PD Valor Razonable Niveles
PD Valor Razonable Niveles
LA LEY 506/2026
Resumen
El concepto de valor razonable en contabilidad, según la NIIF 13 y el Plan
General de Contabilidad español, detallan tres niveles de valoración que
determinan la fiabilidad de los datos utilizados en la medición tanto de activos
como de pasivos. Tal y como se puede ver en el Marco Conceptual del PGC,
tenemos el Nivel 1, el cual se basa en precios cotizados en mercados activos y
es el más objetivo, como el valor de acciones u obligaciones; el Nivel 2,
empleando datos de mercado observables para instrumentos similares o
estimaciones, como depósitos estructurados con derivados implícitos; y por
último, el Nivel 3, el cual aplica cuando no existen datos de mercado,
recurriendo a modelos financieros basados en flujos de caja descontados o
supuestos internos, como en la valoración de participaciones en empresas no
cotizadas. Como conclusiones del presente documento, se destacará que la
fiabilidad disminuye conforme se asciende en los niveles y que el juicio
profesional es esencial para reflejar un valor justo y representativo. La
comprensión del valor razonable resulta clave para garantizar transparencia y
coherencia en la información financiera.
Palabras clave
PALABRAS CLAVE:
Valor razonable, NIIF 13, PGC, niveles de valoración, activos financieros.
INTRODUCCIÓN
En el ámbito de la información financiera, el concepto de valor razonable constituye uno de los
pilares fundamentales para la adecuada medición y presentación de los elementos patrimoniales. En
esta ocasión, abordaremos este tema desde una perspectiva más técnica y conceptual, alejándonos
de la noción simplificada que lo equipara meramente al valor de mercado. El propósito es profundizar
en su verdadera esencia, tal y como la definen las Normas Internacionales de Información Financiera
(NIIF) y por armonización normativa, el Plan General de Contabilidad español, concretamente el
Marco Conceptual de la Contabilidad (punto 6º «Criterios de valoración»), que adopta los criterios
establecidos por el marco de normas internacionales de información financiera.
El valor razonable se concibe como una medida basada en el mercado, no en las circunstancias
específicas de una entidad, o en valoraciones internas subjetivas. De acuerdo con la NIIF 13 d e
Valoración del valor razonable, se define como «el precio que se recibiría por la venta de un activo o
se pagaría para transferir un pasivo mediante una transacción ordenada entre participantes en el
mercado en la fecha de valoración» (Párrafo 9). Esta definición enfatiza la idea de una transacción
hipotética, desarrollada en condiciones normales de mercado y entre partes independientes,
informadas y con intereses legítimos. Por tanto, el valor razonable pretende reflejar el precio más
justo y representativo que podría observarse en un mercado activo y transparente, constituyendo una
referencia objetiva para la toma de decisiones económicas. Tal y como destaca el PGC:
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«Una estimación del valor razonable se clasifica en el mismo nivel de jerarquía de valor razonable que
la variable de menor nivel que sea significativa para el resultado de la valoración. A estos efectos, una
variable significativa es aquella que tiene una influencia decisiva sobre el resultado de la estimación.
En la evaluación de la importancia de una variable concreta para la estimación se tendrán en cuenta
las condiciones específicas del activo o pasivo que se valora».
«En el valor razonable de un instrumento financiero deberá contemplarse, entre otros, el riesgo de
crédito y, en el caso concreto de un pasivo financiero, se considerará el riesgo de incumplimiento de la
empresa que incluye, entre otros componentes, el riesgo de crédito propio. Sin embargo, para estimar
el valor razonable no deben realizarse ajustes por volumen o capacidad del mercado».
«Cuando corresponda aplicar la valoración por el valor razonable, los elementos patrimoniales que no
puedan valorarse de manera fiable, ya sea por referencia a un valor de mercado o mediante la
aplicación de los modelos y técnicas de valoración antes señalados, se valorarán, según proceda, por
su coste amortizado o por su precio de adquisición o coste de producción, minorado, en su caso, por
las partidas correctoras de valor que pudieran corresponder, haciendo mención en la memoria de este
hecho y de las circunstancias que lo motivan».
«El valor razonable de un activo o pasivo, para el que no exista un precio cotizado sin ajustar de un
activo o pasivo idéntico en un mercado activo, puede valorarse con fiabilidad si la variabilidad en el
rango de las estimaciones del valor razonable del activo o pasivo no es significativa o las
probabilidades de las diferentes estimaciones, dentro de ese rango, pueden ser evaluadas
razonablemente y utilizadas en la medición del valor razonable».
No obstante, dicha objetividad no siempre es plenamente alcanzable. En numerosos casos, los
mercados no son activos, o los activos y pasivos que se pretende valorar carecen de precios
observables. Por ello, las normas contables establecen una jerarquía de tres niveles para determinar
el grado de fiabilidad de las mediciones del valor razonable, en función de la procedencia, relevancia
y verificabilidad de los datos utilizados.
El Nivel 1 corresponde a los precios cotizados en mercados activos para activos o pasivos idénticos,
siendo el nivel más fiable y objetivo.
El Nivel 2 incluye datos observables distintos de los precios cotizados de Nivel 1, tales como precios
de instrumentos similares, tasas de interés o curvas de rendimiento.
Finalmente, el Nivel 3 se basa en datos no observables, es decir, en estimaciones o modelos
desarrollados por la propia entidad cuando no existen referencias de mercado disponibles. Este
último nivel implica un mayor grado de juicio profesional y, por ende, de incertidumbre en la
valoración.
Estos niveles no dependen del tipo de instrumento, sino de la calidad y disponibilidad de la
información empleada en su valoración. La NIIF 13 sirve como referente conceptual internacional, y
su marco de medición ha influido claramente en el desarrollo del marco nacional en el PGC.
De esta manera, el valor razonable se presenta no solo como una medida económica, sino como una
herramienta técnica que exige un profundo conocimiento del entorno de mercado, de las
metodologías de valoración y de los criterios normativos aplicables. Su correcta aplicación contribuye
a una representación fiel y comparable de la realidad económica de las empresas, fortaleciendo la
transparencia y la utilidad de la información financiera para los distintos usuarios.
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• Si la entidad puede participar en una transacción relativa al activo o pasivo al precio de dicho
mercado en la fecha de valoración.
Cabe destacar que el nivel 1 de valoración del valor razonable, es el más sencillo de entender y el
más fiable:
Ejemplo 1:
La empresa ABC S.A. posee 2.000 acciones de Iberdrola que cotizan a 11,20 € al 31 de diciembre.
El VR sería 2.000 × 11,20 = 22.400 €
Ejemplo 2:
ABC S.A. ha adquirido 5.000 acciones de FORUM S.A., una empresa cotizada en el mercado continuo
español. El precio de adquisición fue de 15,50 € por acción. A cierre de ejercicio, la cotización
asciende a 16,20 €. La operación está registrada como activo financiero mantenido para negociar.
Aplicando las cuestiones normativas expuestas, las acciones de FORUM se valoran según el Nivel 1, al
existir un mercado activo con precios cotizados disponibles. El VR ha cierre de ejercicio asciende a
16,20 €.
Los ajustes de las variables del nivel 2 variarán en función de los factores específicos del activo o
pasivo. Entre estos factores se encuentran los siguientes:
Este nivel se usa cuando no hay un precio cotizado exacto, pero sí información suficiente en el
mercado para hacer una valoración. Se basa en precios observables de instrumentos similares o en
metodologías donde las variables proceden del mercado. Es probablemente el método más
complicado pero a la vez quizás el menos usado.
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Ejemplo
Tenemos un depósito estructurado:
• Nominal de 100.000 €,
• Comisión de apertura de 500 €, invertido el 1 de enero de 2025
• Vencimiento el 31 de diciembre de 2026.
• Capital garantizado
• +5% adicional si el Eurostoxx 50 está por encima del nivel inicial en la fecha de vencimiento
• Nivel inicial del índice (01/01/2025): 4.200 puntos
• Nivel actual del índice (31/12/2025): 4.300 puntos
• Tipo de interés libre de riesgo: 2%
• Volatilidad implícita del índice: 18%
Tesorería 100.500
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○ 6.000 € AÑO 1
○ 7.000 € AÑO 2
○ 8.000 € AÑO 3
Aplicando una tasa de descuento del 10%. El valor terminal de la empresa sería aproximadamente
58.000 euros.
Donde:
FCF: son los beneficios netos proyectados (6.000, 7.000 y 8.000)
VF: es el valor futuro por conversión en acciones (58.000 €)
R: es la tasa de descuento (10%)
N: son los años hasta la conversión (3)
El valor actual estimado de la empresa, aplicando la tasa de descuento del 10% a los beneficios
proyectados y al valor terminal, es de:
CONCLUSIONES
El análisis de los tres niveles de medición del valor razonable permite comprender con mayor claridad
la estructura jerárquica establecida por la normativa contable y su impacto en la fiabilidad de la
información financiera. El Nivel 1 representa el punto de referencia más sólido, al sustentarse en
precios cotizados en mercados activos y transparentes para activos o pasivos idénticos. Dichos
precios son plenamente observables, verificables y reflejan las condiciones reales del mercado en la
fecha de valoración. Por ello, las mediciones basadas en el Nivel 1 se consideran objetivas y
requieren un grado mínimo de interpretación o estimación por parte de la entidad. En contraste, el
Nivel 2 introduce un componente de mayor complejidad, ya que se apoya en datos indirectamente
observables o en variables de mercado que guardan relación con el activo o pasivo que se valora. En
este nivel, el profesional contable debe realizar ciertos ajustes o estimaciones, empleando técnicas de
valoración que transforman la información disponible en una medida razonablemente representativa.
Aunque sigue existiendo una base empírica de mercado, la fiabilidad de los resultados depende en
mayor medida del juicio y la competencia técnica del evaluador. Por su parte, el Nivel 3 constituye el
ámbito más subjetivo y exigente en términos de juicio profesional. Se recurre a este nivel cuando no
existen datos observables de mercado, lo que obliga a la entidad a desarrollar modelos financieros
internos y a formular supuestos fundamentados sobre variables clave, como flujos de efectivo
futuros, tasas de descuento o márgenes de rentabilidad. Estas estimaciones deben basarse en la
mejor información disponible y en criterios coherentes con las condiciones económicas y sectoriales
vigentes. Sin embargo, el grado de incertidumbre es mayor, lo que implica la necesidad de una
revelación transparente y detallada en los estados financieros.
En síntesis, la fiabilidad de la medición del valor razonable disminuye
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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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