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Gestión de Calidad en E-Learning Universitario

Este documento analiza la perspectiva organizacional del e-learning en las universidades, considerando tres ámbitos que interactúan: el organizativo, el educativo y el tecnológico. Explica que debe haber coherencia entre los modelos aplicados en cada ámbito para lograr resultados óptimos.

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Gestión de Calidad en E-Learning Universitario

Este documento analiza la perspectiva organizacional del e-learning en las universidades, considerando tres ámbitos que interactúan: el organizativo, el educativo y el tecnológico. Explica que debe haber coherencia entre los modelos aplicados en cada ámbito para lograr resultados óptimos.

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PROCESOS INSTITUCIONALES DE GESTION DE LA CALIDAD DEL E-LEARNING EN INSTITUCIONES EDUCATIVAS UNIVERSITARIAS Dr. Josep M Duart Profesor investigador de la UOC.

Coordinador de la Ctedra UNESCO de e-learning jduart@[Link] Francisco Lupiez Investigador de la UOC Ctedra UNESCO de e-learning flupianez@[Link]
Abstract En este artculo abordamos la perspectiva organizacional del e-learning en las universidades como una realidad compleja donde interactan tres mbitos: el organizativo, el educativo y el tecnolgico. Para abordar la complejidad de estas interacciones no existe un modelo nico: ni organizativo, ni educativo ni tecnolgico, sino diferentes niveles de actuacin que, en consonancia con la poltica de la organizacin que vayamos a abordar, nos marcaran las estrategias y tcticas a seguir. La introduccin del e-learning, entendido como una forma de educar/formar que usa la tecnologa de forma extensiva en un determinado contexto, hace que tengamos que enfrentarnos a un cambio y, lo que es ms importante, a una nueva gestin que afecta tanto al proceso formativo (enseanza-aprendizaje-entorno) como a los recursos de apoyo que dispongamos (recursos metodolgicos, documentales, informativos y relacionales). Introduccin Estamos viviendo una poca de cambio que afecta a todas las esferas de la vida y tiene como uno de sus ms claros impulsores1 a las Tecnologas de la Informacin y Comunicaciones (TICs), conocida como Sociedad de la Informacin y el Conocimiento. (Castells, 2000) Como destaca Castells, todas las sociedades son sociedades del conocimiento ya que ha sido este el recurso fundamental en la organizacin del poder, la riqueza, y la calidad de vida en cualquier poca. Lo que es especfico de nuestra sociedad no es que sea del conocimiento, sino el hecho de que en la sociedad actual la produccin y generacin de conocimiento y el procesamiento de informacin tiene una base tecnolgica de nuevo tipo que permite que esa informacin y ese conocimiento sean difundidos y procesados en tiempo real a escala planetaria en el conjunto de los procesos que constituyen la actividad humana (Castells, 2003). En este nuevo contexto, la universidad tiene un papel fundamental, como elemento central de nuestra sociedad y nuestra economa. Es la institucin de la sociedad red. Pero la universidad de hoy no debe ser una institucin anclada en valores y formas del pasado, sino que debe responder a nuestras necesidades actuales en un nuevo contexto social y tecnolgico (Castells, 2003) que tiene en internet su espacio natural. A este reto que supone el nuevo contexto social y tecnolgico, las empresas, como otra de las instituciones clave en la sociedad de la informacin, se estn adaptando haciendo un uso cada vez ms intensivo las TIC y de internet en todos sus mbitos de actividad (Castells, 2000; Castells, 2002).

El concepto de impulsor fue utilizado por el Dr. Gabriel Ferrat en su Conferencia Plenaria Virtualidad, Multidimensionalidad e Inteligencia ambiental. Nuevos paradigmas para la Sociedad de la Informacin el da 8 de Mayo en el II Congreso Internacional de Sociedad de la Informacin y el Conocimiento. Madrid, 7- 9 de Mayo 2003

Sin embargo, la universidad, a pesar de estar en los mismos orgenes de internet (Leiner, 2003) se esta incorporando a este nuevo contexto con no pocas dificultades (Durderstadt, 1999; Jochems, 2004; Katz, 1999). En este sentido, la Educacin, entendida en un sentido amplio, y las instituciones u organizaciones, encargadas de ofertar o demandar procesos de enseanza-aprendizaje, se enfrentan al reto2 de adaptarse a este nuevo paradigma socioeconmico. Reto del que especialmente habrn de salir airosas las instituciones de educacin superior dado el papel que les toca jugar en nuestro tiempo. Perspectiva organizacional del e-learning El e-learning o aprendizaje electrnico no es tan slo un sistema de acceso a la informacin y de distribucin de conocimiento. La realidad del e-learning se configura a partir de la interaccin de los siguientes factores: a) la educacin en tanto que proceso constructivo personal y grupal a la largo de la vida, b) la tecnologa en tanto que utilidad comunicativa e informacional que crea nuevos espacios de interaccin y, c) la organizacin en tanto que constructo humano que configura la finalidad y el contexto de enseanza y de aprendizaje Con e-learning no estamos solamente introducindonos en una nueva tecnologa del aprendizaje; estamos presentando una nueva forma de pensar acerca del aprendizaje. El aprendizaje no necesariamente requiere entrenamiento o instruccin. Las personas podemos aprender de muchas formas mediante el acceso a informacin bien diseada, por el uso de herramientas que mejoran el desempeo, a travs de la experiencia y de otros factores. Si nosotros pensamos acerca del aprendizaje con esta perspectiva ms amplia, ser ms fcil ver las nuevas opciones para mejorar el desempeo. Educacin, Tecnologa y Organizacin, en tanto que partes de la realidad del e-learning, deben ser considerados ejes que tratados y gestionados de forma coherente producen resultados ptimos y de calidad. Observemos la relacin de los tres elementos en la siguiente figura.

E-learning
Educacin Modelos educativos Tecnologa Modelos

Organizacin Modelos organizativos

Debe existir una coherencia entre los tres mbitos que garantice un espacio de interaccin optimo

Este reto para las Universidades fue expuesto por el Dr. Josep M. Duart en su presentacin de la Sesin Paralela de La Universidad en la Sociedad del Conocimiento el da 6 de mayo en Online Educa Barcelona. Punto de encuentro entre Europa y Latinoamrica de los profesionales del elearning. Barcelona, 5-7 de Mayo 2003.

En esta imagen quedan reflejados los diferentes conceptos en forma de esferas interseccionadas. Observemos que debajo de cada concepto situamos, en plural, que existen diferentes modelos de aplicacin para cada uno de los conceptos. Es decir, no podemos determinar que existe una nica aproximacin pedaggica, tecnolgica u organizativa al elearning. Existen muchas y diversas. Ahora bien, lo autnticamente relevante ser determinar cuales son los elementos que definen la eleccin de un modelo u otro y como, a partir de ah, se establece la coherencia entre los diferentes elementos. Observemos ahora la imagen 2 para situar las organizaciones educativas en cada uno de los cuadrantes descritos. La situacin que determinemos configurar un escenario especifico que dar una imagen y resultado concreto a cada uno de los modelos educativo, tecnolgico y organizativo que decidamos.

Uso de tecnologa en procesos institucionales Organizacin virtual que opera en la presencialidad

1 cuadrante

Organizacin virtual que opera en la virtualidad

2 cuadrante

Uso de tecnologa en proceso formativo

Organizacin presencial que opera en la presencialidad

+
Organizacin presencial que opera en la virtualidad

3 cuadrante

4 cuadrante

La tipologa de organizacin depender del mayor o menor uso que se haga de la tecnologa en los mbitos institucionales y formativos.

Los cuadrantes dibujados a partir de los dos ejes reflejan el uso de la tecnologa en la organizacin y en la formacin estableciendo cuatro grandes tipologas institucionales. Estos cuatro cuadrantes no nos marcan compartimentos estancos, sino que nos muestran unas lneas continuas que puede ir desde un uso intensivo de la tecnologa hasta un uso puntual para determinados procesos. Esta claro que, siguiendo con la imagen 2, las organizaciones y los procesos educativos cuando se median por la tecnologa sufren cambios y alteran sus mecanismos habituales de desarrollo, as como sus potenciales y posibilidades. No se organiza de igual forma la docencia virtual que la presencial, o la administracin acadmica presencial que mediada por la tecnologa. Tampoco ser el mismo el pblico potencial al que nos dirigimos con cursos impartidos a travs de internet que con cursos presenciales o mixtos. La riqueza de matices y de posibilidades es muy amplia. De ah el factor creativo de la virtualidad. Ahora bien, lo importante es que se opte por el modelo que se opte se haga de forma institucional y se desarrolle de forma coherente. No existe un modelo de educacin virtual, de la misma forma que seria errneo pensar que existe en la modalidad presencial. Lo que define el modelo es tan simple como determinar si se corresponde con los objetivos institucionales estratgicos que se persiguen a la vez que asegurar la coherencia con el uso de la tecnologa, de la teora o sistema de aprendizaje predominante a usar y con el marco organizativo del que vamos a dotarnos para implementarlo. Segn la imagen 1 lo importante es la coherencia entre las tres esferas. Una coherencia que deber aplicarse no slo a nivel macro institucional sino en cada una de las acciones emprendidas en cualquier proceso de enseanza-aprendizaje que llevemos a cabo.

La falta de coherencia en el sistema de relacin entre los modelos educativos, tecnolgicos y organizativos repercute directamente en los usuarios, en los participantes en el proceso de formacin. La organizacin educativa quizs tarde ms en darse cuenta que sus usuarios. No podemos pretender tener estudiantes en cualquier parte del mundo y a la vez pedirles que se presenten cada tres meses en un determinado lugar a una hora concreta para asistir a una videoconferencia. No podemos pretender implementar un sistema de formacin virtual sin pretender que esto ocasione nuevas partidas presupuestarias en el departamento que la va a llevar a cabo tales como uso de licencias informticas o aumento de costes telefnicos de los formadores por citar algunas de evidentes. No podemos pretender establecer un sistema interactivo de aprendizaje con una plataforma que no permita tal interaccin, como por ejemplo algunas que no llevan correo incorporado o que no permiten mensajes multidireccionales. En la coherencia entre los modelos y en su trato reside el xito de la implementacin de esta tipologa de procesos. Estrategias y procesos en los proyectos de e-learnig en la universidad En el mbito de la educacin superior (ES) los cambios que el e-learning supone resultan especialmente evidentes. Esto ocurre, en primer lugar, porque la universidad es una organizacin que crea y distribuye conocimiento y ese conocimiento es el material con el que se estn edificando la nueva economa y la nueva sociedad de nuestros das. Pero, adems, estn teniendo lugar otros cambios. Para empezar, las demandas formativas de los ciudadanos tambin se han diversificado pensemos, por ejemplo, en la llamada formacin continua-. Lo mismo puede decirse de la tecnologa al servicio de la educacin. Junto al modelo tradicional de ES, presencial o a distancia, aparece el e-learning, basado en una nueva plataforma tecnolgica y un nuevo modelo pedaggico centrado en el estudiante. Y nuevos competidores universidades virtuales, escuelas de negocio, universidades corporativas- se incorporan al mercado de la ES. Las transformaciones inducidas por las TIC en la educacin superior pueden agruparse en cinco grandes apartados: a) cambios en la industria creciente competencia-, b) cambios en el negocio nuevas demandas educativas y nuevos modelos de provisin de ES, como el e-learning, c) cambios organizativos flexibilizacin de las estructuras organizativas y aparicin de las universidades virtuales-, d) cambios en la tecnologa educativa los multimedia interactivos- y e) cambios en el modelo pedaggico el estudiante como protagonista del proceso de aprendizaje-. El e-learning en una organizacin y de forma especial en las educativas- puede ser el enlace perfecto entre la gestin del conocimiento (Knowlegdge Managment) y la gestin del cambio (Change Managment). La gestin del conocimiento en una organizacin es la forma de incentivar la explicitacin del talento de sus componentes en beneficio de los fines y de los objetivos de la institucin. En una organizacin educativa, que se caracteriza como pocas por estar formada por personas con niveles de conocimiento elevado y por tener como finalidad la creacin y difusin del conocimiento, no es del todo comn que el conocimiento personal se transforme en conocimiento colectivo. Sin nimo de crtica tan slo debemos observar el individualismo imperante en los departamentos universitarios o las dificultades de coordinacin acadmica existentes en las escuelas o institutos de educacin secundaria. El mundo acadmico en concreto y el de al formacin en general suele ser muy celoso del conocimiento personal, ya que este es la herramienta de trabajo de cada uno y por tanto su forma de valoracin personal ante los dems. Las resistencias vienen por la dificultad de cambiar el papel de predominio de la posesin y transmisin de conocimiento del que dispone el acadmico o el formador. El e-learning irrumpe en este esquema resituando los roles,

como veremos posteriormente, y obligando necesariamente a un cambio en la institucin. De ah que el e-learning pueda actuar, y de hecho acte, como enlace entre la gestin del conocimiento y al gestin del cambio. Las organizaciones parecen haber superado ya la idea de que la gestin del conocimiento era la aplicacin de tecnologa a los flujos de informacin internos de una organizacin, por ejemplo la instalacin de programas de control de procesos o de relacin con los clientes. La magnificacin de las plataformas en detrimento de los objetivos para los que sirven sera como decir que el e-learning es tan slo un recurso tecnolgico en el aula o en manos del formador. Ya nos hemos dado cuenta donde reside lo esencial y donde lo secundario. La gestin del conocimiento no es una tecnologa, es un ecosistema, integrado por naturaleza en la organizacin. Un ecosistema que se organiza mediante el uso planificado de tecnologas. (Bas, Rost van Tonningen, Schoonhoven. 2000) La ventaja de los sistemas tecnolgicos es que permiten un elevado nivel de interaccin que supera las barreras espaciotemporales. Esta interaccin es la base del cambio estratgico, es la oportunidad real de cambio en la organizacin. Observemos, a partir de la siguiente figura, como la interaccin que se produce mediante la aplicacin de sistemas tecnolgicos en el seno de una organizacin educativa puede ser de gestin de cambio para la propia organizacin. Grfico: Integracin de conocimiento a partir de plataformas tecnolgicas

Entorno Cooperacin Grupos virtuales Trabajo asncrono

Entorno Aprendizaje Aula virtual

Portal Institucin Educativa Web conocimiento Institucional

Entorno Informativo News. Comunicacin

Entorno Documental Biblioteca Virtual Centro documental

Entorno Estratgico (MIS) datawarehouse

Fuente: Adaptado de Bas, Rost van Tonningen y Schoonhoven (2000) En el grfico, podemos observar como en una institucin educativa en la sociedad de la informacin debera centrar en su portal, o URL institucional, el centro de la concurrencia de la informacin y del conocimiento que en ella se genera con vas al cumplimiento de uno de sus objetivos: el uso y la difusin del conocimiento generado. Ese conocimiento debe fluir de forma estructurada a partir de las diferentes aplicaciones no plataformas tecnolgicas integradas. Para ello, claro est, es necesario un modelo tecnolgico coherente y capaz de optimizar al mximo los recursos de todas las tecnologas de la institucin.

Visin y estrategias Una vez que ha quedado clara la importancia del conocimiento, y por tanto de la formacin dentro de las organizaciones, independientemente de su finalidad, nos deberamos plantear cmo podemos abordar desde el principio la definicin y visin del e-learning en la organizacin. Podemos proponer los siguientes pasos: 1. Anlisis previo de la situacin de la organizacin en relacin con sus procesos de enseanza-aprendizaje. Es necesario hacer un diagnstico previo para analizar la situacin y as poder desarrollar una visin y crear una estrategia para integrar el elearning en un rea de la organizacin o en toda la institucin. 2. Alinear la estrategia de e-learning con la estrategia organizacional. La implantacin de un proyecto de e-learning tiene que seguir las lneas del plan estratgico de la organizacin. Debemos definir los objetivos estratgicos que queremos alcanzar con la implantacin de un proyecto de e-learning: mayor grado de innovacin, incremento de la efectividad y la eficiencia de la formacin dentro de nuestra organizacin, mayor satisfaccin de nuestro alumnado 3. Definir un programa de e-learning en funcin de los pasos anteriores. El programa de e-learning debe constar de varias iniciativas o casos dentro de una cuidada planificacin temporal. Es importante definir aquellas iniciativas por ejemplo, la implantacin de un entorno virtual de aprendizaje dentro de la intranet de una empresao aquel caso cmo iniciar procesos de enseanza-aprendizaje a travs de la red de un curso de postgrado dentro de una universidad presencial- que va a servir para obtener un xito rpido y medible que nos permita extender el programa de e-learning al resto de la organizacin. 4. Planificacin del proyecto. Adems de todos los elementos bsicos en cualquier planificacin de un proyecto (objetivos, metodologa, calendario de acciones, nuevos roles de los agentes, asignacin de recursos, presupuesto, resultados esperados) y la necesidad de que este proyecto este incluido e impulsado por el plan estratgico de la propia organizacin debemos destacar la importancia de la existencia de la capacidad y el reconocimiento del liderazgo que haga visible el proyecto a toda la organizacin. 5. Comunicar el proyecto y asegurar que todos los miembros de la organizacin comprenden este proceso y asumirn los cambios implcitos, fomentando la participacin de todos los agentes. 6. Detectar los factores crticos de xito que estarn relacionados con los diferentes recursos organizativos, humanos y tecnolgicos de los que dispone nuestra organizacin. La motivacin de todos los agentes implicados, la buena eleccin y buen funcionamiento de la tecnologa que usemos, el diseo organizativo que apoye la gestin del proceso de enseanza-aprendizaje pueden ser algunos de los factores clave a tener en cuenta. No obstante, cada organizacin deber tener en cuenta su singularidad y el anlisis previo que ha hecho a la hora de identificar estos factores. 7. Identificar las ventajas competitivas a medio y a largo plazo del e-learning para nuestra organizacin. Ms all de reconocer la importancia que el conocimiento tiene en las organizaciones, hemos de explicitar el valor aadido que nos reportar el elearning a nuestra organizacin. La gestin del proceso formativo en e-learning El e-learning evidencia los procesos planificacin propios de cualquier accin educativa. La preparacin de la accin educativa, su desarrollo y la dinmica de evaluacin son algunos de

los procesos que se ponen de manifiesto. De hecho cualquier accin educativa debe ser planificada con anterioridad para asegurar su xito aunque a veces la presencialidad y el protagonismo del formador como transmisor del conocimiento de forma unidireccional juega a favor de la improvisacin y llega a colocarla en el nivel de la genialidad. Eso no puede pasar en los modelos formativos asncronos, en los que el protagonismo es siempre, y por imperativo contextual, del participante. En los modelos educativos basados en la interaccin entre docente, estudiante, grupo e institucin ese protagonismo debe planificarse, prepararse de antemano, ya que de no ser as el participante simplemente no puede hacer nada. No sucede lo mismo en los modelos basados en el autoaprendizaje, aunque si la organizacin no pone al alcance del participante los medios para que este pueda autoaprender el objetivo se presenta difcil. Separaremos, por un lado, el proceso educativo en sus tres componentes bsicos: la persona que aprende o el aprendizaje, la persona que ensea o la docencia y el contexto en el que esto se produce. Por otro lado, analizaremos la gestin de los recursos de apoyo que el proceso formativo necesita para llevarse a cabo. Vamos a intentar este anlisis aun sabiendo que no es posible analizar por separado los cuatro componentes citados, pero lo intentaremos para valorar, de forma analtica sus procesos de gestin e innovacin internos. En el siguiente esquema presentamos la interrelacin que existe entre los diferentes elementos que configuran un proceso educativo/formativo. Hemos de tener en cuenta que cada uno de estos elementos estarn condicionados por aspectos organizativos, educativos y tecnolgicos.

Propuesta de mapa de procesos en e-learning

Modelo pedaggico

Deteccin de las necesidades formativas

Preparacin de la accin formativa: - Objetivos. - Contenidos. - Actividades. - Temporalizacin - Evaluacin

Guas de aprendizaje

Proceso de aprendizaje Evaluacin formativa y continua Interaccin

Resultados formativos en los agentes y en la organizacin

Espacio Virtual de Aprendizaje Estudiantes Personal docente Personal de apoyo y gestin


Recursos metodolgicos Recursos informativos Recursos documentales Relaciones sociales

Espacio mediado por las TIC Modelo tecnolgico

En todos estos procesos se han de reflejar el modelo organizativo de la institucin en consonancia con los mbitos tecnolgicos y pedaggicos

a) La gestin del proceso de aprendizaje Los adultos de hoy construimos nuestras estrategias de aprendizaje en el siglo pasado, es decir, no somos hijos de la Sociedad de la Informacin. Esta no es una realidad banal si pensamos en que la prctica totalidad de los programas de e-learning de hoy, que requieren del conocimiento de un medio nuevo y de la comprensin y uso eficaz de sus reglas, se dirigen a personas adultas. Aprendimos en un aula con cuadros y trabajos de clase colgados en sus paredes, con un maestro y unos compaeros con quienes podamos hablar, con libros y pizarra, y con libreta y lpiz. Los nios y jvenes de hoy aprenden en el mismo marco, pero con recursos distintos. Para ellos el entorno de la virtualidad no es extrao ya que usan internet para la comunicacin y la bsqueda de informacin. Queremos con esto destacar que para hacer frente hoy, con xito, cualquier proceso formativo mediado por tecnologa debemos tener presente que su principal actor, es decir quien aprende, puede encontrarse ante un medio desconocido y para el que no dispone de recursos concretos de aprendizaje ya que, para empezar, sustituimos el escuchar por el leer y el hablar por el escribir a mquina. Las organizaciones educativas que usan e-learning deben establecer sistemas de gestin que permitan y favorezcan el proceso de aprendizaje por parte del participante. Es cierto que el estudiante, quien aprende, debe ser el centro, pero ms cierto es que para que eso sea as la organizacin debe de dotarle de los recursos adecuados. Centrndonos en el proceso de aprendizaje y dejando de lado, por el momento, los elementos complementarios a este que se tratan en el siguiente apartado, dividimos las acciones en dos grandes grupos: Aprendizaje propedutico o introductorio al sistema y estrategias de aprendizaje para entornos de elearning: aprendizaje propedutico La organizacin educativa debe procurar y gestionar los recursos oportunos para conseguir el objetivo de que el participante, el que aprende, se introduzca rpidamente y sin problemas en el entorno del e-learning. La cuestin consiste en entender que no es que el participante debe adaptarse a la organizacin o al sistema, sino que la organizacin y el sistema debern adaptarse al participante, y eso slo se consigue con la gestin adecuada de los procesos de incorporacin de participantes. Observemos algunas consideraciones a tener en cuenta: Disear entornos ergonmicos. Facilitar el conocimiento del entorno tecnolgico en el que se desarrollan los programas de formacin. Dar a conocer el modelo educativo institucional o del programa.

estrategias de aprendizaje La organizacin educativa, conocedora de la dificultad inicial de cualquier adulto en el acceso a un nuevo sistema de formacin, debe facilitar al participante estrategias de aprendizaje que le permitan sacar el mximo provecho del tiempo que dedican a la formacin. No es este el espacio para hablar de estrategias de aprendizaje; a pesar de citamos algunas de ellas que, a nuestro entender, deben ser estimuladas y gestionadas desde la organizacin educativa: Comunicacin escrita. Lectura comprensiva Uso y bsqueda de recursos de informacin. Uso del tiempo. Aprendizaje estratgico y colaborativo. Para la gestin de los procesos de aprendizaje la organizacin deber dotarse de recursos y deber promover y controlar su gestin. Sugerimos para ello la creacin de un equipo de apoyo al proceso de aprendizaje formado por profesionales de la orientacin que ayudan y siguen al participante en su proceso de aprendizaje. En algunas universidades esta figura se denomina

tutor, en los departamentos de formacin de empresas suelen ser los tcnicos de formacin propios del departamento. La finalidad de estas personas o equipos es fundamentalmente la de ayudar al participante en la planificacin de su proceso de aprendizaje as como facilitarle las capacitacin en aquellas estrategias de aprendizaje que pueden adaptarse mejor a su sistema de aprendizaje, de acuerdo con el modelo educativo institucional. Adems de esta funcin existo otra de muy til que es la de consejero y que seria un grave error olvidarla, especialmente cuando estamos tratando con personas que se forman en periodos temporales no habituales (noches, fines de semana, horas despus del trabajo, etc) y que necesitan por tanto de apoyo y de motivacin ms all de la intrnseca al conocimiento que estn adquiriendo. b) La gestin del proceso de enseanza La gestin del proceso de enseanza o de formacin esta relacionada directamente con el modelo educativo institucional y con las personas que deben llevarla a cabo: los docentes o formadores. Pero la inercia propia de los modelos de formacin convencionales, es decir los presenciales, nos puede llevar a pensar que la gestin de la docencia es cosa slo de profesores o formadores. Este es un error clsico que cometen las organizaciones educativas cuando deciden implementar sistemas de e-learning. Observemos la siguiente tabla comparativa para comprender lo que estamos diciendo. Tabla comparativa entre la formacin convencional presencial y e-learning

Formacin convencional presencial Elaboracin materiales de aprendizaje Seleccin de materiales complementarios Profesor/formador (En caso que sean necesarios) Profesor/formador

E-learning Modelo mixto Modelo asncrono

la

Preparacin de la docencia

Profesor/formador y colaboradores externos Profesor/formador con apoyo del centro de recursos digitales Planificacin del Profesor/formador Profesor/formador la docencia (Plan Docente)

Profesor/formador y colaboradores externos Profesor/formador con apoyo del centro de recursos digitales Profesor/formador con el apoyo del Equipo de gestin docente Diseo y Profesor/formador Profesor/formador y Equipo de gestin organizacin del Equipo de gestin docente aula docente/formativa Dar clase Profesor/formador Profesor/formador Profeso/formador Evaluar Gestionar evaluacin Distribuir resultados Profesor/formador Profesor/formador la Profesor/formador Profesor/formador y Equipo de Gestin docente los Profesor/formador Profesor/formador y Equipo de gestin docente Profesor/formador Equipo de Gestin docente Equipo de gestin docente

Se separan la preparacin de la docencia del desarrollo para identificar claramente las diferencias entre ambas modalidades de formacin

Desarrollo docencia

de

En la formacin convencional el profesor o el formador es quien lleva a cabo la totalidad de las acciones correspondientes al proceso formativo, incluso las que podran ser propias de gestin y que ocasionan a veces las quejas de los formadores ya que no sienten como propias. En el e-learning, y ms concretamente en su modalidad asncrona, el papel del formador se reduce a la imparticin de la materia y a su evaluacin. Los dems procesos se comparten o simplemente no participa. Esta es una realidad conduce a la necesidad de replantear el papel y el perfil del formador en los modelos formativos con uso intensivo de tecnologa. El acto formativo consiste, explicado de forma muy simple, en la interaccin entre formador y participante y las fuentes de conocimiento que ambos pueden aportar. Para que esto sea posible en la formacin convencional se necesitan pocas cosas. Ni tan slo se necesita que la organizacin que acoge la formacin funcione ya que en cualquier sitio, incluso en el vestbulo o jardn de una escuela o universidad puede llevarse a cabo la accin formativa. Tan slo deben estar presentes los agentes que la hacen posible. No es as en e-learning. Si el sistema no funciona y la organizacin que lo acoge no lo mantiene el acto formativo no puede llevarse a cabo. Si la plataforma tecnolgica no funciona, si no hay aula, si no hay sistema de comunicacin electrnica, si no se han realizado los materiales de aprendizaje, etc, la accin formativa no es posible. He ah la importancia que adquiere el contexto y su gestin en elearning. La accin docente en e-learning no empieza el da que se abre el aula virtual, sino el da en que se decidi abrirla y se puso fecha para ello. Insistimos en que el periodo de planificacin es importante en e-learning, adems de remarcar que, en este caso, forma parte tambin de proceso docente. Los agentes que intervienen en el proceso, como hemos observado en la tabla 1 son mltiples, lo que nos lleva a afirmar que el proceso docente en e-learning no es obra tan slo del formador, es un trabajo en equipo en el que participan los autores de los materiales de aprendizaje, la institucin, los diseadores instruccionales, los productores de materiales, etc. La coordinacin de este complejo proceso debe hacerse de forma profesional, de ah la necesidad de lo que convenimos en llamar gestin docente o formativa. Seguidamente exponemos diferentes momentos que configuran la gestin docente o formativa, destacando sus elementos de gestin. Diseo y produccin de los materiales de aprendizaje. Las organizaciones educativas o los departamentos de formacin, de acuerdo con los mecanismos de los que dispongan, deben ser los responsables ltimos en la decisin del currculo de contenidos de formacin. Claro est que estos debern dar respuesta a las necesidades formativas detectadas. Lo que queremos destacar aqu es que este proceso, en e-learning, se muestra como uno de los ms complejos ya que debe ser tratado con la suficiente anterioridad como para que sea posible realizarlo con calidad. En los modelos convencionales el profesor puede llegar al aula y dictar clase. En e-learning no, necesita de unos materiales previamente elaborados. Estos materiales son el resultado de un trabajo institucional en el que forman parte incluso elementos financieros. Despus de la seleccin de contenidos acordes con una necesidad formativa a satisfacer debe aprobarse financieramente la produccin de los materiales. Esa partida econmica, que puede ser considerada como inversin con fines contables, requiere un desembolso inicial previo a cualquier ingreso por el programa formativo. La organizacin debe asegurarse del cumplimiento del encargo de elaboracin de materiales y de su calidad ya que de ello depende gran parte del xito o fracaso del programa formativo. El seguimiento del diseo y de la produccin de los materiales debe gestionarse a partir de una unidad diseada a tal efecto por la organizacin. No la produccin en si que puede encargarse a un tercero.

Seleccin, contratacin y capacitacin de formadores

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Vimos que la figura del redactor de los materiales de aprendizaje puede no ser la misma que la de docente o formador. Un departamento de formacin puede trabajar con materiales formativos elaborados por personas de la central de la multinacional y contextualizados, si es necesario, por los formadores locales. La funcin de redaccin de materiales y la de docencia o formacin puede separarse en e-learning. Si es as podemos y debemos pensar en perfiles adecuados para cada una de las responsabilidades descritas: autora de materiales y docencia o formacin. Seleccionar formadores capaces y motivados por trabajar en nuevo entorno. Clarificar las responsabilidades formativas por contrato. Capacitar siempre a los docentes, independientemente de su formacin previa. Tanto para los formadores que desarrollan su actividad en entornos convencionales como para los profesionales que deciden experimentar el e-learning como formadores la prctica docente en entornos virtuales les proporciona una serie de habilidades que posteriormente pueden desarrollar en su accin profesional habitual. Sabemos de profesores que mejoran su docencia presencial gracias a la reflexin pedaggica que comporta la accin formativa en entornos virtuales. La evidencia de la planificacin y de los procesos formativos que se produce en e-learning ayuda sin duda a ello. Los equipos responsables de gestionar la seleccin, contratacin y capacitacin de formadores virtuales deben conocer y usar este valor aadido a la actividad profesional que estn ofreciendo. Planificacin de la accin formativa y desempeo de la accin docente o formativa. Cualquier actividad docente debe planificarse. El xito en el desempeo de la misma depende en esa planificacin. La organizacin educativa debe gestionar y proporcionar modelos de planificacin a los formadores. En cierta forma el control institucional de la accin docente reside inicialmente en el control de la planificacin. Dos equipos debern trabajar coordinadamente para garantizar el control de la planificacin: por una parte el equipo acadmico o expertos en los contenidos del programa, es decir, los que validaran si la planificacin responde a los objetivos de formacin establecidos; y por otra parte un equipo de gestin que proporcionar a los formadores las herramientas necesarias, e incluso la formacin si es necesario, para llevar a cabo la planificacin. El segundo equipo mencionado, el de gestin de la accin docente, es bsico especialmente en el momento del desempeo de la accin formativa. Habitualmente un porcentaje elevado de los mensajes que se intercambian formadores y participantes en cursos de e-learning responden ms a temas de planificacin y de recursos que no a los contenidos de aprendizaje. Esto a veces puede responder, como veremos, al mal diseo del contexto de formacin, pero no siempre. Una vez un profesor de una importante universidad a distancia nos coment que si los materiales de aprendizaje eran buenos y estaban bien elaborados pedaggicamente el papel del profesor pasaba a ser casi irrelevante. Es ms, nos deca que valoraban la calidad de un material por la ausencia de preguntas de los estudiantes al profesor sobre los contenidos del mismo. Se trata de una opinin, y como todas, cuestionable. Evaluacin de los formadores y de la accin formativa La evaluacin no se inicia al final de la accin formativa sino que debe actuar desde su inicio. Evaluar la planificacin, la seleccin de contenidos, de actividades, la dinmica del aula virtual, etc, es garanta de mejora constante y de calidad. En este sentido sugerimos dos metodologas genricas de evaluacin: la institucional y la autoevaluacin. Los cuestionarios no lo son todo en evaluacin. A veces parece como si la evaluacin institucional de un programa depende el resultado de una encuesta genrica que se acostumbra a pasar al final del programa. La ventaja del e-learning es que permite acceder a mucha informacin, valiosa para el sistema evaluativo institucional, sin necesidad de

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preguntar al participante. El nmero de mensajes enviados, tanto por el docente como por el estudiante, el tiempo de conexin, el trabajo con los materiales de aprendizaje, etc, pueden obtenerse de forma automtica. De ah la necesidad de un equipo con responsabilidad para gestionar la informacin que se produce en la plataforma de aprendizaje y que es la base para su mejora y para la mejora del sistema de formacin institucional. Adems existe la necesidad de realizar evaluaciones institucionales, sea a travs de cuestionarios, entrevistas o con cualquier otra herramienta, lo importante es evaluar ya que su uso para la toma de decisiones es, habitualmente, garanta de mejora. La autoevaluacin es una herramienta poco usada pero altamente til en procesos complejos como el de la formacin. La autoevaluacin, no de los aprendizajes sino del sistema, aplicada a participantes, formadores y a gestores de la formacin es una herramienta que proporciona un alto nivel de informacin difcilmente asequible con otros sistemas. La triangulacin de los datos nos da la oportunidad de valorar las confluencias y divergencias de intereses Pero lo que especialmente proporciona la autoevaluacin son los resultados que esta misma se impone en forma de planes de mejora. Esos planes deben ser conocidos y tratados por la organizacin educativa, ya que su aplicacin es la mejor respuesta a la necesidad de mejora de cualquier sistema. Gestionar la docencia o la formacin debe ser el objetivo de una unidad operativa complementaria en el seno de cualquier organizacin que use el e-learning para la formacin. Los elementos hasta ahora reseados son facilitadores principales del proceso de enseanza y aprendizaje. Sin ellos el proceso no puede llevarse a cabo en e-learning. De ah la importancia de destacar personas, con perfiles profesionales de gestin, capaces de dialogar con expertos en contenidos para el desempeo de la gestin del proceso de formacin. c) La gestin de los entornos tecnolgicos de aprendizaje. El aprendizaje y la formacin se realizan en un contexto determinado. En e-learning el contexto se concretiza en un entorno tecnolgico de aprendizaje. Entendemos por entorno el espacio, presencial o resultado de la tecnologa, en el cual se desarrolla una determinada accin. El entorno puede ser adems entorno de aprendizaje, es decir, el marco en el que se lleva a cabo la accin formativa. Pensamos que los entornos de aprendizaje deben adems estar preparados para hospedar otro tipo de interacciones a parte de las educativas, tales como intercambio de informacin, gestin de recursos, relaciones sociales, etc. Los entornos pensados nicamente para el aprendizaje tienden a ser obsoletos ya que al dejar de lado el potencial comunicativo y relacional de las TIC dejan tambin de lado muchas otras posibilidades formativas. La interaccin es la base sobre la que se construye un entorno tecnolgico. La interaccin facilita la relacin entre los diferentes agentes que se encuentran en el entorno. Debemos pensar que en los entornos tecnolgicos, al igual que en los presenciales, la mayora de las interacciones se producen entre personas. A pesar de la no coincidencia temporal o espacial son las personas igualmente las que interactan. Resaltamos este tema ya que a veces se pone el nfasis en la tecnologa cuando se habla de entornos en internet, por ejemplo, olvidando que esta es tan slo el medio relacional y que la interaccin se produce entre las personas que coinciden en l. Somos los hombres y las mujeres los que escribimos los correos electrnicos, participamos en los foros, usamos los recursos de informacin, etc. Y cada uno de nosotros con nuestra procedencia cultural, nuestro perfil psicolgico, nuestros hbitos y costumbres, etc. Destacar esto es importante para entender que la gestin de los entornos tecnolgicos, no difiere en si misma de las caractersticas bsicas de la gestin de los entornos presenciales, ya que en ambos los actores son personas. Lo que s cambia es el medio, y esto condiciona la forma de relacionarse. Segn se la modalidad tecnolgica predominante en la metodologa de formacin que usemos el entorno se definir de una forma u otra. Si elegimos el modelo asncrono necesitaremos un entorno virtual de aprendizaje basado en una plataforma tecnolgica que funcione en internet, es decir una intranet. Si elegimos un modelo sncrono como el de la videoconferencia el entorno ser una red de aulas tecnolgicamente preparadas y conectadas para ello. Si elegimos un modelo mixto (blended) necesitaremos diversos entornos que debern

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relacionarse de acuerdo con el modelo educativo previamente definido por la institucin o delimitado por el programa. Sea como sea, en e-learning siempre necesitamos un entorno tecnolgico que acta como medio en el que se desarrolla el proceso educativo o formativo. En los modelos educativos convencionales el contexto o entorno lo constituye el marco en el que se realiza la accin formativa, es decir, en el aula, auditorio o puesto de trabajo. No tiene sentido usar un medio tecnolgico como para intentar replicar el medio fsico o presencial. Sabemos ya que el medio condiciona, y que cada medio dispone de sus reglas de funcionamiento. Desde el punto de vista de la formacin debemos intentar sacar el mximo provecho de las reglas de cada medio en beneficio de la consecucin de los objetivos de aprendizaje establecidos. Observad por ejemplo los documentales educativos que se emiten por televisin. El lenguaje meditico es distinto que el que se usa para exponer el mismo tema en un aula universitaria. Tiene sentido, por ejemplo, usar la videoconferencia para transmitir una clase presencial? Pensad en vuestra experiencia, si la tenis, o en como deben sentirse los receptores viendo una clase por televisin para hallar la respuesta a la pregunta. Dejemos de lado los entornos genricos, por ejemplo las comunidades virtuales o los grupos de inters, y centrmonos en los entornos tecnolgicos de aprendizaje. Para explotar al mximo el potencial de las tecnologas de la comunicacin y de la informacin en los entornos de aprendizaje que estas pueden configurar es importante tener claro que el diseo o arquitectura del entorno va a condicionar especialmente las acciones que en el se desarrollen. Un aula presencial distribuida en forma de auditorio y que sita al profesor sobre una tarima condiciona de entrada la forma como va desarrollarse en ella una accin formativa. Un aula con mesas y sillas movibles da otro tipo de posibilidades. Lo mismo sucede en los entornos tecnolgicos. Un sistema de videoconferencia sin posibilidad de multiconferencia condiciona la interaccin. Un campus virtual que no disponga de correo electrnico tambin. Y as podramos poner ms ejemplos. La arquitectura de un entorno tecnolgico de aprendizaje debe, principalmente, facilitar el desarrollo de la accin formativa de acuerdo con el modelo educativo institucional. Esto nos conduce a pensar que, al contrario de lo que suele ser habitual, en primer lugar deberamos saber cual es el modelo educativo y posteriormente disear y construir el entorno tecnolgico. Parece que hoy los entornos tecnolgicos de aprendizaje se asemejan ms a las casas prefabricadas que uno puede instalarse en cualquier sitio del planeta que a los modelos arquitectnicos propios de cada rea geogrfica acordes con la orografa y meteorologa del lugar. De ah que a menudo al primer problema derivado de la adaptacin del entorno a las necesidades del usuario estos tiendan a fallar o a no poder dar una respuesta satisfactoria. Los entornos tecnolgicos de aprendizaje debern sustentarse, desde la perspectiva de la gestin y sin entrar propiamente en los aspectos de aprendizaje o de aula, en cuatro pilares bsicos: la informacin, la comunicacin, la cooperacin y la administracin. Informacin El entorno debe ser la principal fuente de informacin del usuario, y la organizacin debe ser coherente con este principio. Toda la informacin que el usuario necesite para el desarrollo de la accin formativa, as como para cualquier accin complementaria, debe estar fcilmente accesible en el entorno. No tiene sentido enviar correos electrnicos informativos y menos aun papel. El entorno es de por si un espacio de informacin desde el momento en el que se accede a l. En esto los entornos tecnolgicos basados en internet tienen muchas posibilidades que otros, incluso ms que los entornos presenciales. Una vez ms debemos destacar que el uso adecuado de una poltica informativa en un entorno tecnolgico es responsabilidad de profesionales de gestin capacitados para ello. La organizacin debe adems procurar que el entorno o plataforma tecnolgica permita el acceso a la mayora de fuentes de informacin disponibles para el buen desarrollo de la

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accin educativa. El acceso libre a internet sin abandonar la plataforma as como la creacin de un centro de recursos documentales accesible es fundamental. El acceso redundante a la informacin es una prctica adecuada en los entornos tecnolgicos de aprendizaje. La informacin importante debe estar siempre asequible. La ubicuidad de la informacin es una de las ventajas de los entornos tecnolgicos frente a los convencionales en los que, por ejemplo, no es posible acceder directamente a la secretara o la biblioteca desde las aulas. Comunicacin La arquitectura de la comunicacin en un entorno tecnolgico es primordial para garantizar el aprendizaje y la poltica institucional. Esta claro que el correo electrnico en el caso de los entornos de internet es la pieza clave que no debe faltar. A parte de la herramienta comunicativa en si lo importante es definir los canales por los que debe circular la informacin. Recordad que lo que no se disea no funciona en los entornos tecnolgicos. Elementos como los privilegios de acceso a los foros, o si estos funcionan por estructura de rbol o no, o es visible o no el recorrido del mensaje, o si existe la multidireccionalidad entre todos los miembros de la comunidad, etc. La transparencia comunicativa no es tan slo un tema de responsabilidad institucional sino que tambin es una eficaz herramienta de gestin y de evaluacin del entorno. El establecimiento de perfiles de acceso, as como el reconocimiento de la identidad del usuario son otros de los elementos a tener en cuenta. La comunicacin en si no se gestiona, se construyen los canales que la hacen posible y, por ello, se controla y se gestiona su uso. Efectivamente se puede controlar la comunicacin en los entornos tecnolgicos. Tan simplemente como dando o no acceso a determinados canales comunicativos o no. Por ejemplo: puedo enviar un mensaje a cualquier miembro de la comunidad desde quien ostenta la mxima responsabilidad al administrador del sistema? Puedo conocer la identidad de quien me enva un mensaje? Puedo retransmitir los mensajes de cualquier sitio a otro del mismo entorno? Etc. La respuesta a preguntas como estas nos muestran el grado de apertura del entorno, a la vez que nos manifiestan cmo su diseo y gestin influyen directamente en el funcionamiento de la comunidad y, por tanto, de la organizacin que usa el entorno. Cooperacin Es posible cooperar en entornos tecnolgicos, aunque sean totalmente asncronos. La decisin de cooperar es el resultado de la aplicacin de una poltica educativa institucional o de la organizacin, ahora bien, para que se implemente en un entorno tecnolgico deber disearse y facilitarse en su arquitectura, a la vez que deber promoverse entre los usuarios. Gestionar la cooperacin es iniciar la facilitacin de herramientas de cooperacin en el entorno tecnolgico tales como creacin de grupos, de espacios compartidos, de instrumentos de almacenamiento de informacin compartida, de sistema de seguimiento de versiones de documentos, etc. Todo responde a una planificacin que conduce a la potenciacin del trabajo cooperativo. Se dice que el aprendizaje a distancia se realiza de forma aislada, es decir en la soledad. Eso quizs fuera en el inicio de estos sistemas. Hoy, gracias a las tecnologas las personas que aprenden a distancia, a pesar de continuar trabajando desde la soledad de su casa o del lugar de trabajo, saben que pueden compartir un espacio no fsico con otras personas en su misma situacin, con sus formadores y con la propia institucin. Si hay posibilidad de trabajo en grupo ya que existen personas que pueden comunicarse la responsabilidad de facilitarlo es en primer lugar de la organizacin. Institucionalmente y a travs de los programas formativos se debe potenciar el trabajo cooperativo. Antes, claro est, deberemos asegurar que la plataforma tecnolgica lo permita.

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Administracin La comunicacin, la informacin intentan ser habituales en la mayora de plataformas tecnolgicas. La cooperacin es a veces un deseo ms que una realidad, especialmente debido a dificultades tecnolgicas. Lo que escasea precisamente es la posibilidad de administrar, no el entorno, sino la propia institucin y especialmente sus servicios bsicos a travs de la plataforma o entorno tecnolgico. Queremos decir con esto que los entornos tecnolgicos no slo deben facilitar el acceso a las aulas y a sus materiales de aprendizaje, sino que tambin deben poner a disposicin del usuario los servicios propios de un organizacin educativa. Estamos refirindonos a la posibilidad de solicitar informacin y adscribirse a un curso, e incluso pagarlo desde la propia plataforma. Tambin a la posibilidad de acceder a los servicios comunitarios de la institucin, informacin, etc. Tambin a acceder a mi propio y personal expediente acadmico o ficha de cursos realizados con sus valoraciones y calificaciones. No podemos ofrecer clases virtuales y pedir que los usuarios se matriculen en un horario y en un lugar concreto. No es coherente. La percepcin de calidad de los usuarios de entornos tecnolgicos de aprendizaje se mide ms por la satisfaccin recibida por los apartados de administracin que por el funcionamiento de las aulas. En definitiva se trata de constatar si estoy o no en una organizacin real que ofrece sus servicios a travs de medios tecnolgicos. La gestin de la administracin de las organizaciones educativas una vez ms debe ser realizada por perfiles profesionales expertos en el tema y con grandes dosis de creatividad ante los retos y posibilidades que presentan los entornos tecnolgicos. Las organizaciones educativas que ofrecen parte o toda la formacin a partir de entornos tecnolgicos de aprendizaje, estn condicionadas directamente por la arquitectura y el diseo de los mismos. La estructura de la organizacin, los servicios que esta presta y el tipo de usuarios a quien puede dirigirse, por ejemplo dependen de la arquitectura del entorno tecnolgico a travs del cual se presta el servicio, de ah la importancia de su gestin y diseo estratgico. Una vez ms ponemos de manifiesto la importancia del liderazgo estratgico institucional en la eleccin del modelo educativo, tecnolgico y organizativo cuando se decide apostar por el modelo del e-learning para la formacin. As mismo, desde una perspectiva organizacional, es importante estar atento a la evolucin de la tecnologa, sin caer en su seguidsimo ya que ello dificultara la relacin con la mayora de los usuarios que por obvias rezones econmicas, ya que no pueden cambiarse el procesador cada vez que sale un nuevo modelo. Otro elemento a destacar en cuanto a la gestin de los entornos tecnolgicos es la preocupacin que debe mantener la organizacin por mantener una coherencia en el diseo grfico del entorno as como por mantener los principios bsicos de ergonoma y de usabilidad. Siguiendo la comparacin inicial que establecimos entre entorno convencional o presencial y entorno tecnolgico podramos decir que de la misma forma que en un edificio no se cambian las puertas de sitio cada dos meses o se pinta de colores diferentes cada cuatro meses, no es aconsejable hacerlo tampoco en los entornos tecnolgicos. La razn es simple: el usuario no debe perder tiempo en conocer el entorno y sus entresijos interpretando iconos incomprensible o adivinando significados de colores. El entorno debe ser transparente, tan slo el medio para conseguir el objetivo de aprendizaje. Si el entorno distrae o distorsiona es un entorno con un bajo nivel de usabilidad, o como diran los ingleses, no demasiado friendly. La gestin de los recursos de apoyo al proceso formativo Hasta aqu, hemos visto los tres componentes bsicos del proceso educativo/formativo: proceso de aprendizaje (estudiante), proceso de aprendizaje (docente) y el contexto en el que se produce. Existe un cuarto elemento a tener en cuenta a la hora de afrontar el reto del elearning en las organizaciones: los recursos de apoyo que brinda la organizacin a estos procesos.

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Hemos agrupado los recursos de apoyo en cuatro grandes bloques. La divisin es, claro est, coyuntural, pero intenta manifestar la relevancia de estos procesos complementarios, altamente relacionados con el modelo organizativo, para los procesos de formacin llevados a cabo en modalidades de formacin con uso intensivo de tecnologa. Las agrupaciones se realizan en funcin de los mbitos propios del e-learning que hemos mencionado en la primera parte de este mdulo. Se trata de recursos metodolgicos, recursos documentales, recursos informativos y recursos relacionales. Entendemos por recursos de apoyo al proceso formativo aquellos elementos que, si bien son complementarios al proceso formativo en si, colaboran la consecucin de los objetivos de aprendizaje de forma eficiente. Los recursos de apoyo pueden ser hard, cuando se muestran de forma ms evidente (ms tecnolgica en nuestro caso) o soft, cuando influyen en las actitudes del usuario ante sus necesidades formativas. Un ejemplo de recursos hard son los relacionados con bases de datos complementarias, estndares tecnolgicos, arquitectura tecnolgica del entorno de aprendizaje, etc. Los soft son los relacionados con los procesos motivacionales del aprendizaje. Sabemos que la motivacin es fundamental para la formacin y sabemos tambin que a menudo es ms extrnseca que intrnseca al objetivo de aprendizaje. Por ejemplo la participacin en comunidades de inters, o el acceso a informacin relevante para los intereses particulares, etc. Los cuatro grupos de recursos de apoyo que hemos descrito contienen tanto elementos hard como soft. La frontera entre ellos es difusa, y depende de los intereses de los usuarios y de los proveedores de la informacin. Tratemos, ahora, de analizar cada uno de los grupos mencionados por separado. Recursos metodolgicos Cualquier organizacin educativa debera disponer de un modelo metodolgico institucional. La realidad a veces no es esta. A menudo, en las organizaciones educativas convencionales e incluso en los departamentos de formacin de las empresas, la metodologa la impone el profesor y la aplica en el momento en el que cierra la puerta del aula e inicia su sesin. En las organizaciones que usan e-learning la metodologa, como ya hemos puesto de manifiesto, debe ser necesariamente institucional, ya que viene altamente condicionada por el entorno, es decir, por la misma arquitectura tecnolgica e organizacional de la institucin. Si existe una metodologa institucional parece necesario tomar medidas organizativas para que esta se mantenga y se desarrolle. Estas medidas se concretan el que llamamos recursos metodolgicos. Se trata de determinar y explicitar las prcticas metodolgicas institucionales con la finalidad de establecer un proceso de mejora constante del modelo pedaggico institucional. El apoyo a los profesionales que desarrollan la actividad formativa (formadores), as como tambin a quienes la reciben (participantes), es el objetivo de la creacin de este tipo de recursos metodolgicos Recursos documentales. A pesar de que el e-learning coloca al estudiante en el centro del proceso de enseanza-aprendizaje y supera la concepcin del docente como mero transmisor de conocimientos, la importancia de los recursos documentales (libros, revistas especializadas, bases de datos) sigue siendo vital en el nuevo espacio formativo. Las TIC abren un mundo de posibilidades que modifica la produccin, la organizacin y la difusin de los recursos documentales, pasando de un biblioteca clsica (contenidos en soporte fsico, acceso mediante referencias bibliogrficas consignadas en catlogos) a una biblioteca virtual (contenidos en soporte electrnico y digital, y acceso a travs de redes telemticas). La gestin de este tipo de recursos ha de tener en cuenta que este nuevo espacio no debe ser una entidad individual, sino que ha de estar integrada en la organizacin cubriendo las demandas de los diferentes agentes, ofertando recursos dependiendo de

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los perfiles e intereses de los usuarios y facilitando los canales para este flujo de recurso. No deben limitarse a suplir documentos, sino que debe ofrecer otros elementos digitales que no pueden suministrarse en formato impreso. El concepto de biblioteca digital lleva implcito un proceso de innovacin tecnolgica que supone la posibilidad de generar sistemas de recuperacin documentales que han de ser flexibles, precisos, rpidos y automticos al poder tratar tanto los contenidos (datos) como la informacin que describen los datos (metadatos). Recursos informativos. La gestin de la informacin, como recurso complementario al proceso formativo, tiene bastante que ver con la gestin del conocimiento. Por una parte existe la necesidad de informar institucionalmente sobre aquellos aspectos propios de inters de la organizacin. La gestin de este tipo de informacin unidireccional facilita el conocimiento en la organizacin ya que garantiza la nitidez en la transmisin de la informacin (un nico medio que llega a toda la organizacin) adems de realizarse en un corto perodo de tiempo. Existe, por otra parte, otro tipo de informacin, la que se realiza de forma multilareal entre todos los participantes en la comunidad de aprendizaje. Esta, a pesar de ser abierta y voluntaria, debe ser tambin gestionada, es decir, deben prepararse las bases organizativas para que esta sea posible y adems debe velarse para garantizar que sedimente y se convierta, en la medida de lo posible, en conocimiento de la organizacin. Los datos y la informacin pueden ser considerados como la materia prima del conocimiento, por tanto la organizacin ha de gestionar la produccin, seleccin, organizacin y la difusin de los flujos informativos que se puedan generar en un entorno que usa la tecnologa de manera extensiva. En este sentido, la informacin es un recurso ms a disposicin de todos los agentes involucrados en un proyecto de e-learning. Recursos relacionales. En los espacios virtuales de formacin, al igual que en los presenciales, una parte del proceso de enseanza-aprendizaje, no se da en el espacio del aula, sino en otros espacios donde se constituyen verdaderas comunidades, en este caso virtuales. Howard Rheingold, a quin se le atribuye haber acuado el trmino "comunidad virtual", en su libro, La Comunidad Virtual, que se ha convertido en un clsico de la literatura sobre el ciberespacio, define las comunidades virtuales como "agregaciones sociales que emergen de la red cuando un nmero suficiente de personas entablan discusiones pblicas durante un tiempo lo suficientemente largo, con suficiente sentimiento humano, para formar redes de relaciones personales en el ciberespacio". En esta definicin encontramos tres elementos bsicos: la interactividad, el componente afectivo y el tiempo de interactividad, como condiciones para que exista una comunidad virtual y ellas corresponden a algunas de las caractersticas de las comunidades en general. La organizacin al abordar un proyecto educativo/formativo de e-learning ha de tener en cuenta estos factores para disear, implementar y dinamizar espacios que faciliten la generacin y el mantenimiento de estas comunidades que superen la dinmica propia del aula, ya que en estos espacios tambin se dan procesos de aprendizaje y de generacin de conocimiento. Los aspectos relacionales en los entornos virtuales son posibles siempre y cuando estos lo permitan, es decir, dependen de la arquitectura tecnolgica y por tanto de las decisiones que se hayan tomado desde la organizacin. Si no hay espacio para la

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relacin, la interactividad no es posible, lo que significa que no podr emerger componente afectivo alguno. Otro factor importante tiene que ver con los tiempos de la interactividad. Aunque el espacio exista si este no se dinamiza la relacin, aunque posible, tiende a degradarse o, incluso a desaparecer. La dinamizacin de las comunidades virtuales es necesaria y tan slo a travs de ella es posible extraer el mximo potencial de un espacio virtual en el que conviven un amplio nmero de personas con intereses y motivaciones distintas.

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