UNIVERSIDAD NACIONAL DE ASUNCIÓN
FACULTAD DE CIENCIAS VETERINARIAS
Patología y Clínica
Porcina
Temas: Enfermedades Bacterianas:
Colibacilosis
Salmonelosis
Disentería Porcina
Docentes:
Dr. Aníbal Jesús Ruiz Díaz
Dr. Ronny Ramón Galeano Cardozo
Integrantes:
María Azucena Benítez Montiel
Daysi Carelis Benegas Ruiz
Andressa Aquino Centurión
Concepción- Paraguay
2025
INTRODUCCIÓN
Las enfermedades bacterianas constituyen una causa frecuente de morbilidad y
mortalidad en la producción animal, afectando significativamente la eficiencia productiva y el
bienestar de los animales. Entre las más importantes se destacan la salmonelosis, la
colibacilosis y la disentería porcina, patologías de origen bacteriano que afectan
principalmente al tracto gastrointestinal y que representan un riesgo constante en
establecimientos pecuarios, especialmente aquellos con condiciones sanitarias deficientes.
La identificación temprana, el manejo sanitario adecuado, y las estrategias de
prevención incluyendo buenas prácticas de bioseguridad y vacunación son esenciales para el
control de estas enfermedades. El presente trabajo aborda los aspectos más relevantes de estas
infecciones bacterianas, con el objetivo de profundizar en su etiología, sintomatología,
diagnóstico, tratamiento y prevención.
ENFERMEDADES BACTERIANAS
Las enfermedades bacterianas representan una de las principales causas de problemas
sanitarios en la medicina veterinaria, tanto en animales de producción como en animales de
compañía. Estos agentes infecciosos, causados por bacterias patógenas, pueden afectar a
diversos sistemas orgánicos como el digestivo, respiratorio, urinario y reproductivo y producir
desde infecciones leves hasta cuadros clínicos graves con consecuencias económicas y
productivas significativas.
En el contexto de la producción animal, las enfermedades bacterianas
gastrointestinales son especialmente preocupantes, ya que afectan a animales jóvenes y en
etapas críticas de desarrollo. En este grupo se destacan patologías como la salmonelosis, la
colibacilosis y la disentería porcina, que comparten ciertas características clínicas, pero
difieren en cuanto a su agente etiológico, mecanismos de transmisión y medidas de control
específicas.
A continuación, se desarrollarán en detalle estas tres enfermedades, analizando sus
aspectos más relevantes desde el punto de vista veterinario: etiología, patogenia, síntomas,
diagnóstico, tratamiento y prevención.
COLIBACILOSIS
La colibacilosis porcina es una enfermedad infecciosa del tracto digestivo causada por
Escherichia coli, que afecta principalmente a lechones recién nacidos, durante las fases de
lactación y destete. Esta patología es una de las más significativas dentro del complejo
entérico porcino, debido a su alta morbilidad y mortalidad, así como al impacto económico
que genera en la producción porcina. Con el aumento de la zona de incidencia, la tasa de
incidencia y la tasa de mortalidad, la colibacilosis se convirtió en una nueva enfermedad de
base, habitual y de incidencia frecuente.
Etiología
Escherichia coli es una enterobacteria que forma parte de la microbiota normal del
intestino de los cerdos sanos. Sin embargo, ciertas cepas patógenas pueden causar
enfermedad al producir toxinas y adherirse a la mucosa intestinal. Estas cepas se clasifican en
diferentes patotipos según sus factores de virulencia, como las fimbrias (F4, F5, F6, F18, F41)
y las enterotoxinas (STa, STb, LT). La colonización del intestino delgado por cepas
enterotoxigénicas (ETEC) suele producir una diarrea acuosa grave y deshidratación en los
lechones. Algunas cepas de E. coli no producen toxinas, pero afectan las microvellosidades
de las células epiteliales a las que se adhieren (Taylor, 2.013).
Tipos de colibacilosis
La colibacilosis se presenta en cinco tipos principales (Straw et al., 2006).
1. Diarrea neonatal
Las heces pueden ser claras o blancas, amarillas o marrones. La diarrea aparecerá de 2 a 3
horas después de la infección por E. colipatógena y puede ocurrir en un solo lechón o en
camadas enteras. Los casos graves provocan deshidratación y mortalidad de hasta un 56 % en
lechones afectados durante los primeros días de vida.
2. Colibacilosis posdestete
Es diarrea acuosa en proyectil, amarilla o gris/marrón, y deshidratación. Rara vez se
presenta con sangre y mucosidad. Una vez que los cerdos dejan de recibir anticuerpos
maternos de la leche de la madre, se vuelven propensos a las infecciones por E.
coli adquiridas del ambiente de la granja. La mortalidad promedio es de hasta el 30 % al
40 %.
3. Enfermedad del edema
Afecta a los lechones de 1 a 2 semanas por destete. La toxina afecta el endotelio
vascular, especialmente en el cerebro e intestino, provocando edema y muerte súbita sin
diarrea.
4. Colibacilosis Septicémica
Afecta a lechones muy jóvenes inmunodeprimidos causado por E. coli invasivo que
penetra en la mucosa intestinal, luego una bacteriemia y posterior una septicemia
generalizada.
Epidemiología
La colibacilosis es más común en lechones durante las primeras semanas de vida,
especialmente en aquellos que han sido destetados recientemente. Factores como el estrés
del destete, la falta de inmunidad pasiva adecuada, condiciones ambientales adversas y
prácticas de manejo deficientes pueden predisponer a los lechones a la infección.
Distribución: Mundial
Síntomas clínicos
Los signos clínicos incluyen diarrea acuosa, deshidratación, letargo, pérdida de apetito y,
en casos graves, muerte súbita. La diarrea puede variar en color y consistencia, y a menudo
se observa una rápida propagación de la enfermedad dentro de la camada.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la observación de signos clínicos, la historia del rebaño y la
confirmación mediante pruebas de laboratorio, como el aislamiento y la identificación de E.
coli patógena en muestras fecales. También se pueden utilizar técnicas como la PCR para
detectar genes de virulencia específicos.
Prevención y control
Las estrategias de prevención incluyen la mejora de las condiciones de manejo, la
higiene adecuada, la administración de vacunas específicas contra cepas patógenas de E. coli
y la provisión de inmunidad pasiva a través del calostro materno. Además, la
implementación de programas de bioseguridad y el uso racional de antibióticos son
esenciales para controlar la propagación de la enfermedad.
Higiene
Higiene del cuidador de animales, productor y veterinario
Mueva y coloque parideras nuevas en los galpones específicos para partos sobre un
piso limpio después de cada camada.
Queme y retire las parideras viejas de los corrales.
Traslade el sitio de parición anualmente y mantenga baja la carga animal.
Limpie y desinfecte los equipos (especialmente importante si los cerdos están
encerrados) usando detergentes y desinfectantes adecuados. Asegúrese de que el sitio
esté seco antes de reintroducir a los cerdos.
Gestión
Ayude a las cerdas a crear y mantener la cama nivelada y seca.
Agregue con frecuencia pequeñas cantidades de paja, especialmente en condiciones de
tiempo más húmedo.
Evite espacios alrededor de la base de la caseta que causen corrientes de aire.
Controle cuidadosamente los niveles de alimentación de las cerdas, reduciendo el
nivel del alimento en hasta 0,5 a 1 kg por día durante cuatro o cinco días antes del
parto, para evitar el edema de ubre.
Asegúrese de mantener los lechones a la temperatura correcta, ya que el enfriamiento
es un desencadenante de enfermedad.
Inmunidad
Exponga a las cerdas primerizas preñadas a las parideras y a las heces de los
lechones.
Separe los lechones de la madre solo después de que hayan consumido calostro.
Considere el uso de una vacuna contra E. coli para piaras con problemas persistentes
Nutrición
Dietas con bajo contenido de proteína
Ácidos orgánicos o acidificantes
Óxido de zinc
Aceites esenciales o aditivos fitogénicos del pienso
Ácidos grasos de cadena media de aceite de eucalipto
SALMONELOSIS
Sinonimia: Tifus, Paratifus, Paratifosis, Epizootia Entérica, Tifoidea, Infección
Entérica
La salmonelosis es una enfermedad bacteriana de gran importancia en la producción
porcina, causada por bacterias del género Salmonella, principalmente Salmonella enterica
subespecies enterica serotipos Typhimurium y Choleraesuis. Se trata de una infección entérica
y sistémica que puede afectar tanto a cerdos jóvenes como adultos, y es considerada una
zoonosis importante, ya que puede transmitirse al ser humano a través de la carne
contaminada.
Etiología
Agente causal: Salmonella enterica subsp. enterica
Serotipos más comunes en cerdos:
S. Typhimurium: provoca enterocolitis aguda o subaguda.
S. Choleraesuis: más invasiva; provoca septicemia y neumonía.
Epidemiología
Las heces de animales infectados contaminan el forraje, agua, leche, carne fresca y
procesada de mataderos, productos de animales y vegetales usados como fertilizantes o
alimentos.
Los microorganismos pueden sobrevivir durante meses en áreas húmedas, cálidas como
galpones de cerdos y los bebederos. Los roedores y pájaros silvestres son fuente de infección.
Distribución: Mundial
Transmisión
Digestiva: alimentos y agua contaminadas con materia fecal de animales infectados
Fómites: utensilios, zapatos, vehículos
Vectores: roedores, aves, moscas
Animales susceptibles: bovinos, ovinos, caprinos, porcinos, equinos jóvenes y adultos
Causas predisponentes: estrés como privación súbita de alimentos y agua, transporte, sequía,
hacinamiento, parición reciente, administración de drogas etc.
Frecuencia: animales sometidos a manejo intensivo
Morbilidad: 50%
Patogenia
Después de la infección el microorganismo se multiplica en el intestino y causa
enteritis, la penetración de las bacterias en la lámina propia y la producción de citosinas y
enterotoxinas contribuyen a la lesión y la diarrea, es un parásito intracelular y por medio de
los macrófagos en los que se encuentran se diseminan por todo el organismo afectado
aprovechando la vía linfática y sanguínea.
Puede ocurrir septicemia con localización del agente en el encéfalo y meninges, útero
preñado, extremidades, punta de las orejas y cola, vesícula biliar, ganglios linfáticos
mesentéricos.
Los que sobreviven excretan intermitentemente el microorganismo en las heces.
En los portadores latentes la infección persiste en los ganglios linfáticos y en las amígdalas,
pero no hay salmonellas en las heces.
Síntomas
Septicemia: frecuentes en neonatos hasta 4 a 6 meses de edad, presentan depresión profunda,
fiebre de 40º a 42ºC, signos nerviosos como incoordinación, nistagmo, postración,
convulsiones clónicas. Mortalidad 100%.
Enteritis aguda: fiebre de 40,5 a 41ºC, diarrea líquida intensa, disentería, las heces con olor
pútrido con mucosidades, trozos de membrana mucosas, sangre, anorexia, sed, pérdida de
peso y fuerza, dolor abdominal grave, aborto en hembras preñadas, deshidratación grave,
permanecen acostados y muerte en 24hs o entre 2 a 5 días.
Puede complicarse con poliartritis o neumonía.
Enteritis subaguda: fiebre 39 a 40ºC, heces blandas, inapetencia, deshidratación, aborto,
muerte.
Enteritis crónica: diarrea persistente, emaciación severa, fiebre intermitente, heces escasas,
pueden ser normales o contener mucosidades o sangre, anorexia.
Lesiones
Hemorragias petequiales en subserosas y submucosas del intestino y paredes del
abomazo
Erosiones mucosas múltiples con necrosis en íleon e intestino grueso
Ganglios linfáticos mesentéricos hipertrofiados, edematosos y hemorrágicos
Vesícula biliar engrosada e inflamada, hepatomegalia
Petequias en riñón
Úlceras en ciego y válvula ileocecal
Esplenomegalia
Diagnóstico
Clínico: síntomas y lesiones
Laboratorial: trozos de intestino, abomaso, colon, ganglios linfáticos, bazo, hígado, vesícula
biliar, contenido intestinal, bilis, heces, sangre, alimentos, agua.
Exámenes laboratoriales: aislamiento bacteriológico, identificación bioquímica,
serotipificación de las cepas aisladas.
Diagnóstico Diferencial: Colibacilosis, Gastroenteritis Viral de los Terneros, coccidiosis,
Septicemia por Haemóphilus, Cólera Porcino
Tratamiento
Antimicrobianos: ampicilina, trimetoprim sulfadiacina, cloranfenicol
Fluidoterapia oral o parenteral
Control
Aislar animales enfermos
Uso profiláctico de ATB en agua de bebida y alimentos
Proteger el agua y los alimentos de la contaminación fecal
Vacunación
Bovinos: 2 vacunaciones con intervalos de 21 días y como mínimo 15 a 20 días antes del
parto
Cerdos: los animales deben completar 2 vacunaciones con intervalos de 2 a 3 semanas
Hembras gestantes vacunar 3 semanas antes del parto
Lechones vacunar 2 a 3 semanas posteriores al destete
Equinos: vacunar hembras preñadas en el 5to; 7mo; y 9no mes de gestación
DISENTERÍA PORCINA
La disentería porcina, también conocida como disentería del cerdo, es un trastorno
de importancia crítica en la industria porcina a nivel mundial. Esta enfermedad afecta
principalmente a los cerdos y puede tener un impacto devastador en la salud de los animales y
la rentabilidad de las explotaciones porcinas. Su incidencia periódica y la posibilidad de
brotes repentinos han mantenido a los productores y veterinarios alerta durante décadas.
Esta enfermedad no solo causa sufrimiento a los cerdos, sino que también
conlleva costos económicos significativos para la industria porcina debido a la pérdida de
peso y la reducción de la tasa de crecimiento en los cerdos infectados.
Etiología
La disentería porcina es una enfermedad causada principalmente por la
bacteria Brachyspira hyodysenteriae. Esta bacteria se aloja en el colon de los cerdos y
provoca una inflamación severa que resulta en diarrea, sangrado rectal, entre otros síntomas.
Aunque es más común que afecte a cerdos en la etapa de engorde, se ha observado que puede
presentarse en cualquier fase del ciclo productivo.
Cabe mencionar que existen otras especies de Brachyspira, como Brachyspira
pilosicoli y Brachyspira hampsonii, que también pueden estar asociadas con cuadros clínicos
similares en cerdos, aunque en menor medida. Estas diferentes especies
de Brachyspira pueden tener roles variados en la etiología de enfermedades intestinales en
cerdos, pero Brachyspira hyodysenteriae es la más conocida y común en relación con la
disentería porcina.
La bacteria Brachyspira hyodysenteriae se caracteriza por su forma espiral bajo el
microscopio y es conocida por su resistencia en el ambiente. Puede sobrevivir en el suelo y en
el estiércol de cerdo durante largos períodos de tiempo, lo que dificulta la erradicación de la
enfermedad en las instalaciones porcinas.
Epidemiología
Afecta principalmente a cerdos de 7 a 16 semanas de edad, aunque puede observarse
en otras etapas.
La transmisión es fecal-oral, mediante el contacto con heces contaminadas.
La bacteria puede sobrevivir semanas en el ambiente húmedo y en restos orgánicos.
Cerdos portadores crónicos actúan como reservorios.
Patogenia
La bacteria coloniza el intestino grueso (ciego, colon) y produce una inflamación intensa.
Daña la mucosa intestinal, provocando hemorragias y exceso de moco.
Esto lleva a una disminución en la absorción de agua y nutrientes, generando diarreas graves.
Transmisión
Vía de transmisión principal:
Fecal-oral: la bacteria Brachyspira hyodysenteriae se elimina en grandes cantidades en las
heces de animales infectados y se transmite cuando otros cerdos ingieren alimento, agua o
superficies contaminadas con estas heces.
Fuentes de infección
1. Cerdos portadores: animales que ya padecieron la enfermedad y parecen sanos, pero siguen
eliminando la bacteria de forma intermitente.
2. Ambiente contaminado: B. hyodysenteriae puede sobrevivir durante semanas en materia
fecal, cama húmeda o instalaciones mal desinfectadas.
3. Material contaminado: botas, ropa, equipos de manejo, bebederos y comederos pueden
actuar como vehículos de transmisión.
4. Roedores y aves: pueden actuar como vectores mecánicos si entran en contacto con heces
contaminadas y las trasladan a otras áreas de la granja
5. Transporte de animales: camiones y jaulas que no se desinfectan correctamente pueden
propagar la enfermedad entre granjas.
Síntomas clínicos
Los síntomas pueden variar en gravedad, pero estos son algunos de los más comunes:
Diarrea: A menudo contiene sangre y moco.
Temblores de cola.
Dolor abdominal.
Hundimiento de los flancos: Puede observarse hundimiento en los flancos de los cerdos
debido a la pérdida de peso y deshidratación.
Enrojecimiento de la piel: La piel de los cerdos afectados puede presentar un ligero
enrojecimiento.
Inapetencia: Los cerdos pueden mostrar una disminución en el apetito.
Letargo: Los cerdos pueden volverse letárgicos y débiles.
Lesiones
Mucosa del colon y ciego enrojecida, con hemorragias y recubierta de moco y material
necrótico.
A veces engrosamiento de la pared intestinal.
Contenido intestinal con sangre, moco y fibrina.
Diagnóstico
Evaluación de síntomas clínicos: El veterinario examina los síntomas clínicos
observados en los cerdos, como la diarrea con sangre y moco.
Muestreo de heces: Se recolectan muestras de heces de cerdos afectados para
identificar la presencia de la bacteria Brachyspira hyodysenteriae.
Análisis de laboratorio: Las muestras de heces se envían a un laboratorio para realizar
pruebas microbiológicas que confirmen la presencia de la bacteria.
Historial de la granja: Se revisa el historial de la granja, incluyendo prácticas de
manejo y brotes previos de la enfermedad.
Tratamiento
El tratamiento de la disentería porcina generalmente conlleva el uso de
antibióticos específicos que son efectivos contra la bacteria Brachyspira hyodysenteriae. Los
antibióticos comúnmente utilizados en el tratamiento de la disentería porcina incluyen las
pleuromutilinas, como la tiamulina y la valnemulina, los macrólidos, como la tilosina y la
tilvalosina, y las lincosamidas, como la lincomicina. Estos antibióticos pueden administrarse
por vía intramuscular u oral, ya sea en el agua de bebida o en el alimento, según sea necesario.
El tratamiento debe ser administrado bajo la supervisión de un veterinario y de
acuerdo con las regulaciones y pautas de uso responsable de antimicrobianos. Los cerdos
infectados deben recibir la dosis correcta de antibióticos durante un período específico para
garantizar la erradicación de la bacteria. Además, es esencial seguir las pautas de retirada para
evitar la presencia de residuos de antibióticos en la carne de cerdo.
Hay que destacar que ciertas cepas de la infección han demostrado resistencia a los
antimicrobianos, lo que subraya la necesidad de mantener una comunicación constante con un
especialista para garantizar la atención adecuada de los cerdos.
Prevención y control
Bioseguridad estricta: evitar el ingreso de animales infectados, limpieza profunda, control de
roedores.
Manejo sanitario: reducir el estrés y mantener buenas condiciones de alojamiento.
Tratamiento antibiótico: tiamulina, lincomicina o tilosina (con pruebas de sensibilidad).
Vacunas: no hay vacunas comerciales ampliamente efectivas disponibles; el control se basa
en medidas sanitarias y tratamiento oportuno.
CONCLUSIÓN
Las enfermedades bacterianas continúan siendo una de las principales causas de
pérdidas económicas en la producción porcina, afectando directamente la salud, el
crecimiento y la productividad de los animales. La colibacilosis, la salmonelosis y la
disentería porcina son ejemplos representativos de este grupo de patologías, ya que afectan
principalmente al sistema digestivo y se diseminan rápidamente en condiciones de manejo
inadecuadas.
Estas enfermedades, aunque causadas por diferentes agentes bacterianos, tienen puntos
en común: se transmiten principalmente por vía fecal-oral, dependen de factores como la
higiene, el estrés y la densidad poblacional, y requieren un diagnóstico certero para un
tratamiento eficaz. La prevención sigue siendo la herramienta más efectiva, basada en una
buena bioseguridad, prácticas sanitarias estrictas, control del ambiente y vigilancia constante.
Además, el uso racional de antibióticos es fundamental para evitar la aparición de
resistencias bacterianas, protegiendo no solo a los animales, sino también la salud pública. Por
tanto, el conocimiento profundo de estas enfermedades y su manejo integral son esenciales
para garantizar una producción porcina eficiente, segura y sostenible.
ANEXOS
BIBLIOGRAFÍA
Que es la disentería porcina. (febrero 2024). web: MIPROMA.
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Colibacilosis.(2024.)web:DSM.
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[Link]
Que es una enfermedad bacteriana. (2022). Web:ambientech.
[Link]
Folleto(recopilado) Enfermedades Infecciosas y Contagiosas (2021).
Salmonelosis.
7 enfermedades causadas por bacterias. (2022). Web: vivolabs.
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