas en las que el ser hu-
mano se sumerge tratando de encontrarle sentido
“Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos ha a su vida, la existencia de Dios aparece como un
hecho uno, derribando en su cuerpo de carne el interrogante que debe ser respondido. ¿Existe un
muro que los separaba: la enemistad” (Ef 2, 14). Dios bueno? Si existe, ¿se preocupa ese Dios por
nosotros? Si es bueno, ¿por qué abundan el mal
Lo contrario a la paz es la enemistad y el odio. Y, y la imperfección en el mundo que El creó con
según este anuncio: Cristo es nuestra paz. Y lo es sus manos? De hecho, la presencia del mal y del
porque su sacrificio derribó muros de enemis- dolor en el mundo podrían conducir a algunos al
tad que separaban a los seres humanos. Cristo es pesimismo de quienes creen que Dios no existe, o
nuestra paz porque en Él, y en su muerte, mueren que, si existe, su presencia habría abandonado la
los odios de todos los tipos. Todos cayeron sobre historia de los hombres, como a su propia suerte,
Él y Él los asumió todos por un amor más grande para siempre. Pero esto merece una reflexión más
que nos amó a todos hasta el extremo (cf. Jn 13, 1). profunda.
Por eso, el hombre que da espacio en su corazón al
odio y al egoísmo vive de espaldas al amor de Dios Porque, por una parte, existe una forma de mal que
y no puede vivir en paz. es simplemente fruto de la imperfección de todo lo
que nos rodea y de lo que finalmente somos, que
Como somos hijos de Dios y, con el don de su Es- viene por influjo de agentes externos, como por
píritu, podemos dirigimos a Él con la ternura que ejemplo los virus que atacan nuestros sistemas y
expresa el nombre de Abbá, Papá, Dios mismo nos nos enferman, el paso inexorable del tiempo en los
asegura su cercanía, su misericordia y su deseo de seres que nos acabamos, o el ser uno apenas un es-
darnos la paz. En su Hijo nos comunica la paz y nos labón en la cadena alimenticia. Llamémoslo “mal
abre el camino de la verdadera paz para nosotros y físico”. Es imposible que alguien piense que Dios
para el mundo. La paz verdadera y profunda no es creó ese mal. Quizá podría llegar a decirse que lo
el simple silencio de las armas, que a veces puede permite o lo tolera por razones, a veces explica-
ser el silencio macabro de la muerte de los contrin- bles, otras veces conocidas sólo por Él. El mal fí-
cantes. La paz no es un consenso entre hombres, sico surge simplemente de la condición propia de
aunque muchas veces tenga que buscarse por me- las creaturas; y Dios Nuestro Señor, en el orden
dio de tratados de amistad, de respeto mutuo y de sapientísimo que ha puesto en toda su obra, sabe
colaboración en la justicia real. La paz es la certeza cómo sacar bienes de esos males. Incluso el mal
de la reconciliación profunda y completa con Dios que causa dolor y hasta la misma muerte pueden
Nuestro Padre y Creador, a quien hemos ofendi- volverse ocasión de sacrificio y ser bien empleados
do por el pecado; y es la reconciliación completa por el ser humano, como Cristo ofreció su Pasión y
entre las personas, gracias al don del sacrificio del su Muerte por toda la humanidad.
Hijo Eterno por todos, en quien han muerto to-
das nuestras enemistades; y es el trabajo esforza- Pero existe también una forma de mal que llama-
do de cada día para evitar sentimientos de odio, mos “mal moral” y que depende de la libertad hu-
de venganza, de rencor o de resentimiento y por mana. Específicamente, del mal uso de la libertad
transformarlos, gracias al Espíritu Santo derra- que Dios nos dio. Él nos hizo abiertos a la armonía,
mado en nuestros corazones, con oraciones y capi- a la bondad y a la verdad. Y nuestra libertad tiende
tulaciones de fe, por sentimientos de esperanza y a esos valores supremos como tiende a realizarse
de reconciliación. La paz entre las personas, entre en Dios mismo. Pero existe la terrible posibilidad
los grupos y entre sociedades en pugna, la paz que de que esa libertad, precisamente porque no es
es fruto de la justicia social, de la equidad y de la libertad ficticia, sea usada para el mal. Y de esta
verdad, es posible cuando se admiten la Verdad de clase de mal, sí que tenemos que evitar cualquier
Cristo y la gracia del Espíritu Santo. pensamiento irreflexivo. Si no nos atrevemos a cul-
par sin pruebas a alguien por el sufrimiento ajeno,
una cosa que nunca podremos imputar a Dios es el
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dolor de las personas cuando es fruto de la ira y la periencia, consiste en el amar y ser amados. Dios
violencia, de la soberbia y del desprecio, de la gula que nos ha creado para vivir una existencia plena
y del egoísmo, de la lujuria y de la impureza, o de y feliz en esta tierra ha depositado en nosotros la
cualquier pasión irresponsablemente manejada semilla de la eternidad y nos llama para que viva-
por otras personas. Dios mismo ha padecido esta mos en su amor.
clase de mal en la Cruz y la muerte de su Hijo muy
amado. Y solo Él ha podido demostrar que tam- Dios nos creó para ser felices, pero la infelicidad se
bién al final de ese túnel oscuro, que la humanidad introdujo en el mundo cuando nos alejamos de Él.
se ha construido con el mal uso de su libertad, hay Ese es el motivo por el que vivimos sedientos sin
luz y hay esperanza. encontrar la fuente que calme nuestra necesidad
de agua (cf. Jn 4, 15), y por el que vivimos ham-
Por eso, buscar en Dios las causas del mal y brientos sin colmar definitivamente, de una vez y
“echarle la culpa” por nuestros sufrimientos e im- para siempre, nuestra necesidad de subsistencia
perfecciones es un error. Dios creó al hombre para eterna (cf. Jn 6, 49). Dios se presenta ante noso-
la felicidad, lo amó con amor eterno (Jer 31, 3) y tros como la fuente inagotable que sacia nuestra
lo destinó a ser imagen suya (Gn 1, 36-27). La li- sed (cf. Jn 4, 14) y como el pan que calma nuestra
bertad que Dios entregó al hombre como don no hambre y nos otorga como premio la vida eterna
es fruto de la manipulación divina: el hombre es (cf. Jn 6, 51).
libre para responder con amor al amor de Dios o
de rechazarlo, parcial o definitivamente. Cuando La verdadera felicidad es la satisfacción de todos
lo rechaza se aleja de la luz, y las consecuencias de nuestros deseos y angustias, es el abrazo querido
ese alejamiento lo sumen en la oscuridad más pro- de la persona amada (cf. Lc 15, 20) es el reposo y el
funda: el mal se hace presente en sus decisiones y descanso de nuestro cansancio y agobio: “Vengan
estas, cuando son equivocadas, perjudican total- a Mí, todos los que están cansados y agobiados
mente el equilibrio de todo lo que lo rodea. De esta que Yo los aliviaré” (Mt 11, 28).
manera Dios no es el autor del mal. Al contrario,
ante este panorama desolador, Dios se presenta La búsqueda del sentido de la vida humana es la
como la bondad misma y la solución a una vida sin búsqueda misma de Dios (cf. Sal 62, 1), de Dios
sentido. Él, cuya bondad y fidelidad son eternas que se deja encontrar por quienes lo buscan con
(Sal 118, 1), tiende la mano al hombre caído y no sincero corazón (cf. Jer 29, 13; Heb 10, 22) y que
cesa de llamarlo. sale a nuestro encuentro como el Dios de nuestra
alegría (cf. Sal 43, 4). Cuando lo buscamos a Él,
Dios y la felicidad de la persona humana buscamos la felicidad (cf. S. Agustín, Confesiones
X, 20) y cuando lo encontramos iniciamos junto a
Si el mal es consecuencia del alejamiento de Dios, Él un camino de plenitud que le da sentido a nues-
la insatisfacción y el vacío de una vida sin sentido tra vida presente.
solo pueden ser colmados si buscamos aquello que
podría satisfacer nuestros deseos más íntimos de
eternidad y trascendencia. Solo un Dios infinita-
mente bueno y perfecto es la respuesta a nuestras
búsquedas más profundas.
Es importante que el anuncio se haga sin inte- 3. Respuesta personal y ecos del anuncio
rrupciones, es decir, que el kerigma, no se cons- • Se hace entrega del material preparado (los
tituya en una clase que se interrumpe cualquier asistentes, en un momento de recogimiento,
número de veces. Se busca no distraer la atención realizan la interiorización, que es un diálo-
y que se vaya suscitando en los hermanos la capa- go personal con el Señor acerca de lo que Él
cidad de la escucha. Cualquier inquietud se podría les ha comunicado por medio de la temáti-
resolver al final. ca expuesta; quienes asisten a la catequesis,
reflexionan sobre lo que dicho mensaje re-
Terminado el anuncio, se entrega un taller (con- presenta para su crecimiento personal y su
tiene: respuesta personal, ecos del anuncio y los camino de seguimiento a Dios).
compromisos personales propuestos para cada • Luego de un tiempo prudente de reflexión,
encuentro). No siempre se alcanzará a realizar to- cada uno de los asistentes responderá perso-
talmente el taller, pero conviene entregarlo y que nalmente las preguntas planteadas.
lo lean en silencio y en lo posible que lo compartan
un poco en pequeños grupos. 4. Compromisos
• Se mencionan los compromisos, sabiendo
El párroco tiene la libertad de establecer las fechas que estos mismos servirán para socializar
y distribuir la formación en cuantos encuentros en la siguiente catequesis acerca de las expe-
considere necesarios, buscando favorecer la dis- riencias realizadas.
ponibilidad de los asistentes, procurando que los
encuentros coincidan con las fechas estipuladas 5. Oración final y despedida.
en el calendario.
PADRE
ENCUENTRO 1:
POR SOBRE TODAS LAS COSAS ¡DIOS ES AMOR!
TALLER I ENCUENTRO
Respuesta personal y ecos del anuncio
Compromisos
• ¿Experimentas sinceramente que Dios te ama?
¿Eres consciente de esa realidad? ¿Has dudado de • Trata de mostrar el amor de Dios a las personas que
ese amor? te rodean con acciones, palabras y con tu estilo de
vida. Reflexiona sobre estos actos personales para
• Si te tocara “convencer” a alguien de que Dios lo sacar provecho personal y algunas conclusiones. Es-
ama, ¿qué le dirías?, ¿qué recursos emplearías? cribe las conclusiones.
• ¿Soy consciente de que Dios me ha querido desde • Hazte más consciente del amor que Dios te tiene,
toda la eternidad? ¿Soy consciente de la vocación al trata de experimentarlo, convérsalo con Dios mismo
amor que Dios sembró en mi corazón? ¿Soy capaz de y refléjalo con tus actitudes.
valorar la dignidad altísima del ser humano?
• Sigue identificando las consecuencias que el pecado
• ¿En qué consiste y por qué es tan grave el pecado? ha generado en tu vida, en la vida de los que te ro-
¿En qué sentido se dice que el pecado obstaculiza la dean, y en la sociedad en la que vives.
felicidad? ¿Qué males ha originado el pecado en la
historia humana? ¿Podemos explicar por qué se ge- EL REMEDIO DE NUESTROS MALES
neran verdaderas esclavitudes y nudos con el peca-
do? Como hemos reflexionado, el pecado es el princi-
71
HIJO
ENCUENTRO 2:
PARA REMEDIO DE NUESTROS MALES ¡DIOS NOS ENTREGA
A SU ÚNICO HIJO!
pal enemigo del hombre. Por el pecado han entra-
do la muerte y la injusticia en el mundo y, suje- rigirse a nosotros de distintos modos, atrayendo
tos a su yugo, experimentamos las más profundas nuestros corazones con lazos de amor, para que
limitaciones y dolores. El hombre que se rebela contempláramos su misterio y pudiéramos en-
contra Dios, se rebela contra la fuente misma de tender su plan de salvación. Dios habla en nues-
su felicidad y de su paz. Por eso, el pecado crea en tra vida de distintos modos y llama la atención de
todos nosotros las más profundas divisiones: con nuestra inteligencia revelando las magnificencias
nosotros mismos, con Dios, con lo que nos rodea de su poder en nuestra vida cotidiana a través de
y especialmente con nuestros semejantes. Cuando las maravillas de la Creación, los acontecimien-
pecamos dejamos de recurrir a la fuente del amor tos diarios y su Palabra predicada. Sin embargo,
para poder amar y optamos por hacernos nuestro cuando llega Jesucristo, todo lo que puede pare-
propio camino de felicidad, encontrando en la vía cer confuso a nuestro entendimiento adquiere una
más desilusiones que esperanzas, más dolores que claridad diáfana: En muchas ocasiones y de mu-
consuelos, más tristeza que felicidad. chas maneras habló Dios antiguamente a los pa-
dres por los profetas. En esta etapa final, nos ha
Sin embargo, a pesar de que el pecado es culpa hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero
del hombre, Dios no nos rechaza ni nos mira con de todo, y por medio del cual ha realizado los si-
ojos de odio o de condenación. Su amor perma- glos. Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser
nece siendo fiel ante nuestras infidelidades, su (Heb 1, 1-3a).
misericordia se dirige de una manera diligente a
nuestras miserias. Por esta razón, desde su más Dios envía a su único Hijo al mundo, no como un
profunda ternura y compasión, decide no dejarnos visitante extraño ni como alguien ajeno a nuestra
a merced de nuestras equivocaciones, y al vernos realidad cotidiana. No viene a nosotros como un
incapaces de regresar a Él por nosotros mismos, “ser de otro mundo”, sino que llega hasta nosotros
nos ofrece la solución: Nos envía a Jesucristo, su y habita con nosotros, como uno más de nuestro
único HIJO para mostrarnos el camino de regre- mundo. ¡Cuán maravillosamente se revela el amor
so: Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó de Dios en Jesús! En su Persona podemos contem-
a su Unigénito, para que todo el que cree en Él, no plar cómo la omnipotencia del Creador se “enva-
perezca, sino que tenga vida eterna (Jn 3, 16). sa” en la inocencia y debilidad de un niño, y cómo
la fuerza indecible de Dios que es Rey del Cielo
Dios, que detesta el pecado, ama al hombre peca- y de la tierra se convierte en la limitación de un
dor, y en una muestra de amor gratuito e infinito hombre que vive con nuestras fragilidades más ex-
se compadece de él y decide visitarlo y rescatarlo tremas: Tengan en ustedes los sentimientos pro-
en la persona de su HIJO JESUCRISTO. pios de Cristo Jesús. El cual, siendo de condición
divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; al
EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN contrario, se despojó a sí mismo, tomando la con-
dición de esclavo, hecho semejante a los hombres
Contemplar la persona de Jesús es contemplar con (Flp 2, 5-7).
todo su esplendor, al mismo tiempo, el amor del
Dios justo y misericordioso, que nos toma en serio El misterio del amor de Dios se revela en la vida
y quiere, aún contra nuestras resistencias, mos- misma de Jesucristo. Él, por ser HIJO, es DIOS
trarnos la vía de la felicidad. Dios no se contentó como su PADRE, pero al mismo tiempo por ser
nunca con vernos oprimidos y esclavizados por el HOMBRE, “nacido de María Virgen”, es hombre
pecado y por sus consecuencias. Siempre buscó di- como nosotros y un hermano nuestro. Contemplar
72
la belleza y profundidad de este misterio nos debe bre. En Él no encontramos un modelo alejado ni
conducir al asombro más radical. ¿Por qué si nos sobrehumano, como de “otro mundo”. Porque en
hemos rebelado contra Dios con nuestro pecado, verdad ha asumido nuestra carne, Jesús es hom-
Él ha decidido convivir con nosotros que le hemos bre verdadero; y podemos afirmar, sin temor a
dado la espalda? ¿Por qué sencillamente no nos equivocarnos, que Él es el modelo acabado y per-
da nuestro merecido castigo por el pecado, sino fecto de humanidad. Vive en Dios y para Dios, por
que envía a su Hijo para darnos una oportunidad? eso imitarlo a Él es el camino seguro de felicidad
¿Por qué siendo Dios, se hizo débil como noso- y vida verdadera. Tentado como nosotros, nos
tros? ¿Por qué teniéndolo todo, decidió asumir las muestra el camino que vence todo pecado (cf. Lc
pobrezas de una familia sencilla, nacer en un pese- 4, 1-13) y alimentando su vida con la voluntad del
bre y ser considerado “el hijo del carpintero”? ¿Por Padre (cf. Jn 4, 34), nos muestra el camino de la
qué pudiéndolo todo, asume la suerte y debilidad verdadera realización y felicidad humana.
del hombre ante el dolor, la limitación y la muer-
te? La respuesta es solo una: PORQUE NOS AMA. Yo soy el Camino y la Verdad y la Vida. Nadie va al
Padre sino por mí (Jn 14, 6).
EL REGALO MÁS GRANDE DEL MUNDO
Dios habló muchas veces en el pasado pero aho-
Jesús es EL REGALO MAS GRANDE que se haya ra ha hablado por medio de su Hijo. Él es el úni-
hecho a la humanidad; es el regalo de Dios. Sin de- co camino que conduce a Dios y a la superación
jar de ser Dios como el Padre, se hizo hombre como de nuestras miserias. En Él, Dios se ha revelado
nosotros. Si el principal problema que nos trajo el como papá (Abbá: cf. Mc 14, 36; Rom 8, 15; Gal
pecado fue la división y separación del hombre con 4, 6) amoroso que nunca falla, como Dios fiel y
Dios, Jesús se presenta como el perfecto puente y misericordioso, que a nadie humilla, a nadie re-
mediador entre Dios y la humanidad. En la Perso- chaza y que mira a toda persona que existe en este
na de Jesús nosotros contemplamos el rostro de mundo con deseos de abrazarla. Jesús sale hoy a
Dios, y en Él, al mismo tiempo, con amor infini- nuestro encuentro ¿Quieres realmente conocerlo
to, Dios contempla el rostro del hombre. En Jesu- y amarlo? La Magnífica Noticia es que Dios se hizo
cristo contemplamos el modo de ser de Dios. Su hombre por ti, para acercarse más a ti, para hablar
Persona y su ejemplo desde el momento mismo de más claramente tu lenguaje, para darte esperan-
su encarnación en las entrañas purísimas de Ma- zas e ilusiones nuevas, para poner la armonía de
ría hasta su muerte en la Cruz, nos muestran la fi- Dios en el caos de las cosas humanas. Jesucristo es
gura de Dios cercano y misericordioso, que presta el Hijo eterno de Dios, hecho hombre por ti, para
atención al ser humano y lo abraza con amor. Cada rescatarte, para darte la mano y para salvarte de
gesto y cada palabra de Jesús nos revelan el mis- las profundidades de los abismos a los que podrías
terio más íntimo de Dios. Cuando Jesús habla, es caer si Él no te libra. Él tiene las llaves de los cerro-
Dios quien lo hace; cuando Jesús abraza, es Dios jos que te encierran y solo Él puede destruir las ca-
quien lo hace; cuando Jesús sana, es Dios quien lo denas que te impiden caminar libre. Hijo de Dios,
hace; cuando Jesús llora, Dios mismo llora. Jesús goza de todo el poder y la sabiduría propios de
nos revela el rostro del Padre infinitamente bueno Dios, como el Padre y el Espíritu, para ayudarte;
y misericordioso que se compadece entrañable- y es hombre como tú, para poner al interior de lo
mente de nuestras necesidades, un Dios que no que es humano las posibilidades reales de una re-
es un juez inicuo ni intransigente, sino salvador y lación plena, cercana y salvadora, con Dios, y para
justo: No es voluntad de su Padre que está en el que sepas que te conoce y te comprende perfecta-
Cielo que se pierda ni uno de estos pequeños (Mt mente. Acéptalo en este momento en tu corazón.
18, 14). Porque no he venido para juzgar al mundo,
sino para salvar al mundo (Jn 12, 47). ENTREGÓ SU VIDA
Esto es bueno y agradable a Dios, Nuestro Salva- Jesucristo es el regalo más grande que Dios le ha
dor, que quiere que todos los hombres se salven y entregado a la humanidad. Él es verdadero Dios y
lleguen al conocimiento de la verdad (1 Tm 2, 3-4). verdadero hombre, el puente perfecto entre nues-
En Jesucristo, Dios contempla el rostro del hom- tra humanidad y la divinidad, la solución definiti-
73
va a las nefastas consecuencias de los pecados del go de los golpes, el agudísimo dolor de los azotes
mundo. Jesús es el HIJO hecho hombre que vive que desgarran piel y carne, la angustiante supura-
en medio de nosotros como hermano; es el camino ción de las llagas, la humillación de la vulgaridad
que conduce al Padre, la verdad que nos ilumina, de los escupitajos, el sordo e incomparable dolor
la vida que nos anima; Él nos revela el rostro amo- de la perforación que los clavos hacen en sus ma-
roso de Dios rico en misericordia, quien ama con nos y pies, el impensable odio con que es tratado,
pasión absoluta a toda la humanidad. coronado de espinas y despojado de sus vestidu-
ras, y el azote interior del escarnio público y las
Pero Dios Nuestro Señor envió a su Hijo al mun- burlas que parecían nunca acabar. En la Cruz, por
do no solo para demostrarnos su cercanía de Pa- ti, por mí y ¡por todos!, El HIJO DE DIOS hecho
dre amoroso y para que, encarnado, viviera entre hombre, Dios como el Padre, heredero de todo lo
nosotros como uno de nosotros, sin dejar de ser creado, cuya gloria proclaman las Sagradas Escri-
Dios como era. El Hijo vino también para un sa- turas y cantan las creaturas del cielo y de la tierra,
crificio definitivo, para el sacrificio total que debía se encontró despojado de toda su gloria, desnudo
reconciliar al mundo con Dios y para que el amor y totalmente humillado. Padeció allí por nosotros,
de Dios, en Él, se revelara a todos en su máximo en sustitución nuestra y por nuestros pecados. ¡Y
esplendor. El pecado, que había traído la más allí murió! Así lo confesamos en el Credo: “Por
grande desgracia a toda la humanidad, debía ser nuestra causa fue crucificado, en tiempos de Pon-
vencido para siempre. Tenían que superarse todas cio Pilato. Padeció y fue sepultado”.
sus consecuencias, la más grave de todas las cuales
es la muerte, y tenían que ser denunciadas todas El odio de toda la humanidad se descargó, con se-
sus estrategias. Por eso, Jesús, en la más grande vicia, sobre Él y sobre su Cuerpo. Y a pesar de su
demostración de amor a Dios y a toda la humani- inocencia tuvo que pagar, por todos, el castigo que
dad, decidió hacer el sacrificio de su propia vida merecíamos por haber extraviado culpablemente
y derramar su sangre para pagar la enorme deu- la vía y haber sembrado en la faz de la tierra el do-
da que pesaba sobre nosotros por el pecado, para lor y la muerte propios de una vida sin Dios y sin
comprarnos a precio, para abrirnos las fuentes de amor: En efecto, cuando nosotros estábamos aún
la salvación y para darnos a todos la vida eterna. sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por
Su muerte verdaderamente nos ha devuelto la los impíos; ciertamente habrá quien muera por un
vida. Su obediencia hasta la muerte ha reparado justo; por una persona buena tal vez se atrevería
la desobediencia y la soberbia que están a la base alguien a morir; pues bien: Dios nos demostró su
de todo pecado. El sacrificio del inocente nos ha amor en que, siendo todavía nosotros pecadores,
redimido a los culpables. Su muerte en la Cruz nos Cristo murió por nosotros (Rom 5, 6-8).
ha librado del pecado de una vez y para siempre:
Pues, así como por la desobediencia de un solo Nuestros sentimientos y nuestros pensamientos
hombre, todos fueron constituidos pecadores, así no deben permanecer indiferentes ante esta enor-
también por la obediencia de uno solo, todos serán me evidencia del amor de Dios. No podemos du-
constituidos justos (Rom 5, 19). dar en ningún momento lo que la imagen de Jesús
Muerto y Crucificado dice a nuestra alma: “Él, por
Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el amor, se entregó por mí en la Cruz. Mi indiferencia
leño, para que, muertos a los pecados, vivamos ante Dios, a su Palabra y a sus mandatos; el odio
para la justicia. Con sus heridas ustedes fueron sa- que he acumulado y dejado anidar en mi corazón
nados (1Pe 2, 24). contra mis hermanos; el desprecio que a veces ma-
nifiesto a mis semejantes; el orgullo que minusva-
Si nos atrevemos a contemplar en profundidad el lora la presencia de los demás y que me hace sentir
sentido de la cruz de Jesús lograremos ver, en ella, ilusoriamente superior a ellos; todo el egoísmo, la
el amor elevado a su expresión máxima e insupe- vanidad y la soberbia que entristecen mi vida y la
rable. En la Cruz encontramos al inocente, al Hijo vida de los que me rodean; éstas s0n las causas que
que no ha cometido pecado, a quien vivió toda llevaron a Jesús a morir por mí. Él no se bajó de
su existencia cumpliendo la voluntad del Padre y la Cruz porque Él pensaba en mí y me amaba con
quien, a pesar de esto, recibe en sí mismo el casti- todo lo que poseía, hasta con su vida misma, para
74
que yo lo reconociera y viera en Él al Dios que se
había comprometido conmigo para demostrarme Y, CON TODO, LA MUERTE NO FUE LA
“hasta el extremo”, lo ilimitado de su amor por mí. ÚLTIMA PALABRA: RESUCITÓ
Porque también Cristo sufrió su Pasión, de una
vez para siempre, por los pecados, el Justo por los La muerte real del Hijo Eterno encarnado, hecho
injustos, para conducirlos a Dios (1 Pe 3, 18). hombre mortal por nosotros sin dejar de ser Dios
inmortal como el Padre, tiene una importancia tan
Pues ya saben que ustedes fueron liberados de su grande que con total seguridad nunca acabaremos
conducta inútil, heredada de sus padres, pero no de meditarla, profundizarla, asimilarla, vivirla, go-
con algo corruptible, con oro o plata, sino con una zarla, recibirla o compadecerla. Pero, con todo y lo
sangre preciosa, como la de un cordero sin defecto absolutamente grande de la revelación en ella con-
y sin mancha, Cristo (1Pe 1, 18-19). tenida, esta no era la última Palabra de Dios ni la
última dimensión del amor eterno que Dios Nues-
El pan que yo daré es mi carne para la vida del tro Señor quería manifestarnos en su Hijo muy
mundo (Jn 6, 51). amado. Mateo nos relata lo acontecido a las mu-
jeres el sábado de la sepultura: ...el primer día de
“LO HIZO POR MÍ”: EL INICIO DEL la semana, muy de madrugada, a la salida del sol,
CAMINO DE LA CONVERSIÓN van al sepulcro. Y se decían unas a otras: “¿quién
quitará la piedra de la puerta del sepulcro?” Y le-
En presencia del misterio del amor sin límites tal y vantando los ojos ven que la piedra estaba ya re-
como se revela en la contemplación de Jesús des- tirada, y eso que era muy grande. Y entrando en
trozado y colgando de la Cruz por obra de los terri- el sepulcro vieron a un joven sentado en el lado
bles clavos que allí lo sostienen, es decir, ante este derecho, vestido con una túnica blanca, y se asus-
acontecimiento que es la entrega sacrificial del taron. Pero Él les dice: “No se asusten. ¿Buscan a
HIJO, nuestro corazón no puede hacer otra cosa Jesús de Nazaret, el Crucificado? Ha resucitado.
que reaccionar y tratar de responder, a tanto amor, No está aquí. Vean el lugar donde lo pusieron” (Mc
con amor sentido y verdadero. La contemplación 16, 2-6).
del que fue crucificado por mí debe convertirse
en reflexión sobre mi relación con este misterio y ¡ÉL VIVE! ¡EL QUE MURIÓ POR
con Dios. No puedo quedarme indiferente. ¡Esto MÍ ESTÁ VIVO!
ha sido hecho por mí! ¡Este es el precio! que se ha
pagado por mí! Y en la entrega de Jesús ha sido En el momento culminante de nuestro último en-
derramado por mí y sobre mí un amor sobreabun- cuentro escuchamos el más grande anuncio que la
dante. humanidad, desde cuando existe sobre la Tierra,
ha recibido y recibirá: Que Cristo Jesús, el Hijo de
Él ha descendido hasta los abismos de la muerte Dios encarnado y hecho hombre por nosotros, en
que yo me merecía para tomarme amorosamen- acto de amor insuperable, realmente murió por
te sobre sus hombros y para reconducirme a su nosotros y por toda la humanidad, para darnos la
rebaño y a los prados donde sestean sus amadas vida; que por su sacrificio pascual verdaderamen-
ovejas, es decir, aquellas que Él conoce y que lo te destruyó el poderío del pecado, del mal y de la
conocen a Él. Si Él hizo esto por mí, ¿qué estoy muerte pagando la deuda que pesaba sobre todos
dispuesto a hacer yo por Él? En la entrega total del nosotros; y que pasó de la muerte a la vida por su
Hijo realmente “hemos conocido el amor que Dios gloriosa resurrección corporal. El que había muer-
nos tiene y hemos creído en Él.” (1 Jn 4, 16). to para darnos la vida, venció a la muerte y ahora
vive. En Él está la luz. Él nos acompaña siempre y
El anuncio de tanto amor arranca de nuestros co- estará con nosotros todos los días hasta el fin del
razones un sentimiento que podemos definir como mundo, según su promesa, inundándolo todo con
fe inicial o como inicio de conversión, porque se su luz y con una presencia que aprenderemos a
trata de un anuncio que no nos deja impávidos descubrir cada día mejor.
sino que nos hace preguntarnos por lo que ahora
tenemos que hacer. Con el sacrificio de su Hijo en la Cruz, Dios nos
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reveló su amor infinito. Al contemplar, ahora, el por las mujeres pero sabían que los discípulos que
misterio de ese sacrificio, nuestro corazón se ma- habían ido al sepulcro no lo habían visto a Él. Sin
ravilla ante el camino que Dios escogió para recon- embargo, acercándose a ellos, Jesús resucitado les
ciliarnos con Él. La entrega del Hijo, por el amor comenzó a explicar, a partir de las profecías anti-
de Dios que supera todo conocimiento y compren- guas, todo lo que Él tenía que padecer para llevar a
sión humana, nos devuelve la vida, nos muestra cabo su misión. Llegando a su destino lo invitaron
el camino de regreso al Padre Celestial y renue- a quedarse con ellos porque ya estaba tarde. Pero
va profundamente nuestra relación con Dios. Sin al sentarse con ellos a la mesa, partió para ellos el
embargo, es necesario que recordemos que la con- pan, y sus ojos como que se abrieron y lo recono-
templación de tanto amor en el misterio santísimo cieron. Él desapareció. Entonces se dijeron: “¿No
de la cruz no consiste en la simple y lacónica mira- ardían nuestros corazones mientras nos explicaba
da de un acontecimiento trágico del pasado. las Escrituras?” (Lc 24, 13-35). Y, desde ese primer
día, el día mismo de la Resurrección, la Eucaristía
Como ya está dicho, la muerte no fue la última pa- es el lugar privilegiado del encuentro con el Resu-
labra sobre el hombre: Jesús resucitó. De esta ma- citado.
nera, es necesario saber y proclamar que nosotros
no hemos puesto nuestra fe en un Dios lúgubre y Estos dos, decidieron regresar a Jerusalén inme-
lejano, ni abstracto; ni hemos depositado la con- diatamente para contar a los otros lo que habían
fianza en un Señor idealista y derrotado. Todo lo visto y oído. Y, al llegar, los encontraron a todos
contrario. Los testigos del acontecimiento relatan intercambiando testimonios de las distintas expe-
que al tercer día, después del Viernes Santo, hubo riencias de ese día único e inolvidable.
una gran sorpresa, como lo relata Lucas: El primer
día de la semana, muy de mañana, fueron al se- Entonces ocurrió que... estaban hablando... cuan-
pulcro llevando los aromas que habían preparado. do Él se presentó en medio de ellos y les dijo: «La
Pero encontraron que la piedra había sido retirada paz esté con ustedes». Sobresaltados y asustados,
de sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuer- creían ver un espíritu. Pero Él les dijo: «¿Por qué
po del Señor Jesús. No sabían qué pensar de esto, se turban y por qué surgen dudas en sus corazo-
cuando se presentaron ante ellas dos hombres con nes? Miren mis manos y mis pies. Soy yo mismo.
vestidos resplandecientes. Ellas quedaron despa- Pálpenme y vean que un espíritu no tiene carne y
voridas y con las caras mirando al suelo, y ellos huesos como ven que yo tengo» Y diciendo esto, les
les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al mostró las manos y los pies. Como ellos no acaba-
que vive? No está aquí. Ha resucitado. Recuerden ban de creer a causa de la alegría, y no salían de su
como les habló estando todavía en Galilea» (Lc 24, asombro, añadió: «¿Tienen aquí algo de comer?»
5). Ellos le ofrecieron un trozo de pescado asado. Él lo
tomó y comió delante de ellos (Lc 24, 36-43).
Una de ellas no regresó inmediatamente sino que
se quedó llorando junto al sepulcro (Jn 20, 11-18) Y sí. Era tanta la alegría que no acababan de creer.
y, poco después, en el huerto, todas tuvieron la Esta es la alegría de la Magnífica Noticia que he-
gracia y la dicha de verlo resucitado (Mt 28, 9-10). mos recibido y que vamos a recordar toda la vida.
En seguida, repuestas por la experiencia, volvieron Un acontecimiento tan grande, un hecho histórico
corriendo a dar la buena noticia a los hermanos. como este: este es el contenido de la gran Noticia,
Entonces, Pedro y Juan corrieron hasta el sepul- del mensaje maravilloso que proclamamos noso-
cro y constataron lo ocurrido. Juan, en particular, tros, del anuncio que acogemos creyendo.
asegura que en cuanto entró al sepulcro “vio y cre-
yó” (Jn 20, 3-10). Los Apóstoles han transmitido lo que vieron y lo
que vivieron. El mismo Jesús empleó los medios
Más tarde, se les apareció a dos discípulos que iban necesarios para hacerles ver que su resurrección
de regreso a su pueblo, Emaús. Ellos “conversaban es perfectamente corporal: lo pueden ver como
acerca de todo lo sucedido” por aquellos días con antes, lo pueden palpar, pueden ver las cicatrices
Jesús y de su desaliento con el desenlace que había de los clavos y de la lanzada... ¡hasta puede comer
tenido. Habían escuchado algo del alboroto hecho con ellos! En el cuerpo resucitado de Jesús se ven
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las llagas benditas que lo identifican como el mis- tro corazón. El encuentro con Jesús, hoy, es po-
mo que había muerto y había estado muerto entre sible, en primer lugar porque Él resucitó real y
los muertos. corporalmente, y en segundo lugar, porque Él ha
derramado sobre toda carne su Espíritu Santo.
VIVE ETERNAMENTE
Cristo ha resucitado para que llevemos una vida
Jesús, el mismo HIJO DE DIOS que entregó su vida nueva. Y esta vida nueva, no se refiere solo a al-
por nosotros, VIVE realmente por su RESURREC- gunos comportamientos sino que es una nueva
CIÓN de entre los muertos. Jesús realmente vive manera de ver la vida, de vivirla, de ofrecerla, de
como el primero en resucitar de entre los muertos llenarla de sentido y de ponerla al servicio del plan
y su victoria sobre la muerte nos demuestra que el divino de la Salvación, en seguimiento de Jesús.
poder de Dios es capaz de vencer cualquier mal; Depositar nuestra fe en Jesús significa saber con
que la gracia triunfa sobre el pecado, la justicia so- certeza que Él realmente se encuentra presente en
bre la injusticia y la luz sobre la oscuridad; que en medio de nosotros y que, precisamente hoy, con-
nuestra historia personal también nosotros pode- tinúa llamándonos a la conversión y santificándo-
mos vivir una vida de resucitados del pecado y de nos con su presencia.
la muerte, pues Él mismo nos comunica los frutos
de su Pasión y el poder de su triunfo definitivo. La fe en Jesucristo Resucitado, no se reduce sen-
cillamente a asentir con nuestra mente la verdad
Él nos abre el acceso al Cielo como el único que que Dios nos ha revelado, es mucho más que eso:
tiene en su poder las llaves de la vida eterna. La es escoger a Jesús como Señor, como amigo y Sal-
VIDA de Jesús es VIDA también para nosotros. vador; dejarnos inundar por la presencia del Resu-
Contemplar su misterio de amor, y acogerlo por citado, dejar que nuestra vida tome un rumbo dis-
fe en nuestro corazón, nos da la capacidad de vivir tinto, confiar absolutamente en la Palabra de Dios
una existencia nueva, de tomar parte en su victoria haciendo de ella nuestro alimento, reconocer el
y de sentirnos seguros con la presencia de Aquél nuevo tipo de existencia que nos conquistó Jesús.
cuya palabra y cuya misericordia nunca nos aban- Quien cree en Jesucristo está llamado a vivir una
donan. existencia colmada de la gracia que Dios comuni-
ca a sus fieles hoy y siempre por medio de su Hijo
LA FE EN CRISTO MUERTO a través de la fe y de los sacramentos. Quien los
Y RESUCITADO recibe, recibe al mismo SEÑOR, y a partir de ellos
puede vivir una nueva existencia: la misma que ex-
Creer en Cristo Jesús es aceptarlo como Él es. La fe perimenta todo aquél que acepta con fe la nueva
es un acto por el cual admitimos en nuestro cora- condición de “Hijo de Dios” que nos comunica Je-
zón lo que la Palabra revela y proclama. Y a propó- sús con su Muerte y Resurrección: Pero a cuantos
sito de este misterio la predicación es clara. lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a
los que creen en su nombre. Estos no han nacido
Su sacrificio total es amor total. Murió realmente y de carne, ni de deseo de carne, sino que han naci-
resucitó realmente con el mismo cuerpo con el que do de Dios (Jn 1, 12-13).
murió y fue sepultado. Y triunfó sobre la muerte
para poner solución a lo que la humanidad no ha- Este nuevo nacimiento lo experimentamos noso-
bía podido resolver por sí misma: la muerte. En Él tros por medio del sacramento del Bautismo: Je-
y solo en Él tenemos vida eterna. Bien podemos sús le contestó: «El que no nazca del agua y del
afirmar que Él mató a la muerte con su muerte. Y Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios» (Jn
ahora resplandece vivo y glorioso, fuente de vida, 3, 5). Pues todos ustedes son Hijos de Dios, por la
porque como fruto de su Pasión, por Él se ha de- fe en Cristo. Cuando ustedes fueron bautizados en
rramado el Espíritu de la Vida sobre toda carne. Cristo, fueron también revestidos de Cristo (Ga 3,
26-27).
Él quiere entrar en nosotros y hasta nuestra inti-
midad, para conversar con nosotros. A nosotros Finalmente, el anuncio más bello del mundo
solo nos corresponde abrirle las puertas de nues- es este: Cristo Jesús, el Hijo de Dios que se hizo
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hombre por ti, por mí y por todos, porque nos ama salido a nuestro encuentro para levantarnos, para
con amor total, más aún, el que se sacrificó para devolvernos la felicidad que perdimos por el peca-
rescatarnos de la frustración eterna, RESUCITÓ do y para restituirnos en una dignidad que jamás
DE LA MUERTE Y DESTRUYÓ EL PODER QUE habríamos siquiera soñado: la de ser su hijos, en
LA MUERTE Y EL MAL TENÍAN SOBRE NOSO- Cristo. En Él, Dios ha querido establecer su alian-
TROS, quebrantando así todo el poderío del ma- za con nosotros eternamente y, por eso, ha derra-
ligno y restableciendo el orden que los pecados mado sobre nosotros su Espíritu.
de la humanidad habían subvertido. Ahora sí son
posibles la vida y la paz perdurables porque Él es Dios toca la puerta de nuestro corazón con el
nuestra paz. anuncio de la Buena Noticia. Hemos sido redimi-
dos por Cristo, salvados del pecado y la muerte,
¿QUÉ TENEMOS QUE HACER? y se ha derramado sobre nosotros la abundancia
de su Espíritu. También hoy experimentamos con-
La Magnífica Noticia, es decir, el Evangelio que moción cuando nos llega al corazón el anuncio de
estamos recibiendo, toca profundamente nuestras la salvación y de los trabajos, las fatigas, los dolo-
vidas. El Hijo eterno de Dios se ha venido a nues- res infinitos y el sacrificio que el Señor en persona
tro mundo, asumiendo realmente nuestra condi- quiso asumir para alcanzárnosla.
ción humana, y sin dejar de ser Dios como el Padre
y como el Espíritu Santo, se ha hecho realmente De esta manera predicó san Pedro cuando hizo su
hombre. Ha querido acercarse a todo ser huma- primera aparición en público ante los judíos ve-
no y ha querido levantarlo de su postración, lavar nidos a la fiesta de Pentecostés: «...Por lo tanto,
sus heridas y curarlas, restituirlo en salud y darle con toda seguridad conozca la casa de Israel que
plenitud. Se ha cargado con cada uno de nosotros al mismo Jesús, a quien ustedes crucificaron, Dios
como un pastor se carga sobre los hombros a la lo ha constituido Señor y Mesías». Al oír esto, se
oveja descarriada. Y por nosotros, y para efectuar les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y
todo este prodigio, ha querido destruir la muer- a los demás Apóstoles: “¿Qué tenemos que hacer,
te y el pecado muriendo nuestra propia muerte y hermanos?” (Hch 2, 36-37).
ofreciéndose en sacrificio a cambio de redimirnos.
Hemos sido lavados con su Sangre y Él se ha hecho Oír lo que nosotros oímos y contemplar lo que no-
“hijo del hombre” para que nosotros lleguemos a sotros contemplamos, hace que hoy también nues-
ser “hijos de Dios”. tro corazón se sienta traspasado delante del anun-
cio de la obra que Dios ha hecho por nosotros por
En su propia Persona ha vencido la muerte por la medio de su HIJO, Jesucristo. No hemos hecho
resurrección y nos ha abierto el camino de retorno obras que nos hagan merecedores de tan grande
al Padre. Su muerte fue un morir al pecado de una bondad de parte de Dios hacia nosotros. Nuestra
vez para siempre y su vida es un vivir para Dios. pregunta debe ser la misma: “¿Qué tenemos que
hacer?” Y la respuesta es la que podemos oír de
Esta Noticia es lo que llamamos “Evangelio”, pala- labios del mismo Jesús, cuando comenzó su predi-
bra griega que traduce “Buena Noticia”, “Magnífi- cación del Evangelio: «Se ha cumplido el tiempo y
ca Noticia”, “Buenas Nuevas”. El Evangelio es este está cerca el Reino de Dios. Conviértanse y crean
maravilloso anuncio que nunca nos deja indife- en el Evangelio» (Mc 1, 15).
rentes, que suscita la fe y la refuerza, que provoca
una respuesta y la anima. ¡La respuesta es la fe con la que acogemos la Mag-
nífica Noticia que escuchamos y la conversión!
Ante tanto amor que se derrama caudaloso sobre
la humanidad por la Persona y la misión de Je- También para nosotros se ha cumplido el tiempo.
sucristo, no podemos quedarnos como asistentes El anuncio que ahora acogemos es la prueba. Tam-
mudos o como espectadores impávidos. Hemos bién a nosotros, a ti y a mí, el Señor Jesús nos in-
sido los principales beneficiados por esa sobrea- vita a ser parte del Reino que Él anuncia. Él está a
bundancia de amor. Dios se ha querido “involu- la puerta y llama.
crar” en nuestra historia: desde su eternidad ha
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LA CONVERSIÓN, RESPUESTA A DIOS ble a Dios. Así lo entendió Pablo cuando hace la
siguiente exhortación: Los exhorto, pues, herma-
La conversión es, entonces, la respuesta que da- nos, por la misericordia de Dios, a que presenten
mos con toda nuestra vida al mensaje transforma- sus cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable
dor del Evangelio. No es un simple cambio de vida a Dios; este es su culto espiritual. Y no se amolden
o de costumbres. La conversión es mucho más que a este mundo, sino transfórmense por la renova-
dejar de ser malos o pecadores. Es dirigir nuestra ción de la mente, para que sepan discernir cuál es
mente y nuestra existencia a Dios, es darnos cuen- la voluntad de Dios, qué es lo bueno, lo que agra-
ta con toda la sinceridad de nuestro corazón que da, lo perfecto (Rom 12, 1-2).
el mensaje de Jesús tiene que ver con cada uno
de nosotros individual y comunitariamente. Es la Estrenar una manera de pensar como la de Cristo
consecuencia existencial que conlleva el repetir- Y con esto podemos afirmar que la conversión es
nos interiormente a diario y profundamente: Je- también un “cambio de mentalidad”. Convertirme
sús murió y dio su vida por mí. Jesús resucitó por es renunciar a la mentalidad mundana, que pue-
mí para darme una nueva vida. Dios me considera de estar gobernando muchos de mis criterios y de
su hijo y me acepta, por medio de Jesucristo, en mis actuaciones, para asimilar la mentalidad de
su familia. Yo lo acepto plenamente a Él y acepto Dios. Es pensar mi vida de otra manera, ponien-
totalmente sus planes. do al centro el amor de Dios. Posiblemente conti-
núen asechándome la tentación y el pecado, y yo
REGRESAR A DIOS, VOLVER A SUS continúe siendo presa de alguna debilidad que en
CAMINOS ocasiones me ponga ante la angustia de “no reali-
zar lo bueno que deseo, sino a obrar lo malo que
La conversión es, ante todo, retornar, por amor, no deseo” (Rom 7, 19). Aun así, quien logra tener
al amor que Dios me manifiesta. Es devolverme a constantemente en su mente el valor y la grandeza
Dios, desandando el camino equivocado. Si en un del sacrificio de Cristo es capaz de pensar y juzgar
momento me doy cuenta de que extravié mis pa- su vida desde la entrega del amor más grande de
sos, ahora quiero redirigirme y tomar el sendero Jesús en la Cruz. Nada será igual para Él y podrá
hacia el amor, el perdón y la felicidad completa. decirse: “el Señor que ha dado su vida por mí, me
Es querer retornar del mal al bien, de la mentira a invita a vivir una vida entregada totalmente a Él y
la honradez, de la muerte a la vida, y así en todas a mis hermanos, a quienes debo amar con un cari-
las demás posibilidades que me he abierto con los ño similar al que Dios tiene conmigo. Como Jesús
caminos emprendidos hacia lo que no es Dios, ni se entregó a sí mismo por mí ¿estoy yo dispuesto a
su amor, ni sus bondades. entregar mi vida por Él y por mis hermanos?
La contemplación de Jesús en la Cruz se revela en- Sean imitadores de Dios como hijos queridos, y
tonces como la posibilidad real de mirar, por fin, el vivan en el amor como Cristo los amó y se entre-
libro abierto en el cual se aprende lo que es creer, gó por nosotros a Dios como oblación y víctima de
amar y esperar; en el que se descubren los senti- suave olor (Ef 5, 1-2).
mientos y los propósitos de Dios y lo que Él desea
de cada uno de nosotros. Cristo Jesús no se reservó Debemos llegar a la firme y profunda convicción
nada para sí. Todo me lo entregó y no hay mayor de que no existe otro camino para responder
alegría que ésta: saber que su Sangre, derramada al amor de Dios derramado en nuestra vida que
por mí, me libera del pecado. Por eso, la voluntad nuestra propia respuesta de amor. Dios siempre
humana, al ponerse delante de la cruz de Jesús, se ha llamado a la humanidad a regresar a Él, a es-
enciende en el deseo de retomar el camino de la tablecer una alianza con Él, a aceptar su abrazo
perfecta obediencia a la voluntad de Dios, o sea, de amor. La conversión sincera nos comunica una
de volver a la casa del Padre. Observando atenta- nueva manera de pensar, nos enseña a juzgar las
mente el amor inmenso que el HIJO encarnado situaciones de otra manera y nos da una nueva
manifestó a su Padre celestial, uno debería llegar manera de reaccionar y de sentir.
a querer hacer algo semejante, como deseando ve-
hementemente ser también una ofrenda agrada- Denme esta alegría, les decía Pablo a los evange-
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lizados de Filipo, manténganse unánimes y con-
cordes con un mismo amor y un mismo sentir. No LA PALABRA DE FE QUE PREDICAMOS
obren nunca por rivalidad u ostentación, sino con
humildad, considerando a los demás superiores Queda claro que para responder al amor de Dios
a ustedes. No se encierren en sus propios intere- que se ha manifestado en nuestra vida es necesaria
ses egoístas, sino busquen el interés de los demás. la conversión. Sin embargo, para ingresar en el ca-
Tengan entre ustedes los mismos sentimientos de mino de la conversión debemos adentramos en la
Cristo (Flp 2, 2-5). vía del conocimiento de los designios de la volun-
tad de Dios. Esta voluntad no está inscrita en leja-
EL ABRAZO DEL PADRE nías, ni es inalcanzable para ninguno de nosotros.
MISERICORDIOSO Dios mismo nos ha mostrado el camino para en-
tenderla y para conocerla por medio de su Palabra:
La conversión es, finalmente, abrazo tierno de Porque este precepto que yo te mando hoy no ex-
reconciliación. En él se funden el amor absoluta- cede tus fuerzas, ni es inalcanzable. No está en el
mente fiel del Padre, que nos acoge, y nuestro bro- cielo para poder decir: “¿Quién de nosotros subirá
te de amor, sinceramente arrepentido, que sabe al cielo y nos lo traerá y nos lo proclamará, para
que el retorno al amor es vital. Este acercamiento que lo cumplamos?” Ni está más allá del mar... El
es posible porque en el Cuerpo inmolado de Jesús mandamiento está muy cerca de ti: en tu corazón
se reconcilian el cielo y la tierra, Dios con el hom- y en tu boca, para que lo cumplas (Dt 30, 11-14).
bre.
Para hablarnos con palabras humanas que noso-
¡Es imposible vivir sin la amistad de Dios! La leja- tros entendamos, Dios nos ha regalado la Biblia
nía de Dios es la soledad, la oscuridad, la frustra- y el tesoro de la enseñanza de los Apóstoles en la
ción. En cambio, el retorno es abrazo que funde Iglesia. El conocimiento de la voluntad divina solo
corazones y que enciende la esperanza. Es seguri- es accesible a nosotros si nos dedicamos con soli-
dad de ser acogido por quien es misericordioso y citud y esmero a la acogida de la Palabra Escrita de
bueno, que todo lo comprende y que todo lo per- Dios y prestamos oídos a la enseñanza de su Igle-
dona. sia. Dios habla en nuestro lenguaje y por el medio
de la palabra humana para acercarse a conversar
En este reencuentro con el amor aprendemos con nosotros.
que la obediencia del Señor anuló los efectos
de la desobediencia humana y nos abrió las Toda la Biblia nos habla de la historia de amor de
posibilidades para relacionarnos con Dios de una Dios con la humanidad y del modo como esta hu-
manera distinta. Dios es cercano. Quien ama el manidad puede responder al llamado de amor de
misterio del Hijo encarnado y crucificado, rinde Dios misericordioso. En las Sagradas Escrituras
constante acción de gracias porque, en Cristo, descubrimos los planes de Dios, su misericordia
por iniciativa del Padre, Dios se acercó a nosotros y su poder, la preparación de la venida del Hijo
para mostrarnos su voluntad de reconciliación encarnado y su realización, y comprendemos el
y de amistad. Quien descubre la posibilidad de sendero que Dios quiere trazar para nosotros. En
la reconciliación perfecta con Dios, en Cristo, los santos Evangelios contemplamos más directa-
encuentra que quedan abiertos los caminos de mente el rostro del Hijo de Dios, descubrimos el
la perfecta reconciliación consigo mismo, con su misterio de su más profunda identidad, vemos sus
propia historia, con los demás seres humanos y ejemplos y escuchamos su predicación. Por eso,
con el mundo, lastimado tan ostensiblemente por leer las páginas de la Biblia significa escuchar de
nuestros pecados. viva voz la Palabra que Dios tiene reservada para
cada uno de nosotros. En la Biblia descubrimos
Ahora, gracias a Cristo Jesús, los que un tiempo cuál es el querer de Dios y lo que esta voluntad
estaban lejos están cerca por la Sangre de Cristo. significa para el Hijo encarnado y para nosotros:
Él es nuestra paz: Él ha hecho de los dos pueblos, Jesús les dice: «Mi alimento es hacer la voluntad
uno, derribando en su cuerpo de carne el muro del que me envió y llevar a término su obra» (Jn
que los separaba: la enemistad (Ef 2, 13-14). 4, 34).
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pies de los que anuncian la Buena Noticia del bien!
Venga tu Reino. Hágase tu voluntad en la tierra (Rom 10, 14-15).
como en el cielo (Mt 6, 10). No todo el que me dice:
“Señor, Señor”, entrará en el Reino de los Cielos, La fe nace del mensaje que se escucha, y la escucha
sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial viene a través de la Palabra de Cristo (Rom 10, 17).
(Mt 7, 21). La Iglesia continúa fielmente, desde los tiempos
apostólicos hasta hoy, predicando el mismo men-
Todo el que cumpla la voluntad de mi Padre Celes- saje de Cristo. Por lo tanto, no existe verdadero
tial, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre camino de conversión ni de conocimiento de Dios,
(Mt 12, 50). si no escuchamos con atención la palabra que la
Iglesia tiene para decirnos.
Padre, si quieres, pase de mí esta copa, pero que
no se haga mi voluntad sino la tuya (Lc 22, 42). UN CAMINO PARA EMPRENDER
El fundamento es este: Muchos otros signos, que El camino de la conversión inicia con la búsqueda
no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vis- sincera de la voluntad de Dios en nuestra vida, por
ta de sus discípulos. Estos han sido escritos para amor. Nuestra conversión tiene varios “niveles” de
que crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, respuesta.
y para que, creye ndo, tengan vida en su nombre
(Jn 20, 30-31). En efecto, nos convertimos:
Para seguir emprendiendo el camino de la conver- De todo pecado, como lo indica el camino seña-
sión, es necesario además conocer la enseñanza de lado por las enseñanzas de Cristo sobre los man-
la Iglesia. En ella se hace presente la misma predi- damientos: el primero en Mt 22, 37-40 y la expli-
cación de los Apóstoles, los testigos privilegiados cación de los demás en los capítulos cinco a siete
de los misterios de nuestra salvación obrados en la del mismo Evangelio. Ya sabemos que el pecado
persona de nuestro Maestro Jesús. Ellos y sus su- es el acto por el cual rechazamos el amor de Dios
cesores recibieron la misión de conservar íntegro para dedicarnos al amor de nosotros mismos, de
este tesoro. los que nos rodean o de las cosas creadas.
A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos. Lo De toda falta de misericordia, porque la misericor-
que ates en la tierra quedará atado en el cielo y dia es distintivo del cristiano: Is 1, 11-17; Os 6, 6;
lo que desates en la tierra quedará desatado en el Mt 5, 7; 9,13; 12, 7; 25, 31-46; Lc 10, 25-37; Col 3,
cielo (Mt 16, 19). 12-15; St 2, 13; . Si no nos convertimos de nuestra
inexplicable capacidad para hacernos indiferentes
Manténganse firmes y conserven las tradiciones ante el sufrimiento humano, nunca vamos a cam-
que han aprendido de nosotros, sea de viva voz o biar realmente. Hay una sensibilidad cristiana que
por carta (2 Tes 2, 15). se moldea sobre la de Cristo, tal y como aparece
en los evangelios, en su compasión y en su com-
Timoteo, guarda el depósito de la fe (1 Tim 6, 20). prensión para con los pobres, los pequeños y los
pecadores. Es demasiado común la actitud de in-
Ten por norma las palabras sanas que oíste de mí diferencia racionalizada frente al que nos resul-
en la fe y en la caridad de Cristo Jesús. Conserva ta incómodo por cualquier motivo, sea exterior
el buen depósito mediante el Espíritu Santo que (cómo viste, cómo se presenta a sí mismo, cómo
habita en nosotros (2 Tim 1, 13-14). se comporta) o interior (cómo piensa, cómo reza,
cómo vota).
Ahora bien, ¿cómo invocarán a Aquel en quien no
han creído? ¿Cómo creerán en Aquel de quien no De cualquier resentimiento que nos impide per-
han oído hablar? ¿Cómo oirán hablar de Él sin na- donar, bien sea personas, bien sea situaciones o
die que anuncie? ¿Y cómo anunciarán si nadie los historias, bien sea estructuras reinantes. Textos:
envía? Según está escrito: ¡Qué hermosos son los Mt 5, 5.9; 6, 12.14-15; 18, 21-22.23-35; Lc 17, 3-4;
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23, 34; Gal 5, 1. Hay personas que viven resenti- A propósito de la idolatría, en la antigüedad hubo
das con otras personas y hay personas que andan culturas que se representaron dioses a partir de
resentidas con el mundo entero, con los que son ciertos elementos creados que los confundieron
distintos de ellos, con los que tienen más o con los con su grandeza (el sol, la misma tierra, etc.), su
que tienen menos, con los que estudiaron más o forma curiosa y su acción sobre la vida humana
con los que estudiaron menos. Todos estos resen- (la serpiente, la rana, el cocodrilo, etc.) o su fuerza
timientos son complicaciones del alma que la atan desencadenada (el trueno, el volcán, el mar, etc.).
a sí misma y la esclavizan de sentimientos destruc-
tivos. La Biblia dice que son inexcusables porque has-
ta lo oculto de Dios se podría haber percibido por
De toda búsqueda de soluciones al margen de Dios medio de las perfecciones y grandezas de las cosas
o despreciando sus mandatos, es decir, de lo que creadas (Rom 1, 19-23 y Sb 13, 1-9). Pero hoy en
podríamos bien llamar “obras de Satanás”, que día esto no ocurre. Es gravemente calumnioso de-
son la superstición (hechicería, agüeros, horósco- cir, por ejemplo, que un católico adora pinturas o
pos, magia negra, brujería y, en general, todos los estatuas de Dios y de sus santos porque todos sa-
esoterismos) y las idolatrías (del poder, del placer, bemos que esas imágenes son solo representacio-
del dinero) que generan dependencias y adiccio- nes que pueden elevar el pensamiento a la consi-
nes de todo tipo. deración de los misterios que representan. No hay
nadie tan mentecato hoy que crea que en el yeso o
Muchas personas, lamentablemente, por vani- en la madera esté el misterio. Pero sí sabemos que
dad, por poca cultura general o religiosa, y porque hoy en día hay realidades que absorben el tiempo
con credulidad suponen que pueden manejar las y las energías que son solo de Dios. Es imposible
fuerzas ocultas con palabras o con rituales y ges- establecer un cuadro fijo porque muchas cosas
tos mistéricos, acuden a esta búsqueda extraña de pueden arrebatar al hombre el corazón, pero se ha
control sobre las demás personas o sobre las cosas pensado muy frecuentemente en un esquema fun-
y realidades de la vida, la supuesta suerte, el amor, damental: el dinero y, en general las posesiones; el
la riqueza, etc. Textos que ilustran la malicia y la placer y, en particular, el placer sexual; y el poder
inutilidad de toda forma de superstición: Lev 19, y, más concretamente, el afán de dominar sobre
26.31; 20,6; Dt 18, 10-12.14; 1 Sam 28, 3.9; 1 Re 21, los que lo rodean a uno. Estos son los ídolos mo-
6; 2 Re 19, 22; Is 2, 6; Miq 5, 11; Mal 3, 5; Gal 5, 20; dernos, los verdaderos ídolos.
Ap 9, 21; 21, 8; 22, 15.
TALLER II ENCUENTRO
Respuesta personal y ecos del anuncio • ¿Cómo puedo yo acceder a la salvación de Jesús?
¿Porque son importantes la fe y los sacramentos
• ¿Qué sentimientos provoca en mí el saber que para vivir la nueva vida del Resucitado?
Dios se ha puesto con Jesús de nuestra parte?
¿Cómo debo responder a la presencia de Jesús en • Explicar, entre todos, la relación que hay entre la
mi vida? acogida del magnífico anuncio de Cristo y la con-
versión. ¿En qué consiste la conversión? ¿Por qué,
• ¿Puedo confesar con convicción definitiva que para convertirnos, es necesario crecer en el cono-
hoy, más que nunca, he aceptado a Jesús como el cimiento de Dios?
único que me puede salvar?
• ¿Quién es Jesús, qué significa para ti? Leer con • Dedicar un rato diario para contemplar el cruci-
atención y tomar nota de lo que dicen de Jesús los fijo y para hablar amistosamente con Jesús Resu-
siguientes textos. citado. Identificar cuáles son los signos del Resuci-
tado en nuestra historia personal y familiar.
• Lc 1, 32 • Lc 3, 22
• Lc 1, 34 • Lc 4, 24 • En distintos espacios del trabajo personal, en
• Lc 2, 10-12 • Lc 5, 8 oración, repasar mi vida deteniéndome en cada
• Lc 2, 46-47 • Lc 5, 15 uno de los aspectos o niveles de la conversión: pe-
• Lc 2, 49 • Lc 5, 17-26 cado, actitudes de misericordia, resentimientos,
• Lc 2, 51 • Lc 7, 1-10 búsquedas equivocadas de Dios.
ESPÍRITU SANTO
ENCUENTRO 3:
EL ESPÍRITU QUE SE NOS HA DADO ES PAZ Y RECONCILIACIÓN
EL ESPÍRITU QUE DA VIDA esté siempre con ustedes, el Espíritu de la Verdad.
El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni
El Señor Jesús, con su entrega amorosa en la Cruz le conoce; ustedes, en cambio, lo conocen, porque
y con su Resurrección gloriosa nos ha despejado y mora con ustedes y está en ustedes (Jn 14, 16-17).
abierto el camino hacia Dios. Por eso nuestra rela- Como lo podemos constatar, el Señor indica que el
ción con Dios puede y debe ser distinta. Espíritu ya vive en sus discípulos y los acompaña.
Esa es otra de las magníficas noticias que Dios nos
Ya no podríamos considerarnos lejanos, ni ene- tiene en estos encuentros.
migos ni extraños, porque somos hijos en el Hijo,
miembros por adopción de la familia divina. El Espíritu Santo es esa Persona-Presencia que
Dios Padre promete a quienes depositan su fe en
La mirada misericordiosa del Padre Celestial so- Jesucristo, el Señor.
bre la humanidad resplandece ahora en el rostro
de su Hijo que ha dado su vida por nosotros y que Distinto del Padre y del Hijo, Uno con Ellos en la
nos ha rescatado de una vez, y para siempre, del Trinidad, el Espíritu Santo garantiza que tenga-
pecado y de la muerte eterna. mos siempre presentes también al Padre y al Hijo
con nosotros. Él es el amor vivo del Padre que nos
Además de la gracia de la redención y de la salva- da nueva vida.
ción que Jesús nos ha obtenido, a la que debemos
adherirnos con fe, Dios misericordioso ha querido Él anima íntimamente al creyente y le permite ser
ayudarnos de manera extraordinaria en la tarea de y sentirse realmente hijo adoptivo de Dios: Como
perseverar en nuestra adhesión a Jesús. ustedes son hijos, Dios envió a sus corazones el
Espíritu de su Hijo, que clama: ««Abbá, Padre»
Él mismo nos ha prometido una asistencia espe- (Gal 4, 6).
cial que consiste en la realización de la promesa
que Jesús hizo a sus discípulos antes de su Pasión Porque ustedes no recibieron un espíritu de escla-
y Muerte en la Cruz. vos para recaer en el temor; antes bien, recibieron
un espíritu de hijos adoptivos que nos hace ex-
Se trata de un nuevo don y de una presencia que clamar: ¡Abbá, Padre! El Espíritu mismo se une a
nos acompañará y que nunca nos dejará solos: Yo nuestro espíritu para dar testimonio de que somos
le pediré al Padre que les dé otro Paráclito, que hijos de Dios (Rom 8, 15-16).
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De tal manera que el Espíritu Santo, quien es en Sí LA PROMESA ES PARA TODOS
mismo la intimidad del Padre y del Hijo, nos co-
munica y nos capacita para vivir en esa intimidad La promesa del Espíritu Santo es también para no-
amorosa de las Tres Personas divinas y para tener sotros. De la misma manera como los Apóstoles,
con el Padre una relación que se moldea sobre la a los cincuenta días de la Resurrección, después
del Hijo. de la Ascensión de Jesús, recibieron la fuerza del
Espíritu Santo, que los sacó del temor y el oculta-
La gran Noticia aquí consiste en que podemos sen- miento y los lanzó a proclamar al mundo las ma-
tirnos plenamente hijos y amados como el Hijo y ravillas de Dios, así también a nosotros, los que en
en el Hijo. el siglo XXI creemos en Jesús con nuestro corazón
y lo proclamamos con nuestros labios, el Padre
Se trata del Espíritu que condujo, acompañó e im- celestial nos regalará abundantemente su Espíri-
pulsó a Jesucristo, del mismo que animó su mi- tu para proclamar de modo semejante, adaptado
sión de acuerdo con lo evidenciado al comienzo de a nuestros tiempos, las maravillas de Dios y de su
su actividad pública, cuando... Le entregaron el ro- amor.
llo del profeta Isaías, y desenrollándolo, encontró
el pasaje donde está escrito: «El Espíritu del Señor Dios cumplió su promesa, primero en los Apósto-
está sobre mí, porque Él me ha ungido. Me ha en- les. De repente, se produjo desde el cielo un es-
viado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los truendo, como de viento que soplaba fuertemente,
cautivos la libertad, y a los ciegos la vista; a poner y llenó toda la casa donde se encontraban senta-
en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de dos.
gracia del Señor» (Lc 4, 17-19).
Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas,
También nos enseña la Palabra que Él es el regalo que se dividían, posándose encima de cada uno de
que el Padre da a cuantos lo invocan con fe: Si us- ellos. Se llenaron todos del Espíritu Santo y empe-
tedes, así imperfectos y limitados como son, saben zaron a hablar otras lenguas, según el Espíritu les
dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre concedía expresarse (Hch 2, 2-4).
de los cielos dará el Espíritu Santo a los que se lo
piden? (Lc 11, 13) Pero también a nosotros Dios nos promete el don
de su Santo Espíritu que renovará nuestro corazón
Por eso, Él es quien anima y sostiene nuestro com- y nos hará vivir de un modo nuevo.
promiso cristiano, robustece nuestra voluntad y
renueva nuestro interior. El Espíritu Santo, sin suprimir ni un ápice a nues-
tra libertad, hará nuestros corazones connatura-
Su unción, es decir, su manera de revitalizar el les con el querer de Dios porque su presencia los
alma desde dentro da la fuerza para confesar la fe transforma y renueva haciéndolos dóciles a las
y comunica los dones necesarios para poder dar enseñanzas, designios e instrucciones del divino
testimonio ante el mundo de la Buena Noticia de Maestro. Así fue anunciado desde el Antiguo Tes-
la salvación de todos. tamento: Derramaré sobre ustedes un agua pura
que los purificará: de todas sus inmundicias e ido-
Según la misión que nos corresponda, para que latrías los voy a purificar; y les daré un corazón
seamos valientes en medio del mundo sepamos nuevo, y les infundiré un espíritu nuevo; arranca-
dar testimonio de la buena noticia de la salvación ré de su carne el corazón de piedra, y les daré un
a toda la humanidad: corazón de carne. Les infundiré mi Espíritu, y haré
que caminen según mis preceptos, y que guarden y
Recibirán la fuerza del Espíritu Santo que va a ve- cumplan mis mandatos (Ez 36, 25-27).
nir sobre ustedes y serán mis testigos en Jerusa-
lén, en toda Judea y Samaría y hasta el confín de la Y así lo asegura el Señor Jesucristo en el Evange-
tierra (Hch 1, 8). lio: Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que envia-
rá el Padre en mi nombre, será quien se los enseñe
todo y les vaya recordando todo lo que yo les he
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dicho (Jn 14, 26). aquel día, el primero de la semana, estando cerra-
das... las puertas del lugar donde se encontraban
El Espíritu Santo es presencia divina viva y per- los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos
sonal que nos asegura una nueva vida. La tercera y les dijo: “La paz esté con ustedes.” Dicho esto, les
Persona de la Santísima Trinidad, amor que Dios mostró las manos y el costado. Los discípulos se
vive en su intimidad desde toda la eternidad, uni- alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez:
fica todo con su amor, también lo que es diverso, y “La paz esté con ustedes. Como el Padre me envió,
por eso también el Espíritu de la Alianza nueva y también los envío yo.” Dicho esto, sopló sobre ellos
Eterna establecida por la ofrenda de la Sangre de y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A quienes les
Cristo (cf. Heb 9, 14). perdonen los pecados, les quedan perdonados: y a
quienes se los retengan, les quedan retenidos” (Jn
VIVE EN NOSOTROS COMO ESPÍRITU DE 20, 19-23).
LA RECONCILIACIÓN PERFECTA
El fruto precioso de su Muerte y su Resurrección
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros es la entrega del Espíritu Santo que Él derrama so-
corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado bre la Iglesia.
(Rom 5, 5).
Su saludo pascual es, en sí mismo, un anuncio de
Esta certeza es la constatación de lo realizado por paz: “La paz esté con ustedes.” Y el signo elocuente
Nuestro Señor Jesucristo con su Muerte y su Re- que acompaña este saludo es su soplo y la expli-
surrección. cación del mismo: “Reciban el Espíritu Santo. A
quienes les perdonen los pecados, les quedan per-
El Evangelio, efectivamente, nos recuerda que sus donados...”
últimas palabras en la Cruz fueron una oración de
confianza filial: Padre, en tus manos encomiendo Por este camino se evidencia que, como fruto de su
mi Espíritu. Sacrificio, Él confiere a todos la dichosa posibili-
dad de la reconciliación perfecta con Dios y, en su
Y san Juan, que estaba al pie de la Cruz, también lo Resurrección, encomienda a la Iglesia, y en Ella de
oyó decir que todo estaba cumplido, y con las pa- manera peculiar a los Apóstoles y a sus sucesores,
labras: e inclinando la cabeza, entregó el Espíritu, la tarea de la reconciliación de la humanidad con
nos confirma lo que venimos diciendo. Dios.
Él murió para darnos su vida, para darnos su Es- Desde ese momento van juntos la fe en el
píritu, a quien la Iglesia ha reconocido siempre Resucitado, el Bautismo en su Muerte y en su
como “Señor y Dador de vida, que procede del Pa- Resurrección y la gracia de la absolución de los
dre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe pecados.
una misma adoración y gloria, y que habló por los
profetas”. Y el Espíritu Santo es quien se encarga de que este
misterio de realismo salvador se comunique efi-
Todo queda confirmado en la Pascua. Aseguramos cazmente a todos los que creen en Cristo y viven
que ninguna condenación pesa ya sobre los que de acuerdo con sus enseñanzas.
están en Cristo Jesús (Rom 8, 1), porque el Sacrifi-
cio de Cristo nos ha dado las primicias del Espíri- A la altura de los encuentros que llevamos, es im-
tu (Rom 8, 23), quien viene a lo más profundo de portante advertir, lo que Dios viene haciendo en
nuestros corazones (Rom 8, 27) en ayuda de nues- nuestro interior. La manera como nos va tocando
tra debilidad (Rom 8, 26). y renovando. Es probable que nosotros no advir-
tamos nada, pero eso no significa que nada este
El primer día de la semana, Cristo resucita. Ese sucediendo. Puede estar sucediendo mucho en
domingo llena al mundo de luz y de paz y anuncia nuestro interior más íntimo.
a todas las creaturas la novedad de la reconcilia-
ción universal. Porque, de hecho... al atardecer de Nuestro mismo cuerpo se convierte como en un
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templo porque realmente se vuelve morada del final. Y ¡hemos creído este mensaje!, es decir, le
Espíritu. Y lo que estamos llamando “conversión” hemos dado fe, porque nos ha sido comunicado
se vuelve, entonces, coherencia con la gran verdad por testigos; pero, además y sobre todo, porque
que siempre estaba allí pero que ahora, por este hemos percibido que se trata de un mensaje en sí
anuncio salvador, se hace la forma ordinaria de vi- mismo luminoso, cuya fuerza viene de adentro, de
vir nuestra vida y de tener una conciencia más viva un núcleo vivo que habla de Alguien que está mu-
de su presencia. cho más allá de la persona que nos hace el anuncio
y que es veraz sobre toda ponderación. Es como si
Dios está con nosotros y nosotros estamos con viéramos a Dios en su testigo y en lo que nos co-
Dios. ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del munica, como si Él nos hablara por medio de este.
Espíritu Santo, que habita en ustedes, y que han Captamos que este mensaje tiene perfecta actuali-
recibido de Dios? ¿Y que no se pertenecen a uste- dad para el aquí y ahora de nuestra existencia por-
des mismos? ¡Han sido comprados a caro precio! que su Fuente original nos lo comunica por medio
Por tanto, ¡glorifiquen a Dios con su cuerpo! (1 Cor de instrumentos elegidos suyos. En la Buena Noti-
6, 19-20). cia que ha resonado para nosotros hemos percibi-
do que su origen es el Dios vivo y verdadero, cuyo
El regalo más bello y más grande del que nos hace- amor es llamarada que arde sin consumir, fuego
mos partícipes por el ejercicio nunca acabado de la arrebatador.
adhesión consciente y definitiva a Jesucristo nues-
tro Señor, es la presencia cierta de Dios que quie- Hemos podido constatar, también, la misteriosa
re habitar en nuestros corazones por la promesa e irrebatible coherencia íntima del mensaje que
cumplida del don y de la presencia de su Espíritu nos proclama el testigo con el de la Biblia y con el
Santo. de las generaciones que han creído y que nos ga-
rantizan que estamos en lo cierto. Por una parte,
El Dios omnipotente se revela a nosotros como todo lo que hemos escuchado nos ha hecho más
Padre misericordioso, Hijo Redentor y Salvador, conscientes, más receptivos y más capaces de per-
y como Espíritu de reconciliación y de amor. Él no cibir que Dios existe, que está con nosotros y que
nos quiere dejar solos en el propósito de vivir una nos está conduciendo. Pero nada va a reemplazar
existencia adecuada a su voluntad, nos quiere ver nuestro acto de fe, que consiste, en primer lugar,
felices y por eso ha decidido perdonarnos, acom- en un regalo que Dios nos hace para que abramos
pañarnos, fortalecernos, alegrarnos y habitar en los ojos, captemos la luz propia de este mensaje y
nosotros dándonos lo mejor que tiene: su Espíritu constatemos por nosotros mismos la existencia de
que nos vivifica, nos reconcilia y nos da la oportu- las realidades anunciadas. La fe es un movimien-
nidad de alcanzar la plenitud. to interior que se realiza con un simple acto de la
voluntad que, movida por la gracia, se entrega to-
Abramos toda nuestra vida a este deseo de Dios talmente a Quien nos viene anunciado y a lo que Él
que se hace posible en su Hijo Jesucristo Resuci- nos quiera revelar.
tado.
Creer es dar el paso y aceptar, es abrir el corazón
¿Le quieres abrir de par en par el corazón para que y acoger sin resistencias, es fundirse en comunión
Él ponga su morada en ti? con Aquél que nos ha comunicado su Espíritu, ¡el
de su intimidad!, para que nuestra intimidad sea
LA LUZ DE LA FE moldeada con la de Él, para que nuestros pensa-
mientos y los suyos vayan de acuerdo y para que
En el camino que hemos iniciado hemos recibido conozcamos todas las cosas como Él las conoce,
magníficas noticias que nos anuncian y recuerdan como lo enseña la Palabra: Hablamos de una sa-
el intenso e inagotable amor que el Señor nos tie- biduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada
ne. El mensaje que se nos ha proclamado asegura por Dios desde antes de los siglos para gloria nues-
que el amor de Dios es infinito y eterno; que es in- tra... Anunciamos “lo que ni el ojo vio, ni el oído
condicional, sólido y seguro; que es comprensivo oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios
y tierno; comprometido, sacrificado y fiel hasta el preparó para los que le aman” porque a nosotros
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nos lo reveló Dios por medio del Espíritu; y el Es- años proclamaban que Cristo era para ellos un
píritu todo lo penetra, hasta las profundidades de verdadero padre y que la fe era como la madre,
Dios. En efecto, ¿qué hombre conoce lo íntimo del porque comprendían que ésta era la única puerta
hombre sino el espíritu del hombre que está en él? de entrada en lo que el mismo Cristo llama “vida
Del mismo modo, nadie conoce lo íntimo de Dios, eterna”. En efecto:
sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos re-
cibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo
viene de Dios para conocer las gracias que Dios único, para que todo el que crea en Él no perezca
nos ha otorgado... (1 Cor 2, 7.9-12). sino que tenga vida eterna (Jn 3, 16).
La fe es, entonces, el conocimiento interno de En este sentido san Pablo puede proclamar que la
aquello que Dios nos ha querido revelar. Es par- fe nos “justifica”, es decir, nos hace pasar de pe-
ticipación de la intimidad de Dios mismo porque cadores a justos (en el lenguaje bíblico), lo cual
el Espíritu Santo, quien es la intimidad misma de quiere decir que nos devuelve la inocencia perdi-
Dios y el Testigo primero de su amor por noso- da. Esto no es mágico, evidentemente. La fe nos
tros, ha sido derramado en nuestros corazones. Lo justifica porque es un encuentro sincero con Cris-
que acaba de enseñarnos el Señor con una com- to, cuyo primer efecto es ciertamente la recon-
paración muy humana en la Primera Carta a los ciliación profunda y total. Por la fe entramos de
Corintios es claro: el único testigo interior de lo nuevo en la relación fundante que el pecado había
que somos, de lo que pensamos y de lo que encie- destruido y por eso nos abraza el Padre y por eso
rra nuestro misterio como personas humanas es caminamos en vida nueva. Y la otra evidencia es
nuestro espíritu; y así es el Espíritu de Dios. Ahora que el Señor nunca quiso una fe subjetiva e indi-
bien, como sabemos que Dios nos ha dado su Es- vidualista que cada uno pudiera manejar. La fe es
píritu, sabemos que nuestro acto de fe es un acto gracia de un encuentro con Dios que se revela. Por
de conocimiento íntimo de aquello que Dios nos lo tanto, depende de Dios y de su revelación y no
quiere revelar, en primer lugar, su Ser mismo que de lo que sintamos o de lo que nos parezca.
es puro Amor, su Trinidad de Personas, Padre,
Hijo y Espíritu Santo, y su Unidad en el Ser, y su Por eso, en la Biblia, la fe siempre se vive en la co-
deseo de conversar con nosotros, de tener con no- munidad creyente. Esa comunidad también nos
sotros una relación cercana. viene dada por Dios y no es lícito inventarla como
quien pone nombres a nuevas asociaciones.
La dichosísima Noticia es que esto que estamos
experimentando es progresivo. La luz de la fe que El Bautismo nos introduce en esa comunidad de
ilumina nuestras vidas seguirá derramándose so- creyentes y es el sacramento que el Señor quiso
bre nosotros si nos seguimos entregando a Él y a que sellara nuestro camino hacia la fe verdadera-
sus palabras. Nuestra fe, antes de cualquier otra mente cristiana. De la misma manera, la madurez
cosa, es encuentro personal con Jesucristo, con el en la fe es siempre acompañada por los signos de
Padre y con el Espíritu Santo. Porque “la fe nace la gracia que son los demás sacramentos. No se
del encuentro con el Dios vivo, que nos llama y puede andar por el mundo proclamando que la
nos revela su amor, un amor que nos precede y en sola fe basta porque la misma Palabra establece
el que nos podemos apoyar para estar seguros y que los medios de la Gracia son la fe, ciertamente,
construir la vida. Transformados por este amor, y los sacramentos. Y hay que reiterarlo como parte
recibimos ojos nuevos, experimentamos que en él de esta maravillosa noticia: todo esto se realiza en
hay una gran promesa de plenitud y se nos abre la la Iglesia, que es la comunidad creyente que brotó
mirada al futuro” (LF 4). de manos de Jesús y que Él encargó a los Doce y a
sus sucesores, desde los Hechos de los Apóstoles
Y, como si fuera poco, la otra parte de esta Noti- hasta nuestros días, desde San Pedro hasta el Papa
cia tan grande es que la fe es para nosotros como Francisco y, por supuesto, quienes lo sucedan.
una “madre” porque ella nos da a luz para la vida
cristiana al engendrar en nosotros la vida divina.
Nuestros primeros hermanos hace casi dos mil
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TESTIGOS DE CRISTO PARA fundamental para la manera como entendemos
TODAS LAS NACIONES nuestra fe hoy en día.
Optar por Cristo y vivir una vida entregada a su Ella recibió la luz dichosa de la Pascua con la mis-
servicio, encarnando el amor de Dios en la vida de ma discreción con la que recibió el anuncio del
todos los días, es una posibilidad real para todos. ángel y se puso a disposición del Resucitado con
Dios nos llama desde nuestra humanidad senci- la misma generosidad con la que lo había acogi-
lla, débil y pobre, para que podamos responder a do en sus purísimas entrañas. Ella fue llevada por
su amor con generosidad. Este no es un ideal que Juan al seno mismo de la Iglesia naciente como
se queda en el aire, ni mucho menos una utopía extraordinario signo de la nueva alianza sellada en
que ninguno puede alcanzar. Es una realidad que la Cruz. Y allí, en casa, con los Apóstoles, perseve-
todos podemos poseer: muchos han respondido a ró con ellos en la oración y en la vida de la comuni-
ella y gozaron en su existencia de una plenitud y dad. Su dedicación y su fidelidad para escuchar la
felicidad que las cosas de este mundo jamás po- Palabra de Dios, para ponerla por obra y para de-
drán ofrecernos. positar toda su vida en manos del Señor, la hacen
modelo para todos los discípulos. Ella es el mode-
María Santísima, “la Madre”, cuya luminosidad lo perfecto de todas las glorias que Dios reserva
y dulzura han inspirado a tantos creyentes, cuya para quienes lo aman. Y para nosotros, hoy, Ella es
fortaleza ha dado perseverancia a los atribulados y “parte”, no la principal pero sí una muy importan-
probados, cuya obediencia ha inspirado a los que te, de la Magnífica Noticia que estamos recibiendo
quieren seguir de cerca al Señor Jesús que los lla- y difundiendo.
ma, es el modelo palpable de la acción que Dios
realiza constantemente en favor de los humildes José, esposo de María y padre adoptivo de Je-
y sencillos: Proclama mi alma la grandeza del Se- sús, es calificado en la Sagrada Escritura como un
ñor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; “hombre justo”. Su “justicia” viene de su condición
porque ha mirado la humildad de su esclava... Él de creyente practicante, totalmente dedicado a su
hace proezas con su brazo: dispersa a los sober- fe, que aceptó con humildad la misión con la que
bios de corazón, derriba del trono a los poderosos Dios lo sorprendió. Un hombre trabajador, como
y enaltece a los humildes (Lc 1, 46-48. 51-52). cualquiera de nosotros, que vivió la cotidianidad
de su existencia y de sus fatigas, consagrado to-
Ella era una mujer sencilla de Nazaret, pequeña talmente al amor y al cuidado de su esposa y de
ciudad situada en las colinas de Galilea, al norte su Hijo. Él es el modelo de quienes vivimos en el
del actual estado de Israel. En su porte y en su ac- mundo y podemos servir a Dios desde lo más sen-
tividad, una mujer completamente normal que, al cillo del diario vivir y de nuestro trabajo.
recibir el anuncio del arcángel san Gabriel y, con
este, su misión, demuestra su extraordinaria ca- Él respondió generosamente al llamado de Dios,
pacidad para acoger con absoluta disponibilidad y reconociendo en María, su mujer, y en Jesús, su
con entera obediencia el plan que Dios tenía sobre hijo adoptivo, la fuente de su amor primero y la
ella y para ponerse enteramente a su servicio. única razón por la que valía la pena consagrar toda
la vida. Mirar a José es ver un modelo acabado de
De esta manera, ella se constituye en un verdade- empeño, responsabilidad y sosiego al servicio de
ro modelo de aquella libertad que viene de la fe. Jesús y de su Madre Santísima. Y contemplar su
Porque ella dedicó voluntariamente su vida entera misión desde nuestra perspectiva actual, es ver
a Dios y a su voluntad. Su fe fue siempre escucha cómo Dios le confió sus más preciosos tesoros,
atenta de la Palabra divina y disponibilidad com- dándole ciertamente las gracias necesarias para
pleta para todos sus requerimientos, sin importar cumplir con su misión, pero sin ahorrarle ninguna
las consecuencias. Acompañó a su Hijo, Nuestro de las angustias inherentes a tan elevada respon-
Señor Jesucristo, con valiente perseverancia hasta sabilidad, tal y como queda bien atestiguado por el
la Cruz y padeció resuelta lo que a ella correspon- mismo Evangelio.
día, con el nivel de comprensión que Dios le quiso
dar, en una experiencia única que seguramente es Pedro y Pablo, Andrés, Santiago, Juan y los demás
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Apóstoles, fueron llamados por Jesús y vivieron amas de casa, políticos, abogados, científicos, etc.,
con Él siendo testigos privilegiados de su vida, de que encontraron en el camino de Cristo, la pleni-
su ministerio, de sus milagros, de sus palabras, de tud de sus existencias y la verdadera felicidad.
su relación única con la gente, especialmente con
los pobres y con los enfermos, y sobre todo, de su Ellos nos demuestran que nuestra fe es una bellí-
Muerte y de su Resurrección. Jesucristo los llamó sima realidad que marca una diferencia de calidad
de situaciones distintas y muy normales, como innegable frente a quienes no tienen el gozo que
hombres imperfectos, algunos de ellos, como Ma- viene de ella. Es posible vivir de la fe y, más aún,
teo o Simón, en condiciones de vida o con opciones vivir por ella. La gran Noticia es que la fe da sen-
particulares que no les dejaban parecer hombres tido a nuestra existencia entera. Sí, también a la
piadosos y religiosos ante el pueblo. Los Apóstoles que quizá no estuvo cubierta por su luz y su calor
vivieron con Jesús y le acompañaron en sus fatigas y que fue camino de búsqueda hasta hoy. Aceptar
y alegrías. hoy, por fe, al Señor, aceptar lo que Él nos dice, lo
que nos enseña, lo que nos revela, lo que nos pide,
En el camino junto al Maestro se sentaron senci- como María, como José o como los Apóstoles,
llamente a sus pies, escucharon su palabra, com- como nuestros amigos santos del cielo, es entrar
partieron el pan con Él y, en ocasiones, como en en una vida nueva. La fe nos abre los ojos para que
toda escuela de crecimiento, fueron reprendidos a veamos la presencia concreta de Dios en nuestra
causa de su falta de fe. Aun así, perseveraron en historia presente.
el seguimiento de Jesús y cuando, en el momento
dramático de la Pasión de Cristo, el temor y el mie- CREER HOY
do pretendieron acabar su fe y disminuir su espe-
ranza, pensando que con la muerte de su Maestro Una cierta cultura moderna, que parece haber per-
todo estaba perdido, el Señor mismo los fortaleció, dido “la percepción de esta presencia concreta de
los llenó con su alegría, los dotó y, después de la Dios” y “de su acción en el mundo”, se complica
resurrección, los mandó por el mundo para que al infinito. Sin embargo, nosotros, cristianos, con-
comunicaran su Palabra y establecieran su Iglesia fesamos: “el amor concreto y eficaz de Dios, que
en todos los confines de la Tierra. Los Apóstoles obra verdaderamente en la historia y determina
no fueron superhéroes, sino hombres que amaron su destino final, amor que se deja encontrar, que
a Jesús, hasta entregar su vida por Él. se ha revelado en plenitud en la pasión, muerte y
resurrección de Cristo” (Laren Fidei 17).
Sin embargo, el privilegio de vivir una existencia
transformada por Jesús Resucitado, no les corres- La fe se aplica de diversas maneras a la realidad
ponde exclusivamente a quienes vivieron en el que Dios nos comunica. Una cosa es “creer que” las
mismo tiempo de su trayectoria terrena. cosas reveladas son ciertas y dar el asentimiento a
ellas, o “creer en” Dios, en su existencia, sus atri-
En la historia de la humanidad se encuentra el butos y sus misterios y hasta depositar en Él toda
heroico testimonio de hombres, mujeres y niños nuestra confianza. Y otra sería “creerle a” Dios,
mártires, que luchando contra todo tipo de adver- admitiendo que su Palabra toque profundamente
sidad imaginable prefirieron entregar su vida a la nuestro ser y lo transforme. Nosotros le “creemos
muerte que renunciar a la fe que los había salva- a” Jesús cuando lo acogemos personalmente en
do. Desde los orígenes de la Iglesia han quedado nuestra vida y nos confiamos a Él, uniéndonos a
las huellas de hombres y mujeres consagrados ra- Él mediante el amor y siguiéndolo a lo largo del
dicalmente, de cuerpo y alma, al servicio del Se- camino. “En cualquier caso, para nosotros... “...
ñor, proclamando silenciosamente ante el mundo Cristo no es solo aquel en quien creemos, la ma-
entero que, más allá de la debilidad humana y de nifestación máxima del amor de Dios, sino tam-
las ofertas del mundo, es posible vivir un tipo de bién aquel con quien nos unimos para poder creer.
fecundidad y de felicidad fundado sobre la convic- La fe no solo mira a Jesús, sino que mira desde el
ción profunda del “solo Dios basta”. Pero también punto de vista de Jesús, con sus ojos: es una parti-
resplandecen constelaciones de pastores, laicos cipación en su modo de ver”. Y, a quienes nos lle-
guías de almas, doctores, trabajadores, artesanos, garan a acusar de supuesta lejanía de la realidad
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porque somos creyentes, les aseguramos que “la El día de la Ascensión, fijado por la Sabiduría de
fe en el Hijo de Dios hecho hombre en Jesús de Dios para dar por concluido el tiempo de las apa-
Nazaret no nos separa de la realidad, sino que nos riciones, antes de ser elevado al Cielo en presen-
permite captar su significado profundo, descubrir cia de ellos (Hch 1, 9), les encargó: Vayan por todo
cuánto ama Dios a este mundo y cómo lo orien- el mundo y proclamen la Buena Noticia a toda la
ta incesantemente hacia sí...” Estamos seguros de Creación. El que crea y sea bautizado se salvará
que” esto lleva al cristiano a comprometerse, a vi- (Mc 16, 15-16). De esta manera, el que crea, es de-
vir con mayor intensidad aún, el camino sobre la cir, el que hubiera aceptado el Evangelio inicial-
tierra” (LF 18). mente, debía ser adecuadamente educado y cons-
tituirse en discípulo por el bautismo.
Esta gran Noticia de la fe y de la luz con que nos
enriquece queda completa cuando comprendemos Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes
estas cosas. Porque, efectivamente, el haber acogi- bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y
do a Dios en nuestros corazones no nos separa del del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo
mundo sino que nos devuelve a él con una mirada lo que yo les he mandado (Mt 28, 19-20).
nueva, con una vitalidad mayor y con nuevas he-
rramientas para construirlo de acuerdo a los pla- San Juan Bautista, había dejado bien claro que el
nes de su Creador y Señor. que él administraba, era para la conversión, no era
el bautismo definitivo porque el que traía Jesús se-
Y el extraordinario y dichoso anuncio para cada ría uno en el Espíritu Santo y fuego.
uno es que la fe, aunque es un regalo de Dios,
puede crecer y madurar si la cultivamos adecua- El Señor preparó a sus discípulos para este bau-
damente. Parte de la Buena Noticia para quien ha tismo. En efecto, una vez que comía con ellos des-
iniciado este camino es que el Señor Jesús extien- pués de su resurrección de entre los muertos, les
de su invitación a entrar al camino de maduración dijo que esperaran del Padre la promesa que uste-
progresiva en la fe, que comenzará en pocas sema- des me oyeron a mí: Que Juan bautizó con agua,
nas. Lo hemos llamado simplemente “El Camino” pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo
porque así lo llamaron los discípulos al inicio, pero dentro de pocos días (Hch 1, 4-5).
sobre todo, porque Jesús mismo ha dicho que Él es
el Camino. Así que este anuncio termina con una Ellos lo entendieron bien y recibieron su misión.
invitación. Preparémonos y dispongámonos con Salieron a predicar y el poder de la Palabra de la
alegría para comenzar a caminar de una fe inicial Magnífica Noticia que anunciaban (es decir, del
a una fe iniciada, es decir, a una fe que se vuelve Evangelio), logró muchas conversiones.
el estilo de vida agradable a Dios, que da sentido a
toda nuestra existencia y que sirve de verdad a la Y ellos comenzaron a incorporar al grupo inicial
renovación del mundo. que el Señor mismo había congregado, por el bau-
tismo, a los que iban llegando, pues así lo había
¡Dios mismo nos conceda vivir en perfecta cohe- dispuesto y ordenado el Señor en persona.
rencia con la fe que profesamos en Él, en su mise-
ricordia entrañable y en sus misterios! ¿Qué hemos de hacer, hermanos?, decían los que
resultaban “tocados” por su predicación. Y ellos
LA MAGNÍFICA NOTICIA DEL BAUTISMO contestaban: Conviértanse y que cada uno de us-
QUE NOS INJERTA EN CRISTO tedes se haga bautizar en el nombre de Jesucristo,
para remisión de sus pecados; y recibirán el don
El Señor Jesús, después de resucitar de entre los del Espíritu Santo; pues la Promesa es para uste-
muertos se presentó durante cuarenta días a los des y para sus hijos, y para todos los que estén le-
Apóstoles que había elegido, dándoles muchas jos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro (Hch
pruebas de su Resurrección, para resolver sus in- 2, 38-39).
terrogantes y para darles instrucciones acerca de
lo que debía seguir (cf. Hch 1, 2-4). Esa Promesa es el Espíritu Santo, por supuesto.
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Pero evoca y señala el cumplimiento de todas las al bautismo que, por el poder de su Muerte y de
promesas que Dios había hecho en el Antiguo Tes- su Resurrección, obrando en lo más profundo de
tamento. nuestro ser por el Espíritu Santo que se nos da,
nos hace nuevas creaturas, nos reviste de Cristo,
El contenido de esas promesas ayuda a entender lo cancela nuestro pecado y nos da una vida nueva.
que es el bautismo, y qué es lo que hace en quienes
lo reciben. UNA NUEVA VIDA EN CRISTO
Y COMO CRISTO
El bautismo sustituye las señales antiguas de per-
tenencia al pueblo de Dios y da la pertenencia al Con absoluta certeza, entonces, podemos asegurar
definitivo y verdadero pueblo de Dios, que es la que, por el bautismo que recibimos, el Señor nos
Iglesia. ha hecho miembros de su familia y nos ha llamado
a vivir como hijos suyos.
En cuanto señal de la Alianza Nueva y Eterna, el
sello bautismal se inscribe en los corazones de car- Toda la novedad del bautismo de Jesús viene de la
ne (no en tablas de piedra) y conduce eficazmente Pascua. En efecto, así como Cristo fue sumergido
al conocimiento íntimo y afectuoso de Dios y de en el dolor de su Pasión, Muerte y sepultura, así se
sus dones, porque nos hace hijos en el Hijo. nos sumerge a nosotros en los frutos de ese dolo-
rosísimo sacrificio; ¿es que no saben que cuantos
Él es Hijo por naturaleza, nosotros somos hechos fuimos bautizados en Cristo Jesús fuimos bautiza-
hijos por adopción o por participación en la con- dos en su muerte? Por el bautismo fuimos sepul-
dición filial del Hijo eterno quien se hizo hombre tados con Él en la muerte, para que, de la misma
precisamente para esto. manera como Cristo resucitó de entre los muertos
por la gloria del Padre, así también nosotros ande-
El bautismo nos injerta en Cristo, como se injerta mos en una vida nueva (Rom 6, 3-4).
una ramita desgajada de un árbol a otro para que
viva y para que produzca fruto. La condición de la Esa novedad de vida es fruto, de una identificación
ramita es tal que solo gracias al nuevo tronco y a su existencial con Cristo, el Hijo encarnado, que mu-
savia puede vivir y producir fruto. riendo nuestra muerte, dio muerte a la muerte y a
las obras que a ella conducían: Porque si nos he-
Esta imagen enriquece mucho nuestra compren- mos hecho una misma cosa con Él por una muerte
sión del misterio del bautismo, porque nos ayuda semejante a la suya, también lo seremos por una
a entender que el bautizado vive de Cristo, con su resurrección semejante; sabiendo que nuestro
misma vida, y se nutre de la misma savia que ali- hombre viejo fue crucificado con Él, a fin de que
menta todo el árbol; más aún, que el creyente goza fuera destruido este cuerpo de pecado y cesáramos
de la fecundidad misma de Cristo y que sus frutos de ser esclavos del pecado (Rom 6, 5-6).
son de Cristo, en primer lugar, aunque sean tam-
bién de Él. Adheridos al Señor Jesús, como la ramitas al árbol,
como los miembros al cuerpo, con fe verdadera,
Y que, por lo tanto, todo el honor y toda la gloria siendo conscientes de la necesidad de responderle
corresponden al Señor, de quien son la vida, el ali- con nuestra sincera conversión y caminando por
mento y los frutos. el sendero del conocimiento de su Palabra, expe-
rimentamos que nuestra existencia realmente se
El bautismo nos marca interiormente como hijos renueva, por pura gracia, y que puede conducirse
de Dios y miembros de la Iglesia con un sello in- por senderos de felicidad y de paz. Estar en Cristo,
deleble. Ese sello y su marca característica son del permanecer en Él y vivir de Él, es lo que nos cons-
Espíritu Santo quien, así, nos imprime un carácter tituye en nuevas creaturas. La Palabra de Dios nos
de cristianos. lo dice con expresiones tan claras como éstas:
La espléndida noticia consiste en que el Señor Cristo murió por todos para que los que viven ya
ha querido dar una enorme eficacia sobrenatural no vivan para sí sino para Él, que murió y resucitó
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por ellos... Por tanto, el que está en Cristo es una Mientras el mundo ofrece una avalancha de pro-
criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado puestas que destilan consumismo, egoísmo y ma-
lo nuevo (2 Cor 5, 15. 17). terialismo, nuestra vida renovada en Cristo y ani-
mada por el Espíritu Santo, florece y es cada vez
Cuando el Apóstol afirma que “lo viejo ha pasado” más fecunda en las virtudes de la fe, la esperanza
se refiere a ese estado en el cual nos encontramos y la caridad.
cuando nuestro querer no concuerda con el de
Dios. EL “EVANGELIO” DE LOS POBRES
En cambio, cuando conducimos nuestra existen- El amor de Dios es la fuente y la recompensa final
cia con la fe en Cristo y en el amor a Dios, los crite- de todos nuestros esfuerzos por perseverar en la
rios del mundo ya no son los que orientan nuestra nueva vida que Cristo nos alcanzó.
vida.
El cristiano no es un idealista sino un testigo del
La renuncia al pecado, y a todo lo que conduce a amor con el que Dios ha amado a toda la humani-
Él, es la decisión radical que nos lleva a vivir como dad. Por eso, la mejor manera de responder a Dios
personas nuevas. Ya no nos buscamos a nosotros que nos busca con tanto amor y el mejor trabajo
mismos, ya no planeamos nuestra vida y nuestras para llegar a gozar eternamente del amor de Dios
decisiones al margen de la voluntad divina, ya no es la caridad que podemos ofrecer a nuestros her-
somos mujeres y hombres llevados ciegamente manos y que nos hace ser como Él porque “Dios es
por las pasiones de una vida desordenada, sino amor”.
que buscamos en todo momento la Gloria de Dios,
y en ella encontramos nuestra verdadera felicidad Si alguno dice: «Amo a Dios», y aborrece a su
y realización. hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a
su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a
Así lo indica san Pablo: Despójense del hombre quien no ve. Y hemos recibido de Él este manda-
viejo y de su anterior modo de vida, corrompi- miento: quien ama a Dios, ame también a su her-
do por sus apetencias seductoras; renuévense en mano (1 Jn 4, 20).
la mente y en el Espíritu y revístanse de la nueva
condición humana creada a imagen de Dios: justi- Dar testimonio del amor de Dios en el mundo es
cia y santidad verdaderas (Ef 4, 22-24). una tarea inaplazable para quien vive la nueva
existencia que nos trajo el Señor.
Dios Padre, lleno del amor y de misericordia nos
invita a que realicemos esta novedad en nuestra Quien ama a Dios de verdad se siente impulsa-
vida y nos brinda el auxilio del Espíritu Santo que do, desde dentro, desde arriba, a comunicar ese
sostiene toda su obra, la fortalece y jamás deja que amor a todos los que viven sin experimentarlo. Y
se corroa con el desánimo y la monotonía. siente compasión por los que Dios compadece. Y
comprende, igualmente desde dentro y desde arri-
El don del Espíritu es la fuente interior de don- ba, que Dios tiene siempre sus ojos puestos sobre
de dimana la fuerza que se necesita para vivir esta aquellos que el mundo olvida o desprecia. Y por
vida nueva. Él imprime un estilo generoso, alegre eso mismo se esfuerza por hacer “la obra de Dios”
y orante a nuestro generoso modo de ser y de rela- en la caridad. Esta es la prueba de que nuestra fe
cionarnos con los demás. es realmente viva y plena.
Pues la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te Hay una alegría especial que experimentan solo
ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Rom los que comienzan a comprender estas cosas. Es la
8, 2). Si vivimos por el Espíritu, marchemos tras el dicha de compartir los bienes como Dios distribu-
Espíritu (Ga 5, 25). ye sus bendiciones, es decir, sin miramientos y sin
excepciones.
Este estilo de vida nos permite permanecer en las
sendas trazadas por el Señor. Si la misericordia de Dios alcanza hasta para mí,
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mi corazón tiene que abrirse sin límites, con una la de aquellos que no ostentan títulos ni apellidos
apertura que quiere ser reflejo de la de Dios mis-pero reflejan al Hijo de Dios encarnado! Dios nos
mo. Y el corazón recupera entonces su resplandor conceda vivir en permanente solidaridad y, con el
original, se lava profundamente de sus egoísmos tiempo, descubrir todas las dimensiones del dar
con generosidad, sin medida, con la abundancia
que encarcelan, se libera de las ataduras de lo pa-
sajero y se alegra realmente en el descubrimiento con que Dios da: Sean misericordiosos como su
del milagro del otro, que me deja ver a Dios en síPadre es misericordioso... Den y se les dará: una
mismo, que me permite servir a Jesús sirviéndole medida buena, apretada, remecida, rebosante
a Él. pondrán en sus vestidos. Porque se les medirá a
ustedes con la medida con que ustedes midan (Lc
En este sentido no hay riesgo de equivocarnos, 6, 36. 38).
porque Jesús anunció que sería a Él a quien da-
ríamos de comer o de beber en los más pobres, EN CONCLUSIÓN…
a quien vestiríamos o acogeríamos en los que de
todo carecen, a quien visitaríamos y asistiríamos Tener una nueva vida significa saber mirar tam-
en sus necesidades cuando lo hiciéramos con los bién el mundo con nuevos ojos. Son los discípu-
que viven situaciones extremas de penuria o se los de Jesús, los verdaderos gestores del cambio
sienten al extremo de sus fuerzas. Y enseñó con de nuestra sociedad. Estamos en el mundo para
inusitada claridad: Les aseguro que cuanto hicie- dar testimonio de nuestra fe y nuestra esperanza.
ron a uno de estos hermanos míos más pequeños, Es eso lo que Jesús quiere de nosotros: Ustedes
a mí me lo hicieron (Mt 25, 40). son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa,
¿con qué la salarán? No sirve más que para tirar-
Si nos tomamos en serio estas palabras del Señor la fuera y que la pise la gente. Ustedes son la luz
y meditamos sus alcances, entenderemos por qué del mundo. No se puede ocultar una ciudad pues-
los pobres son otra dimensión de la magnífica no- ta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende
ticia que Dios quiere que recibamos. una lámpara para meterla debajo del celemín, sino
para ponerla en el candelero y que alumbre toda la
En ellos realmente podemos encontrar al Señor. casa. Brille así la luz de ustedes ante los hombres,
Pero, al ir a ellos, saliendo de nosotros mismos, para que vean sus buenas obras y den gloria a su
nos recomponemos en todo nivel y aprendemos lo Padre que está en los cielos (Mt 5, 13-16).
que es la única verdad sobre el ser humano.
• ¿Cuáles son los regalos más hermosos que Dios • En la oración diaria, tratar de percibir la presen-
te ha hecho por medio de la Muerte y de la Resu- cia y su acción del Espíritu Santo.
rrección de su Hijo?
• Ser testimonio de cercanía, escucha, humildad,
• ¿Te sientes motivado a entrar en el camino del solidaridad, compasión, diálogo, reconciliación,
conocimiento del Señor? ¿Cómo puede cambiar al compromiso con la justicia social y capacidad de
mundo nuestro testimonio de fe? compartir, como Jesús lo hizo.
• ¿Cómo puedes ayudar a otros para tener efecti- • Durante este tiempo haz una obra de caridad, no
vamente amor sensible por los pobres y los poster- necesariamente con dinero, que te exija compar-
gados, por los enfermos y los presos, por los que tir afecto con una persona muy pobre o muy llena
sufren de cualquier manera y por los que viven de sufrimientos, de tal manera que puedas experi-
solos? mentar su amistad y darle algo de tu afecto.
HOMBRE
ENCUENTRO 4:
EL SEÑOR NOS REGALA UNA CASA Y UNA FAMILIA
LO DESCUBIERTO EN LOS ANUNCIOS En este encuentro vamos a recibir el gratísimo
PRECEDENTES anuncio de la familia que, en Cristo, Dios nos da.
Jesucristo es el don de Dios para los hombres. Se trata de la Iglesia Santa, muestra de la infinita
Todo don es don en Jesucristo. Él es la plenitud de condescendencia de Dios que quiere congregar a
las promesas. La gracia y la verdad nos han llegado todos sus hijos como pueblo amado y de su pro-
por Jesucristo. piedad.
Durante estas semanas hemos descubierto que el Es la “nueva Jerusalén” que anuncia el Nuevo Tes-
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo nos revela tamento, que se realiza en la historia tal y como
tantos misterios del amor de Dios y está tan lleno los Apóstoles la recibieron de Nuestro Señor Jesu-
de signos del cumplimiento evidente de las prome- cristo: una comunidad de amor con dimensiones
sas antiguas, de sorpresas y de riquezas, en bene- terrenales y celestiales, universales y particulares,
ficio de cada uno de nosotros y del mundo entero, mundiales y locales, en la que circula la savia nu-
que todo él, sin la menor duda, es Magnífica Noti- triente y fecundísima de los dones del Espíritu que
cia para la humanidad entera. Él ha dado a los suyos por su Pascua.
Efectivamente, desde cuando Pedro hizo su pri- En esas comunidades se daban al mundo los sig-
mera famosa intervención de Pentecostés, los nos del amor y la unidad, tal y como lo pide de no-
que acogieron el kerigma y creyeron en Jesucristo sotros el mismo Señor.
Muerto y Resucitado, guiados por los Apóstoles,
es decir, por la Iglesia misma, comenzaron un ca- Recordemos que, en la última cena con los Após-
mino de conocimiento y de conversión y, una vez toles, dijo: “Lo que les mando es que se amen los
iniciados convenientemente en lo básico y funda- unos a los otros como yo los he amado. En eso co-
mental de la fe y la vida que brotan del Evange- nocerá el mundo que ustedes son mis discípulos”
lio, fueron bautizados y acogidos en la comunidad (Jn 13, 35).
cristiana.
En el mismo contexto de la última cena el Señor
Así, por la fe y por el bautismo, los que creen en- oró al Padre con estas palabras: “Padre que ellos
tran a formar parte de una comunidad de herma- sean uno en nosotros para que el mundo crea que
nos que, en Cristo, por Él y con Él, se sabe here- Tú me has enviado” (Jn 17, 21).
dera de todas las promesas de Dios y que, por lo
mismo, por misterioso designio del infinito amor Pues esto fue tan eficaz, que ya en el siglo segundo,
del Padre, constituye el definitivo Pueblo de Dios. a menos de cincuenta años de la muerte del último
En este sentido los discípulos entienden que el lla- de los Apóstoles, había quien exclamaba: “¡Mirad-
mado a la Iglesia es puro don de Dios y que es Dios los cómo se aman!”. Y por este testimonio muchos
quien “agrega” a este cuerpo a los que se han de hombres y mujeres se adhirieron a la Iglesia.
salvar, aunque el instrumento y el medio para este
llamado sean ellos mismos, su misión y la sencillez Y así la Iglesia se iba constituyendo, custodiando
de su predicación y su testimonio. siempre intacto lo que san Pablo llama “el depósi-
to de la fe”.
Como se relata en los Hechos de los Apóstoles, las
pequeñas comunidades del origen se caracteriza- La vida cristiana comenzaba a vivirse en comu-
ban fundamentalmente por su forma especial de nidad y la comunidad cristiana se encargaba de
vivir: no eran simples grupos de simpatizantes de mantener intacto lo que había recibido de los
una causa, sino que vivían de una manera parti- Apóstoles.
cular.
Fue así como nacieron las doctrinas que la Iglesia
Se reunían con asiduidad para escuchar la ense- custodia con tanto celo hasta nuestros días. Con la
ñanza de los Apóstoles, es decir, para aprender muerte del último de los Apóstoles, la Iglesia tuvo
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cuidado de discernir y conservar atentamente: lo dad para guardar fidelidad intacta al Señor, novia
que de ellos había recibido; la lista de los libros sa- y esposa por elección y por la consumación, en el
grados, tanto del Antiguo como del Nuevo Testa- sacrificio de Cristo, de un amor que no tiene rival,
mento; su liturgia y sus sacramentos; sus costum- y madre por su fecundidad impresionante, madre
bres tradicionales; y todo aquello que es su tesoro. de todos los hijos que engendra la gracia.
Por eso, para nosotros, hoy, sigue siendo aún hoy,
determinante el vínculo con la comunidad cristia- EN EL MISTERIO DE LA ALIANZA
na primitiva, así como con la gran comunidad de
la Iglesia que ha custodiado y mantenido íntegra y La Biblia es la historia de una alianza que Dios ha
fielmente la Tradición. querido establecer con la humanidad desde siem-
pre. Por medio de esa alianza Dios Nuestro Se-
Lo primero que aparece en esta Iglesia es su cato- ñor ha querido mostrar su amor a la humanidad
licidad. Es que, de acuerdo con la Biblia, el Señor y, para llevar a cabo sus planes, se ha elegido un
Jesucristo la quiso ante todo, Católica, es decir, pueblo.
“universal”, por su vocación de signo para todas
las naciones y porque quiso, en consecuencia, do- Pero ese pueblo no estuvo a la altura de lo que
tarla con la integridad de los medios de salvación. Dios esperaba de él. De hecho, probó que solo Dios
Y además, porque en su discurso de despedida la podía hacer lo que los seres humanos no somos ca-
mandó a todos los seres humanos, a todo el mun- paces de llevar a cabo. Por eso, Dios mismo se ideó
do y a predicar todo lo que Él había enseñado. Esta un plan en el que su Hijo único, a nombre de todos,
es una de las notas esenciales de la Iglesia. establecería una Alianza Nueva y Eterna, sellada
nada menos que con su Sangre. Por lo que Dios
Solo más adelante, ya floreciente la comunidad nos mostraría que su amor es eterno y más fuerte
cristiana de Antioquía, a algunos se les ocurrió co- que la misma muerte. De tal manera que, por pura
menzar a llamar a los discípulos “cristianos”. No- gracia, en los tiempos por Él determinados envió
sotros somos cristianos y somos católicos en ple- a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley,
nitud de sentido. en el seno mismo del pueblo de las promesas, para
establecer la Alianza que sí había de ser perfecta y
El Nuevo Testamento contempla a la Iglesia como para llevar a cabo sus planes de misericordia.
una ciudad preciosa o como una novia de belleza
radiante que desborda luminosidad y gracia. Así Quiso siempre, además, congregar a toda la hu-
la ve el libro del Apocalipsis y así la ven los demás manidad en una sola familia universal, es decir,
escritos. De esta manera, ella es llamada simple- “católica” y establecer con ella esta Alianza en la
mente “la Elegida”, pero también santa y amada. que todos podemos experimentar las riquezas de
En su entusiasmo, san Pedro resume a sus oyentes su amor.
lo que Ella recibe del pueblo de las promesas, es
decir, del Antiguo Testamento, y realiza de modo Para eso, de los dos pueblos, del que había tenido
definitivo y admirable: “Ustedes son linaje escogi- todas las oportunidades de la Alianza, y del otro,
do, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido llamado por pura bondad, hizo un solo pueblo, la
por Dios, para que anuncien las virtudes de Aquél Iglesia, llamada en virtud de la gracia que brota
que los llamó de las tinieblas a su luz admirable”. del sacrificio pascual de Cristo.
Pero estos mismos escritos la ven a ella también Esta santa Iglesia, en la riqueza extraordinaria que
como la esposa de Cristo, bellísima, radiante, cu- le confieren los dones propios de la Alianza Nueva
bierta de joyas, mujer que en sí misma es el gran y Eterna, es a la vez: Cuerpo de Cristo, templo del
signo que aparece en el cielo cuando en él se ve por Espíritu, rebaño del Señor, morada santa, pueblo
fin el Arca de la Alianza. de Dios, esposa del Cordero, viña elegida... Los
Apóstoles describen su misterio con muchas otras
De esta manera, la Iglesia que conformamos quie- comparaciones llenas de sentido.
nes nos hemos congregado en esta comunidad de
amor es: virgen por su integridad y por su capaci- Y los primeros cristianos daban su vida por la Igle-
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sia. Por eso, la Iglesia es parte del gran anuncio de su amor.
la salvación.
En este sentido, tanto la Iglesia como la fami-
Abramos hoy nuestro corazón y nuestra mente lia humana son casa y escuela de comunión. En
a la revelación de este misterio. Demos gracias a ellas vivimos el misterio de la fraternidad y nos
Dios por la Iglesia y veámosla como es en sí mis- enriquecemos los unos a los otros como hijos del
ma, como Dios la ha pensado, pensando que ella mismo Padre. En ambas crecemos como personas
puede ser en el mundo “radiante, sin mancha ni mientras cumplimos el plan de Dios.
arruga” si nosotros acogemos esta Palabra y nos
dedicamos a cumplir la voluntad de Dios. “Católico” quiere decir exactamente eso: “univer-
sal”. En el cumplimiento de las profecías antiguas
La comunidad que ha congregado en la alegría de y en las palabras del Señor mismo se descubre que
creer a todos los que acogen la Palabra de Dios sub- su Iglesia es, por naturaleza, Católica. Así la quiere
siste en la Iglesia Católica, tal y como lo demuestra Él.
la sucesión apostólica ininterrumpida desde Pedro
y los demás hasta el Papa Francisco y los Obispos La comunidad cristiana se experimenta como una
que están en comunión con él. familia que apoya y que anima, que educa y que
refuerza, que hace que las cosas de Dios y que los
Es doloroso y desconcertante contemplar las frac- compromisos que tenemos como cristianos en el
turas que desde hace cinco siglos ha tenido la mundo sean más comprensibles y llevaderos.
Iglesia pero esperamos que pronto se recuperen.
Sabemos que los últimos Papas han dedicado sus Por eso, desde ya estamos anunciando que todo
mejores esfuerzos a tratar de construir puentes y este regalo que el Señor nos ofrece en el camino
de facilitar acercamientos. que hemos comenzado, conduce, después de una
adecuada formación, a la construcción de comu-
Esperamos con sincero anhelo el día en el cual to- nidades fraternales en las que experimentemos
dos los cristianos, bautizados como somos en el lo mismo que vivieron los primeros y en las que
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, realmente veamos lo que Dios quiere que hagamos
superadas las diferencias doctrinales y de culto por el mundo en el que vivimos.
que aún quedan, demos el testimonio de la Iglesia
Una, Santa, Católica y Apostólica, es decir, del úni- No olvidemos nunca que en la familia de la Igle-
co Cuerpo de Cristo, la única esposa del Cordero, sia, también “la Madre” es parte del extraordinario
el único templo del Espíritu, el único rebaño del anuncio que se nos hace.
Buen Pastor.
Porque ella fue elegida entre todas las mujeres
EN LA IGLESIA DIOS NOS REGALA UNA para acoger al Hijo en su encarnación, para darle a
FAMILIA Y UNA CASA luz en un pesebre y para acompañarlo asociándose
a Él como ninguna otra creatura en los momentos
Desde siempre, quiso el Señor prepararse una fa- más importantes de nuestra redención. En efecto,
milia, a imagen de la familia Trinitaria del Padre, es grande la Noticia que dice que el Señor Jesús se
del Hijo y del Espíritu Santo. preocupó hasta de dejarnos a su Madre por Madre
nuestra, que nos acompaña en la oración y que nos
Por eso pensó en la familia humana y pensó en la cuida en la historia.
Iglesia. Las dos son parte de la Magnífica Noticia,
tanto la familia de la Iglesia como la familia en que María, seguramente nos acompañará con su fe
nacemos a la vida. para que nuestra fe no desfallezca y nos animará
en el camino que emprenderemos en pocos días.
El plan del Señor es que todos nazcamos en una En su “sí” inmaculado se fraguará nuestro “sí” al
comunidad de amor, en la que dos, tres o más per- plan de Dios.
sonas diferentes, sean una sola familia, para que
podamos comenzar a comprender los misterios de
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VIVIR NUESTRA FE EN PEQUEÑAS LA NOTICIA QUE NOS PONE EN CAMINO
COMUNIDADES
La noticia extraordinariamente bella que hemos
Vivir el cristianismo en pequeñas comunidades recibido (es decir, “el Evangelio”) llama algo más
es la única posibilidad y la única respuesta a un que la atención. Hemos sido testigos de un miste-
mundo en el que reinan el individualismo y la in- rio que se despliega ante nuestros ojos por la con-
diferencia frente a los demás y en el que el amor templación real de lo que la Palabra de Dios revela
es una planta rara porque se vive bajo la tiranía de con total objetividad. Eso, que llamamos “mis-
una ética relativista. terio”, aunque ciertamente desborda la humana
comprensión, se hace objeto o contenido de la fe,
Por eso la Iglesia, el Papa Francisco, también no- además de ser, como ya lo hemos constatado, la ex-
sotros reiteramos que una parte vital de nuestro periencia personal más enriquecedora del mundo.
anuncio es la vida en comunidad. No hay ninguna En lo que Dios nos revela, nos encontramos con el
alegría como esta porque se trata del más evidente sentido de nuestra vida. En Él mismo, cuyo amor
fruto y del regalo más concreto de la Muerte y la infinito hemos conocido y acogido, encontramos
Resurrección de Cristo. la compañía, la luz y la fuerza que necesitamos.
Poco a poco, llevando a cabo los mismos ejercicios Y, precisamente porque este es el regalo que esta-
de los creyentes en la primera comunidad (Hch 2, mos recibiendo, también es importante notar que
42), los creyentes que van aceptando el anuncio lo recibimos con una llamada. Nuestros corazones
del Evangelio van cambiando el egoísmo por amor han ardido mientras escuchamos lo que Dios tiene
y aprenden a dar su vida los unos por los otros en que decirnos. Pero también ha sido encendido el
el servicio de los unos a los otros, amándose entre deseo de estar con Jesús, de permanecer en Él, de
ellos con el mismo amor de Cristo, para edificar un conocerlo más y mejor, de darle gusto con nuestra
mundo nuevo y mejor, de acuerdo con los criterios vida entera, de hacerlo conocer de otros, en fin, si
del Reino de Dios, anunciado por Cristo nuestro examinamos los sentimientos que hemos tenido
Señor. durante estas semanas encontraremos que nues-
tra voluntad realmente ha sido tocada.
La iniciación cristiana, que es el camino que va-
mos a empezar a recorrer, nos va a capacitar para Tenemos que ponernos en camino. Este proceso
vivir en comunidad y para ser verdadera comu- que hemos iniciado tiene su propio CAMINO y es
nidad cristiana, de modo que cuando el mundo el que la Iglesia, desde sus orígenes, ha ofrecido a
vea la comunidad exclame admirado: “¡Verdade- todos los que llegan a la fe. Se trata de otro gran
ramente Cristo ha sido enviado para salvar a los regalo de Dios y se presenta como un proceso ne-
hombres y llevarlos al Reino del Padre, al Reino de cesario para que nuestra fe, ahora inicial, y esos
los Cielos!”. deseos que ahora experimentamos, lleguen a una
madurez suficiente como para construir el verda-
Una de las ilusiones que podemos cultivar inten- dero “edificio” de la fe sobre estos cimientos bien
samente desde ya es la de llegar a vivir, muy pron- plantados.
to, en comunidades como las de los Hechos de los
Apóstoles. Muchas circunstancias de la historia JESÚS ES EL SEÑOR
que vivimos pueden permanecer pero ciertamente
nuestra vida será mucho más bonita y llena de sen- El Espíritu Santo que se nos ha dado en el bautis-
tido, tendremos cómo interactuar creativamente mo (y, quizá para la mayoría, en la confirmación),
sobre la realidad que nos rodea y experimentare- el que ha sido derramado sobre la humanidad en-
mos cada vez más fuerte el amor de Dios y la pre- tera por el sacrificio pascual de Cristo, es decir, por
sencia de Jesucristo en nosotros y en la historia de su Muerte y su Resurrección, es quien nos condu-
este mundo que Él nos ha encomendado. ce ahora. Si uno tiene deseos de estar con Cristo,
de amarlo y de servirlo es porque ya tiene ese Espí-
ritu que Dios derrama generoso sobre toda carne,
(Joel 3, 1), de acuerdo con su promesa.
98
Pero la acción del Espíritu Santo se reconoce sobre su eternidad. Todo queda ordenado al servicio del
todo porque nos hace reconocer que Jesús es EL Señor. Y todo ha de servir a los planes de este Se-
SEÑOR. En efecto...nadie puede decir: ¡Jesús es ñor que, con razón, puede gobernar sobre todo “lo
Señor!” sino con el Espíritu Santo (1 Cor 12, 3b). mío” y disponer de todo “lo mío” de acuerdo con
su voluntad.
Y las consecuencias no son pequeñas, como ya lo
habíamos escuchado del mismo Dios: Porque, si Esto quiere decir que todo lo que está sujeto al
profesas con tus labios que Jesús es Señor, y crees “señorío”, o al “gobierno” de Jesús, es rectamente
con tu corazón que Dios lo resucitó de entre los ordenado y lo que no lo está, está en flagrante, des-
muertos, serás salvo (Rom 10, 9). tructivo y triste desorden.
Es lo que el Padre quiso arrancar de los corazones Comencemos por dedicar un gran espacio de tiem-
de todos los seres humanos con la resurrección del po a meditar sobre lo que es “nuestro” para que se
Hijo de sus entrañas, quien...se humilló a sí mis- vuelva “Suyo” y hagámoslo de manera tan cons-
mo hasta la muerte, ¡y muerte de Cruz! Por lo cual, ciente y libre, que de verdad experimentemos lo
Dios lo exaltó y le otorgó el Nombre que está sobre que es SER DE CRISTO SEÑOR.
todo nombre, para que al nombre de Jesús toda
rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los Esta será la única manera real de comprender lo
abismos, y toda lengua confiese que CRISTO JE- que es “el Reino de Dios” del que tanto oiremos
SÚS ES SEÑOR para gloria de Dios Padre (Flp 2, hablar.
8-11).
EL REINO DE LA GRACIA
Que es lo mismo que predica san Pedro el día de
Pentecostés, inmediatamente después de haber Jesús vive eternamente, y con su Muerte y Resu-
recibido la portentosa efusión del Espíritu Santo: rrección ha hecho posible que nosotros podamos
Sepan, pues, con certeza... que Dios ha constituido vivir una forma de existencia nueva ante Dios. Él
Señor y Cristo a este Jesús... (Hch 2, 36). se ha hecho nuestro hermano para que nosotros
también compartamos con Él la nueva condición
Cuando uno reconoce, acepta, confiesa y proclama de ser “hijos de Dios”. Para lograr esto no basta
a Jesús como SEÑOR pasan cosas muy grandes. con la simple aceptación de esta verdad, es necesa-
rio dejarnos inundar por Él y, de esta manera, ser
En primer lugar, se confirma el regalo que nos hace revestidos de una nueva vida que llega a nosotros
el Espíritu Santo, como acabamos de ver, porque por la fe y por el bautismo y los demás sacramen-
solo puede afirmar esta gran verdad quien tiene el tos.
Espíritu de Dios.
Acceder a la salvación que Cristo nos trajo es, al
En segundo lugar, hacemos una verdadera “pro- mismo tiempo, un regalo que nos viene gratuita-
fesión de fe”, que solo puede proceder de la since- mente de Dios:
ridad de un corazón que así lo siente, así lo sabe y
así lo cree. Pero lo más hermoso es lo que necesa- Él nos eligió en Cristo antes de la fundación del
riamente ocurre a nivel práctico. mundo para que fuésemos santos e irreprochables
ante Él por el amor. Él nos ha destinado en Jesu-
Efectivamente, como uno se debe íntegramente a cristo según el beneplácito de su voluntad a ser sus
Aquél que reconoce como Señor, quien confiesa el hijos... (Ef 1, 4-5) ...como también fruto de nuestra
“señorío” de Jesús pone toda su persona a su ser- adhesión obediente y confesión libre y personal:
vicio: sus pensamientos, sus palabras, sus obras; Este es su mandamiento: que creamos en el nom-
su cuerpo y su alma; su sexualidad, su afectividad bre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos
y su intimidad; sus bienes y su dinero; sus posi- a otros tal como nos lo mandó (1 Jn 3, 23).
bilidades, sus aficiones, sus aptitudes y sus cuali-
dades; sus logros, sus títulos y sus relaciones más Vivir en el Reino de la gracia es experimentar que
preciosas; su tiempo, su historia personal y hasta Jesús Resucitado nos santifica constantemente
99
con su presencia, por medio de la fe y de los sacra- dero cristiano no vive en las nubes, ni se resigna a
mentos. Y nosotros, si así lo queremos, aceptamos no poner su empeño en las cosas de la tierra.
su invitación proclamando con nuestros labios la
fe que tenemos en el único “Hijo de Dios que nos Optar por Jesús, aceptar su Palabra y conocer su
amó y se entregó por nosotros”. voluntad, nos debe conducir a mantener nuestros
pies fijos en la tierra, dando un testimonio real y
SEGUIRLO A ÉL HASTA LA concreto al mundo de la esperanza verdadera que
CASA PATERNA nos ha salvado y del amor divino que nunca nos
ha abandonado. Sin embargo, nuestro corazón
Con ocasión de la resurrección temporal de Láza- debe estar puesto en el Cielo, en el Dios que espera
ro, el amigo de Jesús, el Señor le aseguró a Marta amorosamente que salgamos a su encuentro ahora
que si uno cree, podrá ver hasta la gloria de Dios. Y y al final de nuestra vida terrena.
eso es verdad. Lo atestiguan Pedro y Pablo, Juan y
Santiago, María Magdalena y Marta, Inés, Cecilia Jesús ha vencido la muerte y, por lo tanto, para los
y Agustín, Martín, Francisco y Domingo, Ignacio, que creen verdaderamente en Él, la muerte física
Teresa, Marianito, Laura y Juan Pablo, que son no tiene nunca la última palabra. Somos llamados
apenas una ínfima parte de los nombres de quie- a vivir eternamente y Jesús nos ha abierto esa po-
nes en estos momentos están gozando la plenitud sibilidad a todos. Dios, en Cristo, por su resurrec-
de la bienaventuranza en el cielo por haberle dicho ción, nos asegura en la esperanza de la vida eterna.
“sí” en la tierra al llamado amoroso de Dios Padre. Una vida que está reservada para todos y en la que
Se pusieron en contacto con Él en la tierra y lo si- encontraremos la plenitud y la felicidad que en
guieron hasta esa dichosa morada en la cual nos nuestro mundo aparece ante nuestros ojos apenas
han preparado un lugar. Nosotros debemos estar en figura. El abrazo del amor eterno de Dios, ese
plenamente convencidos de que somos llamados amor que no tiene reservas, ese amor que no tiene
por Dios, también como ellos, a la eternidad. límites, está preparado para cada uno de nosotros
si decidimos aceptarle.
Dios no nos quiere simplemente felices, sino ple-
namente felices. Y la plenitud verdadera solo la ¿Quieres tú vivir eternamente en los brazos amo-
podemos encontrar en quien no cesa de derramar rosos de Dios?
su amor sobre nosotros.
¿Te atreves a dar el primer paso hacia Él en este
Cuando el cristiano afirma que tiene una morada momento?
en el cielo, no está manifestando ningún tipo de
inconformidad con el mundo presente. El verda-
TALLER IV ENCUENTRO
Respuesta personal y ecos del anuncio • Revisa tus experiencias “comunitarias” de todos
los días. ¿Qué aportas a la construcción de la co-
• ¿Sientes que tu parroquia es comunidad para munidad donde vives, donde trabajas, donde te di-
ti, para tu vida de fe y para realizar tus ideales de viertes? ¿Qué te aportan los otros? ¿Cómo puedes
intimidad con el Señor y de misionero entusiasta, mejorar esos grupos para que se nutran del espíri-
para el mundo que tanto te necesita? tu de la comunidad cristiana?
• ¿Cómo se puede hacer que Jesús sea realmente • Ya iniciados los pasos del conocimiento de Jesús,
SEÑOR en toda tu existencia y en tu historia, en la el Señor, y de sus misterios de amor, para madu-
política, la economía, en la educación y en la cul- rar tu fe inicial y para acercarte más a Él como Él
tura? quiere que te acerques, vas a orar (acudir al retiro)
y a pedir al párroco, la gracia de ser admitido en el
Compromisos camino que sigue.
100
MOMENTOS CELEBRATIVOS
ENTREGA DEL PADRE NUESTRO
Consideraciones previas: Adecuación del lu- cho que podemos hablar con Dios y nos ha dicho
gar donde se realizará el momento celebrativo. también cómo es Dios. Dios es un Padre Bueno
Disponer de la oración del Padre Nuestro en una que escucha a sus hijos y les atiende en todo lo que
tarjeta para ser entregada a cada uno de los asis- necesitan. Dios nos ama mucho más que lo que
tentes. Tener un gran letrero con la frase: “Señor una madre quiere a su hijo. Por eso escuchemos lo
enséñanos a orar”, que se colocará en un lugar vi- que nos quiere decir Dios el día de hoy.
sible.
Canto a la Palabra: Escuchar tu Palabra.
La reflexión es una catequesis que se debe pre-
parar con anterioridad, este documento presenta Liturgia de la Palabra
una propuesta como lineamiento que orienta el
sentido que se le puede dar a dicha meditación. Lectura del santo Evangelio según
san Mateo 6, 9-13
Monición de entrada
Vosotros, pues, orad así: “Padre nuestro que estás
El día de nuestro bautismo, aunque nosotros no en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu
sabíamos hablar y no podíamos orar, nuestros pa- Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como
dres, amigos y familiares oraron por nosotros el en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y
Padre Nuestro. Hoy nos hemos reunido todos jun- perdónanos nuestras deudas, así como nosotros
tos para recibir de la Iglesia la más importante de hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos
todas las oraciones. Jesús nos invita a orar a Dios dejes caer en tentación, mas líbranos del mal”.
nuestro padre, como lo hizo con sus discípulos.
Nosotros queremos ser sus amigos, para saber lo Palabra del Señor.
que Él quiere de nosotros. Con alegría en nuestro
corazón nos ponemos en pie y nos unimos cantan- Reflexión
do. (Catequesis sobre las 7 peticiones del Padre Nuestro)
Canto: Juntos cantando la alegría. La primera parte de esta enseñanza es: «Padre
Nuestro, que estás en el Cielo». «Padre»: esa
Saludo hermosa palabra para decir. Podemos quedarnos
todo el tiempo de la oración solo con esa palabra:
Ministro: En el nombre del Padre, del Hijo y del «Padre». Y sentir que tenemos un padre: no un
Espíritu Santo. padre autoritario o un padrastro. No: un padre. El
cristiano se dirige a Dios llamándolo por encima
R/. Amén. de todo «Padre». En esta enseñanza que Jesús da
a sus discípulos, es interesante detenerse en algu-
V/. La gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor nas instrucciones que coronan el texto de la ora-
del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén ción. Para darnos confianza, Jesús explica algunas
con todos ustedes. cosas que insisten en las actitudes del creyente que
reza. Por eso, cuando hablamos de Dios como «pa-
R/. Y con tu espíritu. dre», mientras pensamos en la imagen de nues-
tros padres, especialmente si nos han querido, al
Ministro: Queridos hermanos, Jesús nos ha di- mismo tiempo tenemos que ir más allá. Porque
101
el amor de Dios es el del Padre «que está en los acercado a sus hijos. Esto es el Evangelio: el do-
cielos», según la expresión que nos invita a usar minio de Dios se ha acercado a sus hijos. Y Jesús
a Jesús: es el amor total que en esta vida solo sa- anuncia esta maravilla, esta gracia: Dios, el Padre,
boreamos de manera imperfecta. Los hombres y nos ama, está cerca de nosotros y nos enseña a ca-
las mujeres son eternamente mendigos del amor minar por el camino de la santidad.
—nosotros somos mendigos de amor, necesitamos
amor—, buscan un lugar donde ser amados final- Dios no es ambiguo, no se esconde detrás de enig-
mente, pero no lo encuentran. ¡Cuántas amista- mas, no ha planeado el futuro del mundo de una
des y cuántos amores defraudados hay en nuestro manera indescifrable. No, Él es claro. Si no lo en-
mundo! ¡Cuántos! tendemos, nos arriesgamos a no entender el sig-
nificado de la tercera frase del Padre Nuestro. En
La segunda parte: « ¡Santificado sea tu nom- efecto, la Biblia está llena de frases que nos hablan
bre!». En esta petición —la primera, ¡Santificado de la voluntad positiva de Dios hacia el mundo. Y
sea tu nombre!— se siente toda la admiración de en el Catecismo de la Iglesia Católica encontramos
Jesús por la belleza y la grandeza del Padre, y el una colección de citas que atestiguan esta voluntad
deseo de que todos lo reconozcan y lo amen por lo divina fiel y paciente (cf. n. 2821-2827). Y San Pa-
que realmente es. Y al mismo tiempo, está la súpli- blo, en la Primera Carta a Timoteo, escribe: «Dios
ca de que su nombre sea santificado en nosotros, quiere que todos los hombres se salven y lleguen al
en nuestra familia, en nuestra comunidad, en el conocimiento pleno de la verdad» (2, 4). Esta, sin
mundo entero. Es Dios quien nos santifica, quien lugar a dudas, es la voluntad de Dios: la salvación
nos transforma con su amor, pero al mismo tiem- del hombre, de los hombres, de cada uno de noso-
po también somos nosotros quienes, a través de tros. Dios con su amor llama a la puerta de nuestro
nuestro testimonio, manifestamos la santidad de corazón ¿Por qué? Para atraernos, para atraernos
Dios en el mundo, haciendo presente su nombre. a Él y llevarnos adelante por el camino de la salva-
Dios es santo, pero si nosotros, si nuestra vida no ción. Dios está cerca de cada uno de nosotros con
es santa, hay una gran incoherencia. La santidad su amor, para llevarnos de la mano a la salvación.
de Dios debe reflejarse en nuestras acciones, en ¡Cuánto amor hay detrás de todo ello! Así, rezando
nuestra vida. «Yo soy cristiano, Dios es santo, pero «hágase tu voluntad», no estamos invitados a
yo hago tantas cosas malas»; no, esto no vale. Esto bajar servilmente la cabeza, como si fuéramos es-
también hace daño, esto escandaliza y no ayuda. clavos. ¡No! Dios nos quiere libres; y es su amor el
que nos libera. El Padre Nuestro es, de hecho, la
Cuando rezamos el «Padre Nuestro», la segun- oración de los hijos, no de los esclavos; sino de los
da invocación con la que nos dirigimos a Dios es hijos que conocen el corazón de su padre y están
«venga a nosotros tu Reino» (Mateo 6, 10). seguros de su plan de amor. ¡Ay de nosotros sí, al
Después de rezar para que su nombre sea santifi- pronunciar estas palabras, nos encogiéramos de
cado, el creyente expresa el deseo de que se apre- hombros y nos rindiéramos ante un destino que
sure la venida de su Reino. Este deseo brotó, por nos repugna y que no conseguimos cambiar! Al
así decirlo, desde el corazón mismo de Cristo, que contrario, es una oración llena de ardiente con-
comenzó su predicación en Galilea proclaman- fianza en Dios que quiere el bien para nosotros,
do: «El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios la vida, la salvación. Una oración valiente, inclu-
está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva» so combativa, porque en el mundo hay muchas,
(Marcos 1, 15). Estas palabras no son en absoluto demasiadas realidades que no obedecen al plan
una amenaza, al contrario, son un anuncio feliz, de Dios. Las conocemos todos. Parafraseando al
un mensaje de alegría. Jesús no quiere empujar a profeta Isaías, podríamos decir: «Aquí, Padre, hay
la gente a que se convierta sembrando el temor del guerra, prevaricación, explotación; pero sabemos
juicio inminente de Dios o el sentimiento de culpa que Tú quieres nuestro bien, por eso te suplica-
por el mal cometido. Jesús no hace proselitismo: mos: ¡Hágase tu voluntad! Señor, cambia los pla-
simplemente anuncia. Al contrario, lo que Él trae nes del mundo, convierte las espadas en azadones
es la Buena Nueva de la salvación, y a partir de y las lanzas en podaderas; ¡Que nadie se ejercite
ella llama a convertirse. Todos están invitados a más en el arte de la guerra!» (cf. 2, 4).
creer en el «evangelio»: el dominio de Dios se ha
102
La oración de Jesús comienza con una petición berbia. Es la actitud de quien se coloca ante Dios
imperiosa, que se parece mucho a la imploración pensando que siempre tiene las cuentas en orden
de un mendigo: « ¡Danos hoy nuestro pan de con Él: el soberbio cree que hace todo bien. Como
cada día!» Esta oración proviene de una eviden- ese fariseo de la parábola, que en el templo cree
cia que a menudo olvidamos, es decir, que no so- que está rezando pero que, en realidad, se elogia
mos criaturas autosuficientes y que necesitamos ante Dios: «Te doy gracias, Señor, porque no soy
alimentarnos todos los días. Las Escrituras nos como los demás». Es la gente que se siente per-
muestran que para tanta gente, el encuentro con fecta, la gente que critica a los demás, es gente so-
Jesús se realiza partiendo de una petición. Jesús berbia. Ninguno de nosotros es perfecto, ninguno.
no pide invocaciones refinadas, al contrario, toda Por el contrario, el publicano, que estaba detrás,
existencia humana, con sus problemas más con- en el templo, un pecador despreciado por todos se
cretos y cotidianos, puede convertirse en oración. detiene en el umbral del templo y no se siente dig-
En los evangelios encontramos una multitud de no de entrar y se confía a la misericordia de Dios. Y
mendigos que suplican liberación y salvación. Hay Jesús comenta: «Os digo que este bajó a casa jus-
quien pide pan, hay quien pide curación; algunos tificado y aquel no» (Lucas 18, 14), o sea, perdo-
la purificación, otros la vista, o que un ser querido nado, salvado. ¿Por qué? Porque no era soberbio,
pueda volver a vivir... Jesús nunca pasa indiferen- porque reconocía sus limitaciones y sus pecados.
te ante estas peticiones y estos dolores. «Padre,
haz que tengamos hoy el pan necesario para no- La penúltima invocación: «No nos dejes caer
sotros y para todos». Y «pan» vale también para en la tentación» (Mateo 6, 13). Otra versión
el agua, las medicinas, el hogar, el trabajo... Pe- dice: «No nos abandones a la tentación». El Pa-
dir lo necesario para vivir. El pan que el cristiano dre Nuestro comienza de una manera serena: nos
pide en oración no es «mío», sino «nuestro». Esto hace desear que el gran proyecto de Dios se pue-
es lo que quiere Jesús. Nos enseña a pedirlo no da realizar entre nosotros. Luego mira la vida y
solo para nosotros, sino para toda la fraternidad nos pregunta qué necesitamos cotidianamente:
del mundo. Si no se reza de esta manera, el Padre el «pan de cada día». Luego, la oración se dirige
Nuestro deja de ser una oración cristiana. Si Dios a nuestras relaciones interpersonales, a menudo
es nuestro Padre, ¿cómo podemos presentarnos a contaminadas por el egoísmo: pedimos perdón y
Él sin tomarnos de la mano? Todos nosotros. Y si nos comprometemos a darlo. Pero es con esta pe-
el pan que Él nos da nos lo robamos entre nosotros núltima invocación con la que nuestro diálogo con
¿cómo podemos llamarnos hijos suyos? Esta ora- el Padre celestial entra, por así decirlo, en el co-
ción contiene una actitud de empatía una actitud razón del drama, es decir, en el terreno de la con-
de solidaridad. En mi hambre, siento el hambre de frontación entre nuestra libertad y las trampas del
las multitudes, y por eso rezaré a Dios hasta que maligno. Pero incluso en el momento de la prueba
no obtengan lo que piden. suprema, Dios no nos deja solos. Cuando Jesús se
retira a orar en Getsemaní, su corazón es invadido
Después de pedir a Dios el pan de cada día, la ora- por una angustia indecible —así les dice a sus dis-
ción del Padre Nuestro entra en el campo de nues- cípulos— y siente la soledad y el abandono. Solo,
tras relaciones con los demás. Jesús nos enseña a con la responsabilidad de todos los pecados del
pedirle al Padre: «Perdónanos nuestras deu- mundo sobre sus hombros; solo, con una angus-
das, así como nosotros hemos perdonado a tia indecible. La prueba es tan desgarradora que
nuestros deudores» (Mateo 6, 12). Como nece- sucede algo inesperado. Jesús no mendiga nunca
sitamos el pan, así necesitamos el perdón. Y esto amor para sí mismo, pero esa noche siente que su
cada día. El cristiano que reza pide a Dios ante alma está triste hasta la muerte, y entonces pide a
todo que le perdone sus ofensas, es decir sus peca- sus amigos que estén cerca de Él: «Quedaos aquí
dos, el mal que hace. Esta es la primera verdad de y velad conmigo» (Mateo 26, 38). Como sabemos,
cada oración: aunque fuéramos personas perfec- los discípulos, entorpecidos por un agotamiento
tas, aunque fuéramos santos cristalinos que no se causado por el miedo, se quedaron dormidos. En
desvían nunca de una vida de bien, somos siempre el momento de la agonía, Dios pide al hombre que
hijos que le deben todo al Padre. La actitud más no lo abandone, y el hombre en cambio duerme.
peligrosa de toda vida cristiana ¿cuál es? Es la so- En el tiempo en que el hombre conoce su prueba,
103
Dios en cambio vela. En los peores momentos de Oración de los fieles
nuestras vidas, en los momentos más dolorosos,
en los momentos más angustiosos, Dios vela con Ministro: Dirijamos nuestras peticiones al Padre
nosotros, Dios lucha con nosotros, siempre está celestial que nos ama como sus verdaderos hijos
cerca de nosotros. ¿Por qué? Porque es Padre. Así y digámosle suplicantes: Tú, que eres Nuestro
habíamos empezado la oración: Padre nuestro. Y Padre, escúchanos.
un padre no abandona a sus hijos. Aquella noche
de dolor de Jesús, de lucha, son el último sello de • Padre bueno, nosotros somos tus hijos y entre
la Encarnación: Dios desciende para encontrar- nosotros somos hermanos; ayúdanos a poner
nos en nuestros abismos y en las tribulaciones que nuestras vidas en tus manos y a mantenernos li-
constelan la historia. bres de temor, confiados en tu voluntad. R/.
Finalmente hemos llegado a la séptima petición • Señor, tus hijos buscamos la felicidad y anhela-
del Padre Nuestro: «Líbranos del mal» (Mateo mos la salvación, concédenos la gracia de llegar al-
6, 13b). Con esta expresión, quien reza no solo pide guna vez a estar contigo en el Cielo, eternamente.
no ser abandonado en el tiempo de la tentación, R/.
sino que suplica también ser librado del mal. El
verbo griego original es muy fuerte: evoca la pre- • Dios Padre, queremos pronunciar tu nombre con
sencia del maligno que tiende a aferrarnos y a mo- amor y fe, ayúdanos a santificarlo diariamente vi-
dernos (cf. 1 Pedro 5, 8) y del cual se pide a Dios viendo como tus hijos. R/.
la liberación. El Apóstol Pedro dice también que el
maligno, el diablo, está a nuestro alrededor como • Padre Celestial, danos cada día lo que necesita-
un león furioso, para devorarnos, y nosotros pedi- mos para vivir dignamente como tus hijos. Ensé-
mos a Dios que nos libere. Con esta doble súplica: ñanos a saber compartir con generosidad nuestro
«no nos abandones» y «líbranos», emerge una ca- tiempo, nuestros talentos, todo lo que somos y
racterística esencial de la oración cristiana. Jesús todo lo que tú nos has dado gratuitamente. R/.
enseña a sus amigos a poner la invocación del Pa-
dre delante de todo, también y especialmente en • Padre misericordioso, ayúdanos a ser misericor-
los momentos en los que el maligno hace sentir su diosos con nuestros hermanos que nos han ofendi-
presencia amenazante. De hecho, la oración cris- do, no permitas que el odio y el rencor envenenen
tiana no cierra los ojos ante la vida. Es una oración nuestra alma, y danos la gracia de saber perdonar
filial y no una oración infantil. No está tan prenda- de corazón. R/.
da de la paternidad de Dios, como para olvidar que
el camino del hombre está plagado de dificultades. • Padre, nuestra gran tentación es que mucha ve-
Si no estuvieran los últimos versículos del Padre ces nos parece alguna cosa más importante que
Nuestro ¿cómo podrían rezar los pecadores, los Tú, no permitas que vivamos lejos de ti y líbranos
perseguidos, los desesperados, los moribundos? de todos los males. R/.
La última petición es precisamente nuestra peti-
ción cuando estemos en el límite, siempre. Hay Ministro: Escucha Padre Santo estas súplicas
un mal en nuestra vida, que es una presencia in- que te dirigimos tus hijos y aquellas que quedan
contrastable. Los libros de historia son el desolado en nuestros corazones. Tú que vives y reinas por
catálogo de ventura a menudo fallida que ha sido los siglos de los siglos. Amén.
nuestra existencia en este mundo. Hay un mal
misterioso, que seguramente no es obra de Dios, ENTREGA DEL PADRE NUESTRO
pero que penetra silencioso entre los pliegues de El sacerdote entrega la oración del Padre Nues-
la historia. Silencioso como la serpiente que lleva tro a los asistentes. Al darles la oración del Padre
el veneno silenciosamente. En algún momento pa- Nuestro, se les dice:
rece que toma ventaja: en ciertos días su presencia
parece incluso más nítida que la de la misericordia - Recibe la oración que Jesús nos enseñó.
de Dios.
Quien recibe responde: Amén.
104
Ahora todos recitan el Padre Nuestro: El La cruz es la señal del cristiano, con ella se iden-
que preside les recuerda el compromiso adquirido tificaron las primeros comunidades y debe seguir
de rezar cada día la oración del Padre Nuestro e siendo nuestra señal. Hoy, en esta celebración
invita a todos a rezar juntos, como hermanos. tenemos un gesto especial para quienes han ve-
nido conociendo, celebrando y viviendo, cada día
Oración final mejor, el gozo de ser cristianos y de tener a Jesús
como único Señor, van a recibir el signo que dis-
Ministro: Dios, Padre Todopoderoso, que en tu tingue a los cristianos, la cruz, para que al verla
infinita misericordia nos colmas de tus bienes, aco- recuerden el amor inmenso que Jesús tuvo con la
ge a estos hijos tuyos, quienes hoy han recibido la humanidad. Con alegría en el corazón iniciemos
oración que tu Hijo enseño a sus discípulos, como esta celebración.
signo de tu cercanía a los hombres, bendícelos y
dales la gracia de tener una experiencia de dialogo Canto: Nueva generación.
permanente contigo, y que de esa manera, lleguen
a glorificarte con su diario vivir. Por Jesucristo, tu Saludo
Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Es-
píritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Ministro: En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo.
R/. Amén.
R/. Amén.
Despedida
V/. La gracia de Nuestro Señor Jesucristo, que por
V/. El Señor esté con ustedes. nosotros colgó del madero, esté con todos ustedes.
V/. La bendición de Dios Todopoderoso Padre, Ministro: Al recibir la cruz, queridos hermanos,
Hijo y Espíritu Santo descienda sobre todos uste- veneremos con fe el designio eterno de Dios, según
des. el cual el misterio de la Cruz se ha convertido en el
signo de la misericordia divina. Siempre que mire-
R/. Amén. mos la Cruz, recordaremos que en ella culminó el
misterio del amor con el que Cristo amó a su Igle-
Canto: Virgen del Rosario. sia. Siempre que saludemos la Cruz, acordémonos
de que Cristo, suprimiendo con su Sangre toda di-
ENTREGA DE LA CRUZ visión, hizo de todos los hombres un solo pueblo.
Siempre que veneremos la Cruz, pensemos que so-
Consideraciones previas: Adecuación del lu- mos y nos declaramos discípulos de Cristo y, car-
gar donde se realizará el momento celebrativo. gando todos cada día con la propia cruz, sigámoslo
Tener, en lo posible, una cruz grande para colocar con generosidad.
en un lugar visible. Disponer del signo represen-
tativo, la cruz, la cual se va a entregar a cada uno Canto a la Palabra: Palabra que fue luz.
de los asistentes. Disponer de una caldereta con
agua para la aspersión de las cruces después de la Liturgia de la Palabra
bendición.
Lectura de la carta del Apóstol san
La reflexión es una catequesis que se debe pre- Pablo a los Filipenses 2, 5-11
parar con anterioridad, este documento presenta
una propuesta como lineamiento que orienta el Tened entre vosotros los sentimientos propios de
sentido que se le puede dar a dicha meditación. Cristo Jesús. Él, a pesar de su condición divina, no
hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario,
Monición de entrada
105
se despojó de su rango y tomó la condición de es- los enfermos les ha sido puesta sobre los hombros,
clavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando nadie les ha preguntado si la quieren cargar. En-
como un hombre cualquiera, se rebajó hasta so- señen a los sanos a aceptarla a su debido tiempo
meterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. y a cargarla valientemente, cada cual a su modo.
Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió Lo mismo que Simón de Cirene, también nosotros
el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al hemos de cargarla con Él un trecho del camino.
nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo,
en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Cristo no escondía a sus oyentes la necesidad de
«Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre. sufrimiento, decía muy claramente: “Si alguno
quiere venir en pos de Mí… tome su cruz cada día”
Palabra de Dios. (Lc 9, 23), y a sus discípulos ponía unas exigencias
de naturaleza moral, cuya realización es posible
Reflexión sólo a condición de que «se nieguen a sí mismos».
(Catequesis sobre la Cruz) La senda que lleva al Reino de los Cielos es «estre-
cha y angosta», y Cristo la contrapone a la senda
La Cruz es camino. Cristo afirmó: «Si alguno quie- «ancha y espaciosa» que, sin embargo, «lleva a la
re venir en pos de Mí… tome su cruz cada día, y perdición». Varias veces dijo Cristo que sus discí-
sígame» (Lc 9, 23). La Cruz es, pues, el sendero de pulos y confesores encontrarían múltiples perse-
la vida de cada día. Es, en cierta manera, la com- cuciones; esto (como se sabe) se verificó no solo
pañera de nuestra vida. ¡De cuántas maneras la en los primeros siglos de la vida de la Iglesia bajo
experiencia de tomar la Cruz de cada día se nos el Imperio romano, sino que se ha realizado y se
presenta a cada uno de nosotros! Se la puede lla- realiza en diversos períodos de la historia y en di-
mar de varios modos y con nombres diversos. ¡No ferentes lugares de la tierra aun en nuestros días.
tengáis miedo a la Cruz de Cristo! La Cruz es el ár-
bol de la vida. Es la fuente de toda alegría y de toda Si la vida se vacía de la Cruz no tiene ya sentido,
paz. Fue el único modo por el que Jesús alcanzó sabor ni valor. Quien intentase cerrar las páginas
la resurrección y el triunfo. Es el único modo por del Evangelio que documentan el trágico epílogo
el que nosotros participamos en su vida, ahora y de la vida terrena de Jesús, anhelando un Evange-
para siempre. lio más fácil, más cómodo, reduciría el Evangelio
de Jesús a un documento del pasado, a una pala-
Ante la Cruz, puede haber dos posibles actitudes, bra inerte, a una narración sin vida y sin capacidad
ambas peligrosas. La primera consiste en tratar de de salvación. El Señor ha salvado al mundo con la
ver en la Cruz lo que tiene de oprimente y penoso cruz; ha devuelto a la humanidad la esperanza y el
hasta el punto de deleitarse en el dolor y en el su- derecho a la vida con su muerte. No se puede hon-
frimiento como si tuviesen valor en sí mismos. La rar a Cristo si no se le reconoce como Salvador, si
segunda, es la de quien, tal vez por reacción con- no se reconoce el misterio de su Santa Cruz.
tra la precedente, rechaza la Cruz y sucumbe a la
mística del hedonismo o de la gloria, del placer o El escándalo de la Cruz sigue siendo la clave para
del poder. Un gran autor espiritual, Fulton Sheen, la interpretación del gran misterio del sufrimien-
hablaba, a este respecto, de aquellos que se adhie- to, que pertenece de modo tan integral a la historia
ren a una cruz sin Cristo, en oposición a quienes del hombre. Hay que vencer una grave tentación:
parecen querer un Cristo sin cruz. Ahora bien, el la de quitar del Evangelio la página de la Cruz. La
cristianismo sabe que el Redentor del hombre es Cruz con Cristo es la gran revelación del significa-
un Cristo en la Cruz y, por tanto, ¡solo es redentora do del dolor y del valor que tiene en la vida y en la
la cruz con Cristo! historia. El que comprende la cruz, el que la abra-
za, comienza un camino muy distinto del camino
En el centro de la vida actual está la Cruz. Muchos del proceso y de la contestación a Dios: encuentra,
huyen de ella. Pero quien pretende escapar de la más bien, en la Cruz el motivo de una nueva as-
Cruz no encuentra la verdadera alegría. Los jóve- censión a Él por la senda de Cristo, que es precisa-
nes no pueden ser fuertes ni los adultos permane- mente el vía crucis, el camino de la Cruz.
cer fieles si no han aprendido a aceptar una cruz. A
106
La Cruz significa: Entregar la vida por el her- • Cristo, Tú que fuiste levantado sobre todo por
mano, para poder salvarla junto con la suya. Dios, que te concedió el «Nombre-sobre-to-
do-nombre», concede a tus fieles la perseverancia
La Cruz significa: El amor es más fuerte que el hasta el fin en tu servicio. R/.
odio y la venganza; es mejor dar que recibir, la en-
trega es más eficaz que la exigencia. • Cristo, a cuyo Nombre ha de doblarse toda ro-
dilla en el Cielo, en la tierra y en el abismo, atrae
La Cruz significa: No hay fracaso sin esperanza, a todos los hombres hacia tu corazón, para que te
sombras sin luz, tormenta sin puerto de salvación. veneren y te adoren con fe. R/.
La Cruz significa: El amor no tiene fronteras, • Cristo, a quien toda lengua proclamará Señor,
sal al encuentro de tu prójimo y no olvides al que para gloria de Dios Padre, recibe a nuestros her-
está lejos. manos difuntos en el Reino de la felicidad eterna.
La Cruz significa: Dios es siempre más grande Ministro: Señor, Dios Nuestro, que has querido
que nosotros los hombres; más grande incluso que realizar la salvación de todos los hombres por me-
nuestro fracaso; la vida es más fuerte que la muer- dio de tu Hijo, muerto en la Cruz, concédenos, a
te. quienes hemos conocido en la tierra este misterio,
alcanzar en el cielo los premios de la redención.
La Cruz de Cristo tiene el poder de transformar la Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
vida de todos y cada uno de ustedes en una gran
victoria sobre la debilidad humana. Las limitacio- Bendición y entrega de la Cruz: El sacerdote ben-
nes físicas que ustedes experimentan pueden ser dice las cruces en forma general, las asperja, lue-
transformadas por el amor de Cristo en algo bueno go le entrega la cruz a cada uno de los asistentes,
y bello; pueden ser dignas del destino por el que mientras se entona un canto.
han sido creados. El mandato que encontramos en
otro pasaje de san Pablo, que dice «Glorificad, por Oración de bendición
tanto, a Dios en vuestro cuerpo» (1 Cor 6, 20), no
se aplica solo a la conducta moral de los que esta- Ministro: Señor, Padre Santo, que quisiste que la
mos físicamente bien. Lo mismo que Cristo glori- Cruz de tu Hijo fuera la fuente de toda bendición y
ficó al Padre abrazando la Cruz con amor perfecto, el origen de todos tus beneficios, atiende genero-
también ustedes, a través del poder de ese mismo so a nuestras súplicas, ya que alzaremos esta Cruz
amor, pueden glorificar a Dios en su cuerpo sin como un testimonio de nuestra fe, y concédenos
dejarse vencer por las dificultades y el dolor, y sin que, viviendo, aquí en la Tierra, unidos siempre al
caer en el desánimo o en otras limitaciones. misterio de la Pasión de Cristo, alcancemos el gozo
eterno de la Resurrección. Por Jesucristo, Nuestro
Oración de los fieles Señor.
• Cristo, Tú que te despojaste de tu gloria y tomas- Canto: Nadie te ama como yo.
te la condición de esclavo, pasando por uno de
tantos, haz que todos los miembros de la Iglesia Ministro: Siguiendo las palabras y ejemplos de
imitemos tu humildad. R/. Cristo en su Pasión, digamos la oración en la que
confiadamente nos entregamos a la voluntad de
• Cristo, Tú que te rebajaste hasta someterte inclu- Dios, Nuestro Padre.
so a la muerte, y una muerte de Cruz, otórganos, a
tus servidores, la virtud de la sumisión y la pacien- Todos: Padre Nuestro.
cia. R/.
107
Oración final Saludo
Señor Jesucristo, que te dignaste redimir al mun- Ministro: En el nombre del Padre, del Hijo y del
do eligiendo el instrumento de la Cruz, concéde- Espíritu Santo.
nos por la virtud que comunicaste a este sagrado
leño, que merezcamos cargar nuestra Cruz con re- R/. Amén.
signación y perseverancia, y que merezcamos ver
gloriosamente en el cielo tan lúcido estandarte. Tú V/. La gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor
que vives y reinas por los siglos de los siglos. del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén
con todos ustedes.
R/. Amén.
R/. Y con tu espíritu.
Despedida
Ministro: En esta celebración se les hará entre-
V/. El Señor esté con ustedes. ga del resumen de nuestra fe, la fe de la Iglesia, el
tesoro de la fe que se ha mantenido íntegro gene-
R/. Y con tu espíritu. ración tras generación. Profesar la fe es confesar
el amor que Dios nos tiene y amarlo confiando en
V/. La bendición de Dios Todopoderoso Padre, Él. Por la fe del corazón llegarán a la justificación.
Hijo y Espíritu Santo descienda sobre todos uste- Por la profesión de esta fe llegarán a la salvación.
des y los acompañe siempre. Guarden con sencillez de corazón estas enseñan-
zas, y profesen el Credo siempre. Al recibir el Cre-
R/. Amén. do y profesarlo se prepararán para la confesión de
la fe y el anuncio de la Palabra de Dios. La fe que
Canto: Dolorosa. profesamos, resumida en el Símbolo, es la que fun-
damenta nuestra vida y la que asumen en anunciar
ENTREGA DEL SÍMBOLO a todos.
La reflexión es una catequesis que se debe pre- Jesús gritó y dijo: «El que cree en mí, no cree en
parar con anterioridad, este documento presenta mí, sino en aquel que me ha enviado; y el que me
una propuesta como lineamiento que orienta el ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo, la luz,
sentido que se le puede dar a dicha meditación. he venido al mundo para que todo el que crea en
mí no siga en las tinieblas. Si alguno oye mis pala-
Monición de entrada bras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he
venido para juzgar al mundo, sino para salvar al
Como cristianos desde el momento de nuestro mundo. El que me rechaza y no recibe mis pala-
bautismo, en que comenzamos a ser hijos de Dios, bras, ya tiene quien le juzgue: la Palabra que yo he
vamos creciendo en nuestra fe y este crecimiento hablado, ésa le juzgará el último día; porque yo no
nos lleva hoy a reunirnos aquí, para celebrar la en- he hablado por mi cuenta, sino que el Padre que
trega del Credo. Por ello, nos ponemos de pie para me ha enviado me ha mandado lo que tengo que
comenzar esta celebración con fe y alegría. decir y hablar, y yo sé que su mandato es vida eter-
na. Por eso, lo que yo hablo lo hablo como el Padre
Canto: Iglesia peregrina. me lo ha dicho a mí».
108
Palabra del Señor. pre dirigido para bien de aquéllos a los que Dios
ama” (san Pablo). Por esto, santo Tomás Moro,
Reflexión antes de ser martirizado, escribía a su propia hija,
(Catequesis sobre el símbolo) consolándola: “Nada puede pasarme que Dios no
quiera. Y todo lo que Él quiere, por malo que nos
CREO EN DIOS parezca, es en realidad lo mejor” (CIC 313).
Así empieza el resumen de la fe del cristiano: Y san Pedro nos advierte: “Confiémosle todas
CREO. Pronunciar esta palabra con verdad es la nuestras preocupaciones, pues El cuida de noso-
suerte más grande. Tener fe es más importante tros” (1 Pe 5, 7).
que vivir. La fe es nuestra vida.
CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA
LA FE es la adhesión personal del hombre entero a
Dios que se revela. Por eso solo Dios merece el ho- Dicen que la persona se mide por su “capacidad de
menaje de nuestra fe. No debemos creer en ningún admiración”. Demostremos, pues, nuestra perso-
otro que no sea Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. nalidad, abriendo los ojos y el corazón, agradeci-
Creer es entregarse a la Verdad por la confianza dos, a la gran obra de Dios Creador. Si estamos en
que nos inspira la Persona que nos habla. Y… solo sintonía con el Creador, entenderemos y admira-
Dios es la VERDAD (Catesismo de la Iglesia Ca- remos mejor su obra.
tólica #176). Es, también, un don sobrenatural de
Dios, que hemos de pedir con humildad y acoger Con los ojos abiertos. Hay mucho que admirar:
con gratitud. Nadie puede merecerla: es un don. maravillas en la naturaleza y maravillas en el cora-
Pero sí pedirla: y Dios da siempre a quien pide con zón de los hombres… Todo ha salido hermoso de
humildad (CIC 179). De la misma manera, es nece- las manos de Dios. Esto dará optimismo a nuestra
saria para la salvación. Lo ha dicho Jesús: “El que vida. Si es cierto que no es oro todo lo que reluce,
crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea se más cierto es que en la creación y en el corazón de
condenará” (Mc 16, 16). las personas se reflejan todavía la imagen y seme-
janza de Dios. Con el corazón agradecido. Porque
Creer en Dios es un acto humano, consciente y li- toda la creación es un don de Dios al hombre. San
bre, que corresponde a la dignidad de la persona Francisco de Asís, por cada flor, por cada pája-
humana (CIC 180). Es un acto eclesial. Es la fe de ro, por cada persona, por cada acontecimiento..,
la Iglesia que precede, engendra, conduce y ali- levantaba presuroso el corazón a Dios: ¡Gracias!
menta nuestra fe. La Iglesia es la Madre de todos Con un respeto imponente. Porque todo es obra
los creyentes. “Creemos todas aquellas cosas que de Dios. Porque es un don de Dios a toda la huma-
se contienen en la Palabra de Dios escrita o trans- nidad… hemos de respetar todo. El primer y gran
mitida y son propuestas por la iglesia… para ser ecologista de la historia es Dios, que ama y cuida
creídas como divinamente reveladas” (Pablo VI). con esmero todas y cada una de sus criaturas. Res-
(CIC 181-1 82) peto a todo… y a todos. Porque la obra cumbre de
Dios son las personas. Cada hombre, en cualquier
PADRE TODOPODEROSO CREADOR condición, edad y estado, es la “pupila de los ojos
de Dios”, y debe ser así amado y respetado por to-
Padre. Todopoderoso. Creador. No son “pala- dos.
bras”, sino realidades. Y lo son “para nosotros”.
Porque Dios es Nuestro Padre, Nuestro Creador. SU ÚNICO HIJO NUESTRO SEÑOR
Si aprendemos a decirle a Dios ¡Padre! y a sentir-
nos hijos suyos, lo tendremos todo hecho. La an- El mundo ha recibido una Buena Noticia. Todos
gustia no podrá anidar nunca en nuestro corazón. los siglos la esperaban. Es para todos los tiempos.
Si creemos que nada escapa a los planes amorosos También para el nuestro. Esta Buena Nueva es Je-
que Dios tiene sobre nuestra vida, ningún aconte- sucristo. Dios ha cumplido su promesa: ha envia-
cimiento podrá quitamos la paz. “Todo va siem- do a su propio Hijo. Estamos salvados. Nosotros
creemos y confesamos que: Jesús de Nazaret, naci-
109
do judío de una hija de Israel, en Belén, en tiempo de mí... (Mt 11, 29). “Yo soy el Camino, la Verdad y
del rey Herodes y del emperador César Augusto; la Vida. Nadie va al Padre sino por mí” (Jn 14, 6).
de oficio carpintero, muerto crucificado en Jeru- Se encarnó para hacernos partícipes de su divini-
salén bajo el procurador Poncio Pilado, durante el dad. “Se rebajó para levantar nos. Se hizo hombre
reinado del Emperador Tiberio, es el Hijo eterno para convertirnos en dioses”. Es la expresión su-
de Dios, hecho hombre. (CIC 423) Movidos por el blime de santo Tomás (CIC 460).
Espíritu Santo, decimos como San Pedro: “Tú eres
el Cristo, el Hijo de Dios vivo”. Sobre la roca de QUE PADECIÓ, MURIÓ, FUE SEPULTADO
esta fe, Cristo ha construido su Iglesia. (CIC 424) Y RESUCITÓ
Jesús es la promesa de Dios. Es la salvación del
hombre. La fe cristiana no es una filosofía o un Estamos en los artículos centrales de nuestro Cre-
modo de concebir la historia o la vida. La fe cris- do, en el fundamento de nuestra fe cristiana. San
tiana es una Persona: Jesucristo. Él es el Maestro, Pablo lo consideraba todo basura, excepto Cristo,
el centro y el fin de la catequesis. Trasmitir la fe es y este Crucificado. Muerte y Resurrección. El mis-
anunciar a Cristo para que crean en Él (CIC 425- mo Apóstol dirá que “si Cristo no ha resucitado es
427). Quien conoce a Cristo tiene la vida eterna y vana nuestra fe”.
acepta gustoso perderlo todo para ganarlo a Él. Y
de ese conocimiento amoroso brota el deseo de Estamos en el Misterio Pascual de Cristo. Para
anunciarlo a todos, para que todos se salven por Él esto tomó un cuerpo en el seno virginal de Ma-
(CIC 428-429). ría: para poderlo ofrecer en sacrificio por los pe-
cados del mundo. A este misterio se referían to-
CONCEBIDO POR OBRA DEL ESPÍRITU das las Escrituras. “Era necesario que el Cristo
SANTO Y NACIDO DE MARÍA VIRGEN padeciera…y resucitara al tercer día”. El resumen
y la meta de todas las profecías. A este momento,
El Hijo de Dios se hizo hombre. El Inmenso se em- determinado por un designio de amor infinito de
pequeñeció el Excelso se rebajó. El que lo es Todo Dios Padre, se encaminaba Jesús libremente, con
se hizo nada, se anonadó. Este es el salto más in- vehemente deseo de beber el cáliz de su Pasión.
audito que se ha producido en la historia. El acon- Era la voluntad de su Padre. Era la salvación de
tecimiento central. El que ha partido la historia en mundo. Era la expresión más grande del amor…
dos mitades: antes y después de Jesucristo. que da la vida. No es raro que la imagen de Cristo
en la Cruz haya suscitado en el correr de los siglos
Por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación los mayores heroísmos, haya atraído la mirada
bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se en- de todos los cristianos. “Cuando sea levantado en
carnó de María la Virgen y se hizo hombre (CIC alto, lo atraerá todo hacia Mí”. Crucificado y Resu-
456). Se encarnó para salvarnos reconciliándonos citado. Nuestro Dios es un Dios que murió, pero
con Dios. Alejados de Dios por el pecado, solo Él no un Dios “muerto”. La Resurrección de Cristo es
podía salvar al hombre. Y Dios tomó la iniciativa. el acto final que da sentido y explica todo el drama.
El amor a los hombres “le hizo cometer esta locu- Misterio Pascual de Cristo. Este es también nues-
ra”: El Hijo de Dios se hizo hombre (CIC 457). Para tro misterio pascual: el bautizado está incorpora-
que nosotros conociésemos así el amor de Dios. do a la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. A
No entendemos “las palabras”, sino “los hechos”. la luz de este misterio queda iluminada la vida y la
El Hijo de Dios, hecho hombre, en la cuna y en la muerte, el sufrimiento y la alegría. Su misterio es
Cruz, es la expresión más clara del amor infinito nuestro misterio.
de Dios a los hombres. “Porque tanto amó Dios al
mundo que dio a su Hijo único, para que todo el SUBIÓ A LOS CIELOS
que crea en él no perezca, sino que tenga vida eter-
na” (Jn 3, 16). Se encarnó para ser nuestro modelo Subió a los cielos y está sentado a la derecha del
de santidad. El mundo no sabe a dónde acogerse, Padre y ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
dónde está el bien, la verdad, la felicidad. Necesi- Historia y misterio. En la encarnación de Jesucris-
ta testigos y modelos. Jesús, Dios hecho hombre, to, el misterio de Dios eterno se hizo historia. En la
dirá “Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended Ascensión a los Cielos, la historia de Jesús ha en-
110
trado de nuevo en el misterio. En realidad, historia creación
y misterio están íntimamente entrelazados en Je-
sús, verdadero hombre y verdadero Dios. El Hijo El consejo de Dios. Si nos dejamos guiar por el Es-
de Dios bajó del Cielo y se hizo hombre. Y ahora píritu Santo, percibiremos los más finos deseos de
ha penetrado de nuevo en el Cielo, como Dios y Dios sobre nosotros y sobre aquellos que Dios ha
como hombre. Ha ascendido al Cielo “uno de no- puesto a nuestro cuidado.
sotros”. A semejanza de Cristo, también el hom-
bre, cada uno de nosotros, es historia y misterio. La piedad para con Dios. Una cosa es “saber” que
No podemos comprendernos a nosotros mismos, somos hijos de Dios, y otra, “sentirnos realmente
si no es a la luz de esta doble realidad. Nuestra hijos de Dios”. Esto es un don del Espíritu: es Él
existencia humana, histórica, circunscrita a mil quien pone en nuestro corazón y labios la palabra
condicionamientos concretos, está inmersa en el “Padre”.
misterio. “En Dios nos movemos, vivimos y exis-
timos”. Un designio amoroso de Dios nos creó, y El temor de Dios. Penetrados por el Espíritu San-
los brazos de Dios son nuestro destino final. “Subo to, reconocemos la grandeza de Dios y nuestra pe-
al cielo para prepararos un lugar”. Esta conciencia queñez; nuestra vida se convierte entonces en un
llena de gozo al cristiano. De gozo y responsabili- canto de humildad, de respeto, de gratitud, de en-
dad. Porque “en el tiempo”, en su historia, debe trega…, como el canto de María.
ganar “la eternidad”. Mejor todavía, debe “acoger-
la”, porque es un don de Dios. Pero puede también ¡Ven, Espíritu Santo! El “dulce huésped del alma”.
“rechazarla”, precisamente porque es un don que Así se le llama al Espíritu Santo. Nuestra alma en
se le ofrece sin forzar. gracia es templo vivo, morada del Espíritu. Su tra-
bajo constante, como lo fue en el seno de María,
CREO EN EL ESPÍRITU SANTO es modelar en nosotros la imagen de Jesús. Él nos
sugiere todo buen pensamiento, inspira nuestra
El don de Dios. El don de Dios al mundo es su Es- oración, fortalece nuestra debilidad. Dejemos las
píritu, el Espíritu Santo. Dándonoslo, se nos ha manos libres al Espíritu Santo y hará en nosotros
dado a Sí mismo. ¿Qué podrá negarnos Dios, si maravillas, como las hizo en María.
nos ha dado lo mejor de sí?
Los frutos del Espíritu Santo. Su presencia en no-
La sabiduría de Dios. El Espíritu Santo nos intro- sotros tiene una eficacia divina. Él nos injerta en la
duce en el misterio de Dios. Nos lo hace “saborear” Vid verdadera para que demos fruto. Y el fruto es:
y nos llena así de gozo y de paz. Enciende y aviva caridad, gozo, paz, paciencia, afabilidad, bondad,
en nosotros la caridad. fidelidad, mansedumbre, castidad. Es Espíritu es
nuestra vida: cuanto más renunciamos a nosotros
La fuerza de Dios. Con el Espíritu Santo lo pode- mismos, más obramos según el Espíritu. Nuestros
mos todo. Sin el Espíritu no podemos ni siquiera frutos serán así los frutos de Jesús.
pensar, ni decir, ni hacer nada que sea agradable a
Dios. Cualquier paso adelante en la vida cristiana CREO EN LA SANTA IGLESIA CATÓLICA
ha de ir precedido, acompañado y seguido por la
gracia del Espíritu Santo. Amar a la Iglesia. La característica de todos los
santos ha sido su amor apasionado a la Iglesia. Su
La inteligencia de Dios. Bajo el influjo del Espíritu fidelidad a la Iglesia. Su deseo de no apartarse en
Santo conocemos a Dios, al hombre y al mundo de lo más mínimo del seno de la Iglesia. La última ex-
forma distinta; como los conoce Dios, con su pro- presión de santa Teresa de Jesús, en el lecho de
pia luz. Y ¡hay diferencia! muerte, fue ésta: “Al fin, muero hija de la Iglesia,
Repara mi Iglesia”. Fue la voz que escuchó san
La ciencia de Dios. El que posee el Espíritu ve en Francisco de Asís. Pensó que se refería a la capilla
todo la mano de Dios, ama todo y a todos como de San Damián, que estaba en minas. Y puso ma-
criaturas de Dios. Vive “reconciliado” con toda la nos a la obra. Dios se refería a la “Iglesia”, la obra
de Jesús. Y Francisco, con sus frailes, con su vida,
111
inició una verdadera restauración de la Iglesia de todos los santos, los actos de virtud de todos y cada
Jesús. La frase va dirigida a cada uno de nosotros: uno de los cristianos “anónimos” extendidos por el
“Repara mi Iglesia”. mundo-gozamos y nos beneficiamos todos. Y a ese
“patrimonio familiar” aportamos cada uno nues-
Una frase de Pablo VI: “La Iglesia tiene puesta su tro granito de arena con nuestro esfuerzo, oración,
confianza en estos pequeños grupos, que aceptan sacrificio, bondad… ¡Nada se pierde en la Iglesia!
el trabajo de una disciplina interior y renuevan en Creo en la comunión de los santos.
sí mismos la Iglesia”. Y un muchacho comentaba:
“Lo que más me ayudó en mis años difíciles fue CREO EN EL PERDÓN DE LOS PECADOS,
pensar que, con mi esfuerzo, yo podía levantar la EN LA RESURRECCIÓN…
Iglesia de Jesús”.
Creo en el perdón de los pecados. El pecado que
“Ha llegado la hora de amar a la Iglesia, con un co- nos ata, nos esclaviza, nos abruma, nos deprime..,
razón fuerte y nuevo… He aquí el deber de la hora porque es una realidad en nuestra vida. Una rea-
presente. Amarla significa estimarla y ser felices lidad que nos supera: nadie puede perdonarse a
de pertenecer a ella; significa ser valientemente sí mismo. Pues bien, Cristo nos ha perdonado. Ha
fieles; significa obedecerla y servirla, ayudarla con muerto y resucitado para perdonar. Intercede ante
sacrificio y con gozo en su ardua misión” (Pablo el Padre para perdonar. “Perdónales, Padre…” Y
VI). ha fundado su Iglesia para perdonar. Creo, Señor,
en el perdón de los pecados. Es una gozosa reali-
CREO EN LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS dad. Liberadora.
Lo decimos de pasada cuando recitamos el Credo. Creo en la resurrección de los muertos. Dios ha
Y es uno de los artículos de nuestra fe! De los más creado al hombre, cuerpo y alma, para la vida. Y
profundos, más Fácticos, de mayor incidencia en para la vida eterna. El hombre, cuerpo y alma, es
nuestra vida. La “comunión de los santos” es una una imagen de Dios, semejanza de Dios, “semilla”
de las verdades de fe que produce mayor gozo, de Dios. Y está destinado, cuerpo y alma, a la vida
cuando se vive. eterna. Nadie como Dios ha valorado tanto el cuer-
po y el alma del hombre: porque nadie nos conoce
“Santos” significa “consagrados a Dios” por el bau- como El. Somos obra suya. La resurrección de los
tismo. Pues bien, todos los bautizados formamos muertos es la “gran liberación”.
un solo cuerpo, “el Cuerpo místico de Cristo”, la
Iglesia. Creo en la vida eterna. ¡Gracias, Señor, por el don
de la fe! Gracias por tu muerte, que me ha abier-
Todos somos diferentes, como lo son los miembros to las puertas de la vida eterna. Gracias por la es-
de un cuerpo. Pensemos en el Papa, los Obispos, peranza en la vida eterna, que me llena de paz en
sacerdotes, laicos, religiosos, etc… Cada uno con medio de la oscuridad y el dolor. Esa fe y esa es-
su propia misión en el seno de la Iglesia. Todos, peranza me liberan del temor de la muerte. Hasta
fieles cristianos. Es más, unos están ya en el Cie- resulta “amable” la “hermana muerte”, que rompe
lo. Otros, en estado de purificación antes de entrar las últimas ataduras y nos desvela la eternidad.
en la gloria. Otros -nosotros-, todavía peregrinos y
luchando en este mundo. Pero todos, fieles cristia- Oración de los fieles
nos, unidos en un solo cuerpo, formamos la Iglesia
de Dios. Diferentes por el estado de vida, por la mi- Ministro: Oremos, hermanos, a Dios Padre To-
sión…, es cierto, pero… todos al servicio de todos, dopoderoso y pidámosle que derrame el Espíritu
como los miembros de un cuerpo. Todos unidos Santo sobre cada uno de ustedes, para que los for-
a Cristo, nuestra Cabeza. Cada uno valorando la talezca con la abundancia de sus dones, los con-
misión propia y la de los demás. Cada uno dando sagre con su unción espiritual, los haga imagen
y recibiendo, como en una familia. Todos gozando perfecta de Jesucristo nuestro Señor, y digámosle:
y compartiendo y agrandando el “tesoro” familiar. Señor, escúchanos y aumenta nuestra fe.
De este tesoro -los méritos de Jesús, de María, de
112
• Por estos hijos, para que, arraigados en la fe y Oración final
cimentados en el amor, den siempre con su vida
testimonio de [Link] al Señor. R/. Ministro: Queridos hermanos, hace un momento
han recibido la oración del Credo, que es el Símbo-
• Por la santa Iglesia de Dios, para que, congregada lo de nuestra fe. Ella expresa la fe de la Iglesia, que
por el Espíritu Santo en la confesión de una misma es su fe, por haber recibido el bautismo. Los invi-
fe, crezca en el amor y se dilate por el mundo ente- to a inclinar sus cabezas para orar por ustedes. Te
ro hasta el día de la venida de Cristo, bajo la guía suplicamos, Señor, fuente de luz y verdad, que tu
del Papa Francisco. Roguemos al Señor. R/. eterna y justísima bondad descienda sobre estos
hijos tuyos, purificándolos y santificándolos, dales
• Por los hombres de todos los pueblos y de todas la verdadera ciencia, la firme esperanza y la santa
las razas, hijos de un único Padre y Creador, para doctrina. Por Jesucristo, Nuestro Señor.
que se reconozcan mutuamente hermanos y traba-
jen por la llegada del Reino de Dios, que es paz y R/. Amén.
gozo en el Espíritu Santo. Roguemos al Señor. R/.
Despedida
• Por todos los aquí reunidos, para que el Espíritu
Santo sea realmente el corazón, la fuerza y la guía V/. El Señor esté con ustedes.
en cada una de nuestras vidas. Roguemos al Se-
ñor. R/. R/. Y con tu espíritu.
Ministro: Te suplicamos, Señor, fuente de luz y V/. La bendición de Dios Todopoderoso Padre,
de verdad, que tu eterna y justísima piedad, des- Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes.
cienda sobre estos siervos tuyos: purifícalos y san-
tifícalos; dales la verdadera ciencia, la firme espe- R/. Amén.
ranza y la santa doctrina, para que sigan siendo
dignos de la gracia santificante. Por Jesucristo, Canto: Tú dijiste sí.
Nuestro Señor. Amén.
113
ENTRONIZACIÓN DE LOS LEMAS
PASTORALES EN CADA MES
AÑO 2023: CAMINEMOS JUNTOS
El primer domingo de cada mes, o en su Este momento celebrativo se puede realizar antes
defecto, la fecha que corresponda, en cada de iniciar la Eucaristía.
una de las parroquias, se hará un momento
celebrativo de la entronización del lema de El lema será llevado de manera festiva por un gru-
cada mes. Se resalta el momento significativo y po de personas que corresponda a cada mes.
misionero que corresponde.
1. INSISTENCIAS PASTORALES
En coherencia con todo el Proceso Evangelizador es útil a lo largo del año en cada uno de los meses
y para lograr la meta antes propuesta, seguir en la dar fuerza y ofrecer las herramientas necesarias
configuración de los centros pastorales y fortalecer para fortalecerlos en un ambiente de misión.
algunas de las pastorales en particular, vemos que
AÑO 2023
“Caminemos juntos”
“¿Caminan acaso dos juntos, sin haberse
TEXTO BÍBLICO puesto de acuerdo?” (Am 3, 3)
116
ABRIL “Caminemos juntos con nuestros
sacerdotes” (Jn 10, 4)
Fiesta del Buen Pastor
“Caminemos juntos, viviendo
MARZO nuestra vocación” (Mt 1, 20-21)
Solemnidad de San José
Solemnidad de
NOVIEMBRE “Caminemos juntos animando
la evangelización” (Mt 25, 40) Cristo Rey
• Lema: “Caminemos juntos, como hijos de Dios”. o A nivel individual, grupal y/o familiar: Bus-
• Celebremos: El bautismo del Señor car el álbum de fotos para recordar el día del
• Destinatarios: Todos los bautizados. bautismo; hablar de nuestro bautismo con fa-
• Tema: El bautismo de Jesús manifiesta el inte- miliares, amigos y padrinos; visitar el templo
rés de Dios por nosotros, su deseo de empezar donde fuimos bautizados.
una nueva historia de salvación, de establecer
un nuevo comienzo. Es momento para renovar o A nivel de los centros de evangelización, capi-
nuestras promesas bautismales, tomando con- llas y parroquias: Organizar la fiesta del Bau-
ciencia sobre lo que hemos recibido de Dios y tismo del Señor, resaltando este sacramento
117
y el lugar del baptisterio, utilizando el guion mes que dice: CAMINEMOS JUNTOS, COMO
y las recomendaciones que se proporcionen, HIJOS DE DIOS (si existe equipo de liturgia en
especialmente la aspersión con agua de todos la parroquia, o algunos animadores de la evange-
feligreses que asistan. lización, presentan el lema y quien está leyendo el
comentario invita a los fieles a repetirlo, luego lo
o A nivel diocesano: Organizar el subsidio litúr- colocan en un lugar visible del templo).
gico para animar la celebración litúrgica del
Bautismo del Señor. Moderador: Caminemos juntos, como hijos de
Dios.
Canto: Bautízame Señor con tu Espíritu. Todos: Como bautizados en nuestra parroquia.
Moderador: Caminemos juntos.
MONICIÓN: El santo bautismo es el fundamen- Todos: Viviendo nuestro bautismo.
to de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en
el espíritu y la puerta que abre el acceso a los otros CANTO: Bautízame Señor con tu Espíritu.
sacramentos. Por el bautismo somos liberados del
pecado y regenerados como hijos de Dios, llega- (Párroco) Oración: Oh Dios, que amas la ino-
mos a ser miembros de Cristo y somos incorpo- cencia y la devuelves a quienes la han perdido,
rados a la Iglesia y hechos partícipes de su misiónatrae hacia ti el corazón de tus fieles, para que
(Catecismo de la Iglesia Católica # 1213). siempre vivan a la luz de tu verdad los que han
sido librados de las tinieblas del error. Por Jesu-
Con ocasión de la fiesta del Bautismo del Señor, cristo, Nuestro Señor. Amén.
momento significativo del mes de enero, vamos a
entronizar el lema pastoral correspondiente a este
Canto: Iglesia soy. Catequista: Dejemos que la luz de Cristo nos pe-
netre, renueve nuestra fe y nos transforme, para
COMENTARIO INICIAL que podamos con alegría ofrecer nuestro servicio
y nuestra vida a nuestro Dios; Dispongámonos
Hace cuarenta días hemos celebrado, llenos de para iniciar esta procesión, repitamos juntos el
gozo, la fiesta del Nacimiento del Señor. lema pastoral de este mes, que hoy algunos cate-
quistas entronizaran para que caminando juntos
Hoy celebramos el día en que Jesús fue llevado al como iglesia, renovemos nuestra fe y ofrezcamos
templo para encontrarse con el resto de Israel, re- a Dios, en la Eucaristía lo mejor de nuestras vidas.
presentado en los ancianos Simeón y Ana que lo Repitamos todos: “Caminemos juntos, renovando
aguardaban con ayunos y oraciones. Allí fue pre- nuestra fe”.
sentado a Dios, no solo para cumplir la Ley de
Moisés, sino también para que, en su primer acto Nota: Los catequistas colocan el lema en el lugar
de culto, consagrara anticipadamente nuestros del templo elegido para este fin, y continúa la cele-
templos, y, sobre todo, para darnos a conocer el bración de la Eucaristía.
nuevo santuario de Dios que es Jesucristo mismo:
Canto: Esta es la luz de Cristo.
• Crecimiento pastoral: Pastoral sacerdotal. Dice el santo cura de Ars: “El sacerdote es el amor
del corazón de Jesús. El sacerdocio es un sacra-
• Acciones significativas: mento de la Nueva Alianza, instituido por Cristo
en la Ultima Cena, que confiere a un hombre el
o A nivel individual, grupal y/o familiar: Prepa- poder de consagrar y ofrecer el Cuerpo y la Sangre
rarse espiritualmente para la Semana Santa; de Cristo en la Santa Misa y de remitir y retener
realizar una visita a los sacerdotes conocidos los pecados en el sacramento de reconciliación.
o amigos. Por eso hoy los invitamos para que caminemos
juntos con nuestros sacerdotes, este es el lema de
o A nivel de los centros de evangelización, ca- este mes y es también, la invitación de hoy jueves
pillas y parroquias: organizar las actividades santo.
litúrgicas con motivo de la semana santa; or-
ganizar la fiesta de Jesús Buen Pastor y un ho- Repetimos todos: “Caminemos juntos, con nues-
menaje a los sacerdotes, tomando en conside- tros sacerdotes”.
ración las orientaciones que se emitan a nivel
diocesano. Semana vocacional. Canto: Qué detalle Señor has tenido conmigo.
MOMENTO CELEBRATIVO
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5. MAYO: CAMINEMOS JUNTOS,
REZANDO EL ROSARIO
Para el mes de mayo de 2023 se propone la si- MOMENTO CELEBRATIVO
guiente iluminación pastoral:
Si en la parroquia existe la Legión de María u otro
• Lema: “Caminemos juntos rezando el Rosario”. grupo de señoras, el primer día del mes, antes de
• Celebremos: 13 de mayo, Nuestra Señora de que inicie la Eucaristía de apertura del mes, colo-
Fátima. can el lema, hacen el siguiente comentario, luego
• Destinatarios: Todos los maestros y comer- inician el rezo del Santo Rosario.
ciantes.
• Tema: El día del maestro y del comerciante, son COMENTARIO INICIAL
fechas propicias para volver la mirada hacia es-
tos grupos poblacionales que también son bauti- Rezar el Rosario y meditar en los misterios que se
zados y requieren ser insertados en la dinámica nos propone cada día, profundiza nuestra com-
eclesial de la Diócesis, conforme al análisis de la prensión de la fe católica. Nos ayuda a reflexionar
realidad actual. sobre la vida de Jesús y de María. Como dijo una
vez el Papa Pío XII: “El Rosario es el compendio de
• Crecimiento pastoral: Pastoral educativa y todo el Evangelio”. Es decir, que cada década que
pastoral del comercio. se hace al rezar el rosario, se dedica a un momento
único y significativo en la historia de la salvación.
• Acciones significativas: San Juan Pablo II insistió en el rezo del Santo Ro-
sario en familia, en grupos, en privado. Pidió que
o A nivel individual, grupal y/o familiar: Realizar se invite a todos a rezar, a no temer el compartir
el Santo Rosario, orando por las intenciones pro- tan hermosa devoción, que es una catequesis de la
pias y del mundo entero; recordar y homenajear fe. Nos alertó que el mundo está en crisis y nues-
a los maestros que pasaron por nuestra vida; tras fuerzas humanas no bastan. La victoria, decía
apoyar los negocios de comerciantes locales. el Santo Papa, vendrá nuevamente de la mano de
Virgen María. Es la victoria de Su Hijo Jesucristo,
o A nivel de los centros de evangelización, capillas el Señor, Rey del Universo.
y parroquias: Organizar la apertura y clausura
del mes mariano; organizar el comité de pasto- Por eso hoy al iniciar el mes de mayo, dedicado a
ral educativa (si existen instituciones educativas honrar a la Santísima Virgen María, los invitamos
en el territorio); organizar el comité de pastoral a seguir caminando juntos como Iglesia doméstica
del comercio (si existen negocios comerciales en en la familia, como iglesia parroquial en nuestros
el territorio); organizar la celebración del día del sectores y comunidades eclesiales y misioneras y
maestro y su consagración a la Virgen María; or- en nuestra Iglesia particular, rezando el Santo Ro-
ganizar la celebración del día del comerciante y sario
consagración a la Virgen María.
Todos: Caminemos juntos, rezando el Rosario.
o A nivel diocesano: Elaborar los subsidios litúrgi-
cos para la apertura y clausura del mes mariano, Canto: Madre mía.
el día del maestro y el día del comerciante.
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6. JUNIO: CAMINEMOS JUNTOS,
CON LAS FAMILIAS
Para el mes de junio de 2023 se propone la si- toral familiar, conforme a los lineamientos
guiente iluminación pastoral: diocesanos; organizar el encuentro de fami-
lias (Semana de la Familia) previo a la fiesta
• Lema: “Caminemos juntos con las familias”. y consagración al Sagrado Corazón de Jesús;
• Celebremos: El Sagrado Corazón de Jesús. organizar la solemnidad del Corpus Christi, la
• Destinatarios: Todas las familias. fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y del In-
• Tema: la solemnidad del Sagrado Corazón de maculado Corazón de María.
Jesús evoca el pasado y tradiciones notables del
pueblo colombiano, especialmente el interés de o A nivel diocesano: Elaborar los subsidios pas-
las familias por consagrarse al Señor, confiándo- torales y litúrgicos requeridos para el desarro-
le su vida y necesidades. llo de las actividades previstas.
9. SEPTIEMBRE: CAMINEMOS
JUNTOS, EN PAZ, GUIADOS
POR LA PALABRA DE DIOS
Para el mes de septiembre de 2023 se propone la lebrar la Semana por la Paz.
siguiente iluminación pastoral:
o A nivel diocesano: Elaborar los subsidios pas-
• Lema: “Caminemos juntos, en paz, guiados por torales y litúrgicos requeridos para el desarro-
la Palabra de Dios”. llo de las actividades previstas.
• Celebremos: La Palabra de Dios en la Semana
Bíblica. Semana por la Paz. MOMENTO CELEBRATIVO
• Destinatarios: Todos los bautizados alejados,
indiferentes y que no conocen a Jesús. Al iniciar el mes de septiembre se vestirá un altar
• Tema: La Semana Bíblica es un fruto maduro de para la Santa Biblia y se entronizará en la Euca-
la vida eclesial diocesana y es ocasión para llegar ristía la Palabra de Dios, de igual manera, junto
a todos los bautizados alejados, indiferentes y con la Biblia que se llevará en procesión el lema
aquellos que no conocen a Jesús, a fin de que sus del mes -luego de mostrarlo y colocarlo en el lu-
vidas tengan sentido y alcancen la salvación. gar asignado-, se pedirá a los fieles repetir el lema
mientras se hace la procesión.
• Crecimiento Pastoral: Pastoral bíblica y pas-
toral social. Canto: Proclamar tu Palabra
• Acciones significativas:
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10. OCTUBRE: CAMINEMOS
JUNTOS, EN SALIDA MISIONERA
MOMENTO CELEBRATIVO el lema, motivando a los fieles a repetirlo, al fina-
lizar luego de haber colocado el lema en el lugar
Iniciando el mes de octubre, mes misionero, las asignado.
personas que se han preparado para ser misione-
ras en la parroquia, llevan el lema en procesión Canto: Alma misionera.
antes de finalizar la Eucaristía y van proclamando
• Acciones significativas:
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