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Otitis

El resfrío común es una enfermedad viral que afecta el tracto respiratorio alto, con síntomas que suelen resolverse en 7-10 días y es más frecuente en niños pequeños. La otitis media aguda es una complicación común del resfrío, especialmente en lactantes, y se caracteriza por dolor de oído y fiebre. La prevención incluye el lavado de manos frecuente y evitar el humo de tabaco, mientras que el tratamiento se centra en el alivio de los síntomas, ya que no existen medicamentos que acorten la enfermedad.

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Otitis

El resfrío común es una enfermedad viral que afecta el tracto respiratorio alto, con síntomas que suelen resolverse en 7-10 días y es más frecuente en niños pequeños. La otitis media aguda es una complicación común del resfrío, especialmente en lactantes, y se caracteriza por dolor de oído y fiebre. La prevención incluye el lavado de manos frecuente y evitar el humo de tabaco, mientras que el tratamiento se centra en el alivio de los síntomas, ya que no existen medicamentos que acorten la enfermedad.

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El resfrío común,

o rinofaringitis aguda, es la enfermedad infectocontagiosa más frecuente en el niño y en el


adulto. Afecta el tracto respiratorio alto y se caracteriza principalmente por rinorrea,
obstrucción nasal, estornudos, odinofagia y fiebre. Los síntomas se resuelven
espontáneamente en 7-10 días en la mayoría de los casos. A pesar de presentarse a lo largo de
todo el año, tiende a tener una estacionalidad, presentándose principalmente en las épocas
frías en forma de brotes epidémicos de duración e intensidad variable. Es más frecuente en
niños pequeños, especialmente en lactantes y preescolares que comienzan a concurrir a sala
cuna o jardín infantil.

Su etiología es viral, encontrándose agentes bacterianos, cuando hay complicaciones. Los


agentes más importantes son el rinovirus (30-50%), con más de 99 serotipos distintos y el
coronavirus (15-10%). Cabe destacar que infecciones por otros virus como Virus respiratorio
sincicial, influenza, parainfluenza, adenovirus, etc. También pueden generar los mismos
síntomas. Los niños presentan en promedio 5 a 8 infecciones al año, con una incidencia
máxima en el menor de dos años. Esta frecuencia se mantiene relativamente alta a lo largo de
la vida, aunque con cuadros más leves, con un promedio de 2 a 4 resfríos al año en el adulto. El
período de incubación es corto (2-5 días), pudiendo ser incluso horas. La transmisión viral se
produce por contacto directo con las secreciones nasales o bucales de un enfermo a través de
la tos, estornudos o indirectamente a través de las manos contaminadas u otras superficies a
un huésped susceptible.

FISIOPATOLOGÍA

La puerta de entrada es con mayor frecuencia la nariz, pero también pueden ser a través del
conducto naso lagrimal luego de infectar la conjuntiva ocular. En la mucosa nasal, el virus se
adhiere a un receptor de membrana (ICAM-1) y penetra en la célula iniciando un fenómeno de
inflamación local, con edema, vasodilatación en la submucosa, infiltración de mononucleares y
posteriormente de polimorfonucleares. La liberación de citoquinas por los macrófagos es la
principal causa de los síntomas generalizados y la bradicinina de los síntomas locales. A los
pocos días el niño comienza a montar su respuesta inmune, produce anticuerpos específicos
contra el virus y la respuesta inmune celular a través de la fagocitosis destruye las células
infectadas, previniendo la replicación viral. Finalmente se produce descamación del epitelio
afectado.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

Dentro de las manifestaciones más constantes a lo largo de las distintas edades se encuentran
las locales como la rinorrea y la obstrucción nasal. En los lactantes el cuadro comienza
habitualmente con fiebre, irritabilidad, decaimiento, estornudos y ruidos nasales. Pronto
aparece rinorrea, inicialmente serosa, que se va transformando en mucosa al pasar los días
hasta adquirir aspecto mucopurulento y desaparecer dentro de la primera semana. Mientras
más pequeño el niño, más depende de su respiración nasal, por lo que esta obstrucción puede
incluso producir síntomas de dificultad respiratoria. Cuando se asocia fiebre, habitualmente se
presenta al inicio del cuadro extendiéndose no más allá de 72 horas. Puede ocurrir aumento
transitorio del número de deposiciones. La tos puede ser uno de los síntomas que más molesta
al paciente y a sus cuidadores, altera el sueño y altera las actividades en clases. Puede durar
más de 10 días en 35-40% y más de 25 días en el 10%. En el examen físico sólo se objetiva
congestión faríngea y presencia de coriza. En el lactante y niños más pequeños los síntomas
comienzan a disminuir hacia el quinto día, resolviéndose espontáneamente a los 10-14 días,
pero algunos síntomas pueden durar hasta 3-4 semanas. Los lactantes mayores y preescolares
habitualmente presentan menos f iebre y menor compromiso del estado general. A mayor
edad, el cuadro comienza con sensación de sequedad en faringe, seguido de estornudos y
coriza serosa e irritación nasal, la fiebre es baja y puede hacer cefalea. Otros síntomas de
resfrío común pueden ser cefalea, ronquera, irritabilidad, disminución del apetito, dificultad
para dormir.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

En la etapa inicial de cualquier enfermedad respiratoria y otras enfermedades como


sarampión, fiebre tifoidea hay síntomas respiratorios altos por lo que es esencial supervisar la
evolución del cuadro. En las rinitis alérgicas o vasomotoras más propia del niño preescolar o
escolar no existe la fiebre ni el compromiso del estado general habitualmente y los síntomas
perduran mucho tiempo.

TRATAMIENTO

El tratamiento es principalmente dirigido hacia el alivio de los síntomas ya que el cuadro


mejora espontáneamente. No existen medicamentos que muestren evidencia concluyente en
acortar el período de enfermedad sin producir daño. La terapia recomendada por expertos
considera analgésicos, antipiréticos, reposo y aseo nasal, líquidos y miel para la tos. El aseo
nasal ayuda a aliviar los síntomas de obstrucción nasal y en el lactante muy pequeño evita la
dificultad respiratoria. Se realiza a través de lavados nasales frecuentes con suero fisiológico. El
uso de antihistamínicos, descongestionantes, vasoconstrictores y antitusígeno es discutido. Los
antihistamínicos de primera generación pueden disminuir los síntomas de estornudos y
rinorrea, pero su efecto parece ser poco importante y, pueden producir sedación y arritmias.
Los AINES son en algún grado efectivos para aliviar la incomodidad causada por un resfriado,
pero no hay evidencia clara de su efecto en los síntomas respiratorios. Es necesario evaluar
costo- beneficio al usar AINE para resfríos. Los descongestionantes orales y nasales
(pseudoefedrina, norefedrina, oximetazolina) disminuyen los síntomas congestivos por un
corto período de tiempo (3-10 horas). En adultos una revisión sistemática de baja calidad
demostró alivio en el síntoma congestión nasal con descongestionantes orales y tópicos,
ningún estudio ha comparado en forma directa descongestionantes orales con los nasales. En
otros estudios en adultos, se ha visto que la pseudoefedrina sería más efectiva en reducir la
congestión nasal que la fenilefrina, Los antitusígenos tienen un efecto mínimo. Por otro lado,
estos medicamentos tan frecuentemente usados para estos f ines, tienen potencialmente
muchos efectos colaterales (hipertensión, temblores, agitación, arritmias, apneas,
hipoventilación). La FDA ha sugerido evitar su uso en menores de 2 años e idealmente hacerlo
extensivo hasta los 4 años dada su escasa eficacia y demasiados efectos potencialmente
dañinos. La vitamina C no reduce los síntomas severos de resfrío comparado con placebo El
uso de hierbas medicinales tampoco ha demostrado evidencias claras para acortar el tiempo
de evolución de un resfrío común. Habría una leve mejoría (estudios de adultos) de los
síntomas de resfrío si se usa en forma precoz Equinacea purpurea una hierba usada con
frecuencia para estos fines en Europa y Estados Unidos, en niños hay más riesgos de alergias
cutáneas. El bromuro de ipatropio en los mayores de 6 años, podría ser usado como spray
nasal al 0,06% 2 inhalaciones en cada narina 3 veces al día por 4 días, produce sensación de
sequedad de mucosas, disminuye la sensación de descarga, pero no la congestión nasal. Los
antibióticos no reducen los síntomas y pueden producir efectos adversos y resistencia
antibiótica. La hidratación oral y líquidos calientes son muy importantes para aumentar el flujo
nasal, posiblemente al inhalarse el vapor del líquido caliente, eliminándose más fácilmente y
suavizan la mucosa respiratoria. La miel en el mayor de 1 año es un método útil para tratar la
tos (2,5 a 5 ml) diluida o pura sobretodo nocturna. Un RCT de 300 niños demostró que una
dosis nocturna de miel disminuía la frecuencia e intensidad de la tos y las molestias que
produce comparado con placebo. La OMS y la AAP la sugieren para el tratamiento de la tos en
los resfríos en el mayor de 1 año. BRONCOPULMONAR I Resfrío común La codeína y el
dextrometorfano no están recomendados como antitusígenos en menores de 12 años ya que
no hay estudios de eficacia y seguridad (recomendación FDA y AAP)

COMPLICACIONES

Otitis media aguda: La más frecuente de las complicaciones. La trompa de Eustaquio más
corta y más ancha en el lactante facilita la contaminación del oído medio, aspirando virus y
bacterias que se encuentran en la orofaringe. Sobretodo frecuente en el lactante.
Aproximadamente 5-19 % de todos los resfríos a esa edad pueden complicarse con una otitis
media aguda supurativa. Los síntomas más característicos son aparición de otalgia, otorrea,
irritabilidad y reinicio de la fiebre.

Sinusitis: En el escolar es la complicación más frecuente. Cuando los síntomas nasales persisten
sobre 10 días o empeora la descarga nasal o tos o aparece fiebre o hay síntomas severos como
fiebre alta, cefalea, descarga nasal purulenta.

Exacerbación de Asma: El 50% de las crisis de asma son secundarias a una infección viral en los
menores de 12 años.

PREVENCIÓN

La medida más importante para evitar la transmisión del resfrío común y la gran mayoría de
las infecciones respiratorias virales es un lavado de manos frecuente, evitar tocarse la boca,
ojos y nariz. El lavado con agentes sanitizantes basados en alcohol se asocian a menor
transmisión. Para evitar la contaminación a las manos se debe instruir toser en pañuelos de
papel o en el pliegue del codo. Algunas publicaciones recientes sugieren que los probióticos
pueden resultar en modulación inmune, pero la evaluación de los probióticos para la
prevención del resfriado común es preliminar
Qué es la otitis Es la inflamación del oído producida por infección de virus o bacterias. El dolor
de oídos es el síntoma principal. Existen dos tipos de otitis, la otitis media y la externa. La otitis
externa es la infección del conducto auditivo externo, que es el que comunica la oreja, llamada
también pabellón auricular, con el tímpano. La otitis media es la infección de la caja del oído,
que es la que está detrás del tímpano. La frecuencia, las causas, los síntomas y las
consecuencias son distintos en ambos tipos de otitis

Otitis media aguda (OMA). Está condicionada por una obstrucción mecánica o funcional de
la trompa de Eustaquio. Es frecuente entre los 6 y 36 meses de edad favorecida por las
características de la trompa de Eustaquio a esta edad, que es ancha, corta y con escasa
angulación. Etiología. El 70 % tiene origen bacteriano y 20 % son otitis asépticas relacionadas
con una causa viral. Aunque las causas virales son frecuentes, desde el punto de vista práctico
se considerarán siempre bacterianas, debidas a: Estreptococos pneumoniae, Haemophillus
influenzae no tipificable y Moraxella catarralis.

Cómo se produce

En contra de lo que muchas personas creen, la infección no entra por el oído externo, sino por
la garganta. Por ello, el uso de gorros calienta las orejas, pero no previene las otitis. Es una de
las enfermedades más frecuentes en los niños pequeños, aparece sobre todo en los meses
fríos del año, muchas veces de manera reiterada, porque las infecciones respiratorias y los
catarros se repiten en el invierno, especialmente en los niños que asisten a guardería. El moco
de los catarros y los microbios que los producen penetran hasta el oído medio a través del
conducto de aireación, que se comunica con la parte posterior de la nariz. La caja del tímpano
se llena de moco y de pus, y se obstruye. La otitis puede afectar a un oído o a los dos.

La otitis media se clasifica de acuerdo con los siguientes aspectos: • Otitis media aguda
esporádica. El evento ocurre más de tres meses después del episodio previo. • Otitis media
aguda recurrente. Un mínimo de tres episodios en seis meses o cuatro en un año. • Otitis
media supurativa crónica. Es la infl amación crónica del oído medio y la mastoides, con pérdida
de integridad de la membrana timpánica y otorrea.

Cuadro clínico.

El dolor es el síntoma principal. Como los niños pequeños no saben decir «Me duele», lloran
intensamente y en ocasiones se tocan el oído enfermo. El dolor suele aparecer y ser más
intenso durante la noche, aumenta al tragar o masticar, por lo que los niños dejan de comer.
Los niños pequeños tienen fiebre, pero los mayores de cuatro o cinco años pueden tener otitis
media sin fiebre, sólo con dolor. Los niños mayores manifiestan tener ruidos o zumbidos.
Casi siempre la OMA está prece dida por una IRA alta o complicación de la escarlatina o el
sarampión. Se caracteriza por:

Fiebre elevada. − Otalgia: en el lactante se identifica por llanto e irritabi lidad, el niño se frota
el pabellón de la oreja o tira de este. − Otorrea. − Náuseas y vómitos. − Rinorrea. −
Adenopatías regionales, que pueden acompañar esta afección. En la otoscopia se aprecia el
tímpano congestionado, rojo y con pérdida de los puntos de referencias normales, después
aparece edema y abombamiento.

. Se presentan tres fases evolutivas de la enfermedad. La de hiperemia, dada por oclusión de la


tuba, cursa con fiebre y otalgia. Le sigue la fase exudativa, que consiste en salida de suero,
fibrina, eri trocitos y polimorfonucleares de los capilares con ocupación del oído medio, con
sensación de pre sión. Por último, la fase supurativa está dada por perforación espontánea y
drenaje de la cavidad del oído medio, mejoría del dolor y la fiebre. Puede haber hipoacusia.

¿Puede prevenirse la otitis media? Sí, puede prevenirse: — Evitando los catarros y las
infecciones respiratorias. Los niños que asisten a guarderías, especialmente las masificadas —
con más de diez o veinte alumnos por clase — tienen más riesgo de padecer otitis media. —
Respirar aire sin contaminantes también puede prevenir esta enfermedad. Los niños que
respiran humo de tabaco están más expuestos a padecer otitis media. Evita que tu hijo sea un
fumador pasivo. — La lactancia materna es una garantía contra todas las infecciones, también
la infección de oídos. — Incorpora a tu hijo para darle el biberón. Tumbado puedes facilitar
que la leche entre por el conducto de aireación.

Tratamiento

Otitis externa. Puede ser circunscrita o difusa. Se presenta después de traumatismos del
conducto audi tivo externo, rascado o nadar en aguas contamina das. Se puede observar en
cualquier edad.

Cuadro clínico. Se caracteriza por dolor con enro jecimiento y tumefacción del conducto
auditivo externo y a veces del pabellón auricular. La presión sobre el tra go, de la concha hacia
arriba y del pabellón es dolorosa. El prurito es intenso. Puede encontrarse adenopatías
preauriculares y retroauriculares. La fiebre es alta si existe celulitis difusa. La otoscopia es
difícil y dolorosa, se observa un con ducto auditivo externo tumefacto, pero el tímpano es
normal.

Diagnóstico diferencial. Se debe descartar una otitis media mediante el análisis riguroso de las
carac terísticas diferenciales entre ambos tipos de otitis (Tabla 10.2).

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