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Esto es lo que ordena Ciro, rey de Persia:
El SEOR, Dios del cielo, que
me ha dado todos los reinos de la tierra, me ha encargado que le construya un templo en la ciudad de Jerusaln, que est en Jud. 3 Por tanto, cualquiera que pertenezca a Jud, vaya a Jerusaln a CONSTRUIR EL TEMPLO DEL SEOR, DIOS DE ISRAEL, EL DIOS QUE HABITA EN JERUSALN; Y QUE DIOS LO ACOMPAE.
Tambin ordeno que los habitantes de cada lugar donde haya judos sobrevivientes los ayuden dndoles plata y oro, bienes y ganado, y ofrendas voluntarias para el templo de Dios en Jerusaln.
El rey Ciro sac los utensilios de la casa de Jehov que Nabucodonosor se haba llevado de Jerusaln y haba depositado en la casa de sus dioses.
Quien de entre vosotros pertenezca a su pueblo, sea Dios con l, suba a el Dios), la cual est en Jerusaln.
Jerusaln, que est en Jud, y edifique la casa a Jehov, Dios de Israel (l es
Padre Dios, hoy entend, gracias a tu Espritu Santo a que debo edificar el templo ( tus hijos que me diste) Y se que Tu me ayudars, y si quieres que trabaje de misionera, encantada, tambin s que ESTARS CONMIGO por eso me gusta la idea, y si en algo puedo ayudar a tus hijos econmicamente para tu Gloria, tengo que hacerlo ya sea a los misioneros, escuela pura Gracia gracias Dios por acompaarme eternamente en EL NOMBRE DE JESS TU HIJO AMN.