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Cap 03

En la Parte II del artículo, se analizan los factores que permiten alcanzar el Poder Naval según Mahan, destacando la influencia de la geografía y las características físicas de un país en su desarrollo marítimo. Se menciona cómo la situación geográfica de España y Portugal favoreció su expansión marítima entre los siglos XV y XVIII, a pesar de las limitaciones internas. Además, se plantea la pregunta sobre el futuro papel de China como potencia marítima, considerando su historia y los retos que enfrenta.

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Cap 03

En la Parte II del artículo, se analizan los factores que permiten alcanzar el Poder Naval según Mahan, destacando la influencia de la geografía y las características físicas de un país en su desarrollo marítimo. Se menciona cómo la situación geográfica de España y Portugal favoreció su expansión marítima entre los siglos XV y XVIII, a pesar de las limitaciones internas. Además, se plantea la pregunta sobre el futuro papel de China como potencia marítima, considerando su historia y los retos que enfrenta.

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LA MAR Y ESPAÑA

EN UN MUNDO
«GLOBALIZADO» (II)

José Ángel SANDE CORTIZO

(RR)

N la Parte I, publicada en el número de julio, tras


una breve introducción, se expusieron algunos
datos, observaciones y sugerencias realizadas
con ánimo de que ustedes, amables lectores,
reflexionen sobre ellas y alcancen, en tanto que
ciudadanos formados y libres, sus propias
conclusiones, sobre:

— La Mar. A modo de puesta en situación,


algunos de sus datos y características.
— La Mar y el Hombre. Exponiendo cómo
ella, la «globalizadora» por excelencia, ha influi-
do en el devenir de este.
— Poder Naval. Indicando en qué consiste
y qué supone,

En esta Parte II del «doblete» con que la REVISTA GENERAL DE MARINA


«desconsideradamente» permite que les flagele, veremos qué factores, según
Mahan, permiten alcanzar ese Poder Naval y lo que para nuestra España supu-
so cuando lo ejerció.

Poder Naval. Factores

Mahan, amén de los elementos que lo constituyen, nos describe los


factores que hacen posible el Poder Naval
Pero, dado que este se despliega en un medio hostil para la actividad
humana, quizá en el interior del Hombre podamos ver lo que a desafiar a la
mar le incita.

2015] 457
TEMAS GENERALES

Llamé anteriormente su atención, en la estela de Toynbee, sobre lo peculiar


del estímulo que la mar supone en el desarrollo de las civilizaciones.
Consideren ahora las palabras de Sócrates a los atenienses que le
condenaron a muerte:

«Una vida sin examen no es una vida digna para el hombre.»

El examen de la propia vida es el primer paso para elevarla sobre el estrato


base que la mera biología proporciona… primero de los escalones que al
hombre colocan sobre las demás criaturas. Como símbolo de ese escalón hay
que entender el viejo aserto encontrado en la amura de una trirreme griega,
esgrimido en arenga por Pompeyo el Grande, lema de la Liga Hanseática, y
que seguro en todas las Escuelas Navales campea:

«Vivir no es necesario, navegar sí.»

Un poeta de ayer lo hace suyo y escribe:

«Navegantes antiguos tenían una frase gloriosa:


“Navegar es preciso; vivir no es preciso”.
Quiero para mí el espíritu de esta frase, transformada
la forma para casarla con lo que yo soy: “Vivir no
es necesario; lo que es necesario es crear”.»

(Pessoa. Navegar é preciso).

Navegar… Crear… Ir más allá del horizonte conocido; exigir de uno


mismo todo lo que uno pueda dar… ¡y más aún!
Veamos, pues, esos factores.
Y vayamos a ello dando alas y rastreras, más con escotas de trinquete y
velachos lascadas un punto, para que no azorre la proa.

Factores físicos

La situación geográfica, obviamente. Dos apuntes al respecto:

— Neutral el uno: si una Nación está situada de tal manera que no se ve


obligada a defenderse por tierra ni puede extender su territorio de
igual forma, al tener que dirigir todos sus esfuerzos hacia la mar,
lleva ventaja sobre pueblos que tengan frontera continental.
— Activo el otro: si la Naturaleza ha colocado a un país en expansión,
en circunstancias tales que, además de facilidades para atacar, cuenta

458 [Octubre
TEMAS GENERALES

con acceso al mar libre y al mismo tiempo domina uno de los grandes
pasos de tráfico del mundo, es evidente que la importancia estratégica
de su situación es grandísima.

Veremos, una vez expuesto el conjunto de factores, los ejemplos más


conspicuos, incluidos Portugal y España, de ambas.

La configuración física

Costa y puertos. La costa de un país constituye una de sus fronteras, y


cuanto más fácil resulte atravesar una frontera, tanto mayor será la tendencia
del pueblo a comunicarse con el resto del mundo. Tal es el caso con la mar.
Los puertos numerosos y profundos, y más si están en la desembocadura de
ríos navegables a los cuales afluye el comercio interior son una bendición…
y una debilidad, si no están bien defendidos, en tiempo de guerra.
Tenemos el ejemplo de la costa occidental de Europa cuando las invasiones
normandas, los Estados del Sur en la Guerra de Secesión estadounidense…
Otras circunstancias físicas impulsan o desvían a los pueblos de la mar: la
fertilidad, o capacidad del país para sostener con sus productos a sus habi-
tantes, y el clima. A escaso estímulo físico, débil respuesta, opinaría Toynbee.
Como ejemplo, Mahan escribe: «Francia, país de muy buen clima, que
produce más de lo que necesita...». No tuvieron los franceses necesidad de
salir. Por el contrario, «Inglaterra debe poco a la Naturaleza; sus habitantes se
vieron impulsados a buscar fuera comarcas más agradables y ricas, lo que les
hizo mercaderes y colonizadores, y así, el lazo de unión metrópoli-colonias, la
flota mercante, creció y se desarrolló su Poder Naval».
Algo similar dice de Holanda, y afirma que: «Si Inglaterra fue impulsada
hacia la mar, Holanda se vio arrojada a ella».
Sin la mar, Inglaterra hubiese decaído, pero Holanda habría muerto.

La extensión territorial

No la total, sino la de su costa y el carácter de sus puertos. En iguales


condiciones geográficas y físicas, es un elemento que puede ser de fuerza o de
debilidad según sea grande o pequeño el número de habitantes; ¡la guarnición
ha de ser proporcionada al perímetro a defender!
Un destello de factores físicos de quienes fueron grandes en la mar:

Portugal y España, Iberia. Ubicadas entre el mar conocido y la mar sin


fin; sin presiones por tierra (península Ibérica, avanzada europea al océano,
con los Pirineos a modo de muralla defensiva frente al norte) y con el impulso

2015] 459
TEMAS GENERALES

expansivo, en el pueblo y los dirigentes, fruto de la Reconquista, fueron


grandes en la mar desde el XV al XVIII.
Situación, esta de avanzada sobre el océano, reconocida desde bien pronto,
incluso por quienes solamente de guerrear en las grandes llanuras europeas
sabían, como se desprende de la arenga atribuida al godo Ataulfo, en el año
414, y en Barcelona, cuando se disponía para la guerra contra los vándalos
que ocupaban el interior de esa Península:

«...de ninguna parte mejor que desde Hispania podéis aspirar al dominio
universal; porque su situación la hace cabeza de la tierra, habiéndole dado la
Naturaleza por muros a los Pirineos y por fosos al uno y otro mar Océano y
Mediterráneo, con puertos capaces de grandes armadas para salir a las empresas.»

Pero, si bien su situación geográfica podría llevar a suponer una profunda


conciencia marítima en nuestra nación, dos circunstancias, estimo, han difi-
cultado que esta cuajase:

— Física la una: dos altas y aisladas mesetas, con una estrecha faja litoral
ampliada únicamnete en la desembocadura de dos valles, aislados
también de la meseta, periféricos, el del Ebro al NE, al SSW el del
Guadalquivir.
— De carácter la otra: forjada en un interminable guerrear en tierra para
recuperar, de norte a sur, el territorio perdido, cuando el tiempo de
hacerse a la mar llegó, sus gentes de mar pusieron en sus manos inmen-
sos territorios, y así, en tanto esas gentes de mar seguían alumbrando
mares, las fuerzas de la nación se volcaban en colonizar las tierras que
con ese alumbramiento se abrían; nada menos, pero nada más.

Y sin embargo, desde siempre, en esta estrecha faja litoral la gente de mar
supo que por ella llega el futuro, que en ella es donde el Hombre, a sus únicas
fuerzas librado, puede alcanzar… cuanto soñar sueñe. No, nunca faltaron
grandes navegantes y guerreros por mar en nuestra España; a ellos, y a la Mar,
debió España su grandeza, y la conciencia de que el Mundo estaba al alcance
del Hombre, la Humanidad.
Antes he dicho que las dos mesetas, núcleo geográfico de Iberia, no propi-
cian el que nuestra España haya visto la Mar como su camino, y quizá pequé
de injusto con la orografía al hacerlo sin matizar: altas y aisladas, cierto, mas
ambas inclinadas suavemente hacia el oeste, diríase que buscando con las
flechas de sus grandes ríos (Duero, Tajo y Guadiana), la mar, ríos que «cruzan
el corazón de roble / de Iberia y de Castilla» (A. Machado) y, cuando la mar
alcanzan, lo son de Iberia y Portugal. Portugal… el rostro, a decir de Pessoa,
con el que Europa «Con mirada de esfinge, fatal, mira / a Occidente [la mar]
futuro del pasado».

460 [Octubre
TEMAS GENERALES

Más ¿rostro etéreo, sin soporte o intradós alguno, aislado de la Iberia que
tantos avatares fertilizaron? ¿No llevarán esos ríos hasta él un ansia oculta e
inadvertida de alternativa a las azorinianas «llamada de las mieses, largura
monótona de los surcos en los bancales»?
Y a la machadiana pregunta: «¿Acaso como tú y por siempre, Duero, / irá
corriendo hacia la mar Castilla?»
No ha de responder el Duero, ni lo harían Guadiana o Tajo… ¡misterios
son del agua y de la tierra, de los pueblos y de la Historia!

Inglaterra. En situación geobloqueante sobre Francia, Holanda y aun sobre


todos los que en el mar del Norte o el Báltico tuviesen sus costas y soñasen
con el océano, esa situación le sirvió en el XVII para prevalecer sobre las dos
primeras, y se reveló vital (junto a su empeño en el two powers standard)
cuando, en la primera mitad del siglo XX, estallaron los conflictos con las
potencias continentales.

Estados Unidos. A caballo entre Atlántico y Pacífico y sin obstáculos en


ninguna de sus costas, dotadas de excelentes puertos naturales y con
población y recursos abundantes, fronteras seguras y comercio ampliamente
extendido y productivo; a raíz de los conflictos del siglo XX mencionados,
agotada la economía británica en tanto la suya florece y su política exterior
abandona el aislacionismo, releva a la Gran Bretaña en la mar y se transforma
en el Hegemón del mundo de hoy.

¿Y la China? ¿Será mañana una potencia marítima?


Cuenta con numerosos y magníficos puertos, muchos en la desembocadura
de sus grandes ríos, más tiene a Japón en su flanco norte, y en su salida al
océano dos cadenas de islas que podían transformarse en barrera, las Ryu-Kyu
(o Nansei-Shotö) hasta Formosa en primer lugar, el Nanpö-Shotö, las Marianas
(¡Guam!) y las Palaos en segundo plano, cerrando ambas cadenas las Filipinas.
¿Tendrá asegurado su acceso al mar libre?
En lo que a sus fronteras terrestres atañe, estas son inmensas, y si bien son
fáciles de defender en parte de su mitad meridional, en otras demoras no lo
son tanto, y en todas ellas hay naciones, fuertes algunas, que han tenido o
tienen contenciosos con ella. ¿Qué esfuerzo requerirá mantener esas fronteras
seguras?
Recursos notables y población numerosísima le colocan en muy buen
lugar, más esa población, con irregular distribución (un superpoblado sudeste
y un noroeste bien disperso) y descriptible nivel económico y de liberta, ¿se
mantendrá estable y tranquila?
Como sea, lo cierto es que hoy China está haciendo grandes esfuerzos (vean
su construcción naval, la magnitud de su comercio marítimo, etc.) por conver-
tirse en una gran potencia marítima. ¿Querrá tomar el testigo del Hegemón?

2015] 461
TEMAS GENERALES

Excúsenme, pero no puedo resistirme aquí, con respecto a China y a su


ascenso como potencia marítima y su posible papel en el relevo del actual
Hegemón, los Estados Unidos, a una breve digresión geopolítica.
China, civilización que bien pronto llegó al estadio, en la nomenclatura de
Toynbee, de Estado Universal, siendo la primera en alcanzar las necesarias
centralización y potencia para convertirse en un imperio (o en la aproxi-
mación de Spengler, la cultura sínica que alcanzó el nivel de «civilización»,
antes que la cultura-civilización occidental) a finales del siglo XV, fruto de su
dinámica y organización internas y las amenazas fronterizas, se retiró de la
mar que en aquel momento y lugar era suya, pues sus enormes flotas controla-
ban el entero mar de la China actual y llegaban desde Indonesia hasta el
oriente africano, Ormuz y aun el mar Rojo, cayendo en un prolongado letargo
o interregno.
Al preferir las seguras lecciones de la experiencia sobre los posibles logros
de la experimentación, se fue retrasando en lo material y orgánico con respec-
to a la cultura o civilización occidental, siglo tras siglo, hasta hoy.
Pasando sobre lo que la cultura sínica haya podido tomar de la occidental (1)
en su devenir para un hipotético relevo de esta última, la China de hoy,
además de unir a los seguros logros de la experiencia los posibles avances que
la experimentación produce, ha abierto sus ojos a la mar, y quizá los obstácu-
los que de ella le separan no resulten, hoy y para ella, tan formidables como
para otros países (Alemania, la URSS) lo fueron en el pasado reciente. A su
favor tiene la potencia demográfica y económica.
Y esa cultura, tan propia, ¿es exportable a otras áreas?, ¿tiene atractivo y
fuerza para que a ella se rindan, metafóricamente hablando, otros pueblos?
La cultura, el factor humano, el elán, el paso de minoría creadora a
minoría dominante… ¡Siempre el hombre y el Hombre!
Concluiré la digresión con tres preguntas:

— ¿Son las cinco culturas-civilizaciones que hoy cuentan (sínica, occi-


dental, eslava, islámica e india), en estadios de desarrollo técnico o
material bien diferentes, igual de compatibles con la universalidad y la
libertad que la mar, hasta hoy, propicia?
— ¿Serían miscibles, aunque tan solo como vía para la supervivencia
fuese, las culturas occidental y eslava?
— ¿Lo serían, en la búsqueda de la hegemonía, las culturas eslava y sínica?

(1) Las civilizaciones o culturas, según ambos autores, que hoy parecen repartirse el
mundo son la occidental, la sínica, la eslava, la índica (¿tiene esta suficiente entidad o impulso
hoy?) y la islámica (las tres primeras con un claro y mayor componente marítimo); las tres últi-
mas han tomado de la primera, la más tecnificada de todas por el momento, no pocos instru-
mentos, modos, organizaciones, etc. ¿Hasta qué punto se han «occidentalizado» con ello?

462 [Octubre
TEMAS GENERALES

Pero de esto quizá ustedes puedan, ampliando datos y reflexionando como


ciudadanos que son, y en un entorno sin tiempo, alcanzar sus propias conclu-
siones.

Factores humanos

Cargando velas altas y con aparejo a ceñir, abordaremos tan espinoso


apartado.
El Hombre… Hemos señalado los factores físicos propiciatorios, pero es el
Hombre quien un día y desde cualquier costa, impulsado por su insatisfacción
y su curiosidad, se da a la mar en frágil leño, y a fuerza de brazos y volun-
tad… persiguiendo un sueño, cruza el umbral del océano inmenso, y:

«El monstruo que está al final del mar


dijo “¿Quién ha osado entrar?

¿Quién va a poder lo que yo puedo,


que vivo donde nadie vivió nunca
y los miedos del mar sin fondo vierto?”

Y el hombre al timón tembló y le dijo:


“Aquí al timón soy más de lo que soy.

2015] 463
TEMAS GENERALES

Soy un Pueblo que quiere el mar que es tuyo


y más que el monstruo al que teme mi alma
y rueda en las tinieblas donde se acaba el mundo,
manda la voluntad que al timón me ata…
de mi Rey D. Juan Segundo!”»
(Pessoa. Mensagem).

Siempre en Pessoa la mar y Portugal… ¡el primer imperio marítimo! Le


siguieron España, Gran Bretaña y los Estados Unidos. En las Azores, hace
poco más de una década y por vez primera en la Historia, se reunieron ¡los
cuatro imperios marítimos que esa Historia cuenta!, acaecimiento único e
ilusionante, opacado por razones del momento, perecederas.
Factores humanos también tres estudia:

Número de habitantes

Más que el total de sus habitantes, importa la parte de estos que se dedica
a profesiones marítimas o que… puedan adiestrarse… para servir a bordo y
manejar el material naval.

Carácter nacional

Dos vertientes: inclinación al comercio. Esencial, pues, como muestra la


Historia, las Naciones… poderosas en la mar, se han distinguido, con la única
excepción de Roma, por una gran aptitud comercial… Poder Naval simboliza
comercio pacífico y extenso.
Tras algunas consideraciones sobre sus gobiernos observa:
Orgullo en España, vanidad en Francia, alejaron a los nobles del comer-
cio… y con ellos al gobierno y al pueblo...
En Holanda e Inglaterra, con gobiernos representativos, no era posible
olvidar el poder que tenía la riqueza: hacendados y comerciantes, y nobles,
presentes siempre en ambos campos.
Modos de entender la colonización: el colono inglés se establece pronto y
no se impacienta por volver, se identifica con su nueva tierra, la colonia,
y desarrolla sus recursos y amplía su territorio… haciendo de ella su país…
Los holandeses, al no buscar ampliar el territorio de las colonias… las
convirtieron en simples dependencias comerciales.
No menciona ni a portugueses ni a españoles… y sin embargo: el espíritu
que les animaba al finalizar la Reconquista hizo que la mar conocida y la mar
sin fin fueran portuguesas y españolas.
Su esfuerzo y dedicación lograron que sus imperios hasta el XIX (el
español, el mayor del mundo) y el XX durasen, y en los cuales, según Toynbee,
se mostró ya el alma del Occidente Ilustrado:

464 [Octubre
TEMAS GENERALES

• Las Leyes de Burgos, 1512, que al hacer a los indígenas súbditos


del Rey garantizan su protección.
• Al dominio comercial y político se superpone la irradiación cultural,
transida del espíritu cristiano de la España de aquellos siglos.

Cierto, perseguíamos el oro, sí, mas sembrando cristiandad al hacerlo.


El resto de los europeos se limitaron, en sus colonias, al dominio político y
comercial, sin buscar la integración ni la extensión cultural.
Apuntes de la visión o actitud. Sobre ellas le sugería, en la Parte I,
reflexionar: España había alcanzado su desarrollo dentro de su propio territo-
rio europeo, sin procurarse nada de ningún otro reino cristiano por conquista,
como lo prueba la actitud/decisión de Carlos I de no marchar sobre París
después de Pavía, y tuvo la oportunidad de expandirse por el Nuevo Mundo,
«tierra de nadie» a ella adjudicada por bula papal.
Inglaterra vio reducirse su territorio en el continente hasta desaparecer allí;
cuando estaba saliendo de sus luchas intestinas vivió bajo el temor a España
(a decir de Hobbes, que afirmaba: «el miedo y yo nacimos mellizos») y contra
ella, por temor, peleó hasta lograr el único poder con el que podía disipar ese
temor, el Poder Naval, aunque ese nombre no recibiera aún; y entendió
perfectamente el uso de este, pues, como bien resume Spengler, para ella «los
puertos o bases estaban al servicio de las naves y no al contrario»; en nuestra
España en todos los puertos, tanto en los del N de África (por cierto, si la
noble cesión de Malta a la Orden de San Juan aseguró un eficiente aliado en
la lucha contra el Imperio Otomano en la mar, también neutralizó tan impor-
tante enclave ante posibles conflictos con otros reinos cristianos) como en los
de América, las naves estaban al servicio de los puertos; estos, con pura
mentalidad terrestre, servían de base para conquistas por tierra.

Clases de gobierno

La función del Gobierno, como la voluntad de los individuos, si es


inteligente, enérgica y perseverante, obviamente solo traerá éxitos a su nación.
Si un Gobierno encauza las inclinaciones naturales de su pueblo, logrará darle
el máximo desarrollo bajo todos los conceptos, Poder Naval incluido.
Así pues, identificación gobierno-pueblo y constancia en los objetivos y el
esfuerzo: motores del Poder Naval. Ejemplos de ello, aun cuando con distinto
énfasis en lo que a la actuación del gobierno se refiere (según el carácter de
este y de su pueblo), nos los ofrece la Historia en todas las latitudes.
El mundo Ibérico, siglos XV y XVI:

El Portugal del siglo XV, cara atlántica de la península Ibérica, que con este
espíritu se lanzaba a la mar:

2015] 465
TEMAS GENERALES

«Grande el ánimo es, pequeño el hombre.


Yo Diego Cao (2), navegante…
Y al océano inmenso, aunque posible,
enseñan estas Quinas (3) que aquí ves,
que el mar con fin será griego o romano,
pero que el mar sin fin es portugués».

(Pessoa. Mensagem).

La España del XVI, sin una conciencia marítima clara, pero en la que los
hombres decían a su rey «de a uno tanto como vos, todos juntos, mucho más
que vos», o para quienes a ese rey «tan solo hacienda y vida se han de dar»; y
por ello eran capaces de aventurar, en tanto suyas fueran, hacienda y vidas
persiguiendo, por la mar, sueños o quimeras… sí, de oro aderezadas.
Con esos hombres y el impulso de sus reyes, la España de Aragón y Castilla
fue la primera en alcanzar lo que llamamos Poder Naval, pues, quién no
recuerda que:

— Aragón, que no cabía en Aragón, desbordándose por el Mediterráneo


hizo que en él ni los peces osaban asomar sin llevar grabadas en la
cola las barras de Aragón.
— Castilla, en el Atlántico, donde las naos «mancas», hizo ondear sus
pendones, con Sánchez de Tovar (1373-1380) y Pero Niño (1405)
señoreando el Cantábrico y la Mancha.

Y cuando ya el Non Plus Ultra había perdido el NON, quién no recuerda,


repito, que:

— El turco en Lepanto, en la Tercera el francés y en todo el mar el inglés


tuvieron de verle espanto.
— La Gran Armada, 1588, no por los hombres vencida, por más que
algunos quisieran magnificar los efectos, y atribuírselo, de su fracaso.
— La Contra Armada, 1589, esta sí por hombres, por hispanos, vencida,
con nulo eco, pese a su realidad notable, allende y aquende.
— Diego Brochero y Pedro de Zubiaur (fallecido este a resultas de su
último combate, en 1605) no siempre en armonía, pero que mostraron
que hasta bien entrado el XVII, la Mar aún tenía fuerte color español.

(2) Uno de los más destacados navegantes portugueses del XV; notables sus dos grandes
viajes de descubrimiento al África occidental, hasta la actual Namibia, descubriendo y entrando
en el río Congo.
(3) Los cinco escudos azules que, aún hoy, figuran en el escudo de Portugal.

466 [Octubre
TEMAS GENERALES

Poder que España sostuvo,


a duras penas a veces, a lo
largo del XVII y con más desa-
hogo en el XVIII:

Desde el esplendor (expo-


nente y reflejo de todas las
artes del siglo) y eficacia de
los galeones primeros de la
Flota de Indias (capturada
solamente tres veces, una por
holandeses y dos por ingleses,
en tres siglos) y el Galeón de
Acapulco y Manila, que
mantenían el Atlántico y el
Pacífico abiertos para Es-
paña… Hasta los navíos
construidos con el siste-
ma Jorge Juan-Landa, que
en 1785 estaban considerados
en toda Europa, y desde todos
los puntos de vista, como los
mejores de la época.
¿Y cómo creen ustedes que a esto se llegó? ¿Cómo piensan que las navega-
ciones de descubrimiento llegaron a buen puerto? ¿No será que a la literatura,
la de nuestro Siglo de Oro, no le iba a la zaga nuestra ciencia aplicada a la
náutica, fruto toda ella, toda la ciencia, de un desarrollo o labor que desde
siglos atrás en nuestra patria venía medrando?
Y no escaseó el arte en ninguna de las facetas relativas a la mar, y a las que
ella, excesiva e inmensa, da su particular tinte.

Holanda XVI-XVII. La primera en avivar la fuente de ese poder, pues en un


tiempo marcado por el mercantilismo abogó por el liberalismo en todos los
campos, libertad en el comercio y libertad de los mares, y al practicarlo alcan-
zó su época dorada. Aquí es obligado señalar un punto de sonrojo para nuestra
España: si desde el XV la mar conocida y la mar sin fin fueron portuguesas y
españolas, en el XVII casi todo el tráfico marítimo español se hacía con navíos
holandeses. ¡Tal era la escasez barcos y marineros en nuestra España! Y así,
en la paz la flota holandesa crecía con el comercio español, dificultándolo o
aun impidiéndolo en tiempo, frecuente tiempo, de guerra.

Inglaterra-Gran Bretaña XVII-XVIII. Consciente de la verdad o principio


descubierta por Holanda, la llevó a la práctica desde óptica exclusivista o

2015] 467
TEMAS GENERALES

proteccionista… ¿que única-


mente desde la situación insu-
lar se puede mantener?
Cromwell, 1651. El Acta de
Navegación declaraba que
todas las importaciones de
Inglaterra y colonias deberían
ser conducidas exclusiva-
mente en sus barcos o en los
del país exportador, poniendo
las bases para el crecimiento
de su marina mercante.
Almirante Monck, 1666.
Afirmando que «la nación que
quiere dominar en la mar,
debe atacar siempre», estableció una de las claves de la política naval de
Inglaterra y, posteriormente, la Gran Bretaña, y que nunca se abandonó.
Aun a costa de pérdidas y reveses, tal política trajo los réditos conocidos,
muy al contrario de la sostenida, olvidados Richelieu y Colbert que propugna-
ban algo similar, por Francia: en aras de conservar los buques se daban
órdenes a comandantes y almirantes de «actuar con prudencia». Décadas de
tal política mermaron capacidad y espíritu de las dotaciones, con el epílogo
de Aboukir y (¿«contagiada», quizá, de tal doctrina España?) Trafalgar.
Guillermo III (rey de Inglaterra y estatúter de Holanda, 1689-1702) en
guerra con Luis XIV, la condujo de modo en la mar la dirigía y actuaba
Inglaterra, y en tierra el peso lo llevaba Holanda, a resultas de lo cual la
presencia de esta en la mar disminuyó notablemente.

Francia 1769. Racionaliza su obtención por combate en la mar. En esa


fecha el capitán de navío Morogues escribió un tratado de táctica naval muy
acabado; y ya en el XVII su compatriota Paul Hoste había escrito otro de
menor alcance. Hasta veinte años después no se publicó en la Gran Bretaña un
limitado estudio de táctica naval.

Hasta aquí, y salpicado de digresiones en cuanto (¡ay!) la ocasión lo ha


permitido, los factores, físicos y humanos, que propician alcanzar lo que
Mahan definía como Poder Naval; lo previsto para la Parte II.
En la Parte III, si a ella aún llega su paciencia, intentaré llevarles por los
mares no solamente azules de la «globalización», y veré cómo arribamos a
puerto con algunas (sí, y no creo que ello les sorprenda) digresiones fuera del
tiempo.

468 [Octubre

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