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La investigación es explicativa, pues no se limitó sólo a explorar el estado actual del
tema y describir la realidad objeto de estudio (el empleo del tiempo libre de los
estudiantes de Estudios Socioculturales), sino que va a la explicación científica de la
naturaleza y alcance de este fenómeno, a su interpretación, y en especial, a la
fundamentación de una estrategia sociocultural, en función de aprovechar el tiempo
libre en actividades recreativas que favorezcan sus modos de actuación profesional,
respetando los gustos de los estudiantes, así como sus preferencias y expectativas
recreativas (Hernández, 2007).
Tomando como base el acercamiento previo a la problemática y el tratamiento que de
ella se hace en la bibliografía, se asumió como idea científica a defender la siguiente:
Una estrategia sociocultural que comprenda un diagnóstico a los estudiantes,
profesores y directivos vinculados con la carrera de Estudios Socioculturales y la
aplicación de un conjunto de actividades recreativas culturales, contribuirá a un mejor
empleo del tiempo libre y a favorecer la gestión, la animación y la promoción, como
modos fundamentales de actuación del profesional.
En la medida que se fue avanzando en la investigación, se delimitaron y definieron
operativamente por la autora, las siguientes categorías de análisis:
Tiempo libre: es el tiempo que los estudiantes de Estudios Socioculturales emplean
para participar, de acuerdo a sus gustos, preferencias y expectativas, en actividades
recreativas culturales, condicionadas por la carrera, en aras de favorecer sus modos de
actuación profesional.
Actividades recreativas: va a constituir una forma concreta de acción profesional, que
le va a permitir al estudiante participante, vivenciar o experimentar con un sentido
educativo su tiempo libre, a través de actividades recreativas culturales, cognitivas,
deportivas y propiamente recreativas.
Modos de actuación profesional: es la forma condicionada de manifestarse los
estudiantes de Estudios Socioculturales, que implica el desarrollo de diversas
habilidades profesionales básicas. En este accionar se ponen de manifiesto rasgos de
su identidad profesional.
Estrategia sociocultural: es un sistema de acciones a corto, mediano y largo plazo,
que integra de manera organizada y coherente un conjunto de actividades recreativas
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culturales, que tiene como misión favorecer el conocimiento, desarrollo y aprehensión
de los modos de actuación profesional de los estudiantes de Estudios Socioculturales,
desde la dimensión extensionista.
La investigación utilizó como enfoque general el dialéctico materialista ya que
consideró tanto los aspectos objetivos como subjetivos de la comprensión lectora,
analizó dialécticamente lo realizado por otros investigadores y se fundamentó en las
contradicciones que ocurren en el propio proceso. Esto permitió determinar el estado
actual del problema y su solución con objetividad científica, atendiendo al criterio de
diversidad, diferenciación y especificidad de los procesos estudiados.
Los métodos teóricos utilizados, de forma general, permitieron orientar el proceso de
investigación, hacia la consecución de los objetivos propuestos (Borroto, 2008). El
histórico- lógico permitió analizar el desarrollo histórico del objeto de estudio, a partir
de la consulta de algunas de las investigaciones antecedentes del tema. También
permitió seguir un orden lógico durante la investigación.
El analítico-sintético fue de gran utilidad en la sistematización del conocimiento
científico relacionado con el objeto de estudio. Permitió reconocer las múltiples
relaciones y componentes del problema abordado por separado, para luego integrarlas
en un todo. Fue de gran importancia durante la interpretación de la información
recogida, a través de la aplicación de los instrumentos elaborados para poder llegar a
las conclusiones.
El inductivo-deductivo permitió el tránsito de lo particular a lo general y de lo general a
lo particular, para argumentar acerca del objeto de estudio y arribar a conclusiones.
El enfoque sistémico posibilitó establecer los vínculos sistémicos entre los referentes
teóricos sobre el tiempo libre, la recreación y la estrategia diseñada para contribuir al
empleo del tiempo libre de los estudiantes en actividades recreativas que favorezcan
sus modos de actuación profesional. En esencia, fue fundamental para elaborar la
estructura de la estrategia, con una coherencia interna y variedad de actividades, de
modo que respondiera a las exigencias de aplicabilidad que esta requiere.
La modelación fue útil en el diseño y propuesta de la estrategia para el empleo del
tiempo libre mediante actividades recreativas culturales que favorezcan el desarrollo de
habilidades profesionales, teniendo en cuenta los modos de actuación de la carrera.
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Durante la investigación se utilizaron métodos empíricos con el objetivo de alcanzar
una visión holística del objeto de estudio. Se recurrió al análisis de documentos tales
como el Programa de Extensión Universitaria para la Educación Superior Cubana
(2010) y la Estrategia de Extensión Universitaria de la carrera de Estudios
Socioculturales (2013), con el objetivo de obtener información sobre el tema del tiempo
libre y la recreación en la universidad, en general, y en la carrera, en particular.
También, se analizaron documentos rectores de la Comisión Nacional de Carrera como
El Modelo del Profesional (2011a), para delimitar los modos fundamentales de
actuación del profesional.
Además, la encuesta por cuestionario para identificar las actividades recreativas que
realizan los estudiantes de Estudios Socioculturales en su tiempo libre y precisar sus
gustos, preferencias y expectativas. Teniendo en cuenta las ventajas de la entrevista
grupal semi-estructurada, se consideró de vital importancia para conocer los criterios
de los estudiantes en relación a las posibles actividades recreativas culturales a
realizar, desde la carrera, para favorecer sus modos de actuación profesional. También
se decidió aplicar la entrevista en profundidad a profesores de la carrera y directivos
con el objetivo de recopilar información acerca de la importancia del diseño e
implementación de una estrategia sociocultural en la carrera para contribuir al empleo
del tiempo libre de sus estudiantes, en actividades recreativas que favorezcan sus
modos de actuación profesional.
Para el procesamiento de la información se utilizaron análisis estadísticos, la
triangulación metodológica y el procedimiento de reproducción del discurso.
La población objeto de estudio comprendió a estudiantes, profesores y directivos
vinculados con la carrera de Estudios Socioculturales de la Universidad de Matanzas
“Camilo Cienfuegos”. Se trabajó con una muestra no probabilística, por máxima
variedad, con el objetivo de obtener criterios desde la visión del estudiante, del profesor
y del directivo, que permitieran diseñar una estrategia sociocultural que armonizara los
gustos de los estudiantes, con lo que estos necesitan para su desarrollo profesional
(Rodríguez, Gil y García, 2002).
La novedad científica de esta investigación radica en el diseño de una estrategia
sociocultural en correspondencia con las especificidades de la carrera de Licenciatura
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en Estudios Socioculturales y los gustos, preferencias y expectativas de sus
estudiantes, que contribuye a un mejor empleo del tiempo libre en actividades
recreativas culturales las cuales favorecen los modos esenciales de actuación del
profesional.
Su contribución teórica consiste en la fundamentación teórico-metodológica de una
estrategia sociocultural en función del tiempo libre y la recreación de los estudiantes,
desde la perspectiva de su carrera universitaria para trabajar sus modos de actuación
profesional.
Su significación práctica está dada por la aplicabilidad de la estrategia sociocultural
durante el tiempo libre de los estudiantes para favorecer sus modos de actuación
profesional, a partir de un conjunto de actividades recreativas culturales científicamente
determinadas. Además, por la incorporación de una ficha de planeación de actividades
que incluye la estructura del equipo de trabajo en su diseño, lo cual puede ser
considerado como instrumentos de utilidad para la gestión de la recreación, desde otras
carreras universitarias.
El informe de la investigación se estructuró en introducción, dos capítulos,
conclusiones, recomendaciones, bibliografía y anexos. En el Capítulo I se sistematizan
los referentes teóricos sobre el tiempo libre, la recreación y los modos de actuación del
profesional en la carrera de Licenciatura en Estudios Socioculturales, aspectos estos
que sustentaron los elementos metodológicos y la propuesta de estrategia validada.
En el Capítulo 2 partiendo del diseño metodológico, se realiza un análisis de
documentos rectores de la carrera y se presentan los resultados obtenidos a partir de la
aplicación de los instrumentos, identificando y precisando el estado actual del tema en
los estudiantes de 1ero a 4to años de la carrera. Se fundamenta y presenta la
estrategia sociocultural que contribuye al empleo del tiempo libre de los estudiantes de
la carrera mediante actividades recreativas culturales que favorecen sus modos de
actuación profesional. Además, se ofrecen los resultados sobre la efectividad de la
estrategia sociocultural diseñada, como forma de validación.
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CAPÍTULO I. Fundamentos teóricos sobre el tiempo libre y la recreación. Vínculos
con los modos de actuación profesional.
En este capítulo se abordan, de manera sistémica y crítica, los referentes teóricos sobre
el tiempo libre, la recreación y los modos de actuación del profesional en la carrera de
Licenciatura en Estudios Socioculturales y se definen los fundamentos de cada uno de
los enfoques empleados, aspectos estos que sustentaron los elementos metodológicos
y la propuesta de estrategia validada.
1.1 Relación entre cultura, sociedad, tiempo libre y recreación.
En el devenir histórico de la humanidad ha sido muy importante el tratamiento del
término cultura. Desde el siglo XVIII este término ha estado sujeto a múltiples
interpretaciones desde diferentes perspectivas, lo que hace compleja su
conceptualización. Particularmente, en el marco de esta investigación, resulta
importante asumir un concepto de cultura amplio para ilustrar la relación entre sociedad
y cultura y, a su vez, con el tiempo libre y la recreación.
La cultura incluye las formas en que el hombre vive y se desarrolla, cambiantes
evidentemente, en diálogo con la sociedad. En la última Conferencia Mundial sobre
Políticas Culturales en el año 1982, la comunidad internacional, acordó que “... en su
sentido más amplio, la cultura puede considerarse como el conjunto de rasgos
distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan una
sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de
vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las
tradiciones y creencias” (UNESCO, 1982,1).
Este término, frecuentemente identificado como lo que distingue a lo humano, siempre
es un sistema dinámico de relaciones sociales y sus resultados, concretados mediante
los contactos entre pueblos, grupos e individuos distintos que, en la medida que se
sistematizan y se asumen, se justifican en la praxis de los grupos implicados y por ello,
en la medida que se conservan y se transmiten de generación en generación, se hacen
culturales.
Ello lleva a ver la cultura no sólo reducible a los componentes artístico-literarios o al
disfrute de las manifestaciones artísticas, ni a los saberes acumulados por las
personas, o lo relativo al funcionamiento de ciertas instituciones identificadas
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corrientemente como culturales. “La cultura está presente en cada acción colectiva y
coherente de los diversos sujetos sociales, y por tanto, además de lo anterior, o la
instrucción o el disfrute de los saberes institucionalizados, incluye innegablemente otros
componentes tan importantes como el uso del tiempo libre y la recreación” (Martínez,
2011b, 57).
Un criterio similar al anterior lo aporta la psicóloga e investigadora cubana Carolina de
la Torre (2005) cuando expresa que la cultura, además de vincularse con las
manifestaciones artísticas, los medios de difusión masiva, los exponentes populares y
tradicionales así como los deportes; es acumulación de conocimientos, ampliación de
horizontes, incorporación de códigos y mensajes que le permiten al hombre alejarse
cada vez más de la condición primitiva y natural, e ir adquiriendo patrones en sociedad;
y como tal, es muy diversa.
Los hombres producen cultura y también son productos de la misma, como seres
humanos desarrollados. Cuando estos se reúnen y realizan actividades en conjunto,
producen formas de relacionarse e invertir el tiempo libre, que son cultura. Las
actividades recreativas del tiempo libre, por tanto, constituyen también un producto de
la cultura, creadas por las personas que viviendo conjuntamente, en determinado
contexto, situación y época, desarrollan formas de divertirse, distraerse, entretenerse y
también de superarse intelectualmente. Por tanto, es válido plantear también, que las
formas de uso del tiempo libre de las personas, constituyen un elemento que distingue
a diversos grupos culturales.
La calidad de lo que recrea es muy variable y subjetiva. Lo que para unos constituye un
trabajo, para otros, puede ser una forma de recreación. La misma puede incluir una
gran variedad de actividades, desde deportivas, hasta disfrutar de cualquier tipo de
manifestación cultural, como ver un espectáculo de baile o bailar. La actividad lúdica,
propia del ser humano, está incluida en la recreación, surge desde que el individuo
nace, se desarrolla espontáneamente, pero inmediatamente, empieza a culturalizarse.
El juego, por ejemplo, es la primera experiencia mediante la cual los niños aprenden
normas. De ahí, que cualquier propuesta recreativa deba caracterizarse por la riqueza
en la variedad de formas, de oportunidades, a fin de satisfacer los más variados
intereses.
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El músico cubano Alberto Faya (2005), hace referencia a un aspecto de gran
importancia y es que en la medida en que va pasando la historia, el carácter mercantil
se hace presente y la recreación, también va siendo objeto de mecanismos de
mercado. Hoy, se provee al hombre de una tecnología, de sofisticados medios y
artículos recreativos dirigidos a estimular el consumo, lo que en ocasiones, cuando no
se emplea adecuadamente, enajena al individuo, lo aísla de la sociedad.
En la modernidad, con el desarrollo de las llamadas industrias del entretenimiento, se
diseñan espacios, se imponen necesidades y hábitos culturales por parte de las clases
dominantes a las clases dominadas que no están todo el tiempo en la producción
material y tienen determinado tiempo libre. La clase dominante impone una ideología
que no moleste y que no vaya contra sus intereses. De ahí, que invierta miles de
millones de dólares en esta industria, diseñe espacios donde la subcultura resulta
predominante y todo está pensado para que grandes masas la pasen bien, con
recursos estéticos muy empobrecedores.
Según Esperanza Osorio, directora del Centro de Investigaciones de la Fundación
Colombiana de Tiempo Libre y Recreación, “aquellos que asumen esta tendencia de la
recreación, como un modelo de negocio, se diferencian de los que asumen la tendencia
de la recreación como un modelo de justicia social, por su disposición a prácticas
influenciadas por la sociedad de consumo, lo que requiere un mayor capital económico,
y donde el nivel de participación del sujeto es mínimo, dado que juega un papel más de
espectador que de protagonista de su propia vivencia (…)” (Osorio, 2011, 35).
La recreación vista como proceso y fenómeno social, está situada históricamente, lo
que la hace diversa en función de los esquemas de percepción y las tendencias de
cada contexto. Un gran desafío para cada sociedad es pensar cómo la cultura pudiera
promover que la recreación genere valores acordes con sus principios. “Un valor es la
creencia en que determinado tipo de actividad, fenómeno, forma de comportamiento, es
preferible respecto a otro, y por tanto es circunstancial. Se asocia con un patrón ético o
estético con el cual una sociedad se siente comprometida” (De la Torre, 2005, 74). Por
eso, lo que para unos es un valor, puede no serlo para otros. Entre los valores
culturales que se deben promover están aquellos que tienen que ver con el aumento del
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conocimiento, con ser mejores personas, más cultas, más cooperativas, con desarrollar
habilidades, estimular la creatividad, aumentar la capacidad de imaginación, entre otros.
Es necesario por tanto, inducir a los individuos hacia prácticas recreativas positivas en
su tiempo libre, y a que encuentren en ellas su utilidad, en el sentido de esperar una
ventaja espiritual. La sociedad debe facilitar los recursos para que este pueda recrearse
con la mayor cantidad de actividades posibles, enfatizando en aquellas que
reproduzcan valores, que lo enriquezcan y lo hagan más pleno.
1.2 Concepciones acerca del tiempo libre.
El término tiempo libre ha sido objeto de numerosas discusiones y debates entre
economistas, sociólogos y psicólogos. Según el Dr.C. Alejandro Ramos y otros
especialistas del Centro de Estudios de Desarrollo Agrario y Rural de La Habana
(2004), para llegar a la esencia conceptual del tiempo libre, hay que analizar las
actividades de este tiempo y, especialmente, las características de obligatoriedad y
necesidad de ellas.
Es de alta obligatoriedad el tiempo relacionado con el trabajo (la producción material o
espiritual). Por otra parte, en el tiempo de reproducción extralaboral, la obligatoriedad
desciende, en el sentido de que las actividades se pueden realizar con cierta flexibilidad
en cuanto a su oportunidad, duración y ejecución. Aquí se enmarcan las actividades
llamadas utilitarias como comer, dormir, cocinar y asearse. Dentro de ese tiempo
extralaboral de reproducción, también se desarrollan las llamadas actividades
recreativas, que por el grado bajo de obligatoriedad y por la amplia gama de
actividades, le permite al sujeto optar, de acuerdo a su voluntad.
En el libro Recreación. Fundamentos teórico-metodológicos, el investigador y profesor
cubano Aldo Pérez, del Departamento de Recreación y Turismo del Instituto Superior
de Cultura Física “Manuel Fajardo”, aborda varias definiciones de tiempo libre, que
permiten su entendimiento. Una de ellas plantea que “el tiempo libre es aquella parte
del tiempo de reproducción en la cual el grado de obligatoriedad de las actividades no
es de necesidad y, en virtud de tener satisfechas las necesidades vitales humanas en
un nivel básico, se puede optar por cualquiera de ellas” (Pérez, 2010, 28). A partir de
esta definición señala que, la existencia de un nivel básico de satisfacción de las
necesidades humanas es la condición que permite al individuo optar y elegir libremente
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las actividades a realizar durante el tiempo libre. El tipo de actividad es seleccionada
por el individuo, pero esta es ofertada, o sea, está condicionada socialmente.
Desde la perspectiva sociológica, Aldo Pérez cita al soviético B. Grushin, quien concibe
el tiempo libre como “aquella parte del tiempo que no se trabaja y que queda después
de descontadas todas las inversiones de tiempo utilitario (actividades domésticas,
fisiológicas, de transporte, etc.) es decir, el tiempo libre del cumplimiento de diversas
obligaciones” (Ibíd., 28). Este criterio no aborda el tiempo libre en toda su amplitud. Es
una definición de tiempo libre vista desde el ángulo del trabajo y no va más allá de la
idea de que el tiempo libre es el que queda después de las obligaciones del hombre.
Este mismo autor, también resalta a los destacados sociólogos cubanos Rolando
Zamora y Maritza García, ya que estos definen, teóricamente y con mayor profundidad,
el tiempo libre desde dos vertientes, la sociedad y el individuo, de la siguiente forma:
“aquel tiempo que la sociedad posee estrictamente para sí, una vez que con su trabajo
(de acuerdo a la función o posición de cada uno de sus miembros) ha aportado a la
colectividad, lo que esta necesita para su reproducción material y espiritual siendo, a su
vez, premisa para una reproducción material y espiritual superior. Desde el punto de
vista del individuo, se traduce en un tiempo de realización de actividades de opción no
obligatoria, donde interviene su propia voluntad, influida por el desarrollo espiritual de
cada personalidad, aunque en última instancia dichas actividades están socialmente
condicionadas” (Ibíd., 28).
En el libro Sociología del tiempo libre y consumo de la población, estos sociólogos
dejan establecido que la medición del tiempo libre en todas sus dimensiones, constituye
un indicador del desarrollo socioeconómico. El enfoque marxista del tiempo libre, como
riqueza social, se basa en la actividad laboral y su eficiente desarrollo como esencia de
las relaciones humanas. Por eso se afirma que, los estudios sobre el empleo del
tiempo, y particularmente del tiempo libre, son parte destacada de los estudios más
generales sobre el modo de vida de la población. Como definición operacional del
tiempo libre establecen que “este tiempo se expresa en un universo de actividades
recreativas concretas que, dentro de una propiedad común, presentan características
diferenciadas” (Zamora y García, 1988, 24).
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Ambos exponen que, si se considera el tiempo libre como sistema cuyos elementos son
un conjunto de actividades recreativas, éste se caracteriza por tres dimensiones: la
magnitud, la estructura y el contenido. La magnitud representa la cantidad de tiempo
que, como promedio, dispone un grupo humano para la realización de actividades
recreativas. La estructura se define por medio de tres niveles de medición: el primero
representado por el tiempo que se dedica a la realización de cada actividad recreativa;
el segundo está dado por el momento del día en que se realizan las actividades
recreativas y el tercero se relaciona con la frecuencia de realización de las actividades.
El contenido se refiere al carácter individual de las actividades recreativas. Aquí se
observa cómo éstas se realizan, el nivel cultural y la calidad de las mismas.
Según estos sociólogos, el tiempo libre cumple la función social de reproducir de forma
ampliada la capacidad física e intelectual del hombre en general y, por tanto, de
producir el incremento de su actividad creadora. Los conocimientos y habilidades que
en este tiempo se adquieren desempeñan, por su potencialidad, un papel precursor en
relación con las necesidades de la producción.
Carlos Marx fue otro de los autores que pronunció su criterio respecto al tiempo libre.
Para este “el tiempo libre representa en sí mismo, tanto el ocio como el tiempo para una
actividad más elevada, transforma naturalmente a quien lo posee en otro individuo de
mayor calidad, con la cual regresa después en el proceso directo de producción”
(Citado por: Pérez, 2010, 20). Esta interpretación de Marx apunta a una cuestión
importante: el tiempo libre como elemento transformador del hombre, como portador de
una intelectualidad superior que le permite participar, de forma más preparada, en la
actividad de producción así como en las distintas esferas de la vida cotidiana. De
hecho, en dependencia del uso del tiempo libre que se haga, este puede o no,
reportarle al hombre beneficios, modificaciones en su conducta, en su personalidad, en
su forma de pensar y percibir la realidad.
Una definición aportada por el investigador argentino Guillermo Santos (2002), reúne
elementos de envergadura para ser tomados en consideración. La misma enuncia que
el tiempo libre es aquel período que está a completa disposición del ser humano, una
vez terminada su labor y cumplida sus otras obligaciones; es una ocasión para
compensarlo por las exigencias de la vida, pero su mayor valor radica en la posibilidad
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que le brinda a este de enriquecerse empleando como medio las artes, las ciencias, los
deportes y la naturaleza, mediante una participación gozosa. A partir de esto, este autor
asume que el tiempo libre es un tiempo privilegiado del hombre, para su recreación y su
reconstrucción.
Siguiendo la concepción de Carolina de la Torre (2005), el tiempo libre es aquel del que
se puede disponer según la inclinación personal y que ayuda a la persona a sentirse
mejor, a recrear su espíritu, a superarse intelectualmente y a distraerse. Durante este
tiempo no se trata de desconectar, sino de conectar con otro tipo de actividad.
En consonancia con los conceptos anteriores, la investigadora española Pilar Ramírez
(2009), asocia el tiempo libre con el uso constructivo que el ser humano hace del
tiempo, en beneficio de su enriquecimiento personal.
Una cuestión importante, que no se puede obviar, es que el empleo del tiempo libre
está determinado por factores objetivos que abarcan la oferta recreativa, tomando en
consideración su calidad, efectividad, promoción, posibilidades de participación y
factores subjetivos, como los gustos, las preferencias, las expectativas y las formas de
concebir el tiempo libre y la recreación. Estos factores actúan de manera integrada,
conformando un sistema complejo de interacciones mutuas (Linares y Arregoitia, 1986).
En algunas de las bibliografías consultadas, entre ellas, la de un colectivo de autores
cubanos (1982), la de la venezolana Nancy Martínez (2003) y la del brasileño Ricardo
Teixeira (2008), se resalta la importancia del empleo del tiempo libre para las nuevas
generaciones, en actividades recreativas que propicien no sólo su desarrollo físico y la
prevención de algunos de los males que afectan a la sociedad, tales como: las
conductas antisociales y delictivas, el alcoholismo, la drogadicción, las enfermedades
por sedentarismo, etc., sino también, que contribuyan a su desarrollo cultural, a la
adquisición de valores y conocimientos, al desarrollo de habilidades, que en su
conjunto, tributen al desarrollo multifacético de su personalidad.
Lo que relaciona generalmente a la mayoría de las nociones de tiempo libre, es que
plantean que se trata del tiempo que el individuo disfruta después de todas aquellas
actividades de alta obligatoriedad y de las utilitarias, que puede ser empleado en
actividades recreativas, que elige de forma voluntaria, a partir de sus características
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personales, de sus gustos, preferencias y expectativas; en aras de la satisfacción, la
diversión y el autodesarrollo, y que pueden ser condicionadas socialmente.
Tomando como base estos elementos y de acuerdo a los objetivos de esta
investigación, se asume de forma operativa el siguiente concepto de tiempo libre: es el
tiempo que los estudiantes de Estudios Socioculturales emplean para participar, de
acuerdo a sus gustos, preferencias y expectativas, en actividades recreativas culturales,
condicionadas por la carrera, en aras de favorecer sus modos de actuación profesional.
Por tanto, liberar el tiempo y concebir el espacio para que la recreación contribuya a
dicho desarrollo, es un reto para la juventud y para el Estado, el gobierno, las
organizaciones e instituciones, con el fin de elaborar estrategias que orienten el tiempo
libre hacia formas de utilización más cultas y vayan formando nuevos gustos, intereses
y hábitos recreativos que desarrollen el intelecto y la personalidad.
1.3 Valoraciones en torno al concepto de recreación.
Etimológicamente, recreación proviene del latín recreatio, que significa renovar,
recuperar y restaurar una situación vivida o vivenciada, que generalmente produce una
conducta satisfactoria en el ser humano (Guerrero, 2006).
Este término aparece acuñado en la literatura especializada por primera vez, en el año
1899, en el libro The Theory of Leisure Class, del sociólogo y economista
norteamericano Thorstein Veblen. Según este, la recreación representa una fuerza
activa, una actividad para el desarrollo del individuo a plenitud, para el cultivo óptimo de
sus facultades, ya que por medio de esta el individuo se enriquece y profundiza su
concepción del mundo (Citado por: Pérez, 2010).
Según Gold Seymour, “la palabra recreación se usa generalmente para designar una
variedad infinita de actividades humanas, pero siempre se refiere a aquellas que se
realizan por placer” (1980,75). Es cierto que recrearse es -al menos en principio-
entregarse al placer, por el hecho de sentir una sensación positiva. Sin embargo, la
autora considera que quedarse en el nivel de reconocer que existe una necesidad
asociada con la realización de aquello que se desea, sería proponer una mirada
demasiado superficial, a un tema que sin dudas amerita un análisis más profundo.
El destacado sociólogo francés Joffre Dumazedier, dedicado a los estudios del tiempo
libre, ofreció un concepto conocido como definición de las tres D: descanso, diversión y
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desarrollo. Esta expresa que la recreación es “el conjunto de ocupaciones a las que el
hombre puede entregarse a su antojo para descansar, divertirse o para desarrollar su
información o su formación desinteresada, tras haberse liberado de sus obligaciones
profesionales, familiares y sociales” (Citado por: Pérez, 2010, 13). Aunque se trata de
una conceptualización eminentemente descriptiva, es importante porque deja bien claro
el carácter opcional de la misma y reconoce su rol en la emancipación del individuo,
desde el punto de vista del conocimiento y de su formación.
Según la autora cubana Carmen Maury Toledo (2009), desde la arista sociológica de
los siglos XIX y XX, existe una amplia gama de personalidades que han incursionado
en el estudio del tiempo libre y la recreación. Entre ellos, se deben mencionar los
siguientes: el alemán George Friedmann, Karl Mannheim, Erich Fromm, Max Weber y
Herbert Marcuse. Sus enfoques establecen un importante vínculo de las categorías
tiempo libre y recreación con enajenación o evasión ante una realidad hostil.
Una perspectiva sobre recreación, de gran importancia porque enfatiza en el vínculo ser
humano-contexto, es la elaborada durante una convención en Argentina en el año
1967. Su contenido establece que “la recreación es aquella actividad humana, libre,
placentera, efectuada individual o colectivamente, destinada a perfeccionar al hombre.
Le brinda la oportunidad de emplear su tiempo libre en ocupaciones espontáneas u
organizadas, que le permiten volver al mundo vital de la naturaleza y lo incorporan al
mundo creador de la cultura, que sirven a su integración comunitaria y al encuentro de
su propio yo, y que propenden, en última instancia, a su plenitud y a su felicidad”
(Pérez, 2010, 14). Esta noción muestra la recreación como ámbito para el
perfeccionamiento del ser humano a través de la cultura, la creación, el conocimiento
de su entorno y la integración social, todo lo cual propicia su satisfacción espiritual.
Desde el punto de vista de John Neulinger, profesor de mérito en la especialidad de
Psicología de la universidad norteamericana City College, la noción de libertad es
fundamental a la hora de definir recreación. Este especialista esgrime su concepto a
partir de tres pilares fundamentales: grado de libertad en la elección, motivación
intrínseca-extrínseca y orientación instrumental final, los cuales, en tanto soportes,
guían al sujeto a estructurar sus preferencias para el empleo del tiempo libre (Neulinger,
1981).
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Por su parte, el profesor norteamericano Harry Overstrut definió la recreación como “el
desenvolvimiento placentero y espontáneo del hombre en el tiempo libre con tendencias
a satisfacer sus necesidades psicoespirituales, de descanso, entretenimiento,
expresión, aventura y socialización” (Citado por: Pérez, 2010, 13). Este autor también
comparte el criterio de la recreación como una vía de socialización, pero como limitante
posee que destaca más la visión placentera y de relajación, que su rol de generador del
enriquecimiento cognoscitivo humano.
En el ámbito latinoamericano, una definición de recreación de gran importancia es la
aportada por el destacado pedagogo e investigador argentino Pablo A. Waichman, que
enfatiza en que es “un proceso educativo tendiente a generar la aparición o el
perfeccionamiento de la libertad en el tiempo, esto es el tiempo libre. Se deberá generar
el acceso a las diferentes formas de cultura como de diversión pero considerando que
la finalidad es el hombre mismo y su participación efectiva y afectiva” (Waichman, 1998,
s.p). Según este autor, la recreación favorece el tránsito hacia un estadío superior del
ser humano: libre, a través de la adquisición de patrones culturales y sociales. En esta
trayectoria encaminada a sentirse más pleno, más autónomo y soberano de sí mismo,
el sujeto es el artífice fundamental, involucrándose física y emocionalmente.
El sociólogo Ezequiel Ander-Egg, conocido por sus valiosos aportes metodológicos en
la historiografía del trabajo social, concibe la recreación como “la acción de divertir,
alegrar y deleitar encuentros, así como una propiedad del trabajo social y sociocultural
buscando la promoción social de la recreación” (Citado por: Toledo, 2009, 71). Esta
concepción suscribe el principio presente en la mayor parte de los criterios analizados:
la búsqueda de satisfacción, la cual según este autor, se logra en intercambios. Estos
encuentros no se especifican, de ahí que se pueda estimar que se tratan de
interacciones con otros sujetos y con el medio que lo rodea. Un déficit importante que
tiene este criterio, es la ausencia de una visión multifacética de la recreación para
desarrollar habilidades y ampliar el espectro cognoscitivo del hombre, en contraposición
a una marcada sobrevaloración del placer.
En el diseño curricular de la Comisión del Instituto Pedagógico de Caracas de 1986, se
concretó el concepto de recreación como “el conjunto de actividades lúdicas, creativas y
continuas que el individuo realiza para armonizar o equilibrar el sistema endógeno con
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agentes exógenos; ellas representan el enlace entre el hombre y la naturaleza, a través
del contacto hombre-hombre y hombre-ambiente” (Citado por: Guerrero, 2006, 1). Tal
concepción percibe la recreación como un mecanismo que posibilita el vínculo del ser
humano y su espacio circundante, de manera que se reproduzca un enriquecimiento
mutuo. En este sentido se debe destacar, la importancia que se le concede a la
capacidad creativa, esencialmente a los efectos de la implementación de estrategias
recreativas más integrales.
Según el Comité Nacional de la Recreación de Chile, la recreación es un campo de
experiencias y actividades que se realizan en el tiempo libre, que posee la potencialidad
de enriquecer la vida, mediante la satisfacción de ciertas necesidades básicas del
individuo, y de cultivar relaciones humanas sanas y armoniosas. Es, por consiguiente,
una actividad educativa que promueve el desarrollo intelectual, psíquico y físico del
individuo y de la comunidad, brindándole además, satisfacciones y experiencias
placenteras (Ibíd.). Desde esta posición, la recreación enmarcada en el espacio del
tiempo libre, cumple una función vital en tanto ayuda a conservar el equilibrio
sociopsicológico que requiere el sujeto para su vida útil, apelando para ello al desarrollo
de capacidades físicas, psicológicas e intelectuales.
Por su parte, el especialista costarricense Germán Molina (2004), analiza tres
componentes esenciales en la definición de recreación: su multidimensionalidad, su
contextualidad y la cuota de libertad individual y colectiva. Estos aspectos aluden, en
primer lugar, a la diversidad de factores que inciden en la concepción y práctica
recreativa; en segundo lugar, al aspecto geográfico cultural que las condiciona y,
finalmente, la voluntariedad personal o grupal, de vital importancia en tanto eje
motivacional del ejercicio recreativo.
Otra perspectiva interesante es la aportada por el autor argentino Guillermo T. Santos
(2002, 12), quien considera la recreación como “una de las acciones más prácticas,
completas y funcionales con las que se cuenta para incorporar a la sociedad
conocimientos y experiencias, a través de todas y cada una de las opciones que brinda
e implica su definición, además de ser un medio de proposiciones creativas constante”.
La concepción de recreación del autor brasileño Julio Oliveira (2009), además de hacer
énfasis en el placer que genera la actividad recreativa y en su importancia para la
21
educación y el desarrollo físico, mental y social, destaca su influencia en la elevación de
la calidad de vida del individuo.
Para el investigador uruguayo Fabián Vilas (2002), existen dos perspectivas de análisis
de la recreación de gran importancia: la antropológica y la institucional. Desde la visión
antropológica, la recreación es un fenómeno que permite el acceso al patrimonio
cultural común. Se sitúa como una toma de posición que facilita satisfacer una
necesidad de encuentro, diversión, placer y libertad, donde muchas veces los sujetos
se encuentran con sus propias limitaciones, viviendo situaciones de displacer.
Específicamente, la recreación es vista como el conjunto de actividades y/o acciones
que tienen como objetivo el desarrollo pleno del sujeto en su contexto social y en el
marco de su libertad para elegir, que están atravesadas por un sentimiento de placer y
renovación permanente.
La perspectiva institucional se constituye por lo que se denomina recreación
organizada. Esta es vista como un modelo de intervención social y educativa ya que
tiene una determinada intencionalidad, busca cumplir determinados objetivos, a partir
de acciones destinadas a generar espacios y situaciones de sociabilidad diferentes.
Esta trata que los sujetos se relacionen e interactúen por medio de actividades y
acciones que potencien la participación social y cultural.
El profesor colombiano Maximiliano Quintero (2011), de la Universidad de
Cundinamarca, enfatiza que la recreación como actividad social general, complementa
a las otras dos grandes actividades sociales: la educación y el trabajo, en torno a las
cuales circulan y se construyen las restantes actividades sociales y culturales. La
recreación como práctica general corresponde entonces, tanto al legado de las
tradiciones, como a las más recientes creaciones tecnológicas que desde lo
sociocultural, actúan desde el plano de lo simbólico.
En el ámbito nacional se destaca Ramón Moreira Barahona, profesor del Departamento
de Recreación y Turismo del Instituto Superior de Cultura Física “Manuel Fajardo”,
quien en el año 1977, conceptualizó la recreación como fenómeno sociocultural,
argumentando que se trata de un fenómeno social que solo tiene existencia en la
comunidad humana, es realizada por los hombres que viven en la sociedad y se rige
por las leyes del desarrollo social que ha esclarecido el materialismo histórico. También
22
la concibe como un fenómeno cultural, teniendo en cuenta que el contenido de la
recreación está representado por formas culturales diversas (Citado por: Pérez, 2010).
Lo distintivo en su propuesta radica en resaltar el estrecho vínculo de la recreación con
la cultura y las leyes del desarrollo social.
El especialista Aldo Pérez (Ibíd., 15) toma en consideración importantes principios
expuestos en conceptos anteriores como la voluntariedad, la obtención de placer y el
enriquecimiento integral, al concebir la recreación como “el conjunto de fenómenos y
relaciones que surgen en el proceso de aprovechamiento del tiempo libre mediante la
actividad recreativa terapéutica, profiláctica, cognoscitiva, deportiva o artística cultural,
sin que para ello sea necesario una compulsión externa, y mediante las cuales se
obtiene felicidad, satisfacción inmediata y desarrollo de la personalidad”.
Las psicólogas María Cecilia López y María Aleida López (2011, 3), de la Universidad
de Cienfuegos, aportan que “la recreación debe ir en busca del desarrollo integral del
hombre, desarrollando en forma armónica sus tres áreas de conducta: el hacer, el sentir
y el pensar y logrando coherencia entre su discurso y su emoción, su palabra, sus
afectos y su acción (…). Una acción recreativa tiene intención explícita, se dirige a la
modificación de actitudes, a transmitir conocimientos, a preservar valores patrimoniales
del hombre como su identidad, su historicidad y su cultura”. Estas autoras enfatizan que
“la recreación puede ser concebida como la acción que promueve y genera valores
dirigidos a la preservación y la optimización de la calidad de vida de quien la practica”
(Ibíd., 3).
En este sentido, se aprecian criterios coincidentes entre estas psicólogas cubanas y el
colombiano Maximiliano Quintero (2011, 69), cuando expresa que “(…) la recreación
puede ser vista como un fenómeno social que promueve y desarrolla valores de
superación y conquista personal, de comunicación y promoción de la vida social, de la
alegría y estados de buen humor, de descanso, y de la salud física y mental; dichos
valores satisfacen las necesidades emocionales, sociales, intelectuales y físicas. (…)
por tanto, la recreación puede contribuir al mejoramiento de la calidad de vida y al
desarrollo integral de los participantes y de la comunidad (…)”. Esta concepción permite
analizar la trascendencia de la recreación como proceso lúdico.
23
En la actualidad, los estudiosos del tema le están dando un giro interesante a la noción
de recreación, al dejar a un lado la visión activista de la misma, para pasar a un nuevo
nivel en donde los conceptos pedagógicos son el eje fundamental para la generación de
estrategias que desencadenen una real y verdadera cultura de la recreación.
A partir del análisis de las definiciones anteriores, aportadas por diferentes autores en
diversos momentos y contextos, se ha podido demostrar los múltiples significados que
encierra este término. No obstante, la mayoría coincide en que la recreación es una
actividad gratificante, cuya práctica se realiza en el transcurso de un espacio temporal,
en el cual los individuos tienen plena libertad para elegir una opción en correspondencia
con su voluntad personal.
La recreación, generalmente, es enfocada como un espacio que reporta diversión y
disfrute, a la vez que propicia el crecimiento del ser humano desde diferentes aristas.
Algunos hacen énfasis en la expansión de las relaciones humanas, otros en el
desarrollo físico e intelectual y están los que articulan lo anterior con la integración
cultural del individuo. De ahí, que se pueda considerar también su utilidad para el
enriquecimiento en el dominio de la profesión, teniendo en cuenta los principios que la
rigen.
1.4 Principios de la recreación en Cuba.
En Cuba, con el triunfo de la Revolución, el primero de enero de 1959, la recreación se
convierte en un derecho para toda la sociedad. En su ordenamiento jurídico-político se
reconoce tal derecho, así como la responsabilidad del Estado frente a la recreación.
En la Constitución de la República (1992, 25), en el artículo 52 del capítulo referido a
los derechos, deberes y garantías fundamentales, se señala que: “todos tienen derecho
a la educación física, al deporte y a la recreación. El disfrute de este derecho está
garantizado por la inclusión de la enseñanza y práctica de la educación física y el
deporte en los planes de estudio del sistema nacional de educación y por la amplitud de
la instrucción y los medios puestos a disposición del pueblo, que facilitan la práctica del
deporte y la recreación”.
Como expresión educativa, al alcance de las masas populares, la recreación se inicia al
crearse en el año 1959, el Ministerio de Bienestar Social, el cual tenía entre sus
funciones la atención a la niñez, a través de su departamento de Recreación.
24
En el año 1961 se crea el Instituto Nacional de Deporte y Recreación (INDER), con la
promulgación de la Ley 936, y se unifican esfuerzos en aras de llevar la educación
física, el deporte y la recreación a todos los lugares del país. Este organismo con el
apoyo de otras organizaciones como la UJC, los CDR, la FMC, la OPJM, desempeñó
un importante papel, al promover actividades recreativas en las comunidades y barrios,
tales como los “Planes de la Calle”.
La creación del Ministerio de Cultura en el año 1976, constituyó un paso de avance
significativo, ya que trajo consigo el fomento de un sistema de instituciones que
favorecieron el acceso del pueblo a la cultura.
A partir de los ejemplos anteriores, se puede afirmar de forma general, que desde los
primeros años de Revolución, a través de diferentes organismos del Estado y su política
cultural, se fueron potenciando opciones recreativas, culturales y deportivas, para
contribuir al enriquecimiento físico, intelectual y espiritual de la población.
En los años 90 del siglo XX, las condiciones impuestas por el período especial, trajeron
como consecuencia un cambio profundo en todos los aspectos del modo de vida de la
sociedad cubana, lo que motivó nuevas necesidades materiales y espirituales de la
misma. A partir de ello, se comienza a implementar gradualmente en las comunidades
todo un sistema de proyectos recreativo-deportivos, culturales y de salud, auspiciado
por el INDER, el MINSAP, Centros de Cultura Comunitaria y coordinado por los
Órganos del Poder Popular.
Teniendo en cuenta las transformaciones que se fueron dando en el país, en el campo
de la educación y la cultura, en la clausura del VIII Congreso de la UJC, el Comandante
Fidel Castro (2004) alertó sobre la necesidad de propiciar una recreación sana, culta y
útil, sobre todo, para los sectores más jóvenes de la población.
Como parte del debate de los Lineamientos de la Política Económica y Social del
Partido y la Revolución, se aprobó continuar preservando las conquistas de la
Revolución, tales como el acceso a la cultura, el deporte y la recreación (VI Congreso
del PCC, 2011). Ello permite demostrar que en el sistema social que Cuba construye, la
recreación no es una práctica sin fundamento, sino que se basa en los principios del
socialismo y está destinada a perfeccionar a los miembros de la sociedad.
25
A diferencia de esto, en un contexto capitalista su significación pasa por el elemento
económico, al ser esta una actividad que deja grandes ganancias financieras a la
industria del entretenimiento. De esta forma, la producción de bienes materiales de todo
tipo para la diversión y el entretenimiento, tiene como objetivo fundamental el lucro, el
enriquecimiento de un grupo minoritario, y no precisamente el perfeccionamiento del
individuo (Guerrero, Santillano y Jiménez, 2007).
Las pretensiones actuales del gobierno cubano, las cuales se van materializando
paulatinamente mediante organizaciones como la UJC, giran en torno al disfrute de una
recreación que apunta hacia un desarrollo humano, no solo enfocada desde la diversión
y el entretenimiento, sino también desde la combinación del disfrute con el aprendizaje,
el conocimiento, la creación artística, la instauración y desarrollo de nuevas relaciones
interpersonales, prácticas deportivas, entre otras.
En consecuencia con ello y con la contribución de Fidel Castro, la socióloga Aramilka
Jiménez, investigadora del Centro de Estudios Sobre la Juventud, a partir de una
compilación de estudios sobre este tema en Cuba, aportó una definición de recreación
sana, culta y útil, de gran importancia para esta investigación. Esta plantea que “es un
tipo de actividad placentera que desarrolla el sujeto en su tiempo libre, de acuerdo con
sus intereses y voluntad personal, que no representa un perjuicio para la sociedad, ni
para el individuo y que le aporta un saber en torno a cualquier esfera del conocimiento
para contribuir a un desarrollo armónico de su personalidad y convertirlo en un ser
humano más apto física e intelectualmente. Dicha actividad es propicia para el
desarrollo de las relaciones interpersonales y para cultivar los mejores valores
humanos” (Ibíd., 128).
Este enfoque de recreación constituye una concepción completa del fenómeno
recreativo, que refleja su utilidad social e individual y que responde a las intenciones y
proyecciones institucionales actuales, a escala nacional. No obstante, a partir de la
experiencia acumulada y los resultados de diferentes investigaciones, el Grupo de
Trabajo Nacional de Recreación (2014, 2) propone una mirada más actualizada en
torno al término recreación asumiéndolo como “un proceso de renovación consciente de
las capacidades físicas, intelectuales y volitivas del individuo, mediante acciones
participativas ejercidas con plena libertad de elección, y que en consecuencia
26
contribuyen al desarrollo humano. No se impone o administra la recreación de las
personas, pues son ellas quienes han de decidir cómo desean recrearse”.
El hecho de orientar la recreación hacia prácticas saludables, útiles y fieles exponentes
de lo mejor de la cultura cubana, se convierte en una estrategia para contrarrestar las
consecuencias negativas que trae consigo el fenómeno de la globalización, el cual
favorece la aparición de patrones culturales contrarios a los del país. Expresión de
algunos de ellos son las conductas hedonistas y consumistas, que no tienen relación
con una recreación sana.
La labor educativa en este sentido es fundamental, pues la cultura del tiempo libre se
edifica sobre la base de preferencias, pero también de paradigmas a imitar y de un
marco de ofertas recreativas por las cuales optar, de ahí que ninguna institución
educativa queda exenta de la responsabilidad con la nueva generación para enriquecer
su cultura del tiempo libre con los mejores contenidos posibles.
1.5 La recreación en el ámbito universitario cubano, desde la perspectiva
sociocultural.
Cuando se habla de recreación, es importante mover el eje del reciento institucional
cultural clásico (museos, teatros, cines, galerías, bibliotecas, casas de cultura), ya que
las instituciones educativas son instituciones culturales por excelencia que también
pueden integrar muchas de sus funciones, entre ellas, la universidad.
En Cuba, esta, ha de contribuir a la formación socio-humanista, a la reafirmación de la
identidad cultural y nacional, a la formación de valores que implican mejorar la calidad
de vida espiritual, con énfasis en la preparación de los futuros profesionales, cada vez
con una cultura general más amplia, sinónimo de formación integral.
A la universidad le corresponde el papel privilegiado de ser la institución que más
integralmente a través de sus procesos sustantivos (docencia-investigación-extensión)
puede preservar, desarrollar y promover la cultura de la humanidad, es decir, toda la
obra del hombre (Horruitiner, 2008). De esta manera, el nivel de satisfacción del
encargo social está directamente relacionado con la madurez y la significación que
como institución cultural alcance la universidad en su interrelación con la sociedad, en
lo que la extensión es un factor clave.
27
El Programa de Extensión Universitaria para la Educación Superior Cubana (2010),
tiene la intención de convertirse en un instrumento eficaz para la gestión de dicho
proceso en las universidades y en punto de partida para la gestión de estrategias,
programas o proyectos. Entre sus lineamientos generales se destaca la necesidad de
promover actividades extracurriculares para el desarrollo cultural integral de los
estudiantes y que contribuyan al empleo culto del tiempo libre. Precisamente, la
recreación constituye una de estas formas y su importancia radica en ver que este
contexto universitario va más allá de lo instructivo y centra su atención en el estudiante
y en el desarrollo de su personalidad.
Según la especialista brasileña Raquel de Magalhães (2002), las opciones inteligentes
de recreación, con una intencionalidad educativa, forman parte del proceso de
construcción y socialización de conocimientos, y por tanto, del proceso formativo de los
estudiantes.
En la literatura científica, como se ha podido analizar en epígrafes anteriores, existen
innumerables definiciones sobre recreación, sin embargo, vinculadas específicamente a
la universidad y desde la perspectiva de una carrera, no puede afirmarse lo mismo. No
obstante, aparecen concepciones que destacan a la recreación como un proceso de
intervención en el ámbito educativo, dirigido fundamentalmente a los estudiantes, en
aras de reforzar determinados objetivos, tales como: vivir una experiencia de
comunidad, la aprehensión de valores, el desarrollo y el crecimiento personal, educar
para una mejor utilización del tiempo libre, entre otros (Lema, 2011).
Por tanto, no cabe la menor duda, que a la universidad también le corresponde educar
la cultura del tiempo libre de sus estudiantes y promover la ruptura con paradigmas que
han debilitado y detenido, en la sociedad cubana, el desarrollo de una recreación, que
deberá tener como supuesto ser sana, culta y útil.
El hecho de generar opciones recreativas, a nivel de universidad, les da la posibilidad a
los estudiantes de ocupar su tiempo libre de una forma sana y culta, contribuyendo de
manera más efectiva a su formación, desarrollo y crecimiento espiritual y a la promoción
de la afición e interés por la cultura, el arte, la literatura, la ciencia, la cultura física y el
deporte. Para planificar y desarrollar actividades que sean del agrado de los estudiantes
y que permitan alcanzar los objetivos de formación integral, resulta imprescindible
28
conocer sus gustos, preferencias y expectativas. Si bien se deben respetar los mismos,
hay que tener en cuenta la existencia de un compromiso social de lograr que estos
disfruten, pero a partir de un equilibrio entre lo que se quiere y se necesita.
Indiscutiblemente, solventar todas las demandas recreativas de los estudiantes, resulta
imposible para la universidad, por eso es legítimo la diversidad de espacios y la
construcción de espacios propios.
En este sentido, tampoco se puede dejar de reconocer que a un estudiante lo puede
recrear algo que a otro no le gusta o no le resulta atractivo, pero como este forma parte
del colectivo de una carrera determinada, dicho contexto cultural debe entonces
fomentar valores en esa cultura y estimular determinados patrones éticos y maneras de
pensar, de desarrollarse, mediante formas o propuestas recreativas, de acuerdo a su
perfil profesional y determinados objetivos estratégicos.
A partir de lo anterior, se considera que la recreación universitaria como fenómeno
sociocultural, desde la perspectiva de una carrera -en este caso, la Licenciatura en
Estudios Socioculturales-, debe ser apreciada como un proceso participativo y de
socialización, planificado por los estudiantes y profesores implicados acorde a sus
particularidades, en el que se combinen diversas actividades recreativas con una
incidencia multidisciplinaria y plurifactorial, manteniendo un carácter sustentable en su
contribución permanente a los modos de actuación del profesional. Bajo esta
concepción es que se desarrolla esta investigación.
La actividad recreativa, por tanto, va a constituir una forma concreta de acción
profesional, que le va a permitir al estudiante participante, vivenciar o experimentar con
un sentido educativo su tiempo libre, a través de actividades recreativas culturales,
cognitivas, deportivas y propiamente recreativas.
En esta investigación, se asumen los grupos de actividades recreativas, probados
empíricamente en el reciente estudio titulado Uso y expectativas de tiempo libre en la
Provincia de Matanzas (2013), los cuales son modificados en su definición por la autora
de este trabajo, de la siguiente manera:
-Actividades recreativas culturales: son aquellas vinculadas al disfrute de la recreación
en el amplio campo de la cultura, y coadyuvan por lo tanto, a elevar el nivel y la calidad
en el empleo del tiempo libre. Pueden realizarse dentro o fuera del centro e incluyen
29
participar como aficionado de alguna manifestación artística, el diseño y ejecución de
actividades por fechas conmemorativas, talleres, presentaciones de libros, promoción
de acciones culturales por diferentes vías.
-Actividades recreativas cognitivas: satisfacen un interés de aprendizaje o creación.
Consisten en el cultivo de habilidades y conocimientos. Pueden estar asociadas al
aprendizaje de un idioma, de una materia, de un oficio.
-Actividades recreativas deportivas: satisfacen, fundamentalmente, una necesidad
psico-física, de placer y distracción. Pueden estar asociadas a la práctica de deportes y
ejercicios físicos o a la participación como espectador en eventos deportivos.
-Actividades propiamente recreativas: satisfacen, fundamentalmente, una necesidad de
entretenimiento, distracción y placer. Aquí se destacan actividades como el disfrute de
la naturaleza y de las relaciones interpersonales: ir a la playa o al campismo, caminar
por la ciudad, ir a un parque, salir o conversar con amigos y familiares, ir a tiendas,
escuchar música y bailar, ir a fiestas y discotecas.
No se debe enfrentar la recreación si el estudiante de Estudios Socioculturales no
siente que hace algo que pueda tener un resultado, donde aprenda y se desarrolle en
vertientes que influyan en diferentes esferas de su futura actividad laboral, desde
habilidades de comunicación hasta la adquisición de valores culturales relacionados
con la literatura y el arte, de gran importancia para el ejercicio de la gestión, animación
y promoción sociocultural. De ahí, que en el conjunto de actividades que se proponen
en la estrategia, se privilegien aquellas de índole cultural.
1.6 La carrera de Licenciatura en Estudios Socioculturales: su historia y
especificidades de la profesión.
Al cierre del siglo XX, ante un panorama social complejo, de grandes afectaciones que
se produjeron en la vida material y espiritual de la población cubana, frente al
incremento del turismo en el país, se planteó con urgencia la necesidad de concebir
una carrera universitaria con la capacidad de formar a un profesional de las ciencias
sociales y humanísticas, con diversas habilidades, para propiciar la potenciación de
iniciativas y proyectos que favorecieran la producción de cambios en la realidad
sociocultural, así como la elevación de la calidad de vida y el protagonismo de la
población en dicha transformación.
30
En ese momento, se ponía de manifiesto que, junto a la lucha por defender las
conquistas de la Revolución y avanzar socioeconómicamente en medio de tales
dificultades, era imprescindible desplegar la Batalla de Ideas, lo que a su vez, exigía
una preparación en todos los órdenes, especialmente en el cultural.
Esta misión fue materializada con el surgimiento de la licenciatura en Estudios
Socioculturales. Su inicio tuvo lugar en el curso 1998-1999, con carácter experimental,
en la Universidad de Cienfuegos. A partir del curso 1999-2000, se abre la carrera en
otras universidades que solamente impartían las ciencias técnicas en el país, con el
objetivo de humanizar o socializar la cultura general de dichos centros y graduar
profesionales más integrales, más capaces de responder multidisciplinaria y
comprometidamente a las necesidades socioculturales de los diversos territorios. Ante
la aceptación y perspectivas, se fue iniciando de manera progresiva en otras
universidades, en varias modalidades de estudio, con una extensión sin precedente
para ninguna otra carrera universitaria hasta ese momento.
Debido a su carácter emergente y a las especificidades que definen esta carrera, han
sido necesarios persistentes cambios en su plan de estudio y características generales
de su programa, con el fin de adecuarlo objetivamente a las necesidades del desarrollo
económico y social del país y de las nuevas tecnologías. Hoy, el plan de estudio de
dicha carrera está transitando por un plan D, donde la visión general de lo que se
persigue es más perceptible, pero no concluyente, ya que se estima que la dinámica
social va a contribuir a su transformación constante.
En esencia, para comprender la especificidad de la carrera, hay que tener en cuenta
sus modos de actuación profesional, así como las habilidades profesionales básicas.
“Los modos de actuación implican una sensibilidad especial por la cultura y se
caracterizan por el desarrollo de una actividad, sustentada en una consecuente labor
científico-investigativa y una actitud de compromiso con el desarrollo social, de gestión,
promoción y transformación sociocultural facilitadora de la participación activa y el
protagonismo de la sociedad en el enriquecimiento espiritual y cultural que la misma
necesita en correspondencia con el proyecto social vigente” (Martínez, 2011b, 92).
De forma operacional, se asume en esta investigación como modos de actuación
profesional: la forma condicionada de manifestarse los estudiantes de Estudios
31
Socioculturales, que implica el desarrollo de diversas habilidades profesionales básicas.
En este accionar se ponen de manifiesto rasgos de su identidad profesional.
Las habilidades básicas que este profesional debe poseer son las siguientes:
- Desarrollar adecuadamente la actividad de gestión, animación y promoción
sociocultural en los diferentes contextos de su posible ubicación laboral.
- Identificar y actuar en correspondencia con el desarrollo del potencial cultural del
entorno social en que se desenvuelve profesionalmente, contribuyendo con sus
acciones al incremento de la riqueza cultural del territorio, privilegiando la participación
y la promoción de artistas, intelectuales y creadores y potadores de tradiciones, así
como otros técnicos y profesionales como los promotores culturales, instructores de
arte, trabajadores sociales y líderes comunitarios.
- Participar activamente en la programación y gestión de proyectos sociales,
contribuyendo a la utilización de los diferentes saberes con enfoque transdisciplinar, y
contribuir con ello a la solución de los problemas que la construcción del socialismo
plantea en la esfera sociocultural y que se concretan de forma específica en sus
campos de acción.
- Diseñar y gestionar acciones de extensión cultural desde instituciones,
organizaciones, comunidades, empresas y otras entidades.
- Asumir acciones de docencia y capacitación en el campo de su perfil profesional.
- Realizar una adecuada actividad científico-investigativa en el área sociocultural como
parte de su contenido de trabajo.
- Adecuar sus acciones profesionales a la realidad sociocultural de los espacios donde
incida, ya sea zonas urbanas o rurales de difícil acceso o determinadas por
especificidades en dicho territorio de distintos grupos étnicos, generacionales o de
género, siempre desde el respeto a la diversidad.
- Propiciar procesos de concertación y/o coordinación entre agentes sociales como son
las instancias del gobierno, instituciones culturales, educacionales, organizaciones
políticas y de masas y otras entidades de interés interactuantes en el entorno de su
actividad profesional.
- Asesorar a los diferentes agentes sociales presentes en los procesos socioculturales
en los que participa que requieran de sus servicios profesionales.
32
- Asumir el compromiso político ideológico de participación en la construcción del
proyecto social socialista cubano y de otros proyectos sociales que tengan al ser
humano y su calidad de vida como centro.
- Propiciar la participación y el protagonismo de los diversos sujetos sociales implicados
en el proceso del desarrollo sociocultural del territorio en que realiza su actividad
profesional, preferenciando el enriquecimiento espiritual y cultural de la sociedad.
- Concebir y ejecutar acciones de superación y capacitación autogestionadas que le
permitan lograr un proceso permanente y autónomo de apropiación de los recursos
profesionales necesarios y pertinentes a su desarrollo personal y a su incidencia, en el
orden humano y laboral, al del resto de los técnicos y las personas con los que
interactúa cotidianamente.
- Utilizar de forma pertinente y adecuada la lengua materna como recurso de obtención
de información, comunicación y acción profesional.
- Utilizar adecuadamente el idioma inglés como lengua extranjera así como las nuevas
tecnologías de la información y las comunicaciones.
- Asumir actitudes y desplegar acciones comprometidas con la defensa del país y la
cultura nacional, tanto en su sentido general como en lo relativo a la defensa civil,
especialmente con una atención privilegiada a los recursos socioculturales relacionados
con las mismas.
Al analizar el Modelo del Profesional, se puede concluir que se trata de una carrera
universitaria de perfil amplio e integrador, lo que implica retos para los estudiantes y los
profesores, que permitan alcanzar mejores resultados en su formación integral. Se
concibe entonces, pertinente, la necesidad de diseñar una estrategia sociocultural que
favorezca principalmente la gestión, la animación y la promoción sociocultural, como
modos de actuación profesional, a partir de los siguientes criterios:
La gestión sociocultural constituye la médula de la acción profesional de la carrera, por
lo cual el perfeccionamiento de esta y la formación sostenida de los estudiantes, será
un recurso valioso para el fortalecimiento de la gestión que se desarrolle en cada
centro, institución, empresa, proyecto, evento o programa en el cual estos se inserten.
Cuando se habla de gestión sociocultural se suele incluir acciones principalmente de
promoción, animación y recreación sociocultural. Desde un proceso de gestión dirigido
33
a lograr determinados resultados, se deben desarrollar las siguientes funciones:
planificar, organizar, ejecutar, controlar y evaluar (Martínez, 2011c).
En cualquiera de sus variantes, la gestión sociocultural debe lograr:
- La Interacción (diálogo) entre gestores y usuarios, sea en el marco de instituciones o
de una comunidad determinada o fuera de la misma.
- La transmisión de mensajes positivos y la retroalimentación de los sujetos
participantes.
- La participación y protagonismo activos de los implicados.
- La contribución a la realización y cultivo de la espiritualidad.
Por promoción suele entenderse el resultado de la acción de promover, es decir,
divulgar, dar a conocer determinado hecho, obra, talento o resultado que resulta poco
conocido por una población o público determinado y para la cual puede ser importante
en lo individual o colectivo. En el orden cultural, suele hacerse promoción de aquellos
valores culturales menos conocidos y cuyo acceso resulta menos evidente y
espontáneo.
También puede identificarse con promoción toda la actividad de extensión, entendiendo
por tal, la promoción de nuevos productos, valores y conocimientos para que esté al
alcance de una población que hasta el momento los conocía poco, los desconocía o
incluso tenía una visión errónea de su significación social. De acuerdo a ello, toda
actividad de promoción, contribuye a:
- Apreciar y significar valores culturales y sociales en general.
- Atraer la atención (“vender”) sobre la disponibilidad y acceso de determinados
resultados, capacidades y productos.
- Crear demanda en relación con alternativas socioculturales existentes.
- Forma espiritualidad en la medida que crea expectativas, llama la atención y amplía
horizontes culturales en la población sobre la que se realiza.
- Estimula el rescate de talentos y valores potenciales o efectivos existentes en la
población participante.
No puede existir promoción sin un conocimiento fundamentado de la creación y de los
valores culturales que se pretenden promover. Ello exige al promotor un estudio previo
de los mismos, una caracterización de sus aspectos y valores más significativos. En ello
34
juegan un papel importante los especialistas de mayor conocimiento, que sirven al
promotor, en delimitar los aspectos fundamentales de la misma.
El público es el referente obligatorio de toda promoción, especialmente si esta se refiere
a la esfera de la cultura y al disfrute de sus valores. La actitud que se asuma con
respecto al público en la gestión de promoción sociocultural define y califica el sentido
de la misma: manipuladora, cuando trata de convencer al público de algo que realmente
no le interesa, lo que sería la extensión a la promoción cultural de la tradición
mercantilizada de la publicidad capitalista; y enaltecedora, cuando se le da al público lo
que realmente necesita y este demanda, ajustando a sus referentes culturales los
valores disponibles que se promueven. En este último caso, por el cual se opta, el
público no puede ser un simple usuario, un consumidor de valores culturales, sino un
interlocutor inteligente que convierte al promotor y a la promoción en un recurso de su
perfeccionamiento espiritual y cultural.
Desde el punto de vista de su función, la animación sociocultural suele presentarse
como una estructura mediadora entre la creación y los valores culturales existentes, los
intereses de su difusión y el público, lo cual genera particularidades de su realización.
Por animación suele entenderse el resultado de la acción de animar, es decir, infundir
“alma”, “ánima”, y por tanto, puede identificarse con la capacidad de originar ánimo,
energía y movimiento. Es por ello, que animar significa también hacer activos,
participantes a los sujetos implicados en los procesos que pretenden animarse (Op.
cit.).
Animar es en realidad una actividad programada y dirigida no solo a promover o
recrear, sino también a desarrollar y propiciar el crecimiento sociocultural de las
personas. Resulta importante tener en cuenta que en una actividad de animación se
desarrolla la intercomunicación de grupos y colectivos y se estimula el talento y la
creatividad de los participantes.
Ello conduce a considerar que toda animación sociocultural implica proporcionar en la
actividad en cuestión:
- Protagonismo y participación social de los presentes.
- Se convierte en una actividad de socialización efectiva para la convivencia, el
intercambio, el disfrute y la construcción de lo colectivo.
35
- Contribuye a concientizar a los participantes, en cuanto es propositiva y reflexiva,
sobre la importancia de la convivencia, la socialización, el disfrute del tiempo libre y la
recreación.
- Proporciona estados de ánimo favorables para enfrentar otras tareas sociales,
individuales o colectivas.
Conclusiones del capítulo.
La recreación es un fenómeno sociocultural muy peculiar teniendo en cuenta que la
recreación en sí, tiene un fin último, que dependerá, en cuanto es proyectada y
preparada profesionalmente, de los intereses en función de los que se diseña y ejecuta.
La construcción de la sociedad socialista y su proyecto de crear al hombre nuevo
conduce a fortalecer la visión de la recreación, como vía para el desarrollo integral del
individuo, a partir del empleo agradable y preferentemente útil del tiempo disponible en
un momento determinado, lo cual exige del profesional de los Estudios Socioculturales,
poder pensar, estructurar y anticipar propuestas recreativas para un contexto dado, que
les permita aprender mientras se recrean, a la vez que recrean a otros.
Estas opciones siempre deben tener en cuenta los gustos, preferencias y expectativas
de los diferentes segmentos de una población determinada. La recreación debe ser,
predominantemente, planificada y organizada por personal especializado.
Es por ello que se justifica el estudio a partir de los modos de actuación de la carrera,
pues realzan a esta actividad como resultado de la acción profesional, generadora de
contextos educativos, acciones mediadoras y formativas, teniendo en cuenta la gestión,
animación y promoción sociocultural como apertura a nuevas posibilidades de la
adquisición de bienes culturales, que amplíen las perspectivas educativas, laborales,
recreativas y de participación social.
36
CAPÍTULO II: Metodología y resultados del diagnóstico. Propuesta de estrategia
sociocultural para contribuir al empleo del tiempo libre de los estudiantes de la
carrera de Estudios Socioculturales mediante actividades recreativas culturales
que favorezcan sus modos de actuación profesional.
En este capítulo, partiendo del diseño metodológico, se realiza un análisis de
documentos rectores de la carrera, se identifica y precisa el estado actual del tema en
los estudiantes de 1ero a 4to años de la carrera, permitiendo conocer las tendencias y
alternativas fundamentales en cuanto a la propuesta de actividades, así como los
criterios relacionados a la importancia de la estrategia. Se fundamenta y propone la
estrategia diseñada, para contribuir al empleo del tiempo libre de los estudiantes de la
carrera de Estudios Socioculturales mediante actividades recreativas culturales que
favorezcan sus modos de actuación profesional, específicamente dirigida a la gestión,
animación y promoción. Además, se ofrecen los resultados sobre su efectividad, como
forma de validación.
2.1 Concepción metodológica de la investigación.
La población objeto de estudio comprendió a estudiantes, profesores y directivos
vinculados con la carrera de Estudios Socioculturales de la Universidad de Matanzas
“Camilo Cienfuegos”. Se trabajó con una muestra no probabilística, por máxima
variedad, conformada por 62 estudiantes, 8 profesores y 6 directivos, con el objetivo de
obtener criterios desde la visión de cada uno, para diseñar una estrategia sociocultural
que armonizara los gustos de los estudiantes, con lo que estos necesitan para su
desarrollo profesional. Los criterios de selección que se tuvieron en cuenta fueron:
Estudiantes: que fuesen alumnos del curso diurno de la carrera y que estuviesen
cursando de 1er a 4to año.
Profesores: que contaran con más de 3 años de experiencia de trabajo en la carrera y
que fueran profesores a tiempo completo.
Directivos: se seleccionaron teniendo en cuenta sus responsabilidades y conocimientos
acerca de la carrera. Ellos fueron: el Dr.C. Manuel Martínez, Presidente de la Comisión
Nacional de Carrera; José Balsinde Herrera, Director Nacional de Extensión
Universitaria; Benita García, Vicedecana Docente de la Universidad de Matanzas, la Dr.
C. Edith González Palmira, Decana de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas
37
y primera jefa de la carrera de Estudios Socioculturales en la Universidad de Matanzas;
el MsC. Jesús López, Jefe del Departamento de Extensión Universitaria de la
Universidad de Matanzas y la Dr. C. Rosa Elvira Alfonso, Jefa del Departamento de
Psicología y Estudios Socioculturales.
En la medida que se fue avanzando en la investigación, se delimitaron y definieron
operativamente por la autora, las siguientes categorías de análisis:
Tiempo libre: es el tiempo que los estudiantes de Estudios Socioculturales emplean
para participar, de acuerdo a sus gustos, preferencias y expectativas, en actividades
recreativas culturales, condicionadas por la carrera, en aras de favorecer sus modos de
actuación profesional.
Subcategoría: formas de empleo del tiempo libre. Está determinado por factores
objetivos que abarcan la oferta recreativa, tomando en consideración su calidad,
efectividad, promoción, posibilidades de participación, y factores subjetivos, como los
gustos, preferencias, expectativas y las formas de concebir el tiempo libre y la
recreación.
Indicadores: gustos, preferencias, expectativas por las actividades recreativas,
concepción de tiempo libre y recreación.
Actividad recreativa: va a constituir una forma concreta de acción profesional, que le
va a permitir al estudiante participante, vivenciar o experimentar con un sentido
educativo su tiempo libre, a través de actividades recreativas culturales, cognitivas,
deportivas y propiamente recreativas.
Subcategorías: actividades recreativas culturales, cognitivas, deportivas, propiamente
recreativas.
Actividades recreativas culturales: son aquellas vinculadas al disfrute de la recreación
en el amplio campo de la cultura, y coadyuvan por lo tanto, a elevar el nivel y la calidad
en el empleo del tiempo libre. Pueden realizarse dentro o fuera del centro e incluyen
participar como aficionado de alguna manifestación artística, el diseño y ejecución de
actividades por fechas conmemorativas, talleres, presentaciones de libros, promoción
de acciones culturales por diferentes vías.
38
Actividades recreativas cognitivas: satisfacen un interés de aprendizaje o creación.
Consisten en el cultivo de habilidades y conocimientos. Pueden estar asociadas al
aprendizaje de un idioma, de una materia, de un oficio.
Actividades recreativas deportivas: satisfacen, fundamentalmente, una necesidad psico-
física, de placer y distracción. Pueden estar asociadas a la práctica de deportes y
ejercicios físicos o a la participación como espectador en eventos deportivos.
Actividades propiamente recreativas: satisfacen, fundamentalmente, una necesidad de
entretenimiento, distracción y placer. Aquí se destacan actividades como el disfrute de
la naturaleza y de las relaciones interpersonales: ir a la playa o al campismo, caminar
por la ciudad, ir a un parque, salir o conversar con amigos y familiares, ir a tiendas,
escuchar música y bailar, ir a fiestas y discotecas.
Indicadores: actividades recreativas que realizan en el tiempo libre, las que prefieren,
las que se vinculan al perfil profesional, las que se pueden desarrollar desde la carrera
para trabajar los modos de actuación profesional.
Modos de actuación profesional: es la forma condicionada de manifestarse los
estudiantes de Estudios Socioculturales, que implica el desarrollo de diversas
habilidades profesionales básicas. En este accionar se ponen de manifiesto rasgos de
su identidad profesional.
Subcategoría: habilidades profesionales básicas. Se expresan en la manera en que
concretan las acciones que conforman parte del contenido de su encargo social,
específicamente la gestión, animación y promoción sociocultural.
Indicadores: gestión, animación y promoción sociocultural.
Estrategia sociocultural: es un sistema de acciones a corto, mediano y largo plazo,
que integra de manera organizada y coherente un conjunto de actividades recreativas
culturales, que tiene como misión favorecer el conocimiento, desarrollo y aprehensión
de los modos de actuación profesional de los estudiantes de Estudios Socioculturales,
desde la dimensión extensionista.
Subcategoría: conjunto de actividades recreativas culturales. Es la fusión de variadas
actividades vinculadas al disfrute de la recreación en el amplio campo de la cultura
durante el tiempo libre de los estudiantes de Estudios Socioculturales, que favorecen la
39
comprensión de los modos de actuación profesional, a través de la participación que
conlleva la planeación de las mismas, desde la dimensión extensionista.
Indicadores: estructura de la estrategia, ficha de planeación de la actividad recreativa,
actividad propiamente dicha.
Durante la investigación se recurrió al análisis de los siguientes documentos: el
Programa de Extensión Universitaria para la Educación Superior Cubana (2010), la
Estrategia de Extensión Universitaria de la carrera de Estudios Socioculturales (2013) y
El Modelo del Profesional (2011a), con el objetivo de obtener información sobre el tema
del tiempo libre y la recreación en la universidad, en general, y en la carrera, en
particular, además de delimitar los modos fundamentales de actuación del profesional
(ver Anexo 1).
Para el diagnóstico inicial se aplicó el método de la encuesta por cuestionario con el
objetivo de determinar las actividades recreativas que realizan los estudiantes de la
carrera de Estudios Socioculturales en su tiempo libre, así como sus gustos,
preferencias y expectativas por dichas actividades; aspectos de gran importancia para
la estructuración de la estrategia. El cuestionario fue aplicado a un total de 62
estudiantes, lo que representa el 100% de la matrícula de 1ero a 4to años del curso
diurno, de la carrera de Estudios Socioculturales (ver Anexo 2).
La entrevista grupal, de tipo semi-estructurada, contó con una guía con preguntas y
aspectos clave que no se debían pasar por alto a la hora de tratar el tema del uso del
tiempo libre de los estudiantes, sin negar la posibilidad de incorporar otros elementos
no concebidos inicialmente. Se caracterizó por su gran flexibilidad y por permitir la
obtención de criterios de cada uno de los estudiantes. Se aplicó en dos momentos de la
investigación, a un total de 40 estudiantes de la carrera, 10 de cada año de 1ro a 4to,
teniendo en cuenta que esta tiene como requisito realizarse en un grupo relativamente
pequeño de personas, con el objetivo de recopilar la mayor cantidad de información
posible.
En un primer momento, se utilizó para complementar la información obtenida por el
cuestionario y alcanzar mayor profundidad, en relación a las posibles actividades
recreativas a realizar desde la carrera. Ella tuvo como ventaja el hecho de que las
40
opiniones se generaron en un ambiente de intercambio grupal, lo que le aporta a la
estrategia un carácter participativo y democrático (ver Anexo 3).
En un segundo momento, se empleó en función de la validación de la estrategia, con el
objetivo de indagar sobre el nivel de satisfacción y las vivencias de los estudiantes en
las actividades recreativas evaluadas (ver Anexo 4), al igual que la técnica Positivo-
Negativo-Interesante (PNI), aplicada a estudiantes, profesores y directivos.
Se aplicó la entrevista en profundidad a 8 profesores de la carrera y 6 directivos con el
objetivo de recopilar información acerca de la importancia del diseño e implementación
de una estrategia sociocultural en la carrera para contribuir al empleo del tiempo libre
de sus estudiantes, en actividades recreativas culturales que favorezcan sus modos de
actuación profesional (ver Anexo 5).
Se realizó una triangulación metodológica que permitió el cruzamiento de la información
obtenida por los distintos métodos empíricos, así como establecer la validez de sus
resultados. Para el análisis de la información obtenida por el cuestionario, se realizaron
procesamientos estadísticos como el análisis porcentual, lo que posibilitó una visión
general y objetiva del comportamiento recreativo de los estudiantes. Para el análisis de
la información obtenida por las entrevistas, se utilizó el procedimiento de reproducción
del discurso de los sujetos objeto de estudio, con una primera identificación de los
consensos y posiciones promedio, que se complementaron con las restantes
tendencias minoritarias que aparecieron. Este análisis cualitativo se convirtió en centro
de la interpretación y fue el que favoreció la construcción de datos más profundos.
2.2 Resultados del diagnóstico sobre el estado actual del desarrollo de
actividades recreativas en el tiempo libre de los estudiantes de la carrera de
Estudios Socioculturales a partir de sus gustos, preferencias y expectativas.
Criterios para el diseño de la estrategia sociocultural.
La identificación de las actividades recreativas realizadas por los estudiantes en su
tiempo libre y la precisión de sus gustos, preferencias y expectativas en relación a las
mismas, permitió realizar un diagnóstico sobre el estado actual del objeto de estudio.
Estos resultados se obtuvieron con la aplicación del cuestionario y la entrevista grupal.
Esta última, al igual que la entrevista en profundidad, arrojó criterios a tener en cuenta
en el diseño de la estrategia sociocultural.
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A partir de la primera pregunta del cuestionario, dirigida a la recopilación de algunos
datos generales, se pudo obtener que el 85% de los encuestados es del sexo femenino
y el 15% del sexo masculino. Las edades oscilan entre los 18 y 24 años. Declaran ser
estudiantes becados en la universidad el 44% y no becados el 56%.
La segunda interrogante se dirigió a indagar las actividades recreativas que realizan
generalmente los estudiantes en su tiempo libre. Los datos obtenidos fueron
organizados por las subcategorías que se asumen de actividad recreativa en esta
investigación: actividades recreativas culturales, cognitivas, deportivas y propiamente
recreativas.
En los estudiantes de la carrera de Estudios Socioculturales, se evidencia la realización
de diversas actividades propiamente recreativas, durante el tiempo libre. El 50% de los
encuestados afirma que disfrutar de la música ocupa un lugar fundamental en su tiempo
libre, lo que a su vez, constituye un eje motivador de actividades y/o espacios de
encuentro, sociabilidad y diversión importantes para el 45%, tales como las fiestas en la
universidad y las discotecas, cabarets o centros nocturnos como “La Salsa” en
Matanzas y la “Casa de la Música” de Varadero.
El 35% declara ver la televisión y un 30% especifica que acostumbra ver películas,
novelas y series para entretenerse. El interés por este medio audiovisual, debe ser
aprovechado por la carrera para educar para los medios, es decir, habilitar a los
estudiantes para la interacción con los medios y crear sujetos formados críticamente.
El 30% de los encuestados plantea otras actividades recreativas significativas que
remiten a necesidades de intercambio y sociabilidad como conversar o salir con amigos
y/o familiares. Un 27% asocia las calles, los parques, las plazas o lugares al aire libre
de Matanzas y Varadero para el encuentro y la compañía, lo que reafirma la
importancia de las actividades recreativas en espacios abiertos y de carácter colectivo
para los mismos. Con menor nivel de realización, manifiestan otras actividades
recreativas como: asistir a Coppelia, a cafeterías o restaurantes (10%), jugar
videojuegos (8%), ir a la playa o al campismo (5%) y pasear por las tiendas (3%) (ver
Anexo 6, gráfico 1).
Aún cuando no es objetivo de esta investigación diferenciar las actividades recreativas
de los encuestados, becados y no becados, sí resulta significativo resaltar que muchos
42
de los estudiantes becados (61%) tienden a plantear la necesidad de desplazamiento
hacia la ciudad de Matanzas o Varadero para ocupar su tiempo libre durante la semana,
comportamiento este que resulta una alternativa para suplir la demanda de opciones
para la recreación, de su interés, que no encuentran en la universidad. Unido a esto se
expresan sentimientos de aburrimiento e insatisfacción cuando plantean “no tenemos
muchas opciones para ocupar el tiempo libre en la universidad”, o cuando refieren “no
existe la vida cultural que hay en otras universidades”.
La actividad recreativa cultural que alcanza el mayor porciento de realización es leer
libros de interés que complementen su formación o nivel cultural por exigencias propias
incluso de la carrera, señalado por un 47%; sin embargo, la asistencia a bibliotecas en
su tiempo libre, sólo es mencionada por un 3%. Este es un dato que requiere de
especial atención, si se tiene en cuenta que se trata de un ámbito de gran importancia
para la educación, la cultura y la información del profesional de los Estudios
Socioculturales.
Llama la atención que a pesar de ser estudiantes de una carrera que contiene un
conjunto importante de asignaturas relacionadas con las manifestaciones del arte, la
asistencia a instituciones culturales y el disfrute de espacios artístico-culturales no
alcanzan porcientos relevantes. Solo un 16% afirma que asiste como espectador a
festivales de artistas aficionados o galas culturales en la universidad, un 13% plantea
que asiste a espectáculos, conciertos o peñas musicales en vivo y un 8% que frecuenta
el cine o el cine club universitario. Casos muy aislados (3%) mencionan asistir a
museos, galerías de arte y teatros, así como visitar instituciones culturales y lugares
históricos de otras provincias del país, lo que apunta a un distanciamiento entre estos
estudiantes y las diversas expresiones de la cultura (ver Anexo 6, gráfico 2).
En cuanto a las actividades deportivas, un 11% expresa elementos que evidencian la
importancia que le atribuyen a mantener sus cuerpos en buena forma física, al declarar
que les gusta ejercitarse y, en menor medida (6%), practicar esporádicamente algún
deporte como el fútbol, artes de combate y jugar bolos y golf. Solo un 4% expresa que
participa como espectador de eventos deportivos a lo interno de la universidad y fuera
de ella (ver Anexo 6, gráfico 3).
43
En relación con las actividades cognitivas, algunos (5%) declaran estudiar idiomas y
otros (3%) navegar en la internet para estar informados (ver Anexo 6, gráfico 4).
Fuera de estas subcategorías, sólo un 3% destaca que en su tiempo libre se vincula a
actividades religiosas de la iglesia, que colabora con los deberes del hogar y que
duerme para pasar el tiempo.
La tercera pregunta estaba dirigida a determinar las actividades recreativas de mayor
preferencia. En este sentido, se pudo constatar que las actividades que ocupan los
primeros lugares en la estructura de preferencia de los encuestados, son las
actividades propiamente recreativas (45%) y las culturales (44%). Esto último puede
resultar contradictorio si se analiza los bajos niveles de realización de actividades
culturales que declaran. Lo mismo sucede al analizar las actividades cognitivas y
deportivas. A pesar de que los porcientos de realización de actividades deportivas son
más elevados que las cognitivas, estas últimas son las más preferidas para un 8%. Las
actividades deportivas son las más desfavorecidas, solo un 3% las declara como
preferidas (ver Anexo 7, gráfico 5).
Con la cuarta pregunta, al indagar en las actividades recreativas que les gustaría
realizar y no realizan, se apreciaron expectativas e intereses culturales variados en las
que sobresalen actividades que tienen relación directa con la recreación cultural, las
instituciones culturales y la universidad. Entre las que alcanzan los porcientos más
elevados se encuentran: visitar instituciones culturales y lugares históricos de otras
provincias del país (41%), asistir a presentaciones teatrales dentro o fuera de la
universidad (31%), ir al cine, a museos y galerías de arte (24%), disfrutar de
espectáculos musicales en vivo (22%), asistir a presentaciones de agrupaciones
danzarias (18%), a competencias de baile entre estudiantes de distintas facultades de
la universidad (10%), a talleres literarios y formar parte de una rueda de casino en la
universidad (4%) (ver Anexo 8, gráfico 6).
En relación con las actividades recreativas cognitivas, un 32 % de los encuestados
evidencia intereses cognoscitivos por áreas atractivas de aprendizaje, relacionados con
la profesión y con la adquisición de una cultura general integral. Se aprecia la
expectativa por cursos de superación de las manifestaciones del arte, de idiomas,
marketing, locución, relaciones públicas, fotografía, curaduría y diseño de interiores.
44
También se evidencia, en un 24% de los encuestados, el deseo de realizar
intercambios o recibir conferencias de artistas, locutores, escritores, pintores,
especialistas de instituciones e investigadores.
Navegar en la internet para la búsqueda de información relacionada con la carrera, es
otra de las actividades que declara un 8% que le gustaría realizar. Existen estudiantes
(3%) que demandan actividades como encuentros de conocimiento entre los distintos
años de la carrera y actividades que propicien debates de temas de actualidad (ver
Anexo 8, gráfico 7).
Respecto a las actividades de contenido recreativo deportivo, no se muestra mucha
divergencia entre lo que realizan y lo que les gustaría realizar, ya que sólo un 5%
declara que le gustaría realizar ejercicios físicos, un 3% participar como espectador en
eventos deportivos y un 2% participar como atleta en competencias deportivas (ver
Anexo 8, gráfico 8).
En el caso de las actividades propiamente recreativas, sólo aparece como nueva opción
realizar excursiones (10%). Existen estudiantes becados (8%) que expresan que les
gustaría ver la televisión, actividad que se les dificulta en la residencia estudiantil, al no
contar con un televisor en su dormitorio (ver Anexo 8, gráfico 9).
Existen estudiantes (5%) que no especifican ninguna actividad que les gustaría realizar
y no realizan, argumentando que hacen todas las actividades recreativas que les gusta,
lo que pudiera interpretarse como muestra de intereses recreativos limitados.
De forma general, se puede afirmar que en los estudiantes encuestados hay formadas
diversas expectativas recreativas a nivel cognitivo, pero que no se materializan a nivel
conductual. Ello deja un campo abierto para la investigación y la educación, en el
sentido de profundizar en las causas de la no realización de las actividades que se
desean y de formar hábitos para el uso adecuado del tiempo libre con actividades
recreativas diversas.
La última pregunta del cuestionario tuvo como objetivo recopilar la opinión de los
estudiantes en relación con las actividades recreativas que se ofertan en la universidad
para ocupar el tiempo libre de los mismos. En este sentido llama la atención que sólo
un 11% de los encuestados considera que son suficientes y un elevado 89% que no
son suficientes. Entre las razones que justifican lo anterior se encuentran las siguientes:
45
falta variedad (65%), falta sistematicidad (63%), se planifican sin tener en cuenta los
gustos y preferencias de los estudiantes (31%), falta calidad y faltan actividades
relacionadas al perfil de la carrera (27%).
En menor medida, existen estudiantes encuestados que aportan otras razones
interesantes, que aunque manifiestan porcientos bajos, se les debe prestar atención
tales como: dificultades con la promoción y la divulgación (8%), la falta de motivación y
estímulo de los estudiantes (5%) y la falta de mecanismos de evaluación de las
actividades (3%) (ver Anexo 9, gráfico 10).
El primer punto que se trató en la entrevista grupal semi-estructurada, estuvo dirigido a
indagar en el conocimiento que poseen los estudiantes sobre los modos de actuación
profesional para los que los prepara la carrera de Estudios Socioculturales. En este
sentido, aunque se aprecian profundizaciones en algunos, se destaca que la mayoría
no tiene una idea exacta y acabada en relación a sus modos de actuación profesional.
En sus respuestas emiten tener dudas sobre la misión, el valor e importancia que tienen
para la sociedad. No obstante, entre los modos de actuación profesional que más
identifican se encuentran: la gestión comunitaria, la promoción y la investigación
sociocultural. En menor medida, algunos expresan la labor docente, extensionista, de
animación cultural y de gestor de proyectos socioculturales que puede desarrollar el
profesional.
Las opiniones de algunos estudiantes si bien llegan a reconocer elementos positivos en
la preparación que se les da desde la dimensión curricular, recrean de manera explícita
una serie de cuestionamientos respecto a ella, tales como: “se refuerza mucho la teoría,
pero hace falta más práctica”; “las clases no son suficientes para alcanzar una
comprensión cabal de los modos de actuación profesional”; “son pocas las actividades
extracurriculares, culturales y recreativas que se organizan desde la carrera y estas
también influyen en nuestra formación”.
De forma general, este tema produjo en los grupos entrevistados, como reflexión
compartida, la necesidad de un trabajo más profundo desde la carrera para que los
estudiantes adquieran mayor claridad y dominio sobre sus modos de actuación
profesional.
46
La segunda cuestión de la entrevista grupal estuvo orientada a profundizar qué
entienden los estudiantes por tiempo libre y recreación en el contexto universitario,
teniendo en cuenta la consideración de que para diseñar una estrategia sociocultural
que comprenda esta esfera de la vida cotidiana es importante partir de cómo es
entendido por ellos el tiempo libre y la recreación, de modo conceptual.
En relación con el tiempo libre, los principales criterios recogidos fueron que se trataba
del tiempo con que se contaba antes o después de las actividades docentes, del tiempo
para realizar las actividades que les gusta, los motiva e interesa, sin presión u
obligación, del tiempo para satisfacer necesidades espirituales, del tiempo para
divertirse, distraerse, liberar el estrés provocado por el estudio, también para descansar
y dormir.
En relación con la recreación, existe una visión bastante generalizada que la define
como un conjunto de actividades que se realizan durante el tiempo libre de acuerdo a
los gustos y preferencias de los individuos en función de su entretenimiento, diversión,
relajación, disfrute; también de elevar su estado de ánimo y de sentirse bien. En
algunos casos, se encontraron matices relativos a otros beneficios del fenómeno
recreativo, que evidencian una visión más amplia del mismo, al concebir la recreación
como un medio para aprender cosas nuevas, para el enriquecimiento espiritual, cultural
y profesional.
En la tercera pregunta, todos coincidieron en que es muy importante que la carrera de
Estudios Socioculturales brinde actividades recreativas para ocupar el tiempo libre de
sus estudiantes. En este sentido, ofrecen argumentos diversos que por su relevancia,
fueron tenidos en cuenta en la elaboración de la estrategia sociocultural. Entre los más
representativos se encuentran los siguientes:
- “Los estudiantes, en ocasiones, no saben qué hacer en su tiempo libre y lo mal
aprovechan. A veces, las actividades que se realizan no son las mejores”.
- “Como el campo de actuación del profesional es tan amplio, desde la carrera se deben
desarrollar actividades recreativas variadas, sanas, educativas y culturales que
contribuyan a la formación integral del profesional”.
- “Esas actividades nos ayudarían a ampliar nuestro espectro de actividades del tiempo
libre”.
47
- “Esas actividades tendrían una correspondencia con los gustos e intereses de los
estudiantes de la carrera y, por tanto, buena aceptación y participación”.
- “Permitirían conocernos más como carrera, tener mayor impacto y visibilidad dentro
y/o fuera de la universidad”.
- “Favorecerían las relaciones entre todos los años de la carrera y los profesores”.
- “El hecho de que la carrera fomente determinadas actividades recreativas, nos
permitiría ser más conscientes de que la recreación va más allá de lo divertido”.
- “Ello le daría más diversidad a la vida como estudiante de Estudios Socioculturales. El
estudiante al ver que con él se cuenta para organizar o desarrollar una actividad,
también aprende a aplicarlo en su vida laboral posteriormente”.
- “Nos parece interesante la combinación de diversión y conocimiento, de lograr
determinados objetivos desde la carrera y de satisfacer, a su vez, necesidades
recreativas de los estudiantes”.
- “Es muy satisfactorio saber que a través de un proceso recreativo con tus compañeros
de aula y tus profesores, en el que te vas a divertir, también vas a recibir herramientas
de utilidad, vas a enriquecerte cultural y profesionalmente”.
En el cuarto punto abordado, donde se les pedía a los estudiantes que sugirieran
actividades recreativas que consideran útiles para prepararlos en los distintos modos de
actuación profesional, se obtienen varias propuestas. A partir de ellas, es posible
identificar dos tendencias generales:
Propuestas de actividades recreativas de índole cultural
- Visitas dirigidas a instituciones no sólo artístico-culturales, sino también a una escuela,
un hospital, un hogar de ancianos, la casa de los niños sin amparo filial o a una
empresa para conocer los posibles modos de actuación del profesional de los Estudios
Socioculturales, en diversos escenarios culturales.
- Visitas a lugares culturales e históricos de Matanzas, de sus municipios y fuera de la
provincia.
- Asistir a presentaciones danzarias, teatrales y proyecciones de películas para realizar
debates al respecto.
- Actividades en conmemoración a hechos o acontecimientos histórico-culturales
relevantes.
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- Acciones de promoción cultural de las actividades de la universidad, en general y de la
carrera, en particular.
- Organizar actividades para el disfrute y conocimiento de las manifestaciones artísticas.
Propuestas de actividades recreativas de índole cognitivo
- Actividades asociadas con lo científico-investigativo, tales como intercambios con jefes
de proyectos socioculturales, charlas con investigadores reconocidos sobre los temas
actuales de investigación de los Estudios Socioculturales.
- Realizar entrevistas a personalidades de la cultura o a artistas.
- Acciones investigativas que respondan a un proyecto sociocultural o comunitario.
- Organizar, desarrollar y evaluar eventos científicos y culturales.
- Encuentros de conocimientos entre los distintos años de la carrera y otras afines.
- Recibir cursos de superación profesional relacionados con el aprendizaje de idiomas,
la apreciación artística, la fotografía, las relaciones públicas, entre otros.
En relación con la quinta pregunta sobre cómo debería ser la participación de los
estudiantes en las actividades recreativas, prevalece el criterio de que debe ser activa.
A partir de ello, se identifican posibles roles y/o funciones a desempeñar por los
mismos: gestores de actividades, de su organización, desarrollo y evaluación;
presentadores o conductores, animadores, asesores, promotores, relatores, artistas y
participantes como espectadores.
El tema de la frecuencia y el horario de las actividades, generó diversidad de criterios.
La mayoría considera que la frecuencia debe ser cada 15 días o una vez al mes, para
tener tiempo de organizar una actividad con calidad y promoverla para crear una
expectativa en los estudiantes. Algunos plantean que la frecuencia depende de la
dimensión, objetivos y lugar donde se pretende realizar la actividad. En este sentido,
declaran que existen actividades que son más sencillas que otras, que se pueden
desarrollar al menos, una vez en la semana.
El horario es catalogado por los estudiantes como algo complicado, debido a que hay
estudiantes que tienen más responsabilidades que otros, que no son becados y tienen
que viajar, por lo que habría que tener una buena planificación. Al respecto proponen la
organización y desarrollo de las actividades recreativas en el horario alterno al docente
de 9:00 a 11:00 a.m. o de 2:00 p.m. a 4:00 p.m.
49
Al indagar con quiénes les gustarían realizar las actividades recreativas, se corrobora la
importancia que tiene para ellos las actividades colectivas, de intercambio y
sociabilidad. Al respecto se evidencian 4 alternativas: actividades por año con sus
profesores, actividades para determinados grupos de estudiantes y profesores, de
acuerdo a sus gustos e intereses; actividades que impliquen a todos los años de la
carrera y a todos los profesores y actividades en las que participen además de los
estudiantes y profesores de Estudios Socioculturales, otras carreras afines como
Periodismo.
Un aspecto de gran importancia obtenido en las entrevistas grupales efectuadas y que
se consideró como principio de la estrategia sociocultural, es el hecho de planificar el
conjunto de acciones y actividades bajo el supuesto de la flexibilidad, que sean
colegiadas entre estudiantes y profesores, que se motive, que se cree la necesidad de
participar y no se obligue, ni se imponga.
La aplicación de esta técnica fue muy provechosa porque se pudo conocer las
opiniones de los estudiantes en un ambiente de intercambio grupal ameno, así como
identificar gustos y expectativas colectivas, lo que le aporta a la estrategia un carácter
participativo y democrático. Los datos obtenidos por esta técnica, de forma general,
fueron imprescindibles a fin de concebir las acciones y actividades de la estrategia. A su
vez, sirvieron como elemento de triangulación de los resultados obtenidos por el
cuestionario.
Por otra parte, la entrevista en profundidad, tanto en profesores como en directivos,
tuvo como objetivo recopilar información sobre la importancia del diseño de una
estrategia sociocultural que contribuya a ocupar el tiempo libre de los estudiantes de
Estudios Socioculturales, en actividades recreativas que favorezcan sus modos de
actuación profesional. En ella se abordaron diversas temáticas que arrojaron los
siguientes resultados:
Tanto los profesores como los directivos emiten diversos criterios en torno a las
problemáticas que existen relacionadas con el uso del tiempo libre de los estudiantes
de Estudios Socioculturales. La mayoría coincide en que el uso del tiempo libre de
muchos estudiantes está marcado por una estrecha visión sobre el tema, lo que no les
50
permite aprovechar todas las opciones recreativas que se ofrecen en la universidad y
en el territorio, ni originar nuevas propuestas.
En relación con lo anterior, algunos de ellos alegan que la falta de una educación y
orientación adecuadas desde la carrera, en función de emplear el tiempo libre de una
forma más sana, provechosa, enriquecedora y diversificada, es una de las causas que
trae consigo que muchos estudiantes no desarrollen acciones o actividades recreativas
con los mejores contenidos posibles ni asociadas con su profesión.
Algunos directivos hacen referencia a que el uso del tiempo libre en la universidad, más
que la existencia de un tiempo cronológico en horas y minutos, es un problema de la
existencia de condiciones objetivas y subjetivas, que permitan la realización de una
actividad o no. Este asunto no es responsabilidad solamente del Departamento de
Extensión Universitaria, también es imprescindible la gestión individual de la carrera, en
aras de ocupar el tiempo libre de sus estudiantes.
Existen directivos que consideran, que por su perfil, el estudiante de Estudios
Socioculturales debe tener más opciones recreativas que otros estudiantes, dado que
su vínculo laboral pasa por las instituciones de la extensión universitaria, las
instituciones culturales del territorio y por ello, se supone que conozca más opciones y,
si no las usa, es por falta de motivación adecuada.
Existen profesores que destacan la insuficiente participación de los propios profesores
de la carrera en las actividades recreativas que se realizan, la limitada permanencia de
estos en la universidad, la concepción de asumir lo extracurricular como una carga más
de trabajo y el poco sentido de pertenencia, como aspectos que también inciden en la
poca generación de propuestas recreativas desde la carrera y por ende, en la
transmisión poco efectiva de crear la necesidad y consciencia en los estudiantes de
participar porque es útil para su profesión, para su cultura o para su formación.
Todos los entrevistados coinciden en que el diseño e implementación de una estrategia
sociocultural puede ser de gran utilidad para orientar y ocupar el tiempo libre de los
estudiantes, en función de su labor profesional. Algunos profesores argumentan que “el
profesional de los Estudios Socioculturales debe ser capaz de utilizar los recursos de
las ciencias sociales y las experiencias del trabajo cultural para propiciar la potenciación
de iniciativas o proyectos que favorezcan la producción de cambios en la realidad
51
sociocultural, por lo que la carrera tiene la responsabilidad de formarlos integralmente y
de potenciar, primeramente, los cambios en su realidad sociocultural, prestándole
atención también al uso del tiempo libre de estos, ya que en muchas ocasiones, lo que
se hace o elige durante este tiempo, no se corresponde con las exigencias que la
sociedad impone en ellos”.
Los profesores y los directivos entrevistados reconocen que la ausencia de una
estrategia sociocultural en la carrera, fundamentada a partir de los gustos y
preferencias recreativas de sus estudiantes y de lo que necesitan para su formación,
incide en un limitado desarrollo integral. Agregan que una estrategia con acciones y
actividades recreativas armónicamente estructuradas, a pesar de estar enmarcada en
la dimensión extensionista, bien pudiera aportar elementos básicos para el dominio de
los modos de actuación profesional y también para elevar su cultura general.
Estos coinciden en que las actividades recreativas pueden contribuir a tal propósito.
Teniendo en cuenta esta dirección, algunos profesores y directivos proponen que en su
diseño, se deben asumir exigencias como las siguientes:
- Orientar a los estudiantes hacia los modos más efectivos de aprovechar el tiempo
libre.
- Resolver las necesidades recreativas de los estudiantes e incidir en la capacidad para
apreciar la diversidad de opciones recreativas que pueden ser usadas y/o gestionadas.
- Potenciar la motivación, participación y protagonismo de los estudiantes para que
aprendan a hacer y a diseñar actividades recreativas que son parte inseparable de las
acciones de gestión, promoción y animación sociocultural y, por tanto, de su formación
profesional.
- Pensar las actividades recreativas como sistema y desde un basamento teórico.
- Tener en cuenta el momento didáctico previo y durante el desarrollo de la actividad.
- Tener presente una concepción de recreación sana, culta y útil.
- Respetar el principio de la voluntariedad.
Según el criterio de los profesores y de los directivos entrevistados, desde la carrera de
Estudios Socioculturales, se pueden desarrollar diversas actividades recreativas para
trabajar los modos de actuación profesional. Sus propuestas recreativas guardan
52
mucha relación con las emitidas por los estudiantes en las sesiones de entrevistas
grupales realizadas con estos.
Asociadas a la recreación cultural, proponen actividades como las siguientes:
- El Día de la Carrera debe constituir una fiesta para la universidad durante todo el día,
que culmine con una gran actividad cultural en horario nocturno.
- Promover dentro de la carrera y en toda la comunidad universitaria, la programación
de actividades de la universidad y las del territorio.
- Presentaciones y promociones de libros.
- Encuentros con creadores.
- Exposiciones de diferentes manifestaciones del arte.
- Organizar y desarrollar diferentes eventos culturales.
- Peñas literarias.
- Celebración de efemérides culturales.
- Cine debate.
Asociadas a la recreación cognitiva, manifiestan propuestas como:
- Cursos sobre las distintas manifestaciones del arte y la literatura, donde los
estudiantes pueden ejercerse como profesores y alumnos.
- Tener un proyecto sociocultural dirigido a la organización de la recreación en la
universidad, donde los estudiantes puedan llevar a la práctica sus conocimientos.
- Talleres o fórum de discusión sobre temas de actualidad nacional e internacional.
- Espacios de entrevistas con artistas, personalidades de la cultura, investigadores
reconocidos.
- Asesorar espacios culturales.
Los directivos, además, consideran que la carrera debe ser ejemplo en la incorporación
al movimiento de artistas aficionados y desde ahí, constituir para sí y para el resto de la
comunidad universitaria, un referente para la recreación.
Todos los profesores y directivos entrevistados consideran importante vincular a las
instituciones culturales así como a distintos organismos para que apoyen determinadas
actividades recreativas que se planifiquen desde la carrera, sobre todo aquellos que se
han venido comportando como los principales empleadores de los estudiantes, una vez
que se gradúan. Algunos de los argumentos que emiten precisan que esa vinculación
53
contribuiría a que, tanto los estudiantes como las instituciones y los organismos,
adquieran un mayor conocimiento y claridad sobre los modos de actuación profesional
de los estudiantes de Estudios Socioculturales. También hacen referencia a la
importancia de ese vínculo para crear mayores capacidades de que esas actividades
sean más efectivas.
En este sentido, se hace referencia a la necesidad de establecer vínculos de forma
general con la Dirección de Extensión Universitaria de la universidad, la Dirección
Provincial de Cultura con sus centros provinciales y municipales, las comisiones de
recreación de los gobiernos municipales, las escuelas de arte, los diferentes centros de
Educación Superior, el CITMA y organizaciones como la FEU, la UJC, los CDR, la FMC.
De forma particular, precisan la importancia del apoyo metodológico de distintas áreas
de la universidad, de los especialistas y del vínculo con los talentos culturales
profesionales del territorio, con los artistas aficionados de la universidad y otras
escuelas o centros de Educación Superior y los grupos portadores.
Otro resultado significativo se obtuvo al analizar el Programa de Extensión Universitaria
para la Educación Superior Cubana (2010) y la Estrategia de Extensión Universitaria de
la carrera de Estudios Socioculturales (2013), constatándose que en ambos casos se
pretende desarrollar la extensión universitaria, transformándola a partir de asumirla
como un proceso orientado a la labor educativa, que promueva y eleve la cultura
general integral de la comunidad universitaria y su entorno social. La extensión
universitaria, plantea entre sus lineamientos generales:
- Fortalecer la dimensión extensionista del enfoque integral para la labor educativa y
político-ideológica.
- Estimular el desarrollo de la extensión desde las formas organizativas del proceso
docente.
- Ampliar las alternativas para la superación cultural de los profesionales universitarios y
de la población en general.
- Promover los resultados de la ciencia y la innovación tecnológica.
- Promover actividades extracurriculares para el desarrollo cultural integral de los
estudiantes.
- Impulsar la creación y desarrollo de instituciones culturales universitarias.
54
- Potenciar la realización de proyectos extensionistas dirigidos al desarrollo sociocultural
comunitario.
- Desarrollar un sistema de comunicación interna y externa que propicie el diálogo,
potencie la participación y posibilite la difusión y divulgación de la cultura y el quehacer
universitario y social.
- Estimular la investigación en el campo de la extensión universitaria, así como la
introducción y generalización de sus resultados.
- Perfeccionar el desarrollo de los recursos humanos de la comunidad universitaria para
asumir la labor extensionista.
El sistema garantiza, de una parte la interacción con el entorno y de otra la
retroalimentación necesaria para un mejor funcionamiento y control de la marcha de los
cambios que se requieren realizar. Esto supone los principios siguientes:
Participativo: en tanto involucra a estudiantes, docentes, tutores, trabajadores,
universidad y entorno social desde una postura activa y de transformación de la
realidad, posibilitando la evaluación multidisciplinaria de las acciones que deben ser
emprendidas, en función de potenciar el protagonismo de los actores sociales
implicados en su gestión.
Dialógico: porque tributa al establecimiento de una realidad dialogal, que excluye la
mera difusión y tiende al intercambio de propuestas entre la universidad y la sociedad.
Creativo: por generar acciones innovadoras y trascendentes.
Contextualizado: en tanto se adecua a las peculiaridades del contexto en que actúa y
evoluciona dinámicamente en función del cambio que experimenten las condiciones en
las que se desenvuelve, manteniendo la eficacia y la orientación hacia los objetivos
finales.
La definición de estos principios así como su relación con los componentes, funciones
y niveles del trabajo sociocultural universitario, posibilitan delimitar los elementos
esenciales en que subyace su dinámica y movimiento. Desde estas bases, se concibe
el Trabajo Sociocultural Universitario como el proceso de gestión que, desde los
presupuestos de la promoción sociocultural, resuelve en su desarrollo la contradicción
entre la dimensión administrativa y tecnológica de dicho proceso, que permite a los
integrantes de la comunidad intra y extrauniversitaria optimizar y lograr los objetivos
55
propuestos, con un mínimo de recursos, interactuando a partir de su carácter sistémico
y de las Leyes de la Pedagogía en este entorno, para brindar la estrategia a seguir en la
contribución universitaria al desarrollo sociocultural. La extensión universitaria incluye
como formas organizativas: programas, proyectos, actividades, acciones y tareas
extensionistas.
En el Modelo del Profesional de la carrera de Estudios Socioculturales, se delimitan los
modos fundamentales de actuación y el desarrollo de las habilidades básicas con una
actitud consecuente dirigida a la gestión, animación, promoción y transformación
sociocultural en diferentes contextos posibles que facilite la participación activa del
estudiante en el entorno de su actividad profesional. Sin embargo, a pesar de todo lo
planteado, se maneja de manera muy elemental e imprecisa el desarrollo de
actividades recreativas culturales en función de la formación profesional y el desarrollo
de las habilidades para ello, donde lo más importante no es estar en una actividad
como espectador o talento artístico, ni visitar instituciones culturales, centros históricos,
tener hábito de lectura o conocer teóricamente qué significado tiene el hacer, lo
verdaderamente revelador estriba en participar formando, teniendo y tomando parte de
todo lo que se piensa, se dice y se hace.
Debe procurarse, el diseño, la gestión, la promoción y la animación de acciones o
actividades de extensión cultural desde la propia universidad, así como desde
instituciones, organizaciones, comunidades, empresas y otras entidades a las que se
vinculen desde los componentes laborales e investigativos de la carrera, propiciando la
verdadera participación y el protagonismo de los diversos sujetos sociales implicados
en el proceso del desarrollo sociocultural del territorio en que realiza su actividad
profesional, preferenciando el enriquecimiento espiritual y cultural de la sociedad.
Es decir, las habilidades no pueden quedarse en lo instructivo, en una caracterización,
en la promoción de una actividad; los estudiantes deben estar implicados en todo el
proceso dentro y fuera de la universidad, deben aprender haciendo en aras de la
transformación sociocultural desde la autotransformación y preparación para las
intervenciones comunitarias, donde es imprescindible el trabajo grupal, el desempeño
de diversos roles, la comunicación, la superación permanente, la creatividad y su
participación protagónica.
56
A partir del cruce de la información obtenida por las distintas técnicas aplicadas, se
pudo comprobar que:
- La falta de concepción sistémica de las actividades recreativas que se generan desde
la carrera y la acepción estrecha de tiempo libre y recreación de los estudiantes, limitan
el desarrollo integral de los mismos.
- Es insuficiente el conocimiento y dominio de los modos de actuación profesional por
parte de los estudiantes.
- En los estudiantes hay formadas determinadas expectativas e intereses culturales y
cognitivos, que no se materializan a nivel conductual y que deben ser canalizadas
adecuadamente en aras de trabajar sus modos de actuación profesional.
- La carrera debe despertar la motivación de los estudiantes por formas variadas de
usos del tiempo libre, principalmente asociadas a la recreación cultural, estimulando su
participación protagónica y espíritu creativo.
- En la carrera de Estudios Socioculturales constituye una necesidad el diseño e
implementación de una estrategia sociocultural que contribuya a ocupar el tiempo libre
de sus estudiantes, en actividades recreativas culturales que favorezcan sus modos de
actuación profesional.
2.3 Estrategia sociocultural para ocupar el tiempo libre de los estudiantes de
Estudios Socioculturales en actividades recreativas culturales que favorezcan
sus modos de actuación profesional. Fundamentación y presentación.
Fundamentación de la estrategia sociocultural.
El término estrategia, en su raíz etimológica, designa originalmente el nombre del
puesto del titular del ejército, el lugar de mayor jerarquía. Con el paso del tiempo, el
alcance del concepto se extendió hasta incorporar a su significado atributos de tipo
psicológico y conocimientos y habilidades que se supone deben formar parte de la
personalidad del jefe de un ejército: visión general, carácter, destreza y pericia en el
manejo o conducción de los hombres.
Hoy este concepto ha sido incorporado al lenguaje de las administraciones, de la
gerencia empresarial, de la política, de la investigación y de la docencia, y en general,
de aquellas actividades humanas que requieran de una especial atención y
57
combinación de factores a la hora de determinar fines y de organizar medios para
alcanzarlos (Ossorio, 2003).
De forma general, puede afirmarse que se trata de un término que es objeto de muchas
interpretaciones, en dependencia del contexto donde se utilice, lo que indica que no
existe una definición universalmente aceptada al respecto. Entre esas definiciones de
estrategia se encuentran las siguientes:
- “Es el proceso a través del cual una organización formula objetivos, y está dirigida a la
obtención de los mismos”. Es el medio, la vía, el cómo para la obtención de los
objetivos de la organización (Halten, 1987, 15).
- “Es el ordenamiento de las acciones en el curso de la resolución de un problema en el
cual cada paso es necesario para el siguiente. Estas secuencias de acciones están
fuertemente orientadas hacia el fin a alcanzar. La persistencia de un procedimiento o su
cambio está también relacionado con el éxito logrado en la consecución de un fin. Que
exista un encadenamiento de acciones orientadas hacia un fin no implica un único
curso de los procedimientos, sino que las repeticiones, marchas y contramarchas
atestigüen las múltiples decisiones que el sujeto adopta en el intento de resolver el
problema. Frente al mismo objetivo es posible diferentes estrategias” (Casávola H… et
al, 1999, 27).
- (...) la estrategia como aporte de la investigación puede ubicarse entre los resultados
de significación práctica, ya que la misma tiene como propósito esencial la proyección
del proceso de transformación del objeto de estudio desde un estado real, hasta un
estado deseado, que condiciona todo el sistema de actividades y recursos a emplear
para alcanzar los objetivos del máximo nivel. Requiere tener claridad en el estado
deseado que se quiere lograr y convertirlo en metas, logros, objetivos a largo, mediano
y corto plazo y después planificar y dirigir las actividades para lograrlo. De esta forma,
vence dificultades con una optimización de tiempo y recursos. Implica una constante
toma de decisiones, de elaboración y reelaboración de las acciones de los sujetos
implicados en un contexto determinado. Al final se obtiene un sistema de
conocimientos, que operan como un instrumento, que permite a los sujetos interesados
determinada forma de actuar sobre el mundo, de transformar los objetos y situaciones
que estudia (Barrera, 2004).
58
- (…) la estrategia implica secuencias integradas de acciones y procedimientos
seleccionados y organizados, que atendiendo a todos los componentes del proceso,
persiguen alcanzar determinados fines educativos (Addine…et al, 2009).
Es un conjunto de acciones ordenadas y dirigidas a lograr objetivos particulares para
proyectar un cambio cualitativo en el sistema (Mintzberg, 2010).
En términos pedagógicos, existen coincidencias en señalar las estrategias ligadas a
términos como dirección, enfoque, lógica, sistema de acciones. Las estrategias aluden
al conocimiento de cuándo, cómo, por qué y para qué es preferible utilizar uno u otro
contenido (concepto, procedimiento y actitud) para aprender algo o resolver un
problema (Pagés, 2012).
Independiente de las diferentes acepciones de estrategia, en ellas están presentes el
fundamento teórico, el objetivo a alcanzar, las acciones que facilitan el cambio deseado
y la evaluación.
Asimismo, se identifican diversas clasificaciones de estrategias. Fundamentalmente, en
los estudios asociados al campo de la educación, se aprecian a modo de resultados
científicos, estrategias didácticas, de enseñanza-aprendizaje y metodológicas. En
investigaciones sociales y culturales también aparecen otras clasificaciones como:
estrategia de educación, de intervención, de recreación, de promoción, estrategia
sociocultural, entre otras.
Particularmente, en esta investigación, se asume la clasificación de estrategia
sociocultural. El término sociocultural se utiliza para, en forma intencionada, destacar el
carácter social y cultural de la misma. En este caso, lo sociocultural se define desde la
síntesis de expresión auténtica de una carrera universitaria, en su entorno, en vínculo
con el medio natural y sus dinámicas de relación, determinada por actividades
recreativas culturales que favorecen los modos de actuación profesional. Se trata de
una estrategia que toma como centro al ser humano (al estudiante), la cultura de su
profesión y la vinculación de estudiantes y profesores, con instituciones y organismos,
para a partir de la mutua cooperación, trascender las prácticas recreativas pasivas, al
activismo de los estudiantes.
A partir de lo anterior y de acuerdo a los objetivos de esta investigación, la estrategia
sociocultural se concibe por la autora como: un sistema de acciones a corto, mediano y
59
largo plazo, que integra de manera organizada y coherente un conjunto de actividades
recreativas culturales, que tiene como misión favorecer el conocimiento, desarrollo y
aprehensión de los modos de actuación profesional de los estudiantes de Estudios
Socioculturales, desde la dimensión extensionista.
Para diseñar la estrategia se partió de 4 factores condicionantes:
- La concepción limitada de tiempo libre y recreación que poseen los estudiantes de
Estudios Socioculturales.
- El encargo social de la carrera, que tiene la misión de formar a un profesional integral.
- Un análisis de los modos de actuación profesional de los Estudios Socioculturales.
- Un marco teórico conceptual que fundamenta desde las ciencias sociales
(principalmente desde la filosofía, psicología, sociología y pedagogía), una concepción
de tiempo libre y recreación, que permite diseñar acciones y actividades recreativas
culturales para favorecer los modos de actuación profesional de los estudiantes de
Estudios Socioculturales.
Desde una perspectiva filosófica, se tiene en cuenta que la recreación es un fenómeno
sociocultural, esencial de la actividad humana, que está influenciada por los
condicionamientos objetivos y subjetivos de su existencia. Se reconoce que para poder
realizar una determinada actividad, ella tiene primero que estar comprendida dentro del
marco general de posibilidades que ofrece la sociedad. A partir de esto, se considera
que mientras mayor sea la cantidad de actividades que la sociedad ofrezca al individuo,
mayor libertad este tendrá para elegir las actividades más afines a sus potencialidades
y más útiles a la sociedad. En esta investigación, el condicionamiento social, parte de la
carrera de Estudios Socioculturales, para orientar a sus estudiantes hacia el empleo del
tiempo libre en actividades recreativas culturales que favorezcan sus modos de
actuación profesional.
Como fundamentos psicológicos se reconoce la recreación como expresión de una
necesidad que se satisface, de acuerdo a los gustos, preferencias, intereses,
expectativas, motivaciones, los cuales, en tanto soportes, guían al estudiante a optar o
efectuar determinada actividad recreativa en su tiempo libre. Se reconoce, además, la
importancia del grupo para los estudiantes, lo que se convierte en un motivo esencial de
su comportamiento recreativo. El ser humano funciona empleando los recursos
60
personales que aprende a desarrollar en el transcurso de su experiencia y los recursos
objetivos que posee a su alcance, por tanto, desde la carrera de Estudios
Socioculturales, se considera pertinente asumir el tiempo libre como ámbito de
actuación profesional, mediante actividades recreativas culturales.
Desde la arista sociológica, se tiene en cuenta el aspecto socializador de la recreación.
Esta se asume como una actividad, que el estudiante realiza en los marcos de su
carrera, la cual tiene un sentido para su desarrollo profesional, a partir del nexo:
recreación-estudiante-profesor-modos de actuación profesional. El estudiante va
adquiriendo un mayor conocimiento sobre sus modos de actuación profesional, bajo la
influencia de las diferentes relaciones y actividades recreativas culturales que se van
desarrollando durante el tiempo libre.
Como fundamentos pedagógicos, se asume que la recreación en el contexto
universitario, implica aproximarse a otras formas de aceptar el verbo educar. La
consideración del desarrollo de la personalidad de las nuevas generaciones, justifica
aún más la dimensión educativa y orientadora que debe cumplir este proceso en la
universidad. La pedagogía que se promueve en la universidad tiene como principal
objetivo educar para el mañana en función del trabajo, es decir, educar para el tiempo
de obligaciones.
En esta investigación, se privilegia la educación para el tiempo de no obligatoriedad-el
llamado tiempo libre-, ya que es precisamente durante este tiempo que el ser humano
expresa en forma más auténtica sus legítimas potencialidades. Se trata de promover
una perspectiva de educación inmersa en lo recreativo, que tiene como condición: el
diagnóstico, la planificación flexible, la ejecución, evaluación, la sistematización, el
protagonismo de los participantes, la noción de proceso permanente, la colaboración y
el trabajo en equipo, lo cual crea el compromiso con la actividad y sus resultados. Es
decir, se cambia el modelo recreativo de hacer para los estudiantes, por el de hacer con
los estudiantes.
Las características esenciales que definen esta estrategia sociocultural son:
- Posee una intencionalidad educativa, de manera tal, que el acopio de conocimientos y
vivencias recreativas de los estudiantes, sirva a los propósitos profesionales de los
Estudios Socioculturales.
61
- Parte de un diagnóstico para la identificación de los gustos, preferencias y
expectativas recreativas de los estudiantes.
- Aplica el principio de la voluntariedad, sin obligar, ni imponer.
- Posee un carácter eminentemente endógeno.
- Considera el reconocimiento del protagonismo que corresponde a quienes resultan
beneficiarios (los estudiantes), cuyos gustos, preferencias y expectativas recreativas se
ponen en función de favorecer sus modos de actuación profesional, a partir de la
movilización de sus propios saberes, habilidades artísticas, comunicativas, etc., como
vías para lograr la sustentabilidad.
- Favorece una real participación, que se expresa en la presencia motivada y activa de
los estudiantes, desde el reconocimiento de la diversidad de roles y/o funciones que lo
diagnosticado delimite a lo largo del diseño, ejecución y evaluación de las actividades,
con especial atención en la toma de decisiones colectivas como circunstancia que
define la legitimidad y contenidos a abordar. Se concibe la participación de los
profesores, siguiendo el criterio de armonizar los objetivos de la carrera, con los gustos
de los estudiantes y por la orientación y asesoría que estos les pueden brindar a los
mismos.
- Utiliza los saberes, las habilidades artísticas, comunicativas, etc., de los estudiantes,
como recurso metodológico para el logro de los objetivos orientados a favorecer sus
modos de actuación profesional, sin desconocer o descuidar la posibilidad de utilizar el
talento, experiencia y potencialidades de especialistas, artistas profesionales, grupos
invitados, que en su interacción, pueden enriquecer o formar parte de la propuesta.
- Promueve la perspectiva educativa de la recreación, trascendiendo la diversión, para
propiciar la reflexión, la retroalimentación, el desarrollo de habilidades artísticas y
profesionales, la expresión de capacidades y posibilita el fortalecimiento en las
relaciones sociales entre los estudiantes y los profesores.
Presentación de la estrategia sociocultural.
La estrategia propuesta es sociocultural porque, como se ha explicado, toma en cuenta
la cultura de una profesión y la vinculación de estudiantes, profesores, instituciones y
organismos para trascender como práctica creadora de nuevos y múltiples sentidos en
torno a los modos de actuación profesional, a partir de la mutua cooperación y el
62
activismo de los estudiantes. De forma intencionada y flexible, destaca el carácter social
y cultural de la misma a través de acciones y un conjunto de actividades recreativas
culturales, cuyo fin es ocupar el tiempo libre de los estudiantes de Estudios
Socioculturales y favorecer sus modos de actuación profesional, específicamente
dirigida a la gestión, animación y promoción (Ver figura 1).
Fundamentos
Fundamentos filosóficos,
filosóficos, psicológicos,
psicológicos, sociológicos
sociológicos yy pedagógicos
pedagógicos
MISIÓN
MISIÓN
OBJETIVO
OBJETIVO
REFERENTES
REFERENTES
Tiempo
Tiempo Libre
Libre Recreación
Recreación Modos
Modos de
de Actuación
Actuación Profesional
Profesional
Sistema
Sistema de
de Acciones
Acciones
Etapa
Etapa Preparatoria
Preparatoria Etapa
Etapa Desarrollo
Desarrollo Etapa
Etapa Evaluación
Evaluación
Conjunto
Conjunto de
de Actividades
Actividades Recreativas
Recreativas Culturales
Culturales
63
Los participantes son todos los estudiantes y profesores vinculados con la carrera de
Estudios Socioculturales de la Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos”.
La estrategia sociocultural transita por tres etapas, cada una con sus objetivos
específicos. Para su elaboración se asumen los elementos que según Barreras (2004),
se deben tener en cuenta en su conformación, como se observa en la figura 2 y en la
tabla 1.
Objetivo
Objetivo general
general de
de la
la estrategia
estrategia sociocultural:
sociocultural:
Contribuir
Contribuir al
al empleo
empleo del
del tiempo
tiempo libre
libre de
de los
los estudiantes
estudiantes de
de la
la carrera
carrera de
de Licenciatura
Licenciatura en
en
Estudios
Estudios Socioculturales
Socioculturales dede lala Universidad
Universidad dede Matanzas
Matanzas “Camilo
“Camilo Cienfuegos”,
Cienfuegos”,
mediante
mediante actividades
actividades recreativas
recreativas culturales
culturales que
que favorezcan
favorezcan sus
sus modos
modos dede actuación
actuación
profesional, fundamentalmente la gestión, animación y promoción sociocultural.
profesional, fundamentalmente la gestión, animación y promoción sociocultural.
Primera
Primera etapa
etapa Segunda
Segunda etapa
etapa Tercera
Tercera etapa
etapa
Preparatoria
Preparatoria Desarrollo
Desarrollo Evaluación
Evaluación
Coordinar
Coordinar laslas influencias
influencias Incorporar
Incorporar el el conjunto
conjunto de de Evaluar
Evaluar la la estrategia
estrategia como como
educativas en
educativas en la
la preparación
preparación actividades
actividades recreativas
recreativas recurso
recurso de organización del
de organización del
del colectivo
del colectivo de
de la la carrera
carrera culturales
culturales de
de lala estrategia
estrategia alal proceso
proceso formativo
formativo parapara contribuir
contribuir
para
para la identificación del
la identificación del proceso formativo
proceso formativo de de loslos al empleo
al empleo del
del tiempo
tiempo libre
libre de
de los
los
estado
estado actual
actual del
del tema
tema enen estudiantes de
estudiantes de primer
primer aa cuarto
cuarto estudiantes
estudiantes de
de Estudios
Estudios
los estudiantes
los estudiantes de de primer
primer aa año de la carrera.
año de la carrera. Socioculturales
Socioculturales en en actividades
actividades
cuarto año.
cuarto año. recreativas
recreativas culturales
culturales que
que
favorezcan
favorezcan sus
sus modos
modos de
de
actuación
actuación profesional
profesional yy
perfeccionar la estrategia.
perfeccionar la estrategia.
Figura 2. Objetivo general y específicos por etapas de la estrategia sociocultural.
64
Etapas Objetivos Acciones Participantes Plazos
65
Actividades y caracterización.
Para diseñar el conjunto de actividades que se proponen, se tuvo en cuenta un equipo
de trabajo que se constituyó atendiendo a la estructura que elaboró la autora de la
investigación y que aparece en la figura 3.
Coordinador general
Áreas implicadas en el
Carrera Coordinador operativo proceso
Participantes Asesoría
Equipo de Promoción
La estrategia se conformó con diez actividades a realizar durante todo el año, con
sistematicidad mensual, preferentemente el Día de la Carrera. En su diseño inciden
diferentes disciplinas de la carrera, así como diversos factores entre los que se
encuentran: áreas de la universidad, organismos, organizaciones y entidades. Estas
pueden variar dada la flexibilidad del diseño y la intencionalidad de la misma. Para
todas fue diseñada una ficha de planeación, que propició la organización y
materialización de las mismas. La ficha fue elaborada a iniciativa de la autora de la
investigación y compartido el criterio con profesores y estudiantes de la carrera (ver
Anexo 10).
Actividad No. 1
Eje temático de la Día de la Ciencia.
actividad
Objetivo Reconocer a estudiantes y profesores de la carrera que se han destacado por su labor investigativa.
Breve caracterización Tres estudiantes organizan, con la colaboración de los profesores, el desarrollo de un panel sobre los
de la actividad científicos matanceros: Francisco Jimeno y Fuentes, Álvaro Valdés Cóndon y Don Carlos de la Torre
y Huerta. Un estudiante se desempeña como moderador del panel, para introducirlo, presentar a los
ponentes y guiar el intercambio con el resto de los participantes. El especialista del CITMA concluye
el panel realizando una valoración general del Día de la Ciencia. Se realiza un reconocimiento a
estudiantes y profesores que se han destacado por su labor investigativa.
Fecha y lugar Enero de 2014
Sala XX Aniversario del Centro de Información.
Área de la Universidad y Centro de Información.
Disciplinas de la carrera Promoción Sociocultural y Cultura Cubana.
involucradas
66
Participantes Estudiantes, profesores de la carrera y especialistas del CITMA
Responsables Estudiante de la carrera, responsable de Ciencia y Técnica por la FEU y profesor que atiende esta
área en la carrera
Forma de evaluación Aplicación de PNI a estudiantes, profesores y directivos.
Actividad No. 2
Actividad No. 3
Actividad No. 4
67
Áreas de la Universidad Casa de la Cultura, el Centro de Información, el Cine Club y el Departamento de Español.
y Disciplinas de la Estudio de la Lengua Española, Promoción Sociocultural, Cultura Cubana, Teoría y Metodología
carrera involucradas Social y Computación.
Participantes Estudiantes, profesores de la carrera y miembros de la UNEAC provincial.
Responsables Estudiante de la carrera, responsable de Cultura por la FEU y profesores de las asignaturas
Gramática Española y Redacción.
Forma de evaluación Aplicación de entrevistas grupales con los estudiantes y PNI a profesores y directivos.
Actividad No. 5
Actividad No. 6
Disciplinas de la carrera Cultura Cubana, Promoción Sociocultural, Teoría y Metodología Social, Historia y Pensamiento
involucradas Cultural, Preparación para la Defensa.
Participantes Estudiantes, profesores de la carrera e investigadores.
Responsables Estudiante de la carrera, que atiende Ciencia y Técnica por la FEU y profesor de la asignatura
Patrimonio Cultural.
Forma de evaluación Aplicación de PNI a estudiantes, profesores y directivos.
Actividad No. 7
Eje temático de la Exposición por los 321 aniversarios de la Fundación de la Ciudad de Matanzas.
actividad
Objetivo Potenciar el desarrollo creativo de los estudiantes a partir del montaje y presentación de una
exposición por los 321 aniversarios de la Fundación de la Ciudad de Matanzas.
Breve caracterización Los estudiantes organizan el montaje de una exposición de fotografía, pintura, artesanías y libros,
de la actividad alusivos a la cultura cubana y matancera. Las palabras de apertura las realiza el estudiante que más
piezas exponga. Se realizan intercambios con los donantes de las obras expuestas: estudiantes,
profesores o artistas matanceros invitados, una vez develada la exposición, bajo la conducción
general de la estudiante Milene Medina.
Fecha y lugar Octubre de 2014.
Pasillo central de la UMCC.
Áreas de la Universidad Centro de Información y Casa de la Cultura.
y Disciplinas de la Promoción Sociocultural, Cultura Cubana e Historia y Pensamiento Cultural.
carrera involucradas
68
Participantes Estudiantes, profesores de la carrera y artistas matanceros.
Responsables Jefe de brigada de 1er año y profesores de las asignaturas de Historia de la Literatura y el Arte,
Literatura Cubana y Arte Cubano.
Forma de evaluación Aplicación de PNI a estudiantes, profesores y directivos.
Actividad No. 8
Actividad No. 9
Actividad No. 10
Eje temático de la Día del Educador
actividad
Objetivo Homenajear a los profesores y alumnos ayudantes de la carrera.
Breve caracterización Un grupo de estudiantes prepara un buzón informativo de manera creativa, que contenga fichas
de la actividad referidas a los profesores y alumnos ayudantes de la carrera para dar a conocer aquellos de más
experiencia, los más noveles, sus publicaciones, premios, proyectos de investigación, asignaturas que
imparten. De manera voluntaria, algunos estudiantes extraen la ficha del buzón, luego de leer su
contenido, deben imitar a la persona de la cual se habla para que el resto de los participantes
identifique al profesor o alumno ayudante al que se alude. Posteriormente, se dan a conocer los datos
que se ofrecen en la ficha y se les realiza un reconocimiento, a través de la presentación de un power
point, acompañado de música, con las imágenes de diferentes momentos que ilustren acciones
realizadas por los mismos en la carrera.
Fecha y lugar Diciembre de 2014
Parque de la Juventud de la UMCC.
69
Disciplinas de la carrera Promoción Sociocultural y Computación.
involucradas
Participantes Estudiantes y profesores de la carrera
Responsables Jefa de brigada de 5to año y profesor responsable de la estrategia pedagógica
Forma de evaluación Aplicación de PNI a estudiantes, profesores y directivos.
70
Para muchos las actividades significaron espacios de la carrera para compartir
estudiantes y profesores, como una gran familia. Para otros, representaron
demostraciones de lo que puede hacer el profesional de los Estudios Socioculturales, y
teniendo como protagonistas a los estudiantes. Todo ello apunta hacia la vivencia de
una experiencia recreativa gratificante.
Los entrevistados consideran que el hecho de implicar al estudiante en el proceso
recreativo es el camino adecuado para ir incentivando en estos, paulatinamente, la
necesidad de ampliar su espectro recreativo y extenderlo a la gestión y/o realización de
actividades que además de provocar placer, tributen a su desarrollo personal y,
específicamente, profesional.
Todos declararon el interés de participar en actividades recreativas similares, a partir de
reconocer su importancia para el ejercicio de sus modos de actuación profesional.
No obstante, al predominio de opiniones positivas en relación a las actividades, se
evidenciaron algunas inconformidades con la asistencia de los estudiantes en algunas
de ellas, a partir de lo cual emitieron como sugerencia fortalecer la divulgación de las
actividades así como la acción motivacional, para crearles a los estudiantes la
expectativa, el interés y el compromiso de participar, aspecto que fue tenido en cuenta
en el diseño de las actividades.
A partir de la aplicación de la técnica PNI, como otra de las formas de evaluación de las
actividades de la estrategia y su contribución a los modos de actuación profesional, se
obtuvieron los resultados siguientes:
Desde el punto de vista de los estudiantes
Positivo:
- Me permiten ocupar mi tiempo libre en actividades recreativas de interés.
- Amplían mi espectro recreativo- cultural.
- Me relaciono con estudiantes de otros años de la carrera y con los profesores.
- Fortalecen el trabajo en equipo.
- Alcanzo una mayor visión y comprensión de los modos de actuación profesional.
- Aprendo mientras me divierto.
- Me permiten participar, más que asistir.
Negativo:
71
-El tiempo para planificar y desarrollar algunas actividades es poco.
Interesante:
- El hecho de tener en cuenta nuestros gustos en el diseño de las actividades
recreativas culturales.
- El aprender haciendo, el desempeño de diversos roles, el desarrollo de la creatividad.
- El interés que despiertan entre los estudiantes.
- Contribuyen a la transformación de los estudiantes, a eliminar la apatía y la
desmotivación: fenómenos que están presentes en la carrera.
Según los profesores y directivos
Positivo:
- Propician adecuadamente la participación protagónica de los estudiantes.
- Elevan el entusiasmo y motivación de los estudiantes.
- Integran diversas manifestaciones del arte y la cultura.
-Demuestran el desarrollo de habilidades de la profesión desde la dimensión
extensionista, la cual en muchas ocasiones es subestimada.
- Tienen como escenario de las actividades recreativas culturales de los estudiantes,
espacios dentro de la universidad y fuera de ella.
Negativo:
-No todos los estudiantes y profesores se integran por igual en la preparación y
materialización de las actividades recreativas culturales.
Interesante:
- Las actividades responden a los requerimientos actuales de la extensión universitaria,
de impactar en la formación de los estudiantes.
- La gestión de un proceso auténtico y real de recreación, desde una carrera
universitaria, en función de los modos de actuación profesional.
- La promoción de la concepción de cultura en su más amplia acepción, vertebrando las
disciplinas de la carrera, diversas áreas de la universidad, así como organismos,
organizaciones y entidades.
- La generación de espacios de sociabilidad diferentes donde los estudiantes y
profesores interactúan, generan y consumen bienes culturales variados: se disfruta de
la música, se promueve un libro, se declama una poesía, se reflexiona a partir de una
72
representación teatral, se comparte información sobre personalidades destacadas de la
localidad, etc.
A partir de estas valoraciones se considera que la estrategia sociocultural diseñada es
factible y contribuye al objetivo general que se propuso.
Conclusiones del capítulo.
El análisis de los documentos reveló la importancia de ejercer influencia sobre los
modos de actuación profesional de la carrera, desde una dimensión extensionista, a
través de actividades recreativas culturales.
Los resultados del diagnóstico sobre el estado actual del desarrollo de actividades
recreativas en el tiempo libre de los estudiantes de la carrera de Estudios
Socioculturales, arrojaron que las actividades que más realizan son: escuchar música
(recreativa), leer (cultural), realizar ejercicios físicos (deportiva) y estudiar idiomas
(cognitiva). Al precisar los gustos, preferencias y expectativas de los estudiantes, se
comprobó un mayor interés por las actividades propiamente recreativas y culturales,
que por las cognitivas y deportivas.
La determinación de estos aspectos, permitió trazar las acciones adecuadas para el
diseño y desarrollo de la estrategia sociocultural propuesta, donde confluyen disciplinas
de la carrera y áreas de la universidad, de manera articulada.
Las categorías e indicadores y las técnicas empleadas, permitieron el análisis
cualitativo de los resultados de la aplicación de algunas de las actividades de la
estrategia sociocultural, los que confirmaron su validez. El proceso recreativo al que se
vieron incorporados los estudiantes, los enfrentó a una experiencia diferente a lo vivido
en el tiempo libre, como recreación favorecedora de sus modos de actuación
profesional.
CONCLUSIONES
73
Los referentes teóricos del tiempo libre y la recreación, principalmente filosóficos,
psicológicos, sociológicos y pedagógicos, confirman que el uso y el contenido que el
sujeto les confiere, depende de los gustos, las preferencias, las expectativas, así como
de los condicionamientos sociales. Desde el punto de vista del estudiante de la carrera
de Estudios Socioculturales, la utilización del tiempo libre, se convierte en una
oportunidad para equilibrar los gustos con aquellas cuestiones necesarias para su
formación, mediante actividades recreativas culturales que favorezcan sus modos de
actuación profesional.
El diagnóstico realizado, sustentado en que para hacer una labor educativa desde el
tiempo libre y la recreación, hay que conocer al sujeto con el que se pretende
interactuar, demuestra que las actividades recreativas que generalmente realizan los
estudiantes de la carrera, van de la homogeneidad a la diversidad, figurando entre las
más representativas: escuchar música, ir a fiestas, ver televisión, conversar y salir con
amigos y/o familiares y leer.
Los gustos y preferencias de los estudiantes, no siempre se corresponden con las
actividades recreativas que realizan, ni con sus expectativas. Las actividades
recreativas de índole cultural, a pesar de ser una de las más preferidas, no son las que
más realizan los estudiantes, las cuales de acuerdo al perfil de la carrera, fueron
privilegiadas en la estrategia sociocultural diseñada.
La estructura de la estrategia incluyó diez actividades recreativas culturales, a partir de
la concepción amplia de cultura, que no se limita a lo artístico- literario. La valoración
positiva de las actividades evaluadas, con una incidencia multidisciplinaria y
plurifactorial, confirman su validez y efectividad para el trabajo con los modos de
actuación profesional. Esta estrategia demuestra que a partir de un diagnóstico y la
sensibilización y el protagonismo de los estudiantes en la concepción y desarrollo de un
conjunto de actividades recreativas culturales, se contribuye a ocupar su tiempo libre de
forma sana, culta y útil, así como a una mejor orientación sobre sus modos de
actuación y el desarrollo de habilidades profesionales básicas como la gestión, la
animación y la promoción.
RECOMENDACIONES
74
1. A la carrera de Estudios Socioculturales de la Universidad de Matanzas
“Camilo Cienfuegos”: hacer llegar los resultados de esta investigación a la
Dirección del Departamento de Extensión Universitaria, así como al secretariado
de la FEU y la UJC, para que puedan ser utilizados en estrategias de trabajo que
contribuyan a la gestión de la recreación universitaria y a la formación de una
cultura del tiempo libre. También se le sugiere actualizar sistemáticamente el
diagnóstico de los gustos, preferencias y expectativas recreativas, en la medida
en que se incorporan los nuevos ingresos.
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81
Objetivo: obtener información sobre el tema del tiempo libre y la recreación en la
universidad, en general, y en la carrera, en particular, además de delimitar los modos
fundamentales de actuación del profesional.
Aspectos a analizar:
Formas de empleo del tiempo libre.
Tipos de actividades recreativas: culturales, cognitivas, deportivas, propiamente
recreativas.
Actividades recreativas que se vinculan al perfil profesional.
Modos de actuación profesional.
Habilidades profesionales básicas.
Tratamiento a la gestión, animación y promoción sociocultural.
Consigna:
Estimado estudiante:
La carrera de Estudios Socioculturales, se encuentra realizando una investigación con el objetivo de
ocupar el tiempo libre de sus estudiantes en actividades recreativas sanas, cultas y útiles para el
desempeño profesional de los mismos. Atendiendo a lo anterior, se le solicita responder con detenimiento
las siguientes preguntas.
Gracias, por su colaboración.
2. ¿Qué actividades recreativas generalmente realizas en tu tiempo libre? Señale con una x las que
realices con más frecuencia.
Practicar deportes ____Ir a museos ____Hacer ejercicios físicos____ Salir con mis amistades__
Ver TV__ Escuchar música ___ Leer___ Pasear ____ Ir a discotecas____ Visitar centros históricos___
Ir a la playa ___ Ir a restaurantes ____ Ir a conciertos ____
3. Marque del 1 al 4 las actividades recreativas que más prefieres, donde 1 representa la más
preferida y 4, la menos preferida.
5. ¿Consideras suficiente para ocupar tu tiempo libre las actividades recreativas que se te ofertan
en la universidad?
Sí ___ b) No ____
83
Objetivo: conocer los criterios de los estudiantes en relación a las posibles actividades
recreativas a realizar, desde la carrera de Estudios Socioculturales, para favorecer sus
modos de actuación profesional.
Aspectos a tratar:
¿Conoces los modos de actuación profesional para los que la carrera de
Estudios Socioculturales prepara a sus estudiantes?
Concepción de tiempo libre y recreación que poseen los estudiantes.
¿Consideras importante que la carrera de Estudios Socioculturales les brinde
actividades recreativas para ocupar su tiempo libre? ¿Por qué?
Actividades recreativas que consideras puedan ser útiles para formarlos en los
distintos modos de actuación profesional.
Frecuencia con que les gustaría que se realizaran actividades recreativas desde
la carrera.
¿Cuál sería el horario más adecuado para realizar dichas actividades?
¿Con quiénes te gustaría realizar esas actividades recreativas? ¿Con los
estudiantes y profesores de tu año? ¿Con los estudiantes y profesores de otros
años de la carrera? ¿Con los estudiantes y profesores de otras carreras afines?
84
Objetivo: indagar sobre el nivel de satisfacción y las vivencias de los estudiantes
participantes en las actividades recreativas culturales evaluadas.
Aspectos a tratar:
Nivel de satisfacción con la actividad recreativa cultural.
Aspectos a tratar:
1. Problemáticas que existen relacionadas con el uso del tiempo libre de los
estudiantes de Estudios Socioculturales.
86
ANEXO 6. Gráficos 1 - 4: Actividades recreativas que generalmente realizan los
estudiantes encuestados en su tiempo libre.
Gráfico 1 Gráfico 2
Gráfico 3 Gráfico 4
87
ANEXO 7. Gráfico 5: Actividades recreativas de mayor preferencia para los
estudiantes encuestados.
88
ANEXO 8. Gráficos 6 - 9: Actividades recreativas que les gustaría realizar y no
realizan.
Gráfico 6 Gráfico 7
Gráfico 8 Gráfico 9
89
ANEXO 9. Gráfico 10: Opiniones de los estudiantes encuestados sobre las
actividades recreativas de la Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos”.
90
ANEXO 10. Ficha de planeación de la actividad recreativa cultural.
FICHA DE PLANEACIÓN DE LA ACTIVIDAD RECREATIVA CULTURAL
OBJETIVO DE LA ACTIVIDAD: Enfatizar en el uso adecuado del idioma español por parte de los jóvenes
CAMPO DE ACCIÓN DONDE INTERVIENE LA RECREACIÓN: El educativo, en los marcos de la carrera de Licenciatura de
Estudios Socioculturales, desde la dimensión extensionista.
PARTICIPANTES FUNCIONES
Momento 1: A partir de los resultados del diagnóstico realizado en la carrera para la identificación de los gustos e
intereses recreativos de los estudiantes y teniendo en cuenta la intencionalidad y responsabilidad de enriquecerlos, de
orientarlos hacia experiencias más positivas y satisfactorias, se identifica como eje temático de la actividad Los jóvenes y
el idioma. Luego se procede a realizar un intercambio con estudiantes de la carrera sobre la idea, para involucrarlos en
su diseño.
Momento 2: Se realiza una reunión de coordinación utilizando como técnica de trabajo una lluvia de ideas, que permite la
construcción colectiva de la propuesta de actividad. La coordinadora general realiza una cuidadosa orientación en aras
de otorgarle a la actividad las características de variada, amena, divertida y educativa. Se identifican los participantes y
sus funciones. Se les inculca asumir con responsabilidad y compromiso las funciones asignadas, ya que de su
desempeño depende el resultado.
Momento 3: Se realiza un proceso de búsqueda de información por parte de los estudiantes, para otorgarle un contenido
91
a la actividad, incluye la selección, redacción, diseño o elaboración de todo lo que va a ser utilizado en la actividad. Se
realiza un trabajo individual de asesoría a los estudiantes, de acuerdo a la función que van a desempeñar: sobre la
redacción del guión, sobre la dramatización, la conducción de un juego participativo, la sesión de entrevista, etc., en lo
cual se involucran áreas de la universidad como la Casa de la Cultura, el Centro de Información, el Cine Club y
Disciplinas de la carrera como Estudio de la Lengua Española, Promoción Sociocultural, Cultura Cubana, Teoría y
Metodología Social, Computación. Se realiza la promoción de la actividad.
Momento 4: Se realiza una integración de todas las funciones, a partir de un ensayo general de la actividad. Es el
momento para el control y la supervisión de los objetivos, para el ajuste, la perfección y prever posibles fallas.
Momento 5: Se ejecuta la actividad, de acuerdo a lo planificado, pero sin perder de vista la flexibilidad de la actividad,
ante imprevistos. Se inicia con unas palabras de bienvenida por parte de la presentadora de la actividad, la cual despierta
el interés del público al aportar información acerca de lo que se va a tratar, logrando una coherencia y armonía a la hora
de presentar a cada participante. Su desarrollo contempla diversas áreas de interés para los estudiantes de la carrera de
ESC, tales como: una dramatización, adaptación de la obra “Alfabeto”, del grupo de teatro Nos y Otros; la presentación
de un power point con curiosidades del idioma español; la presentación y el debate de un teleplay titulado “La
consecuencia”; una intervención sobre algunas de las instituciones en Cuba que se dedican al estudio de las
problemáticas de la juventud; una sesión de entrevista con los escritores cardenenses Anely Fundora y Julio Blanco y
presentación del libro “Veinte cartas de amor y una canción esperada”; un juego participativo que consiste en llenar un
crucigrama con términos relacionados al perfil de la carrera. Su cierre, contempla palabras de felicitación a los
participantes, así como de invitación para que otros estudiantes se sumen a la gestión de otras actividades que permitan
combinar sus gustos e intereses, diversión y conocimiento, con acciones asociadas a sus modos de actuación
profesional.
Momento 6: Post-actividad. Se evalúan sus resultados y beneficios alcanzados, con el fin de que ello permita repetir o
mejorar la experiencia vivida. Incluye la realización de entrevistas a los estudiantes, la aplicación de PNI a los profesores
y directivos, la recogida y organización de todo el material utilizado para archivarlo, así como la difusión de los resultados
en el periódico El Universitario. Se determina la frecuencia y realización de otra actividad.
RECURSOS Y MATERIALES PARA EL DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD: video bean, computadora, audio, micrófono, local.
FORMA DE EVALUACIÓN DE LA ACTIVIDAD: Entrevistas grupales a los estudiantes, aplicación de PNI a los profesores y
directivos.
OBSERVACIONES A TENER EN CUENTA: La actividad tiene que ser programada con los participantes: los estudiantes de
ESC. Debe tener como punto de partida sus gustos e intereses, pero nunca ser tomados como base exclusiva de la
actividad, ya que estos están limitados por sus experiencias, su cultura, sus costumbres, lo que hace que no se consiga
proyectar crecimiento personal ni hacer apertura a nuevos cambios. Se le debe presentar al estudiante nuevas áreas o
campos de acción, en aras de ampliar su espectro de preferencias recreativas, de orientarlos hacia un uso diversificado
del tiempo libre y el dominio de sus modos de actuación profesional. La actividad debe ser proyectada, de manera tal que
el estudiante desarrolle habilidades profesionales, que los puedan acompañar durante su vida laboral.
92