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Transformaciones en la Escuela Rural

Este largo documento describe los cambios que ha experimentado la escuela rural en España, incluyendo la transformación de la economía rural, el fenómeno de la inmigración, y el impacto de la tecnología e internet. El autor argumenta que la escuela rural ahora enfrenta nuevos retos en transmitir valores a los estudiantes y apoyar a familias en transición.

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Transformaciones en la Escuela Rural

Este largo documento describe los cambios que ha experimentado la escuela rural en España, incluyendo la transformación de la economía rural, el fenómeno de la inmigración, y el impacto de la tecnología e internet. El autor argumenta que la escuela rural ahora enfrenta nuevos retos en transmitir valores a los estudiantes y apoyar a familias en transición.

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Un puado de pjaros contra la gran costumbre por una prctica libertaria en la educacin

Otras publicaciones > La Revista > N 85


Existe la escuela rural?
Domingo 16 de marzo de 2008, por Jos Luis Murillo

Despus de unos cuantos aos viviendo por los pueblos del Pirineo aragons y trabajando en sus escuelas, despus de unos cursos en el valle de Benasque con sus caractersticas socioeconmicas propias y especficas, y despus de bastante tiempo de no pararme a pensar en la cuestin escuela rural escuela urbana por andar en otros caminos y por aquello de que los rboles impiden ver el bosque, al retomar este tema y pararme a pensar en l me encuentro con que la escuela rural en la que estoy ahora ya no es la que yo conoca. Antes la escuela rural se defina no slo por cuestiones puramente estadsticas, como el nmero de alumnado o su mezcla de edades, sino por otros elementos ms cualitativos: estaba inmersa en una cultura rural basada en una socioeconoma agrcola y ganadera muy diferente de la cultura urbana industrial; la comunidad escolar valoraba positivamente su papel en el desarrollo de las personas y del grupo y se converta en un punto de referencia cultural destacado; no contaba con los mismos recursos que las escuelas urbanas para acceder a la cultura de la sociedad en la que se encontraba; el alumnado haba nacido y viva en el pueblo, Ahora, la escuela rural, mantiene las estadsticas y algunas de sus caractersticas propias, pero se han producido cambios profundos que conforman y apuntan hacia otro modelo de escuela. Entre esos cambios cabra destacar: 1. La transformacin, ms o menos progresiva segn los territorios, hacia un medio rural basado en una economa de servicios y/o hacia una agroganadera tecnificada. 2. El fenmeno de la inmigracin. 3. La sociedad de la informacin y la comunicacin surgida de Internet y de las nuevas tecnologas. 4. Y, por ltimo, el que me parece fundamental, pues de l depende lo que al final ocurre en el aula cada da y es el que determina hacia donde podemos caminar en nuestras escuelas: la nueva estructura de los centros y la situacin del profesorado. 1. La transformacin del medio rural Aunque todava quedan extensos territorios en nuestro espacio aragons con una economa centrada en la agricultura y la ganadera, cada vez son ms los territorios que estn transformando su economa hacia el sector servicios (turismo rural, deportes de aventura, turismo cultural, estaciones de esqu, campos de golf, zonas residenciales cercanas a ncleos de poblacin ms urbanos,), e incluso en aquellos que la agricultura o la ganadera constituyen la base de su economa, se trata de una economa cada vez ms tecnificada y menos

tradicional, como ocurre en sectores como el de la vid, los nuevos regados, o la ganadera extensiva, lo que implica un cambio sociocultural en el que la vida de esas personas gira cada vez menos alrededor de la tierra y ms hacia modelos sociales y culturales importados a travs de los medios de comunicacin, internet o, sencillamente, del contacto ms frecuente y continuado con el medio urbano. Este cambio socioeconmico y cultural est provocando que las relaciones familiares y con la escuela se estn modificando. Las familias son cada vez ms nucleares, ya no son familias extensas formadas por abuelos, abuelas, tiones, padre, madre, hijas e hijos, sino que la constituyen cada vez ms el padre, la madre y los hijos e hijas como mucho. Adems, ambos progenitores comienzan a trabajar fuera del hogar por razones econmicas y de emancipacin de la mujer. Esas novedades tienen como consecuencia una menor participacin de la familia en la educacin de hijas e hijos por falta de tiempo, cansancio, o por no estar presentes en los hogares otros miembros de la familia, como ya estaba ocurriendo en el medio urbano, con todos los problemas que ello acarrea en cuanto a transmisin de valores y a unas relaciones afectivas ms positivas en el desarrollo personal. Cada vez es ms la televisin o internet los que ocupan el tiempo libre del alumnado y sus referencias educativas principales, aparte de la escuela, aportando valores externos al medio y determinados desde los centros de poder de la economa global. Aqu, el papel de la escuela y no slo de la rural, me parece cada vez ms importante por las edades que acoge y por el sistema familiar y social actual, ya no tanto en la transmisin de conocimiento, que es importante en si misma, sino en la transmisin de valores necesarios y positivos para el desarrollo personal y social: solidaridad, respeto a la diferencia, no discriminacin, paz, responsabilidad, respeto y cuidado del entorno y en aspectos socioafectivos: autoestima, confianza en s misma, compartir, Es en esta direccin hacia donde creo que debemos trabajar en nuestras aulas prioritariamente y una de las lneas de actuacin que la administracin educativa debera plantear, apoyar y potenciar en nuestro medio con experiencias como las de mediacin, lucha contra el acoso escolar, lucha contra la discriminacin, comunidades educativas, que comienzan a ser habituales en el medio urbano, u otras que puedan surgir en un futuro. Otra lnea de actuacin necesaria en este mbito es la puesta en marcha y extensin de servicios en el medio rural que, por una parte, faciliten los procesos de insercin de la mujer y de colectivos menos favorecidos tales como casas-canguro, guarderas o comedores escolares en pequeas localidades, y que ya ha iniciado la administracin, y por otra parte que permitan el cuidado de nuestro alumnado y les abra posibilidades para su tiempo libre: ludotecas, bibliotecas municipales, escuelas de msica, actividades en el propio medio social y natural, y que ahora las cubren como pueden desde AMPAs, Ayuntamientos o personas y asociaciones de forma voluntaria con un respaldo menor por parte de la administracin. 2. La inmigracin Uno de los retos ms fascinantes y conflictivos de nuestro tiempo es el de la inmigracin. A diferencia de otros momentos en los que las personas inmigrantes llegaban a un nuevo pas, a una nueva cultura, y su prioridad era la de integrarse y adaptarse al lugar de llegada renunciando o dejando en el terreno de lo privado su propia cultura, por diferentes razones, la inmigracin actual comienza a suponer un autntico cruce de culturas en un momento de revisin de valores en la nuestra (el papel de la mujer, la importancia del medio ambiente, la necesidad de una cultura de la paz y la solidaridad, el nuevo modelo sociocultural que nos trata de imponer el sistema socioeconmico globalizado en el que vivimos,) y todos estos fenmenos me parece que pueden ser muy enriquecedores para nuestra cultura y nuestra sociedad en funcin de como los gestionemos y la respuesta que les demos, ya que, ni todos nuestros valores heredados, ni todos los que nos llegan de fuera, tienen por que ser necesariamente vlidos para el presente y para el futuro. Junto a valores de tolerancia, no discriminacin o solidaridad afloran valores xenfobos o patriarcales que habra que poner en tela de juicio y tratar de erradicar. Indudablemente, en el da a da de nuestras aulas, son crisis concretas con nombre y apellidos a las que tenemos que responder. Por una parte, cada vez es ms frecuente encontrar alumnado procedente de familias neorurales incluso de otros pases, lo que no ocurre en las escuelas urbanas, y por otra de inmigrantes que abandonan sus pases buscando un trabajo con el que poder vivir o huyendo de guerras y conflictos polticos. En la escuela rural ya comienzan a encontrarse aulas con la mitad de su alumnado que habla con otros acentos cuando no con otras lenguas, que trae otros valores y que necesita integrarse en ellas sin por eso perder sus races. En el medio rural, al mantenerse todava unas relaciones ms personalizadas que en el medio

urbano, pueden darse situaciones extremas: o un apoyo total a las personas recin llegadas y necesitadas de ayuda o un rechazo total por sus costumbres diferentes o por los estereotipos sociales heredados. Y si esto ltimo ocurre, aunque los guetos que se crean son menos numerosos, su situacin es todava ms dura por un rechazo ms opresivo y cotidiano que en las ciudades. La escuela, como espacio de transmisin de valores y como lugar de encuentro de las familias, puede jugar un papel fundamental en esos nuevos procesos. Pero la escuela no puede incidir en este fenmeno slo desde el voluntarismo de su profesorado, necesita un apoyo claro y decidido por la administracin respaldando las iniciativas que se planteen sin rigideces burocrticas, proponiendo programas de integracin, y aportando nuevos profesionales que puedan ocuparse de estos temas por su formacin en insercin laboral y social, y que puedan trabajar conjuntamente con el profesorado. 3. La sociedad de la informacin y la comunicacin Otro cambio esencial que se est produciendo en la escuela rural es el de las nuevas tecnologas. Por una parte podramos valorar como muy positivo el esfuerzo del Gobierno de Aragn para su introduccin en sus aulas si nos dejamos seducir por las cifras y por los titulares de la prensa (econmica sobre todo), pero si lo analizamos ms detenidamente y lo vivimos en el aula nos encontramos que dicha introduccin adolece de los mismos problemas que el resto de polticas de los ltimos aos dirigidas al sistema educativo en general y al medio rural en particular: falta de planificacin; no se tiene en cuenta al profesorado ni a la realidad de la escuela rural; se despilfarran recursos sin sentido y sin valoracin de los resultados; se busca la prensa como referente a la hora de dirimir si un programa es vlido o no y no a planteamientos psicopedaggicos; se considera que el aumento de gasto es ndice de mejor calidad educativa sin detenerse a estudiar en que se est gastando, ni su repercusin real, En definitiva, nos toca padecer el proceso de mercantilizacin del sistema educativo en el que intentan que el profesorado se convierta en un mero dependiente del tenderete tecnolgico, sin una formacin adecuada y sin tener en cuenta sus propuestas y necesidades, y las familias se conviertan en meros consumidores a los que se les intentan vender tabletspc y los productos de Microsoft a travs de las aulas. Y es una pena porque las pequeas escuelas del medio rural, por sus caractersticas, podran ser un buen espacio para poner en marcha nuevas iniciativas y abrir nuevos caminos en cuanto a la incidencia de las TICs en la formacin del alumnado, para la distribucin de software abierto, libre y gratuito, para iniciar un proceso planificado de formacin del profesorado, para enriquecer sus aulas con nuevos profesionales encargados de apoyar las iniciativas y propuestas reales que surgen en esas aulas sobre las Nuevas Tecnologas, pero eso no es negocio para las multinacionales ni proporciona tantos titulares y as nos va con un retraso de varios aos con respecto a otras comunidades como Extremadura o Andaluca, y con situaciones tan surrealistas como la de utilizar los nuevos recursos para escanear los libros de texto y seguir trabajando como siempre, eso si, sin el papel, como pretende el programa mal llamado pizarra digital en contra de otro programa puesto en marcha por la misma administracin educativa para fomentar la utilizacin de libros y bibliotecas. 4. La situacin del profesorado y de los centros Y por ltimo tenemos la nueva realidad de los centros y del profesorado a ellos adscrito. Poco a poco se han ido abandonando las propuestas y las dinmicas de participacin surgidas con la Reforma y la vertebracin de los centros en torno a Proyectos Educativos de Centro dialogados y consensuados por las comunidades educativas. Los centros aislados del medio rural han sido sustituidos por Colegios Rurales Agrupados creados por decreto y, como en el resto del sistema educativo, gestionados por equipos directivos jerarquizados y no colegiados que, en general, sirven de simple cadena de transmisin a la administracin para sus polticas y para sus decisiones basadas en principios economicistas acordados en los despachos de la ciudad, una administracin que refuerza e incentiva econmicamente y con puntos este modelo de direccin. Las plantillas y las ratios de los centros no tienen en cuenta la realidad del medio rural, ni su dispersin de aulas administrativamente organizadas como CRAs, ni su mezcla de edades en una misma aula, ni las nuevas situaciones que van surgiendo y que antes he expuesto, lo que se agrava con la progresiva desaparicin de la funcin tutorial sustituida por especialistas y ms especialistas que no pueden ejercer la especialidad para la que se han formado y a la que se

supone que se destinan, pero que acaban de tutores y tutoras improvisados. La formacin permanente del profesorado, ms dificultosa en el medio rural por la falta de oferta y por los desplazamientos, casi no existe y se reduce a un mero trmite burocrtico en unos CPRs jerarquizados, alejados de la realidad de las aulas y al servicio de intereses polticos, lo que dificulta la innovacin y la participacin del profesorado rural, un profesorado sin estabilidad ni laboral ni en las plazas que ocupa. Lamentablemente el sistema heredado de otros tiempos de concurso de traslados basado casi exclusivamente en la antigedad, y la mercantilizacin del sistema educativo que prioriza lo econmico sobre las necesidades reales, abocan al profesorado a permanecer durante aos en situacin de interinidad y a no poder optar a una estabilidad en las plazas que realmente existen y deben cubrirse cada ao por un profesorado cada vez ms desmotivado respecto a su implicacin en los procesos educativos. A modo de conclusin Y ante ese panorama me vuelvo a preguntar sigue existiendo una escuela rural?. Decididamente y a pesar de su transformacin y de haber ido a peor en estos ltimos aos pienso que contina vivo un modelo de escuela que podemos definir todava como rural, porque, aunque todos esos cambios parecen acercarnos a realidades habituales en las escuelas urbanas, la forma de gestionarlas, por nuestras caractersticas, no puede ser la misma, pero, sobre todo, porque cuando entro en mi aula cada maana no me encuentro a la clase de 3A o de 5B como ocurre en otras escuelas con ms alumnado o con todo el alumnado de una clase de la misma edad, sino que me encuentro con Eloy, Mara, Jess, Juan, Irene, Mara, Sheila, Cristina, lex, Carla y lvaro que, con sus tres o cinco o siete o nueve o diez aos, me dicen buenos das y me miran y los miro, y nos sonremos, y comenzamos un da ms a aprender juntos, a plantearnos preguntas, a buscar en comn como resolver los problemas que nos surgen y, en definitiva, a compartir un pedazo de nuestras vidas, por lo que ni mis planteamientos ni mi trabajo pueden ser los mismos que en otras escuelas, y eso exigira un tratamiento diferenciado, que ahora no se da, desde el sistema educativo. Jos Luis Murillo Garca

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