0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas16 páginas

ISAIAS

El documento describe la figura del profeta Isaías, su contexto histórico y su papel como mensajero de Dios, enfatizando su relevancia en la profecía sobre el futuro de Israel y la llegada del Mesías. Isaías, conocido como el profeta mesiánico, aboga por la salvación de su pueblo y denuncia la idolatría y la corrupción moral de la nación. A través de su ministerio, se anticipa la redención y el establecimiento de un reino de paz bajo el liderazgo del 'Renuevo' de la familia de David.

Cargado por

Majo
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas16 páginas

ISAIAS

El documento describe la figura del profeta Isaías, su contexto histórico y su papel como mensajero de Dios, enfatizando su relevancia en la profecía sobre el futuro de Israel y la llegada del Mesías. Isaías, conocido como el profeta mesiánico, aboga por la salvación de su pueblo y denuncia la idolatría y la corrupción moral de la nación. A través de su ministerio, se anticipa la redención y el establecimiento de un reino de paz bajo el liderazgo del 'Renuevo' de la familia de David.

Cargado por

Majo
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

D.

Su llamamiento podía conducir a graves peligros


E. Ellos llegaron a ser los gigantes espirituales de Israel.
F. El profeta no disponía de medios propios para obtener una revelación.
G. El profeta tenía que limitarse a esperar el momento en que Dios tuviese para
informarle.
H. Eran varones sin miedo, dispuestos a toamr partida con la palabra que
firmemente creían haber recibido de Dios.
I. Profetas-ver-recibir de Dios el mensaje mediante revelación, y declarar al
pueblo el mensaje de Dios “el que ve”.

Profeta es el mensajero de Dios, el que proclama y vidente. Hay tres características


en la profecía: El profeta habla lo que va a suceder en el futuro. El profeta habla del
presente para revelar el futuro. El profeta habla del pasado para revelar el futuro
(Isaías 53).
LIBRO DE ISAIAS
Autor: Este libro contiene la profecía de Isaías (cuyo nombre significa) Jehová
es Salvación; hijo de Amoz (no de Amós) que vivió en Jerusalén y profetizó
especialmente acerca de Judá y Jerusalén. Isaías vivió durante los reinados de
Uzías, Jotán, Acaz y Ezequías. Según la tradición Judía fue muerto por Manasés.
Provisionalmente podemos estimar su ministerio activo en los años 745 al 695 A.C.,
abarcando así un período de 50 años o más. Según la tradición rabínica Amoz el
padre de Isaías era hermano del rey Amasías, según esto, Isaías sería primo del
rey Usías, y nieto del rey Joas, siendo pues de sangre real y hombre del palacio.
Una tradición Talmúdica; aceptada como verídica por muchos de los primeros
padres de la Iglesia, dice que Isaías se opuso a los decretos idólatras de Manases
y que fue apresado sujetado entre dos tablones, y aserrado en dos partes
padeciendo así muerte dolorosa y horrenda.
Su esposa: es llamada la profetiza, es decir, dotada como mirian del don profético.

Sus hijos: Shear-Jashub (el resto regresará y el remanente volverá); Masher-


Shalal-Hash-Bas (Veloz al despojo, el se apresura a la presa, se incinúan al pueblo
los dos asuntos principales de su profecía, a saber los juicios de Dios sobre su
pueblo y el mundo y su misericordia, a pesar de todo para con los elegidos.
Su estilo: es sencillo y sublime.
Judá: pueblo menos apostata de Israel fue el asunto de su profecía. Cristo y los
apóstoles no citan a ningún profeta con tanta frecuencia como Isaías.

A Isaías se le conoce merecidamente como el profeta evangelista, puesto que


nos proporciona la exposición más amplia y más clara del evangelio de Jesucristo,
que se encuentra en el A.T. Similar en ciertos aspectos a la epístola a los Romanos
del N.T. Isaías sirve de compendio de las grandes doctrinas de la era pre-cristiana,
y se ocupa de casi todos los temas cardinales de la escala de su amor redentor. En
oposición a los dioses paganos, Dios se revela como el verdadero Dios, el Soberano
Creador del universo, que ordena todos los acontecimientos de la historia según su
propio plan maestro. El es el sostenedor de la ley moral, que trae a juicio a todas
las naciones impías de los paganos, aún las más ricas y poderosas de ellas.
Es, por, sobre todo, el Santo de Israel quien Isaías quien Isaías presenta como
el Señor que lo inspiró a que profetizará. En su calidad de Santo requiere por encima
de las formalidades de la adoración mediante sacrificio, el sacrificio vivo de una vida
piadosa.
Los libros históricos del A.T., Génesis hasta Ester, contienen la historia del
surgimiento del ocaso de la nación hebrea. Los libros poéticos Job hasta Cantares,
pertenecen en términos generales a la edad de oro de la nación hebrea. Los libros
proféticos, Isaías hasta Malaquías, corresponden a los días del ocaso de la nación
hebrea.

Hay 17 libros proféticos; solamente 16 profetas, ya que Jeremías escribió dos


libros; el que lleva su nombre y Lamentaciones.
Estos libros se dividen comúnmente en Profetas Mayores y Profetas Menores,
como sigue: Profetas Mayores; Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel.
Profetas Menores; Oseas, Joel, Amos, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahún, Habacuc,
Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías.

Esta clasificación se basa en el tamaño de los libros. Cualquiera de los tres libros
Isaías, Jeremías o Ezequiel, es por sí sólo, más extenso que todos los doce profetas
menores. Daniel contiene casi tanto como los dos más extensos de los profetas
menores, Oseas y Zacarías.
PROFETAS Y SACERDOTES

Los sacerdotes eran los maestros religiosos regulares de la nación. Formaban una
clase hereditaria y a menudo eran los más malvados de la nación. Pero con todo
eran los maestros de la religión. En lugar de clamar contra los pecados del pueblo,
caían en los mismos y llegaban a ser caudillos de la iniquidad. Los profetas no eran
clase hereditaria. Cada uno recibió un llamamiento directo de Dios. Fueron llamados
de entre diferentes elementos. Jeremías y Ezequiel eran sacerdotes quizá también
Zacarías. Isaías, Daniel y Sofonías eran de sangre real. Amos era pastor. No
sabemos lo que habrán sido los demás.

MISIÓN Y MENSAJE DE LOS PROFETAS


1. Tratar de salvar a la nación de su idolatría y maldad.
2. Fracasando en esto, anunciar que la ciudad sería destruida.
3. Pero no destruida del todo, un remanente sería salvo.
4. De en medio de este remanente vendría una influencia que se extendería por
toda la tierra y traería a Jehová todas las naciones.
5. Esta influencia se hallaría en un gran hombre que un día se levantaría en la
familia de David. Los profetas le llamaban “El Renuevo”. La familia de David, en un
tiempo la más poderosa del mundo, en los días de los profetas cortada y derribada
hasta gobernar a un
6. En el análisis final de las cosas, hasta los creyentes israelitas, educados según
las enseñanzas de A.T., y gozando de privilegios incomparables de acceso a Dios,
demuestran ser inherentes pecaminosos e incapaces de salvarse a si mismo del mal.
Su liberación final solo puede proceder del Salvador, el mesías divino y humano. Este
Emanuel, nacido de una virgen, que es el poderoso Rey mismo, establecerá su trono
como monarca sobre toda la tierra, y pondrá vigor las demandas de la santa ley de Dios,
al establecer la Paz universal, la verdad y la bondad sobre todo el mundo. Y sin embargo,
este Mesías soberano alcanzará el triunfo solamente como siervo de Jehová,
rechazado y despreciado por su propio pueblo, presentando su sagrado cuerpo como
expiación por los pecados de ellos.

Cap.1 LA MALDAD ESPANTOSA DE ISRAEL


Esta acusación tremenda contra el pueblo parece corresponder a mediados del
reino de Ezequías, después de la caída del reino del Norte, cuando ya los asirios habían
invadido a Judá y habían llevado cautiva gran parte de la población, quedando
solamente Jerusalén (7-9) Ezequías era un buen rey, pero sus reformas apenas habían
afectado de la manera más superficial la podredumbre de la vida nacional. El temido
torbellino asirio se acercaba más y más; pero sin efecto alguno. La nación corrompida,
en lugar de reformarse, se entregó aún más meticulosamente al camuflaje de las
ceremonias externas al culto. La denunciación vehemente de Isaías, de su hipocresía
y religiosidad (10-17) nos recuerda la condenación inmisericorde de Jesús, de los
escribas y fariseos (Mateo 23). Esto no debe entenderse como menosprecio del deber
de asistir fielmente a la Iglesia, pues Dios mismo ordenó tales servicios, más bien que,
de nada aprovecha semejante “Sedoma” (10) su alarde de religiosidad. Solamente el
arrepentimiento y la obediencia verdadera (16-23) les podrían salvar.

Caps.2-4 VISIÓN DE LA ERA CRISTIANA


Estos tres capítulos parecen ser una ampliación del pensamiento final del cap. 1: la
gloria futura de Sión, en contraste con el juicio sobre los malos. La alusión (2:6-9) a la
prevalencia de ídolos y de prácticas extranjeras, quizás sitúe esta visión ha de ser reino
de Acaz.

Sión ha de ser centro de la civilización mundial, es una era de paz universal


perpetúa (2:2-4). Este pasaje de optimismo magnífico se escribió en una época en que
Jerusalén era una verdadera cloaca de inmundicia y depravación. Cualquiera,
cuandoquiera y de los malos. El juiciose acerca sobre los ídolos y sus adoradores (2:5-
22). Sufrimientos y cautiverio esperan por su pecado, a Judá (3:1-15), inclusive a las
mujeres elegantes y sin corazón de Jerusalén (3:16-26) semejantes a las damas
lujosas de Samaria (Amós 4:1-3). Siete mujeres por cada hombre (4:1) porque los
varones habrán sido muertos en guerra. El “Renuevo” venidero (4:2-6). Aquí
menciona Isaías por primera vez al futuro Mesías.
reino pequeño, despreciado y a punto de desaparecer, una familia de reyes sin
reino no había de fenecer. Había de retoñar. Del tronco de la familia nacería un
vástago, un retoño tan grande que sería en sentido especial “El Renuevo”.

El período de los profetas abarcó, poco más o menos, 400 años,800-400 A.C.
El evento céntrico del período fue la destrucción de Jerusalén, cronológicamente
más o menos a mediados del período. Con este evento, de una o de otra manera,
se relacionaban de hecho o cronológicamente siete de los profetas: Jeremías,
Ezequiel, Daniel, Abadías, Nahúm, Habacuc y Sofonías. La caída de Jerusalén fue
el tiempo de mayor actividad profética, ya sea para tratar de evitarla, o para
explicarla. Aunque Dios mismo trajo la destrucción de Jerusalén, humanamente
hablando, hizo cuanto pudo por evitarla, parece como que Dios prefiriera tener
alguna institución que representase la idea de Dios en el mundo, aunque esa
institución estuviese corroída de parte a parte con pecado y maldad, antes que no
tener nada. Quizás esa sea la razón porque permitió la continuación del papado a
través de la edad media. En todo caso, Dios envió un despliegue brillante de
profetas en un esfuerzo para salvar a Jerusalén.

ISAIAS
Llamado el profeta MESIANICO por cuanto estaba profundamente
compenetrado de la idea de que su pueblo había de ser una nación mesiánica ante
el mundo; es decir, una nación por cuyo medio había de venir de Dios una grande y
admirable bendición a todos los pueblos. Siempre soñaba con el tiempo en que se
haría esa grande y maravillosa obra entre las naciones.

La Hazaña Máxima
El rescate de Jerusalén de los Asirios. Fue mediante sus oraciones y sus
consejos al rey Ezequias, y por la intervención directa de Dios, que el temible ejército
asirio fue desbaratado delante de los muros de Jerusalén. Fue Isaías quien salvó la
ciudad cuando su destrucción parecía inevitable. Aunque Senaquerib el rey de Asiria
vivió otros 20años después de esto, jamás volvió a atacar a Jerusalén.

El evento histórico que evocó la obra de los profetas fue la apostasía de las diez
tribus al final del reino de Salomón (I Reyes 12). Como medida política para
mantener alejados a los dos reinos, el reino norteño adoptó como religión nacional
la adoración de un becerro, la religión de Egipto. Poco después añadió el culto de
Baal, que también logró infiltrarse en el reino del Sur. En esta crisis, cuando el
pueblo de Dios mismo le abandonaba y se entregaba a la idolatría de las naciones
vecinas, y el nombre de Dios desaparecía de las mentes de los hombres y sus
planes para la redención del mundo parecían fracasar, fue cuando aparecieron los
profetas.
Era el “Renuevo” que había de revivir del tronco del caído árbol de la familia de David
(11:1;53:2; Jeremías 23:5 ; 33:15; Zacarías 3:8 ; 6:12). Este era el que había de purgar
la iniquidad de Sión, y hacer de ella una bendición para el mundo.

Cap. 5 El Canto de la Viña

Es una especie de lamento fúnebre. Después de siglo del cuidado más minucioso.
La viña de Dios, su nación sin fruto ni esperanza había de ser cortada y hecha
desierta. La parábola de Jesús (Mateo 21:22-45) acerca de la viña parece ser eco
y ampliación de esta otra. Los pecados que aquí se denuncian de manera especial
son la avaricia, la injusticia y la embriaguez. Las grandes haciendas de los ricos,
acumuladas mediante el robo a los pobres, pronto habían de ser asoladas. El “bato”
(10) era 34 litros, el “homer” era 10 efas. Es decir cosecharían mucho menos de lo
que sembraban. “Fue llevado”13;así como el cap. 53 lo futuro es tan seguro que se
le nombra como ya consumado. Además, en aquel momento una buena parte de la
nación ya estaba en cautiverio. “Traen".. el pecado con coyndas de carretas (18);
excusaban su depravación con razonamientos sofísticos, burlándose del
pensamiento de que Dios les había de castigar. “Gentes de lejos” (25-30); asirios en
los días de Isaías mismo, Babilonios 100 años después, y Romanos que en el año
70 D.C. dieron el golpe final a la existencia nacional Judía.

Cap.6 Llamamiento de Isaías


Hay diferencia de opinión entre los euritos Bíblicos acerca de si este capítulo es
anterior o no a las visiones de los capítulos 1-5. Las fechas que el libro menciona
(6:1; 7:1; 14:28; 36:1) se hallan en orden cronológico. Este indicaría que el libro
mismo sigue un orden cronológico por lo general, aunque no necesariamente en
todos sus detalles. Es probable que en su vida avanzada Isaías haya dado nuevo
ordenamiento a las visiones que había escrito en las diferentes etapas de su largo
ministerio, guiándose en parte por el hijo de los pensamientos, de manera que es
posible que algunos capítulos hayan ocurrido antes de otros que numéricamente les
preceden. Hay también diferencia de opinión acerca de si este fue el llamamiento
original de Isaías al oficio profético, o un llamamiento a una obra especial. Se dice
en Isaías 1:1 que parte de su ministerio fue en los días de Uzías; y que este
llamamiento haya sido en el año de su muerte, quizás implique que ya antes había
predicado algo, pero que este llamamiento era una autorización divina de sus
declaraciones.

Superficialmente, la tarea especial a que era llamado hubiera parecido como


provocar el endurecimiento final de la nación, para asegurar su destrucción (9-10).
Pero desde luego, el propósito de Dios no era endurecer a la nación en su pecado
sino más bien traerla al arrepentimiento para salvarla de la destrucción. El ministerio
entero de Isaías, que culminó con uno de los milagros más estupendos de todos los
tiempos, era por decirlo, así como si Dios agitase delante de la nación una bandera
de peligro que la detuviese en su carrera loca al abismo.
“, Hasta cuándo?” (11). ¿Hasta cuándo sería este proceso de endurecimiento? La
contestación: hasta que el país estuviese desierto y sin habitantes (11-12). “Una
décima parte” (13): había de quedar un remanente, que a su vez sería destruido,
quedando solamente un tronco, del que aún nacería un retoño. Esto se dijo en el
735 A.C. Menos de un año después, el norte de Israel fue llevado cautivo por los
asirios. 14 años más tarde había caído todo el resto del reino norteño (721 A.C.) y
solamente quedaba Judá, una tribu de las doce, más o menos “una décima parte”.
Pero 100 años después quedó destruida Judá.
Cap.7 El niño “Emanuel”

La ocasión de esta profecía fue la invasión de Judá por los reyes confederados de
Siria e Israel. Atacaron a Judá separadamente (2 Reyes 16:5). Su objetivo era
reemplazar a Acab por otro rey. Pero Acab pidió ayuda al Rey de Asiria (II Reyes
16:7). Este respondió invadiendo Siria y el norte de Israel y llevando cautivos a
ambos pueblos (II Reyes 15:29- 16:9). Este fue el cautiverio de Galilea 734 A.C.
La virgen y su hijo Emanuel (10:16). Esto se cita como “señal” para asegurar al
escéptico Acaz su pronto alivio. Puede haber significado que en el plazo en que una
joven entonces virgen, podría osarse, tener hijos, o un hijo, y criarlo hasta la edad
del discernimiento moral, las dos naciones invasoras serían destruidas. ¿Pero como
sería “señal” esto? una señal es un milagro, que se efectúa para fines evidénciales.
No se le nombra a la virgen. Pero se hace referencia a algo muy fuera de lo común,
que había de suceder inmediatamente en la familia de David o sea en la propia casa
de Acaz. Es un caso de la fusión de vistas de un horizonte cercano y otro lejano, tan
común en los profetas.

El carácter real del niño se indica en el Cap. 8:8 y el contexto lo identifica con el niño
admirable del 9:6-7) que no puede ser otro sino el Mesías futuro. En este sentido se
cita en Mateo 1:23. Así pues, mientras Isaías habla de Acaz de señales en su propia
familia, la casa de David. Dios proyecta ante su mente una imagen de una de las
señales más grandiosas que aún habían de presentarse en la familia Davídica; el
nacimiento virginal del hijo mayor de David.

Cap.8 “Maher-Salal-has-baz”
En relación con la invasión Sire-Israelita de Judá se menciona a tres niños ; uno de
la familia de David “Emanuel” (7:13-14)y dos en la familia de Isaías, “Sear-Jasub”
(7:3) y Maher-salal-has-baz (8:1-4) del rescate fue un recurso de Isaías para
subrayar y dar énfasis a lo que ya había predicho en 7:4-7,16 sucedió en breve, tal
como Isaías había afirmado.
Así pues, los nombres de los hijos de Isaías incorporaban las ideas que
diariamente predicaba; liberación presente, cautiverio venidero, y gloria futura.
Angustia y tinieblas del cautiverio (9:22). Se le manda a Isaías que escriba su
profecía y la conserve para el día de su cumplimiento.
Cap.9 El niño Admirable

El telón de fondo de esta sublime visión del Mesías fue la caída de Israel, que
Isaías acababa de predecir (cap. 7-8) . Zabulón y Neftalí (1). La región de Galilea
fue la primera en caer ante los asirios (II Reyes 15:29). Pero esa misma región algún
día tendría el orgullo de dar al mundo el redentor de la humanidad, el Rey de los
siglos. En 2:2-4Isaías había dado una mirada al futuro reino universal de Sión; en
4:2-6 al Rey mismo (Juan 12:41); en 7:14 predico su nacimiento virginal; y ahora en
9:6-7 con palabras majestuosas y bien meditadas presenta su deidad y la eternidad
de su trono. La persistente impenitencia de Samaria (9:8-10:4). De acuerdo con su
costumbre de alternar frecuente e inesperadamente entre sus propios tiempos y los
futuros. Isaías vuelve sus ojos hacia Samaria. La mayor parte de Israel fue llevado
cautivo en el 734 A.C. pero Samaria se sostuvo hasta el 721 A.C. Estos versículos
parecen corresponder a los 13 años de intermedio, durante los cuales el pueblo que
restaba, en vez de enmendarse ante su espantoso desastre nacional, aún
perseveraba en desafiar tanto a Dios como a los sirios. Es un poema de cuatro
estrofas, terminándose cada una con el mismo refrán para amonestar a Samaria de
lo que le espera.
Cap.10: 5-34 Avance Asirio

Esto fue escrito después de la caída de Samaria (11) en desafío de los


orgullosos asirios que marchaban sobre Judá y hasta las puertas mismas de
Jerusalén. Las ciudades de los vers. 28-32 estaban apenas al norte de Jerusalén.
Dios había usado a los asirios para castigar a Israel, pero aquí les amonestaba a
que no sobrestimasen su poderío (15)y les promete una derrota humillante (26)
como la de los madianitas al lado de Gedeón (Juec.7:19-25) y la de los egipcios en
el mar Rojo (Ex. 14). Ambos fueron milagros estupendos. Un año después de haber
destruido Samaria, Sargón se volvió hacia el Sur, invadió Judá 720 A.C. el ejército
de Sargón (dirigido según se cree por Senaquerib su hijo) invadió Judá, Filistea,
Edóm y Moab. Y otra vez en 701 A.C. Senaquerib, a la cabeza de un vasto ejército,
invadió el país. En esta ocasión Dios cumplió su promesa, y dio a los sirios un golpe
tan inesperado y tan violento que no volvieron más contra Jerusalén (37:36)

Cap. 11, 12 El “Renuevo” y su reino


Una ampliación de 2:2-4; 4:2-6; 7:14 y 9:1-7. Después de predecir la derrota del
ejército asirio, Isaías vuelve sus ojos repentinamente al futuro y nos ofrece uno de
los cuadros más gloriosos del mundo venidero que se haya en toda la Escritura
entera.
“Sear-Jasub” significa un remanente volverá. Cien años antes de que sucediera.

Isaías da como hecho consumado el cautiverio Babilónico, habla de un remanente


que regresará, y con tal pensamiento en la mente nombra a su hijo. Aquel
remanente y su futuro glorioso, es el tema principal del libro de Isaías.

“Maher-Salal-Has-baz” significa “El despojo se apresura, el botín da prisa”. es decir


Siria e Israel pronto serán saqueados. Nombrar así a su hijo para conmemorar
pronto la idea
Un mundo sin guerras, bajo el reinado de un rey justo y benévolo de descendencia
Davídica, formado por los redimidos de todas las naciones juntamente con el
remanente restablecido de Judá, en un día de triunfo en el cual haya sido depuesto
todo elemento discordante, representados bajo la figura de los vecinos enemigos
de Judá. Si esto sucediera alguna vez en nuestro mundo de carne y sangre, o si
será más allá del vale, no lo sabemos, pero que así ha de ser, es tan seguro como
la salida del sol. El tema se continua en 25:6. El cap. 12 es un canto de alabanza
por aquel día del alegre triunfo que Dios puso en boca de Isaías, uno de los cantos
en el himnario del cielo, que todos cantaremos cuando lleguemos allá.

DESTRUCCIÓN FINAL DE LA TIERRA

En los capítulos 13 al 23 se pronunciaron juicios contra determinadas naciones.


Aquí se trata del juicio final contra el mundo entero.

Cap.24 Convulsiones mundiales


Esta visión parece relacionarse con el mismo período de que habló Jesús en Mateo
24. Dibuja las terribles calamidades bajo las cuales la tierra, con todas sus castas,
vocaciones y distinciones sociales, desvanecerá; provocadas así, como el diluvio,
por la maldad del hombre. Tal como dice Jeremías de Babilonia, que sería “anegada
y no se levantará” (Jer. 51:64), así dice aquí Isaías de la tierra (20). Mas adelante
mira más allá hacia “nuevas cielos y nueva tierra” (65:17;66:24)
Cap.25 Abolición de la muerte

Aquí Isaías se transporta más allá del estrépito de los mundos, hasta la edad de los
nuevos cielos y nueva tierra, y pone en boca de los redimidos un canto de alabanza
a Dios ves cielos y nueva tierra, y pone en boca de los redimidos un canto de
alabanza a Dios por sus maravillosas obras. Lo más admirable de todo es la
destrucción de la muerte (8), “en el monte” (6) de Jerusalén. Esto no puede referirse
sino a la resurrección de Jesús de entre los muertos, única y sola cosa que ha
anulado la muerte y ha traído a la humanidad la garantía de vida eterna; el “convite
de engordados” para todos los pueblos (6), el evento que “enjugará toda lágrima”.
La mención de Moab en relación con esto (10) es ejemplo de la costumbre mental
de Isaías, de alternaciones abruptas entre la gloria futura y las circunstancias
presentes y locales. Puede ser que aquí emplea la suerte de Moab, rival eterno de
Israel y a menudo su enemigo, como típica de la suerte de los enemigos de Sión en
general.

Cap.26 Un Canto de Confianza y Triunfo


Una continuación del canto del capítulo anterior. “Fuerte ciudad” (1) metrópoli central
del pueblo de Dios. “Ciudad exaltada (5) fortaleza tipificada de los malos. El ver 3
es magnífico; el mejor de todo el capítulo es el 19; la resurrección. En el 25:8 se
habla de la resurrección de Cristo; aquí de la resurrección general del pueblo de
Dios. “Descubrirá sus sangres” 21; en el día del juicio, en el cual el largo de los
hombres, de maldad y derramamiento de sangre, será sacado a la luz y vengado.
Cap.27 Restauración de la Viña de Dios

En 5:1-7 Isaías cantó la endecha fúnebre de la Viña de Dios. Aquí entona un canto
de gozo porque esa viña vuelve a la vida. Hermosa figura del cristianismo que
florece del remanente de Judá asolada y extiende su bendita influencia por toda la
tierra entera. “Leviatán,”“serpiente” y “dragón” del ver. Y quizás signifique Asiria,
Babilonia y Egipto; o nombre simbólicos de los poderes del mal.
Cap.28 Denuncias contra Samaria y Jerusalén

Dejando las visiones de “aquel día”, Isaías advierte severamente a su propio pueblo,
entregado a excesos sensuales, de calamidad que se avecinan tal como en el
cap.22. Evidentemente esto era antes de la caída de Samaria (721 A.C.).
“Hermosura de su gloria” (1) Samaria capital del reino del norte estaba situada sobre
una colina redondeada, en un valle rico y hermoso, coronada de lujosos palacios y
huertos. “Un fuerte” (2); el poder asirio, que tomó Samaria después de un sitio de
tres años, pero fue devuelta desde “La puerta” (6) de Jerusalén. Los ebrios
escarnecedores llamaban infantiles las advertencias de Isaías (9-10; esta contesta
(11-13) que hallarán el cautiverio asirio tan monótono como las amonestaciones de
él. “Varones burladores” (14-22); Ezequías era un buen rey, pero muchos nobles
poderosos de su gobierno despreciaban tanto a Isaías como a Jehová, y confiaban
en sus propias fuerzas y las de Egipto. “Concierto o con la muerte” (15); su alarde
despreciativo. “Piedra de cimiento” (16);la promesa de Dios a David , en la que
debían de haber fiado. “Obra extraña”; Dios castiga a su propio pueblo con la
espada de los extraños. Consuelos para los fieles (23-29), el significado de estas
palabras parece ser que el pueblo de Dios necesita de un trato variado y acorde con
su estado.
Cap.29 Inminente de Jerusalén (sitio)

“Ariel” (1); nombre de Jerusalén, que significa “el león de Dios”, que desafía y
mantiene a raya el ejército asirio. La ciudad debía padecer las privaciones de un
prolongado sitio (2-4). El ejército sitiador, compuesto de soldados de muchas
naciones, sería destruido de repente (5-8) ; lo que pronto se cumplió (37:36).
Ceguera de Sión hacia su Dios, aún mientras le honra de labios (9-16) a la vez que
sustituye la palabra de Dios con mandamientos de hombres, Jesús citó esto
aplicándolo a los fariseos de sus días. Es todavía cierto de muchos religiosos.
“Predigio grande”(14); el rescate milagroso de Jerusalén (37:36). El campo y el
bosque cambian de lugar (17-24); quizás este
lenguaje difícil sea una alusión al día en el cual los gentiles habían de ser
injertados en el pueblo de Dios (Rom. 11).

Cap.30 Confianza de Judá en Egipto


Caravana cargada de ricos presentes atraviesan los desiertos poblados de fieras
del Sur, para buscar la ayuda de Egipto (6-7). La cautividad de Judá (8-17). Egipto
de nada había de valerles; Judá sería quebrantada. Esto debía escribirse en un libro,
para que generaciones venideras pudieran saber que fue predicho. Así sucedió cien
años después, a manos de Babilonia. Restauración de Judá luego de un período de
castigo (18). La destrucción de Asiria (27-33). El ejército asiio fue derrotado en breve
(37-36), y cien años después fue destruido su imperio.

Cap.31 La promesa divina de Liberación

Una y otra vez Isaías afirma su confianza en el éxito triunfante de la crisis asiria de
Sión (37:36), cuyo evento que se avecina parece formar el telón de fondo de casi
cada versículo de este capítulo.

Cap.32 Reino del Mesías

Mientras Isaías medita en la secuela gozosa de la liberación de Sión del ejército


asirio, y el prestigio grandemente aumentado de que gozará el reino de Ezequías,
entra en la perspectiva lejana de su visión un cuadro del Rey futuro davídico, hacia
el cual toda la profecía del A.T. señalaba, y toda la historia del A.T. convergía, bajo
cuyo reino justo y bienaventurado las personas y las cosas se varán y serán
llamados como realmente son. Es difícil ver el eslabón entre esto y el discurso
digresivo a las mujeres indolentes o descuidadas (9-15). Parece que había en la
corte un grupo influyente de mujeres irreligiosas que se oponían a todo cuanto
Isaías personificaba (3:12, 16-26). Su significado aquí parece ser que entre la
derrota del ejército asirio y el reino del mesías había de intermediar un período de
asolamiento. Los “Montes” y la “ciudad”(19);el ejército asirio, y la ciudad de Nínive,
o las fuerzas centralizadas del mal en los últimos tiempos. “Sembrar junto a todas
las aguas” (20); la época feliz de la prosperidad restablecida; o la fidelidad paciente
en la senda del deber diario, como expresión de confianza en Dios, en espera de
esta época.

Cap.33 En víspera de la batalla

Los caps. 28-33pertenecen a los días sombríos del sitio asirio de Jerusalén, tal
como se relata en los caps. 36-37. El ejército de Senaquerib estaba saqueando las
ciudades y devastando los campos (8-9). Las negociaciones de paz habían
fracasado (7). Senaquerib había recibido un fuerte pago de dinero, pero había
violado alevosamente su convenio (8) y avanzaba sobre Jerusalén. El pueblo estaba
lleno de pánico (13-14) excepto aquellos que confiaban en Dios (2,15-16). En medio
de todos ellos Isaías con toda calma asegura al pueblo de Dios que heriría de
espanto al enemigo, y que huiría dejando gran botín (3-4); Dios mismo protegerá a
Jerusalén, como ancho río circundando sobre el cual los barcos del enemigo se
desintegran y se hunden (21-23)
Cap.34 Ira de Dios sobre las Naciones
Así como el cap. 24 este parece ser una visión de los tiempos finales, siendo Edóm
nuestra representativa de la ira de Dios. En un tiempo populoso y fértil, es ahora
una de las regiones más desoladas de la tierra, habitada principalmente por
animales, aves y reptiles nocivos. (10-15).

Cap.35 El Día de la Iglesia Triunfante


Uno de los capítulos más selectos de toda la Biblia, un poema de belleza
excepcional y sobresaliente. Un cuadro de los últimos tiempos, cuando la iglesia,
después de larga aflicción, brilla por fin en todo el fulgor de su gloria celestial. Los
vers. 5-6parecen ser una previsión de los milagros de santidad de Cristo. El cuadro
de los cautivos que regresan en el camino (8-10) es una representación exquisita
de los redimidos que vuelven al hogar celeste con Dios.

Cap. 37 Derrota del Ejército Asirio

Esto se relata tres veces aquí: II Reyes 18-19, y II Crónicas 32. Es uno de los
milagros más estupendos del A.T.; en una noche el ejército asirio es destruido por
un golpe directo del cielo (37:36). Era el gran clímax que Isaías repetidamente había
predicho (10:24-34; 17:12-14; 29:5-8, 14; 30:27-33; 31:4-9; 33:3-4; 38:6). Estos
capítulos parecen ser un relato combinado de dos invasiones Senaquerib, como
generalísimo de los ejércitos de su padre Sargón, invadió Judá en 713 A.C. y tomó
muchas ciudades de Judá. Ezequias le pagó tributo, II Reyes 18:14-16. Vino otra
vez 701 A.C. en cuya ocasión le hirió el ángel de Dios.
Caps.38,39 Enfermedad de Ezequías. Los embajadores Babilónicos
Estos dos capítulos pertenecen cronológicamente antes del cap. 37 pero se colocan
después, probablemente para que sirvan de introducción (39:6) a los capítulos del
cautiverio Babilónico que les siguen. La enfermedad de Ezequias fue 15 años antes
de su muerte (38:5) o sea en 712 A.C. Su restauración milagrosa había despertado
interés en Babilonia (2 Cro. 32:31; Isaías 37:7-8). Sin duda la embajada Babilónica
a Jerusalén parecía sospechosa en Senaquerib y puede haber apresurado su
segunda invasión.
Cap.40 Voces de Consuelo

A Ciro no se le nombra aquí, pero si en 44:28 y 445:1. Es sin duda alguna el “del
oriente (2) y del “Norte” (25; todo ejército del Oriente penetraba en Palestina desde
el Norte). Isaías murió 150 años antes de los días de Ciro, y sin embargo aquí nos
presenta una visión de su rápida conquista del mundo, que se atribuye a la
providencia de Dios (4)
Aterrados ante el rápido avance de los ejércitos de Ciro, las naciones se entregan
febrilmente a la fabricación de sus dioses (5-7) cuya protección esperan. Jehová
promete proteger a Israel (8-20), y luego reta a los dioses de las naciones a que
demuestren su capacidad de predecir el porvenir. (21-29).
Cap.42 El siervo de Jehová

Otra visión del Mesías venidero y su obra entre las naciones (1-17). Como tal se le
cita en Mateo 12:17-21). En los vers. 18-25 el siervo de Jehová es la nación de
Israel.

Cap. 43 El cuidado Divino de Israel


Dios había formado para si mismo la nación, cuya desobediencia había sido
incesante. Con todo era la nación de E, y a travéz de sus pecados y sus
padecimientos El obraría para mostrar al mundo entero que El, y El solamente es
Dios.
Caps.44,45 Ciro

Estos dos capítulos predicen el regreso de Israel del cautiverio bajo Ciro,con énfasis
especial en el poder único de Jehová de predecir el porvenir, Ciro rey de Persia,reino
538-529 A.C. permitió el regreso de los judíos a Jerusalén, y dio un decreto que
autorizaba la reconstrucción del templo (II Cron. 36:22-23; Esdras 1:1-4). Isaías
profetizó en 745-695 A.C. más de 150 años de los días de Isaías aún no había caído.
El argumento principal de estos dos capítulos es que el poder de Jehová para
predecir el futuro demuestra su superioridad sobre los ídolos idea que aparece a
menudo en los caps.40 al 48. El llamar a Ciro por nombre mucho antes de haber
este nacido se da como muestra del poder de Jehová para hacer entender lo que
ha de venir “ 45:4-6. Si esto no es una predicción, ni siquiera hace sentido, en el
contexto en que se usa. Los críticos que relegan estos capítulos a alguna fecha
post-exílica tienen ideas un tanto extrañas de la unidad contextual.

Caps. 46-48 La Caída de Babilonia

Una continuación de caps. 13-14. Advierte a Judá que no se deje influir por los
dioses lujosos de Babilonia (46:4-7) ni titubee en creer las predicciones de Dios
(46:8-13).La multitud de ídolos , de hechiceros, y agoreros de Babilonia de nada
servirían contra los ejércitos de Ciro ( 47:12-15). Más bien las imágenes de oro de
sus ponderados dioses, incapaces de salvar a la ciudad y ni aún ni a si mismas,
serian cargadas sobre bestias y carros como presa (46:1-2). Reafirma el poder único
y exclusivo de Dios, de predecir, y controlar el curso de la historia; reprende a Israel
por su renuencia a confiar en El y en sus predicciones, y su propensión a la idolatría.
Es otra profecía solemne de la caída de Babilonia a manos de Ciro, y el rescate de
los judíos “Jehová lo amó” (48:14); a Ciro, monarca de singular nobleza y rectitud.
Caps.49,50 El siervo de Jehová

En los capítulos anteriores 40-48 vimos el pensamiento preminente de las profecías


de Jehová acerca del futuro, como evidencia de su deidad. En los caps. 49-55 el
pensamiento gira alrededor del siervo, parece ser Israel en algunos casos como
nación; en otros el Mesías, aquel en quien Israel se había de personificar, y en quién
las promesas dadas a Israel hallarían su cumplimiento. Los pasajes están
íntimamente entrelazados, el contexto indica a cuál de los dos se refiere. Es un
resumen de pensamiento que han venido acumulándose (41:8; 42:1; 19:43:10;
41:1,2,21 ; 49:3-6; 53:11).

Estos capítulos parecen ser una especie de soliloquio del siervo entremezclado con
algunas contestaciones de Dios, y tratando principalmente de su obra de traer a
Dios todas las naciones del mundo.

Caps.51,52 Redención y Restauración de Sión

La liberación de Israel de los padecimientos del cautiverio es tan segura como las
admirables obras de Dios en el pasado. Es parte del plan entero de Dios a través
de los siglos, comenzando con una sola pareja (51:2) y culminando con un mundo
redimido y de eterna gloria, (51:6). El cap. 52 es un canto del día de triunfo de Sión.

Cap.53 El Siervo de Jehová. Varón de Dolores


Uno de los capítulos más amados de toda la Biblia. Un cuadro del Salvador doliente,
que comienza desde 52:13. Tan vividos son los detalles, que casi creeríamos que
Isaías se hayaba al pie de la cruz. Tan claro está en su mente,que habla en tiempo
pasado, como si ya hubiera sucedido. No es posible aplicarlo a otra persona alguna
en toda la historia; sin embargo, fue escrito siete siglos antes del Calvario.

Caps.54,55 La vasta expansión de Sión

En virtud de sus padecimientos, el siervo de Jehová había de rejuvenecer a Sión y


conducirla adelante y hacia arriba,hasta alturas vertiginosas de expansión sin
límites y de gloria sin fin. El capítulo 55 es la invitación del Siervo al mundo entero,
a que entre a su reino y comparta sus bendiciones.

Caps. 56-59 Pecados de los Tiempos de Isaías

Profanación del sábado; glotonería de los caudillos de Israel, predominio de la


idolatría y de sus viles costumbres; minuciosidad en el ayunaar, a la par de la
injusticia más descarada. Todo había de ser vengado severamente.

Caps.60-62 El Redentor de Sión

Un canto de la era misiánica, comenzaba desde 59:20 y presentando unaépoca de


evangelización mundial que luego se entremezcla con la gloria eterna celestial. El
cap.60, que continua el pensamiento del 59, y representa a reyes y naciones que
desde todo el
mundo convergen en Sión para traer su homenaje al Rey de Sión. Es uno de los
más grandiosos de la Biblia. Jesús citó 61:1-3 aplicándolo a si mismo (Lucas 4:15).
El “nuevo nombre” de Sión (62:2); en 65:15 se rrepitee quee loss sieervoss de Dios
recibirán “otro nombre”. Hasta la venida de Cristo, el pueblo de Duios era llamado
“judíos” o “hebreros”.Después fueron llamados “cristianos”, “corona de gloria” (62:3);
lo es la Iglesia para Dios. Aún cucando la iglesia visible ha sido corrompida por los
hombres y ha sido cualquier cosa menos una “corona de gloria “ sin embargo esto
es cierto del cueropo de los santos fiels de Dios. Por toda la eternidad serán su
deleite y go.
Caps. 65,66 Nuevos cielos y Nueva tierra
Estos dos capítulos son la respuesta divina a la oración de los exilados en los dos
capítulos anteriores. La oración será contestada. El remanente fiel será restaurado
(65:8-10). Los desobedientes serán del todo destruidos (65:2-7,11-12). Otraas
nacions serán traidas al redil (65:1; 66:8). Todos serán llamados por un nombre
nuevo (65:15).Heredarán nuevos cielos y nueva tierra (65:17;66:22). No hará falta
en esa nueva orden templo ni sacrificio (66:1-4). Los fieles y los desobedientes
serán separados para siempre,con bieneventuranza eterna para los unos y castigo
eterno para los otros (66:22-24).Jesús mismo ratificó estas palabras (Mar. 9:48).

También podría gustarte