Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas
Tema:
Segunda facilitación
Los regímenes matrimoniales
Asignatura
Derecho de los Regímenes matrimoniales.
Facilitadora
Ángela María Balbuena.
Carrera
Licenciatura en Derecho
Sustentantes
Germán Bolívar Báez Paulino 202300151
Decano
Marino González
Santo Domingo Distrito Nacional
Rep. Dom.
Resumen: Los regímenes matrimoniales en el ordenamiento jurídico
dominicano. 2.ª edición
Este libro explora en profundidad los regímenes matrimoniales en el ordenamiento
jurídico dominicano, con un enfoque principal en el régimen de comunidad de bienes,
sus variantes, administración, activos, pasivos y disolución. Se basa en el Código Civil
vigente y compara con el Proyecto de Código Civil Reformado (P.C.C.R.), destacando
evoluciones legislativas como las introducidas por leyes como la No. 189-01 y la No.
855 de 1978, que promueven la igualdad entre cónyuges. El análisis se divide en
secciones que abordan desde los bienes propios hasta las convenciones matrimoniales,
pasando por la gestión y las deudas, con énfasis en la protección familiar y los derechos
de terceros.
Bienes Propios: Clasificación y Características
Una parte central del libro se dedica a los bienes propios de cada cónyuge, que no
entran en la comunidad. Se analizan desde cuatro perspectivas: origen, regla de
accesorios, subrogación y prueba.
Por Origen: Incluye inmuebles poseídos antes del matrimonio o adquiridos por
prescripción adquisitiva iniciada previamente. Por ejemplo, si un inmueble se
adquiere por venta condicional y el pago final ocurre durante el matrimonio, se
reputa propio del adquirente, pero la comunidad tiene derecho a recompensa si
aportó fondos. Lo mismo aplica a readquisiciones o validaciones judiciales de
contratos previos. En casos de posesión conjunta (como en reformas agrarias), se
considera copropiedad, limitando disposiciones unilaterales.
Adquiridos a Título Gratuito: Tanto el Código Civil como el P.C.C.R.
excluyen de la comunidad bienes por sucesión, donación o legado, salvo
excepciones. En sucesiones ab intestado, se reputan propios bienes con vínculo
personal (joyas familiares), pero muebles entran en comunidad si no se excluyen
expresamente. En donaciones o legados, se mantienen propios si hay cláusula de
exclusión; de lo contrario, muebles ingresan en comunidad. Se destacan bienes
como indemnizaciones por daños personales, derechos de autor, salarios
diferidos y cuotas sociales, que por naturaleza o ley (ej. Ley de Sociedades) se
consideran propios.
Por Naturaleza: Ciertos muebles, como ropa personal, instrumentos
profesionales o bienes con vínculo sentimental (regalos de boda), se excluyen de
la comunidad. El P.C.C.R. amplía esto a créditos, pensiones y derechos
personales. Bienes como fondos de comercio o explotaciones profesionales se
reputan propios si no son accesorios de la comunidad.
Por Accesorios y Subrogación: Los accesorios de un bien propio (aluviones,
frutos naturales) siguen siendo propios. En subrogación, bienes reemplazados
(por venta, intercambio o indemnización) mantienen carácter propio si se declara
explícitamente. El libro enfatiza la necesidad de declaraciones formales en actos
notariales para preservar este estatus, evitando presunciones de comunidad.
Ejemplos incluyen reinversiones de fondos propios o suscripciones de acciones
con recursos propios.
Prueba de Bienes Propios: Existe presunción de comunidad para bienes
adquiridos durante el matrimonio (art. 1401 C.C.), juris tantum, invertible por
prueba en contrario (escritos, testigos). Se distingue por vínculo personal entre
bien y titular; confusión de masas complica la distinción, pero criterios prácticos
ayudan.
Pasivo de la Comunidad
El pasivo se compone de deudas comunes, personales y recompensas. Bienes propios y
comunes responden por deudas, con excepciones:
Deudas Personales: Solo comprometen bienes propios (ej. hipotecas previas),
pero comunidad responde si beneficia al hogar (alimentos, educación).
Acreedores personales embargan muebles comunes si insuficientes propios.
Deudas Comunes: Incluyen gastos del hogar, obligaciones solidarias (préstamos
para familia). Comunidad responde por deudas contraídas por un cónyuge si
benefician a ambos; fraude permite anulación.
Recompensas: Comunidad debe recompensa por pagos de deudas personales o
mejoras en bienes propios. Ejemplos: deudas por delitos, gastos excesivos o
incumplimientos maritales.
Se analizan casos especiales como fianzas (solo bienes propios), donaciones y actos
gratuitos limitados.
Gestión de Bienes Comunes y Propios
La Ley 189-01 establece coadministración: ambos cónyuges gestionan conjuntamente
bienes comunes, requiriendo consenso para disposiciones (ventas, hipotecas). Actos
unilaterales son nulos si oponibles. Para bienes propios, cada uno administra libremente,
pero frutos ingresan en comunidad (P.C.C.R. limita esto). Se permite mandato entre
cónyuges para gestión, con rendición de cuentas. En casos de incapacidad o mala
gestión, juez puede despojar y nombrar administrador.
Evolución histórica: Antes, marido administraba solo; reformas igualan roles,
protegiendo mujer con bienes reservados.
Regímenes Convencionales
Los esposos pueden modificar la comunidad legal vía contrato matrimonial (art. 1497
C.C.), creando regímenes como:
Comunidad Reducida a Gananciales: Solo bienes adquiridos onerosamente
durante matrimonio (productos de trabajo, frutos propios, adquisiciones).
Excluye muebles previos o gratuitos. En P.C.C.R., incluye muebles y
gananciales.
Participación en Adquisiciones: Similar, pero propiedad individual; liquidación
calcula ganancias netas.
Comunidad Universal: Todos bienes entran, salvo exclusions expresas
(derechos personales).
Otras variantes: partes desiguales, mejoras, recobros. Convenciones deben ser públicas,
no retroactivas.
Siguiendo con el análisis de los bienes propios en el régimen de comunidad de bienes, el
libro profundiza en las adquisiciones a título gratuito durante el matrimonio,
excluyéndolas generalmente de la comunidad, con excepciones detalladas en el Código
Civil y el Proyecto de Código Civil Reformado (P.C.C.R.). Se enfatiza el vínculo
personalísimo entre el bien y el cónyuge beneficiario, que justifica su carácter propio.
[Link] Arreglos Familiares
Se aborda el caso específico regulado por el artículo 1406 del Código Civil, donde un
ascendiente cede un inmueble a su descendiente (uno de los cónyuges) para saldar una
deuda o con la carga de pagar deudas del donante a terceros. Este bien se considera
propio del beneficiario y no entra en la comunidad. Sin embargo, si los fondos para
cumplir la condición (pago de deudas o gravámenes) provienen de la masa común, la
comunidad tiene derecho a recompensa o indemnización. Si se usan recursos propios
del cónyuge, no procede tal compensación. Se resalta la necesidad de probar el origen
de los fondos para determinar si hay obligación de reembolso.
[Link] Bienes Propios por Naturaleza: Carácter Personal de Ciertos Bienes
Ciertos bienes muebles, independientemente de su adquisición durante el matrimonio,
se reputan propios debido al vínculo personalísimo con uno de los cónyuges. Aunque el
Código Civil no distingue explícitamente, la doctrina y práctica los excluyen de la
partición comunitaria, respetando la individualidad. Algunos, como joyas o piedras
preciosas, podrían particionarse por su valor de mercado, pero generalmente se
mantienen propios si reflejan intenciones de ahorro o inversión personal. El P.C.C.R.
formaliza esto, reconociendo bienes con carácter personal que no entran en división.
[Link] Bienes o Derechos Declarados Expresamente Propios por su Naturaleza
El P.C.C.R., en su artículo 1433, clasifica como propios por naturaleza dos categorías
principales de bienes muebles adquiridos durante el matrimonio:
Vestimenta y Ropas de Uso Personal: Incluye ropa, zapatos y ajuares
personales de cada cónyuge, por su vínculo íntimo. Se extiende a bienes con alto
valor (abrigos de pieles, joyas), pero no siempre, ya que podrían reflejar
patrimonio familiar. Joyas habituales (zarcillos, collares, pulseras) se consideran
propias del usuario cotidiano, discriminando entre uso personal y colección
valiosa. El libro nota que, aunque no explícito en el Código Civil actual, la
jurisprudencia y práctica excluyen estos bienes de la comunidad, priorizando el
vínculo sentimental.
Instrumentos de Trabajo Necesarios para la Profesión: Bienes afectados al
ejercicio profesional de un cónyuge (herramientas, equipos), excluidos si no son
accesorios de un fondo de comercio o explotación comunitaria. El artículo 1401
del Código Civil los incluye en comunidad, pero la práctica y el P.C.C.R.
(artículo 1432) los reputan propios, con posible recompensa si adquiridos con
fondos comunes. En Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada
(E.I.R.L.), se vinculan indisolublemente a la profesión, permitiendo libre
disposición individual (artículo 219 del Código Civil). Excepciones puntuales
incluyen bienes no esenciales o integrados en la comunidad.
2.9 Acciones en Reparación de un Daño Corporal o Moral
El perjuicio moral o corporal genera un vínculo personalísimo, haciendo que las
indemnizaciones sean bienes propios, como reconoce la jurisprudencia dominicana y el
P.C.C.R. expresamente. No importa si el autor es un tercero o el otro cónyuge; el modo
de reparación (monetario o en especie) es indiferente. Sin embargo, si la indemnización
subroga una pérdida material comunitaria, entra en la comunidad. Se cita una sentencia
que excluye indemnizaciones por perjuicios personales de la comunidad, sin aplicación
de artículos sobre administración común (1421) o bienes personales de la mujer (1428).
2.9.1 Acreencias y Pensiones Incesibles
Acreencias personales (por terminación laboral, pensiones, jubilaciones) se consideran
propias por su carácter personalísimo, según el artículo 1433 del P.C.C.R., que las
incluye como bienes con derechos exclusivos ligados a la persona. Esto abarca créditos
incesibles y bienes similares, enfatizando su exclusión de la comunidad.
2.9.2 Otros Bienes Propios
Diversas leyes declaran propios ciertos bienes muebles por su vínculo personal, pese al
artículo 1401 del Código Civil:
Beneficio de los Seguros de Vida: Designado beneficiario de pólizas (vida o
accidentes), el pago se reputa propio, similar a un legado no impugnable por
herederos, ya que no forma parte del patrimonio del asegurado. Si la situación
involucra a un tercero ajeno al matrimonio, se mantiene el carácter propio, con
connotaciones de donación eventual.
Resumen: Sucesiones y Liberalidades. 8.ª edición.
105 hasta la página 173.
En el ámbito del derecho sucesoral, particularmente en el contexto del Código Civil
dominicano, se abordan temas fundamentales como la subdivisión de bienes en estirpes
llamadas a suceder, las colaciones como operación previa a la partición hereditaria y el
pago de las deudas del difunto. A continuación, se presenta un análisis detallado y
ampliado de estos conceptos, basado en principios legales clave, con explicaciones
exhaustivas de sus definiciones, condiciones, procedimientos y efectos prácticos. El
enfoque principal recae en mantener la igualdad entre herederos, garantizar la
responsabilidad por el pasivo hereditario y regular las donaciones y legados realizados
en vida del causante (de cujus). Se citan artículos relevantes del Código Civil para
ilustrar cada punto, expandiendo sobre sus implicaciones teóricas y aplicativas.
Subdivisión en Estirpes y Procedimientos Iniciales
La subdivisión de bienes en las estirpes llamadas a suceder sigue las mismas reglas
establecidas para la división general de la masa hereditaria. Esto asegura una
distribución equitativa, considerando las líneas familiares. Si durante las operaciones
ante notario surgen cuestiones o disputas, el notario debe formar diligencias que
incluyan las dificultades planteadas y las opiniones de los interesados. Estas diligencias
se remiten al juez, observándose estrictamente las formas prescritas en las leyes de
procedimiento. Este paso es crucial para resolver conflictos de manera formal y evitar
irregularidades en la partición.
Más adelante, se trata la dación y liquidación de cuentas, incluyendo la liquidación del
pasivo sucesoral. Esto enlaza directamente con los títulos principales sobre colaciones y
pago de deudas, ya que la partición no puede completarse sin ajustar previamente las
donaciones recibidas y saldar las obligaciones del difunto.
Título 10: Las Colaciones
Las colaciones representan una operación esencial previa a la partición de la herencia,
destinada a restaurar la igualdad entre los herederos al incorporar a la masa hereditaria
los bienes o valores recibidos en vida del difunto. Según la definición clásica, la
colación consiste en restituir bienes o sumas de dinero a la masa que se ha de partir.
Puede realizarse "en especie", devolviendo el bien materialmente, o "tomando de
menos", deduciendo su valor de la porción correspondiente al heredero obligado (como
se explica en el Vocabulario Jurídico de Henri Capitant, voz "Colación", p. 120).
El Código Civil dedica a este tema los artículos 843 al 869, estableciendo un marco
normativo detallado. En esencia, todo heredero debe aportar a sus coherederos lo
recibido del difunto por donación entre vivos, directa o indirectamente, y no puede
retener dádivas ni reclamar legados salvo que se haya otorgado expresamente una
dispensa de colación (Art. 843). La colación se aplica principalmente a donaciones, no a
legados testamentarios, aunque estos últimos pueden estar sujetos si no hay dispensa.
Los futuros legatarios no pueden exigir la entrega de bienes meramente ofrecidos o
prometidos.
La justificación de las colaciones radica en preservar el principio de igualdad entre
herederos. Se presume que una donación a un heredero es un avance de herencia, salvo
manifestación contraria del difunto. Sin embargo, esta presunción es controvertida, ya
que algunos causantes prefieren gratificar a ciertos descendientes por motivos como
comportamiento, capacidad, sentimentales o de otro tipo, incluso en detrimento de
otros.
Se examinan sucesivamente las condiciones para colacionar y los métodos para
realizarlas, con un análisis profundo de cada aspecto.
Capítulo 1: Condiciones para Colacionar
Las condiciones para que proceda la colación son cuatro principales:
1. Ser heredero ab intestado: La colación afecta principalmente a herederos por
ley, no a testamentarios puros, aunque hay excepciones en casos de
representación.
2. Aceptar la sucesión: El heredero que renuncia no está obligado, pudiendo
retener donaciones (Art. 845).
3. No haber sido dispensado por el de cujus: La dispensa debe ser expresa.
4. Ostentar simultáneamente la condición de heredero y donatario: Esto
implica que el receptor de la donación debe ser heredero al abrirse la sucesión.
Herederos Obligados a Colacionar: En principio, todo heredero ab intestado que sea
donatario o legatario debe colacionar. Esto incluye al heredero del donatario que actúa
por representación: por ejemplo, el hijo que representa a su padre debe colacionar lo
dado a este, incluso si no acepta su sucesión (Art. 848). El heredero renunciante, en
cambio, retiene lo donado sin colacionar (Art. 845). Esta regla protege la voluntad del
heredero que opta por no participar en la herencia pero conserva beneficios previos.
A Quién se Debe la Colación: La colación es una obligación recíproca entre
coherederos y se realiza en la sucesión del donante (Art. 850). Solo se debe de
coheredero a coheredero, nunca a legatarios ni acreedores de la sucesión (Art. 857). Es
exclusiva de herederos ab intestado. Si un heredero es declarado indigno, pierde el
derecho a exigirla. Importante: el derecho a exigir colación es individual, permitiendo
que un heredero la reclame a otros, incluso de estirpes diferentes, lo que refuerza la
igualdad en particiones por líneas.
A Quién No se Debe Colación: No se debe a legatarios (incluyendo universales) ni a
acreedores hereditarios (Art. 857). Sin embargo, un acreedor personal de un heredero
puede exigirla subrogándose en los derechos del deudor, excepto derechos personales
(Art. 1166). Esto evita que deudores herederos eludan responsabilidades mediante
colaciones fraudulentas.
Casos Especiales en Donaciones y Legados:
Donaciones por Vía de Mejoras: Aun con dispensa o como mejora, el heredero
solo retiene hasta la porción disponible; el exceso se colaciona (Art. 844). Esto
limita favoritismos excesivos.
Donatario No Heredero al Momento de la Donación: Si se vuelve hábil para
heredar al abrirse la sucesión, debe colacionar salvo dispensa (Art. 846).
Presunción de Dispensa: Dádivas y legados al hijo (o hija) capaz de heredar se
presumen con dispensa; el padre (o madre) no colaciona (Art. 847). Similar para
el cónyuge: se presumen dispensados, pero si hechos conjuntamente, el capaz
hereda colaciona la mitad o íntegro (Art. 849). Además, se colaciona lo
empleado en establecimiento de coherederos o pago de deudas (Art. 851),
aunque el "establecimiento de hijos" es un concepto en desuso.
Capítulo 2: Cómo se Hacen las Colaciones
La colación se efectúa restituyendo las cosas en naturaleza o recibiendo de menos el
equivalente de su precio (Art. 858). Se distinguen las colaciones de donaciones y de
legados, con reglas específicas para inmuebles, muebles y dinero.
a) Colación de Donaciones:
Inmuebles: Si la finca no ha sido vendida y no hay inmuebles equivalentes en la
sucesión, se exige la cosa misma para formar lotes iguales (Art. 859). Si
enajenada antes de abrirse la sucesión, se colaciona el valor al momento de
apertura (Art. 860). Se abonan al donatario mejoras (valoradas a la partición) y
gastos de conservación (Arts. 861-862); responde por deterioros por culpa (Art.
863). Si enajenada, mejoras o deterioros del adquiriente se imputan igual (Art.
864). Los bienes se unen libres de cargas creadas por el donatario, pero
acreedores hipotecarios intervienen contra fraude (Art. 865). Si donación con
dispensa excede disponible, el exceso se colaciona en cosa o equivalente, con
opciones de retención total pagando en metálico (Art. 866). El colacionante
retiene posesión hasta resarcimiento (Art. 867).
Muebles: Solo en equivalente, valor al tiempo de donación (por tasación pericial
si no hay estado adjunto, sin aumento, Art. 868).
Dinero: Tomando de menos del existente en la sucesión; si insuficiente,
abonando muebles o inmuebles (Art. 869).
b) Colación de Legados: El heredero no retiene legados salvo como mejora o con
dispensa, hasta porción disponible (Art. 843 fin). Algunos doctrinarios admiten colación
en naturaleza si el testador lo dispone.
Efectos de la Colación: Diferente al pago simple, sus efectos incluyen: 1) Redactar
cuentas por heredero, ajustando saldos; 2) Tomar de menos, privilegiando coherederos
sobre acreedores del deudor; 3) Aplicar efecto declarativo, garantía de lotes y rescisión
por lesión; 4) Regularse en partición, no exigible antes; 5) Producir intereses desde la
muerte y cesar prescripción para el deudor (Art. 851). En beneficio de inventario, el
heredero abandona posesión pero queda obligado a colaciones, protegiendo su
patrimonio personal.
Título 11: El Pago de las Deudas
El pago de deudas hereditarias se basa en que los herederos continúan la persona del
difunto, asumiendo el pasivo. Dos concepciones justifican esto:
1. Universalidad Activo-Pasivo: El heredero recibe una masa que incluye deudas,
separando patrimonios para igualdad de acreedores y liquidación colectiva.
2. Continuación Personal (Romana/rancesa, Dominante): El heredero asume
obligaciones personalmente, ultra vires hereditatis (más allá de lo heredado),
fundiendo patrimonios con riesgos de insolvencia y descuido de liquidación
colectiva. Cada coheredero contribuye proporcionalmente (Art. 870).
A Quién Incumbe el Pago:
Sucesores Universales: Herederos, legatarios e instituidos a título universal
soportan el pasivo proporcionalmente (Art. 873, no solidariamente).
Legatarios a Título Particular: No obligados directamente, pero influidos:
legados pagan tras deudas (nemo liberalis nisi liberatus); si inmueble
hipotecado, legatario es tercero detentador con recurso (Art. 871). En beneficio
de inventario, no pagan ultra vires.
Situación de Herederos: Obligados personalmente al pasivo (Art. 870). En pluralidad,
deudas se dividen; coherederos responden con patrimonio propio si necesario. Ventajas
de beneficio de inventario: limita a bienes recibidos, separa patrimonios, asegura
liquidación colectiva.
Procedimientos y Efectos: El pasivo incluye deudas, cargas y legados. Acreedores
hereditarios actúan contra la masa; personales contra herederos. En aceptación pura,
herederos responden ultra vires; en beneficio de inventario, solo hasta valor heredado.
Esto protege contra insolvencia y favorece igualdad.
Este análisis exhaustivo destaca cómo las colaciones y el pago de deudas aseguran
justicia en la sucesión, equilibrando voluntad del difunto con igualdad hereditaria, con
aplicaciones prácticas en particiones complejas
Siguiendo con el análisis del derecho sucesoral dominicano, profundizamos en
elementos adicionales del pago del pasivo hereditario, explorando escenarios
específicos como inmuebles gravados y acciones de acreedores, para luego avanzar
hacia los efectos retroactivos y declarativos de la partición, la garantía recíproca entre
coherederos y las causas de rescisión o nulidad de las particiones. Esta extensión
incorpora matices prácticos, como la protección contra insolvencias y las limitaciones
temporales en garantías, ilustrando cómo el Código Civil equilibra la responsabilidad
individual con la equidad colectiva. Se destacan ejemplos hipotéticos para clarificar
aplicaciones reales, manteniendo el enfoque en la preservación de la igualdad y la
integridad de la masa hereditaria.
Ampliación del Título 11: El Pago de las Deudas – Situación Respecto a Inmuebles
y Acciones de Acreedores
En el contexto de sucesiones que incluyen inmuebles y muebles, el Código Civil
establece reglas diferenciadas para manejar gravámenes como hipotecas o rentas,
reconociendo que la prescripción varía (más larga para inmuebles) y que los acreedores
tienen vías específicas para reclamar. Por ejemplo, si una herencia incluye un inmueble
hipotecado por una renta vitalicia, cualquier coheredero puede exigir el reintegro de
esas rentas antes de formar lotes, liberando así los bienes para una distribución limpia
(Art. 872). Si no se hace, el inmueble se tasa como los demás, deduciendo el capital de
la renta del precio total, y el heredero que lo recibe asume la carga completa,
garantizando la liberación para los demás. Un caso hipotético: en una herencia de tres
hermanos donde un inmueble está gravado por una renta de un préstamo antiguo, uno de
ellos podría invocar este artículo para evitar que la carga afecte desigualmente sus lotes,
pero solo antes de la partición; después, la invocación es inválida.
La obligación al pago de deudas y cargas es personal por la porción heredada e
hipotecaria por el todo (Art. 873), lo que implica que un heredero responde con su
patrimonio personal ultra vires, pero puede recurrir contra coherederos o legatarios
universales por su contribución proporcional. Esto fomenta la colaboración: si un
heredero paga más de lo debido en una deuda común (por ejemplo, liquidando una
hipoteca que afecta a todos), puede reclamar reembolso proporcional (Art. 875), incluso
subrogándose en derechos de acreedores. En escenarios de insolvencia de un
coheredero, la porción insolvente se reparte entre los solventes (Art. 876), evitando que
uno cargue solo con el peso. Imagina una herencia dividida en cuartos: si uno de cuatro
herederos es insolvente ante una deuda hipotecaria de 100,000 pesos, los tres restantes
reparten su cuarto (25,000) proporcionalmente, sumando unos 8,333 cada uno a su
carga original.
Los títulos ejecutivos contra el difunto se extienden al heredero personalmente, pero
requieren notificación previa (ocho días después) para ejecutar (Art. 877), protegiendo
contra ejecuciones sorpresivas. Esta notificación es preliminar, no ejecutiva, y asume
una previa al deudor original; su omisión anula la ejecución. Para mayor protección, los
herederos pueden demandar la separación de patrimonios (Art. 878), aislando el del
difunto del suyo contra cualquier acreedor, salvo novación (Art. 879) donde el acreedor
acepta al heredero como nuevo deudor. Esta separación prescribe en tres años para
muebles, pero es indefinida para inmuebles mientras existan en poder del heredero (Art.
880). Acreedores del heredero no pueden demandarla contra acreedores hereditarios
(Art. 881), y para evitar fraudes en particiones, pueden intervenir a sus expensas (Art.
882), oponiéndose si no son notificados.
Título 12: Efectos de la Partición y Garantía de los Lotes
La partición genera efectos declarativos y retroactivos, considerando ficticiamente que
cada coheredero heredó solo su lote desde la apertura de la sucesión (Art. 883),
eliminando cualquier copropiedad previa sobre otros bienes. Esto aplica a colaciones
(integradas hasta culminar la partición), licitaciones (asimiladas a particiones, ya sean
amigables o judiciales) y actos onerosos que cesan la indivisión. Por ejemplo, si un
heredero hipoteca un bien durante la indivisión, esa hipoteca solo afecta su lote final, no
los de otros, reforzando la igualdad. La ficción se extiende a créditos hereditarios (según
doctrina mayoritaria) y se aplica entre coherederos y causahabientes, no contra
acreedores del difunto. Si un extraño adquiere en licitación, no se beneficia de este
efecto retroactivo; pero si lo hace junto a un heredero, sí aplica parcialmente.
La garantía de lotes es una obligación legal recíproca para mantener la igualdad, donde
coherederos se garantizan mutuamente contra perturbaciones o evicciones por causas
anteriores a la partición (Art. 884), excluyendo evicciones exceptuadas expresamente o
por culpa del heredero. Cada uno indemniza proporcionalmente por pérdidas (Art. 885),
repartiendo insolvencias entre solventes. Obligados incluyen coherederos amplios
(legatarios universales/título universal), independientemente de aceptación pura o con
beneficio de inventario. Condiciones: origen anterior a partición, sin excepción
expresa/específica (no general), y sin culpa del eviccionado. Evicción es pérdida por
derecho superior de tercero (ej. reivindicación judicial o amigable); perturbación es
amenaza de derecho (no hecho). Para rentas/créditos, garantía por insolvencia prescribe
en cinco años post-partición, solo si insolvencia es anterior (Art. 886).
Efectos prácticos: indemnización se calcula al día de partición (doctrina mayoritaria) o
evicción (algunas decisiones), cubriendo gastos reales modificados post-partición, pero
no vicios ocultos de cosas ni falta de contenido (salvo rescisión por lesión). Copartícipes
deben intervenir en instancias de terceros. Un ejemplo: si un lote incluye un inmueble
eviccionado por servidumbre no declarada anterior, coherederos indemnizan
proporcionalmente, pero no si el heredero la conocía o causó por negligencia.
Título 13: Rescisión de las Particiones
La rescisión permite anular particiones por lesiones graves (más de un cuarto en valor,
Art. 887), protegiendo la equidad. Causas de nulidad incluyen omisión de indivisos
(implícita, grave por violar vocación hereditaria), violación de formas (nulidad
absoluta/relativa) y vicios de consentimiento (error, dolo, violencia). Omisión de
heredero (ej. hijos no reconocidos bajo ley 136-03, vigente desde 2004) vicia el acto, ya
que todos con vocación deben participar; su descubrimiento post-partición permite
nulidad, especialmente si afecta igualdad. La ley no señala explícitamente, pero doctrina
la infiere de principios equitativos.
Rescisión por lesión prescribe en dos años (Art. 888), aplicable a particiones
amigables/judiciales, pero no si omisión intencional. Revocación por fraude (Art. 889-
892) anula por actos dolosos ocultando bienes o manipulando lotes. Estos mecanismos
aseguran correcciones justas, con ejemplos como particiones excluyendo herederos
ilegítimos pre-2004, ahora nulas por desigualdad.
Conclusión Personal
Después de analizar en detalle las páginas 163 a 291 del libro Los regímenes
matrimoniales en el ordenamiento jurídico dominicano de Juan A. Biaggi Lama (2018),
particularmente la sección dedicada a la clasificación de los bienes propios en el
régimen de comunidad de bienes, mi reflexión personal es que el sistema dominicano
actual representa un equilibrio interesante —aunque todavía imperfecto— entre la
protección de la individualidad de cada cónyuge y la solidaridad familiar que busca la
comunidad conyugal.
Me parece especialmente valioso el criterio del vínculo personalísimo que subyace en
muchas de las exclusiones de bienes propios: ya sea por origen (inmuebles
preexistentes, prescripciones iniciadas antes del matrimonio, readquisiciones o
validaciones de derechos previos), por título gratuito (sucesiones ab intestato,
donaciones con cláusula de exclusión, arreglos familiares), por naturaleza (vestimenta
personal, instrumentos de trabajo profesional, indemnizaciones por daños morales o
corporales, pensiones incesibles) o por subrogación real con declaración expresa. Este
enfoque reconoce que el matrimonio no debe anular la autonomía patrimonial ni la
identidad individual de las personas, algo que considero fundamental en una sociedad
moderna que valora la igualdad y el respeto a la dignidad de cada uno.
Referencias Bibliográficas
Biaggi Lama, J. A. (2018). Los regímenes matrimoniales en el ordenamiento
jurídico dominicano (2.ª ed.). Editora Corripio.
Pérez Méndez, A. (2011). Sucesiones y liberalidades (8ª ed.). Amigo del Hogar.